Preparativos


"Gojou Satoru suspiro fastidiado mientras ingresaba al gran edificio donde vivía la familia de su mejor amigo Suguru Geto, aun no podía creer que su amigable amigo terminaría casado con alguien tan temperamental como Utahime. Aunque tampoco se extrañaba siempre Suguru se fascinaba por lo único y diferente, excusándose de que había encontrado a la mujer que lo hizo cambiar. Sintió escalofrió de solo imaginarse un escenario parecido, donde era el típico hombre de casa llegando a su hogar para encontrar una mujer que con el tiempo revelaría su verdadero rostro y le comenzara a reclamar junto a unos críos demasiado escandaloso.

- Eso sería verdaderamente aterrador, por eso es mejor vivir el momento. – decía alegre mientras el elevador se abría. – Aunque Geto no se puede quejar, mis ahijadas son verdaderamente encantadoras. – río al recordar a las mellizas.

Tarareando una canción nueva y cuando ingreso al departamento con la clave "confidencial" de su amigo.

- El día de su muerte o sea cuando se casó con Utahime. – se carcajeo al recordar como en lugar de entregarle un obsequio llego con un ramo de condolencias dedicado exclusivamente a Suguru. – Esa vez Utahime quería realmente matarme.

Cuando entro al departamento estaba todo en completo orden y extremadamente limpio. Dejo sus zapatos en la entrada sorprendiéndose de ver unas zapatillas también, cuestionándose ¿se encontraba alguien más con las niñas? Se mantuvo en alerta y caminando sigilosamente vio como la cocina se encontraba en claro de desorden en una preparación para un pastel y se acercó en la estufa oliendo algo demasiado exquisito para ser algo preparado por su amigo o como Utahime, pero lo más preocupante es que no había señales de Mimiko y Nanako, demasiado tranquilo para las pequeño demonio de Geto. Sin hacer ruido fue hacia la habitación de ellas encontrándolas dormidas y recién bañadas, entonces su oído se agudizo y se dio cuenta que había alguien más, pero en la habitación del matrimonio.

- "¿Quién demonios será? Geto no me informo nada". – pensó alarmado.

Mientras que Kasumi se encontraba absorta tomando un rápido baño, después de haber preparado la cena y un postre para el matrimonio Suguru, sonrió al recordar los amables que habían sido con ellas al contratarlas para cuidar a Mimiko y Nanako sorprendiéndose de las advertencias de estos hacia sus hijas. Pero la primera vez que llego las niñas fueron un amor hacia ella excepto por hoy cuando le tiraron toda la harina y provocando una pequeña guerra en la cocina. Una que después de ducharse se dispondría a recoger. Debía de agradecer el buen trabajo que tiene como niñera, ahora puede dedicarse mejor a estudiar, salir con sus amigas y convivir con sus hermanos.

- Es bueno ver como las cosas están mejorando. – decía mientras lavaba su cabello, pero se quedó de piedra al ver frente a la bañera se encontraba un hombre extremadamente apuesto, abrió ampliamente los ojos al darse cuenta que…- ¡AHHHHHHH PERVERTIDO!. - dijo abriendo la puerta y comenzar a lanzarle los productos higiénicos

Cualquier escenario se hubiera imaginado Satoru, pero ninguno como encontrar una hermosa joven seguramente veinteañera, el cuerpo de ella era…precioso tenía una piel nívea y a simple vista se podía distinguir que suave, sus piernas largas, sus caderas anchas, así como una buena vista de su trasero, su pequeña cintura, sus senos y por último su rostro era…

- ¡AUCH! – grito al ver como la joven comenzaba a lanzarle cosas. - ¡OYE DETENTE! OYE NO ES GRACIOSO, NIÑA. – acercándose y tomarla de las manos sin impórtale que se mojara su traje.

- ¡Suélteme! Pervertido, Ladrón. – Kasumi trataba alejarse de él y más tomando en cuenta que estaba desnuda frente a un completo desconocido.

- Kasumi-chan, ¿te encuentras bien? – la tierna voz de Mimiko detrás de la puerta los congelo y antes que Gojou reaccionara esa joven lo empujo haciendo que cayera, mientras ella tomaba rápidamente una bata de baño para cubrirse.

- "Lastima tan bello panorama que estaba viendo". – detuvo sus pensamientos y agito su cabeza negando, para empezar, ¿Quién era ella y que hacía en el departamento de sus amigos?

- Kasumi-chan, se nos olvidó decirte que vendría nuestro padrino Satoru. – ahora era el turno de Nanako. – Probablemente dentro de poco llegue.

Las palabras de la pequeña hicieron que la joven ampliara sus ojos y viera sorprendida al hombre frente a ella, tomando en cuenta que por su vergüenza y miedo no distinguió que se encontraba frente al empresario más importante de Tokyo…

- G-Gojou Satoru. – murmuro impresionada y roja de la vergüenza.

Satoru contuvo la carcajada que estaba muriendo en su garganta al ver las adorables reacciones de esa chica y con una sonrisa cínica alzo la mano, para decir.

- Hola, creo que ese soy yo Gojou Satoru.

Miwa no podía con la pena, sin previo aviso su organismo la traiciono y entonces todo comenzó a tornarse negro. Los ojos turquesa de Gojou se asustaron al ver como esa chica llamada Kasumi se comenzaba a desplomar y antes de caer al piso la sostuvo firmemente.

- Vaya que es rara, además de bonita. Aunque se ve que es buena gente. – detallando cada fracción del fino rostro de ella. – Ademas tiene un estilo peculiar de cabello. Me agrada.

Y antes de continuar con su análisis respecto a la extraña chica, la puerta del baño se abre mostrándole a un sorprendido Suguru que al verlos enarco una ceja mientras una sonrisa cómica adornaba su rostro, sin embargo, hubo una presencia asesina detrás de él una demasiado conocida para Satoru.

- ¡GOJOU IDIOTA! ¿Qué CREES QUE HACES CON MIWA-CHAN?"

Satoru abrió los ojos embozando una sonrisa, recordando el primer momento que vio a Kasumi, reconocía que se merecía todas las palabras dirigidas hacia su persona. Alguien normal se hubiera retirado dejando que la joven terminara su baño, para después disculparse y presentarse, pero Gojou era todo menos normal. Se quedo viendo fijamente el techo de su habitación, recordando el todos los momentos compartidos con Miwa hasta el día de hoy: "su maldito cumpleaños número treinta". Sacudió la cabeza en sacarse de la mente las palabras dichas por sus padres hace unos días, realmente en ocasiones cuestionaba sus sentimientos hacia sus progenitores y que si no fuera por Kasumi no tendría que visitarlos tres veces al mes. Siendo honesto si alguien le preguntara, ¿Si disfrutaba su cumpleaños? La respuesta era simple no, siempre odiaba esta fecha del año, porque siempre era recordarle lo infeliz que era en su festejos con el Clan y como las apariencias siempre eran lo más importante en su familia.

Tomo su celular solo para encontrar varios mensajes por su cumpleaños, sonrió al ver que Kasumi fue la primera en felicitarlo mandándole la primera foto que se tomaron en una cita, detallando cada fracción de la joven y volviéndose a cuestionar, si realmente deseaba involucrarla en lo que respecta a su Clan. Luego vio otro de Suguru junto a Utahime y sus mocosas felicitándolo con un lindo mensaje por parte de sus ahijadas y un "Feliz cumpleaños idiota" por la esposa de su mejor amigo, mientras le sacaba el dedo de en medio, obviamente atrás de Suguru y las pequeñas para que no vieran el mal ejemplo de su madre.

- Creo que el día de hoy será extremadamente largo. – suspiro aburrido. – Y más aún porque no podrá festejar como dios manda con Kasumi. – cerro los ojos al imaginarla debajo del sonrojada y gimiendo suavemente. – Mejor tomo un baño de agua fría.


"Kasumi se encontraba conversando con Mai después de sus clases, aun sin creerle que tanto ella como Gojou nunca han tenido relaciones sexuales. Haciendo cada vez más incómoda la situación para Miwa.

- Y bien Miwa, dime ¿Por qué tú y ese pervertido no han tenido sexo? – cuestiono cruzándose de brazos. – Llevan casi un año Miwa, un año sin tener sexo es como si condenaras a Gojou Satoru a la horca.

- Bu-Bueno tampoco es que no hayamos hecho nada…solo no…

- ¡Ah! Haberlo dicho antes, solo no te ha penetrado, pero si han jugado antes. – rio Mai. – Bueno no sientes nada en especial. – Kasumi abrió ampliamente sus ojos. – Aunque conociéndote seguramente esperas rosas, velas y entregándote a el bajo la luz de la luna.

La mirada azul de Kasumi tenía sorpresa y es que Mai no se había equivocado en nada, cuando entro a la adolescencia no tuvo tiempo de novios o cosas por el estilo. Por eso mismo el tener sexo nunca fue primordial para ella, catalogándose como alguien aburrido y ñoño. En cambio, cuando conoció a Satoru todas sus hormonas reprimidas explotaron a tal grado que ha dejado que su novio toque y conozca partes demasiado privadas, aunque claro sin llegar hasta el final.

- Bueno dime, ¿Cómo han "jugado" tú y ese pervertido? – con la palma de su mano Mai recargo su mejilla. – Si no quieres ser tan especifica te diré opciones: 1) Se han dado placer al masturbarse. – solamente vio como Miwa se sonrojaba más y asentía. – 2) Han tenido sexo oral.

Miwa dudo en responder, pero si deseaba alejar todos sus miedo era el momento y Mai era la persona más experimentada en esos temas demás de Momo, la cual simplemente se encontraba escuchando, ya que ella sentía que estaban adentrándose en la intimidad de Miwa y Gojou.

- S-Si, aunque solo por parte de…él hacía a mí. – apretó las palmas de sus manos sobre el pantalón.

- Mmm… de algo a nada creo que está bien, pero siendo honestas, así como él seguramente conoce tus puntos más sensibles, tú debes de conocer los de él Miwa-chan. – intervino por fin la rubia.

- ¡Vaya hasta que por fin hablas! Pensé que sería la única que pervertiría a Miwa.

Momo simplemente volteo los ojos con fastidio, sabía que no debía de intervenir, pero en ocasiones Mai era muy directa y más en estos temas donde Miwa era un cordero asustado a punto de ser devorada por el lobo. No deseaba que la primera experiencia de su amiga fuera un asco como la suya con…mejor sería olvidarlo, total él también lo hizo.

- Solo no quiero que Miwa, necesite terapia primero contigo y después con Gojou. – viendo a la nombrada. – Podrías empezar desde ahí, a casi todos los hombres les gusta que los estimulen o pueden jugar un rol distinto.

- ¿Un rol distinto?

- Si, como el de policía y ladrón; enfermera y paciente. – dedujo la joven Zen´in. – Aunque sospecho que con el sería más profesor y alumna. ¿Tienes algún disfraz parecido?

- No creo, pero…para Halloween me obsequio un disfraz de ratoncita. – recordó con sus mejillas rojas. – Y él se compró uno de un gato blanco.

- ¿Y porque no lo usaste para la fiesta? – se sorprendió Momo. – Vestirse de bruja es muy cliché.

- Eso fue porque era demasiado corto y se podían ver mis bragas. – se apresuró en decir. – Ademas Satoru tampoco quiso que lo usara.

Las miradas cómplices de Momo y Mai eran de diversión pura, ahora entendían porque Miwa siempre fue el blanco de sus bromas. Adoraban a su amiga, pero esa inocencia y credulidad nata de ella eran encantadoras, tanto que comprendían porque alguien tan idiota como Gojou Satoru había caído rendido por ella.

- ¿Lo tienes a la mano? – Miwa asintió. – Perfecto úsalo, para que cuando llegue del trabajo lo sorprendas, por cierto, en algo tenía razón Tsumiki, prepárale algo que en verdad le encante o compra una gran variedad de dulces.

- Conociendo la fama que tiene buscara una forma divertida de degustarlos. – Maki quien llego detrás de Miwa vio divertida todo. – No te preocupes, puede ser un idiota, pero cuando se trata de ti, extrañamente se controla. – sentándose al lado de ella.

- Solo tengo una pregunta… ¿Qué se siente?

- Al principio un maldito infierno, para después convertirse en el condenado paraíso. – respondieron las gemelas.

- Eso depende también de que estimulada estés. – Nobara llego en compañía de Tsumiki. – Pero despreocúpate creo que es algo normal que nosotras siempre llevemos la peor parte.

Esas palabras en lugar de tranquilizarla comenzaron a asustarla más de lo que debería, sabía que Satoru nunca la lastimaría, pero era consciente que cuando su novio se emocionaba estando a sola a veces era muy…explicito.

- Solo se tu misma, Kasumi-chan. – la castaña interrumpió sus pensamientos. – Estoy segura que Gojou-kun sabrá cuidarte, además lo harás con la persona que amas y eso es lo importante. – las mejillas de Tsumiki estaban igual de sonrojadas que Miwa. – Así piensa menos en "eso" y más en disfrutar al momento de celebrar con él.

Ambas sonrieron, el grupo de amigas no se sorprendía ante la respuesta romántica de Tsumiki ya que después de su amiga peliazul. La novia del inadaptado de Megumi era otra soñadora del amor y curiosamente su novio era más escueto que una pared, demasiado atractivo, pero escueto, al fin y al cabo".

- Bien está todo listo. – feliz por su esfuerzo Miwa vio adornado el departamento de su novio. - Solo espero no hacer algo tonto como siempre. – suspiro.

Pero faltaba algo, su mirada se dirigió rápido a la maleta que estaba en el living y nerviosa lo tomo, sacando de esta el vergonzoso disfraz de ratoncita junto con las orejas. Recordando que en ocasiones el compartimento de Satoru era similar al de un gato, encantador y tierno, pero manipulador y egoísta en ocasiones. Ella amaba con locura a su novio, pero con el tiempo descubrió que ese amor tampoco tenía que cegarla al grado de no conocer los defectos de su amado, unos que con el tiempo también aprendió amar, así como él seguramente lo ha hecho con los de ella, pero… ¿Por qué nunca le ha correspondido los te amo?

- "No te lo tomes personal Kasumi-chan incluso para personas como Satoru esa palabra tiene un significado especial, solo que no está acostumbrado". – las palabras de Suguru-san vinieron a su mente. – Seguramente es por ser quien es y la responsabilidad que carga en sus hombros. – imagino a los fríos padres de Gojou.

Negando repetidas veces prefirió concentrarse en los últimos detalles antes que llegara la hora de salida de su novio y sorprenderlo, sonrió ante ese pensamiento.


Se encontraba verdaderamente fastidiado, bonita celebración de cumpleaños que se cargó, para comenzar la mayoría de sus amigos lo felicitaron hasta ahí todo bien y cuando les comento en festejarlo junto a él todos pusieron una excusa barata incluso Suguru, aunque no se podía quejar le compraron todas las variedades de cheseecake que existían; luego no puedo comunicarse en todo el maldito día con Kasumi; la junta directiva deseaba ultimar detalles en la siguiente proyección de la línea de ropa y en tercera el viejo decrepito de Gakuganji no le había notificado que la reunión y nuevas proyección se realizaron después del horario de trabajo.

- En pocas palabras este fue un cumpleaños de mierda. – bufo molesto al ver que serían pronto las diez de la noche. – Solo espero que al menos Kasumi haya terminado su proyecto, para verla.

Realmente lamento no poder disfrutar este día, no por lo que significaba sino por estar más tiempo con su linda novia y olvidarse un momento de ser Gojou Satoru. Además de poder disfrutar tocando del cuerpo de Kasumi, aunque no llegaran a tercera base.

- Aun parece una linda ratoncita asustada. – sonrió perversamente al recordar el disfraz que deseaba disfrutar con ella, pero su novia en ocasiones era tan inocente que imagino que era para esa fiesta de Halloween. - ¡JA! Como si hubiera dejado que esos animales en celo la vieran así y más el sádico de Sukuna. – sintió escalofrió al recordar el gemelo de Yuuji.

Bajo de su auto agotado incluso se sorprendía con la rapidez en que llego a la puerta de su departamento, solamente tomaría una larga ducha y se dispondría a cenar un postre, para arrojarse en los brazos de Morfeo. Cuando abrió la puerta se extrañó al encontrar unas zapatillas de Kasumi en la entrada, así como el olor maravilloso de algunos dulces y lo que seguramente era…

- Curry con extra-manzanas y miel. – vio un carrito con una gran cantidad de postres, dulces y su comida favorita, así como adornos donde decían "¡FELIZ CUMPLEAÑOS GOJOU SATORU!", esto tuvo que ser obra de Kasumi, pero por más que la busco no la encontró.

Quedando solamente su habitación como última opción y poco a poco fue abriendo la puerta, para quedarse de piedra frente a él se encontraba la imagen más tierna y tentadora que jamás había visto. En medio de su cama acostada estaba Kasumi dormida abrazándose a sí misma juntando sus manos sobre su pecho, con sus mejillas sonrojadas y una pequeña sonrisa en su rostro. Pero eso no era lo que hipnotizo a Gojou sino la vestimenta de esta se fue acercando hasta contemplarla Miwa vestía ese exquisito disfraz de ratoncita que consistía en una falda extremadamente corta que dejaba ver una parte considerable de sus bragas, unas medias a mitad del muslo, la pequeña blusa del disfraz tampoco dejaba mucho a la imaginación era corta al ombligo estilo campesina y al estar en esa posición para dormir se veían más grandes sus senos. Satoru se relamió los labios se veía tan endemoniadamente angelical.

- Kasumi-chan. – susurro en su oído cuando se subió en la cama, ganando un ligero gemido de ella. – Kasumi-chan. – mordisqueando el lóbulo de su oreja.

Miwa gimió al escuchar la voz entre sueños de su novio, pero cuando comenzó a sentir que alguien estaba tocando sus piernas mientras sentía como mordisqueaban y lamian su cuello.

- Pequeña ratoncita. – abrió los ojos asustada, solo para encontrarse con aquellos color turquesa que desde hace tiempo la hipnotizaron.

Mientras que Satoru disfrutaba de cada una de sus reacciones y dirigió una mirada rápida al cuerpo entero de Kasumi para después devorar sus labios sin esperar tiempo ingreso su lengua a la cavidad de ella siendo correspondido con la misma necesidad, sus manos de colaban debajo de la falda y sentía que su respiración comenzaba a descontrolarse, pero debía de ser cuidadoso no solo por ser la primera vez de Kasumi, sino que era la primera vez que disfrutaba de un regalo. Separaron sus labios solo para ver como un hilo de saliva los unía y acercándose a su oído dijo:

- Es hora de despertar, ratoncita-chan. Tu amo acaba de llegar y desea que lo complazcas. – apretando uno de sus senos sobre la tela. – O ¿prefieres recibir un castigo?


Muchas gracias por los reviews y por tomarse un tiempo en leer esta nueva historia. Siendo honesta preferí repartirla en tres partes, aunque tengo mis dudas en hacer el lemon muy explicito mas que nada por la imagen que tenemos algunas de Miwa, ya que Gojou es otro asunto jajajajaja. Ademas aun ando un poco fría para la actualización de ¿Cuál es tu tipo idea? probablemente actualice el viernes. Muchas gracias nuevamente y espero actualizar pronto.

Perdonen si hay alguna falta de ortografía.

Abrazos y besos.

TheOtherDestiny.