HOLA A TODOS, ESPERO TENGAN UN EXCELENTE DIA.
Les comparto ahora, un FanFic elaborado, tiempo atrás, aproximadamente del año 2013, cuando estaba en mis tiempos de la universidad, por ahí de mi 4º semestre de la carrera. Éste también, fue mi primer FanFic de Saint – Seiya. Se podrá comprender que, si fueron mis comienzos por el tipo de narración y redacción que se plasma en este sitio (hay muchas incongruencias en mi escrito, pero, se aceptan, en mi caso, además que este escrito lo tenía arrumbado desde lo más profundo de mi computadora). Sin más, espero sea de su agrado. Saludos.
* PD: Son 5 partes, próximamente subiré las 4 faltantes.
PD2: Recuerden que aún me ausento por cuestiones escolares y laborales. *
El clima estaba algo triste. Era una noche lluviosa. La Diosa Athena contemplaba cada detalle de las gotas de lluvia en su santuario a través de la ventana, en la Gran Sala del Patriarca. Muchos de ustedes se preguntarán: ¿Quién es esa Diosa? La Diosa reencarnó en una joven de 22 años en pleno siglo XXI, su nombre de la joven es Zury: alta de complexión delgada, cabello largo hasta la cadera de forma lacia, vestía un hermoso vestido largo blanco y escotado, mangas largas divinas, donde se podría ver solamente sus hombros desnudos y de adorno en su cabello color café castaño una hermosa flor de oro, llevando siempre a la mano su báculo (Nike).
En ese momento, entró a la Gran Sala una amazona de plata llamada Ursa, acompañada de un Caballero Dorado, llamado Manigoldo. Ambos guerreros se hincan ante su preciada Diosa Athena.
Amazona de Ursa (seria):-¡Mi señora, Diosa Athena!
Observando todavía, a través de la ventana, solamente la Diosa dibuja una sonrisa en su rostro.
Zury (melancólica):- por favor. No me digas Diosa Atenea, Mao. Llámame simplemente Diosa ò…Zury.
Amazona de Ursa (impactada):- Pero…
Zury voltea, sonríe y los mira dulcemente a ambos.
Zury (mirada tierna):- no quiero que me digas eso, por favor. Manigoldo, tú también tienes lo mismo por mí, te lo ruego…
Manigoldo (Hincado):-¡lo que diga, Zury!
Amazona de Ursa (Hincada):- Quería informarle sobre el regreso de…
Zury decide dejar de ver a través de la ventana y voltea a verlos de frente a sus preciados caballeros.
Zury (sería):- ¡sé a qué te refieres, Amazona de Ursa! y entiendo tu sufrimiento, pero así quiso el destino…inclusive el mío, de haber perdido a mi amiga.
Manigoldo (molesto):- Pero Zury ¿no entendemos por qué la eligió? ¿Cómo es que pudo haber pasado algo así? Lo siento por esas palabras que te dije esta tarde, yo…
El caballero simplemente, enojado, golpeó el suelo con su puño y dañó un poco la estructura. La Diosa Athena se preocupó por él y pronunció su nombre tristemente. Ella pensó en darle una respuesta lógica para que era tranquilo, más ella grabó lo que pasó antes de que llegara este evento...
Era un hermoso día en el santuario.
Eri Aizawa, una hermosa joven de 20 años, de tez clara, de cabello largo rubio sujeto por una trenza, de tal forma que ella parece tenerlo corto. Posee un rostro hermoso con rasgos delicados y ojos finos de color café claro, portando un vestido completo color verde y sobre éste, usa un delantal color blanco con zapatillas del mismo color que su delantal, quien ella, jugando con un caballero, corría por el jardín del santuario detrás del amor de su vida: Manigoldo de Cáncer .
A lo lejos, la Diosa Zury junto con otras 4 amazonas, se encontraron escoltándola.
Mao quería ir con su amiga, pero pensaba que, iba a ser una falta de respeto dejar su puesto mientras cuidaba de su santidad.
La Diosa notó su deseo en estar al lado de su amiga, así que decide intervenir su pensar negativo de la Amazona de Ursa.
Zury (cálida sonrisa):- Amazona de Ursa, si te gusta acompañarlos, puedes hacerlo.
Sorprendida, su rostro le cambió completamente.
Amazona de Ursa (sonríe):- ¡¿de verdad?!
Zury, moviendo la cabeza afirmó esa acción.
La Amazona de Ursa corrió hacia ellos y comenzó a jugar.
Ese mismo día, Eri le había comentado a la Diosa que tiene un gran secreto que ha querido revelarle, pero lo haría hasta cuando fuera de noche.
Llegada la hora, la joven Aizawa acude a la Gran Sala del Patriarca, donde Athena, la esperaba sentada.
Entre su plática le menciona lo ocurrido, una gran aventura mágica que tuvo: Conocer a un chico en el Santuario, cerca del pueblo italiano.
La forma en que le habló sobre esa persona: de que se escapó de la casa zodiacal de Cáncer solo para poder verlo, contemplarlo, esperarlo horas en un lugar hasta que saliera de su hogar o de la biblioteca, aunque él no la viera, seguirlo a escondidas hacia los donde él frecuentaba, admirarlo cuando él estudiaba ò cuando pasaba cerca de ella, cuando lo veía con sus amigos y compañeros de armas…
Sus ojos de Eri se iluminaron más y más cuando le platicaba cosas "maravillosas" de él y todas esas cosas hicieron reflexionar a la Diosa.
Zury (incomoda):- Eri… ¡No te ilusiones nunca por un muchacho! Concéntrate en lo que más importa: en tú futuro. Ese chico no te busca ¡tú lo buscas! Las cosas vendrán solas, no las tienes que llamar ¿recuerdas cómo conociste a tu caballero Manigoldo ya tus amigos actuales?
Impactada, comenzó a temblar de miedo, ya que, sus ganas en conocerlo, le hicieron confundir sus sentimientos.
Eri (preocupada):- pero yo…yo quiero conocerlo…quiero hacerlo…
Agarrándola de ambas manos, habla dulcemente la Diosa con ella.
Zury (seria):- ¡te entiendo! Pero todo tiene su tiempo, no tienes que forzarlo ò acelerar las cosas porque saldrás lastimada. Date cuenta ¿recuerdas que tus amigos te decían lo mismo?
Eri con lágrimas en los ojos y confundida, no captó las palabras amorosas de su Diosa.
Eri (sentida):- pero yo…yo quiero conocerlo, Zury.
Zury la abraza tiernamente, como cual madre, consuela a su hija.
Zury (reflexiva):-"Toma las cosas con filosofía" eso es lo que te decían tus verdaderos amigos. No te dejes llevar por tus emociones. ¡Guíate por el razonamiento! ¡Por la lógica! "si las cosas no son es porque no es su tiempo". No le entregues tu corazón a nadie, entregaselo al que realmente le corresponderá.
La joven rubia se aparta de ella cuando la abrazo, llorando, con llanto amargado y desesperado, comenzó diciendo que ella quiere conocerlo.
Eri (molesta):- ¡Zury, por favor, tú no me lo impedirás!".
Athena colocó sus manos entrelazadas a la altura de su pecho, a lo cual dijo palabras algo preocupantes.
Zury (mirada comprensiva):- te lo digo por tu propio bien. No lo malinterpretes, amiga. Concéntrate en lo más importante, en tu amor, en tus amigos y en tu Manigoldo. Él te ama y estaría dispuesto a dar la vida por ti… ¿no logras entenderlo? ¿No lo lograste ver?
Eri comenzó a confundir más sus sentimientos, no sabía si lo que sentía por ese muchacho era amor o simple amistad. Tenía una dura batalla en su ser.
Eri (confundida):- no, no…estas equivocada, tú lo único que quieres es… separarme de él, por que estás celosa y ardida de que comenzó una relación con…
La Diosa, hacia reflexionar a su amiga en todo momento, pero no funcionaba, ya que sus sentimientos le hicieron ver una mala perspectiva de lo que es una amistad de verdad, confundiéndolo con amor de pareja.
Eri estaba por referirle el nombre del chico del quien está enamorada, pero, Zury se lo impidió ya que quería convenserla de que no era amor de verdad, hasta que llego a un grado, de perder la cabeza, hacer corajes y berrinches como chiquilla de 5 años, todo porque la joven Eri no había entendido bien.
Parándose agresivamente de su asiento, le alza la voz a su amiga.
Zury (enojada):- ¡¿QUE NO LOGRAS ENTENDERLO?! ESTÁS ARRUINANDO TODO ¡TÚ FUTURO! ¡LO QUE MAS ANHELAS! ¡CONOCER A ESE CHICO ES SÓLO UNA DISTRACCIÓN! ¡Ello no te asegura pasar tu futuro con éxito!
Eri (enojada):- ¿Cómo puedes decirme eso? Ni siquiera sabes cómo se llama el chico del quien me fijé.
Zury (molesta):- No es necesario que me digas quien es. Intuyo muchas cosas, escolimosa: Libros, biblioteca, letrado… ¡COMPAÑEROS DE ARMAS! ¡ESTÁS INTENTADO SEDUCIR AL CABALLERO DE ACUARIO DEGUEL!
El corazón de Eri se rompía por la mitad.
Zury agregó las siguientes palabras de manera agresiva.
Zury (molesta):- Veo en tu futuro, que tus seres queridos hacen un gran esfuerzo para llegar a donde estos…y tú lo estás desperdiciando, tirándolo a la basura.
Eri queda confundida por las palabras que dijo Zury "llegar a donde estas", no pudiendo captar el mensaje que la Diosa le quiso decir.
Eri (confundida):- No… no, estás mal.
Se supone que, como deber de Diosa, no debe existir nada de sentimientos negativos y agresivos en ella, sin embargo, Zury todavía no logra vencer su prepotencia, ya que apenas está despertando como ser divino.
Zury (furiosa):-EL AMOR TE ESCOGE, TU NO. LAS COSAS LLEGARÁN NATURALMENTE. SI ESTÁ CONTIGO LO ES Y SI NO, NUNCA LO FUE. POR FAVOR AMIGA ERI. ¿A DÓNDE QUIERES LLEGAR CON ÉL? ¿UN ALGO MÁS? ¿PIENSAS TERMINAR CON MANIGOLDO SÓLO POR ÉSE CHICO? ¿SÓLO POR ÉL? ¡ESO NO ES AMOR, ES SOLO UN SIMPLE DESEO! YO HE SUFRIDO MAS COSAS QUE TÚ Y NO ANDO CON TONTERÍAS COMO LAS TUYAS. ¡CONCENTRADO! ¡YA NO HAGAS NIÑERÍAS! ¡YA ERES UNA SEÑORITA!
Zury (coraje):-¡QUE NO LOGRAS ENTENDERLO, MALDITA!
Enojada por sus asquerosas palabras, simplemente Eri se alejó de la Diosa. Corrió lejos de ella, todavía con sus pupilas mojadas.
Saliendo de la Gran Sala, grito enojada.
Eri (molesta):- ¡tú no controlas mi vida! ¡Yo soy la única dueña de mi destino! ¡No tú!
Zury se sorprendió tanto al escuchar tal respuesta que fingió había arrepentido Y, extendiendo su mano, pronunció el nombre de su amiga algo preocupada pero sólo se escuchó el cerrar de la puerta salvajemente. El cosmo de la Diosa desató odio e ira y su aura se tornó de un color distinto a lo que se le acostumbraba a ver cuándo tenía paz y tranquilidad.
La joven bajó las escaleras del santuario corriendo y se dirigió a la 4º casa del zodiaco.
Algunos caballeros y amazonas la habían observado y, curiosos, se preguntaban del porqué de su llanto y lágrimas en el rostro. No se atrevieron a acercarse, ya que era una imprudencia enterarse de algo íntimo.
Llegando a la 4° casa del zodiaco, se colocó recargada de frente en un pilar, colocando sus brazos sobre éste. Ahí continuó llorando. Manigoldo al verla llegar, salio de la casa zodiacal muy feliz, pero al mirarla en esa posicion, se me acerco precavido.
Manigoldo (preocupado):- Eri ¿Qué tienes? ¿Qué te ocurre?
Eri, cerrando los ojos, llorando, no quería ver a su amado caballero.
Eri (solloza):-No me pasa nada…no me pasa nada…
Manigoldo (preocupado):- Eri ¡Dime la verdad! Tú no eres así.
Entre sus pensamientos, se le vino a la mente el recuerdo del caballero de acuario, Deguel...al que había visto tiempo atrás. Éste le impedía ver el rostro de su amado actual caballero. Manigoldo la voltea, la mira de frente fijamente a los ojos y coloca sus manos en los brazos de Eri. Ella todavía seguía recargada sobre el pilar.
Manigoldo (serio):-¡¿Confías en mí?!
Eri (confundida):- ¿cómo?
Manigoldo (serio):-¡SI! ¡¿Confías en mí?!
Eri (llorando):-¡sí confio en ti…!
Manigoldo (serio):-¿entonces por qué no me dices lo que te ocurre?
Eri (solloza):-Por qué…por qué…yo…
Al ver por fin su rostro, sentí que su corazón se partía a la mitad.
En ese momento se sintió tan confundida, no sabía que decir ni qué responder.
Al ver el rostro de Manigoldo preocupó por Eri, no sabía que hacer: sintió que, si le contaba la verdad, la odiaría por toda la eternidad y se alejaría de ella por siempre, ò sería una discusión de nunca acabar, ya que siente algo de cariño por ese caballero dorado, aunque no lo haya conocido bien y sólo lo haya visto por 3 días para poder hablar medio bien con él y esos días no fueron tan seguidos. Ante ese caballero, siempre le agrada la forma en que estudia, cuando se dirigía a la biblioteca y tomaba esos libros que tanto lee, la forma en que se concentra para entenderle a la lectura, la posición que toma cuando lee, la forma en que se divierte con sus amigos de estudio, en que se viste, en que se arregla, en que habla, en que ríe, en que sonríe también…pero la Diosa Athena, Zury, le dijo que Deguel nunca se fijaría en Eri, para nada , que las cosas vendrán naturalmente, porque ella se lo ordena. Si el caballero de acuario le habla, es sólo por educación, por cumplido, no porque le interese. Nunca la busca, Eri tiene que buscarlo para poder platicar con él y, cuando pasa cerca de él de forma muy casual, no la mira ni la saluda, es ella quien tiene que saludarlo y mirarlo para que él responde ò haga caso a sus palabras , él no lo hace por su cuenta.
Entre sus pensamientos de la joven rubia, decía que, a lo mejor, la Diosa tenía razón en todo. Ella simplemente era su niña obediente, quien debía llevar a cabo todas las órdenes que dijera Zury, porque si no lo hacía, la amenazaba con golpearla.
La Diosa Athena, Zury, se aprovechaba de su inocencia, tranquilidad, nerviosismo y timidez para llevar a cabo cosas negativas hacia su persona: Humillaciones, burlas, desprecios, críticas, sobre explotación …poco faltaba a que ella llegase a golpearla de verdad, pero había notado que, dentro de ella, existía ese impedimento hacia Eri, ésa acción…Como si alguien dentro del santuario le hubiera advertido de ese acto. Si en dado caso la joven omnipotente llegase a ejecutar lo comentado, el individuo la amenazó en revelarse ante su diosa, iniciando una nueva lucha sagrada y se abstendría a las consecuencias.
Comenzó a llorar amargamente.
Manigoldo, al ver que no respondía tomaría abrazarla muy fuerte, daría a entender que no estaba sola y que jamás se apartaría de su lado, que siempre estarían juntos, amándose como.
Manigoldo (sentimental):- Eri, tranquila…
La joven rubia lo abraza y siguió llorando.
Estuvo así bastante tiempo, hasta que cesara un poco su llanto.
La besó tiernamente en los labios, ella igual lo hizo lo mismo cerrando sus ojos. Había dejado de llorar, adelantado tranquilizarse, entendió lo que significaba.
Desechó todo pensamiento del omnisciente y desistió guiarse por su corazón, ya que es ella la que decide cuál destino tomar, no aquel omnipotente.
Manigoldo (comprensivo):- Eri ¿Qué fue lo que sucedió para que llegaras de esta forma?
Eri (sentida):- Zury…
Manigoldo (enojado):- ¿De nuevo la "fideo con patas"?
Eri (asustada):- Manigoldo, ten más respeto, es nuestra Diosa y no…
La acorralo hacia su pecho y, su mano, la golpe sobre su cabeza. Hizo que escuchara los latidos de su cálido corazón.
Manigoldo (comprensivo):- No me importa que sea un Dios, yo te protegeré a toda costa…mis sentimientos hacia ti no los cambiaría por nada, ni por nadie.
Eri se sonroja.
Eri (pensando):- Manigoldo…
En ese momento, se besaron apasionante bajo el manto negro estrellado, iluminados por la luz de la luna.
Poco a poco, un fuerte interno comenzó a desbordarse en ellos, una fuerza que los querían impulsar al encuentro íntimo de ambos cuerpos desnudos.
La joven, estaba sonrojada, quería más de su valiente caballero, lo deseaba desde la pasión ardiente de su corazón, pero, cumpliendo los votos de castidad que le hizo jurar a la Diosa Athena, se rehusaba a realizar semejante acto sucio, impuro e inhumano ante su amado caballero dorado como la diosa siempre se lo repetía en forma agresiva, ya que, como santo guerrero que es, debe de serle leal, proteger y servir bajo el mando de Zury, haciendo que su caballero no cayera en la tentación y, sabiendo que era su pareja, la amenazó en desterrarla del santuario si rompía su celibato sagrado y le prohibiría, nunca más, volver a ver a su amado Manigoldo de Cáncer.
Nerviosa, su caballero lo nota y, pensando que era por el acto carnal que realizaría, comenzó a tocarla en sitios íntimos de manera delicada para que se relajará, pero eso hizo que ella convirtiera más sus nervios y miedo.
Eri (sonrojada):-¡aaaaaaaaah!¡Manigoldo! anf,anf,anf, ahí…No… por favor, por favor, amg,amg,amg…detente, te lo suplico…
Él solo observaba y le excitaba la forma en que sufría por todo lo que él le estaba haciendo en ese lugar íntimo y especial.
No tenía ojos para nadie más, solo para su amada Eri.
Manigoldo (sonrisa sarcástica):-ya te estás empezando a mojar, mi amor…
La joven cierra fuerte sus párpados.
Eri (sonrojada):- ¡YA! ¡POR FAVOR!
Sonrojada de más, se puso de puntitas y colocó su cabeza en la hombrera izquierda de su amado. Se agita un poco. Siguió tocándole aquel lugar, después, haciendo a un lado su ropa interior, introdujo uno de sus dedos en aquel sitio. Comenzó a moverlo y en algunas ocasiones, lo dejaba ahí, un poco hasta el fondo. Eri le apretó más fuerte sus brazos y, decidiendo abrazarlo, toca con sus manos los hombros de su hombre. La cabeza de Eri todavía estaba colocada en su hombrera izquierda. Comenzó a agitarse más fuerte, teniendo los ojos cerrados.
Eri (sonrojada):-Por favor, yo no quiero, distensión…amg,amg,amg…te lo suplico…
Manigoldo comienzo a besarle su cuello
Manigoldo (enamorado):- No tengas miedo, no te estoy haciendo nada malo.
En ese momento la joven comenzó a temblar más de miedo.
El santo dorado de Cáncer se acerca al oído de su novia.
Manigoldo (enamorado):-Te juro que si lo haría contigo, aguantaría más de 8 veces en toda la noche, tal vez 45 si estás quieta, amor . Yo los contaría sino me crees.
Aprendiendo sus párpados dijo de manera asqueada, entendió la indirecta de su amado caballero dorado.
Eri (sonrojada):- ¡Ya…! ¡Manigoldo!
La joven comenzó a inhalar y exhalar un poco rápido.
¡Él lo sabía!
Eri alzo la vista para verlo, haciendo que él la besara tierna y tranquilamente.
Sus labios se volvieron a juntar otra vez y, cuando los separaron, solamente fueron milímetros de distancia…podías ver un ligero hilo de agua conectar entre sus bocas, incluso el de respirar su aire. Su vista de Aizawa se tornó un poco cansada.
Eri (sonrojada):-ya…amg,amg,amg, no quiero…
Manigoldo (mirada tierna):-me gusta mucho cuando me súplicas, mi amor…
Eri (apenada):- Mani… por favor…
Dejando de hacerlo, acomodó todo bien. La abrazó, todavía recargada sobre el pilar, la joven coloca su cabeza sobre su hombrera izquierda de su caballero.
Estuvieron así un rato cuando, al abrir un poco sus ojos y ver el cielo, contempló las hermosas estrellas, pero algo le había llamado la atención en el manto oscuro luminoso, un cometa, y no era cualquier cometa, era el Cometa Repulse. Los ojos de la joven le habían cambiado de color, como quedaron hipnotizados por ese extraño fenómeno, sus pupilas no se notaban. Manigoldo dejó de abrazarla al notar algo diferente en ella cuando pasaba el cometa, a pesar de eso, seguía abrazándolo un poco.
Manigoldo (confundido):- ¿Qué tienes? ¿Te encontraste bien?
El fleco de la joven tapaba sus ojos de color diferente. Ese cometa cayó algo lejos del Santuario de la Diosa Athena.
Después de que pasó, lo que fueron segundos, regreso de sí. Dejo de abrazarlo y lo bien miro.
Eri (confundida):-¿eh? ¿Me hablaste? No te escuché, es que vi un cometa y…
Manigoldo (sonriendo):-…y estaba pidiendo un deseo ¿verdad?
Manigoldo la agarra de la mano. Quería que continuaran lo que habían dejado pendiente, dentro de la casa zodiacal.
Manigoldo (enamorado):- Ven, entremos a la casa.
En ese momento, sus ojos cambiaron de color rápidamente, pero fueron casi imperceptibles, respondiendo de una manera muy poco común.
Eri (seria y firme):- ¡NO QUIERO!
Le quitó su mano, fría y salvajemente a su amor.
Manigoldo (confundido):-¿Qué?
En ese momento, sus ojos casi se notan normales, pero también fueron imperceptibles. Como si un ente la estuviera manejando.
Eri (sonrisa desconfiada):-si gustas adelántate, yo me quiero quedarme aquí un rato más.
Manigoldo (Confundido):-de acuerdo.
(CONTINUARÁ…)
