Hola a todos! Gracias a todos por su paciencia. Estuve enferma estos días, un resfriado pero como había mantenido mi buena racha de salud por largo tiempo y creo que me dio muy duro. Como sea he aquí el siguiente capítulo de esta historia que pronto tocará a su fin, aun no sé cuántos capítulos pero ya estamos en lo bueno! Así pues espero que les guste este capítulo, y sin más qué decir además de que estamos hype por los avances… COMENZAMOS!
….
Capítulo 10.
Fraudes.
Los papeles y carpetas se revisaron con ojo crítico. Si bien no era la comida más satisfactoria que había tenido, sí la más productiva y podía caminar mientras comía. Bendito sean los tacos.
-¿Estás segura que ese diseño era tuyo?
-Sí, lo estoy. Y esas dos carpetas siguen sin aparecer.- dijo Bridgette que dio una mordida a su taco y se limpió la salsa de la boca con una servilleta.- Esas carpetas son de distintos años, pero son primavera-verano y otoño-invierno de ideas que quería sacar para los siguientes años.- Félix tomó su conmutador y llamó a su secretaria.
-Joanne, ¿han encontrado las carpetas que pedí?
-Aun no señor.
-Que me contacten apenas y aparezcan.- gruñó.
-E-Entendido.- colgó y terminó su taco, limpiando sus manos con otra servilleta y desinfectante de manos.- Tenemos suerte que la chica nos dejó tomarle una foto y ver la marca del vestido. Uno de nuestros más acérrimos competidores.- dijo mirando el vestido, por el frente tenía bolsillos con una huela de gato morada, le hubiese mucho verla en su colección.
-Dijiste que tu antigua jefe de diseño vendió la mitad de la colección. ¿No crees que si hizo eso, junto con los de las telas, haya sido capaz de vender diseños en los últimos años?- la idea flotó entre ambos e hizo que Félix apretara los puños y encorvara ligeramente su espalda. Bridgette conocía ese gesto a la perfección, era cuando estaba furioso, al igual que todo gato que era provocado. En esos momentos la puerta de la oficina se abrió y Gabriel Agreste entró a la oficina con Natalie.
-Oh, no tenía idea de que estaba aquí también, madame Dupain-Cheng.
-Ya estaba por irme.- declaró ella recogiendo su bolso.- Tengo mucho trabajo que hacer.
-Luego pasaré a verla.
-Gracias.- se marchó sin voltear a ver a Félix, pero antes de irse suspiró y le dedicó una mirada.- Hey.- dijo de forma brusca llamando su atención.- Más te vale concentrarte y no perder la calma en esto, gato idiota.- dicho aquello se marchó.
Sus palabras fueron como un balde de agua que lo regresó a la realidad. Ella siempre le decía algo así cuando peleaban contra akumas y este no se tomaba las cosas tan en serio. Suspiró y se levantó de su sitio, ignorando la ceja alzada de su padre que intentaba adivinar lo que estaba pasando entre ellos.
-Tenemos un problema.
-¿Tiene que ver con la colección?
-Tu colección y el desfile siguen en pie. Pero tenemos algo más que sólo la mitad de la colección vendida.
-¿Qué quieres decir?
Mientras Félix explicaba lo sucedido, mostrando con ello la fotografía del vestido de Bridgette y con ello susteorías, Natalie revisaba con atención su carpeta y lo que el investigador había descubierto. Cuando finalizó de explicar todo Gabriel se veía tan enojado como él, pero a diferencia de su hijo, su aparente expresión imperturbable y el brillo de sus ojos lo hacían ver igual de peligroso.
-¿Desde cuándo?
-No tengo idea. Mandaré a pedir a seguridad que revisen quienes han entrado al archivo durante los últimos meses y realicen un inventario completo con discreción. Mandaré a decir que están fumigando o remodelando.
-Bien. Quiero saber si fue ella o si otra rata sigue en mi empresa.
-Si sigue aquí, le haré arrepentirse de todo.
-Lo dejo en tus manos. Y hay algo que me gustaría hablar contigo.
-¿Qué es?
-Es sobre tu ex. Y lo que pasó hace cinco años atrás.- Félix frunció el ceño.
-No quiero hablar de nada que tenga que ver con ese suceso. Ahora estoy intentando llevarme bien con ella por mis hijos. ¿Quieres echarlo a perder recordándome lo que pasó?
-Oh basta con el drama. Te he visto estos días Félix, y a mí no me engañas.- dijo sin ver a su hijo casi atragantarse con el resto del taco.- Pero lo que te voy a decir tal vez te ayude a poner los pies en la tierra.
-¿Qué quieres decir?
-Que esto de los fraudes lleva más tiempo de lo que creíamos.
…
Alix les dio un zumo frío a cada uno, el calor estaba para necesitar refrescarse un poco y ella necesitaba tener su garganta fresca para lo que iba a contar.
-Veamos… ¿Qué quieren saber con exactitud?
-¿Cómo eran nuestros padres de jóvenes?- preguntó Alexander.
-¿Y cómo se enamoraron nuestros padres el uno del otro?- preguntó Maximilian.
-Ah… esos dos. Debo decirlo, al principio eran como el gato y el ratón, y viceversa.- rio recordando los viejos tiempos en los que ayudaba a Bridgette con alguna forma de llamar la atención de Félix y recordando como este como Chat Noir coqueteaba sin cesar con Ladybug, pero notó la confusión en los chicos así que debía de ser más clara y no tan detallista.- Su padre fue muy difícil de tratar. Cuando lo conocimos era demasiado serio, cortante, frío y a veces un grano en el culo.
-No ha cambiado mucho entonces.- dijo Alex ganándose un codazo de parte de su hermano.
-Pero fue Bridgette quien le ayudó a salir de su caparazón. Aunque con mucho, mucho, muuuucho esfuerzo. Era como una santa. Su madre de joven era una persona entusiasta, alegre… extremadamente alegre.- rio un poco al recordar sus locuras.- Siempre invitaba a su padre a salir y a pesar de recibir una mirada fría de su parte no se rindió. Ella fue la que vio algo bueno en él y no se fijó sólo en su fama o por ser el aclamado modelo e hijo de Gabriel Agreste. Y gracias a eso, Félix se fue abriendo poco a poco, ganándose la confianza de todos, haciendo amigos y mostrándose un poco más… como él quería ser. Ambos aprendieron poco a poco, a veces de forma dura, a conocer al otro, y tras duras pruebas lograron salir adelante. Ambos ayudaron al otro a madurar y el sentimiento nació entre ellos.
-¿Entonces papá tardó en enamorarse de mamá?- preguntó Alexander y Alix asintió.
-Sí. En tu padre la frase "No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes" fue empleada cuando ambos comenzaron relaciones con otras personas y se dio cuenta de cuánto quería a su madre.
-¿Estuvieron con otros antes de estar juntos?- preguntó Maximilian incrédulo.
-Por supuesto, como la mayoría de las personas. Bridgette salía con Luka, que en ese entonces no era la aclamada estrella sino líder de la banda Kitty Section, y Félix salió con Kagami, la campeona de esgrima y aclamada bruja de hielo.- los hermanos se quedaron boquiabiertos.
-¡¿Papá salía con esa…?!
-¿Bruja? Por supuesto.- completó Alix.- Era muy celosa y posesiva en ese entonces. Pero creo que ya cambió.- los hermanos se miraron de reojo sin decir ni una palabra. Maximilian tomó la palabra.
-¿Sabes qué les gustaba hacer a nuestros padres? Algo que significó mucho para ellos.
-Bueno, si algo no faltaba entre ellos eran croissants, chocolate caliente y rosas rojas.
-¿Rosas?
-¿Chocolate?
-/¿Y croissants?/- Alix no pudo evitar reírse.
-Oh, cielos. Son tan lindos cuando se complementan. Pero sí. Esos tres elementos siempre hacían que cualquier cita desastrosa que tuviesen fuese recompensada.
-Pues necesitaríamos miles de croissants para que nuestros padres olviden cinco años de odio.- dijo molesto Alexander y Alix suspiró a lo bajo dejando a un lado su lata de zumo y luego poniendo sus manos en sus hombros.
-Hey. Sé que sus intenciones son buenas. Pueden intentarlo, no los culpo. Pero no pueden forzar a los corazones a volver a enamorarse. Les tomará tiempo, mucho tiempo de seguro, pero… un pequeño paso puede marcar una diferencia.
Los hermanos se miraron el uno al otro. Por supuesto, tenían que admitir que querer que sus padres estuviesen juntos como antes podía ser una fantasía infantil de su parte, pero no quería dejarla ir sin antes haber hecho todo lo posible. Alix pudo ver tanta bondad en ellos, la misma bondad que tuvieron sus padres en su juventud. Quería ayudarles, pero ese asunto no competía a nadie más.
-Pero se puede… ¿no?- dijo una voz detrás, la tímida Lys Le Blanc que tras atraer la atención del grupo sintió que necesitaba ocultarse tras su lata.- Quiero decir… mis padres dicen que aun con una pequeña chispa puede surgir algo. No estaría mal intentar juntarlos. Que tengan una cita, se diviertan, y arreglen las cosas de forma calmada y con una sonrisa… supongo.- Alexander se acercó a su compañera de clases de tres largas zancadas y la tomó de los hombros asustándola a morir.
-Gracias. Eso era lo que necesitábamos escuchar.- estaba tan cerca que a la chica comenzó a darle un ataque de pánico, y cuando la soltó ella se refugió tras su hermano.
Alexander no entendía su reacción pero Maximilian aguantó la risa y Briana se acercó a Alix, llamando su atención y alzando su nariz tal y como su madre hacía cuando tenía algo que decir.
-Me toca a mí hacerle unas preguntas.
-¿Qué sería mini Lahiffe?- preguntó al tomar su lata de nuevo.
-¿Cómo era Lila Rossi? Porque sé que usted la conoció en la escuela, sé que iba también con usted y con mis padres. ¿Qué ocurrió entre ustedes?- mostró la fotografía del grupo en su celular. La lata se aplastó en la mano de Alix antes de siquiera estar cerca de su rostro y los niños sintieron de inmediato el cambio en la artista del grafiti.
-¿Cómo era Lila Rossi?- su mirada los dejó clavados en su sitio, aunque no los miraba a ellos, ella miraba al pasado con ira y arrepentimiento.- Lila Rossi es hija de unos diplomáticos italianos, a primera vista era agradable, amistosa, siempre preocupada por otros a pesar de ser embajadora de la paz y mantener relaciones con figuras importantes como Jagged Stone o el actual rey Alí del reino de Achú. Incluso decir ser súper amiga de Ladybug. También era tan propensa a sufrir alguna lesión tras un acto heroico o enfermedad… cuando en realidad era y a mi parecer siempre será una mitómana, una mentirosa y falsa.- la sorpresa en el rostro de esos niños era sólo el inicio, aquello iba a dejarlos quizás en shock pero esos niños tenían que aprender que había personas, sin importar la edad, que buscaban hacer mal a otros.- Lila se inventó una vida de ficción para que todo el mundo besara el camino por el que pasaba, y todos le creímos.- dijo recordando esos años con absoluta vergüenza.- Ella nos lavó el cerebro, nos hizo ser sus caballeros para defenderla cuando ella era la bruja mayor. Sin embargo los únicos que no creyeron en sus mentiras fueron Bridgette y Félix.- señaló luego a los mellizos.- Sus padres tampoco le creyeron pero Lila se concentró en los dos primeros. Hizo que todos nos pusiéramos contra Bridi por mucho tiempo mientras iba por los huesos de Agreste, hasta que sus mentiras fueron reveladas y caímos en cuenta de su verdadera cara. Nos sentimos tan estúpidos… Pero no acabó allí. Siguió intentando hacer la vida de Brid y Félix un infierno, pero con los años se calmó. Supe que trabajaba en las empresas Agreste, pensé que era mentira pero parece ser que no.
-¿Qué más puede decirnos de ella? Supe que fue detenida por supuestamente estar involucrada con Hawk Moth.
-Eso nunca se probó. Pero no hubo pruebas concretas así que se llevó un castigo más que menor.
-¿Y podría darnos algún consejo?- Alix afiló su mirada y Briana tragó duro.
-Les daré un consejo y tómenlo. Manténganse alejados de ella y lo digo en serio niños. No tengo idea de si después de todo se ha reformado o no, pero para mí es la persona más retorcida y manipuladora que haya pisado la tierra. Siempre le ha gustado manipular a la gente y que estos hagan su voluntad, gustando hundir a quienes no caigan en sus garras. Y ella no se tienta el corazón por nada ni nadie.
-¡Alix!- llamó desde la distancia Nathaniel que estaba con su pareja, Marc. Alix alzó su mano en señal de que iría en un momento.
-Debo irme. Y les deseo suerte con sus padres mini Agrestes. Y en serio, NO se acerquen a Lila Rossi.- la joven se fue a con sus amigos dejando a los chicos reflexionando ante lo que debían hacer. Aunque Briana respiró hondo y dejó salir el aire en un fuerte suspiro.
-Vaya… ahora me siento más intrigada.- confesó Briana y los hermanos Le Blanc apenas y podían creer lo que escuchaban.
-¿Es que no escuchaste lo que dijo? Dijo que se mantuvieran alejados de esa mujer.- dijo Alain y su hermana asintió.
-Podría ser peligrosa. Nunca había escuchado a la señorita Alix hablar así.
-¿Pero qué es lo que se traen ustedes entre manos?- volvió a preguntar Alain cruzándose de brazos.
-Una operación secreta.- confesó Alexander y Maximilian sonrió de lado.
-En la que ustedes ahora saben demasiado.
-Y eso ahora los vuelve cómplices.
-Eso o tendremos que desaparecerlos.- tras las sonrisas torcidas de los hermanos supieron que no se irían limpios. Los habían involucrado en su plan quisieran o no y eso sí los hacía temer.
-Son unos desgraciados.- murmuró Alain con una sonrisa forzada mientras su hermana Lys intentaba no imaginarse el peor escenario.
…
El ambiente en la oficina se volvió insoportable. Por una parte la ira daba paso a la confusión e incredulidad a momentos pero Félix no pudo evitar sentirse traicionado por su padre, aunque debía estar acostumbrado después de lo pasado con él como Hawk Moth.
-¿Has estado investigando por tu cuenta? ¿Por qué?- Gabriel no quiso decirle que sus nietos se lo pidieron, su hijo de seguro los castigaría por meterse en ese asunto tan delicado, así que prefirió ser él quien recibiera la bala.
-Curiosidad nada más.- Félix se levantó de su asiento y caminó de un lado a otro pasando su mano por su cuello sintiendo que le daría una contractura.
-O sea que te da por investigar a mi ex mujer aun cuando al principio te dije que no me gustaba su presencia.
-Algo así. A pesar de que te apoyé sobre lo ocurrido algo no me terminó por convencer, y quería sacar esa espina de duda para dar seguimiento a tu plan pero vaya que no me equivoqué.
-Ya no voy a seguir ese plan, pediremos custodia compartida por los niños. Pero ese no es el punto.- fulminó a su padre y caminó a él quedando cara a cara.- Fuiste a mis espaldas para abrir de nuevo la herida que durante los últimos cinco años he intentado cerrar. Y justo ahora estoy sintiendo ese odio renacer nuevamente y créeme padre, parte de este irá dirigido a ti.
-Por eso mismo lo hice.- dijo sin siquiera inmutarse.- Una herida mal cerrada vuelve a abrirse Félix. Y mira mi sorpresa cuando volví a hurgar en la basura.- le extendió una carpeta que Natalie le dio y Félix la miró.- Encontré más de lo que resaltaba a la vista.
Un sentimiento de ira y desprecio ante lo que fuese que haya encontrado le decía que debía tomar esa carpeta y romper los papeles en su cara.
« ¡Ya tengo algo parecido a la cordialidad con ella! ¿Por qué echarlo a perder? ¡Voy a volver a odiarla y a despreciarla nuevamente! Mis hijos van a odiarme»
Sus pensamientos eran como un tren a punto de descarrilarse. Más por otra parte, una mezcla de curiosidad y miedo comenzó a surgir. Su innata curiosidad felina se abría paso, meneando la cola descaradamente hasta posarse sobre esos papeles, y un miedo irracional que estuvo enterrado durante años en lo más profundo de su ser con una duda que lo atormentó en su momento volvía a abrirse paso en su cerebro.
«¿Y si te equivocaste?»
Tomó la carpeta con reticencia y la abrió con lentitud. Poco a poco las palabras en los papeles comenzaron a abrir paso a esa duda. Sintió que su sangre comenzar a enfriarse y su corazón bombear con frenesí para recuperar algo de calor. Lo que estaba allí lo dejó sin poder decir una palabra y Gabriel lo supo al ver la manzana de adán de su garganta moverse arriba y abajo.
-El detective que se contrató en primer lugar desapareció un año después de su investigación. Su historia era falsa, apareció un año antes de todo y después toda información sobre él desapareció así como él mismo. Pensamos que una persona entró en nuestros archivos y por eso es que apareció en nuestra base de datos junto con un historial ficticio.- su hijo aun no pudo articular palabra, notó que miraba las fotografías que condenaron a su esposa años antes y las fotografías actuales de la suite, junto con una nota sobre la llave de seguridad. Gabriel ya había revisado con detenimiento las notas del detective y sabía lo que estaba sintiendo su hijo aunque fuese en menor parte, la culpa y rabia al verse engañado de esa manera tan descarada hizo hervir su sangre, podía imaginarse algo parecido en su hijo pero multiplicado por diez.- En estos momentos el detective está revisando quién o quiénes pudieron estar involucrados en este descarado complot. Pero… te das ahora cuenta que todo este asunto bien fue una pantalla, ¿no?
Félix reaccionó. Como si la garra de un gato lo hiriera. Este dejó los papeles y se dio la vuelta para salir de ese lugar y tomar algo de aire fresco. Su padre no le detuvo, y tampoco Natalie a pesar de que notó que quería confortarlo.
«No. No puede ser… no puede ser…»
En su mente llegaron los recuerdos de su última pelea. Ella le decía que todo eso era falso, que no tenía idea de nada o de cómo pasó. Pero en las últimas semanas, Félix había sentido un zumbido molestarle y no le importaron sus patéticas excusas al momento. ¿Le dolió verla arrodillarse por su piedad? Por supuesto que sí. Sin embargo, todo su ser fue despedazado dejando a su paso un agujero negro que se tragó todo sentimiento hacia ella, y dejando una sola cosa así como la maldita caja de Pandora. No fue esperanza, sino odio. Y así como él fue lastimado, la lastimó de la misma forma.
Pero con esto… ¿todo lo ocurrido fue una maldita trampa?
Tomó el ascensor ejecutivo y bajó, no quería que nadie estuviera cerca de él, necesitaba aire, y aun en la soledad del aparato sintió que se asfixiaba, rogando porque este llegara al fin a su destino. Salió de ese lugar pero el sentimiento de estar atrapado seguía allí, notó que el sol del atardecer coloreaba las calles con un brillo anaranjado y los paseantes caminaban sin ninguna preocupación.
Tenía que ser un error.
Esa investigación debía estar mal porque si no…
Porque si no…
Antes de cruzar las puertas vio a Bridgette afuera, la brisa de verano era nula dejando paso al consistente calor, pero estaba seguro de ver su cabello moverse como si el viento acariciase su cabello. Ella sonrió y bajó las escaleras de la entrada para encontrarse con Luka que iba disfrazado con esa ridícula gorra y gafas de sol.
La sonrisa que le dedicó le molestó. Pero no tenía derecho a estar molesto porque... si todo era como su padre creía…
«Cometí el mayor error de mi vida»
-¡Bridgette!
Bridgette y Luka voltearon al mismo tiempo y Félix de repente se sintió como un idiota. Se le había salido sin querer pero sintió que el ambiente alrededor dejó de oprimirlo. Bajó los escalones aparentando tranquilidad aunque por dentro rumiaba inquieto.
-Lo siento, quería alcanzarte antes de que te fueras.
-Oh, ¿sucedió algo más?- ella le miró a los ojos y este pudo notar el cansancio en ella, cuánto había cambiado no sólo física sino en su espíritu. Quería decirle tantas cosas pero la voz no le salía, tenía que decir otra cosa.
-No. Pero quería ir a ver a Felicia.
-Entiendo. Puedes venir con nosotros.
-Tengo mi auto. Ya los alcanzo después.
-Me parece bien.
Félix asintió y se dio la vuelta para ir al estacionamiento. Luka había permanecido callado todo el tiempo, porque había podido ver a través de las grietas que ahora tenía su máscara. Algo había cambiado de repente y el músico guio a Bridgette a su auto.
-Qué raro que Félix me pidiera ver a Felicia tan de repente.
-Sí, muy raro.- pero la verdad era que estaba complacido. Al parecer algo lo había perturbado, y si era lo que pensaba, podía usarlo a su favor.
Félix apretó el volante con fuerza. Plagg sabía que un TE LO DIJE no iba al caso por el momento. Ya hablaría con su portador cuando estuviera más tranquilo, aunque Félix fue quien inició la plática.
-Si esto es cierto me encargaré personalmente de darle un Cataclysm en la cara a quien hizo esto.
-Ammm, chico, creo que deberías primero enfriar un poco la cabeza. No querrás que tu hija te vea así.
Félix se dio cuenta de su expresión por el espejo retrovisor. Acomodó su cabello pero sus ojos aun destellaban peligro.
-Y… ¿qué piensas hacer?
-Poco a poco Plagg, poco a poco.
-Vale, pero por favor… ya he tenido portadores que sí han hecho lo que tú amenazas y no es lindo, créeme. Así que mejor piensa antes de actuar.
-Plagg, por si no te has dado cuenta, fuese quien fuese quien hizo todo esto pudo haberme quitado cinco años de felicidad.
-Tal vez, pero tú dejaste que lo hiciera. Así que asume las consecuencias.
No dijo nada el resto del camino.
…
Lila se quedó paralizada en el pasillo que daba al almacén de carpetas de diseño. Tres personas salían y entraban con cajas en manos y no tenía idea de qué hacían esas personas allí. Apretó los dientes molesta. Necesitaba una carpeta y no quería perder tiempo. Se acercó a los hombres y los miró de arriba abajo como la importante inversionista que era.
-¿Qué creen que están haciendo con todo eso? ¿No saben que nada de esto debe de siquiera moverse de aquí?
-Seguimos órdenes.- respondió uno de los empleados de mala gana y eso hizo que Lila lo mirara con desprecio recordando averiguar quién era para buscar una excusa para despedirlo.
-Son órdenes directas del señor Agreste.- respondió otro molesto por la interrupción y esta vez sintió su presión aumentar.
-¿Y por qué no dijo nada de esto?
-Porque no es necesario.- respondió Natalie que llegaba a tiempo para ver la escena.- El señor Agreste puede hacer lo que se le venga en gana y no dar explicaciones a nadie.
Lila retrocedió por instinto ante la presencia de esa mujer. Natalie nunca le había agradado.
-Eh, bueno. Por supuesto, pero quería saber la razón de porqué se están moviendo estos importantes documentos.
-Recibió la queja de que había plaga en el lugar, y para evitar cualquier cosa que dañe los bocetos de los diseños este mandará a fumigar el lugar.
-Ya veo… ¿y dónde pondrán todo?
-Todo estará en cajas en bodega mientras tanto. Tardará unos tres días a lo mucho.- Lila tragó su frustración y asintió con una leve sonrisa.
-Me alegro. Tenemos el desfile a la vuelta de la esquina y no sería bueno perder alguna carpeta importante.
-No se preocupe. Todo estará perfectamente acomodado.
-Me alegro. Bien, me retiro por hoy. Que pase buena tarde.
Lila se alejó por el pasillo por el que vino ocultando su mueca de desagrado, detalle que no pasó desapercibido para Natalie, que ahora tenía en la mira.
…
Felicia estaba jugando con Tristán en la panadería cuando escucharon el auto de Luka. Se asomaron y también vieron otro auto, uno que ella reconocía bien.
-Ya llegaron.
-Y mi papi vedadero tambén vino.- los dos niños salieron y se lanzaron en brazos de sus progenitores, cuando Félix salió del auto, Felicia estiró sus manos hacia él deseosa de que le abrazara. Bridgette tuvo que ceder, dándole a Felicia que se prendó de su traje, cosa que él agradeció con un gesto de cabeza.
-Hola Felicia. ¿Cómo has estado?
-Bien. Abuelitos son muy buenos y divertidos.
-Me alegro mucho.
-¿Viniste a jugar conmigo?
-Creo que ya se está haciendo tarde para jugar.
-¿Entonces te quedas a cenar?- preguntó mirándole con grandes ojos, y Plagg aplaudió que hiciera aquel truco que le había enseñado.
-Felicia, tu padre podría estar cansado y…- intentó explicar Bridgette pero Félix negó.
-No, está bien. Puedo quedarme a cenar y llamar a los gemelos para que vengan también. Claro, si está bien que me quede.
-Una cena familiar no suena mal.- dijo Luka que tomó a su hijo en brazos.- Yo prometí a Jagged ir a verlo, vamos a reunirnos y quiere ver a su pequeño ahijado. Nos vemos hasta la noche.
-Está bien, mándale saludos de mi parte.
-Por supuesto.- le dedicó a Félix una sonrisa burlona y luego le dio un beso en la mejilla a Bridgette. Félix estaba que deseaba lanzársele encima pero se controló lo mejor que pudo y cuando Luka se llevó a Tristán, Felicia se despidió de Tristán sabiendo que lo vería esa noche y luego se volvió a su padre.
-¿Qué te gusta comer?
-Bueno casi todo, pero mi plato favorito es crepas de pollo en salsa.- los ojos de Felicia se iluminaron.
-¿Las crepas tambén tienen pollo?- Bridgette suspiró.
-Creo tener la receta por ahí…- dijo sabiendo que haría de nuevo uno de los platos que se juró nunca en la vida volver a cocinar.
…
Cuando los gemelos llegaron sus abuelos les recibieron y les dijeron que saldrían a cenar a un restaurante esa noche. No sabían si era porque de verdad querían o porque no querían ver a su padre, pero cuando subieron al siguiente piso el aroma de la comida les hizo rugir el estómago. Vieron a su madre en la cocina y su padre jugar con Felicia al té.
-¡Bienvenidos!- exclamó Bridgette desde la cocina.
-Tardaron un poco.- les recibió Félix y los hermanos sonrieron apenados.
-Fuimos a dar una vuelta después de estudiar.
-Y estábamos jugando con unos amigos.
-Bien. Al menos llegaron con bien.
-Eso es lo único importante.- dijo Bridgette a la hora de poner en el horno las crepas con pollo y salsa.- ¿Están de ganas de unas crepas de pollo?
-¡YO SHI!- gritó Felicia haciendo reír a los presentes, de repente la pequeña vio al kwami negro en una esquina y esta corrió hacia él por el pasillo.
-¿A dónde va?- preguntó Alexander y Bridgette limpiaba sus manos con el delantal.
-Conociéndola a lavarse las manos antes de tiempo, para luego volver a ensuciarse y así pedirle que se lave las manos.
Pero era todo lo contrario. En el baño, Plagg le recibió sonriente y Felicia le miró con adoración.
-¡Plagg!
-Bien jugado chatonette. Hiciste un gran trabajo.- dijo este al posarse sobre su cabeza y acariciarla con su cabeza, tal cual gato era.
-¿Si hice bien?
-Purr supuesto. Así tus padres van a estar juntos mucho más rápido. Nada más tienes que hablarle bien a tu mami de él.
-Plagg, ¿así mami ya no va a llorar por las noches?
-No te preocupes. Tu mami dejará de llorar después de lo que vamos a hacer. Pero recuerda hablarle bien de tu papi y que este se quede todo lo posible. Ahora vamos a hacer lo siguiente.- comenzó a susurrar haciendo reír a la pequeña, era lista y astuta, aquello sería camembert comido.
…
Tomoe estaba con su secretario que se encargaba los pedidos pertinentes para decorar una habitación en el cuarto vecino al suyo.
-Se ha hecho el pedido que mandó señora, ¿algo más que quiera agregar?
-Le gusta la música, Kagami tenía un koto pero me gustaría agregar más a su cuarto, unos adornos referentes instrumentos tradicionales. Un shamisen sería apropiado.
-Entendido señora.- en ese momento llegó un mensaje en el teléfono de la señora Tomoe y esta de inmediato dejó de lado la decoración de la habitación de su nieto. Su expresión se tornó seria cuando la voz del secretario de su hija se escuchó.
-Buenas noches. He averiguado lo que quería Tomoe-sama.
-¿Y bien?
-Estaba en lo correcto.- respondió sin titubear.- Estoy enviando lo que encontré. Kagami-sama fue quien solicitó el documento por su cuenta. Hablé con alguien del interior. Este dice que para solicitar el documento de renuncia de custodia la persona debe entregar una copia de su identificación, contrato de matrimonio y acta de nacimiento del infante. Viene incluida la identificación de Luka Couffaine, pero la firma de solicitación es de la su hija mi señora.
-Entiendo. Buen trabajo, te llamaré después.
La llamada terminó y Tomoe hizo una seña a su secretario para que este saliera de la oficina, cosa que hizo con una reverencia. Ante la soledad de la habitación, Tomoe se levantó y caminó hasta el dojo que estaba conectado a la habitación, donde se sentó en medio para intentar calmar su espíritu a pesar de lo difícil de la tarea. Su hija le había visto la cara a ella y a todo su círculo por años. Sin que los medios hicieran un circo mediático como pasó con los Agreste porque eso hubiese sido un escándalo del cual no se recuperarían nunca pero… ¿ahora sería diferente? No, sería peor. Apretó el bokken entre sus manos. Debió haberse dado cuenta cuando la mujer que se lamentaba por haber perdido a su hijo cambió en unos meses a la misma persona de siempre que buscaba consuelo con Félix Agreste.
Él entiende mejor que nadie mi dolor. Ambos fuimos engañados por quienes amábamos.
Espero que mi hijo esté bien. Me pregunto cómo será…
Pienso en él todos los días.
El bokken se rompió en sus manos.
Tenía que arreglar ese asunto por su bien, el bien de su familia y por supuesto de su nieto.
No podía permitirse escándalos pero eso no significaba que su hija no iba a recibir castigo de ello. Una hora después, salió de allí y su secretario entró de nuevo poco después. Este pudo notar que el bokken no estaba en sus manos, así que asomó su cabeza al dojo y vio la espada yaciendo rota a la mitad, notando que no era lo único destrozado. Encontró marcas en la madera del suelo y paredes, y una espada afilada estaba clavada en el centro a metros del bokken, habiendo servido a su propósito en las manos de su ama que ahora iba a pasar a por su presa.
…
La cena terminó en paz y con algunas risas, Bridgette se despidió de sus hijos y de Félix que estaban listos para regresar a la mansión con el corazón tranquilo y estómagos llenos. Fue a ponerse su pijama sintiéndose exhausta y fue que notó que el pantalón estaba un poco flojo, más de lo habitual. Se revisó y notó una curva más pronunciada en su cadera, al parecer cargar con todo y moverse sin parar habían servido para que algo de su grasa corporal se redujera en ese punto. No pudo evitar sonreír, pero no fue por mucho, le preocupaban sus diseños. ¿Cuántos habían sido robados en su ausencia? ¿Cuántas veces tenía que ver su trabajo robado sino por los Agreste por alguien más? Fue a revisar a Felicia que se había quedado dormida junto a Tristán, y luego vio a Luka salir del baño recién duchado, vistiendo un pantalón y camiseta sin mangas.
-¿Les fue bien con Jagged?
-Sí. Está feliz de estar con su ahijado y Tristán estuvo paseando sobre Fang en todo el hotel.
-Dime que no está en el Le Grand Paris.
-Sabes que ya no va allí. Va a otro hotel de la zona.
-Me alegro.- Luka se dejó caer en el sofá y ella se sentó a su lado, abrazándole y siendo correspondida.
-¿Has pensado lo que vas a hacer con Félix?
-Ya tenemos listo el acuerdo de custodia compartida. Ahora me parece ridículo hacerle la prueba a Felicia si ya sabe la verdad.
-¿Y estás segura de querer hacerlo?
-No mucho, pero es por mis hijos así que debo hacerlo.- Luka lanzó una risa despectiva.
-Félix y Kagami son únicos en su especie.
-¿Viste a Kagami?
-Oh, sí. Me pidió amablemente que me fuera de la ciudad con mi hijo.- Bridgette gruñó y rompió el abrazo.- Le dije algunas verdades y se fue algo alterada.
-No era para menos. Si hubiese estado allí también le hubiese dicho sus verdades y darle un buen golpe.
-Te quedaste con las ganas, pero adivina, Jule está aquí y quiere verte.
-¡Es genial! Están buscando modelos y siendo ella una modelo de talla internacional seguro que la llamarían para esta pasarela.
-Ya le dirás tú, quiere verte sin falta. Y dime… Has pensado… ¿qué pasaría si algo pasara entre Félix y tú?- la pregunta le tomó desprevenida.
-¿Qué quieres decir?
-No lo sé. Como siempre dicen, donde hubo fuego cenizas quedan y ustedes fueron demasiado unidos en el pasado.
-Pues esas cenizas volaron hace mucho tiempo.- dijo ella de mala gana y Luka se rio.
-Ok, lo admito. Estoy siendo egoísta.- admitió.- No quisiera que nadie te apartara de mi lado, hemos pasado por mucho juntos, pero sé que habrá alguien que algún día verá a la maravillosa mujer que eres y tu caerás irremediablemente por él, dejándome solo… muy solo.- aunque lo dijo de broma eso la molestó.
-No digas eso.- le regañó dándole un golpe en la frente con su dedo.- Luka, tú y yo siempre vamos a ser amigos, ya sea que yo encuentre a alguien o tú.- este rio a lo bajo y ella sonrió.- Y no te preocupes, que Félix no está en mi lista de pretendientes. Nunca olvidará "nuestra traición". Así que siempre dibujará esa línea entre nosotros.
-Quien sabe, Brid. Los gatos nunca sueltan lo que alguna vez fue suyo.
-Creo que tienes baja el azúcar. Voy a hacer un chocolate y me cuentas como te fue con Juleka.
Bridgette no tomó en cuenta sus palabras. Era consciente en parte de una ligera atracción pero no había cruzado esa línea abismal que los separaba. En cambio Luka si pudo notar el cambio en el rubio, sabiendo que sería cuestión de tiempo para que este volviese a sentirse completamente atraído por ella.
…
Los chicos ya tenían sus pijamas puestos, aunque Alexander se sentía más lleno que su hermano.
-Cielos, creo que debí moderarme un poco con la comida.- su hermano rio.
-Eso te pasa por abusar hermanito. Cuidado o subirás de peso por no hacer nada.
-Bah, ya calla. Eso es porque no he podido inscribirme a ningún taller este verano sino que lo haré regresando a clases.
-¿Ya decidiste a qué te vas a inscribir?- preguntó sabiendo cuánto amaba su hermano la esgrima pero este negó.
-Ni idea, pero la cocina me interesa mucho.
-Tal vez te funcione, pero tú no eres de quedarte quieto en un solo lugar.
-Quien sabe, tal vez aprenda a filetear a mis enemigos.- dijo con una sonrisa de lado un tanto perversa y Maximilian le lanzó una almohada en la cara. Los hermanos reían cuando Félix entró y los dos se quedaron quietos con las almohadas en las manos.
-¿Ocurre algo?
-No, nada papá.- respondió Maximilian y Félix asintió.
-Quería hablar con ustedes sobre algo importante.- los dos supusieron lo peor.
-¿Sobre qué es?- preguntó esta vez Alexander con la mirada fija en su padre y Félix suspiró.
-He pensado que cuando su madre regresara a Lyon, podríamos tener una temporada vacacional en la ciudad.
-¿Es en serio?
-Hablo en serio. Hace mucho tiempo no salimos de vacaciones y creo que sería adecuado para ustedes y su hermana que seamos un poco más unidos.- los hermanos se miraron con sorpresa, Alexander parecía incrédulo pero Maximilian estaba encantando con la idea.
-¡Será genial!
-Me alegro que les guste. Su hermana se mostró insistente en ello.- dijo recordando como la pequeña habló con él a solas.
-Papi, ¿vas a ir a visitarme?
-Por supuesto, mi princesa. Te visitaré seguido con tus hermanos.- la pequeña infló los mofletes.- ¿Qué ocurre?
-Es que…- sus deditos se enredaban entre sí.- Cuando regesemos te voy a extrañar muuuuucho. ¿No puedes ir a conmigo y mami a Lyon? Porfiiiiiis.- le pidió con sus grandes ojos y Félix pensó la idea.
-Pues… unas vacaciones no suenan mal.- Felicia sonrió y Plagg también, celebrando bajo la mesa que su plan funcionara.
-¿Tú qué opinas Alexander?
-Está bien…- dijo este desviando la mirada.- Pero no lo creeré hasta que lo vea con mis ojos.
-Te aseguro que sí iremos.- este nada más asintió de forma desapasionada y Maximilian no lo culpó. Después de todo, su padre tenía fama de cambiar de opinión frecuentemente.
Félix quiso decirle algo a su hijo, pero su teléfono sonó en ese instante.
-Hablaremos del viaje mañana en la mañana. Ya deberían estar en la cama.
-Claro papá, buenas noches.- se despidió Maximilian y Alexander no le dirigió la mirada.
-Buenas noches… Los quiero.- dijo antes de salir y contestar de camino a su dormitorio. Se sorprendió mucho de que fuera Kagami.
-Buenas noches, Kagami.
-Hola, Félix. ¿Qué tal tu día?
-Tedioso en algunos aspectos. ¿Qué tal a ti?
-Igual.- suspiró.- Estaba pensando que quizás podríamos salir este fin de semana. Algún paseo tranquilo como antes.
-Me parece bien.- dijo pensando que estaría bien descansar un poco entre el desfile.- ¿Tienes algo en mente?
-Quién sabe.- sonrió al escuchar su enigmática voz.
-Vale, esperaré la sorpresa.
-Bien. Pero te doy una pista. Una salida romántica, tú, yo, una gran vista con el cielo estrellado es lo que necesitamos después de todo.- Félix torció la boca, había pensado en una salida familiar pero sus hijos de seguro mostrarían su completo descontento hacia ella.- ¿Félix?... ¡Félix!
-Oh, lo siento, es que estoy distraído con algo.- se excusó llegando a su habitación y cerrar la puerta. Plagg le miró desde su cojín con un queso en mano.
-Bien, no importa, te mandé algo interesante a tu correo.
-Ya lo reviso.- abrió su laptop y vio el correo de Kagami. Se arrepintió de inmediato al abrirlo.- ¿Qué es esto?
-¿Tú que crees que es? El colegio en Londres y el colegio de Escocia están abriendo sus puertas para que los niños y jóvenes conozcan sus instalaciones y se queden una temporada, es como un campamento de verano para que conozcan donde residirán. Las inscripciones son limitadas, deberías aprovechar.
« ¡Deja de insistir en eso!»
Gritó una voz en su cabeza que bien conocía. Su lado Chat Noir salía a defender a sus cachorros y le dejaba a entrever quizás ciertas intenciones que no había visto antes. Se controló para no gritar esas mismas palabras.
-Sí, sobre eso, he decidido no enviarlos a ninguna escuela. Voy a ver cómo se comportan ahora.
-¿Estás seguro, Félix? Piénsalo bien, esto no es un juego. Estamos hablando de su futuro. ¿Y si vuelven a hacer una locura? ¿O qué tal si tu hijo Alexander se vuelve incontrolable?
-Es probable, pero pienso que enviarlos lejos de mí no es la solución, sino todo lo contrario. Quiero sentirme más unido a ellos y no que crean que me quiero deshacer de ellos.- un breve silencio en la línea le hizo sentirse incómodo hasta que la voz serena de Kagami se escuchó.
-Está bien, sea cual sea la decisión estoy segura que será la correcta.- tuvo que admitir que se sorprendió mucho. Un minuto atrás pensaba que ella quería alejarlo de sus hijos, ahora estaba de acuerdo con él. Sintió alivio de que ella lo comprendiera.
-Muchas gracias Kagami.
-Pero debes aprender a disciplinarlos mejor.
-Lo haré, que no te quepa duda.
-Eso espero, porque no me gustaría que tu confianza en ellos sea una ilusión. Buenas noches, cariño.
-Buenas noches, descansa.
Tras colgar, Plagg se puso frente a él, desde esa tarde su portador se sentía perturbado.
-¿Miau? Eso fue demasiado fácil diría yo.
-Lo sé. Por un segundo pensé que ella intentaba…- la sonrisa amplia de Plagg y esos verdes ojos entrecerrados le hicieron callar.- Creo que necesito una salida rápida para despejarme.
-Bueno, no es lo que esperaba pero adelante.
-Plagg, Transfórmame.
…
En el lujoso departamento del centro de la ciudad, Kagami bebió un poco de té y dejó escapar un suspiro de alivio. Estaba a punto de irse a la cama pero tenía que terminar lo que estaba haciendo. Terminando de escribir los datos referentes y mandó la información a sabiendas que al día siguiente le responderían. Revisó ambos colegios. El internado Winchester College era popular por ser una de las academias más estrictas en conducta, un colegio para varones, allí pondrían en cintura a ese mocoso y le enseñarían verdadera disciplina. Y del otro colegio, la escuela Saint George era conocida por ser una de las más estrictas académicamente, ya quería ver a ese sabelotodo con gente que le pondría materia tras materia hasta agobiarlo en sus estudios. Félix era fácilmente manipulable, ya lo convencería de qué era lo mejor para sus hijos y después de eso podría al fin deshacerse de ese par. Aunque quedaba la incógnita de lo que haría con Bridgette y su mocosa, pero eso se lo dejaría a Lila que la tenía a la mano. Lila le vino llorando sobre lo que estaba pasando en la oficina y como Félix la defendió, si creía que estallaría en celos estaba equivocada, sabía que Félix era suyo, siempre lo fue. Y sobre Luka y ese niño… bueno, ya hallaría la forma de convencerlo de volver a dejar la ciudad. Lo hizo una vez, lo volverá a hacer una vez más. Y conocía su talón de Aquiles.
…
El detective Reno estiró sus brazos al aire. Aburrido por tener que esperar a la acción en su auto. Era parte del trabajo pero eso no quitaba que era una lata. Todavía recordaba sus días en los que pasaba horas o días acampando en su auto para obtener una mísera fotografía comprometedora. Había trabajado con gente de toda clase y posición, y siempre buscaba el éxito en su trabajo. Por eso era el mejor, aunque este trabajo lo intrigaba. ¿Quién podría tener la paciencia y el poder para poner fin a un feliz matrimonio? Alguien perverso y retorcido. Y los Bourgeois se caracterizaban por ello. André Bourgeois, antiguo alcalde, fue investigado por ciertas irregularidades en su gobierno, todo un caso de corrupción para satisfacer a su familia. En ese momento le vino a la mente un caso sonado de una mujer que fue akumatizada porque Bourgeois iba a cerrar su tienda para abrir una joyería en su lugar con algún pretexto estúpido. Lo recordaba porque él trabajó para recolectar los trapos sucios de Bourgeois. Luego estaba Audrey Bourgeois, una piedra en el hígado que se creía la reina de la moda. Podría tener todo el dinero que quisiera, pero su actitud deja mucho que desear. Y la última, y más controversial, Claudia Bourgeois. Había estudiado su carpeta y estaba más limpia que el trasero de la reina de Inglaterra, pero eso era porque sus padres no querían ningún escándalo. Sabía de buenas fuentes que tenía más de una infracción de tránsito, una demanda por daños y prejuicios, daño a la propiedad, entre otras muchas cosas. También sabía de la relación que tenía con la pareja, odio y amor. Cuando Kanté le envió la información el apellido Bourgeois apareció. Claudia fue quien usó la llave de la suite la noche de la supuesta infidelidad. Ella tenía que ver con ello pero había algo que no le cuadraba… Si Claudia Bourgeois estaba involucrada en lo sucedido, ¿por qué no fue a buscar a Félix Agreste después que se divorció de su esposa?
Estaba perdiendo algo y tenía que averiguarlo. Su instinto le decía que no estaba sola en eso.
La limosina de los Bourgeois llegó y la familia bajo después del evento político al que asistieron. A pesar de haber dejado el poder, André Bourgeois tenía muchos contactos. En poco bajó el secretario de la familia y de inmediato le sacó una foto al grupo junto. Fue que lo notó…
-Oh no puede ser.- dijo con una sonrisa de lado y tomó unas últimas fotos, esta vez al secretario, al hombre de cabello cano, de rostro delgado y afeitado.- Hola compañero. El paso de los años te sentó bien, ¿o sería el dinero?- se rio de su propio chiste y encendió el auto.- ¿Por qué no hay nadie cuando digo mis chistes?
-Yo estoy aquí.
-¡Maldita sea!- gritó al darse cuenta que no había colgado a Kanté.- ¿Desde cuándo estás aquí?
-Como una hora. Me dejaste en espera y quiero levantarme mañana temprano.
-Ah… bueno que más da, buenas noches.
-¡¿Es en serio?! Eres un hijo de…- colgó y se alejó para hacer lo mismo. Necesitaba dormir para poder presentar las nuevas pruebas a Agreste.
…
En la cafetería Dupain-Cheng reinaba el silencio. El matrimonio Dupain-Cheng ya estaba dormido y tras comprobarlo, Chat Noir se asomó por la ventana del cuarto del ático para ver a su pequeña princesa durmiendo en compañía del Couffaine menor. No le gustaba lo cerca que estaban pero eran niños, no era la gran cosa… por el momento. Se asomó a lo que era la sala y Bridgette le daba un vaso de chocolate frío a Luka, por el verano.
-Cuéntame todo sobre Juleka, ¿qué te dijo?
-Juleka estaba feliz de saber que ya te habían quitado la orden de restricción.
-Pensé que se quedaría en América hasta final del verano.
-No. Y vino con alguien. Una amiga suya llamada Jess.
-¿Jess? ¡Cielos! ¿De casualidad no es Jessica Keynes?
-La misma. ¿La conoces?
-¡Por supuesto! Y tú también pero no de la forma que crees. ¿No recuerdas de casualidad a un águila en el equipo americano?
-¿Un águila? No me digas que…
-Exacto. Jess es la líder del equipo americano, Eagle.
-Bueno, pues puede llevarme a volar cuando quiera.- Bridgette escupió de vuelta el chocolate que estaba bebiendo y comenzó a reír.
-¡Luka Couffaine! ¿Qué fue eso?
-Fue una broma, Brid.
-No-oh. No lo fue. No me digas que… ¿te gusta?- las mejillas de Luka se sonrojaron levemente y sonrió amplio.
-Bueno, tiene un gusto excelente en música.
-¡Oh cielos! Es genial.- se lanzó sobre este y Luka tuvo que hacer uso de su habilidad para sostenerla a ella y no tirar el vaso de chocolate.
Chat Noir apretó los dientes al ver la forma tan afectuosa con la que ella se le lanzó a los brazos, aunque era una mujer soltera no era correcto hacer eso.
-Sabes que te apoyo al 100%.
-Gracias. Pero no es nada, te lo aseguro.
-Claaaro. ¿No te parece linda? ¿Independiente? ¿Centrada? Y por supuesto, ¿una conocedora de la música?- Luka dio unos sorbos a su bebida.
-Hey, ¿has bajado de peso?- ella se dejó caer sobre sus piernas con fuerza y Luka se rio.
-¿Tú que crees?- los dos se rieron hasta que Bridgette se fue a dormir a con los niños. Luka terminó su bebida aunque le pareció ver de reojo algo por la ventana pero al volverse ya no había nadie. ¿Era su imaginación?
…
Chat Noir sentía que muchas cosas se arremolinaban en su cabeza. Los miedos que creía haber enterrado hace mucho tiempo venían a plagar todo su ser, memorias que buscaban surgir de su subconsciente y dudas que lo devoraban vivo.
Y si…
Y si todo fue…
Un gran error.
Las palabras que alguna vez repitió sonaron en su cabeza. Se posó sobre el muro de su jardín y pasó sus garras por su rostro y cabello.
¿Y si había hechado todo a perder?
¿Y si todo este tiempo ella dijo la verdad?
¡Te juro que no sé qué pasó!
Escuchó su voz de hace cinco años.
¡Por favor Félix! Créeme, no tengo idea de cómo pasó. Debes de creerme.
Las fotografías, las pruebas de la reservación, el registro de llamadas. Todo, todo le gritaba que ella le mentía en la cara. Todo. Y además, estaba…
Ellos mienten. Ella te miente, Félix.
Un escalofrío recorrió su espina hasta su cola. La voz de Kagami le hizo casi caer del muro.
-No puede ser… no creo que ella…- musitó a lo bajo con la mirada perdida, tan enterrado en sus pensamientos que no vio a la persona que estaba en el jardín.
-¿Chat Noir?
El héroe fijó su vista sobre la persona que dijo su nombre, encontrándose nada más que con su hijo Alexander que le miraba con emoción y con una enorme sonrisa en su rostro.
-¿Eres de verdad tú?- Chat Noir sonrió tensó. En la que se había metido…
…..
Y… espero que les haya gustado! Gracias a todos por leer. En el siguiente veremos un pequeño avance entre esta pareja pero… funcionará? Dejen review, nada de tomatazos, acepto bebidas de temporada y sin más qué decir... UN ABRAZO! UN GUSTAZO! Y HASTA LA SIGUIENTE!
