• Autora: Tooru
• Palabras: 579
• Advertencias: OoC no intencional, post-canon, rompimiento, mención de accidentes.
• Angstruary día 6: Break-up
Kuroko no Basket y todos sus personajes son propiedad de Tadatoshi Fujimaki
Ya había tomado la decisión después de haberlo pensado por varias semanas. El sentimiento de inferioridad no lo abandona, no desde ese día.
Takao no puede permitirse continuar con una relación en la que ya no se siente feliz. Es difícil y doloroso, pero sabe que tiene que dejar ir a la persona más importante de su vida, que no puede continuar arrastrando a alguien tan bueno en la miseria en la que vive después de ese maldito día.
No va a desear haber muerto aquella vez, porque sería egoísta de su parte. No quiere ser el culpable de más tristeza. Suficiente tiene con la propia, como para soportar también la culpa de que su propia estupidez ha destruido a alguien más.
—Shin-chan… —la voz le sale tan rota y débil, que por un momento duda de si está haciendo lo correcto o no.
Midorima le mira con esos profundos ojos verdes que tanto le gustan, y que tantas veces ha visto llorar —aunque el mayor no lo sepa—.
Shintarō supone qué ocurre. Su horóscopo le había advertido de que escorpio podría darle una mala noticia ese día, y no tiene que pensar demasiado como para saber a qué se refiere.
Él tampoco quiere ser el culpable de que Takao no pueda mejorar, de que sus propios sentimientos lo mantengan atado a un estado mental que solo le hará más daño. Su tío le había comentado un poco sobre el tema, siendo uno de los involucrados —pero sin entrar en más detalles para no faltas a su código ético, solo mencionando lo más superficial—.
«Ese niño podría hacerse daño si no lo dejas ser libre… »
Midorima lo sabe, pero no tiene la fuerza ni el valor para admitir que esa relación no da para más, y que solo se están dañando a pesar de que no lo hacen a propósito. Sin embargo, Shintarō no puede ser el culpable de otra tragedia.
No cuando le ha dado su apoyo a Takao y su familia, y gran parte de los gastos médicos han corrido por su cuenta.
Akashi también le había dejado en claro que no puede alargar una relación que solo le hará daño a él y a Takao. Incluso, le había solicitado ya no darle ningún apoyo al azabache, porque solo aumentaría la culpa y el dolor de Kazunari una vez que se entere de que sigue pagando sus cuentas del hospital.
—Yo me haré cargo de esos gastos. Sin importar que Takao me odia, él es una persona importante para ti, así que no puedo permitir que su relación les haga más daño.
La fuerte y clara declaración del pelirrojo le había dejado tranquilo, pero no por eso se sentía libre de esas emociones sobre sus hombros.
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Dejar ir a alguien, a pesar de que lo sigues amando con todas tus fuerzas es algo imposible.
Aun así, Midorima había aceptado que no puede salvar a Takao de sí mismo si lo mantiene atado a una relación en la que el menor ya no se siente cómodo.
Podrían ser amigos, porque no es que se odien. Por el contrario, se complementan demasiado bien que pensar en alejarse de él le duele.
Aunque no pueda estar al lado de Takao como su pareja, estaría a su lado como su mejor amigo. Solo cuando el menor sanara sus propias heridas, cuando sus emociones no le consuman, solo cuando Kazunari le permita caminar a su lado de nuevo.
