Opciones


- "¿Que podría regalarle a alguien que siempre ha tenido absolutamente todo?". – pensaba desesperadamente Miwa Kasumi,

Una hermosa joven de aproximadamente veinte años, piel nívea, ojos grandes y azules que hacían contraste con su extraño cabello celeste.

- ¿Y si mejor le pregunto directamente o a Suguru-san? – volvió a suspirar derrotada mientras recostaba su cabeza nuevamente en la mesa de la cafetería de su Universidad. – Aun me pregunto, ¿Qué habrá visto Satoru para ser su novia?

Cerro los ojos recordando la sonrisa ladina junto con la actitud infantil de su novio, es como si fueran dos personalidades dentro de una misma persona, más que nada por las acciones más atrevidas de él hacia su persona los últimos días, se sonrojo al recordarlo.

- ¿Qué tanto piensas Miwa? – una voz a su espalda hizo que volteara para encontrarse con Momo en compañía de sus demás amigas.

- Hola, chicas ¿Cómo están? – rio nerviosa provocando que las jóvenes se vieran consternadas mientras se disponían a sentarse con la joven de cabello celeste.

- No me digas, ¿que aún no sabes que regalarle al depravado de tu novio? – comento Mai burlona. – ¡Vamos! Por dios hablas de Gojou Satoru, el mayor idiota de todos.

- Un idiota muy bueno querrás decir. – dijo con burla Momo. – Aunque idiota, al fin y al cabo. – encogiéndose de hombros.

Miwa arrugo el entrecejo al ver como sus amigas se burlaban de su novio, Satoru ya le había dicho que al ser de familias importantes conocía tanto a Momo como Mai, así como su carácter "especial" y que no le incomodaba en lo absoluto sus comentarios.

- Deja de mirarnos así Miwa-chan. Ya no molestaremos a Gojou. – intervino Momo mientras que Mai seguía sonriendo cínica. – Pero siendo honestas deberías de relajarte con eso de su cumpleaños, cualquier cosa que le regales estará de acuerdo.

- ¿Por qué no le regalas una consola de videojuegos? – hablo Nobara aburrida. – Cuando el idiota de Yuuji y yo cumplimos dos años de novios, se la obsequie. Se emociono tanto que me olvido por completo. – recordando con enojo a su estúpido novio. – Y por lo que veo ambos se llevan bien, son unos idiotas.

- O podrías intentar prepararle algo especial. – alego Tsumiki, quien no deseaba intervenir, pero al ver a su amiga tan preocupada. – Megumi siempre se alegra cuando le preparo algo especial de comer o incluso cuando le hago una bufanda. Incluso un suéter que la verdad me quedo horrible.

La castaña rio ante la cómica situación donde su novio abrió el obsequio y en lugar de enojarse simplemente le dijo que era lindo, se sonrojo al notar como para todos el azabache era un iceberg de hielo, pero cuando se trataba de ella las cosas cambiaba.

- Pff… regálale un arma o equipo de entrenamiento, Gojou siempre fue un excelente deportista a pesar de lo holgazán que aparenta ser. – y por último intervino Maki Zen´in. - Yuta me ha comentado que se ha encontrado a Gojou practicando junto a Suguru unos deportes. Aunque siendo honesta eso es lo suelo de regalarle a Yuta en su cumpleaños o nuestro aniversario. – dijo con simpleza.

La joven no podía parar de sorprenderse con la naturalidad en que sus amigas hablaban de sus respectivas parejas, era como si conocieran cada cosa que les gustara o que el detalle más insignificante fuera el mayor tesoro para sus amigos. Pero una risa estridente las interrumpió, Mai no podía parar de reirá tanto que tuvo que agarrar su estómago para contener la risa, ganándose las miradas desconcertadas de sus amigas y una llena de enojo de Nobara.

- ¿Y tú de que tanto te Ries, desabrida? – por el tono de voz Nobara se veía realmente molesta.

- Siendo honesta. – deteniendo su risa. – De ustedes, se veían tan…ilusas al hablar de sus tarados novios.

- Al menos nosotras tenemos, hermana. – intervino Mai. – Ademas estamos sugiriéndole ideas a Miwa para sorprender a Gojou. No a ti idiota.

Mai simplemente no le tomo importancia a su hermana mayor y se dirigió a Miwa directamente.

- Si te soy franca, ese tipo de demostraciones no van con el depravado de tu novio. Sino unas de otro nivel, más para clasificación de adultos. ¡Vamos Miwa cumple treinta años! Lo que Gojou Satoru necesita de ti es que le regales la mejor faena de sexo que haya tenido.

Las jóvenes se sonrojaron ante las palabras de Mai.

- Y no simplemente regales para jóvenes pubertos o solo romances de manita sudada. – bebiendo su refresco. – Se creativa, ¿Qué le gusta a tu novio en la cama?

- ¡MAI! – grito adorada Momo ante la espontaneidad de su amiga. – Se más discreta en estos temas. Ademas no creo que Miwa-chan se sienta muy a gusto contándonos su intimidad con Gojou.

- Estoy de acuerdo con Momo, no me interesa saber la vida sexual del sujeto que nos cuidaba. – Nobara hizo mueca de asco.

En cambio, Kasumi ni siquiera podía pronunciar una palabra su rostro se comparaba con una cereza incluso un semáforo tendría menos color que ella en estos momentos.

- ¡Ay por favor! Como si alguna de nosotras no haya tenido sexo en su vida. – señalando a sus amigas. – Estoy segura que por muy infantiles o idiotas que son sus novios han tenido sexo con ellos, ya sea para un evento importante o una reconciliación. – este ultima viendo a Nobara conociendo su relación "apache con Itadori". – Ademas Gojou siempre ha tenido fama de ser una maquina sexual, ¿y bien Miwa?

Todas se quedaron calladas, ya que les gustara o no Mai Zen´in tenia un punto a su favor, total conocer la vida sexual de alguien no era sorprenderse hoy en día, pero las siguientes palabras de su tímida amiga no se las esperaban:

- N-No lo sé…específicamente. – agachando la mirada Kasumi.

- ¿Cómo diantres no vas a saber llevan casi un año de novios? ¿Los juguetes, los disfraces o el sadomasoquismo? Aunque conociendo su fama creo que le gusta todo combinado.

En este momento la joven deseaba que la tierra se la tragara, ¿Por qué Mai tiene que ser tan especifica en esos temas y el peor de los caso frente a todas las demás? Así que armándose de valor levanto su mirada, encontrándose con la incertidumbre de ellas.

- Simplemente no sé, porque…bueno…Satoru y yo nunca…- apretando sus temblorosas manos. – Porque…Porque nosotros nunca hemos hecho el amor.

- ¡¿QUEEE?! – gritaron sus amigas viéndola como si fuera un dijera la mayor mentira posible.


Gojou Satoru estornudo por tercera vez frente a su comida, ante la mirada de asco de Utahime y Nanami, en cambio su amigo Geto ya estaba acostumbrado ante su falta de modales.

- ¡Pero qué asco Gojou!. – grito furiosa la pelinegra. – Podrías taparte de nariz cada vez que estornudas a este paso comeremos solo tus gérmenes idiota.

- Si te encuentras enfermo, hubiera sido mejor que no vinieras. – intervino Nanami agradeciendo de haber terminado sus alimentos antes conociendo a su amigo.

La risa estridente del hombre se escucho en el lugar, haciendo que su amiga se enojara más, pero antes de que le lanzara su taza de café hirviendo sintió la mano de su esposo y se tranquilizó.

- ¡Vaya Geto si que controlas a las bestias! – el comentario de Gojou provoco que Utahime le lanzara el café, pero antes que lo tocara se agacho. – Uy, creo que no tienes buena puntería Utahime, sigues siendo débil. – sonrió con soberbia.

- ¡Y tu igual de estúpido! No entiendo como alguien como Miwa-chan esta con alguien tan inmaduro como tú. – levantándose de su asiento.

- Eso es porque mi Kasumi-chan es un ángel. – sonriendo con sinceridad ante el desconcierto de todos. – Ademas es joven y hermosa, pero sobre todo JO-VEN.

Utahime no pudo soportar las incongruencias de su compañero por un segundo más y diciendo dijo un rápido con permiso para retirarse después, no sin antes advertirle a Geto que tranquilizara al albino.

- Y tu un pervertido de primera por salir con alguien diez años menor que tú. – respondió divertido Suguru. – Ademas de que, por tu culpa, ya no puede ser niñera de tiempo completo de Mimiko y Nanako. – rio al recordar como sus hijas extrañaban a la peculiar primera novia oficial de Satoru.

Ante la mención de diferencia de edad entre Kasumi y él, Satoru torció la boca. No incomodo al recalcarle algo tan estúpido como eso, sino porque aún en la actualidad existían prejuicios tan estúpidos como la diferencia de edad.

- ¿Celoso Geto? – cuestiono divertido. – No te preocupes tu siempre serás primero, luego Nanamin. – diciendo el nombre del rubio en un tono juguetón. – Y por supuesto mi Kasumi-chan.

- Idiota. – el oficinista deseaba golpear a su amigo. – Pero seguramente te encuentras mas bromista que de costumbre, porque mañana cumples años. Treinta, ¿no?

La sonrisa que adornaba a Gojou se borró, asintiendo mientras se encogía de hombros.

- Ahora los treinta son los nuevos veinte, Nanamin. – devorando su curry con manzana y miel.

- Entonces supongo que los veinte son los nuevos… ¿diez? – río levemente tanto Suguru como Kento.

- ¡Oigan! Esto es un confesionario o que. – haciendo un puchero infantil. – Ademas tu no tienes cara de reclamarme nada Nanamin, te recuerdo que tu eres mayor por seis años con Suki. Que físicamente se ve mas chica que Kasumi-chan.

Nanami suspiro, últimamente Satoru estaba de pésimo humor y el no caería en sus tonterías, al menos no lo que restaba del día de hoy. Sin mas que decir se retiro dejando solamente a Suguru y Satoru.

- Sabes que hoy te comportaste como un verdadero bastardo con Utahime y Nanami, ¿Qué te pasa?

Gojou vio de recojo a su amigo con cara de pocos amigos y sin mas suspiro derrotado, Geto era de las pocas personas que lo conocían a la perfección incluso podría decir que su amigo rubio también y por eso prefirió la retirada antes que involucrarse en un problema como diría él.

- Ayer hable con mis padres e insisten en que siente cabeza y que por fin les conceda un nieto. – disimulando la voz "tierna" de su progenitora. – Incluso me mandaron por correo una lista de las candidatas. ¡Por dios como si cumplir treinta años fuera el fin del mundo para ellos!

- Y sabes que lo es. Satoru siempre has sabido que eres el heredero de tu familia, pero lo que aun me sorprende es que insistan en comprometerte con alguien. ¿Acaso no saben que estas con Kasumi-chan?

- Si y sabes lo que piensan de ella. – bufo ante el recuerdo de tu tierna novia tratando de agradarle a sus padres mientras que estos la veían como la peor escoria incluso trataban mejor a la servidumbre y eso era mucho. – Dicen que solo estoy encaprichado por ella, que debería buscar algo mas a mi nivel. Si tan solo se enteraran que me he cogido a mas de la mitad de esos "finas damas" de su lista y créeme son insoportables. Tan diferentes a mi Kasumi.

La risa estridente de Suguru hizo que volteara a verlo, ¿se estaba desahogando por primera vez con alguien y este imbécil se ríe? Estiro el mechón largo de este.

- Perdón, perdón. – se detuvo el pelinegro haciendo una seña de amor y paz. – Solamente que no creí ver esto nunca.

- ¿Qué? ¿Qué mis padres insisten en que me case, en que me he cogido a mas de una mujer o que…?

- En que el gran playboy Gojou Satoru heredero de su clan, se encuentra perdidamente enamorado de una joven diez años menor y que fue la primera mujer en decirle que no.

Los lentes que portaba Gojou se deslizaron un poco mostrando sus ojos turquesa que veían sin ninguna emoción a su mejor amigo, mientras este se reía nuevamente.

- Y la parte donde te acompaño con tu risa es…

- Donde reconoces que tengo razón o ¿me dirás que Kasumi es un acoston mas de tu lista?

El albino rio levemente mientras negaba con la cabeza, claro que no. El sabia perfectamente que las palabras de Suguru eran ciertas, solo que alguien se lo dijera de forma directa era incómodo.

- No, porque nunca me he acostado con Kasumi. – su declaración dejo helado a Geto el cual iba a exclamar algo, pero el teléfono de Gojou lo detuvo. – Anda adelántate que tu fiera debe estar que hecha lumbre, verdaderamente a ella si le hace falta una buena sesión de sex…

- Cállate. – levantándose y viendo con una cara de pocos amigos a Gojou. – Por cierto, saluda a Kasumi-chan de mi parte.

Al ver que su amigo se retiró, se dispuso a responder la llamada.

- Hola, habla al teléfono del hombre mas atractivo, inteligente, carismático y humilde, Gojou Satoru ¿con quién tengo el gusto? – la suave risa detrás del teléfono hizo que sonriera.

- Creo que me equivoque de número, lo siento. – respondió tierna Kasumi. – Deseaba hablar con mi novio, aunque al parecer comparten el mismo nombre.

- Así…Creo que ese es un problema. ¿Cómo es su novio? Puedo hacer una excepción, solamente tratándose de una voz tan encantadora. – Satoru caminaba rumbo a la oficina.

- Bueno es muy lindo, tiene una actitud infantil que siempre saca de sus casillas a las personas. – Satoru podía jurar estar viéndola, enumerando con los dedos. – Incluso lo han tildado de egocéntrico, pero…

- ¿Pero…? – arremedó a la joven riéndose. – Vaya que ese sujeto es un imbécil, ¿y que lo hace tan especial para usted, señorita…? – adoraba cuando ella alimentaba su ego.

- Que lo admiro demasiado y simplemente lo amo. – las mejillas de Kasumi estaban demasiado sonrojadas y Satoru se saboreo los labios al imaginarla tan tierna.

Satoru no podía creer como alguien tan buena y noble como Miwa Kasumi fuera novia de un imbécil que se enrolaba de mujer en mujer como si no hubiera mañana, además de ser considerado aquello que muchos odian como "un junior consentido"

- "No pueden estar mas alejados de la realidad". – rio ante sus pensamientos. – Lo sé Kasumi. – sentándose en su silla disponiéndose a trabajar en ese reporte importante. – Y bien, ¿Cómo has estado Kasumi-chan? Lista para el día de mañana. – argumento feliz.

Pero el silencio sepulcral de su novia lo desconcertó.

- Etto…de eso quería hablar contigo. – se escuchaba nerviosa. – Te-Tenemos que entregar un trabajo importante dentro de dos días y…

- Entiendo, Kasumi. – respondió alegre sin embargo era una total mentira, ya había planeado su mejor y primer cumpleaños en compañía de Kasumi, pero comprendía lo responsable y dedicada de que era. - ¿Qué tal si me festejas el sábado? Así podremos disfrutar al máximo uno del otro.

La forma sugestiva en que Satoru le insinuó a Miwa, comprendido que era como le había dicho Mai. Gojou Satoru era conocido por su activo sexual constantemente.

- De acuerdo, perdona Satoru. Te prometo que te compensare. – escuchar la risa estridente del albino le alegro. – Bueno tengo que colgar, nos vemos el sábado. Satoru, te amo.

Últimamente decir esas palabras sin recibir respuesta era amargo, así que antes de escuchar la escueta respuesta le colgó a su novio. Desconcertándolo y que viera con extrañeza el celular, cuestionándose ¿había hecho algo para molestar a Kasumi?

- Y bien, me imagino que se la creyó, ¿verdad? – la voz de Mai la saco de sus pensamientos y solamente asintió. – Perfecto, ahora te diré que debes hacer para compensar el tiempo perdido con Gojou y darle el mejor regalo de cumpleaños.

La sonrisa maliciosa de Mai era claro signo de que estaba planeando algo muy sugestivo, tanto que sin poder controlarlo se sonrojo.

- Ahora si Kasumi- chan. – arremedando la voz del ojiazul. - ¿Hasta que grado de intimidad has alcanzado con Gojou? O mas bien ¿han logrado darse un orgasmo?


Hola nuevamente, muchas gracias por su apoyo en mi fic "¿Cúal es tu tipo ideal?". Aqui se me vino a la mente un Two-shot respecto a nuestra querida pareja y especificamente para el cumpleaños de Gojou. Aclaro que este tendra una clasificación diferente, por el contenido que tendra y como festejara Kasumi al depravado de su novio como le dicen las chicas jajajaja. Espero que la disfruten. Perdón si algunos personajes tienen ligeros cambios de personalidad, aqui Gojou tendra que seguir siendo él, pero creo que un poco mas maduro para una relación.

Abrazos y besos.

TheOtherDestiny.