NARUTO y sus personajes son propiedad de
Masashi Kishimoto
VECINOS
Por
Lucas Elric
Cercanía
La noche había caído en la ciudad de Konoha, la lluvia que había azotado a la ciudad era ahora un recuerdo fugaz, dejado por un frio que pregonaba el inverno, en uno de los condominios se encontraba en el interior de su departamento, una pelinegra sentada en el borde de su cama con su teléfono en la mano, buscaba en su directorio.
― Bien, aquí esta el numero― musito la chica mientras marcaba el numero de su jefa del museo, a la cual después de una breve explicación le dijo que al día siguiente no iría al trabajo, se dirigiría al Hospital que le revisaran su tobillo― ahora, toca ah, aquí estas― decía mientras marcaba― ¿Hola?, ¿Cómo estas? …que bueno…de hecho no tan bien…necesito que me ayudes mañana… ¿podrías llevarme al Hospital, mañana?...no tranquila no es nada serio…creo que tuve un esguince…no, no me torcí el tobillo mientras mascaba goma…bien te espero aquí en la mañana…no se, a las nueve creo…bien a las diez, también te amo…saludos a papá…bye― uff eso si fue muy dinámico― decía la chica mientras dejaba el teléfono sobre la cama, hablar con su hermana siempre la dejaba agotada.
En el mismo edificio en otro departamento, estaba un joven el cual acaba de recibir una llamada de su compañero quien le había informado que tenían una pista de un traficante al cual habían estado persiguiendo desde hace unos días, se metió al baño, se dio un rápido baño, se coloco su uniforme, sujeto su placa en el cinturón de manera visible, enfundo su arma en la mariconera que tenia en su torso, tomo su chaqueta, salió de su departamento, donde vacilo unos segundo frente a la puerta de su vecina.
― Adiós, Hinata― musito el chico, mirando la puerta, para después bajar las escaleras, al llegar al vestíbulo del edificio, había un auto sedan color negro frente con luces rojas y azules, habían llegado por el.
La noche transcurrió de manera tranquila para Hinata, había tenido dolor en el tobillo, pero tomo unos analgésicos, aun sabiendo que no debía auto medicarse, pero fueron necesarios para perder conciliar el sueño, muy temprano por la mañana, despertó, literalmente salto a la puerta cuando escucho que estaban tocando.
― Voy― decía la chica mientras saltaba hacia la puerta en un pie, para evitar poner peso en el izquierdo― ¿Quién es? ― pregunto la chica llegando con mucha dificultad a la puerta― Neesan, podrías abrir por favor― oyó una voz del otro lado de la puerta― Hanabi, pensé que llegarías mas tarde― dijo Hinata abriendo la puerta.
Una chica joven de unos 20 años si al caso estaba en el umbral de la puerta de Hinata, era ligeramente parecida a su hermana mayor, tenían ojos aperlados como ella, pero su cabello era más corto y color café a diferencia de Hinata.
― Buenos días, Hanabi― saludo la pelinegra dejándola entrar, no sin antes mirar la puerta de su vecino― Neesan, ¿te quedaras allí? ― pregunto mirándola de manera extraña, Hanabi sabia que su hermana era extraña, pero a veces rayaba en lo raro de lo mas extraño― Lo siento, me distraje― dijo la chica mientras cerraba la puerta.
Hanabi ayudo a su hermana mayor a sentarse en el mueble de la sala, mientras decidió que haría un desayuno antes de ir al Hospital.
― Neesan, ¿puedes poner algo en la TV mientras cocino? ― pidió la menor de los Hyuga, Hinata asintió, y encendió la TV, comenzó a correr los canales, paso por el noticiero― Y en otras noticias, durante el transcurso de la noche, se suscito una redada por parte del Departamento de Policía Konoha contra un grupo organizado del crimen, en dicha redada que acabo en un tiroteo, un oficial salió herido de gravedad…― Hanabi había tomado el control para cambiar de canal― puff, noticias, siempre me aburren, prefiero enterarme en twitter― dijo mientras dejaba la TV en el canal de música.
Las hermanas Hyuga, desayunaron tranquilamente, alrededor de las diez de la mañana, Hanabi llevo en su coche a su hermana al Hospital Central de Konoha, llegaron al área de emergencias, donde se sentaron a que las atendieran, ya que entre comillas el esguince de Hinata no era algo serio, tuvieron que esperar, después de unos veinte minutos, paso con un medico quien le indico que era una torcedura con esguince grado uno, tendría que estar una semana en reposo absoluto, por cuestiones de seguridad le colocaron una férula y le dieron unas muletas para que no afirmara el pie izquierdo, Hinata se encontraba en una banca afuera del Hospital, esperando a que hermana trajera el auto el cual había dejado en la parte de abajo en el estacionamiento subterráneo del edificio.
Miraba el cielo de manera ausente, cuando escucho que alguien se sentaba a su lado en la banca, Hinata no giro la cara ya que no era del tipo de persona que observaba a las personas extrañas, al menos no hasta que la persona a su lado recibió una llamada que le llamo la atención.
― Sí, soy Sakura, Capitán Kakashi, el esta aun en cirugía…los doctores dicen que la bala desgarro un pulmón y tiene unas costillas astilladas…lo se, se supone que no debería haber salido nadie herido…no, no tiene familia, solo nosotros sus compañeros…si, estaré aquí, Sasuke vendrá con un cambio de ropa para mi…gracias Capitán. ― dijo la chica al colgar la llamada, fue cuando entonces Hinata reparo en la persona que tenía a lado, ya la había visto antes, era la chica de cabello corto que había estado en el apartamento de su vecino.
― No te perdonare, si no sales de esta, Naruto― musito la chica, Hinata al escuchar esas palabras, sintió como su corazón se congelaba, acaba de escuchar Naruto decir a la chica, como una ráfaga, trato de recordar lo que había dicho la chica en la llamada, no demoro en armar las piezas.
― Perdón, dijiste ¿Naruto? ― pregunto Hinata, con un genuino miedo de saber la respuesta, la chica le miro extrañada― ¿Quién eres, tú? ― dijo la chica poniéndose de pie, de manera instintiva observándola, noto que tenía una férula en el tobillo izquierdo, unas muletas a lado de su mano izquierda, pero su rostro reflejaba miedo, genuino miedo.
Hinata hubiese querido ponerse de pie, pero la férula no se lo permitió― Soy…― ¿Qué soy, para él? Apenas nos hablamos ayer, no soy mas que…― su vecina, ayer el me ayudo cuando me caí, ¿le paso algo? ― dijo con una voz que reflejaba preocupación, Sakura la miro unos segundos, debía saber si debía revelar información de un agente de policía a una extraña.
― Le paso, lo que le pasa a cualquiera que lleve una placa señorita― hablo una voz seria detrás de Sakura, la cual se sorprendió al escuchar a su prometido detrás de ella― Sasuke, no podemos― pero el chico miro a la pelinegra― Sakura, dime, ¿acaso te parece que sea una miembro de Akatsuki? Ella no tiene pinta de ser un criminal― dijo el chico mirando de medio lado a la pelinegra.
― Naruto, cumplió con la responsabilidad que tenemos todos los que portamos un arma y una placa, señorita, lamento decirle que esta siendo operado en este momento, es todo lo que puedo decirle― fueron las únicas palabras que le dirigió Sasuke, mientras tomaba la mano de Sakura para llevarla adentro del Hospital― si quiere saber como estará, puede llamar a la jefatura y preguntar por el detective Sasuke Uchiha.
Fue lo que dijo mientras se alejaba sin mirarla, Sakura solo volteo a verla, pero no hablo absolutamente.
Un coche se estaciono frente a la entrada del Hospital, y una castaña salió de este para acercarse a una pelinegra que estaba con la cabeza revolucionando a mil por horas.
― Naruto, tengo que verlo― una presión en su pecho se apodero, acababa de conocerlo, pero no podía imaginar que algo le pasara― tiene que estar bien, tengo que verlo― dijo de manera angustiada, su hermana se le acerco sin entender las palabras que acaba de oír.
― ¿A quien tienes que ver Neesan? ― pregunto inocentemente Hanabi.
Fue realmente complicado convencer a Hinata dejar el Hospital, Hanabi escucho a grandes rasgos la historia que su hermana mayor el conto, no demoro en comprender que su hermana estaba interesada en este Naruto, logro convencerla de llevarla a su departamento, diciéndole que no haría nada estando allí, recordándole que no era mas que una mera conocida, cosa que le dolió a Hinata, la cual estuvo en cama durante una semana completa, marcaba todos los días a la jefatura para hablar con Sasuke y saber como seguía Naruto, no tenia permitido ir a verlo, ya que al ser un caso abierto de la policía, nadie podía ver a Naruto, mas que sus compañeros con placas, Hanabi visitaba cada dos días a su hermana, solo para ver como esta estaba instalada a un lado de la puerta de su departamento, esperando sin duda el momento en que viera que trajeran a su Naruto.
― Neesan, hace casi diez días que lo tienen en el Hospital― decía la chica al mirar a su hermana, la cual ya no usaba muletas, sino un bastón, la férula aun la tenia pero podía moverse con mas agilidad, había pedido un permiso especial en el museo para estar todo el mes, su jefa no se negó ya que en los tres años que Hinata llevaba trabajando allí, nunca pedía vacaciones y tenia suficientes días acumulados que no vio porque decirle no.
― El detective Uchiha me dijo que en estos días le darían de alta, Hanabi― decía la pelinegra mirando otra vez por el pestillo.
En el Hospital, estaba un rubio poniéndose con dificultad una camisa de botones, cuando su amiga de cabello corto corrió en su ayuda.
― Aun no puedes hacer esfuerzos― decía Sakura mientras le colocaba la camisa― además sigo diciendo que debes quedarte con nosotros, asi te ayudaremos en tu rehabilitación, Kakashi te dio seis meses de licencia para que te recuperes― decía la chica mirándolo con seriedad.
― no podre estar seis meses sin hacer nada, lo sabes, además en casa estare mas cómodo, aunque agradezco tu ofrecimiento― le dijo el rubio con una sonrisa cansada a su amiga.
― ¿Cómo piensas, arreglaterlas solo? ― reprocho Sakura mirándolo, Naruto sonrio de manera nerviosa, tampoco sabia el como se las arreglaria― déjalo Sakura, el podrá solucionar la cosas, ¿no es asi? ― dijo Sasuke tomando una maleta con la ropa de Naruto que llevaba el dia del tiroteo.
― además, no creo que este solo― musito Sasuke con cierta malicia en su mirada, el rubio no entendio las palabras, Sakura por su parte capto de imediato las palabras de su pareja.
― es cierto, ¿Por qué no nos dijiste que tenias una novia? ― le golpeo en el brazo al rubio, el cual realmente se quejo del dolor.
― Pero que, ¿de que estas hablando Sakura? Ustedes saben que no tengo novia― dijo con pesar Naurto, Sasuke lo miro confundido― De que hablas, ¿acaso esa chica de cabello negro no es tu novia? ― ¿Cabello negro? ¿Quién? ― pregunto confundido el rubio sin saber a que se referían sus mejores amigos.
― Naruto, todos los días sin falta llama unas cinco veces a la jefatura una tal Hyuga preguntando como sigues― dijo Sasuke caminando con su amigo a paso lento por los pasillos del Hospital, seguidos por su compañera.
― A mi me parece bonita, demasiado para ti tonto― dijo de manera divertida la chica― ¿Cómo le hiciste para que te hiciera caso? ― se burlo la chica de su amigo.
― ¿De que demonios están hablando ustedes dos?, no conozco a ninguna chica de nombre Hyuga― dijo de manera molesta Naruto, si era una broma, no le gustaba en lo mas mínimo― Naruto, desde que te ingresaron al Hospital, ha llamado sin falta una tal Hinata Hyuga a la jefatura, para saber de ti― Si, Sasuke tiene razón, yo la vi afuera del Hospital en una ocasión, aun con su férula y muletas, eso es determinación― dijo con picaría la chica.
Naruto al escuchar el nombre de su vecina, no pudo evitar sonreír como tonto, aun recordaba sus hermosos ojos, y sus labios sonrosados― No es mi novia, es mi vecina― dijo de manera suave aun con una sonrisa en su rostro recordando la imagen de su vecina linda.
Sasuke observo el gesto de Naruto― Bueno, solo te diré que si alguien se preocupa de esa manera por un vecino, le diría que evaluara si realmente son solo…vecinos.
Naruto no dijo nada con el comentario de Sasuke, caminaron en silencio durante un rato, incluso en el trayecto al departamento, no dijo nada Naruto, comenzaba a sentirse nervioso, por llegar, quería verla, quería ver nuevamente esos hermosos ojos que tanto le habían cautivado.
Eran cerca de las diez de la noche cuando Hinata estaba en la bañera, dándose un baño de agua caliente, estaba sumida en sus pensamientos, preguntándose así misma como debía llamar a lo que sentía por su vecino, era agradecimiento o era algo mas.
Estaba sentada con las rodillas abrazadas en el agua cuando creyó escuchar su teléfono, no le dio importancia, salió de la ducha, envolvió su cabellera negra en una toalla, y se coloco una bata de baño, se acerco a su ropero y saco ropa interior, una pijama compuesta de un pantalón color lila con pequeñas flores de color azul, una blusa color blanca, camino hacia el borde la cama con su habitual bastón, tomo el teléfono y vio un mensaje, al ver el remitente abrió sus ojos sorprendiéndose con el contenido, arrojo la toalla sobre el piso dejando su cabello aun mojado, salió de su departamento dejando la puerta entre abierta sin fijarse siquiera, camino o mas bien salto tanto como pudo a la puerta frente a la suya, toco con desesperación.
― Voy, seguro dejaste algo olvidado Sasu― dijo el rubio abriendo la puerta esperando ver a su amigo en el umbral, pero quien estaba allí era ella. Una hermosa chica vestida en pijama, con un pantalón desgastado, una blusa de la cual el se dio cuenta que no llevaba sostén ya que podía ver como dos puntos se marcaban en su busto, su cabello estaba húmedo, quizás por haber salido de la bañera hacia poco, tan hermosa como la recordaba hacia días cuando la vio en ese mismo pasillo.
― Volviste― fue lo único que musito la chica al verlo, ahí estaba el, parecía que había perdido un poco de peso― bueno todos pierden peso si les disparan y están en el Hospital Hinata― se recrimino en su mente, no pudo evitar que unas lagrimas cayeran de sus ojos.
Naruto no sabia que estaba pasando, en el umbral de su casa estaba su vecina, la que parecía un ángel, estaba allí mirándolo con un afecto que no sabia de donde había sacado, ¿lloraba? ¿Por qué lloraba? No lo sabia, pero verla allí, calmo su corazón.
― ¿Quieres pasar? ― invito el rubio a su vecina, la cual asintió, entrando al departamento de su vecino, camino en silencio detrás del rubio― lamento que todo este en desorden― dijo el chico, la pelinegra atisbo ver sobre la mesa una bolsa con medicamentos sin dudas.
― Si gustas puedo darte café, esta vez si tengo despensa jeje― decía de manera divertida el rubio tratando de aligerar el ambiente.
La chica por una razón extraña, tomo la orilla de la playera del rubio deteniéndolo, este se percato y giro para verla, no entendía su comportamiento.
― Hinata ¿sucede algo? ― dijo el rubio, la chica estaba mirando al suelo
Reunió todo el valor que pudo, y se acerco con paso decidido a su vecino, coloco sus manos temblorosas en las mejillas de el, provocando que el chico se pusiera nervioso, ella comenzó a ruborizarse ligeramente.
― Me hare cargo de ti, desde ahora― dijo la chica mirándolo con fijeza, el rubio a pesar de ser siempre despistado en las cosas que eran de sentimientos, logro comprender el trasfondo de sus palabras― esta bien, no podría pensar en alguien mas que tu― dijo el rubio quien dejándose llevar por el arrebato de valor de la chica también coloco sus manos sobre el rostro de ella.
Su piel era suave, parecía un ángel, indudablemente se estaba enamorando de esa extraña desconocida, comenzó a cortar la distancia entre el y ella, la miro directamente a los ojos esperando ver alguna reacción, pero vio anhelo en esos hermosos ojos perlas, pego su frente de manera lenta con la de ella, la miro quería besar esos labios sonrosados, ella lo miro con anhelo, cuando el estaba por rozar por fin sus labios con los de ella…
El teléfono sonó a todo volumen en la habitación, Naruto maldijo su suerte, el encanto se había roto, giro su rostro a la mesa para ver el objeto de su desdicha, cuando sintió un tirón en su cuello, las manos que aun lo tenían sujeto lo hicieron voltear, Hinata con una mirada molesta al parecer lo jalo hacia ella y por fin pudo probar esos labios que tanto quería, fue un beso corto pero muy significativo para ambos.
Una ves se separaron, ella lo miro con un sonrojo evidente en sus mejillas― ¿Entonces, puedo cuidar de ti? ― Naruto sonrió mientras bajaba su mano izquierda a la cintura de la chica― toda la vida, por favor― musito el chico antes de volver a besar esos labios tan dulces que tanto había comenzado a amar.
FIN
N.A:
Hola mis estimados lectores, espero que les haya gustado esta pequeña historia de mi pareja favorita NaruHina, nos leemos en el siguiente publicado.
REVIEWS………
