Título: De qué hablo cuando hablo de amar.

Disclaimer: Harry Potter y todo lo que puedas reconocer de su universo pertenece a J.K. Rowling, yo sólo lo uso sin fines de lucro, por pura diversión.

Avisos: Slash (chicho/chico).

Pareja: Drarry (Draco/Harry).

N. de A.: Llevaba tiempo queriendo hacer algo así, una colección de drabbles sin mucho en común más allá de la pareja protagonista. No esperéis mucha constancia ni mucho orden en las historias, simplemente, cuando me apetezca escribir un Harco/Drarry, pues lo publicaré por aquí. Serán drabbles, eso sí.


De qué hablo cuando hablo de amar.


Capítulo 1. Selección de casas. 1991.

–Potter, Harry.

El mencionado, de cabello azabache, caminó a paso nervioso por el Gran Comedor, acercándose a la Profesora McGonnagall. Draco cruzó los dedos bajo la mesa de Slytherin, esperando que nadie cerca de él se diese cuenta de este acto.

La Profesora puso el sombrero sobre el chico y Draco contuvo el aliento durante un segundo. Esperó. El sombrero no había dicho nada hasta el momento, cosa extraña, pues con él apenas había rozado su cabeza ya sabía a qué casa mandarle.

El joven Potter le había resultado extraño; no necesariamente malo, como ese estúpido traidor a la sangre de Weasley. Simplemente extraño. Sentía en él algo, algo cercano y a la vez distante que le había inquietado.

Draco esperó, junto al resto de los alumnos y profesores de Hogwarts, hasta que finalmente, el Sombrero Seleccionador gritó un potente:

–¡Gryffindor!

Draco se echó hacia atrás, chasqueando la lengua, resignado. El sucio Weasley definitivamente había sido una mala influencia para el Potter, al punto de llevárselo para su propia casa. Weasley y Granger habían ganado una batalla, pero desde luego no iba a dejar que ganasen la guerra y corrompiesen al Potter.

Draco bajó un momento la cabeza, mirando su plato aún vacío, mientras escuchaba como de fondo el resto de la selección de casas. ¿Por qué le importaba tanto Potter? ¿Por su pasado? No lo entendía del todo, pero prefirió no pensarlo demasiado y simplemente esperar. Ya tendría tiempo de preocuparse por Harry en otro momento, por ahora prefería simplemente cenar un poco para tapar un extraño agujero que acaba de formarse en su estómago por alguna extraña razón.


Continuará.