Los personajes de Saint Seiya no me pertenecen, son propiedad de Masami Kurumada, Chimaki Kuori y Shiori Teshirogi.
Death Toll tomó uno de los libros frente a él y fingió leerlo; su mirada en realidad estaba en la mujer tras el estante de recepción, un par de metros a distancia, o lo que se podía ver de ella. Con expresión calculadora, desvió sus ojos hacia arriba de la recepción donde el reloj marcaba que pronto serían las seis de la tarde, sólo faltaban tres minutos. Al asegurarse de la hora, el hombre volvió a fijarse en la recepción, justo en el momento en el que un chico con chaleco gris que indicaba que trabajaba en el lugar que se acercó a ella para suplantarla de sus actividades. Era el momento.
Sin perder tiempo dejó el libro en su lugar y caminó detrás de la chica cuando ella se dirigió a la salida, alcanzándola justo a mitad de los escalones:
—Buen día doctor Hitsugi, ¿puedo ayudarlo en algo? —saludó ella en cuanto lo reconoció.
Eso fue todo lo que necesitó escuchar.
·•••••·
Kaiser era un hombre serio. Los suyos ya lo conocían, y si bien su actitud podía interpretarse como indiferencia, ellos en realidad sabían que Kaiser sólo era un poco más reservado que los demás; en ese sentido incluso Mystoria, Shion o Cardinale eran más relajados y se unían al relajo sin poner peros. A pesar de su seriedad, siempre que lo invitaban a participar en alguna actividad potencialmente ilícita o que atentaba contra la vida de alguno de ellos, él aceptaba sin rechistar, esperando ver quién terminaría en el hospital en esa ocasión. Gracias a esos antecedentes, Kaiser tuvo una ligera sospecha cuando Death Toll le informó que sólo irían a la Feria Anual de Libros en Monastiraki.
Sonaba demasiado tranquilo, era demasiado sospechoso.
Todos sospecharon, pero decidieron dar el beneficio de la duda a sabiendas de que había algunos miembros de su grupo irían de todas formas.
Fueron un poco confiados, la realidad era que Death Toll ya estaba planeando su próximo emparejamiento, porque nadie escapa del amor. El amor estaba en el aire, en cada esquina, acechando, esperando el momento para hacer acto de presencia y atrapar el corazón de los pobres incautos; y él era el mensajero, el reclutador, la llave maestra.
Había estudiado cuidadosamente a su siguiente objetivo, y aunque le había dolido porque Kaiser era su gallo, era justo dejarlo ir a los brazos de alguien que podría cuidarlo tan bien cómo él llevaba haciéndolo desde la adolescencia. Si Internet no mentía, la pareja ideal de Kaiser iba a estar en ese evento, y para encontrarse con ella sin levantar sospechas debía ser cuidadoso.
El lugar dónde sería la feria estaba al norte de la Acrópolis y era posible llegar por metro; la plaza contaba con varias tiendas a su alrededor, además de restaurantes,. Las calles eran pequeñas, pero estaban repletas de negocios ambulantes, el bullicio estaba presente hasta el anochecer, cuando las alrededores se llenaban de luces y alegría. Monastiraki era un lugar animado, la fiesta era segura y llevaba un par de años siendo el centro de la Feria del Libro que se creaba para fomentar la lectura en jóvenes y adultos.
Al solitario camino que Kaiser inició en metro se le unieron Cardinale y Death Toll, después aparecieron Dohko y Shion, que habían dejado a Shunrei en casa de una amiga porque la adolescente no se había sentido tentada a ver un montón de libros que fácilmente podía conseguir por Internet (adolescentes, había pensado Shion mientras la veía discutir con Dohko sobre la nula posibilidad de que ella y Freya aprovecharan la oportunidad para ir a ver chicos); Mystoria y Écarlate llegaron cuando salían de la estación y mientras caminaban hacia la plaza, Gestalt, Izō, Ox y Caín se unieron, los cuatro ya sosteniendo vasos de café y bolsitas con nueces saladas.
No todos eran grandes lectores, pero ir a Monastiraki era más que visitar la Feria del Libro, era vivir una experiencia griega, además de que los sí eran lectores necesitaban apoyó a la hora de regatear el precio.
—¿Qué veremos primero? ¿Los libros usados? ¿Los de mayor precio? ¡¿La sección de pedagogía?! —preguntó Shion, visiblemente emocionado.
—Conseguí a alguien que nos puede dar un tour exclusivo —presumió Death Toll—, y si tenemos suerte capaz y hasta convenció a Shijima de venir.
Kaiser fue el único cuya reacción no fue tan evidente, pero también estuvo sorprendido. Aunque no fuera tan abierto como los demás, él también le había enviado mensajes a su amigo para asegurarse de que estuviera bien, y como los demás, había recibido respuestas cortas, evasivas o directamente de la asistente. Incluso tenía un juego virtual de póker con ella, Mystoria, Gestalt y Caín. Aunque sólo habían pasado dos meses desde que se despidió de Shijima en el aeropuerto, Kaiser admitía que extrañaba al pelirrojo, en especial su larga charla a veces sin sentido y buen oído.
Las palabras de Death Toll se hicieron reales cuando al acercarse a la plaza divisaron una figura muy familiar. Écarlate fue el primero en arrojarse contra la espalda del pelirrojo cuando estuvo seguro de que era él.
—¡Shijima! ¡Razón por la que regresé! ¡Creí que nunca más volvería a verte! —gritó, separándose para dejar que Shijima se diera la vuelta y lo mirara.
—Hola —respondió, con un tono plano y un rostro que no mostraba ninguna expresión en particular, ni siquiera podía decirse que estaba serio.
—¡Shijima! —Dohko le dió un par de palmadas en la espalda a su amigo que lo hicieron encorvarse ligeramente.
—Hola.
—¡Hey! Shijima, es bueno verte, creímos que nos habías olvidado —dramatizó Gestalt mientras se acercaba con Izō y Mystoria.
—Hola.
—¿Después de tanto tiempo todo lo que tienes que decir es "Hola"? —preguntó Caín, levantando una ceja y cruzando los brazos.
El pelirrojo lo miró por varios segundos sin cambiar su expresión, hasta que dió un paso a un lado para mostrar a la persona que se había quedado a sus espaldas.
—Maestra Boukam, ellos son el doctor Sedara Triantáfyllo —dijo señalando a Cardinale—, ha estudiado ampliamente la rama de la fitoquímica, fitopatología y recientemente la biología celular, doctorado con honores y profesor de medio tiempo en la Facultad de Biología; el doctor Hitsugi, experto en ciencias forenses, enseña en el Hospital Universitario de la ciudad, es encargado de la morgue del hospital y en su tiempo libre es diseñador de féretros profesional; el maestro…
—Shijima, no tienes que presentarnos, ya la conocemos —interrumpió Gestalt justo cuando Shijima señalaba a Shion.
—Sí, ¿y qué clase de presentación es esa? —preguntó Dohko.
—Es una muestra de modales presentar a alguien mencionando algo positivo de la persona, además de explicativo —le susurró Izō—. Muestra algo de clase.
—Creo que si ella ya fue testigo de lo entrometidos que somos sabe que no tenemos modales.
Kaiser le dió la razón a Dohko, pero eso no evitó que se adelantara a todos y le diera la mano a la mujer rubia mientras se presentaba de nuevo. Imaginaba, por la forma que ella tenía de contar las cosas, que la rubia tenía buena memoria, pero eso no los exentaba de intentar causar una buena impresión; si lo que les había contado Ox semanas atrás era cierto, esa chica era lo más parecido que Shijima tenía a una pareja estable, y ni siquiera eran pareja.
El grupo, después de las presentaciones menos formales y miradas inquisidoras a Shijima porque no mostraba ninguna emoción, fue dirigido por la rubia, que de la mano de su amigo de la adolescencia, habló casi sola sobre la preparación del evento, lo importante que era y la mente maestra que estaba detrás de él.
Eso último era todo lo que le interesaba a Death Toll. Con una estrategia en mente y un intercambio rápido de miradas con Shijima, logró que el grupo se detuviera a la entrada del evento y se llevó a su amigo a un lugar apartado mientras Mania entretenía todos contando la vez que la organizadora encerró al secretario de cultura en una oficina por cinco horas hasta que el hombre aprobó su proyecto.
—¿Recuerdas el pequeño proyecto que teníamos entre manos? —le preguntó a su amigo cuando estuvieron lo suficientemente lejos.
—... ¿Es sobre las minas de litio en América?
—No… —Death Toll alzó un ceja— Es sobre el grupo de idiotas que está a nuestras espaldas, estoy con mi siguiente objetivo.
—Ohh… escucha, doctor Hitsugi, no estoy seguro…
—¿Quieres participar, si o no?
—De acuerdo —aceptó Shijima inmediatamente, al menos había intentado detenerlo—. Sostén mi corbata.
El pelirrojo no podía participar si continuaba enfundado en su traje de hombre multimillonario de negocios. Rápidamente se quitó su corbata azul, desabotonó los primeros dos botones de su camisa blanca, se quitó el anillo de la mano derecha que Death Toll no había notado y sonrió, de esa forma que todos conocían, relajada, tranquila.
—¿El objetivo? —preguntó mientras guardaba su anillo al interior de la gabardina ligera que usaba.
—Kaiser.
—¿Kaiser? ¿Estás seguro?
—Internet dijo que ella es su alma gemela.
—Lo mismo dijo de Dohko y la mamá de Mū —Shijima entrecerró los ojos.
—Fue un error de cálculo, esta vez las cosas saldrán mejor, no he cometido un error con mis otras dos parejas.
Shijima miró a Death Toll confundido, fuera de Mania contándole que Rebecca y Caín tenían citas regulares, no sabía de nadie más. Estaba por preguntar quién era su otra pareja cuando Death Toll lo miró, interrumpiendo su pregunta no formulada.
—Invité a la señorita Boukam porque ella conoce a la dama especial de Kaiser.
—... —Shijima miró a su amigo antes de voltear al frente, donde Mania hablaba con soltura— No digas más, yo le informo.
—¿Podemos confiar en que ella no dirá nada?
—Oh, ella dirá muchas cosas —le respondió Shijima mientras comenzaba a caminar hacia el grupo.
—... es una buena estrategia, comenzar con los libros de precio fijo y después dejar al final los que se pueden regatear, así el público gasta en gran cantidad —pensó en voz alta Izō.
—¿Y qué pasa con la gente que entra del otro lado de la plaza? Digo, esta es la entrada principal pero también hay otras formas de entrar —cuestionó Gestalt.
—Siguen gastando grandes cantidades en la sección de regateo.
Respondieron Cardinale, Mystoria y Mania, esta última a punto de agregar información sobre las ventas del año pasado, hasta que fue interrumpida por Shijima, que la sostuvo de los hombros para alejarla un par de pasos y comenzar a hablarle en voz baja, muy cerca del oído.
—Creo que tendremos que esperar un poco más.
Kaiser se entretuvo charlando con Caín y Death Toll; hasta ese momento parecía una tarde tranquila de compras, estaba casi seguro que Mystoria, Shion y Cardinale se llevarían una gran cantidad de libros, mientras que Dohko, negándose a dejar crecer a Shunrei, y Écarlate, siempre consintiendo a su niño interno, comprarían libros infantiles. Él, junto con todos los demás serian los burros de carga.
Comenzaba a mentalizarse para todo lo que tendría que soportar cuando, en un desvío intrascendente, notó que Mania lo estaba viendo, parada de puntas, sobre el hombro de Shijima. Por alguna razón esa mirada y la forma en la que ella se escondió tras el abrigo de Shijima cuando sus ojos se encontraron, le dieron la sensación de que algo sucedería, algo grande, relacionado con él.
Después de las discusiones por separado, Mania volvió a unirse a ellos y los dirigió hacia la entrada. Si Kaiser fuera un detective pensaría que la conversación que ella mantuvo en privado con Shijima era sospechosa, en especial con lo que ocurrió apenas entraron a la Feria, pero como los verdaderos detectives no se mostraron preocupados por lo que sucedía, él no le tomó importancia.
Apenas el grupo entró al lugar, uno a uno fueron distribuidos entre las largas mesas de libros y títulos milenarios.
—Es un libro para chicas, la moraleja es que los valores familiares son antes que los chicos; la protagonista deja a su novio para perseguir el sueño de su niñez que compartió con su padre —le dijo a Dohko, entregándole el libro como si este fuera oro—. El Principito, un clásico, es bueno leerlo en la niñez, pero una re leída cuando se es adulto es refrescante —señaló cuando Écarlate se paró a su lado, sosteniendo una copia del famoso libro.
—Vi una película, ¿eso no cuenta? —cuestionó Écarlate, provocando en la rubia una mueca de enojo.
—¡Claro que no! —Mania le pagó al vendedor y puso las manos en su cintura— Ahora, tomarás este libro y te sentaras en esa banca —ordenó—, a disfrutar de un gran clásico de la literatura, si veo que estás lejos de esa banca estarás en serios problemas; quiero que leeas todo el libro sin distracciones y me entregarás un reporte cuando termines, ¿estoy siendo clara, señor?
—Muy clara —Écarlate asintió varias veces, sintiendo que su vida corría peligro por cada segundo que pasaba y él no comenzaba a leer.
—Es el nuevo libro sobre la pedagogía, explica ampliamente las técnicas que es están aplicando en China y Singapur según los resultados de hace tres años en la prueba PISA —le dijo a Shion después de dejar a Écarlate y Dohko en la banca, ambos leyendo sus respectivos libros.
—... esa copia está de moda dentro del círculo de equitación, Daniel Coyle lo mantiene siempre consigo, yo revisaría toda la colección —Gestalt miró esperanzado los dieciséis tomos que estaban frente a él; a sus espaldas, Manía caminaba al puesto del frente y hojeaba el primer libro que estaba a su alcance—. Los nuevos recetarios son impresionantes, algunos incluyen la historia de algunos platillos, y otros un directorio de los mejores lugares para conseguir los alimentos más frescos.
Izō comenzó a mirar los recetarios con interés mientras Manía se alejaba para acercarse a Cardinale.
—... este podría ayudarte en tu investigación, Rize.
—... si, ya lo tenía en la lista, creo que este podría servir en la tuya, Sedara.
—También lo tenía entre mis notas…
Ambos hombres interrumpieron su intercambio cuando notaron a la rubia parada al lado de Cardinale.
—Rize —dijo ella, buscando en la parte más baja de los libros.
—Boukam, sigues viéndote tan adorable como la última vez que te vi.
—Biología celular y medicina aplicada —respondió ella, repartiendo los libros y alejándose por dónde llegó.
—¿Cómo la conoces?
Después de eso convenció a Mystoria de suscribirse a la Journal of Chemical Physics; a Ox de comprar varias novelas policiacas y a Caín de buscar entre las revistas viejas una antigua edición de las que hablaban de motocicletas, alegando que a Rebecca le gustaba hablar de esas revistas y quejarse de su cancelación, aunque no era tan necesario, a pesar de que al principio lo negó, apenas ella se dio la vuelta un tenue sonrojo invadió las mejillas de Caín y sostuvo una de las revistas.
Mania, por su parte, caminó hasta donde estaba Shijima y apoyó la cabeza contra su brazo, levantando el pulgar para decirle que todo estaba hecho. No era necesario, él, Death Toll y Kaiser la habían visto reprender a Écarlate y distraer a todos en diferentes secciones de la feria.
Kaiser estaba asombrado, en especial debido a que no cualquiera lograba que Écarlate hiciera algo con tanto ahínco… o temor. Aún sentía que había algo extraño, todos se habían distribuido a lo largo y ancho de la feria a excepción de él y Death Toll, y su amigo estaba mirándolo como si esperara algo de él.
—Vayamos a saludar a la encargada —murmuró la rubia cuando se separó de su viejo amigo—. Y después… —murmuró, entrecerrando los ojos mientras miraba directamente a Shijima.
El castaño era un hombre de pocas palabras, nunca entendió cómo fue que terminó con tantos conocidos, tantos amigos que en su juventud lo sacaban de sus estudios para ir a beber o perder el tiempo en centros de videojuegos. En el sentido romántico las cosas eran muy diferentes, Kaiser era un hombre serio, jamás dejaría de pensarlo; él no perdía la cabeza por una chica, tampoco entregaba su corazón por completo y después sufría cuando se lo rompían.
Él sabía lo que quería, era difícil que una fémina lo desestabilizara. Nunca había conocido a una que lo hiciera temblar, anhelar, sentir que su interior burbujeaba… o tal vez…
Tal vez…
Caminó entre los compradores detrás de Shijima y Mania, intentó no pensar que desde que era niño siempre le habían gustado las mujeres altas, de actitud positiva, sonrisa humilde, con un gran corazón, que no temían adoptar un gato callejero aunque eso les costara el afecto de quienes amaba, tal vez un poco mayores.
Kaiser negó con la cabeza varias veces, alejando pensamientos que nunca se permitió tener. Estaba por anunciar que se iría a revisar los libros de zoología y tal vez los de ingeniería (para Aioria) cuando llegaron a su destino y Kaiser vió a la mujer más bella que alguna vez hubiera visto parada a un lado de Mania.
—... y él es Kaiser, doctor en etología felina, entre otras cosas,dirige la sección de felinos en el zoológico de la ciudad y casi todo el lugar en mi opinión, es un impresionante domador de leones —escuchó que presentó la pequeña rubia—. Caballeros, Sendai, doctora en bibliotecología, básicamente la razón por la que estamos aquí.
—Maestra Boukam, me alaga con sus amables palabras —la mujer pelimorada le sonrió a su compañera. Con una expresión amable decidió saludar a cada uno de los hombres que acaban de presentarle, destacándose con el único castaño—. Der "deutsche Kaiser" oder lasse ich meiner Fantasie freien Lauf? (¿El "emperador alemán" o dejo volar mi imaginación?)
Kaiser alzó una ceja ante sus palabras. Una tenue sonrisa apareció en su rostro después de sentir que su capacidad del habla había regresado posterior a la impactante primera impresión.
—Ich denke gerne, dass ich meinem Namen alle Ehre mache, auch wenn ich mit der deutschen Kultur nicht verwandt bin (me gusta pensar que estoy a la altura de mi nombre, a pesar de que no soy afín a la cultura alemana).
Sendai soltó una risa por lo bajo que sonó encantadora para todos; era bonita, muy bonita, inteligente y amable. Para Shijima eso significaba que había gato encerrado, no podía ser tan perfecta. Nadie lo era.
—¿Experto en felinos? —preguntó la pelimorada con tono curioso— Creo que entonces podría ayudarme, tengo un problema con uno de mis gatos.
Kaiser evitó soltar un resoplido de fastidio. No quiso explicar que sólo porque era etólogo felino y parecía que los gatos lo seguían a todos lados significaba que conocía todo del gato doméstico, el gato más aburrido del mundo felino. Era la primera vez que veía a la mujer, debía ser amable.
—¿Gatos? —optó por preguntar.
—Tengo diez y seis de ellos han estado actuando de forma extraña en los últimos días, he considerado visitar a un veterinario, pero la organización de la feria toma más tiempo del que parece —se lamentó la mujer, haciendo un puchero que esta vez sólo uno de los hombres consideró adorable, los otros dos aún procesaban la primera parte de su declaración.
—... si, creo que podría escuchar más de eso —concedió Kaiser, señalando al frente para indicarle a la mujer dar un breve paseo mientras profundizaba su problema.
La pareja pronto desapareció entre la marea de gente; Death Toll fue el primero en moverse después de eso, mirando a su amigo y a la rubia que los acompañaba, fue inevitable para él decir:
—Cuando leí su perfil en Internet hace una semana y tres días decía que tenía siete gatos.
—Cuando estudiaba el posgrado tenía cuatro —recordó Mania, alzando los hombros—. Era la chica más atractiva de toda la carrera, pero los hombres huían cuando escuchaban eso, más de tres es demasiado para algunos.
—Es… inquietantemente parecida a alguien más —pensó Shijima en voz alta, tal vez el cabello de la doctora era más corto y obviamente se había desarrollado de mejor forma (de mucho mejor forma) que la otra mujer, pero el color de cabello, ojos, tono blanquecino de la piel, altura… eran muy parecidas—, muy parecida —volvió a murmurar antes de sostener a Mania por el brazo y mirarla—. ¿Entonces quieres ir a la conferencia de Monsieur Benoit padre?
—¡Es cierto! ¡Debemos darnos prisa o llegaremos tarde!
La rubia comenzó a jalar del brazo a Shijima, quien se dejó llevar con una expresión lúgubre que indicaba su desazón por la conferencia. Death Toll sonrió cuando el pelirrojo apenas y alcanzó a darle un movimiento de brazo como despedida antes de también desaparecer entre la gente.
—Tres de cuatro intentos, no está mal —dijo para sí, adoptando una posición orgullosa.
—¡Oye! ¡Death Toll! ¿Has visto a Mania? No he terminado su informe y temo que me golpee si se lo entrego tarde —Écarlate se acercó a él con su copia de El Principito, dos hojas de cuaderno, una pluma y un paquete de pañuelos—. No había llorado así desde que vi Hachiko.
—La semana pasada estabas llorando por la película de esos dos adolescentes con cáncer —Mystoria apareció detrás de su amigo, con una bolsa de libros y un vaso de café.
—¡Oh! ¡Esos adolescentes! ¿Por qué no los dejan amarse en paz?
Death Toll miró a sus dos amigos comenzar a hablar del amor adolescente y el reporte que Écarlate debía entregar. Ya había encontrado a sus siguientes víctimas… digo, sus objetivos, sus siguientes objetivos.
Comentarios:
¡Gracias por leer!
Algunas explicaciones importantes:
*Monastiraki. Ubicado en la zona norte de la Acrópolis, Monastiraki es una de las principales zonas comerciales de la ciudad. En ésta se puede encontrar la venta de todo tipo de artículos, restaurantes y tabernas. Entre sus atractivos turisticos se encuentran las ruinas de la Biblioteca de Adriano, el ancestral Ágora y la Estoa de Átalo reconstruida, esta última con un museo que muestra los hallazgos arqueológicos de la zona.
No tengo ni idea de si en Grecia se hacen Ferias del Libro (aquí en México ocurren al menos una vez al año en la ciudad pero algunas instituciones también tienen sus eventos), intenté buscar información pero no encontré nada, así que esta es una... licencia creativa, me tomo muchas de esas pero creo que es importante explicarlo.
*Sobre los apellidos de Cardinale. Sedara hace referencia al apellido del personaje de la actriz italiana Claudia Cardinale (que según la wiki inspiró el nombre de nuestro santo de piscis) en El Gatopardo, una película de 1963 basada en la novela homónima de Giuseppe Tomasi di Lampedusa. En la película, Cardinale interpreta a Algelica Sedara, ahijada de Don Fabrizio Corbera, un noble siciliano del siglo XIX cuya vida cambia ante los movimientos políticos provenientes de la unificación italiana. Triantáfyllo es rosa en griego, según el traductor.
*Fitoquímica. Es el estudio de los procesos químicos de las plantas, o los principios activos de sus propiedades.
*Fitopatología. Esta rama de la botánica estudia las enfermedades que las plantas sufren, así como sus métodos de cura.
*PISA. El Programa para la Evaluación Internacional de los Alumnos (PISA, por sus siglas en inglés), pertenece a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Cada tres años este examen mundial pone a prueba las habilidades de los estudiantes de 15 años en lectura, matemáticas y ciencias. En la última prueba China y Singapur lideraron los primeros lugares.
*Daniel Coyle. No confundir con el escritor, es un jinete irlandés, está dentro de los primeros 30 jinetes del mundo de la FEI World Cup o la Copa del Mundo de Salto Ecuestre, una competición organizada por la Federación Ecuestre Internacional.
*Journal of Chemical Physics. Es una revista científica que publica artículos de investigación de química física. Cada año se publican dos volúmenes, de 24 números cada uno. Es publicada desde 1933 por el Instituto Americano de Física.
*Etología felina. Es la rama de la biología que se dedica al estudio del comportamiento de los gatos en su hábitat natural. Obviamente Kaiser estudió más que eso, pero se entiende por qué Mania eligió señalar ese detalle sobre lo demás ~guiño, guiño~.
*Bibliotecología. Según la RAE es la "disciplina encargada de la conservación, organización y administración de las bibliotecas".
*El alemán es sacado directo del traductor.
Según tengo entendido, corríganme si no, la Atena anterior a Sasha en The Lost Canvas no tiene un nombre, sólo es llamada Sendai, que signica La anterior. En todo caso, esa versión de Atena es la que tenemos aquí y será llamada así (al menos que tenga otro nombre).
Hay una segunda parte que poco tiene que ver con esta narración, continuamos en este grupo particular de protagonistas.
De nuevo, y como siempre, gracias por leer!
