Feliz San Valentín a todos, su humilde escritora Mary Morante les saluda con este fanfic de amor y mi pareja favorita.

Para el día de hoy, quería publicar una actualización de mi otro fic (Candy Candy) pero mejor quise escribir algo más cortito, para que saliera justo este día (no me maten)

Sin más, espero les guste este nuevo mini Brimon-fic (continuación de LA ODISEA DE BRITTANY)

Disclaimer: Alvin y las ardillas, así como sus personajes, son propiedad de B. P. Este fanfic fue creado solo con fines recreativos.

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CUESTION DE PERSPECTIVA

Pasados unos meses, Simon y Brittany mantenían un noviazgo relativamente estable. Ninguno podía negar, que habían días muy buenos y otros "no tan buenos". Para Simon, por ejemplo, los últimos días habían estado bastante atareados, pues tuvo que encargarse de algunos asuntos escolares, hasta muy tarde – Prometo que lo compensare.

– Si… lo se – Brittany respondió con desanimo, apoyando su cabeza en la mesa. Ambos están en la biblioteca, Simon está finalizando un ensayo escrito, mientras Brittany le acompaña, después de su entrenamiento con las porristas.

– Vamos Britt – Simon se inclina y le da un beso en la mejilla – ¿No sabes qué día es mañana?

La ardita se encogió de hombros – ¿Sábado?

– Y nuestro aniversario de tres meses.

El rostro de Brittany se iluminó – ¡Lo recordaste! – Pronto se arrojó a sus brazos y repartió besos por toda su cara – Pensé que lo habías olvidado.

Soltando suaves risas, Simon la rodea de la cintura – ¿Cómo podría? – Con ternura, acaricia su mejilla – Era una sorpresa para mañana – Suspira y alza sus hombros – Hice reservaciones a ese restaurante, del que tanto hablabas.

– ¡Yeiii! –Un pequeño chillido entusiasta, sale de su boca – ¡Te amo! ¡te amo! ¡te amo! – Le da un fugaz beso en los labios y con energías renovadas, se levanta de su silla – ¡Nos vemos entonces!

– ¿No vas a esperarme?

Rápido, coge su bolso – Tengo que empezar a prepararme para la cita – Le da otro beso en la mejilla, antes de salir con prisa de la biblioteca – ¡Nos vemos mañana!

Simon continuaba riendo, con mejillas sonrojadas, suspirando al ver la alegría de su novia – También te amo, Britt.

c - c - c - c

El sábado por la mañana, Simon esperaba paciente en la puerta de la casa Miller – Hola Simon buenos días.

– Buenos días, Jeanette.

– Pasa por favor – Jeanette se hace a un lado – Pensé que la cita con Brittany, sería mas tarde.

– De hecho, la reserva es a las 7:00 pm – Pone una mano en su nuca – Solo quería saber, si aun necesitas mi libreta de matemáticas.

– ¡Ah claro! – Esa semana, Jeanette había estado con un fuerte resfriado, obligándola a faltar a la escuela por dos días. De todas las personas que confiaría para los deberes, sin duda, Simon era la mejor opción, quien gustoso le presto sus apuntes – Tu libreta la estaba repasando ayer en la tarde – Pone un dedo en sus labios – Estoy segura que la deje por aquí… ¡Ah, ya recuerdo!, la deje en la cocina.

Ambos fueron a la cocina y la libreta estaba sobre la mesa – Muchas gracias Simon, anoche termine de copiar los ejercicios que faltaban.

– ¿Segura que ya no la ocupas?

– Segura – Le extiende la libreta y de entre sus paginas, resbalan unas hojas sueltas – Ups, lo siento, esas son mis notas.

– Descuida, deja te ayudo – Ambos se arrodillan y empiezan a recoger los papeles de Jeanette.

A punto de tomar el último papel, a unos pasos frente a Simon, una cuchara para helado cae de golpe, derramando su contenido y rodando de regreso, hasta los pies descalzos de su usuaria. Al alzar la vista, ve a Brittany portando únicamente su camiseta azul – ¿S-Simon?

Brittany había bajado a la cocina, para degustar una bola de helado de fresa, como parte de su rutina de belleza, la cual estaba a medio camino de preparación. Sus cabellos lucían revueltos, con rizadores para pelo sobresaliendo de su cabeza, como si fueran las serpientes de medusa. Su rostro, antes liso y sonrosado, ahora estaba oculto tras una apelmazada sustancia oscura, casi negra. Sus ojos se asomaban, detrás de una extraña crema azul y sus labios, mostraban un bálsamo exfoliante en color verde.

Largos segundos pasaron y ninguno podía despegar la mirada del otro. Un golpe seco, dio paso a una distraída Jeanette, que salió debajo de la mesa, sobando su cabeza – Ya tengo todos los… ¿Brittany?

– ¡Jeanette!, ¡¿qué se supone hace mi novio en la cocina?! – Pone las manos en sus mejillas, manchando sus palmas con mascarilla de carbon activo y de paso, recordando su aspecto – Oh por Dios… ¡Oh por Dios! ¡mi cara! ¡mi cabello! – Mira a Simon – ¡Me ha visto en este estado!

Hasta Jeanette, siendo tan despistada, comprendió de inmediato del por qué la reacción de su hermana – ¡Santo cielo!, Brittany, en verdad lo siento mucho.

– ¿Qué es todo este escándalo? – Gracias al alboroto, la Srita. Miller llegó junto con Eleanor, viendo la escena y comprendiendo, casi al instante, la "penosa" situación de Brittany – Oh cielos – La Srita. Miller se dirige a Simon – Er… querido, parece que Brittany esta en una de sus… crisis, ¿podrías volver más tarde?

Simon continuaba aturdido, sin comprender exactamente lo que había pasado. Sin mencionar palabra, se dejo escoltar por la Srita. Miller hasta la salida, dejando atrás los lamentos de su novia, así como una imagen, que no podría sacar de su mente, durante el resto del día.

.o0o.

Llegada la hora de la cita, Simon pasó por ella y ambos se dirigieron en incomodo silencio, hasta el restaurante italiano "Il Terrazzo di Trastevere". Para la ocasión, Simon vistió traje negro con camisa azul claro y corbata azul oscura. En tanto, Brittany se puso un vestido de tirantes gruesos, color rosa mexicano, con estampado de filigrana en rosas dorada. Su cabello lo lleva a media coleta, con un pequeño moño dorado, dejando los hermosos rizos caer a su espalda.

El ambiente entre los dos era tenso, tanto en el trayecto, como al arribar al restaurante y al ser conducidos hasta el área v.i.p. de la terraza semi-descubierta, cuya iluminación tenue, era gracias a las series de focos que colgaban por todo el techo.

Brittany estaba molesta, no podía dejar de fruncir el ceño y refunfuñar, manteniendo sus brazos cruzados. En cambio, Simon lucía nervioso, evitando mirarla por mucho tiempo.

– ¿Y bien? – Protesta Brittany – ¿No vas a decir nada?

– ¡Ah si! – Simon levanta la bolsa de regalo rosa, que traía para ella – E-esto es para ti – Se la entrega de manera brusca y casi tira el portavelas de vidrio, que descansa sobre la mesa, siendo salvado al último segundo por ella – ¡Oh lo siento!

– Gracias – Brittany toma la bolsa de regalo y la baja – Esta bien, vamos a hablar.

– Sí hablar… jeje – Ansioso, Simon apoya una mano en su nuca – ¿Feliz aniversario de tres meses? – Alza sus hombros.

La ardita enarca una ceja – Sabes muy bien, sobre qué tenemos que hablar, Simon Seville.

Bajando sus hombros, Simon apoya una mano en su cien – Por favor, que no sea de lo de hoy en la mañana.

– Sí, es por lo de hoy en la mañana.

– Brittany, por favor – Le mira suplicante – No quiero pensar en eso.

– ¡Lo sabía! – Brittany pone ambas manos en la mesa – ¡Sabía que verme así, te había molestado!

– Britt mira – Toma sus manos – N-no es lo que tu piensas, créeme.

– Entonces, ¿qué es? – Brittany hace un puchero – No te comportas como siempre, casi no quieres mirarme y no dejabas de bajar la vista, cuando caminábamos para acá.

Apurado, Simon apretó los dientes, rodando los ojos, como buscando una respuesta convincente a sus reclamos – ¿Qué fue lo que no te gusto? – Pregunta su novia – ¿La mascarilla de carbon activo?

– ¿La que?

– Entonces, fue la crema de ojos, para prevenir líneas de expresión.

– ¿Líneas de expresión? – Preocupado, Simon niega con la cabeza – Brittany, en serio preferiría cambiar de tema.

– ¡Ves! Quieres evitar el tema – La joven ardita cruza sus brazos – Pues te tengo noticias, Simon, mi belleza también necesita ayuda… no mucha, eso es obvio, pero yo también uso productos de belleza.

Perdiendo la paciencia, Simon da un largo suspiro – ¡Brittany, no sé de qué estás hablando, pero no vi nada de eso!

– ¡Estaba delante de ti! – Reclama – No es posible, que no me hayas visto.

– ¡Entonces, aunque lo haya visto, ni siquiera lo note!

– ¡Mientes!

– ¡No estoy mintiendo! me distraje con…

– ¡Por Dios Santo Simon! – Brittany apoya un dedo en el mantel a cuadros rojos, enfatizando cada palabra – Tú estabas frente a mi, ¿cómo es posible que te crea, que no viste…?

– Tus piernas.

Triunfante, la chica se pone de pie, apoyando ambas manos – ¡Ves!, sabía que… ¿espera, qué?

Un brillante y enorme sonrojo, cubrió el rostro de Simon. De nuevo, alzo la vista, evitando los bellos ojos azules de Brittany – M-mira… yo estaba de rodillas… y-yo te vi desde abajo… ¡no pude evitarlo!

Con desconcierto, Brittany parpadea un par de veces y despacio, vuelve a tomar asiento – Te escucho.

Discutir en este punto, ya era bastante inútil. Rendido, exhalo un largo suspiro y cerro los ojos – Cuando me di cuenta de tu presencia, te vi usando mi camiseta azul y tus piernas, era todo lo que llamaban mi atención – Su sonrojo se hacía más profundo, cubriendo ya sus orejas – ¡Rayos!, ¿acaso no te has visto en un espejo?, te veías tan… te veías… – Suspira, baja la cabeza y hace un movimiento – E-es decir… podrías haber usando al gato de la Srita. Miller como sombrero y ni siquiera lo hubiera notado.

Ante cada palabra que Simon expresaba, el rostro de Brittany se fue enrojeciendo, comprendiendo que todo ese tiempo, había estado mucho más preocupada por su rostro y cabello, pasando por alto, como estaba vestida delante de él – Brittany por favor, te lo suplico… en serio quiero dejar de pensar en eso… – Pone ambas manos en su frente – Todo el día lo he intentado, pero simplemente no puedo sacarlas de mi cerebro.

Brittany bajo la vista, sin mirar nada en particular. Su mente, todavía repasaba la inesperada confesión de Simon, sintiendo una extraña sensación de alegría, curiosidad y vergüenza, todo en uno. Haciendo una inspiración profunda, Brittany relajo su gesto, sintiendo aun arder sus mejillas – Ven aquí – Palmea el asiento a su lado.

Obediente, Simon se cambia de silla. Ahora, permanecen sentados junto al otro, en una mesa para cuatro personas. Brittany sonríe y se apoya en la mesa, descansando su mentón en la mano – Así que, ¿no has podido dejar de pensar en "ellas"?

Avergonzado, Simon negó con la cabeza – ¿Cómo dices que me veía? – Junta sus manos y le hace ojitos.

– Eso no es justo – Replica Simon, viendo de reojo a Brittany, quien solo se encoge de hombros – Te veías… no sé, ¿atractiva? ¿sensual?… ¿sexy?

Abriendo grande los ojos, Brittany siente una nueva ola de calor subir y cubrir toda su cara – Y durante el camino, ¿tu…?

– Quería verlas – Frustrado, se recarga en la silla – Gracias a Dios, tu falda cubre las rodillas – Brittany alza las cejas, mostrando una divertida sonrisa – N-no me malinterpretes, es solo que no quiero que nadie más te vea… ¡es decir, que no se vean!, quiero decir…

Sin poder aguantar más, Brittany toma su abdomen y empieza a reír – Jajaja.

En ese momento, llega la camarera – Buenas noches jóvenes, les entregó el menú para que revisen nuestras especialidades de la casa, avísenme por favor, cuando estén listos para ordenar.

Brittany no paraba de reír, dejando a un abochornado Simon, atendiendo a la camarera – Claro, muchas gracias – Molesto, le entrega el menú a su novia – ¿Terminaste de reír?

– Jajaja lo siento, de verdad – Simon abre el menú, concentrando su atención en las opciones gastronómicas. Al ver su ceño fruncido, Brittany sonríe, mueve su silla hacia él y sube las piernas a su regazo, tomándolo por sorpresa – ¡¿Brittany, pero que…?!

– Shhhh – Pone un dedo en su boca, silenciándolo – Dices que no has podido, dejar de pensar en ellas – Señala sus piernas – Así que te daré la oportunidad, de tenerlas cerca.

Despacio, baja la vista a las piernas de Brittany, que ahora descansan en su regazo – Se me ocurren muchas razones, para que no hagas esto – Acomoda sus lentes.

– Jeje ese es tu problema, bebé – Brittany acaricia su mejilla – Piensas demasiado.

Dudoso, de nuevo posa la vista en sus piernas – Vaya – Sonríe con ironía – Ahora me arrepiento, del largo de tu falda.

Divertida, Brittany ladea su cabeza y pone manos en la cintura – Esta bien, solo por esta vez – Toma su falda y la jala, descubriendo un poco más arriba de sus rodillas.

Este simple acto, ruborizó más el rostro de Simon – Mph, mph… Brittany controlate.

La mencionada puso cara de inocencia, alzando sus hombros. Por su lado, Simon empezó a estudiar las piernas de la ardita. Pronto se percato, de la armonía en el tamaño y forma de los dedos de sus pies, lo delgado de sus tobillos, el adecuado volumen en sus pantorrillas y lo pequeñas que eran sus rodillas. Por otra parte, también notó el esmalte de uñas con brillos, que combinaba de manera perfecta, con sus sandalias color dorado, de tacón medio y pedrería – No solo es bella por naturaleza, sino que sabe cuidar muy bien su aspecto.

– ¿Y bien?

– Er… pues… – Desvía la vista y acomoda sus lentes – L-la anatomía, esta conservada.

– Jajaja ¿la qué?

– E-están en buena forma – Cruza miradas con Brittany – E-están bien… e-es lo que quiero decir.

Pequeñas risas salían de Brittany, conocía muy bien la razón de sus vagas respuestas, y eso la divertía y enternecía al mismo tiempo. Su inocencia y natural timidez, fueron de las cosas, que la hicieron enamorarse de él – Eres tan lindo, cuando te pones así – Toma su mano – Pero aún falta algo más.

– ¿Qué falta?

Con pícara sonrisa, Brittany eleva una ceja y pone la mano de Simon en su rodilla, desatando un intenso escalofrío en el joven de anteojos – ¡B-Brittany, e-esto es…! ¡es demasiado! – Le reclama en voz baja.

– Solo digamos, que es un privilegio exclusivo para mi novio.

Pasando saliva, Simon regresa la vista a su mano – ¿En verdad puedo?

– Adelante – Alza una mano, otorgando un permiso ya ofrecido.

Despacio, con la yema de sus dedos empezó a trazar una línea, a lo largo de sus piernas. Con cuidado, tocaba los relieves óseos y curioso, presionaba gentilmente el área con más masa muscular, llegando hasta la conocida zona poplítea (justo atrás de la rodilla), percibiendo una fugaz sacudida de la pierna – Jajaja lo siento, zona sensible – Se disculpa Brittany.

– Así que, zona sensible – Con malévola risa, Simon ve a Brittany, borrando la sonrisa en la chica – Ah no, no te atreverías…

– ¿Segura? – Decidido a tomar venganza, empieza a hacerle cosquillas en esa zona, desatando un risa descontrolada en su novia – Jajaja no jaja, ¡basta! jajaja – Desesperada, trata de levantarse pero pierde el equilibrio en la silla, haciendo reaccionar a Simon, sujetando fuerte la silla de Brittany, halándola hacia él – ¡Cuidado!

Como reflejo, Brittany rodea su cuello, aferrándose a él para no caer. Sus caras estaban tan cerca, que sentían el aliento acelerado del otro, chocar contra su rostro. Ambos se fusionaron en un apasionado y urgido beso, consecuencia del calor del momento y su nuevo e intenso coqueteo.

– Mph, mph… disculpen – La camarera les interrumpe, provocando que ambos dieran un salto, separándose de golpe y con el rostro encendido de rojo – ¿Ya van a ordenar?

– Ah… este – Er… si – Claro, d-denos un minuto – Fueron las respuestas vagas y cortas que pudieron ofrecer.

Cuando la camarera se retiro, recordaron que estaban en la terraza de un restaurante italiano, donde por supuesto, había más gente cenando. Y aunque ninguno se atrevía a observar a su alrededor, sentían la mirada indiscreta, de los demás comensales – Simon… c-creo que nos excedimos un poco.

– ¿Tú crees? – Responde con sarcasmo y ambos tapan sus avergonzados rostros, con los menús – ¿Te gustaría pedir la cena para llevar y esperar en el lobby?

– S-si, como sea – Brittany tapa su cabeza con el menú – S-solo, vámonos de aquí.

– ¡Mesera! – Sin perder el tiempo, Simon levanto la mano, para pedir la cena y salir de allí.

.o0o.

Horas después, ya habían terminado de cenar en casa Seville y ahora, disfrutaban de una película, aunque en realidad, no prestaban mucha atención a la pantalla – Simon, Dave dijo que ya regresaste de tu cita – Alvin camina hacia ellos – Así que voy a tomar prestado tu cargador, espero no… – Alvin baja el cargador del celular y los mira con extrañeza – ¿Estás tocando los pies de Brittany?

Simon y Brittany se habían acomodado de tal manera, que sus piernas descansaban en su regazo. Y aunque compartían una manta, él acariciaba los pies de su novia, asomándose estos bajo la manta – ¿Por?

– ¿Y tú le estas poniendo crema en la cara, a mi hermano? – Brittany convenció a Simon, de probar sus cremas embellecedoras, como parte de un "experimento" de novios.

– ¿Tiene eso algo de malo? – Cuestiona la ardita.

Rodando los ojos, Alvin niega con la cabeza y se retira – Ustedes dos, cada día actúan más raro.

Volviendo a lo suyo, Brittany toma un pañuelo desechable y comienza a retirar con sutileza, el exceso de crema – Gracias por comprar ese postre de helado para Jeannette, creo que le gusto mucho, además acepto mis disculpas.

– No hay problema – Ladea la cabeza y se encoge de hombros – En parte, me sentía culpable, por lo de hoy en la mañana.

– ¿No es mucho el dinero que gastaste hoy?

– Soy bastante bueno administrando mi dinero, Dave me permite tener una cuenta, que también él administra – Eleva su rostro con orgullo – Además, hay algunas aplicaciones digitales que me ha ayudado a patentar, así que tengo suficiente ahorrado – Brittany sonríe, impresionada por el talento administrativo e intelectual de su novio.

– ¡Tienes que ser mi esposo! – Continua su labor, retirando el resto de la crema – Así no sufrirán mis finanzas.

– Bueno, ayuda mucho no ser un derrochador compulsivo.

– ¡Oye! – Finge darle un golpe en el hombro, Simon ríe y pasa una mano por ese hombro – Además, aún no me has dicho tu opinión, sobre mi vestido y ya sabes quienes – Señala sus piernas.

Aun con risas, Simon niega con la cabeza – Te gusta torturarme, ¿cierto?

– Me gusta oír de mi novio, lo bonita que soy.

Apenado, Simon lleva una mano a su cabeza – Britt, ya sabes… eres muy bonita, talentosa, guapa – Sus mejillas empiezan a colorearse – Eres perfecta.

Con enorme sonrisa de satisfacción, Brittany le da un beso en la mejilla – Bueno – Simon se corrige – Eres "casi" perfecta.

– ¡¿Cómo que "casi"?! – De inmediato, Brittany baja sus piernas y se gira, cruzando sus brazos y provocando una gran carcajada en Simon.

– Jajaja Britt, eres caprichosa, impulsiva, temperamental – La ardita frunce más el ceño, negándose a verlo – Pero, también eres espontánea, divertida, ocurrente, ingeniosa, con un brillo único, en esos bellos ojos azules que tanto me encantan y una hermosa sonrisa, como ninguna.

A esas alturas, Brittany seguía sin voltearse, pero estaba sonriendo. De repente, delante de sus ojos, apareció un dije en oro rosa, con forma de estrella, suspendido en una cadena del mismo material, con las iniciales "B y S" grabadas en su interior – ¡Oh, Simon! – Lo toma entre sus manos y se gira – ¡Está preciosa!, ¿de dónde lo sacaste?

– Es el regalo, que "casi olvidas" en el restaurante – Por las prisas de salir corriendo, Brittany dejo olvidado la bolsa de regalo. Simon le hace una mueca de reproche y Brittany aprieta los dientes, después alza su mano y le dio un pequeño toque a la punta de su nariz – Ouch, jeje esta bien, lo merezco – Le vuelve a dar la espalda y mueve sus cabellos a un lado – ¿Me lo pones?

Con cuidado, Simon le coloca la cadena con el dije de estrella – Listo.

Suspirando y sintiendo el fuerte palpitar de su corazón, Brittany comparte un largo y tierno beso con su novio, quien acaricia con suavidad sus ondulados cabellos – Te amo Simon.

– Yo también te amo Britt, feliz aniversario de tres meses.

– Jejeje, feliz aniversario de tres meses – Vuelven a sellar sus labios, compartiendo otro de los varios besos, que se darían esa noche.

.o O o.

c - c - FiN - c - c

Espero que les haya gustado, ahora si continuare con mi otro proyecto, y espero terminar al menos el capítulo que estoy escribiendo, antes de finalizar febrero.

Nos leemos después ;)

MaRyMoRaNTe:)