Capitulo 2
Feliz año nuevo...
¿Qué tal la pasrón?
El peli-plata después de haber probado de la pasión junto con su hermosa esposa se dió cuenta de que la amaba no dejaría de acerlo, Serena le daba sentido a su vida.
¿pero sí así era?
¿Por qué?
Buscaba calor en otro cuerpo en otra mujer que no es su esposa, había estado con Serena, la tocó, la besó, la sintió. Pero nunca le podría perdonar.
Poner su carrera ante todo, le perdonó sus infidelidades, pues cuando se conocierón ella tenía 14 años, el peli-plata fue su primer novio, le restò importancía que ella quisiera probar con alguien más. Él mismo también lo intentó con alguien más, para Diamante esas chicas no le hacían sentir lo que sentía junto Serena.
¿Amor tal vez?
Si defínitivamente, si hubo amor, para la rubia siempre estuvó su carrera en primer plano, al principio no importó un tiempo después la de los ojos azules solo tenía tiempo para su amada profesión. Las cosas mejorarón, una vez hecho un daño nada vuelve a ser igual, Diamante buscó otro cuerpo que le diera calor.
No tuvó que buscar mucho, pues la peli-verde llegó por si sola ofrenciedosele descaradamente. Esmeralda una mujer hermosa dueña de un cuerpo seductor, una modelo que conoció gracias a Serena, la peli-verde envidió a Serena desde que tiene memoría, ya que la carrera de Esmeralda como modelo no es tan exitosa como la de la rubia.
Diamante le dejó claro que no se enamoraría de ella, no dejaría a Serena por ella ni nada por estilo. No tiene ni un pelo de tonto siempre supó la razón por la cual Esmeralda. se acercó a él, tener lo único que la rubia no tenía la pasión de Diamante.
~*~*~*~
Serena como de costumbre estaba en conversa-discución con la voz en su cabeza, al parecer la voz se divierte antormentandole, aveces no era tán odiosa, la tormentosa voz como le solía llamarla.
¿Amas a Diamante?
La rubia no lo dudó, respondió lo que su corazón creía que sentír.
Si
Lo amas, lo se de eso no hay de eso .
Al menos por el momento...
¿Estás consciente de una cosa?
De que los sentimientos de Diamante ya no son los mismos de antes
¿Estás segura de los sentimientos de Diamante hacía tí?
Si la voz quería atormentarle lo consiguió, las palabras caian sobre la rubia como latigazos, la de los ojos azules se debatía mentalmente cual sería su respuesta. Diría que sí o que no, ella lo amaba daría todo por él, la pregunta es él te ama, la rubia temía que ya no la amrara.
Sí el me ama
En efecto el te ama
pero no te perdona lo que hiciste.
Tranquila no fue tú culpa, fue culpa de tu madre.
Manipulaba tu vida a su antojo.
Las làgrimas caian como gotas se lluvia por las mejillas de la rubia, la voz estaba en lo correcto.
~*~*~*~
Serena se debatía caminando de un lado a otro preguntandose, mejor dicho buscando las palabras correctas para dercirle a su madre, sobre la dulce noticía.
Apenas tenía 19 años era algo pronto, pero ella se encontraba feliz con la noticia, faltaba unos meses para su cumpleaños número 20, la joven rubia y su novio estaban más que felices por la noticia sólo faltaba notificarle a la madre de Serena y eso era lo que la ojí-azul se proponía en ese momento. Se imaginaba que su madre se alegraría con la dulce noticia, su madre la complacía en todo, la sobreprotejía como su mayor tesoro pues asi lo era para, la rubia era lo más presiado que tenía, apesar de consentirla de más a su única hija ella no era una chica malcriada y fastidiosa.
—Serena cariño— acaba de llegar procedió a abrazarla y darle un beso en la mejilla en forma de saludo.
—Hola madre— correspomdió al abrazo de su madre.
—¿Qué tal tu día cariño?—preguntó mientras desde la cocina se preparaba para hacer el almuerzo.
La rubia quería decirle a su madre estaba segura que se lo tomaría bien sabía que su madre la apoyaría.
—Bien fuí de compras con Esmeralda—
La mayor frunció el seño y dijo.
—Esa mujer no me cae para nada bien, no me da buena espina, ¿Qué pasó con tus amigas Ami, Lita y Rei?—
Eso decías de ellas también nunca te agradan mis amigas pensó la rubia
Pues si la rubia no se ubiera consentrado en su carrera, no se le ubiera subido la fama a la cabeza y comportarse como diva ellas segurían siendo amigas.
—Eso no viene al caso— dijo de mala gana.
—Claro cariño no hablemos de eso si no quieres —dijo cariñosamente como sólo las madres pueden hacerlo.
—Cariño te tengo una buena noticia—estaba animada la mujer.
—¿De qué se trata madre? — preguntò sonriente pues se le contagiaba el animo de su madre.
—Zafiro te consiguió un contrato para que desfiles en la pasarela de milan—
No cualquiera lograba modelar en milan, muchas modelos mandaban sus portafolios miy pocas eran llamadas esta propuesta la rubia la esperaba con ansias. Serena no lo creía siempre soño con desfilar en milan y paris, en este último ya lo había hecho sólo faltaba milan.
—Debo admitirlo Zafiro tiene talento para los contratos es muy bueno negociando—
Serena tomó aire y habló alfín.
—Madre no voy a poder hacerlo — estaba nerviosa tendría que rechazar un buen contrato.
Serenity moon ex de Tsukino la madre de
Serena , le daba la espalda al escuchar lo que su hija dijo procedió a girarse para mirarle a la cara.
—¿Por qué? el contrato es de 4 años—
—Estoy embarazada—
—¿Qué?—
—Mamá estoy esperando un hijo de Diamante,estoy muy feliz—
—Te escuche bien— su semblante cambió completamente de alegre a serio.
—Diamante está muy feliz con la noticia— la sonrinsa de la rubia se esfumo...
"Plaff'
Lágrimas caian como una casacada por las mejillas de la rubia, su madre la había golpeado núnca antes lo hubo hecho pero ese día lo hizo.
—Tienes 19 años, tu carrera está en el mejor momento—levanto un poco la voz en forma de reclamo —¿Cómo pudiste?— decepcionada.
—Voy a casarme con Diamante—
—Hazlo pero primero cumpliras con eo contrato— su tono de voz era desafiante y si las miradas matarán Serena ya hubiera caido muerta—Pero—hizo una pausa—Abortarás—
—¿Qué? no lo haré tendré este bebe—
Su madre la obligó a abortar, desfilo en milan, se casó con Diamante pero él nunca le perdonó el haber matado a su hijo, Serena no pudo volver a concebir después de eso.
~*~*~*~
Ya ¿recordaste por que Diamante te desprecía?
—Basta—gritó
No supo cuando las lágrimas resbalarón por sus mejillas, secó su rostro, se miró en el espejo y unos recuerdos sobre unos besos llegarón a su mente.
Besos ternura que derroche de amor cuanta locura...
—Que sorpresa cantas—le dio a la voz con burla
Jajaja pues atormentarte no es todo lo que hago y ademas esa fue la canción del momento.
—No te olvides, y si te invinto una copa y me acerco a tu boca—comenzó a bailar.
¿Por qué no lo buscas?
Paro de bailar,dejo escapar un suspiro,se sentó en la orilla de la cama.
—Eso sería usarlo y no lo haré yo no soy así—
Al menos no ahora
—Bueno ya no soy así hace cinco años deje de usar a la gente a mi antojo.
Te convertiste en una buena mujer.
—No sé si lo sea pero no quiero usar a más nadie a mi antojo al menos no a él—
No quieres manipular a nadie como tu madre lo hizo contigo.
~*~*~*~*~
Serena se acomodaba el vestido de novia, se veia esplendida vestida de blanco, el vestido tenia un escote en corazón dónde sus generosa anatomía resaltaba, ajustado a su diminuta cintura y velo adornaba su hermosa cabellera rubia recojida para esa ocasión en una trenza espiga con algunos mechones rebeldes que caian como mismo oro. La rubia se veia hermosa en el día más feliz para ella, ahora se encontraba hablando con su madre sobre un asunto ya olvidado para ella.
—Tienes razón madre podre tener otro—
—Claro querida estás muy joven podrás tener todos los que quieras después, ahora piensa en tu carrera—
—Si lo hubiera tenido habría arruinado mi carrera y mi hermoso cuerpo—
—Cierto—
Ese día era la boda de la rubia con el peli-plata, él ya lo sabía todo aún así su amor por Serena lo hizo perdonarla o al menos eso creían ambos
La Ceremonia habia terminado el peli-plata y la rubia ya eran marido y mujer. Era la primera noche de su apresurado matrimonio, tenían la ventaja del amor aún se amaban.
Diamante le reclamó a la rubia por tomar esa desición sin consultarle, después de todo la amaba y como ella le dijo podrían tener otros.
~*~*~*~*~
Pero lo que tú esposo no sabe es que no le puedes dar otro...
Cuando se deshizo del bebe en aquel tiempo las cosas se complicarón quedando ella esteríl.
Una mujer que no servía para nada, una mujer que no puede concebir es una mujer inutíl, por más que se metía en la cabeza, que no debía pensar asi se lo decía una y otra vez esos pensamientos se metían en su mente y la voz no ayudaba mucho.
"Eres hermosa"pensó.
"Todavía despiertas pasiones"
Recordó como un hombre de espesa cabellera negra posaba sus labios sobre los de ella uniendose en su beso, como nunca antes la habían besado, una pasión ya para ella olvidada revivió en la rubia esa noche.
No necesaría mente lo usarias
de hecho
A él de cierta manera le gustaría ser usado.
La rubia por primera vez tubo complicidad con la voz, se levanto del sofá, subió corriendo las escaleras en su habitación se probó un vestido rojo bastante sensual, corto hasta más arriba de la rodilla, y un escote que resaltaba el blanco de su piel.
Se miró en el espejo, si quería seducir a un hombre con ese vestido lo lograría. No convencida del todo, tomo otro del closet.
El rojo te quedaba muy bien
Se arreglo el vestido y se miró detalladamente había elegido uno vinotinto, ceñido al cuerpo como una segunda piel donde sus generosas curvas sobresalían de una manera muy sensuañ, de mangas largas con un escote en la espalda.
Este me gusta
La rubia contenta con su aspecto, una idea rondo en su cabeza, se quitó el vestido rapidamente, se deshizo de su ropa interiór tomó un abrigo y par de tacones rojos.
Eres traviesa.
Serena sonrió y salió...
"Te convertiras en un simple peón en el juego de Serena"
¿Si es qué ella se fija en tí?
Las bromas de sus amigos llegarón a su cabeza, pues si Serena se fijo en el como prueba de ello la tenía en frente.
Y si estaba dispuesto a ser un peón en el juego de la rubia.
La mirò de reojo ella no dijo nada él tampoco no quería romper el silencio que adornaba el momento.
La rubia se acerco él lentamente, se quitó el abrigo de tirón quedando completamente desnuda ante el peli-negro.
Darién sorprendido por la de la rubia, la recorrió con la mirada no había visto a una mujer tan hermosa y tan perfecta como la que estaba frente a él en ese momento.
Darién no esperaría una invitación, unió sus labios con los de ella besandola con pasión. Ella se sentía estremecer, el aire empezó a faltar separó sus labios de los de la rubia, Serena procedió a quitarle la camisa se acercó al monumento de hombre y comenzó a besarle el cuello, bajo al abdomén del peli-negro fue bajando hasta se detuvó en el pantalón que con manos aviles quitó al igual que los boxers.
Tomó el miembro en sus manos y lo frotó arriba y abajo, luego lo metió en su boca.
El peli-negro sintió el verdadero placer gracias a la rubia, cuando estuvo apunto de irse dentro de la boca de Serena, la tomó en brazos, la llevó a la habitación y la lanzó en la cama.
—Ahora me toca a mí— le murmuró con sensualidad.
Esa voz ronca hizo que a Serena se le erizara la piel.
El rio de la pasión corrió por el cuerpo de Serena en caricias que Darién le daba, la rubia deseaba esa pasión como nada en este mundo, los besos no hicierón falta, por toda ella los podía sentír, sintió cuando el peli-negro introdujo sus largos dedos en su intimidad. Luego introdujo au miembro en el tunel de la pasión.
—Grita mi nombre—ordenó
—Ah, Darién —dijo entre jadeos y gemidos.
Complacido el peli-negro la pentro con fuerza.
—Ah—soltó la rubia.
—Hmm— soltó él.
Cambiarón de posición ahora ella cabalgaba sobre saltaba una y otra vez.
varios orgasmo por parte de ambos.
Ahora estabán abrazados sin hacer nada.
—¿Te gustó la zorpresa?—preguntó la rubia con picardía
—No me lo esperaba—
Ella sonrió y colocó sobre él, besandolo.
ya habian pasado las horas no eran conscientes de cuantas veces lo hicierón ese día, la noche habia llegado.
—Nos vemos luego Darién —
Él le robo un beso suave y lento.
—¿Qué tal mañana?— le preguntó el peli-negro.
—Puede ser—
Serena llegó a su casa, la soledad se hizo presente, ya estaba acostumbrada a llegar y no encontrar a su marido en casa como esa noche, daba gracias a dios que él no estuviera y la viera llegar así, con un semblante diferente con un brillo en los ojos con la traición en su mirada.
Eso era lo que te hacía falta
Tienes mejor cara
No puedo decir que no lo disfrute.
Esa es mi chica
se dirigió al baño,entro en la bañera el agua le cubría hasta el pecho, se sumergió para sentir el agua en su cabeza.
—Serena llegué— aviso el peli-plata.
La busco y la encontró en el baño, sumergida en la bañera, era una escena fascinate verla de esa manera, a la mujer que todos desean tenerla él y no saber estar al cien con ella.
La rubia no se percató de la prencensia de su esposo, estaba sumergida en sus pensamientos de lo que un peli-negro en ese instante era el dueño.
—Ah hola cariño— el peli-plata se acercó y le dio un besp en forma de saludo —¿qué tal tú día?—
—Reuniones de negocios—respondió sin más
A la rubia nunca le interesarón los negocios, Diamante le insistió en que invirtieran juntos por lo tanto Serena es accionista en la empresa que dirige Diamante.
—Suena aburrido estar, todo el día en una oficina— desvió la mirada y jugó con el agua de la bañera.
—Yo no lo encuentro aburrido— se quitó el saco.
—Es por que ya estas acostumbrado— lo miró quitarse la corbata.
—Tal vez— la observó sintió como su miembro se endurecía.
El peli-plata la miraba, la sensualidad de rubia seria envidiada por cualquier mujer de eso no existía duda, ella tal vez ni sería consciente de lo que su cuerpo desvordaba, su mirada que burlaba a los más finos zafiros, sus labios en forma de corazón. Hasta la misma afrodita sentiria envidia de Serena.
La rubia salió de la bañera, tomó la toalla para secarse no para cubrirse pordría pasearse desnuda por toda la casa y su marido ni cuenta se daría.
Las gotas de agua resbalabán por su cuerpo, la cascada dorada tambien escurría salpicando gotas de agua por toda la rubia, un verdadero espectacúlo del que un peli-plata presceciaba, a la rubia en el fondo le gustaría que fuera otra la situación.
Si Diamante al llegar y verla así se hubiera desecho de sus ropas y hubiera entrado en la bañera con ella, la hiciera sulla nuevamente, si se entregarán a la pasión.
Pero él no lo hizo...
Serena secaba su hermoso cuerpo, sintió una fría respiración le erizaba la piel, como unas manos le regalabán unas caricias mientrás le murmurá.
—Eres hermosa—
Ella se giro para verlo, unió sus labios con lo de él y con eso se entregarón a la pasión.
—Serena— llamó
La sacarón de su fantasía donde Diamante, era el de antes.
—¿Sí Dime?— confúndida.
—¿En qué pensabas?—
—Eh no en nada sólo estoy un poco distraída— le dijo con una sonriasa nerviosa.
—Bueno si tu lo dices—
—Ven vamos a cenar—
bajarón a cenar hablarón, de trivialidades como siempre en su rutina, después de cenar subierón a la habitación cada quién en su lado de la cama, Serena se dejó envolver en los brazos de morfeo.
Al día siguiente...
Era domingo, ese domingo Serena se levantó más temprano que de costumbre, se vistió con un sencillo vestido negro, zapatos a juego y unos lentes obscuros.
Subió a su auto, se pusó el cinturón, condujo en dirección al cementerio visitaría la tumba de su madre.
Caminó en silencio hasta donde se emcontraba la lapida que buscaba, cuando la encontró sonrió con amargura al ver a un hombre de pie junto a la lapida de su madre.
Se acercó hasta dónde estaba el hombre.
—¿Qué haces aquí?— dijo con total frialdad.
—Yo también me alegro de verte—dijo amable con una sonrisa ignorando la frialdad de la rubia.
—Responde a mi pregúnta— le exigió
—Esa no es forma de hablarle a tu padre—
—Callate núnca te eh considerado como tal—
El hombre tenía el cabello rubio trigo en el pasado seria como el de Serena rubio dorado, tendría como unos cincuenta años.
Las palabras de la rubia lo afectarón a pesar de no haber convivido lo suficiente, la amaba con todo el corazón, hizo como si no escucho y le dijo...
—Me la recuerdas mucho— dijo quitando su mirada de la rubia para mirar la lapida.
—¿A qué has venido?— preguntó indiferente.
—Quería verte hija—en su voz se podía apresiar la sinceridad.
Serena rio con sorna —¿Ahora si soy tu hija?— volvió a reír— Qué buen chiste, qué gracioso eres debiste ser comediante—
—Serena quiero pedirte perdón—
Serena lo miró con enojo
—Callate y vete, no vuelvas a venír no eres digno de venír a ver a mi madre—
Èl sonrió
*Tan orgullosa como yo* pensó él.
Ella no se percató de la sonrisa de su padre, él estaba listo para irse cuando agregó.
—Mina te envía saludos— se marchó
Eso la hizo enojar, no los necesitaba su madre era su única familia y ahora que no estaba tenía a Diamante y con él era feliz.
Se acercó a la tumba, se arrodillo.
—Te extraño mucho— sollozó
Se quedó un rató allí, luego se fue a su casa justo antes de que Diamante despertará, preparó el desayuno. Subió a la habitación se cambió la ropa y eligió algo sencillo pero lindo.
El peli-plata despertó y bajó a desayunar, comierón en silencio.
—¿Vas a salir?— le preguntó al verlo tomar su billetera y las llaves de su auto.
—Si vuelvo en un rato— salió
~*~*~*~
—Entoces ¿viste a Serena?— preguntó
emocionada
—Sí estaba con Darién—
—Oh ¿enserio?—
—Sí—rió—yo tampoco lo podía creer—
Lita al igual que el resto de las chicas querían reunirse y salir como antes. Y la chica de la cabellera castaña rojiza lo haria posible.
Se acercó ,besó a su novio, busco su telefono celular y comenzó a llamar a sus amigas.
~*~*~*~*~
—¿Has hablado con ella?— preguntó una rubia de ojos azules.
El hombre dejo escapar un suspiro
—Ya sabes como es tu hermana—
"Hermana" esa palabra se repitió en su cabeza aunque Serena no la consideraba como tal y la odiaba, para Mina siempre lo sería.
—Si lo se es orgullosa— le dijo con traquilidad mina mientras le servía una tasa de café a su padre y un jugo para ella.
—Quiero que arregles tus diferencias con ella—pidió
—Claro lo haré—
~*~*~*~*~
No importa que Diamante no esté igual me divertiré hoy afirmó.
Tomó su celular llamó a luna
—Hola Serena— habló desde otro lado de la línea
—Hola Luna ¿te parece si almorzamos hoy—
—Hoy no podré voy a ayudar a Mina con algunas cosas, ¿te parece si lo dejamos para otro día?—
—Claro— dijo con amargura y colgó.
Serena respieró ondo, contó hasta mil, el solo escuchar el nombre de "esa" la enfurecía.
"Para completar" pensó
No era suficiente encontrarse a su padre ahora que faltaba que Mina se apareciera en su casa.
el timbre sonó , abrió la puerta y un chico le entregó un sobre.
—Firme aquí como prueba de que lo recibió—
Ella firmó el chico se fue, entró a su casa, busco un abre cartas, abrió el sobre y sus ojos no podían creer lo que estabán viendo en ese instante.
Eso debería tratarse de una broma ¿no había tenido suficiente ya?
Continuará...
Saludos a todas y todos feliz inicio de 2021, perdón por la tardanza tuve algunos problemas con mi cell.
Les pido disculpas no soy buena escribiendo y estoy tratando de mejorar para poder escribir bien.
el lemón no me quedó muy bien también pido disculpas por ello.
Feliz fín de semana...
