Hola a todos! He aquí un nuevo capítulo. Quiero darles las gracias a todos los que han pasado a leer esta historia, dejan review o dan favorito o follow. Mil gracias por todo el apoyo. Y por favor, quisiera que viesen el punto de vista de ambos cegatos, que aún no saben la verdad como todos nosotros. Así pues espero que les guste, y ya vieron los spoilers? AAAAAH! Así pues sin más qué decir… COMENZAMOS!
…..
Capítulo 6.
Fricciones.
Félix no podía decidir de qué lado tenía que ponerse. En el lado de Bridgette las cosas estaban que ardían, literalmente, un helado se hubiese derretido y evaporado en segundos, incluso sentía la necesidad de aflojar su corbata y quitarse su saco para intentar amortiguar el calor. Mientras que del otro lado, Kagami había invocado una ventisca helada que le daban ganas de traer una chaqueta y gorro de forro. Quería ponerse del lado de Kagami, pero su comentario fue tan fuera de lugar que por esta vez apoyaría a su ex esposa aunque no se lo mereciera, defendía a su hija, no a ella.
-Kagami, eso no fue…
-No te preocupes, Kagami. Mi hija será una mujer de buen.- puso su mano en la cabeza de su hija para apretarla a ella y no escuchara lo siguiente.- Y en dado caso no creo que te pida prestado tu apretado trasero noble.
-/¡Ooooooh!/- los hermanos no pudieron evitar gritar tapando las orejas a Tristan que no pareció escuchar bien lo que dijo.
Hasta Félix se quedó tieso en su lugar, no sabía que Bridgette pudiese expresarse así. Kagami apretó los labios en una mueca de desdén.
-Siempre has sido una vulgar.
-Prefiero ser vulgar a una perra sin corazón que lanzó a su hijo recién nacido a la calle.
Kagami pareció invocar más hielo porque desde su sitio, todos los Agreste comenzaron a sentir escalofríos.
-Ya veo de dónde sacaron tus hijos ese genio tan espantoso.
-Gracias, ¿es un cumplido? Me alegro que mis hijos hablen con la verdad.- las cosas con Bridgette comenzaron a quemarse. Tenía que intervenir o entre las dos iban a formar un cambio de clima peor que los que hacía Aurore Beaureal como Climatika.
-Suficiente las dos.- interpuso su mano entre ellas y pudo sentir el cambio de temperatura tanto en su dorso como en su palma in saber qué le dolía más hasta que las dos mujeres al fin dejaron de jugar con los elementos.- Kagami, ¿podemos hablar esta tarde?
-No creo que pueda. Tengo una agenda muy apretada por eso pensé que podría hablar contigo ahora.- dijo mirando su perfecta manicura carmesí con puntas doradas. No le quedó opción.
-Muy bien, vamos a las oficinas. Niños, se quedan con su madre.
-Claro…
-No hay problema…- dijeron intentando regular la temperatura de sus cuerpos.
Bridgette los vio alejarse, y Kagami tomó a Félix discretamente del brazo. No era un agarre efusivo como los que Claudia o Lila hacían, pero este era más íntimo y su posesividad era mayor. El mensaje era claro.
-Esa zorra, ¿cómo pudo decir eso de mi hermana?
-¡Alex! No hables de esa forma. No quiero escucharte expresarte así.
-Pero mamá...- replicó molesto.
-No debes hablar de esa forma. Te estás haciendo mayor, y eso se ve muy mal en un niño. Las palabras pueden lastimarte y lastimar a otros. Por eso debes aprender a usarlas con sabiduría y pensar antes de hablar.- Alexander asintió apenado y Maximilian sonrió. La suave reprimenda haría que su hermano se pensase las cosas antes de abrir la boca. Pero la intervención de Kagami le dio de qué pensar. ¿Cómo sabía que estaban en el parque?
…
No hablaron en el camino a las oficinas. Las palabras de Kagami hacia su hija aun le hervían la sangre pero también le molestaba el orgullo que sintió cuando Bridgette defendió a sus hijos. También algo en la declaración de Bridgette le molestaba. Ya que recordaba muy bien cómo Kagami le contó que Luka se llevó a su hijo, ¿cómo era posible que Bridgette dijese que Kagami fue quien lo sacó de su vida? Eso debía ser cosa de Couffaine pero… ¿por qué Kagami no replicó a ello?
-Félix…
-Ahora no. En mi oficina hablaremos.- se estacionaron y bajaron del auto. Entraron por la puerta principal y los empleados de inmediato agacharon las cabezas haciendo una leve reverencia para no mirarlos a los ojos. Cuando entraron por el ascensor las recepcionistas del lugar se frotaron los brazos por un rastro frío que dejaron.
-Allí van… Y el jefe parece molesto.
-¡Brrr! Qué frío. Por algo les llaman la pareja de hielo.
-Mejor damos aviso a los jefes de sección que ya llegaron para que nadie suba al ascensor.
Subieron en silencio por el ascensor ejecutivo, hasta que el ascensor se detuvo en un piso y las puertas se abrieron.
-Oh, hola Félix.- Lila Rossi aparecía en su campo de visión. La mujer de falsa nacionalidad italiana vestía un elegante vestido ejecutivo de color blanco sin mangas y tacones color negro con punta blanca. Sus pendientes blancos y negros le recordaron a Félix el ying y yang.
-Lila.- saludó cortes como siempre, sus años escolares habían quedado atrás pero no se sentía del todo cómodo en su presencia.
-Justo iba a tu oficina a dejarle un archivo a tu secretaria.
-Gracias. ¿Ya recibiste la notificación de la junta?
-No, aun no.
-Avisaré a mi secretaria que dé aviso a los inversores.
-Gracias Félix. Oh, y necesitamos hablar de las nuevas modelos.
Kagami ocultó su hastío al verla hablar tan naturalmente con Félix. Si él supiera que Lila desvió los fondos que le correspondían a Bridgette por sus diseños e ideas para hacerse de un lugar en la compañía de seguro que no le dirigiría la mirada, pero ese era un secreto que podía usar en su contra siempre y cuando Lila se acoplara a lo establecido entre ellas.
-Hablaremos de eso en la junta, vengo justo de tiempo.
-Entiendo. Bajo en el siguiente piso. Te dejo la carpeta.- las puertas del elevador se abrieron.- Que tengan buen día.- subió un par de pisos antes de llegar a la oficina de Félix. La secretaria del rubio, una mujer en sus cuarentas con algo de sobrepeso, se levantó de su sitio nerviosa.
-B-Buenas tardes señor.
-¿Han llegado las carpetas que pedí la última vez?
-La mitad. El departamento dice que entregará la otra mitad después de las tres.
-De acuerdo, cuando todo llegue mande todo junto a la residencia Agreste. Y mande los correos correspondientes para la próxima junta.
-E-Enseguida.- la mujer parecía siempre tenerle miedo, pero la verdadera razón era que le tenía pavor a Kagami.
Pasaron a la oficina y cerraron la puerta. Aprovechando la intimidad que la oficina les otorgaba Kagami acarició la mejilla de Félix.
-¿Por qué no me dijiste que llegaste?
-Tenía cosas que hacer.- respondió frío.
-Claro…- replicó con dureza.- Con ella, supongo.- Félix suspiró y posó sus manos en los hombros de ella intentando calmarse.
-No es nada de lo que crees. Pero esto me ha llevado a tener que tener de nuevo una convivencia con ella por nuestros hijos.
-Oh…
-Y, enterarme que tengo una hija.- Kagami le miró con grandes ojos.
-¿Una hija? ¿Era esa niña?- Félix asintió y la soltó.- No lo puedo creer. ¿Seguro que es tuya?
-Estoy muy seguro.- dijo yendo a su escritorio.- Las fechas coinciden de cuando estuvimos en Shangai una temporada, y tiene ciertos rasgos míos y de mi madre.
-Una hija… no lo puedo creer.- Kagami disimulaba su furia. No podía creer que Bridgette hubiese tenido otra hija con Félix. Tenía que estar segura.- Deberías hacerle una prueba por si acaso.
-Lo haré. Pero no hay duda de ello.
-¿Y qué piensas hacer? ¿De verdad piensas dejar que vea a tus hijos después de lo que hizo?
-Estoy pensando en ello. Pero me gustaría mucho que mi hija se quede conmigo.- ella asintió pero Félix creyó ver en ella algo brusco su gesto.
-Ya… supongo que tu abogado ya estará empezando a trabajar en ello.
-Lo haré cuando pueda. Y me gustaría que no comentaras nada de ello ni hables mal de mi hija como hiciste en el parque.- advirtió mostrando un atisbo de enojo que hizo que la japonesa callara cualquier réplica.
-Entiendo, no diré nada. Pero de verdad espero que no dejes que Bridgette vuelva a entrar en tu vida. No merece siquiera ver a sus hijos después de lo que hizo con… ese bastardo de Luka. Más lo dejaré a tu parecer. Sé que tomarás la decisión correcta. Debo irme, nada más quería hablar contigo de los tratos pero será para otro día.
Se dieron un corto beso en los labios, tan frío como eran ellos mismos, y Kagami salió de la oficina, al fin en privado, Plagg salió hecho una furia.
-No me puedo creer que todavía con esa tonta idea de quitarle a la niña.- Félix suspiró.
-Me privó de ella, Plagg. ¿Qué quieres que haga?
-Que seas un hombre y admitas también tus errores. Así como tú también la apartaste todos estos años de sus hijos.- Félix frunció el ceño intentando que las palabras de su kwami no le afectaran demasiado.
-Bridgette no es apta de criar a un niño. La haré creer que estamos de acuerdo en que los niños pasen más tiempo con ella y después haré que firme un nuevo acuerdo que involucre a Felicia.
-O sea que vas a jugar al doble cara. Así como hacía esa loca de Lila Rossi cuando estaban en el instituto y que apoyaba a Hawk Moth en secreto.- Félix evitó la mirada acusadora de su kwami pero Plagg se puso frente a él.- Es una niña pequeña a la que quieres dejar sin una madre. Ya ves a tus hijos como de resentidos están contigo, ¿quieres hacerle lo mismo a ella?
-Dejaré que los vea en ciertas ocasiones para evitar que los niños vuelvan a escapar…
-Ya, pero no serán las tantas veces que dijiste cuando estaban haciendo el contrato. Eso te hace un mentiroso y te aseguro que tus cachorros te van a odiar más por ello.
-¿Qué quieres que haga? ¡Dilo! Estoy siguiendo el consejo de mi padre para sacar provecho, me acerco a ella por el bien de mis hijos pero sabes que no quiero tener nada que ver con ella.
-No tienes que verla si no quieres, son tus hijos los que sí quieren verla.- Plagg entrecerró sus ojos acusador sabiendo que eso lo hacía sentir incómodo.
-No me mires así. Además, Kagami tiene razón. No puedo permitir que Bridgette entre en mi vida.
-No tiene que ser tu vida, pero a tus hijos les hace falta una madre.
-Tendrán a Kagami.
-Dije una madre no un robot. Si fuera tan buena madre bien pudo haber abrazado al otro chiquillo al que no ve en años.- Félix abrió los ojos con sorpresa. Era cierto que ese detalle le pasó por alto. Fue extraño que Kagami no abrazara al hijo que lloró cuando Luka se lo quitó.
-Tal vez no lo vio. Estaba detrás de los gemelos.
-Wow, menuda excusa…
-Ya déjalo así. Seguro que ni siquiera lo reconoció. Cuando la vuelva a ver le diré que su hijo está aquí. Así podemos idear una forma también para que este se quede con ella y no con Couffaine.- Plagg rodó los ojos.
-Muy bien, como digas Lila 2-0.- Félix lo miró molesto pero Plagg lo ignoró olímpicamente. Sabía que Plagg tenía razón, pero ¿qué debía hacer cuando su resentimiento estaba por sobre todo?
-No sé qué hacer. Ya, lo admito. ¿Querías escuchar eso?- el kwami de la destrucción se puso frente a él, notando la contrariedad en su gesto.
-Más bien quería que admitieras que eres el burro más burro de este mundo. Pero… me gustaría decirte que he tenido portadores que llegan a ser felices pero otros que dejaron que el resentimiento los dominara. No digo que le perdones ya que no lo harías aunque tu vida dependiera de ello.- dijo ganándose una ceja alzada de su portador.- Lo que digo, es que ya destruyeron lo que tenían y eso afectó a sus cachorros. Ya es hora de crear un nuevo puente para ustedes y ellos.
Si bien Félix no escuchaba muchos consejos de Plagg, algunos siempre le dejaban pensando. Se dejó caer en su silla, suspirando con la mirada al techo y mucho en qué pensar.
…
Esa tarde Gabriel se encontraba en su oficina, esperando un informe de Natalie que llegó con las carpetas necesarias.
-Señor, estos son los candidatos que tenemos para suplantar a la diseñadora en jefe.
-Gracias Natalie. ¿Qué ha sido de la otra investigación?
-La persona a la que contactaba madame Renoir fue muy cuidadosa en borrar sus huellas. De acuerdo a sus palabras se contactaban por medio de teléfonos desechables y dejaba las fotografías de los diseños en un lugar público.- Gabriel que revisaba la primera carpeta la azotó en su escritorio.
-Esto es inaudito. No puedo creer que nuestros competidores logren robarnos bajo nuestras propias narices y todavía ser más inteligentes que nosotros.- apoyó sus manos en la pantalla.- Quiero saber quién ha sido para cortar su cabeza como un ejemplo.
-Ante todo señor, hay que prepararse para el desfile. Debido al corto tiempo y al número de modelos robados el plazo es demasiado corto.
-Ya lo sé.- respondió recobrando la compostura y revisando las carpetas.- Puedes retirarte por hoy, Natalie. Necesito un tiempo a solas.
-Me marcharé cuando los niños hallan llegado. Dijeron que vendrían en unos minutos.
-Ya veo. No había notado lo tarde que era.- dijo mirando por su ventana el atardecer. Escucharon la puerta abrirse y las voces de sus nietos.
-/ ¡Abuelo!/- abrieron la puerta del estudio, Gabriel sonrió y salió de su puesto para recibirlos con un abrazo.
-¿Cómo les fue el día de hoy con su madre?
-Genial, mamá nos enseñó a cocinar espagueti con salchichas.- dijo Maximilian.
-Sí, y las hizo como si fuesen pulpos. De verdad que quiero aprender a cocinar. Los cuchillos, el fuego…- Gabriel intentó no pensar en ello, si ya su nieto era algo salvaje no quería imaginarlo en una cocina con multitud de cuchillos.
-Me alegro que se divirtieran.- dijo sincero, al notar en ellos una sonrisa que hacía muchos años no veía.
-Te trajimos algo, y también a Natalie.- dijo Maximilian con dos tuppers en una bolsa. Natalie agradeció el gesto, así ya no tendría que cocinar llegando y Gabriel asintió.
-Lo comeré después, ahora estoy ocupado.- los hermanos miraron las carpetas y se acercaron con su abuelo.
-¿Son los candidatos a jefe de diseñador?- preguntó Maximilian.
-Por supuesto. Estoy revisando sus trabajos y ver quién va a sustituir a madame Renoir.
-Pfft, ¿qué esto?- preguntó Alexander ante los diseños que su abuelo revisaba de un candidato.
-Monsieur Agot, su pasarela con materiales reciclables aun da de qué hablar.- respondió Maximilian conociendo mejor a los diseñadores y Alexander frunció el ceño.
-Estoy a favor del medio ambiente pero usar un traje hecho de tiras de neumáticos no me va.
-Y es un tanto hipócrita por su anterior colección de pieles de animales que fue grandemente criticada.
Gabriel sonrió a sus nietos, tenían un buen ojo en la moda y si bien Alexander no estaba demasiado interesado en la empresa y nada más quería modelar, Maximilian era otro cantar, tenía en su frente la palabra ejecutivo desde hacía mucho pero era demasiado tímido.
-Tienen buen ojo. Pero no debo descartarlo por su ligereza de moral al medio ambiente. Necesito un diseñador en jefe pronto ya que el desfile se nos viene encima.- en ese momento los hermanos tuvieron una idea.
-¿Y si le preguntas a mamá?- preguntó Maximilian y Gabriel lo miró sorprendido.
-¿Tu madre?
-¡Sí! Hemos visto sus trajes y vestidos en la boutique. Son muy buenos.
-Y eso nos ayudaría en nuestro plan de juntar a nuestros padres.
-Mmm...- si bien la idea era suicida, tampoco era mala. Bridgette fue la anterior jefa de diseñador que, si estuvo un breve tiempo en el puesto, ella sabía cómo moverse y crear cosas que dejaba boquiabiertos a todos. Pero existía un problema.- Su padre se volvería loco.
-Puedes contratarla de forma temporal.- sugirió Maximilian.
-Y papá no tendría de otra.- siguió Alexander.
-Y podrías ver de nuevo a Felicia.
-Es una monada cuando recoge flores.
¡Él quería ver eso! Por supuesto que apoyaría en el plan. Nada más tendría que planear la forma de presentar la idea.
El sonido del celular de Natalie rompió con sus pensamientos y cuando ella respondió le dio una mirada significativa que lo hizo despedir a sus nietos.
-Niños, ¿por qué no van a su habitación y se lavan? Hoy cenaré con ustedes.
-Claro.
-Te vemos en la cena.
Salieron de allí con una sonrisa porque su abuelo les ayudaría. Y cuando la puerta se cerró y escucharon los pasos alejarse, Gabriel preguntó.
-¿Qué han encontrado?
-Nada señor.- respondió Natalie.- Es como si el señor Duvois se hubiese desvanecido en el aire.
-Entonces el investigador está desaparecido.
-Me temo que no es el caso.- ella envió por su celular los documentos para que su jefe los viera.- De acuerdo a nuestros registros, Alois Duvois fue un investigador que trabajó hace seis años en el mismo punto, pero antes de eso no tenemos nada de él, y después del trabajo que pidió Félix, dejó su sitio un año después y nadie ha sabido nada de él.
-¿Qué me estás diciendo? ¿Que nadie sabía de él antes de ser contratado por Félix?
-Precisamente.- Natalie apretó los labios y sus dedos se movieron en la carpeta.- Si me permite, es demasiado extraño ya que yo misma lo investigue en su momento y encontré un curriculum profesional más que aceptable. Lo recuerdo bien y por eso pasé la información a Félix.
-Extraño y conveniente. Aparece un año antes de todo y desaparece un año después.- Gabriel apretó los puños ante una idea que surgió en su mente.- ¿Dónde conseguiste el nombre del investigador?
-Yo no lo conseguí. Lo encontré en nuestros archivos.
-¿Nuestros archivos? ¿Estás segura?- Gabriel empezaba a encontrar pequeñas piezas en ese rompecabezas y ninguna de estas encajaba en todo esto.- Contrata a un investigador, el mejor de todos, revisa su historial y que me contacte. Es hora de que el investigador sea investigado.
-Sí señor.
Natalie salió de la oficina pensando lo mismo de su jefe. Alguien tomó ventaja de Félix y su esposa y lo estuvo planeando cuidadosamente. ¿Pero quién haría algo así?
…
Después de un extenuante día, Bridgette se encontraba en su antigua habitación mirando por la ventana las luces parisinas. Hacía tanto que no las veía. Por supuesto que Lyon también era hermosa y había tomado cariño, pero su ciudad de nacimiento, el lugar donde luchó contra akumas y que protegió hasta dejarse la piel. Su lápiz se movió inquieto en sus dedos después de realizar algunos bocetos. Miró hacia los niños a los que les encantó la idea de dormir a lo alto de su cama, y estaba tranquila de saber que ellos no se movían tanto como ella lo hacía. Miró por la ventana suspirando de nostalgia y sintió a Tikki en su hombro.
-Mira eso Tikki. Creo que es más hermosa desde que la dejé.
-¿Por qué no das un paseo? Ya sabes, como los viejos tiempos.
-No creo que pueda. ¿Y si los niños se despiertan?
-Tranquila, sabes que nada los despierta y los demás estarán aquí para vigilarlos.- dijo señalando a los kwamis asomarse de la Caja.
-No lo sé… creo que ya no estoy para esos trotes.
-Inténtalo, Bridgette. No te quedes con las ganas.- tras pensarlo un poco asintió.
-Tienes razón, vamos a divertirnos.- necesitaba relajarse y sentirse como la grandiosa e imparable Ladybug otra vez.
…
Chat Noir se encontraba sobre las azoteas de Paris. Normalmente usaba su transformación como un escape de su vida y vaya que necesitaba un escape. Desde su reunión con Kagami no estaba de humor para tratar con nada más. El estar con Bridgette más tiempo de lo necesario le ponía mal, y era algo que no podía ocultar de Plagg que le insistía en acercarse más a ella así como su padre e hijos. Era curioso que todos le dijesen lo mismo cuando fue ella quien le destrozó por completo. Las noches en las que bebía y lloraban aún seguían frescas en su memoria. Y lo que le enfurecía más aún, que le ocultase que tenía una hija porque no importaba cuánto lo negase, Felicia era suya. Ella lo volvía débil, siempre había sido así.
Una sombra se movió sobre los techos no muy lejos de él. Al ver aquella grácil figura saltar sobre el techo sobre él la vio con grandes ojos. Ladybug había vuelto a Paris y ella reclamaba la ciudad como suya con sus acrobacias imposibles, tal como la primera vez que la vio. Sintió que algo cálido lleno su pecho y la observó con una sonrisa en su rostro y con su cabello recogido en una coleta sin prever su presencia yendo directo a la Torre Eiffel. Punto donde siempre se reunían. Soltando una risa se lanzó a la carrera del bicho.
Ladybug no tardó demasiado en verlo, por supuesto que una sonrisa arrogante apareció en su rostro y con su yoyo se lanzó para columpiarse mientras que Chat Noir usó su bastón para moverse rápido.
Los pocos transeúntes de esa hora notaron la presencia de sus antiguos héroes y algunos gritaron de alegría al verlos. Algunos salieron de sus autos, otros comenzaron a grabar con sus celulares y las cámaras los iluminaron. La gente estaba extasiada clamando los nombres de quienes les salvaron en su momento.
Ladybug se columpió muy cerca de los ciudadanos y algunos se volvieron locos de la emoción y Chat Noir lanzó un bufido ante lo presumida que estaba siendo y corrió por las paredes y barandas emocionando a más de una chica tal y como hacía antes, haciendo rodar los ojos de su compañera. Fue entonces que notaron a las televisoras llegar adelante y ambos se miraron con una sonrisa cómplice. La reportera del momento salió de la camioneta y la cámara los captó cuando al mismo tiempo pisaron la camioneta con una mirada llena de desafío para el otro y se lanzaron de nuevo hacia la estructura, cayendo a la vez y mirándose mutuamente. El compañerismo resurgió unos momentos, olvidando por unos momentos a quienes estaban detrás de la máscara y reviviendo sus años dorados. Ladybug fue la que rompió con la magia al desviar su mirada de él hacia la ciudad.
-Con que aun la proteges, ¿no?
-Alguien tenía que cuidar la ciudad. Después de todo no dejaste siquiera a ningún héroe provisional.- una vena comenzó a surgir de ella.
-Oh, bueno, pero siendo la guardiana es mi deber proteger los miraculous y no podía dejárselos a cualquiera.- el gato rechistó y eso la hizo enojar más. Rechinó los dientes, sería tan sencillo quitarle a Plagg pero no era tan desalmada de separar a ese par.
-¿Y por qué te ha dado por salir? Porque, si no te has dado cuenta, Paris tiene a su protector.- presumió apuntándose con sus garras.
-Qué te importa.- Chat Noir rio.
-No me digas que querías revivir esos años. Ya son tiempos perdidos.
-Me apetecía salir. Y como alguien destruyó mi auto no podía salir como civil.
-Ya…- se acercó a ella con ojo crítico y Ladybug se encogió un poco.
-¿Qué tanto miras?- este miró de arriba abajo y entonces ella sintió sus garras ir a su estómago que ya no era tan plano como antes.
Este rio entre dientes perverso.
-Los años no han sido amables contigo.- dijo sujetando esa grasa extra que ella no había podido deshacer. Ladybug gritó y lo golpeó en la cabeza con su puño.
-¡Quítame las manos de encima! ¿Y qué si he ganado peso? Este es el cuerpo de una mujer hecha y derecha.- este sonrió ufano poniendo su mejor pose.
-Ya, supongo que algunos no son tan privilegiados como otros, ja, ja, ja.
Ladybug rechinó los dientes, por supuesto, Félix tenía un cuerpo de infarto mientras que ella apenas y tenía tiempo para sí misma. Pero el verlo así, tan orgulloso, de músculo duro, tan… malditamente sexy. Sacó lo peor de ella y su mechón se tensó como un rayo, golpeando su abdomen y sacándole todo el aire.
-¡Ha! Vaya, ese traje sí que engaña a todos. Ya no tienes más tus músculos gatito. Te has vuelto un gato casero.- Chat Noir quedó doblado pero no se arrodilló ante ella. Sino que exhaló las siguientes palabras intentando recobrar aire.
-¿Y si mejor nos sentamos?
Se sentaron con la vista en la ciudad y guardando una distancia de un brazo. Chat Noir la miró de soslayo. La brisa movía su cabello y sus ojos eran iluminados como dos cristales brillantes. Y fue que notó pequeñas lágrimas como cristales formarse bajo sus ojos. La visión era triste. Su añoranza era palpable y luego ella cerró los ojos y compuso su gesto y Chat Noir miró la hermosa ciudad que años atrás defendieron de su padre. Siendo ella la que se sacrificó en pedir el deseo y que su padre no fuese a prisión. Siempre le estuvo agradecido como un loco enamorado, pero ahora… ¿qué eran ahora? El rencor levantaba muros infranqueables que impedían un acercamiento y el dolor laceraba sus corazones.
Tras unos momentos, Ladybug habló.
-Es hora de que regrese.- dijo para desilusión de Chat Noir que por alguna razón quería permanecer con ella en ese silencio.
-Ya… yo igual.- dijo rascando tras su nuca. Un gesto que ella conocía bien.- Mañana quiero llevar a Felicia a la oficina.
-¿Es broma?- le miró desconfiada.
-Mi padre tiene la loca idea de renovar su línea de ropa infantil. Los niños podrían servir como modelos y divertirse un poco. Los gemelos estarían con ellos.
-Y mientras no mire le harás una prueba de sangre a mi hija.
-Claro que no. Quisiera obtenerla bajo tu consentimiento. Claro, si no tienes miedo de que revele alguna verdad…
-Hazla. Pero yo estaré allí cuando eso pase. Y cuando te entreguen los resultados no quiero que reclames.
-Purrfecto.- para sorpresa de ella tomó su mano y la llevó cerca de sus labios, no hubo beso, Chat se detuvo a unos centímetros y mostró una sonrisa de lado.- Ya nos veremos pronto, bichito.- y sin decir más se marchó de allí. Dejando a una Ladybug con el corazón acelerado y él urgente deseo de una ducha fría.- ¡Bichito barrigón!- escuchó a lo lejos y Ladybug gritó furiosa deseando ahora ahorcarlo con su propia cola.
…
El día siguiente los niños se levantaron y buscaron a su padre. Era extraño que no lo encontraran en su habitación, su estudio, y fue una sorpresa encontrarlo en el gimnasio haciendo flexiones. El orgullo del felino estaba molesto e iba hacerla tragarse sus palabras.
-/¿Papá?/- Félix dejó el aparato y miró a sus hijos aun en pijama.
-¿Qué hacen en pijama? Deben arreglarse. Van a ir conmigo a la oficina para estar con su hermanita.
-Eh…
-Bueno…
Ninguno sabía qué decir al ver a su padre con ropa deportiva y cubierto de sudor. No tenía nada que ver con la imagen que tenían de él. En ese momento Gabriel apareció desde atrás y les dio unas palmaditas a sus nietos.
-A cambiarse. Y luego a desayunar.
-Claro.
-Ya vamos.- los niños se fueron y Gabriel miró a su hijo con algo de diversión en sus ojos.- Hace mucho que no venías aquí. Ya tenía pensado convertir el gimnasio en un ala de relajación.
-Necesitaba ejercitarme. He estado perdiendo condición.
-Ya veo…- le pico un poco con su sarcasmo.- Bien, aprovechando que estás transmitiendo tu energía en algo más quería decirte algo.
-¿Qué sería?- Mejor vamos al saco de box y ahí me dices qué opinas…- por alguna razón algo en su hablar no le gustó, y estaba seguro de haber visto una sombra sobre sus ojos.
…
Una hora y media después, Félix llegó a la empresa con sus hijos y los pequeños. Felicia miraba todo sumamente curiosa dando de saltitos mientras caminaba. Tristán parecía estar igual de sorprendido, exclamando a lo bajo al ver la increíble estructura y a la gente moverse de un lado a otro.
-Vamos a ir a la oficina de su abuelo para que pueda conocer a los pequeños.
-Eh, papá. Nosotros no podemos ya que…
-Le prometimos a nuestra amiga Briana que podría venir y ver los edificios.
-Es que quiere audicionar para modelo juvenil y quiere saber cómo trabaja todo.- a Félix le pareció sospechoso pero no dijo nada, necesitaba soltarles un poco para que volvieran a confiar plenamente en él.
-Está bien. Pero no se metan en problemas.
-No lo haremos.
-Ya nos conoces.
-Porque los conozco lo digo.- musitó a lo bajo antes de tomar el elevador y subir. Los hermanos suspiraron de alivio.
-Me la vi cerca.- suspiró Maximilian y Alexander le dio una palmada para que se tranquilizara.
-Vamos, apenas llegue Briana vamos a ponernos manos a la obra para investigar cómo era mamá.
-Espero que podamos encontrar algo.
Félix llegó donde su padre en su taller, para sorpresa de Félix, el pizarrón tenía bocetos como si el desfile de fin de año estuviese a la vuelta de la esquina.
-Padre…
-Ah, Félix. Hola. Me alegro que trajeras a estos pequeños.
-No fue fácil.
-Me lo imagino. Pero seguro la madre debe estar en estos momentos más preocupada que tú al dejártelos.- Félix tuvo un ligero tic en el ojo.- Bueno, vengan por acá, voy a pedir un refrigerio para que me hablen de ustedes.
-/Muchas gracias, señor/- dijeron al mismo tiempo de forma educada.
-Ya cambiaremos eso a abuelo.
-¡Papá!
-Ni siquiera sabes cómo tomar una broma.- sonrió de lado mirando a su hijo rabiar, pero mirando con devoción a la pequeña niña.
…
-Oh~ Ah~. Oh, sííííí~- gimió Bridgette.- Esto es la gloria.- dijo mientras la masajista seguía su trabajo y Bridgette intentaba relajarse en el spa al que Aly la arrastró.- Tenías razón Aly. Esto es lo mejor.
-Me alegro que al fin te tomaras un día para ti. ¿Hace cuándo no te tomas un día libre?
-Ya ni lo recuerdo, pero creo que fue antes de salir de Paris. Desde entonces he trabajado, me he roto la espalda en mi boutique y criado a dos niños. Mi tiempo libre es en la ducha o cuando Luka está allí para mí pero duermo la mayor parte del tiempo.- Aly tomó mayor interés.
-¿Y no ha pasado nada entre Luka y tú? Es decir, Luka se ha vuelto más ardiente que el infierno y es muy amable.
-Te mentiría si te dijese que no. Y de verdad lo intentamos pero al final quedamos como amigos. Y Luka no parece interesado en tener una relación. Él quedó tan o más herido que yo en su momento.
-Me imagino. No puedo creer que esa bruja simplemente lo sacara de su vida junto a su bebé. Y todavía llorarle a Félix.- Bridgette no respondió, sino que frunció el ceño en completo desagrado.
-No entiendo tampoco su actuar. Me da rabia pensar que alguien a la que creí mi amiga fuese capaz de eso.
-Pues bueno chica, Kagami no perdió tiempo en ir tras Félix apenas y fue catalogado como soltero nuevamente. Pero recuerda que siempre te dije que parecía no tener ojos para nadie más que Félix. Y creo que lo de Luka fue sólo una pantalla.
-Mejor cambiemos de tema. No quiero pensar en el pasado, sino que quiero enfocarme en el ahora.
-¿Y cómo van las negociaciones?
-No nos hemos arrancado la cabeza así que estamos bien por el momento.
-¿Y qué vas a hacer cuando se entere que cierta personita es su hija?
-No lo va a saber, aunque tenga que sabotear esa prueba yo misma él nunca sabrá la verdad.- Aly suspiró, cuando algo se le metía en la cabeza a su amiga nada la detenía y Tikki que veía todo escondida tras un adorno de flores, sabía exactamente lo que tenía que hacer.
…
Briana y los chicos se movían por los pasillos de la empresa escondiéndose en cada esquina tal y como haría un espía.
-Muy bien, estamos cerca del taller de costura. Abuelo nos dijo que mamá trabajaba aquí como diseñadora.- anunció Alexander.
-Perfecto, así podremos investigar más sobre su madre.
-¿Y si no encontramos nada?- preguntó Maximilian pensando lo peor.
-Todo mundo siempre tiene algún registro. Seguro que aquí deben tenerlo y no nos iremos de aquí sin esos registros.- anunció Briana y los hermanos asintieron guiándola hasta estaba el departamento de archivo del taller, en ese lugar no sólo estaban los pedidos sino que también diseños anteriores de los diseñadores principales.
Algunas personas los vieron, pero como eran hijos del jefe disimularon con cierta gracia al verlos pasar como si fuesen ladrones. Llegaron a la puerta, y al estar a punto de abrirla alguien más salió de esta con prisa y chocó con estos.
-¡¿Quién demonios trajo a sus hijos al trabajo?!- exclamó molesta Lila y se calló cuando reconoció a los hermanos en el suelo.- Oh, lo siento mucho. Fue mi culpa.- dijo ayudándolos a ponerse de pie.- ¿Qué hacen aquí? ¿No deberían estar con su padre?
-Lo sentimos, estamos haciendo un recorrido.- dijo Maximilian y Lila sonrió.
-Por supuesto pero este no es un lugar para niños.- puso seguro en la puerta y Briana fue quien notó el disimulado movimiento, miró la gruesa carpeta que tenía bajo el brazo con un número largo que no pudo memorizar.- Deberían ir a otro piso, todo el mundo está ocupado y nadie debe perturbar a los diseñadores. Soy Lila Rossi y soy la encargada del departamento de materiales y finanzas. Bye-bye, cuídense encantos.- se despidió con un aire alegre. Los hermanos se despidieron encantados pero Briana afiló su mirada.
-Esa mujer tiene algo extraño.
-¿Pero qué dices? Fue muy amable.- dijo Maximilian.
-¿Es que no lo vieron? Primero nos gritó, luego fue súper dulce empalagosa, y después se fue a toda prisa.
-Seguro que es porque nos reconoció. Nos ha pasado varias veces.- justificó Alexander pero Briana hizo un puchero.
-Y todavía cierra la puerta poniendo el seguro. ¿Es que nadie puede entrar más que ella?
-Bueno… eso sí fue un poco raro.
-Y la puerta debería estar abierta para todos.
-¡Ajá! Eso quiere decir que oculta algo.
-¿No lo habrá hecho sin querer?
-Cierto, es como una especie de hábito.- Briana rodó los ojos.
-Hombres, no quieren ver lo obvio. Pero algo me dice que debemos entrar e investigar este lugar.
-¿Podemos pedir las llaves a alguien?- preguntó Maximilian y Alexander lo pensó un momento antes de hablar.
-Claro, al guardia, le decimos que alguien cerró por error y que quieren entrar a ver algo.
-Vamos entonces.
Los tres fueron a por el pasillo pero Briana tenía un presentimiento con esa mujer. Algo no le había gustado y su sonrisa le pareció demasiado falsa.
…
Gabriel no se sentía tan inspirado desde que sus nietos eran niños, bueno, más pequeños. Mientras tanto, Félix pensaba en la pequeña charla que tuvo con su padre esa mañana mientras se vestía.
-¿Qué quieres qué?
-Quiero proponer a Bridgette como jefa temporal del departamento de diseño.
-¿Por qué rayos le regresarías su puesto?
-Porque tenemos un desfile a la vuelta de la esquina y nadie más está calificado como ella para poder asumir el cargo.- Félix sabía que su padre tenía razón.- Y porque eso podría beneficiarnos, por tú parte te acercarías a tu hija y yo no me estresaría por el trabajo. Así tu exesposa vería que confías de nuevo en ella y te sería más fácil tenerla de tu parte y ambos felices.
Lo pensó un momento, aquello era verdad. No quería decirlo pero Plagg tenía razón. Tenía que comenzar con una convivencia pacífica y este sería un buen primer paso.
-Deja lo hablo con ella esta tarde.
-¿Por qué no mejor en la cena?- Félix lo miró suspicaz.
-¿Quieres que invite a mi ex a cenar?
-Tenía unas reservaciones pero un socio me canceló de último momento. Natalie te dirá el punto de la cena.- Félix golpeó el saco de box desquitándose con su padre que se marchó con una sonrisita petulante. Sabía que sería la cena más incómoda de su vida.
Félix hizo mala cara pero al ver a su pequeña mirar los hermosos vestidos que estaban por lanzarse a exhibición le convenció para seguir con ello.
-Perfecto, me han ayudado mucho.- dijo Gabriel aplaudiendo a los niños.- Los dos tienen madera para esto. No me sorprende en lo más mínimo.- siendo Felicia hija de su hijo eso venía en la sangre, mientras que el pequeño Couffaine tenía la gracia de su padre, lo había visto modelar para revistas y en los conciertos, era fuego y ese niño sería una llamarada como su padre al crecer.
-Tengo hambe.- dijo Felicia tocando su estómago.
-Yo tambén.
-¿Qué tal si vamos a la cafetería?- preguntó Félix.
-Yo los llevo, hijo. Tú tienes asuntos más urgentes que atender.- se ofreció Gabriel notando como Félix lo fulminaba con la mirada.
-No me fio de él un pelo.- musitó a lo bajo.
-Yo le vigilo si gustas. Con una cuota extra, claro.- sonrió Plagg y se marchó tras los niños. Félix gruñó a lo bajo, yendo a su oficina pensando en la forma en la que le pediría a Bridgette ir esa noche a cenar con él.
…
Plagg se escabulló hasta la cafetería, mirando desde las plantas al padre de su portador que pedía traer unos bocadillos a los niños. Los empleados lo miraban como su fuese el mismísimo demonio, sin embargo, los niños lo veían con grandes ojos felices por la compañía y la comida. Necesitaba acercarse a esa pequeñita.
-Y bien, ¿tu madre hace vestidos como los míos?- Felicia y Tristán asintieron.
-Shi, mami hace vestidos muy bonitos como los suyos, señor.
-Y muchas personas les guta. Mucha gente pasa a la butique.- asintió Tristán. Gabriel asintió, por supuesto que el talento de su antigua aprendiz debía seguir intacto.
-Ya veo. ¿Y dónde está su padre?- Tristán fue el primero en hablar.
-Mi papi está en un concerto muy lejos. Nos manda muchos regalos.
-Ya veo. ¿Y qué hay de ti Felicia?
-Papi Luka es también mi papá, Tristán y yo compartimos papá.- Gabriel calculó el significado de esa frase tan inocente.
1. Luka no es su padre. Ningún niño se refiere así a su padre.
2. Comparten padre, eso quiere decir que Luka la trata como a su hija pero no es su hija.
3. Conclusión: Luka Couffaine no es el padre de ese pequeño ángel.
-Ya veo. Interesante.
-Hola abuelo.- llegaron los gemelos con su amiga.
-¿Todo bien en su recorrido?
-Claro, aunque algunas cosas no nos quedó claras en el piso de diseños.- comentó Maximilian y antes de que Alexander dijese algo, Briana lo hizo.
-Notamos que sacan carpetas de ese lugar y tiene números muy largos, ¿de qué son esos números y cómo identifican que carpeta quieren?
-Eso es sencillo.- dijo Gabriel.- Esos números son fechas, evento y diseñador. Por ejemplo, primero se inicia con el año, anotándose el día, mes y año. Después, si el desfile fue para la colección de primavera-verano, se anota el código 0309 que significan Marzo y Septiembre.
-Entonces 1002 son otoño-invierno.- señaló Alexander ganándose un asentimiento de su abuelo.
-En efecto. Ya si un mismo diseñador estuvo involucrado en ambas pasarelas se incluye 0112. Y los últimos siete dígitos es el código del diseñador. Todos tienen uno, incluyéndome.
-¿Y cómo sabe qué código pertenece a cada diseñador?- preguntó Briana.
-En mi caso tengo una privilegiada memoria. Pero en caso de otros, estos se encuentran en el archivo. Y lo siento pero estos son privados chicos. Ni una sola fotografía puede salir de este edificio.- dijo mirando de forma severa a Briana que guardó su celular.
-Lo entendemos abuelo.
-Cristalino como el agua.- Briana asintió pero su curiosidad le picaba como un molesto mosquito. Ahora entendía a su madre cuando tenía que hacer un artículo. Era una corazonada de que algo no iba bien. De repente vio a Felicia hacer un puchero, la pequeña era adorable, así que esa era la pequeña hermanita.
-Hey, peque. ¿Pasa algo?
-Quero ir al baño.
-Ok, yo te llego al lavabo de damas. Lo vi al pasar.- Briana le tomó la mano a Felicia y salieron de la cafetería, Plagg rio a lo bajo escondido en las servilletas de la mesa vecina.
-Esta es mi oportunidad.- salió volando detrás de las chicas listo para la siguiente fase.
…
Bridgette tenía un tic en los ojos al mismo tiempo que intentaba sonreír al mecánico.
-Perdone, ¿qué dijo? Creo haber escuchado mal.
-Señorita, su motor no tiene arreglo. Prácticamente es como si lo hubiesen destrozado de adentro hacia afuera y eso hizo que otras piezas también se dañaran.
-¿Y cuánto sería el total?- el hombre sacó una calculadora.
-Bueno… quitando lo equivalente del seguro, y también que debo reemplazar varias piezas importantes además del motor…- cuando Bridgette vio de reojo el precio y su corazón se detuvo.- Su seguro cubrió el 20% del daño.
-¡¿Nada más un 20%?!- Bridgette sintió que le dolía su corazón.
-Puede pagarlo en cómodos pagos aunque claro, deberé cobrarle con intereses.
Ya estaba gritando por dentro, un chillido se escuchó salir de ella que tenía los labios apretados. Ese dinero era demasiado, aun cuando sacara de su fondo de ahorro le faltaría cubrir la mitad. ¿Por qué tuvo que gastar en esos rollos de tela para sus próximos diseños de invierno? De haber sabido se habría salvado del desastre económico. ¿Y Luka? No quería pedirle ayuda en este tipo de cosas, ya la había ayudado demasiado para pedirle otro favor.
Su teléfono sonó, por un momento pensó haber invocado a Luka con el pensamiento pero en lugar de eso era de un número que no reconoció.
-¿Alló?
-Soy yo.- habló Félix desde su oficina mirando el panorama de Paris.
-Tú… ¿te atreves a llamarme después de lo que le hiciste a mi auto? ¿Sabes lo que me costará arreglarlo?
-Podría pagarte por los daños.
-¡No quiero nada tuyo!- respondió de inmediato.- Fue mi culpa por habértelo dejado. De haber sabido que eras tan mal conductor seguro que mi auto ahora seguiría funcional. ¿Cuántos autos te compras a la semana? Seguro que te ha de sobrar dinero para eso.
-Tú también tienes suficiente dinero si mis cuentas no son malas.
-¿Qué dinero? Y mejor no digas nada porque te lavas las manos.- cortó el tema ofendida.- ¿Qué necesitas? ¿Algo les pasó a los niños?
-No pasó nada. Pero quisiera proponerte un trato.
-¿Qué tipo de trato?
-Necesitamos una jefa de diseño temporal. Se te pagará bien si estás interesada.
-¿Cómo?- logró escupir la palabra asombrada.- ¿Quieres que trabaje temporalmente en la empresa? ¿Otra vez?- dijo con incredulidad y Félix rodó los ojos desde su posición.
-Podemos hablar de esto en la cena. En el Thomieuxesta noche, a las ocho para proponerte un contrato. ¿Qué opinas?- tras unos momentos de silencio que creyó que había colgado escuchó su corta respuesta.
-Muy bien. Te veo a las ocho.- y sin más colgó. Félix se dejó caer en su asiento como si la llamada le hubiese tomado toda su energía física y mental. Pensando en que esa cena podría ser la peor cena de su vida.
…
Felicia estaba con sus hermanos, sin notar que tenía un polizón con ella. Plagg se había escabullido metiéndose en uno de los bolsillos que tenía el muñeco. Pasaron por el jardín de la compañía y Felicia corrió por las jardineras mirando entre las flores.
-¿Qué buscas Felicia?- preguntó Maximilian.
-Un hada. Mami me contó que existían hadas entre las flores y quisiera ver una.
-Oh, ya veo.- se agachó Alexander.- Pero no creo que a las hadas les guste que revisen sus casitas. Así que no vayas a arrancar una.- en ese momento Tristán jaló los hermanos.
-Quero ir al baño.
-Ok, ya te llevamos. Briana, ¿te encargas de nuestra hermanita?
-Déjenmelo a mí.- Felicia corrió siguiendo revisando las flores, Briana podía verla perfectamente desde donde estaba. Felicia siguió revisando las flores sin darse cuenta que Plagg se escabulló entre estas y estornudó sin querer arruinando su entrada magistral.
-Puaj, hay mucho polen por aquí.- se asomó y fue que notó a la pequeña que le miraba con grandes ojos, así no iba a ser su plan pero funcionaba.- Hola pequeñita, ¿no tendrás contigo un poquito de queso para un kwami como yo?- Felicia sonrió ampliamente con ojos brillantes.
-Señor hada.
Había encontrado un hada y no podía ser más feliz.
….
Y… espero que les haya gustado! Gracias a todos por leer. Tendremos la próxima semana una cena más que incómoda. Así pues sin más que decir además que acepto bebidas y postres. Dejen review, nada de tomatazos y… UN ABRAZO! UN GUSTAZO! Y HASTA LA SIGUIENTE!
