Hola a todos! He aquí dejo el penúltimo capítulo de esta historia. Ya falta el epílogo y espero no tardar demasiado en ese… Jijiji. Como sea, agradezco mucho quienes han llegado hasta aquí. Gracias por su apoyo, por los reviews, por todo. Y así pues con el hype de la S4 y sin más qué decir que agradecemos a Thomas Astruc por esta serie… COMENZAMOS!
….
Capítulo 17.
Florecer.
El sonido de los disparos la habían alertado. Lila no podía creer que la policía estuviese allí, ¡necesitaba irse de allí cuánto antes con su dinero!
-¿Qué es lo que sucede? ¿No tenían todo vigilado?- preguntó al líder de los mercenarios que estaba escuchando todo por un audífono.
-Me reportan que no es la policía. Son súper héroes y la mismísima Ladybug los lidera.
-¿Cómo?- mordió la uña de su pulgar. Ladybug siempre había sido una piedra en su zapato. ¿Cómo se atrevía a arruinar sus planes otra vez?- ¡Traigan a los mocosos! Veremos si la gran heroína es capaz de atacar con dos pequeños como escudo.
-Enseguida.- dijo este regresando a la bodega.
Longg pudo divisar al hombre que se acercaba y reconoció sus malévolas intenciones. El hombre entró y se asomó a aquella esquina donde estaban encadenados, pero no había rastro de los niños, además de las pesadas cadenas en el suelo.
-Pero qué diablos…- no entendía cómo se habían escapado, las cadenas eran pesadas y los candados no eran cualquier cosa. Revisó atento, miró las torres de cajas y hasta el segundo piso que de cajas a los que se accedía por un elevador. Las cajas que colgaban de ganchos permanecían inmobiles y caminó sacando un enorme cuchillo.- Vengan acá niños. No les haré daño, les daré dulces si vienen y se portan como niños buenos.- habló sin emoción en su voz. Los niños estaban en el interior de una caja hueca con los demás kwamis que ya habían alertado a Ladybug. Intentaban no temblar o hacer ruido. Pero Longg estaba listo para atacar cuando del hueco de la caja se infiltró Daizzi, cosa que alegró a todos.
-Misión cumplida.- declaró la pequeña kwami.
-¡Llegaron!
-Nos alegra mucho ver que lograron llegar.
-La ayuda ya está aquí. Longg, traje algo que podría servir.- dijo la kwami al dragón que sonrió al ver su miraculous.
-Muchas gracias.- se acercó al pequeño niño.- Pequeño dragón, esto es lo que vas a hacer.
…
Ladybug apenas y podía creerlo. ¿Cómo era posible que los niños estuviesen en ese lugar? Vio de reojo a los kwamis asomarse y lo supo de inmediato.
-¿Pero qué hacen aquí? ¿Y cómo es que les dieron un miraculous sin mi autorización?- preguntó de inmediato acercándose a los niños.- ¡Esto es peligroso para ellos!
-En realidad lo pensamos mucho.- dijo Nooroo.- Y debido a que ustedes no han estado en la acción en mucho tiempo, pensamos que un poco de ayuda extra sería lo mejor.
-Pero ¿por qué a ellos?- señaló a los chicos que le miraban curioso.
Alexander tenía el miraculous del zorro. El antifaz era casi en su totalidad negro y a mediación se difuminaba en naranja. Su cabello era largo atado a una coleta y las puntas eran negras. El frente de los hombros y pechos era negro y el resto era naranja, con unas botas medianas negras con pelo en la parte de arriba, y sus manos tenían también guantes negros y garras. Se parecía tremendamente a su padre, un zorro de fuego que estaba listo para estallar.
Por parte de Maximilian tenía el miraculous del caballo. Tenía que admitir que como si hermano se parecía tremendamente a su padre cuando se transformaba. Su cabello espeso y revuelto y con los lentes cubriendo sus ojos y una cinta negra cruzaba su rostro a lo largo por encima de su nariz. En sus hombros se dibujaba una línea café en forma de herradura a cada lado y en su cintura otra línea igual terminando en el centro en pico, sus botas eran medianas y con una punta de acero pulido adornada por detrás. Y sus guantes tenían en sus muñecas un grueso brazalete de acero con impresiones de herraduras y las puntas de sus dedos eran cafés.
Miró a los otros niños y casi quiso darle un infarto. La pequeña tortuga era sin duda alguna Briana, su traje se parecía al que tuvo su madre como Rena Rouge pero versión tortuga. Su traje verde y la parte de enfrente era color ocre. Con un chaleco de manga larga pero este era corto. Con unas botas largas de un verde más oscuro que su traje, llevaba en la espalda el caparazón de la tortuga como lo llevaba su padre, tenía enredada en su cintura una cinta gruesa con un nudo a un lado que terminaba en ocre, su cabello estaba atado con dos cintas verdes en dos moños redondos bajos. Y en sus manos, guantes del mismo color de las botas.
Los otros dos niños fueron fáciles de identificar al recordar a los mellizos Le Blanc. El mayor, Alain, sus ojos eran oscuros con la pupila roja y con un sombreado azul similar al grafiti, su cabello rizado estaba peinado por completo hacia un lado casi cubriendo su ojo izquierdo. Llevaba una larga bufanda azul alrededor de su cuello que cubría a la perfección la mitad de su rostro, la parte del torso y pantalones era azul, llevando un cinturón negro en el que colgaba el abanico, unas botas negras y medianas, las mangas también eran negras pero los guantes eran azules y los dedos negros. Por alguna razón se le asemejó a un ninja.
Y la menor del grupo, Lys, parecía más una bailarina de ballet, el traje amarillo cubría su cuerpo y las líneas iban del centro de su cuello cayendo abiertamente hacia abajo como listones, hasta atrás donde tenía un moño negro que acompañaba a la falda amarilla de encaje negro que tenía. Sus piernas cubiertas de amarillo mostraban unas zapatillas de ballet negras con cintas. Tenía el trompo a un costado. Y sus guantes cortos eran negros y con un pequeño moño en su muñeca. Y el resto de la manga tenía otras líneas entrecruzadas. Su antifaz era amarilla de mitad inferior negro y su cabello rizado estaba perfectamente definido, con un peinado de coleta alta y dos caireles negros alrededor de su rostro.
Un solo pensamiento asoló la mente de Ladybug.
«Me van a matar. Sus padres me van a matar»
Pensó la heroína con pensar. Tenía que ponerse firme en esto.
-Vale, no importa cómo llegaron. Deben irse y entregar su miraculous a los kwamis, esto es peligroso.
-¡No lo haremos!- exclamó Alexander.
-Los kwamis nos explicaron la situación.- dijo Briana de brazos cruzados.
-Y vinimos a rescatar a los pequeños.- dijo Alain y Lys siguió.
-Y no importa lo que diga.
-Porque no nos vamos a ir sin ellos.- se cruzó de brazos Maximilian.
-/Y sin haber hecho pagar a esos criminales/- dijeron al mismo tiempo.
Ladybug sentía que se le iba el alma. No tenía tiempo para ello pero Eagle puso su mano en su hombro.
-Déjalos ayudar.
-¿Estás loca? No puedo dejar que algo les pase. Esto no es un juego, esto es…- pero Eagle la giró hacia ella para que la viera a los ojos.
-Y ellos lo saben. Míralos. Son iguales a ti y a mí cuando éramos más jóvenes. Niños que harán lo que sea para salvar a quienes aman, con valor, decisión y la fuerza necesaria.- dijo haciendo que Ladybug recordara aquellos días de su juventud cuando peleaba codo a codo con sus amigos.- Y tienes que admitirlo, son el mejor refuerzo que podemos pedir.
Ladybug cerró sus labios ante cualquier réplica. Eagle tenía razón, Chat Noir y Viperion estaban fuera y tenía que confiar en ellos, además, eran su mejor arma ya que Lila nunca se imaginaría esto.
No tenía mucho tiempo.
-Muy bien, pero nada más porque la situación lo amerita.- los miró con seriedad.- Tendrán que tener cuidado. Esto no es un juego donde puedes solicitar una vida extra. Estas personas pueden dañarlos, así que usen sus habilidades con sabiduría y tengan cuidado.
-Así lo haremos.- asintió Maximilian.
Pasos se escucharon alrededor y una lluvia de balas perforó por completo el lugar. Alguien lanzó una granada por una ventana y el sitio entero terminó por explotar en pedazos.
-Ningún héroe podría sobrevivir a ello.- dijo confiado quien tiró la granada. Todos se acercaron entre las llamas y grande fue su sorpresa al encontrarse a los héroes intactos, protegidos por el poder de la Tortuga.- ¡Recar…!- los niños se movieron veloces con sus armas, así como el escudo de la tortuga que dio justo en la cabeza de ese tipo.
Maximilian lanzó su arma que voló de regresó a él sin importar que hacía un mortal en el aire y daba una patada a uno de los sujetos. A su lado, Alexander se movía casi como un animal, usando sus nuevos instintos para moverse y desarmar sin problemas a todos aquellos que se metían en su camino.
-Buena esa, zorro.- le felicitó su hermano.
-Llámame Lycal. ¿Y tú?- Maximilian lanzó su herradura que dio a un par que dejó en el suelo.
-Equinox.
-Te queda bien, hermanito.
-¡Oigan hermanos maravilla!- gritó la tortuga que lanzó su escudo entre ellos dándole a una mujer que se acercaba con un cuchillo.- Pongan atención, porque G-C* no les cubrirá por siempre las espaldas.- dijo antes de escuchar la alarma de su miraculous.
-Te llevamos con nosotros niña.- dijo Eagle tomándola como un saco de patatas y llevándosela junto con Ladybug que les dedicó una sonrisa a los niños.
-Se los encargo.
-/¡Sí!/- dijeron los hermanos, aunque tenían más que ayuda de sobra.
-¿No se ve bien en verde jade?
-Tienes unos gustos muy raros hermano…
Entre tanto, Alain se movía ágil, golpeando con el abanico cerrado a todo aquel que se metiera en su camino, así como su hermana que se movía en conjunto con su hermano con una gracia y agilidad únicas como si danzara, aunque uno de los sujetos, uno muy grande, logró tomarla de la muñeca, atrapándola en un agarre en donde la chica colgaba de sus muñecas.
-¡Tengo a uno!- se mofó notando la tensión en los niños, pero Lys se impulsó dando una vuelta hacia atrás y dándole con su talón en su nariz. Al soltarla, ella lo tomó del brazo y lanzó sobre otros que estaban en el suelo.
-¿Qué decías? ¡Blauran*!- señaló ella al ver a un grupo acercarse a ellos.
-Déjamelo a mí Honig.*- dijo abriendo su abanico y tomando una pluma que danzó en el aire hasta que tomó una forma. Todos los mercenarios se detuvieron al ver al enorme cerbero de tres cabezas y armadura que los miraba rabioso.
-Ríndanse o el chucho se los come.- dijo Lycal y las tres cabezas ladraron mostrando sus afilados dientes. Todos tiraron sus armas para salir corriendo.
…
Mientras volaban, no podían creer lo que veían.
-¿Qué es eso?- preguntó Viperion al ver a la distancia aquella bestia moverse.- ¿Acaso eso es un amok?
-No lo sé. Pero vamos a averiguarlo.- respondió Astro Cat volando lo más rápido posible hacia ese lugar, temiendo lo peor si es que Ladybug tuvo que fusionarse con un miraculous tan poderoso como el Pavo Real, pero al ver a un vehículo militar intentar abandonar el lugar, lo interceptaron viendo a los mercenarios asustados.- Hablen, o les sacaremos las respuestas a golpes.- amenazó mostrando sus garras y una mujer del grupo gritó.
-Por favor, ¡no más héroes!
-/¿Héroes?/- preguntaron los dos súper héroes sin saber qué pensar. Chat fuer el primero en ordenar sus ideas.
-Vale, sean quienes sean los apoyaremos. Buscaremos a Ladybug y a los niños.
-Claro. ¿Y qué hacemos con ellos?- señaló a los mercenarios, aunque no había demasiado qué pensar, los amarrón con los cinturones de seguridad para que así no se movieran hasta que las autoridades llegaran.
…
Dejaron a Briana que alimentara a Wayzz sobre uno de los techos, considerando que usó su poder no tardaría mucho en unírseles de nuevo a sus amigos. Ladybug y Eagle llegaron al fin a la bodega donde estarían los niños.
-Tú ve y busca a Lila.- le instó Ladybug.- Yo salvaré a los niños.
-¿Estás segura? ¿No quieres cambiar y cobrárselas todas juntas?
-Aunque tenga cuentas pendientes con ella me preocupan más los niños.
-Vale. Te guardaré algo cuando la atrape.
Eagle se marchó y Ladybug entró por una ventana del lugar donde había visto a los kwamis. A lo lejos escuchaba el sonido de la batalla que se escuchaba ahogado en el interior de ese enorme lugar. Había infinidad de cajas en ese sitio. ¿Y dónde estaban ahora los kwamis? Caminó intentando escuchar algo. Tal vez ya iba siendo hora de usar su poder.
-Lucky Charm.- para su sorpresa cayó en sus manos un gancho grande.- Mmm, seguro que Chat Noir diría que no es tiempo de jugar a los piratas.
Sin embargo, no sintió la presencia de aquel hombre hasta el último segundo. Cuando sintió muy cerca de ella el filo del cuchillo por su costado. Saltó y esquivó el mortal ataque.
-Miren esto, que honor.- dijo el líder de los mercenarios que pasó su cuchillo a su otra mano.- La legendaria Ladybug ha venido. Mi jefa se nota que te odia.
-¿De verdad? El sentimiento es mutuo.
-Me pregunto si duplicará mi paga si le llevo tu cabeza.- Ladybug hizo una mueca.
-Ok, eso es en muchas formas asqueroso.
-Ven con papá, insecto.
-Ya quisieras.
El líder fue contra ella veloz, Ladybug esquivó en sus ataques y saltó sobre unas cajas. El tipo era rápido, un verdadero maestro en el arte de matar. Se notaba que Lila había contratado lo mejor de lo mejor esta vez.
Dio una vuelta haciendo que la caja sobre sus pies cayera sobre este. El sujeto la destrozó como si fuese una piñata pero aun así no pudo bloquear la patada que Ladybug le dio. Sin embargo, se recuperó casi de inmediato y volvió a atacar. Ambos bloqueaban los ataques del otro y en un momento la heroína usó su yoyo como escudo para defenderse de ese cuchillo.
-Ja, no eres tan buena como dicen.
-Es que no has visto todas las sorpresas que tengo.- miró el gancho en su mano, aun no encontraba un uso para este pero tenía que abrir la defensa de ese tipo para poder derrotarlo, recordando por un momento la pelea que tuvo con Su Han en sus comienzos. ¡Eso era!
Comenzó a patear las cajas que tenía a la mano, una a una, subiendo la torre de cajas que había en ese sitio. La mayoría parecían vacías, pero algunas otras estaban llenas de poliestireno, papel burbuja o partes de refacciones o tuercas. El tipo las destrozaba mientras iban cayendo.
-¡Eso es todo lo que sabes hacer!
Necesitaba abrir su defensa para darle un golpe directo y al subir al tercer piso de cajas escuchó una vocecita llamarle desde la caja a su costado.
-¡Ladybug!- había un agujero en la caja y de allí se asomaba un ojo color azul grisáceo.
-¡Felicia!- se sintió feliz de ver a su pequeña a salvo.
-¡Tristán! Mira, Ladybug está aquí.- la heroína se sintió dichosa de saber que Tristán también estaba con ella.
-¡Con que ahí, eh!- gritó el sujeto desde abajo.- Muy bien. ¡Van a caer!- le quitó el seguro a una granada de su cinturón y la lanzó a la base de la torre de cajas. Ladybug rápidamente usó su yoyo como polea con una viga para subir la caja y que así los niños no sufrieran daño. No tenía tiempo para cubrirse por completo.
-¡AAAAAH!- la explosión hizo algo más que sacudirla, pero la caja estaba bien, eso era lo importante.
Cuando el humo y los restos de madera terminaron por caer, Ladybug estaba en el suelo pero sin aun soltar su yoyo, la caja fue bajando poco a poco. El líder rio y se acercó a ella.
-La gran heroína de Paris ha perdido su toque. Había visto videos más impresionantes sobre ti. Vaya que estoy decepcionado.- Ladybug se levantó, importándole poco el sabor de su sangre en la boca y lo adolorida que se sentía.
-Apenas… estoy calentando.
-Como digas. Esto se acabó.
La caja tocó el suelo y cuando el líder se acercó más, la tapa salió volando golpeando sus piernas y haciéndolo caer.
-¿Qué diablos?
De la oscuridad de la caja, unos brillantes ojos amarillos aparecieron. Y poco a poco se asomó un pequeño dragón, de traje negro y rojo muy parecido al que tuvo Ryuko alguna vez, pero con pequeños picos en sus hombros y en su cabeza, y con una pequeña espada corta en su mano.
-Deja a Ladybug y a Felicia en paz, hombre malo.- dijo con una seriedad que iba para nada con el pequeño y dulce niño de cinco años que Ladybug conocía.
…
Lila no entendía qué era lo que pasaba. ¿Por qué estaba tardando tanto ese idiota? Metió todo el dinero en su auto, lista para irse hacia el aeropuerto y subir a su jet privado. De repente, vio algo pasar por las ventanas altas del edificio en el que estaba que la hizo esconderse bajo el escritorio. Era Chat Noir, aunque fuera un vistazo rápido, sintió mucho miedo.
-No, ¡no! ¡NO! Esto no me puede estar pasando.- salió de su escondite.- Después de tantos años… después de todo lo que he hecho, ¿por qué están aquí?- sintió que estaba maldita, ya que después de tantos años en los cuales los héroes no habían aparecido ahora regresaban sólo por ella. Pasó sus manos por su cabello pero tomando una decisión.- No me iré sola. ¡Claro que no!- dijo tomando un arma y saliendo de allí, nada más para tomarse con Eagle.
-¿A dónde crees que vas?- preguntó la heroína empujándola de regreso al interior del edificio. Lila cayó al suelo pero no soltó su arma.- Ríndete y prometo que seré lo más benevolente posible.
Lila apretó los dientes frustrada hasta que vio unos tanques de gasolina detrás de Eagle.
-¡Nunca!- gritó alzando su arma y disparando.
…
Lo que los héroes encontraron al arribar al punto cero estaba más allá de su imaginación. Un perro gigante correteando a un grupo de personas, el lugar entero convertido en un campo de guerra, y chicos peleando con los miraculous de la Tortuga, Abeja, Caballo, Zorro y Pavorreal. Casi deseaban pedirle al otro que lo pellizcara.
-Esto sí que no me lo esperaba.- musitó Viperion y entonces vieron al portador del zorro ser rodeado por un grupo armado. Estaban a punto de ayudarle pero lejos de la ayuda este usó su poder, tocando su flauta y apuntando abajo.
-¡Mirage!- apareció un hoyo por donde este se introdujo. Los mercenarios se asomaron a este apuntando con sus armas, que luego desapareció y mostró al joven zorro haber estado pegado a la pared todo el tiempo, dándole su merecido a cada uno hasta que distinguió a los héroes.- ¡Chat Noir!- este saltó al techo para estar a con él.- ¡Has venido a ayudarnos a salvar a mi hermanita!
-¿Alexander?- musitó el gato que apenas y podía creerlo, pero al querer tocarlo sintió una punzada en su brazo.- ¡Agh!
-Chat Noir, ¿estás bien?
-No estás en condiciones.- dijo Viperion dándose cuenta de la gravedad de sus heridas.- Aun con el miraculous ayudándote sientes dolor, ¿no es así?- el gato enseñó los dientes a la serpiente como advertencia a que se callara, pero supo aparentar frente a su hijo aun cuando el sudor perlaba su frente.
-¿Dónde están los niños y Lila Rossi?
-No lo sabemos. Ladybug y Eagle fueron a buscarles y nos dejaron a cargo de esos criminales.- en ese momento escucharon una explosión a lo lejos, viendo el humo y el fuego en una de las bodegas. Pero Chat Noir tenía su mirada hacia otra parte.
-Viperion, ve por allá, yo debo ir a por los niños.
-¿Podrás estar bien?
-¡Yo voy contigo!- exclamó Lycal.
-No.- respondió el felino.- Ya has usado tu poder, te destransformarás dentro de poco. Es mejor que te quedes en lugar seguro y recargues a tu kwami. Yo estaré bien.- le dijo a Viperion que asintió y se separaron, pero Lycal lejos de quedarse en su sitio fue tras Chat Noir.
-¡Hermano!- gritó desde atrás Equinox.
-Ven, vamos a por nuestra hermana.- declaró el zorro sin importar que la primera alarma de su miraculous había empezado a sonar.
…
Cuando Viperion arribó a la bodega se encontró con el lugar destrozado y algunas pocas llamas dispersas. Avanzó logrando distinguir que no hacía mucho alguien había estado allí. Había un viejo escritorio, un pizarrón tirado y papeles desperdigados en el suelo. El lugar debió servir como base de operaciones del lugar. Pudo ver unas viejas radios tiradas en una esquina. Más de repente un quejido llamó su atención. Buscó el origen de este hasta que logró ver algo.
-No puede ser…- avanzó entre los escombros, sabiendo que los restos del techo podrían caer en cualquier momento y a pesar de que quizás fuese algún otro criminal contratado por Lila no quería dejar a esa persona en una muerte segura. Sin embargo, una mano enguantada lo puso en alerta.
-¡Eagle!- rápidamente quitó el escombro y se encontró con su novia en el suelo que poco a poco se levantó.- ¿Estás bien?
-Algo así… auch, esa loca me tomó desprevenida. Disparó a unos tanques a mi lado y la explosión me atrapó.
-¿Te duele algo?
-Tendré algunas magulladuras, pero estoy bien.- dijo mirando sobre su hombro donde podía ver por el agujero el exterior.- Espera, ¿qué le pasó al auto?
-¿Cuál auto?
-Ugh, no hay tiempo. Dile al equipo que debe reunir a los mercenarios, sé qué debemos hacer.
-Bien.
Todos los chicos recibieron llamadas con las instrucciones y lugar a seguir. La abeja, el Pavo Real y la Tortuga asintieron.
-/¡Entendido!/
Subiendo al sentimonstruo, este comenzó a perseguir al resto de mercenarios que no estaban inconscientes. Dándoles oportunidad incluso tuvieron de huir en un auto para evitar ser tragados por la bestia, dieron vueltas como locos hasta llegar a una zona más abierta donde la lira de Viperion destrozó los neumáticos haciéndolos derrapar. Y así, dejándolos indefensos contra Eagle.
-¡Liberación!- disparó sus plumas a estos y la heroína sonrió.- A todos ustedes los libero de su vida de crímenes para que sigan sus otros sueños que no tengan que ver con lastimar a otros.
Todos los mercenarios salieron del auto.
-¡Al fin podré ser patinador profesional!
-¡Yo quiero ser cantante!
-¡Yo quiero poner mi propia peluquería!
Los niños rieron a lo bajo ante tal espectáculo y fue que Viperion notó que no todos estaban completos.
-Esperen, ¿dónde están los demás?- preguntó y Blauran respondió.
-No lo sabemos.
-Yo los vi irse detrás de Chat Noir.- respondió G-C y Viperion palideció.
-Oh no…
Y tras eso escucharon el sonido de lo que parecía una explosión.
…
El pequeño Tristán demostraba una energía que Ladybug nunca le había visto. Siempre había sido un pequeño tranquilo como su padre, pero por dentro era notorio que había un dragón listo para liberarse. Este atacaba con su espada corta, dando giros, moviéndose de un lado a otro sin parar, y saltando sobre aquel hombre que no dejaba de defenderse de aquel pequeño. Ladybug no lo creería sino lo viera con sus propios ojos.
-¡Quédate quieto pulga!- gritó este incapaz siquiera de atacarlo.
-¡No soy pulga!- gritó al atacar y haciendo que este se cubriera con su cuchillo una vez más.- Soy ¡Watatsumi! ¡Dragón de viento!
El pequeño se transformó en un vendaval que comenzó con arrasar con todo, incluso pesadas cajas que estaban en un segundo piso comenzaron a caer desperdigando su contenido desde papel burbuja a viejas tuercas y tornillos. Ladybug tomó a Felicia para que no sufriera daños y la llevó a la otra esquina donde sabría estaría más segura.
-Quédate aquí y no te muevas. Cuiden de ella.- le pidió a los kwamis que asintieron.
El mercenario comenzó a disparar a diestra y siniestra pero el aire era algo que no podías lastimar. Ladybug tomó su brazo con su yoyo y lo lanzó hacia unos metros arriba haciéndolo caer sobre unas cajas. Watatsumi regresó a la normalidad y vieron a su enemigo que lucía inconsciente. Ladybug se arrodilló frente al pequeño.
-Watatsumi, ¿eh? Bien hecho.- este sonrió.
-Es el nombe de un dragón que oba-chan me contó.- Ladybug sonrió, al menos algo bueno le había enseñado Tomoe, y vaya que era notorio le había enseñado más.
-Estará muy orgullosa de ti.
Click
El sonido hizo que girara su cabeza hacia el líder mercenario que se encontraba de pie, con el arma encañonada hacia ellos.
-¡No!- ella le cubrió con su cuerpo y fue que escuchó un gran…
¡CRASH!
Al abrir los ojos vio que otra caja había caído sobre este, esta vez sí dejándolo fuera de combate.
-Pero cómo…
-De verdad que te has vuelto un tanto descuidada, mi lady.- al voltear arriba pudo ver con grandes ojos que quien les había salvado.
-Chat Noir…- este había dejado cae una de las cajas que colgaban sobre ellos. Bajó poco a poco saltando sobre las cajas.
-Algo me decía que necesitarías un par de patas para lidiar con…- no le dejó terminar el chiste, ella le abrazó con lágrimas en los ojos.
-¡Eres un imbécil! ¡Idiota! ¡Tienes arena de gato en el cerebro!
-Uff, y-yo también te quiero, pero de verdad. Me duelen mucho las heridas.
-¡Ay lo siento!- este sonrió de lado.
-No importa, bichito. Ya sabía cuánto te importaba.
Ella torció la boca un tanto molesta, sin notar a los chicos que estaban viendo todo desde los ventanales de arriba.
-Parece ser que todo está bien.- suspiró Equinox con alivio.
-¿Pero dónde está Felicia?- cuando Lycal preguntó, Chat Noir hizo la misma pregunta.
-¿Y Felicia?
-Oh, pero qué linda reunión~- canturreó Lila que tenía en su brazo a Felicia, la pequeña no dejaba de removerse y Lila tenía su mano apretando con fuerza su boca.- Nos volvemos a encontrar.- todos se quedaron congelados al ver que Lila apuntaba a su cabeza.
-¡La tomó de repente!- gritó Barkk molesto, ninguno se había dado cuenta de la presencia de esta hasta que fue tarde.
-¡Atrás! O no quedará nada de esta cabecita.- todos le obedecieron, incluso Watatsumi que tenía deseos de llorar pero se aguantó.
-No lo hagas.- dijo Chat Noir.- La policía ya viene. Pronto no tendrás escapatoria.- Lila apretó los dientes pero volvió a sonreír.
-Pues entonces deberé irme, pero antes de eso entréguenme sus miraculous.- exigió a los héroes.
-¿Para qué los quieres?- preguntó Ladybug.
-Siempre haciendo las preguntas más estúpidas. Pero una razón sería para que ustedes no me siguieran y la otra es para cumplir mi deseo.- ante la sorpresa que asomó en los héroes ella siguió satisfecha por su conmoción.- Sí, sé sobre el deseo. Cuando trabajé para Hawk Moth lo escuché hablar sobre lo que pasa cuando usas ambos miraculous. Poder para cumplir un deseo y alterar la realidad con ello.
-No puedes. Es peligroso jugar con el equilibrio del universo.- dijo Ladybug pero Lila lanzó una carcajada.
-¿Y crees que me importa? Voy a cambiar mi realidad, todas las injusticias que he sufrido desde joven al fin se arreglarán, haciendo desaparecer a Bridgette, o mejor, hacer su vida un infierno y que Félix sea mío junto con toda su fortuna.
Desde arriba los jóvenes Agreste se indignaron y quisieron atacar pero aún no era hora y Lycal ignoró la alarma de su miraculous.
-¡Háganlo o la niña se muere! ¡No tengo todo el día!- exigió a los héroes que con absoluta resignación asintieron. Sin embargo, Ladybug notó entonces la cantidad de tuercas en el suelo, el gancho, una larga cadena en el suelo, Chat Noir, y por último a Felicia.
-Está bien. Pero deberás dejarla ir después.- Lila sonrió.
-Por supuesto. Lo prometo.
Ladybug suspiró llevando sus manos hacia atrás y luego se quitó los aretes, revelando así su identidad. Todos quedaron impactados y Lila dejó la sorpresa de lado para pasar a la rabia.
-¡No lo creo! Eres una maldita. Ya veo porque nunca creíste nada de lo que dije. ¡Estúpida perra!- apretó más el cañón sobre la cabeza de Felicia que sollozó ante el daño que le hacía.
-¡No le hagas daño!
-Denme sus miraculous, ¡ya!- Bridgette miró a Chat Noir, una mirada fue suficiente para que él lo hiciera. Se quitó el anillo revelando a Félix Agreste en su lamentable estado. Este cayó al suelo, al no tener más el poder del miraculous ayudándole.
-¡Félix!- Bridgette se agachó para ayudarle.
Arriba los hermanos no cabían de la sorpresa, Chat Noir era su padre así como su madre era Ladybug. Eso quería decir que sus padres eran los héroes que protegieron Paris.
-No me lo puedo creer.- escupió Lila con veneno.- Claro, ahora lo entiendo. La parejita siempre unida, aunque no tanto. Al menos me queda la satisfacción de ello ya que su amor no era tan fuerte.- se ufanó frente a ellos.- Dame los miraculous, Bridgette.
-Vale, tranquila.- dijo levantándose del suelo y yendo hacia ella. Los hermanos se escabulleron listos para atacar, pero antes de poder hacerlo, la última alarma del miraculous del zorro sonó llamando esta vez la atención de Lila y los demás y Alexander se destranformó.
-¡Alexander!- gritó Félix y Lila sacó de detrás de ella un explosivo que tenía guardado tras su saco, lanzándolo hacia él.
-¡Noooo!- gritó Bridgette pero Equinox fue más rápido y salvó a su hermano de una muerte segura. Todos se cubrieron y pedazos de astilla volaron por los aires. Cuando se levantaron, escucharon el sonido de un auto afuera y Lila y Felicia ya no estaban.
-¡No, maldición!- gritó Alexander dándose cuenta que fue su culpa.
-¡Papá! ¡Mamá!- Equinox fue a con sus padres, intentando ayudar a su padre a sentarse. Alexander se acercó con lágrimas en sus ojos.
-Lo siento mucho… fue mi culpa. De haber sabido…
-No te preocupes hijo.- dijo Bridgette.- No lo sabías.
-P-Papá…
-Tranquilo hijo, en realidad su intervención ayudó mucho. Y esa bruja no irá lejos.- sonrió de lado Félix, haciendo que los hermanos se miraran hasta que notaron la larga cadena en una de las vigas.
Bridgette ayudó a Félix con ayuda de Alexander a salir y vieron el auto alejarse con la cadena enganchada con el Lucky Charm en la parte trasera del auto.
-¿Cómo?- preguntó Equinox.
-Verán chicos, cuando un portador de miraculous crece se hace más poderoso.- explicó Bridgette.- Ganando algunas habilidades como que mi Lucky Charm perdure aun cuando estoy destransformada.- dijo recordando como escondió el gancho entre sus ropas cuando puso sus manos atrás, dándole algunas miradas significativas a los kwamis y así estos aprovecharon para tomar el objeto y atar la cadena para así enganchar el auto de Lila.
-¡Pero Felicia se hará daño!- replicó Equinox.
-Creo que será todo lo contrario.- dijo mostrando en su mano sus aretes y Tikki asomó por su hombro.
Ellos nunca renunciaron a sus miraculous, nada más se los quitaron, y cuando Félix trastabilló tal y como esperaba, cambió sus miraculous por una tuerca y unos pequeños tornillos dejando que el verdadero anillo quedase en el suelo y que Plagg entrara en acción durante el último ataque de Lila yendo donde Felicia.
-Ya esperábamos que Lila no cumpliera su palabra.- dijo Félix.
-Y va a pagarlo muy caro.
Todos los héroes restantes se reunieron con ellos debido a la explosión. Lila pudo verlo por medio de su espejo retrovisor sintiendo que había vencido al no verlos seguirla.
-¡Sí! ¡Gane! Pronto seré libre con mis millones y tú mocosa, veremos si tus padres pueden salvarte de quedar como una mancha en el suelo cuando te lance desde mi avión.- rio malévolamente sacando los miraculous de su bolsillo.- Al fin, cumpliré mi deseo y el mundo será como debió haber sido desde el princi… ¿qué es esto?- dijo al ver los pequeños tornillos y la tuerca.
-¡Plagg, Transfórmame!
Un brillo verde se hizo presente en el asiento trasero y por el espejo retrovisor vio unos ojos verdes de iris azules que le devolvieron una mirada afilada.
Todos vieron el auto descontrolarse y entonces la ventana trasera se rompió saliendo de esta la pequeña Felicia como una bola de cañón, desplegándose por el aire mostrando su vestido negro, de botas cortas y mallas, con un moño en la parte de atrás de su vestido. Sus guantes tenían almohadillas rosas así como pequeñas garras, la parte de arriba de su trajese cortaba hasta los hombros que tenían holanes. Y su cabello estaba peinado en coletas con largos listones negros con cascabeles que recordaron a Ladybug.
Cuando Felicia cayó al suelo de pie, miró al auto que volvía al carril.
Lila la vio por el espejo retrovisor, la pequeña sí que le había dado unos buenos arañazos en la cara y uno muy cerca del ojo.
-¡ARGH! ¡Maldita mocosa!- pero Lila subestimaba la ira de la pequeña niña.
-Mujer fea.- alzó su mano y en esta comenzó a concentrarse el oscuro poder del Cataclysm para sorpresa de Bridgette y Félix.- Eto es por mi mami, mi papi…- la esfera creció en su mano.- Mis hermanitos, mis abuelitos ¡y Tristán! ¡CA-TA-CLYSM!
Tocó el suelo y la tierra tembló. El poder del gato negro comenzó a destruir el camino entero y más. Todos tuvieron que cubrirse cuando una fuerte ráfaga de viento levantó la tierra cubriendo el lugar y su visión. Los kwamis se sostuvieron de los portadores.
-¡Qué poder!- gritó Trixx que estaba en las manos de Alexander.
-¡Este es el poder de un portador de nacimiento!- gritó Xuppu.
-¡Es monstruoso!- exclamó Barkk que se agarraba de Stompp.
Cuando todo terminó, todos abrieron sus ojos y Bridgette y Félix vieron con sorpresa el enorme hueco que se abría desde la distancia. Mdio lugar había desaparecido y había grietas más allá. Nunca antes habían visto tal despliegue de poder.
-Oh por todos los cielos…- musitó Eagle que fue la única que logró decir algo.
Bridgette miró la cadena, estaba tensa, eso era una buena señal. Se acercaron y Felicia al verlos corrió hacia su padre y madre que le recibieron felices.
-Mami, papi, hice lo que el hada Plagg me dijo que hiciera.
-Bien hecho, Minette. Ahora, dame el anillo.- se lo pidió Félix, Felicia intentó quitárselo pero no pudo.
-No puedo…
-Ah, bueno, eso se puede arreglar.- dijo Bridgette que tomó a su hija en brazos y entre ella y Félix le dieron un beso en sus mejillas haciéndola reír. El anillo resbaló de sus dedos y volvió a su tamaño original para que Félix lo usara. Plagg salió del anillo cansado.
-Esta niña sí que me dejó sin energía… ¡Ufff!- se dejó caer sobre la cabeza de Felicia.- Necesito un descanso y un buen pedazo de queso.
-Ambos se lo merecen.- dijo Bridgette.- Pero aún no hemos terminado.
Al asomarse a aquel precipicio, el auto de Lila colgaba de la cadena, por suerte la villana tenía el cinturón de seguridad o sino necesitaría ir al hospital. Lila estaba agarrando el volante viendo hacia una muerte segura pero entonces vio su arma casi del otro extremo del auto sobre la guantera. Se estiró para tomarla.
-Todavía no han escuchado… lo último de mí.
-En eso se equivoca.- dijo la voz de Honig que estaba justo a su lado.- ¡Veneno!
-Pero qué…- la abeja dio una señal y así Bridgette le hizo la señal a Watatsumi, el pequeño cortó la cadena con gusto.
-¡AAAAAAAHHH!- Lila gritó sujetando el volante como un salvavidas mientras que la heroína de la abeja reía hasta que Equinox usó su poder.
-¡Voyage!
El auto fue transportado hasta caer cerca de ellos y aprovechando su estado de estupor Honig inyectó su veneno dejándola congelada con esa expresión.
-Buen trabajo, equipo.- felicitó Bridgette a los niños y adultos.- Nada mal para su primera misión. Espero que a futuro sus habilidades mejoren.- dijo haciendo que los ojos de los niños brillaran de gusto y Félix suspiró con una media sonrisa.
-La que nos espera…
En poco escucharon las sirenas venir a lo lejos, Bridgette se transformó frente a los niños que quedaron impresionados al ver que la madre de sus amigos era la gran heroína y luego tomó su gancho para lanzarlo al aire.
-¡Miraculous Ladybug!
Las mariquitas arreglaron todos los daños y curaron a los heridos, aunque como Félix ya estaba herido desde antes tenía que ponerse el anillo para poder disimular sus heridas y regresar al hospital.
-Todo ha terminado.- dijo Félix.
Al fin podrían darse un pequeño respiro…
-¡Un momento!- gritó G-C.- Esto no se puede quedar así.- todos los niños asintieron.
-Oigan.- dijo Equinox mirando a sus padres con una sonrisa de lado mientras su hermano le daba de comer a Trixx un macarrón.- Hay muchas cosas que deben explicarnos.
-Eso es verdad.- sonrió Alexander con esa misma sonrisa.- Y de esa sí no se van a escapar.
Ladybug y Félix se miraron, esa sería una laaaaarga charla.
…
Días después…
Lila Rossi fue arrestada y dentro de poco sería juzgada por todos sus crímenes. Robo, fraude, secuestro, intento de homicidio, entre otras. Y esta vez no podía echarle la culpa a la mala influencia de un akuma, aunque sí trato de echársela a los grandes héroes.
-¡Yo sé quiénes son ellos! ¡La identidad de los estúpidos grandes héroes! ¡DEBEN CREERME! ¡Son Bridgette Dupain-Cheng y Félix Agreste! ¡Ellos son los culpables de todo!
Natalie apagó la televisión cuando ya les estaba dando migraña.
-Oh, ya iban en la mejor parte.- se quejó Alexander estando con su hermano y su padre en la habitación del hospital.- Quería ver si le echaban gas pimienta otra vez.
-No me puedo creer que esa loca intente decir esa sarta de estupideces.- dijo Gabriel muy irritado.- Después de que intentó secuestrarte también… de no ser por Luka Couffaine también te hubiese usado como cebo.
-Qué bueno que Luka nos alcanzó en el estacionamiento.- dijo Félix con expresión de alivio.- Es un buen amigo…
-¿Y dónde está él ahora?- preguntó Maximilian.
-Despidiéndose de Kagami. Ahora mismo deben estar en el aeropuerto.- Gabriel hizo una mueca.
-Aún sigo molesto por lo que te hizo a ti y a mis nietos. Se me hace un castigo demasiado suave que vaya a Japón.
-Es lo mejor para todos, padre. Ella lo sabe.- dijo Félix tras recordar las disculpas que Kagami les dio. Incluso sus hijos se mostraron reticentes y él no los culpaba, pero estaba feliz de que ella abriera sus ojos al fin.
…
Los pasajeros comenzaban a abordar y Kagami sabía que no tenía mucho tiempo. Hubiese deseado que nadie hubiese ido a despedirla pero su madre había insistido en ir junto con Luka y Tristán.
El pequeño niño la miraba curioso detrás de su padre o abuela, por supuesto no le culpaba, después de todo le dio la peor de las impresiones desde el primer día. Era lo mejor, aquel niño y ella no podían convivir. Cuando dieron aviso que la primera clase debía abordar, Kagami lo agradeció con el alma para poder huir de aquella incómoda situación.
-Es hora. Te veré en las fiestas, madre.
-Ten mucho cuidado.- le dijo Tomoe en su usual tono pero se podía sentir cierta suavidad en este.
-Lo tendré.- luego se volvió a Luka.- Te deseo lo mejor.
-Lo mismo digo, Kagami. Que tengas buen viaje.- ella asintió y luego vio a Tristán. El pequeño se quedó detrás de su padre.
-Sé bueno, Tristán.- dijo un tanto incómoda de hablar por primera vez con este.- Tu padre ya te encontrará una mejor madre de lo que yo pude ser. Sé feliz y valiente.
No era la mejor despedida para un pequeño niño pero era todo lo que tenía que decirle. Se dio la vuelta y cuando estuvo a punto de irse sintió a alguien que le tomó del pantalón, al volverse vio a Tristán.
-Toma.- tenía algo en su manita. Kagami se agachó a su altura y extendió su mano, recibiendo un bonito adorno en forma de flor hecho con pétalos de cerezo.- Esto lo hice con oba-chan y quero que te lo quedes. Papi dice que puedes escribime una carta si quieres. Cuéntame de ti y como es Japón. Quisiera conocete.
Kagami puso toda su fuerza de voluntad para no llorar. Asintió y por primera vez en su vida acarició con un poco de duda la cabeza de su hijo que le miró con grandes ojos.
-Ya veremos, pequeño.
Se levantó y tras una leve reverencia se dio la vuelta para poder abordar el avión, con una leve sonrisa y dejando que esta vez pequeñas lágrimas rodaran por sus mejillas. Había sido una tonta desde el principio, pero ahora era el inicio de una nueva vida, mejor y más honorable.
…
La puerta de la habitación se abrió y Felicia entró a tropel subiendo a la cama de su padre.
-¡Papi!
-Con cuidado Felicia.- le regañó suavemente Bridgette que entraba detrás.- Tu padre está lastimado, recuerda.- la pequeña asintió pero le enseñó a su padre un dibujo.
-Mira papi, dibuje a Ladybug y Chat Noir.
-Ah, los grandes héroes.- dijo Gabriel asintiendo.- Después de detener a esa loca debería hacerles un tributo por rescatar a los niños.- Felicia vio con ojos traviesos a sus padres y sonrió ampliamente, mientras que sus hermanos se dedicaron medias sonrisas de complicidad.
-Opino lo mismo. Uy, miren la hora. Debemos irnos.- dijo Alexander y su hermano asintió.
-Es cierto, debemos ir a reunirnos con nuestros amigos para ver los talleres de verano. Nos vemos.
-Chicos.- les habló Félix y ellos se acercaron.- Tengan cuidado, nada de hacer trastadas.
-/No, señor/- respondieron a la vez.
-Ven, Felicia. Te llevamos.
-Oh, no.- dijo Gabriel tomando a su nieta.- A ella déjenmela a mí. Permiso, yo también debo de revisar algunas cosas.
Todos salieron claramente confabulados para dejar sola a la pareja. Félix lo agradeció ya que tenía mucho que hablar con ella.
-¿Cómo te fue con lo de tu dinero y tienda?- ella suspiró y se ocupó de acomodarle la almohada.
-Bueno, tengo malas y buenas noticias. Las malas es que me he quedado sin un centavo. Mi tienda ya fue desmontada y nuestros objetos personales y modelos enviados para acá. ¿Y acaso crees que pedirle de regreso a caridad mi dinero es cosa fácil? Ni siquiera yo tengo corazón para pedir mi dinero a la Asociación de ayuda para niños con cáncer. Estoy en la ruina. Nada más me queda mi auto del que debo varios meses aún.
-¿Y hay buena noticia en esto?
-Bueno… eso depende. Mis tíos quieren que viva con ellos hasta que me recupere. Así que quieren que me quedé aquí en Paris.
-Eso es una excelente idea.
-¿Y a ti no te molesta?- este entendió por qué lo decía y negó con la cabeza con el poco movimiento que se permitía.
-No. Al contrario. Estaría feliz de verlas aquí y los niños pensarán lo mismo.
-Sí… supongo que es cierto.
-Bridgette…- habló con la garganta un poco seca.
-¿Qué ocurre? ¿Necesitas agua?- le acercó un vaso con pajilla para que bebiera pero este tomó sus manos con su única mano libre.
-Por favor… perdóname.
Un profundo silencio se formó entre ellos. Bridgette ya no le miraba, miraba al suelo ocultando su tristeza y amargura. Aún ante ello no apartó su mano de la de él.
-Yo… no creo poder perdonarte por lo que hiciste o lo que intentaste hacer.- suspiró aguantando las ganas de llorar.- Hemos pasados por un largos camino lleno de amargura y dolor, Félix. Y todo no fue sólo por culpa de Lila, Claudia y Kagami…- él lo sabía. Pasaron por ese camino de espinas por separado porque no había confiado plenamente en ella, se había dejado manipular con demasiada facilidad.
-Quiero arreglarlo. Quiero… intentarlo al menos.
-¿Crees que algo pueda salir de eso? ¿Qué es lo que esperas, Félix?- le preguntó mirándole a los ojos que tras unos momentos le sonrió de lado.
-… Una sonrisa sincera.
Su respuesta la sorprendió y la hizo reír un poco haciendo que algunas lágrimas escaparan de sus ojos.
-Eres un gato demasiado terco.
-Es lo mejor de los gatos. Cuando nos lo proponemos nada puede pararnos.
Se quedaron allí un largo rato charlando sabiendo que muchas cosas cambiarían de ahora en adelante.
Los chicos buscarían sus caminos para la siguiente etapa de su vida, acompañados claro de ciertos pequeños kwamis.
Tristán ahora tenía una abuela y pronto una nueva mamá y con ello una nueva familia súper poderosa.
Luka comenzaría una nueva historia de amor con una mujer extraordinaria.
Kagami buscaría rectificar su camino y esta vez siendo una con su consciencia.
Y Felicia estaría cerca de su familia y las nuevas "hadas" con las que jugaría. Y en el jardín de los Agreste, no tardaría en encontrar el mismo botón de flor de la última vez al fin florecido en una hermosa rosa que prometía muchas más rosas a futuro en aquel desolado jardín…
*G-C – El nombre completo sería Giade Carapace, pero ella prefiere algo simple y corto como todo buen DJ.
*Blauran – Lys junta las palabras Azul y Sigilo en Alemán.
*Honig – Alain se va a la simple al decirle Miel en Alemán.
(Nota: Conocen bien el idioma alemán e inglés gracias a tener padrinos en el CERN)
…
Y… espero que les haya gustado! Me dejé mucho en este capítulo. Fiuuu. Gracias a todos por leer y ya falta el epílogo, así que dejen review, nada de tomatazos, acepto bebidas de temporada y espero que todos se cuiden también. Y sin más qué decir… UN ABRAZO! UN GUSTAZO! Y HASTA LA SIGUIENTE!
