Matar era un pecado.
Pero hacer brujería también lo era.
El tribunal de la Santa Inquisición tenía el poder de matar a todos aquellos corrompidos sin recibir la mancha del pecado.
Entonces …
Si su hermano, si su querido hermano había sido corrompido por tan obscuras artes …
Él lo había salvado.
¿Verdad?
Philip nunca había querido llegar a este extremo, cuando se había levantado hoy por la mañana se había sentido lo suficientemente listo y fuerte de voluntad.
Los siete años que había pasado en el tribunal de la inquisición lo habían convertido en un hombre con las agallas suficientes para hacer lo que se debía de hacer; se miro al espejo que traía en su bolso, se ajusto la chaqueta, los puños de la camisa, verifico que todo estuviera inmaculado, se encomendó en Dios y tomó el arma que utilizaría.
Un cuchillo de tamaño mediano, se ajusto perfecto al tamaño del bolso, una ironía sabiendo que el dueño de tal daga sería el asesinado por la misma arma que había fabricado y regalado, pero para Philip ya no había otra opción, su tiempo como inquisidor de la voluntad de Dios en la tierra le había enseñado a ver el mal, las artimañas de esta gente, la supuesta magia y hechizos obtenidos puramente por meros pactos diabólicos de los antepasados de cada uno de estos pecadores.
Pobres de sus almas y las de sus hijos, sabía el buen Dios lo que les esperaba al morir, pero ya no había nada que hacer para ayudarles.
El menor de los Wittebane sacudió la cabeza en un intento fallido de eliminar los pensamientos que se colaban en su mente, levantó la cabeza hacia este sol maldecido y salió del lugar donde se estaba hospedando.
Durante todo el trayecto el peso de sus acciones asfixiaba al hombre, pero en su mente, la resolución del problema que tenía enfrente era la única y la verdaderamente correcta.
Llego en un par de minutos de caminata.
Se irguió en toda su altura, se reviso el atuendo por última vez y solo hasta que estuvo satisfecho llevo la mano derecha hacia la puerta y tocó.
Una sonrisa tensa , el abrazo y el saludo de bienvenida de su hermano mayor lo recibió … ay, Caleb, sin duda iba a extrañar enormemente la calidez que irradiaba el mayor de los Wittebane, pero el pobre de su hermano ya estaba lo suficiente corrompido, más lejos de la salvación de lo que pensaba.
Con pasos delicados pero fuertes Philip fue invitado a pasar al hogar de su hermano, pronto una voz se escuchó desde la parte superior del hogar.
Esa voz …
Esa horrible voz femenina que había logrado cautivar y embaucar, cuál hechizo de sirena, a su pobre e ingenuo hermano mayor, los rasgos de Philip se endurecieron al notar como esa bruja del demonio bajaba las escaleras, en su vientre, el fruto de una unión impura que nunca debió realizarse, los puños de Philip se tensaron alrededor de la correa de su mochila, pero haciendo acopio de toda su fuerza de voluntad se obligó a respirar y calmarse, sus ojos chocaron con los de esa mujer.
Grata fue su sorpresa cuando la bruja abrió los ojos con miedo en ellos, se permitió saborear un poco su victoria antes de llevar a cabo su misión.
-Phi … Philip – la voz de la bruja tembló – Está es … Está es una sorpresa – podía sentir el miedo saliendo de ella.
- Sophia – su voz se deslizó suavemente, casi cantarina – es … bueno volver a verte – quizá por última vez – pensó pero no dijo nada más, en cambio se quitó la mochila que traía, la depósito en la mesa, se colocó frente a la chimenea antes de dirigirse a su hermano – Caleb es bueno volver a verte querido hermano – cambio su tono de voz a uno más suave, casi compasivo.
Las últimas veces que había estado en esta casa no habían resultado muy bien para ambos hermanos, no, Philip odiaba está casa y todo lo que significaba, tardo un poco en comprender como actuar, pero ahora que tenía una misión en mente había preparado todo con anticipación para este momento.
El semblante de Caleb se agrio un poco.
-Si bueno, no has sabido comportarte muy bien en estos últimos días Philip – un pequeño seño fruncido se deslizó por el rostro de su hermano.
Philip hizo una mueca, la unión entre ambos hermanos se había desgastado por sus choques ideológicos – en palabras del propio Caleb – sin embargo el menor de los Wittebane no lo creía así, más le había dado muchas oportunidades de redención a su hermano, le había querido devolver al camino del bien, sin embargo había llegado tarde, demasiado tarde …
Pero eso se iba arreglar ahora.
Philip se pasó una mano por la cabeza y con la mejor voz de arrepentimiento que encontró, volvió a hablar.
-Y lamento que así fuera querido hermano, mi falla Caleb – al parecer su actuación estaba rindiendo el efecto deseado pues una ligera capa de arrepentimiento paso por el rostro de su hermano mayor – lamento mucho nuestro distanciamiento, sin embargo deberás entenderme – su máscara de pena se coló por sus facciones – ha sido difícil adaptarme a este ambiente, después de que nos separamos por accidente, me encontré solo y con toda clase de criaturas que – agrego una pequeña pausa – no fueron las más amables conmigo, sin agregar que no sabía si estabas vivo o … bueno, yo tampoco sabía como regresar a casa – llevo una mano a su pecho – aún añoro volver a nuestro hogar Caleb – vio confusión en el rostro de su hermano – entiendo si tú te … resistes ahora – miro de reojo a la mujer detrás de el – pero me temo que no puedo compartir tú indecisión aquí – llevo sus manos a los costados – me sentí feliz cuando te encontré vivo, e ingenuamente pensé que todo … seguiría su curso – la bruja bajo las escaleras de forma lenta y cautelosa, midiendo las palabras y las acciones del menor Wittebane – grande fue mi sorpresa cuando descubrí que no era así y que habías hecho una vida perfectamente, sin tu hermano – imprimió fuerza en esas tres palabras.
- Philip – Caleb frunció el seño – yo – el otro hombre no lo dejo continuar.
-Espera Caleb – levanto una mano en señal de espera – aún no termino – supongo que lo que estoy intentando decir es, perdón – sus ojos chocaron con los de su hermano y Caleb se notaba impresionado – perdóname por mis acciones, no fueron las correctas ni las más amigables, pero como he dicho antes, toda una vida viviendo bajo las mismas reglas y el mismo tipo de pensamiento no son fáciles de apartar – Sophia a este punto se había colocado a lado de su pareja – aún estoy luchando con la idea de la magia y las … brujas … fuimos criados bajo una enseñanza dura hermano, no es algo que desaparezca de la noche a la mañana, lamento que no halla podido entender eso antes – una ligera sonrisa pensativa acaparó su rostro – pero últimamente tuve tiempo de reflexionar mis pensamientos, sentimientos y acciones, llegué a la conclusión de que es … hora de cambiar – se acomodo el cuello de la camisa – no pienso seguir perdiendo a mi hermano, hemos sido inseparables desde siempre Caleb y nuestra distancia me está dañando mucho, si, aún estoy en el proceso de aceptar todo esto pero – colocó sus manos y sus brazos en una postura de conciliación – si es lo que te hace feliz estoy dispuesto a mejorar e intentar volver a ser una familia, después de todo – escaneo a la mujer que estaba con ellos – no quiero ser un mal tío ahora, me gustaría formar parte de la vida de mi sobrino y ayudar a criarlo si es posible …
Sophia lo miró con desconfianza, casi incrédula a lo que presenciaba, por otro lado, su hermano pareció reflexivo, antes de cambiar su semblante a uno más neutral.
-Estas, realmente estás dispuesto a cambiar Philip? – una pizca de duda salió.
-Claro que si hermano – todos esos años con Caleb le habían enseñado como manipular al hombre – abrió los brazos en señal de un abrazo – lamento haber causado tanto daño y nuestra distancia.
Un suspiro de alivio salió de Caleb y se acercó a abrazar Philip – pensé que te había perdido hermanito.
-Yo también Caleb, yo también – se permitió disfrutar de las últimas acciones de su hermano.
A partir de ahí el tiempo transcurrió de una forma que Philip no registro, la bruja aún tenía dudas pero parecía menos tensa, charlo un momento con su hermano antes de que fuera hora de la cena, entonces Sophia que parecía querer estar en cualquier lugar menos aquí, salió de su hogar con el pretexto de ir a comparar algunas cosas para la cena, pero su mirada urgente parecía decir otra cosa, los hermanos la dejaron ir.
En el momento en que esa bruja salió de la vista Philip supo que la hora había llegado, se limpio el sudor de la frente y de las manos, converso un poco más antes de distraer a Caleb pidiendo un poco de agua para tomar, su hermano tan servicial y contento como estaba fue a buscar el agua, entonces Philip se aseguró de que no hubiera nadie a la vista, se acercó a su mochila, tomo el arma que había preparado, justo en ese momento el pequeño y molesto pájaro rojo que acompañaba a todos lados a Caleb se acercó a Philip y lo atacó, el Wittebane se defendió como pudo, logro asestarle un golpe en el ojo que derribo al pequeño demonio, con su pie Philip pateó al animal debajo de la mesa, a tiempo para esconder el cuchillo a su espalda, cuando su hermano dio la vuelta con el vaso con agua alertado por los ruidos de su cardenal, se encontró con la figura desaliñada de su hermano.
-¿Todo está bien? – pregunto Caleb con desconfianza al ver a su hermano despeinado.
-Si todo está bien – se trató de peinar con su mano disponible – solo un pequeño percance con ese pequeño pájaro tuyo – resto importancia a los hechos.
Quizá todo hubiera funcionado bien si Caleb no hubiera visto a Flapjack desplomado en el suelo debajo de su mesa, entonces dejó el vaso en el suelo y corrió hacia su amigo.
-Flapjack, Flapjack, ¿Estás bien amigo? -Caleb se arrodillo y acunó en sus manos al pequeño pájaro lastimado.
Philip se dirigió a su hermano, se puso en pose de ataque, aseguró el cuchillo en su mano, tomo impulso, se abalanzó en contra de Caleb, su hermano cayó de bruces al suelo, Flapjack salió rodando lejos de su compañero, Caleb intento darse la vuelta.
-¡Philip!, ¿Qué estás haciendo? – su hermano intento voltear a verlo.
- Solo trato de salvarte hermano – Philip luchaba con sostener a Caleb y hacer malabares con el cuchillo.
-¿Salvarme? – su tono era confuso.
- Caleb, eras mi querido hermano, nosotros estábamos bien en nuestra tierra – Philip empezaba a enojarse – Maldigo el día en que nos cruzamos con esa estúpida bruja, estabas en el camino del bien, eras un hombre de Dios, bueno a los ojos del creador … Pero lo entiendo ahora – Caleb miró los ojos de Philip, pura rabia, enojo e irá, se sintió tan perdido que solo podía negar que esta persona fuera su hermano – Esa estúpida de Sophia te embauco, te atrajo con sus mentiras y encantos malvados …
-¿¡De qué demonios estás hablando Philip!?
-¡Estoy hablando de que te engañaron!, te perdiste en el camino hermano, no pude cuidarte como tú lo hiciste conmigo, pero descuida – levantó la mano con la que empuñaba el cuchillo – voy a salvarte de seguir condenado tú alma, si es que no es demasiado tarde ya.
Entonces un seño fruncido se apodera de Caleb mientras empieza a luchar debajo de su hermano, Philip pierde el equilibrio un momento el cual aprovecha el mayor, Philip sale rondando con el cuchillo a centímetros de su cuerpo, Caleb se posiciona arriba de su hermano, inicia una lucha por el dominio del cuchillo, ambos hermanos se enfrascan en la pelea lo que pareciera horas, eso hasta que el sonido de una puerta abierta llama la atención de ambos, el menor de los hermanos aprovecha la leve ventaja arrinconando a su hermano en el suelo frente a él y mientras los pasos se acercan a ellos, los hermanos se miran el uno al otro, Philip levanta el arma.
-Perdón hermano, pero te perdiste en el camino, que Dios se apiade de tu alma … Te extrañaré Caleb – con la mirada aterrorizada de su hermano Philip utiliza toda su energía en la estocada que le da a su hermano en el pecho, cierra los ojos a centímetros del contacto del cuchillo con su hermano.
Más pronto que tarde, lo siente.
Siente la sangre caliente y espesa brotar de la herida, se permite derramar unas lágrimas por el destino infame de su hermano mayor, antes de escuchar un grito aterrorizado detrás suyo.
Entonces y solo entonces, Philip se limpia el rostro con la manga de su camisa, poco nota la sangre en sus manos y ropa, dolido por la acción que se vio obligado a realizar y muy enfurecido por lo que este mundo, por lo que esta gente, por lo que esta mujer le hizo a Caleb, se levanta de forma lenta del cuerpo de su hermano, abre los ojos, alza la mirada, con movimientos de un depredador se da la vuelta, la pura mirada que le devuelve Sophia es suficiente para saber cómo se ve ahora mismo, se debería de estar dando un espectáculo con esta vista, con la mirada aterrorizada y devastada de esta bruja, en cambio no siente más que puro dolor e irá, este mundo le arrebato a la última familia que le quedaba y le jura al cielo que se encargará de que esté dolor, está perdida, este sacrificio no se quedará en vano.
Se asegurará de que todas las brujas caigan, una por una, así tenga que condenar su alma, todo sea para evitar que otras personas inocentes sean arrebatadas del camino bien como su pobre hermano.
El semblante de Philip a de ser semejante al de un desquiciado, por qué cuando recoge el arma homicida del cuerpo tendido de Caleb la bruja huye de el, ni siquiera intenta hacer algo con esa estúpida magia suya, simplemente corre de su hogar, lejos del hombre que acaba de asesinar a su pareja.
Philip la deja huir, por ahora.
Se dirige a la entrada de la casa y la cierra.
Regresa a admirar su obra, se acerca al cuerpo tendido, cierra los ojos del que alguna vez fue su hermano, se permite derramar más lágrimas por el, su hermano ahora mismo debe estar rindiendo cuentas por sus acciones, entonces se acerca con lentitud a la mochila, toma un pañuelo, limpia la sangre que se había adherido a las manos y el rostro, finalmente limpia el arma y una vez presentable se coloca la mochila y se arrodilla por última vez ante el cuerpo de su hermano.
-Lo siento Caleb, no quería llegar a esto, pero no podía permitir que siguieras condenando tú alma y a ti mismo – se permite hacer un par de oraciones y finalmente se levanta, se acerca a la chimenea, afortunadamente para Philip la casa en su mayoría hecha de piedra y madera facilitará este trabajo, saca un pedazo de madera ardiendo, escanea rápidamente su entorno.
-Esto fue por tu bien.
Deja caer el pedazo ardiendo sobre el piso y cerca de una pared de madera.
Sale de ese hogar maldito sin mirar atrás y solo con el sonido de madera ardiendo detrás de el.
Mira hacia enfrente, el firmamento de estrellas se eleva sobre el.
-Juro sobre el cadáver de mi hermano, que ni brujo, bruja, hechicero, hombre o mujer me impedirá acabar con esta especie maldita y que me acaba de arrebatar a mi familia.
Y con eso Philip emprende el camino hacia adelante, dónde se vislumbra la cuidad, dónde brujos y brujas descansan después de un largo día …
•••
Bueno, pues saque mi lado psicópata aqui, jajaja, no hay mucho material de Philip - Belos y su hermano, mucho menos de este momento tan crucial en la vida de Philip.
No hay mycho mas que decir, exepto, que tengas buen día, tarde o noche.
Si notas algún error o quieres colentar algo, no dudes en dejar Review, leo todos trato de contestarlos también.
Espero que te halla gustado.
Nos vemos.
