"I did it for you / lo hice por ti"

Takemichi Hanagaki había hecho muchas cosas por Manjiro Sano, lo amaba demasiado como para dar el todo por él. Incluso decidió entrar a la misma escuela preparatoria, al mismo club deportivo — aun cuando era pésimo en fútbol — sin contar que todos los días preparaba un bento para que Mikey pudiera desayunar.

Pero lo más importante que ha hecho sin duda alguna es darle su virginidad, esa pureza que había guardado para su futuro esposo y que le prometió a sus padres entregar hasta el día de su boda. Pero ahora con 17 años de edad había roto ese pacto por amor, por ese obsesivo y grande sentimiento que tenía por Manjiro Sano.

—Duele— dijo entre lágrimas al sentir el gran miembro erecto de Mikey penetrarlo hasta lo más profundo sin tacto alguno. Hanagaki dejaba de ser virgen en el momento en que comenzó a sangrar y sus manos apretaron la sábana de la cama de aquel hotel. — Duele…

— Eso es al inicio, te dolerá menos conforme pasen los minutos. — Sonrió con sinceridad y acarició la espalda de su Takemichi quien estaba boca abajo mordiendo la almohada para soportar el dolor al mismo tiempo que era desvirgado por el chico que ha amado y admirado desde hace años. — No te preocupes, después haré que esto sea algo placentero para ti. — Tomó sus caderas y lo embistió fuerte, salvaje, entrando y saliendo rápidamente mientras las lágrimas de Hanagaki salían al no poder evitar ese ardor.

Manjiro siguió penetrando, disfrutando de ese placer tan grande de ser el primero en la vida de Takemichi. Aunque no era la primera vez que lo hacía, era popular y tenía todas las mujeres y hombres que deseaba y cuando quería, este era uno de sus tantos logros en la cama de alguien, pero sin duda alguna era el favorito entre todos ellos. — ¿Por qué lloras? — Le pregunto sin dejar de embestir.

— Me duele, pero estaré bien — sonrió, aunque realmente no se sentía bien y la experiencia no había sido como la imaginó. De hecho, fue todo lo contrario, fue brusco incluso en los juegos previos dónde Sano lo mordió dejándole marcas en todo el cuerpo, también lo rasguño en algunas ocasiones y después, simplemente le metió su miembro sin usar lubricante o estimularlo. — Tienes razón, el dolor ya va pasando. — mintió, realmente no lo estaba disfrutando. Pero por Mikey él haría cualquier cosa pues estaba enamorado, tanto que ni siquiera le importó que su primera vez fuese en un cuarto de un hotel y no en la recámara de Manjiro.

—Takemechi, eres un tonto. — sonrió con ternura, sabía que Hanagaki estaba sufriendo, pero él lo había hecho con esa intención, para saber que tanto podía soportar por amor. — No sé si eres muy masoquista o qué, pero aun así eres capaz de soportar todo ese dolor por mí.

—Estoy bien, lo juro. — Así fue como su primera vez no fue como lo esperaba, fue tan dolorosa y hasta cierto modo humillante. No supo ni siquiera lo que se sentía llegar a un orgasmo placentero y mucho menos lo que era hacer el amor, en ese momento lo que menos sintió fue eso, al terminar Mikey saco su miembro para correrse sobre el trasero de Takemichi, pero no en su interior. Esa fue la cereza del pastel en la miserable primera vez de Hanagaki.

—Bien, ahora vístete. Te llevaré a la estación del tren más cercana para que puedas regresar a tu casa. — Mike tomó su ropa y comenzó a vestirse sin siquiera ayudar a Takemichi a levantarse. Su cuerpo dolía como mil puñaladas y su corazón también, se sentía como una basura desechada. Ni siquiera un beso de amor recibió por parte de ese rubio al que tanto amaba e idolatraba.

Al llegar a la estación del tren las cosas no fueron diferentes, todo lo contrario, eran cada vez más frías. — Bien, te veré el lunes. — Se despidió sin darle un beso y subió a su moto para marcharse. Takemichi no dijo nada, simplemente se dió la media vuelta al ver a Sano irse y siguió su camino a la desilusión pues de algo estaba seguro y era que no volvería ser el juguete de Mikey.

—Takemichi — escucho una voz conocida mientras iba en el tren camino a casa. — ¿Por qué estás aquí tan tarde? — volteo a ver para confirmar que se trataba de Chifuyu Matsuno, el chico que se sentaba junto a él en el salón y quién de algún modo terminó siendo tan cercano a él. Hanagaki miró al chico rubio notando sus ojos azul celeste que no se había detenido a mirar a detalle hasta ahora.

— Es que yo… — bajó la mirada sintiéndose algo decepcionado por lo ocurrido ese mismo día.

— Luces fatal, tal vez sería mejor que vinieras a mi casa. Podríamos llamarle a tu mamá para avisarle— Matsuno noto que su amigo no estaba bien, generalmente era una persona sonriente casi todo el tiempo, pero ahora esas marcas en su cuello y ese aspecto desalineado lo hacían verse fatal. — Vamos, así mientras tomamos chocolate caliente puedes contarme todo.

— Yo...— intento contener sus lágrimas. — No quiero dar molestias.

— Vamos aibou no digas tonterías. — Tomó su mano y salieron del tren en la siguiente estación que estaba muy cerca de la casa de Chifuyu. — No sé qué te ha pasado, pero quiero decirte que puedes contar conmigo. — Seguía tomándole de la mano mientras subían las escaleras de la estación. Takemichi bajo el rostro intentando no hacer contacto visual con esos ojos celestes que en verdad consideraba bonitos. — Oye estás muy callado.

— Es que no me fue bien. — Por fin expresó con determinación a dejar salir su dolor. — Sabes Manjiro siempre se me hizo un sujeto genial, guapo, fuerte, tan perfecto, pero ahora ya no sé si sigo pensando lo mismo.

Chifuyu lo miró de reojo notando su tristeza. —Bueno los Toman siempre lucen de ese modo, pero cuando los conoces más a fondo son todo lo contrario a lo que uno piensa. — Suspiro recordando su experiencia con Keisuke Baji, uno de los miembros del grupo Toman y del equipo de fútbol que Manjiro Sano lideraba. — Es difícil asimilar que las personas a veces pueden ser una porquería, muchas veces los sentimientos nos hacen cegarnos hasta caer a un precipicio. — Hanagaki siguió tomando la mano de Matsuno apretándola, se sentía tan identificado con cada palabra que su compañero expresaba.

—Yo realmente lo quería, pensé que si me esforzaba lo suficientemente podría mirarme como alguien especial, pero hoy me sentí como una basura desechada. — Intento contener las lágrimas, pero no pudo, aún no habían llegado a la casa de Chifuyu e inevitablemente comenzó a llorar. — Me dolió tanto, pensé que mi primera vez sería tan bonita, pero ni siquiera un maldito beso me dio.

—Vaya con razón son amigos— murmuró sintiendo impotencia y recordando como al igual que Takemichi, él también tuvo una mala experiencia con Baji quien era ahora novio de Kazutora. — ¿Al menos usó condón? — no quería preguntar, pero era necesario para saber qué tan serias serían las consecuencias.

—No— apretó sus labios, sin duda alguna agradecía eso. — Él se corrió afuera, por fortuna no lo hizo dentro. Aunque…

—¿Aunque? — Chifuyu levantó una ceja y miró la expresión de Takemichi. — En el fondo querías que lo hiciera para mantener un lazo con él, incluso un hijo. ¿Me equivoco? — Hanagaki negó con la cabeza para después bajar la mirada.

—Eres un omega joven, fue mejor que no tuvieran un hijo juntos. Además, Manjiro no te merece, eres un pequeño algodón de azúcar en las manos de un alfa tan imbécil. — Matsuno era un chico beta que hace algunos meses se había enamorado de un alfa, si bien su relación no tenía futuro la forma en cómo se sintió utilizado lo hizo comprender una cosa: Toman estaba lleno de mierda. Ahora con lo de Takemichi lo confirmaba. — Aibou creo que lo mejor será que aprendas a reconocer que Sano no es el hombre con el que soñaste casarte, si bien te va te seguirá hablando y si no se conseguirá otro beta, omega o incluso un alfa para reemplazarte, así son los Alfas de Toman.

—Sabes eso sería bueno, sólo así me desilusionare de Manjiro y podré darme la oportunidad de amar a otro chico. — Chifuyu sonrió ante las palabras de Takemichi quien pese a estar triste se daba ánimos de tener un mejor futuro.

—Hemos llegado, prometo que te preparare un chocolate caliente además compre unas galletas en forma de gatitos. — Takemichi sonrió, agradecida que Chifuyu estuviese justo en ese momento para consolarlo. Así que ambos entraron a la casa del rubio de ojos celestes y después de llamar a la mamá de Hanagaki se fueron a la recamara del beta. — Puedes tomar un baño y ponerte una de mis pijamas, iré a preparar las bebidas calientes y podemos ver una película.

—De acuerdo— Hanagaki sonrió y se metió al baño que ya conocía, no era la primera vez que ese beta y él dormían juntos como dos amigos sin malicia. Se despojó de su ropa que le causaba repulsión con sólo sentir el aroma de Manjiro, ese olor a café que le encantaba pero que ahora detestaba. Mientras el agua recorría su cuerpo intentó tallarse tan fuerte con la esponja de su aibou para quitar todo rastro de esa experiencia, estaba llorando no podía evitarlo. Se sentía como una basura, como un idiota al pensar que un alfa tan popular como Mikey podría enamorarse de él. Aún le dolía no sólo su orgullo sino también su entrada que ya no era virgen y que había cuidado por tanto tiempo para entregarla al hombre de sus sueños. —Estúpido Manjiro, no sé por qué te amo si para ti sólo fui un objeto de placer.

Siguió tallando su cuerpo hasta recuperar su propio aroma a vainilla. Una vez que sintió que estaba lo más limpio posible cerró la regadera y se secó su cuerpo para salir completamente desnudo en busca de ropa. Le tenía tanta confianza a Chifuyu que se habían bañado juntos varias veces sin hacer nada malo, estaba de más cubrir su cuerpo cuando Matsuno lo conoció desnudo antes de Manjiro.

—Oye al menos procura no ponerte mis bóxer favoritos. — Dijo con tranquilidad Chifuyu mientras entraba con una charola con dos tazas de chocolate caliente y galletas. — Ni se te ocurra tomar mi pijama de gatitos, la vez pasada le arrancaste uno de sus bigotes mientras tenías ansiedad por la llamada de …

—Manjiro— suspiro y miro a Chifuyu aun desnudo mientras sostenía uno de los bóxer de este. — Pero ya no tendré ansiedad por eso, he decidido que quiero acostarme con otra persona diferente a él.

—Bien por ti. — Coloco la charola en la mesita que tenía en su recamara y observó a su amigo aun desnudo, aunque a diferencia de otras veces se sintió avergonzado de mirarlo de esa forma — Ponte ropa maldita sea. — giró su rostro apenado, no sabía que había cambiado pero el ver a Takemichi con el cabello mojado y sin una sola prenda puesta le prendía, si era extraño que se comenzara a sentir tan caliente.

—Chifuyu — sintió como los brazos de Takemichi rodearon su cuerpo y eso lo hizo tensarse más. — Aibou hagamos el amor, por favor.

—¿Qué?— Las palabras de su amigo lo sacaron por completo de su personalidad estoica. —Deja de bromear, esto es serio.

—Lo sé, por esa razón quiero que lo hagamos. — Takemichi metió una de sus manos al pantalón del beta quien se estremeció al sentir la calidez de la piel de Hanagaki en su miembro semi erecto. — Tú también quieres, no te sientas mal si no quieres un compromiso sólo quiero sentirme amado esta noche.

—Takemichi, esto está m…— los labios del omega se unieron a los suyo buscando desesperadamente ese amor y esa sutileza que ni Manjiro tuvo con él.

—Por favor Aibou, prometo no pedirte nada a cambio ni reprocharte nada después de esto.

—Eres un torpe Takemichi — tomo su cabello y le dio un beso tan apasionado, sabía que estaba mal, pero hace mucho que no tenía intimidad con nadie, no desde que Baji lo sometió, pero esta era una situación diferente en donde un dulce chico le pedía amor y una experiencia bonita, no como la que horas antes había tenido. — No me importa si Manjiro es dueño de tus sentimientos, ni de tu cuerpo. Esta noche sabrás lo que es tener sexo con un verdadero caballero. — se deja llevar por el calor que emerge de su cuerpo, ese aroma a vainilla y ojos azules excitaban tanto a Matsuno quien tomó por la cintura a Hanagaki y se dejó envolver en ese juego de seducción.

Los besos de Matsuno hacían sentir a Takemichi que sus heridas —no sólo del cuerpo — eran sanadas por ellos y por esos brazos protectores que siempre estuvieron para cuidarlo de alguna u otra forma. La ropa de Matsuno terminó en el suelo con forma de caricias. — Ámame al menos esta noche. — Susurro Hanagaki cerrando los ojos y notando la diferencia entre Manjiro y Chifuyu.

Incluso Takemichi pudo sentir lo placentero que era el sexo oral y el sexo anal, se había percatado de que su aibou era más que un lindo chico que no sólo le podía ofrecer una sincera amistad sino también orgasmos, si al menos tres orgasmos esa noche en la que con ayuda de un lubricante las estocadas no fueron tan dolorosas y se convirtieron en gemidos pecaminosos. —Si hubiese sabido que así coges nos hubiésemos ahorrado las lágrimas. — dijo con una sonrisa mientras se mantenía recostado sobre el pecho de Matsuno.

— Eres un bobo— sonrió. — Aunque me preocupa el no haber usado condón, eres un omega y podrías quedar preñado. Bueno no es que sea super fértil como un alfa, pero me preocupa el hecho de que no tuvimos precaución en ello.

—No te obligaré a nada, te lo dije. — se acomodó en su pecho. — Si eso pasa podría interrumpir el embarazo, no te sientas atacado.

—Idiota, no dejaría que hicieras algo tan arriesgado por una noche de placer. Te quiero, en verdad ahora lo sé y no quiero que te pase nada. Ambos saldremos de esto juntos, aun cuando soy consciente que tu corazón no me pertenece.

—Chifuyu…

—¿Sí?

—Seamos pareja, no quiero volver nunca más a ver a Manjiro. Sé que no puedo salir corriendo de mis problemas, pero hoy me hiciste sentir tan amado, no me di cuenta que tenía a un verdadero hombre todo este tiempo a mi lado.

—No sé si sentirme feliz o sentir que soy tu peor es nada. — Takemichi rodó los ojos.

—Estoy diciendo que acabo de tener la mejor experiencia sexual de mi vida, no puedo obligarte a que seamos novios, pero si puedo ofrecerte mi cuerpo cuando desees hacer esto, realmente me gusta. — sus mejillas se enrojecieron y ese lindo gesto cautivo a Chifuyu quien besó su frente al mismo tiempo que lo abrazaba.

—Acepto, seamos pareja sexual y si al cumplir 18 años descubrimos que somos el uno para el otro entonces iniciaremos una relación formal. Incluso podríamos vivir juntos.

—Acepto.

[ ]

El lunes llegó tan rápido que Takemichi maldecía ello, el fin de semana que pasó al lado de Chifuyu simplemente fue inolvidable. Tenía una sonrisa de estúpido, todos lo podían notar incluso uno de sus grandes amigos Atsushi Sendo mejor conocido como Akkun. —Esa cara de idiota sólo significa una cosa— colocó su brazo en su cuello abrazándolo. — Ya no eres virgen y te dieron hasta para llevar.

—Akkun no seas tonto.— Takemichi se sonrojo ante ese comentario tan acertado pero vergonzoso.— No es lo que piensas.

— Vamos michi no mientas, te notas tan feliz que esa sonrisa se puede notar a kilómetros de distancia. ¿Fue Sano?

—No— respondió en automático procesando al instante lo que dijo. —No fue nadie, deja de decir tonterías y camina que se nos hará tarde para clase. — Sus mejillas ardían ante dicha pregunta pero la realidad era que si la paso genial al lado de Matsuno quien ahora era la motivación para seguir adelante de Takemichi, había hecho bastantes cosas por Manjiro pero a partir de ese día las haría para sí mismo y por supuesto para Chifuyu.

—Hola Cariño — Escuchó aquella voz que lo hacía gemir en la intimidad.— Tal vez prefieres que te siga llamando aibou.

—Cariño, aibou, mi zorra. Cualquiera será perfecto si tú eres quien me lo dice. — sonrió como idiota sin prestar atención a nada, no había notado que fuera de su salón eran observados desde la entrada por Manjiro y por Keisuke. — Compremos ramen instantáneo en el almuerzo.

—No tienes remedio, pero lo haremos si así quieres.— el rubio conocido como líder de Toman y su amigo seguían atentos notando que ambos chicos eran más unidos de lo normal.

—¿Qué demonios miran? — Se acercó a ellos Ken Ryuguji quien notaba que sus dos amigos estaban atentos mirando hacia el salón del 5 grado de preparatoria. —Baji, si aún no lo superas deberías pedirle otra oportunidad. — Sabía bien que entre su amigo y Matsuno existía una historia de hace meses.

—Él ya no quiere saber nada de mí, cada que me intento acercar me lanza una patada. Parece un maldito gato rabioso.

—Es normal, fuiste un completo imbécil. — Mikey miró en silencio a los dos chicos y de vez en cuando miraba a Chifuyu y Takemichi platicando felices, notando que eso ya no era algo normal.

— A tu novio le gusta mi omega. — Expresó con tranquilidad haciendo que Draken y Baji lo miraran. — Le romperé la cara si se atreve a tocarlo, así que — sonrió mirando a Keisuke — aléjalo de él si no quieres quedarte sin tu beta.

—Pensé que Takemichi no te interesaba— replicó el castaño. — Recuerdo que el sábado dijiste que ya no querías saber nada de él después de haberle quitado su virginidad.

—Sí eso dije, pero las cosas cambiaron. No me gusta que ese beta esté tan cerca de mi pertenencia. Además, realmente me gusta Takemichi.

—Ya lo sabía— dijo con una sonrisa Draken.

—Ken-chin ¿cómo es que lo sabías?, nunca hable de ello.

— Te conozco, sé que lo hiciste fue por miedo a enamorarte de él, aunque no es malo. Él es un omega y tu un alfa, además es dulce y amable, aunque lo trataste mal a propósito para alejarlo de ti en el fondo tienes celos de Matsuno.

—Yo no quiero enamorarme, si lo hago estaré perdido.

—Claro que no, creo que es todo lo contrario. Mikey necesitas ese omega cariñoso que te traía bentos todos los días, que te compraba galletas en el descanso y que sin importar que tan problemático seas siempre este defendiéndose ante el resto diciendo: "No Mikey no es sí, él no podría hacer eso."

—Hablaré con él en el descanso, no planeo pedirle una disculpa, pero si quiero dejarle en claro que me pertenece.

—Oh Mikey…— Draken suspiro. — Como sea, vayamos a clase y en el descanso tú hablarás con Takemichi y Baji con Chifuyu. — Los tres se retiraron para ir a su salón, el rubio beta y el rubio omega ni siquiera se percataron de su presencia pues estaban más ocupados coqueteando y haciendo planes para el almuerzo.

[ ]

—Y entonces fue como después de mucho me di cuenta de que nos gustabamos.— Takemichi le narró su historia a los chicos omitiendo el sexo con Manjiro y con Chifuyu, sólo hablo de como un beso entre ambos fue suficiente para darse cuenta que no eran tan indiferentes el uno del otro.

—Vaya nunca imaginé que ustedes dos terminaran juntos, sin ofender, pero siempre pensé que Takemichi estaba enamorado de Mikey. — Akkun se expresó con sorpresa tras la confesión de Hanagaki.

—Oye yo también tengo mi atractivo, aunque no sea alfa — replicó con inconformidad Chifuyu. — Además soy todo un caballero.

—Ajá sí. — Se burló Takashi Mitsuya quien escuchó desde la otra mesa la historia. — ¿No se supone que tú y Keisuke tenían algo?

—Baji y yo nunca hemos tenido nada.— protestó el rubio de ojos celestes. — Takemichi y yo estamos juntos ahora, intentaremos que esto funcione.

—Mi… Mikey— Akkun notó la presencia del líder de Toman quien estaba a espaldas de Takemichi y Chifuyu.

— Me gustaría escuchar más sobre lo que acabas de decir Chifuyu. — Extendió su mano y la colocó en sus hombros abrazándolo, Takemichi sentía su corazón salirse. De todos los escenarios posibles el que Manjiro estuviese en ese momento era el peor. — Tal vez no escuche bien pero … Dijiste que mi omega y tú están juntos. ¿Es verdad?

—Sí eso dijo — replicó Takemichi mirando a Sano con determinación. — Yo quiero a Chifuyu y él a mí, así que lárgate y no molestes. — Mikey se quedó impactado al notar la actitud de él que consideraba su omega.

—¿Estás bromeando verdad? — Sonrió sin dejar de abrazar a Chifuyu.

—No es broma, ahora lárgate y déjame en paz Manjiro Sano. — el rubio se quedó en shock junto con el resto, ¿acaso Takemichi había enloquecido?.

—No puedes dejarme, eres mío. — soltó a Matsuno y se acercó a Hanagaki. — Eres mío y sabes a qué me refiero.

Takemichi temblaba sintiéndose impotente ante el aroma que desprendía Sano, ese olor penetrante a café. — Lo del viernes no significa nada, sólo fue un maldito error. — Los ojos azules miraron con determinación a los ojos oscuros de Sano.

—Mientes, estás molesto por que no te acompañe a tu casa después de acostarnos. —Takemichi no pudo contenerse más y le dio una bofetada dejando en shock a todos, había golpeado al gran Manjiro Sano quien era temido por su fuerza y por no perdonar a nadie.

—Lárgate de aquí y nunca en tu perra vida vuelvas a dirigirme la palabra.— Draken, Baji y Mitsuya se quedaron en silencio mientras Takemichi empujaba a Sano y tomaba de su mano a Chifuyu para irse de ese lugar.

—Ahora si la cagaste Mikey, dudo que Michi te perdone. No pensé que después de contarte mi estupidez con Chifuyu hicieras exactamente lo mismo con Hanagaki. — Baji comentó intentando hacer entrar en razón a Sano. — Te dije que me gustaba, que lo quería, pero que fui un maldito patán cuando tuvimos sexo y sabes… Lo peor de todo es que ahora tanto Takemichi como él parece que tienen eso en común y los ha unido más.

—Él me quiere, sólo me está dando celos.

—Lo puedo decir es que Baji y tú son un par de idiotas, crearon el escenario perfecto para que ambos terminaran juntos.

—Lo hice por él, no quería hacerlo sufrir.

—Pues parece que si lo hiciste y lo peor es que dudo que las cosas mejoren.

[ ]

—¿Te sientes bien?— Akkun esperaba afuera del baño mientras escuchaba como su amigo vomitaba el desayuno de ese día.

—No— Takemichi se encontraba de rodillas volviendo todos los alimentos. — Creo que algo me cayó mal. — Volvió a vomitar después de dicha frase y sus lágrimas salieron ante el esfuerzo. Ya había pasado un mes desde que había mandando al demonio a Sano y comenzó a salir con Matsuno.

—Takemichi no quisiera sacar a tema esto, pero desde tu pelea con Mikey en el almuerzo, cuando dijo sobre que ustedes dos tuvieron…

—No— tomó papel de baño y se limpió la boca para posteriormente bajar la palanca del depósito de agua. — no pasó a ese punto. — Recordó que Manjiro no corrió en su interior y era poco probable que estuviera embarazado. — Aunque… — Se pudo mantener tranquilo, pero Chifuyu vino a su mente y esa noche en la que no usaron preservativo. Los días anteriores lo hicieron e incluso él se tomó sus supresores, pero ¿y si en verdad estaba esperando un bebé?.

—¿Aunque? — la pregunta de Akkun lo sacó de su shock emocional.

—Nada, es mejor irnos. El entrenamiento pronto va a comenzar y debemos estar puntuales, así que camina. — Tomó su mochila y se dirigieron hasta las canchas de fútbol. Sano miraba desde lejos a Hanagaki quien después de cambiarse y dejar sus cosas se puso hacer calentamiento, hace semanas no se hablaban y para Mikey eso era doloroso, estaba acostumbrado a la dulzura de Takemichi y a sus detalles que no valoro hasta ahora.

—Deberías resignarte, supe que es muy feliz con Matsuno. —Baji suspiro, entendía que ya había perdido por su estupidez de tratarlo mal y después cuando Chifuyu lo busco fingió que Kazutora era su novio aun cuando ambos eran Alfas.

—No.— Su mirada seria seguía observando a ese rubio sonriente y lindo que siempre fue Hanagaki. — Él me va a perdonar, yo lo sé, sólo lo hace para torturarme y hacerme pagar por lo que le hice. — sus ojos oscuros miraron a Keisuke — Cuando eso pase lo voy a marcar y lo voy a preñar para que me pertenezca por siempre.

— Eso debiste hacerlo cuando pudiste, no creo que él te permita tocarlo.

—Ayuda, Hanagaki se desmayó. — Antes de que Mikey pudiese responderle a Baji se fue corriendo hasta donde Takemichi estaba y rápidamente lo cargó entre sus brazos para llevarlo a la enfermería. Al llegar la enfermera lo atendió, pero noto que no había rastro de fiebre.

—Tuvo vomito hace unos minutos. — Dijo Akkun al llegar a la enfermería jadeando por la falta de aire haciendo que Manjiro y la Enfermera lo miraran con atención. —Él es omega, no sé si tenga que ver eso, pero últimamente como mucho, duerme demasiado en clase y vomita muy seguido.

—Entonces tendrá que realizarse una prueba de embarazo, ya está en edad de procrear hijos. No estoy segura del todo, pero lo más probable es que pueda estar esperando un bebé. — Sano se quedó en silencio sorprendido para después mirar a Takemichi en la cama de la enfermería mientras estaba inconsciente.

—¿Embarazo? — preguntó dudoso el rubio capitán del equipo de fútbol y comandante de Toman. —Takemichi, ¿él podría tener un hijo?

—No estoy completamente segura, pero por los síntomas que el joven dijo podría ser. —Akkun y Manjiro se miraron mientras la enfermera llenaba unas hojas. — Será mejor llamar a sus padres, no estaría bien que regrese solo a casa.

—Yo lo llevaré a su casa, me haré cargo. — Miró al rubio quien seguía inconsciente.

—Sería bueno que sus padres sepan que posiblemente está esperando un bebé. Es peligroso que no se cuide, en especial cuando se nota que gracias a los vómitos se podría descompensar. — Le entregó una hoja a Manjiro. — Procura entregarle esto a sus padres.

—Yo podría acompañarlos. —Interrumpió Akkun.

— No — el rubio lo miro de forma fría e inexpresiva. — Yo lo llevaré a su casa en cuanto despierte.

—Bien entonces iré a la dirección para que les permitan salir. — Miró a Akkun— usted puede regresar a sus actividades, con una sola persona al pendiente basta.

—De acuerdo— Akkun salió de la enfermería dejando a Mikey con Takemichi. Se quedaron solos después de que la enfermera se fuera, no pasaron más de 10 minutos cuando Hanagaki recobró la consciencia.

—¿Dónde estoy? — se incorporó tocándose la cabeza.

—En la enfermería, te desmayaste en el entrenamiento. Dicen que es porque estás esperando un bebé. ¿Eso es verdad? — Hanagaki se quedó en shock.

—Claro que no. — Se puso nervioso. — Simplemente no he desayunado bien, es todo.

—No me mientas, quiero saber si lo estás y si ese bebé es mío. — Tomó las manos de Takemichi quien se mostró nervioso. Aun cuando no quería admitirlo amaba a Mikey aunque igual sentía amor por Chifuyu quien siempre fue atento con él. Para él era difícil lidiar con sus sentimientos por esos dos chicos, aunque claro Matsuno terminaría ganando pues él fue quien lo trató con amor.

—Ya te dije que no estoy esperando un bebé, además la vez que tú y yo… Bueno ya sabes no puede ser posible, no lo hiciste dentro. — Sus mejillas se tornaron carmesí cosa que a Sano se le hacía adorable.

—Debí hacerlo, debí marcarte y sobre todo debí quedarme contigo ese día.— admitió con dificultad aquel chico caprichoso.— Pero fui un imbécil por pensar que al enamorarme de ti perdería el control, tenía miedo.

—No te preocupes, gracias a eso aprendí que no se puede dar el todo por alguien que no te corresponde. — Mikey quiso hablar, pero Takemichi colocó su dedo en los labios de este para silenciarlo. — Lo hice por ti, en verdad lo hice por ti. Por qué te amaba, por qué pensé que tú también me amabas. — bajo la mirada quitando su dedo de los labios del rubio.— Pero ese día fuiste tan frío, tan salvaje y me lastimaste tanto que me sentí sucio después de haber perdido mi virginidad contigo. En verdad pensé que si te daba lo más valioso para mí, tú lo valorarías y seríamos una linda pareja. Pero de nada sirvió, al final terminé enredándome por despecho con mi mejor amigo.

Mikey se quedó en silencio procesando lo que dijo, le estaba confesando que se había metido en la cama de Matsuno. — No me importa si te enredaste con Chifuyu, sólo quiero que seas mío y olvidemos todo lo malo.

—No puedo. — Su mirada estaba dirigida al suelo. — Tal vez si esté esperando un hijo, se muy bien que el no cuidarme tiene sus consecuencias. No me arrepiento, Chifuyu me enseñó lo que era un orgasmo y lo que era sentirse querido durante el sexo. — Sano se quedó en silencio y Takemichi prosiguió. — Ese día lo hice por ti, pensé que si me deshacía de tu aroma y de esa mala experiencia podría seguir adelante. Pero ahora creo que fue peor, me siento tan confundido entre lo que siento por ti y lo que siento por él, aunque hablando con honestidad si de verdad estoy esperando un hijo es claro que al final me quedaré con el padre de mi hijo.

—Tal vez yo podría…

—No— No lo miró a los ojos, quería evitar hacerlo y flaquear. — Tú no podrías, ambos sabemos que ese día no fue adentro. Pero con Chifuyu pasó eso al menos dos veces, realmente no deberíamos engañarnos.

—Te llevaré a hacerte los estudios, si estás embarazado de él juro que te dejaré ser feliz y me alejaré de ti.— Esta vez Sano era quien miraba al suelo mientras Takemichi lo miraba con asombro. — Pero si no estás esperando un hijo, te marcaré como mío y no habrá poder humano que me separe de ti.

—No me escuchaste, me metí con Chifuyu — Takemichi sintió impotencia como si fuese ignorado por Mikey.

—No me importa, yo realmente te quiero. No volveré a cometer el mismo error. Ahora levántate, te llevaré al laboratorio más cercano para salir de dudas.— Takemichi se levantó de la cama de la enfermería y siguió a Manjiro en silencio. Una parte de él quería no estar esperando un hijo para poder pensar bien las cosas a futuro, pero otra si deseaba tener un lazo con Matsuno.

Mientras caminaba notó que era observado muchas chicas y chicos que idolatraban a Mikey, se mantuvo firme y con la cabeza en alto pues no tenía nada de qué avergonzarse. Así que al llegar a la moto de Manjiro subió en ella y ambos se dirigieron al laboratorio donde solicitaron una prueba de embarazo.

Estando en la sala de espera Takemichi le envió un mensaje de texto a Chifuyu:

"Estoy en el laboratorio que está cerca de la preparatoria realizando una prueba de embarazo. Manjiro me acompañó, realmente no sé cuál sea el resultado, pero no quiero obligarte a nada si es positivo."

Guardó su teléfono y se quedó en silencio sentado junto a Mikey. El silencio se hizo eterno ya que los resultados no estarían hasta dentro de dos horas, era una tortura para ambos la espera. Internamente Sano rogaba porque no existiera dicha criatura y así tener la oportunidad de reclamar a Takemichi como suyo, era egoísta y no podía aceptar el hecho de que la persona de la que estaba enamorado estuviese con ese chico rubio al que tanto odiaba. Hanagaki por otro lado se sentía confundido, sabía que había una alta probabilidad de que existiera un embarazo no planeado y si ese era el caso no quería obligar a Chifuyu a casarse con él, aunque tenía miedo sobre todo por sus padres y su reacción.

—Maldita sea Takemichi tonto, ¿no pensabas decírmelo? — Se escuchó la voz de Matsuno quien junto con Akkun y Baji llegaron al laboratorio.

—Lo siento, en verdad no quiero atarte a mí. — bajo su mirada sintiéndose culpable.

—No lo haces, si en verdad esperas un bebé yo responderé como todo un hombre.

—No está esperando nada, no te ilusiones tan rápido. — Sano miró con molestia al rubio de ojos celestes. — Estamos aquí para descartar que tendrá un hijo, posiblemente sus problemas se deban a un exceso de lombrices y parásitos.

—Es lo que más deseas, pero con o sin bebé no planeo alejarme de Takemichi. Así que puedes irte al demonio Manjiro Sano, porque yo soy quien se casará con este omega. — Tomó la mano de Hanagaki quien sonrió al sentir como Chifuyu demostraba que realmente lo amaba.

—Hanagaki Takemichi — La recepcionista llamó al rubio ojos azules quien se levantó rápidamente.

— Soy yo.

—Aquí tiene sus resultados — le entregó un sobre y sonrió.

—¡Gracias! — Takemichi nervioso camino hacia los 4 chicos y abrió el sobre con mucho cuidado sacando los resultados.

—¿Y bien? — se acercó Akkun mirando la prueba. — Oh dios…

[ ]

—Mikey, ven a sentarte con nosotros. — Draken lo llamó con una sonrisa mientras el resto de Toman disfrutaba de unas cervezas, alitas y papas fritas. El ambiente era agradable en aquel bar, había pasado largo tiempo desde que se habían graduado de la preparatoria. Sano ahora era un futbolista profesional de renombre.

—Tiempo sin verte, desde que vives en Alemania siendo una estrella en la Bundesliga te olvidaste de Toman. — Kazutora sonrió al notar al chico rubio ahora con cabello oscuro y corto sentarse al lado de él y de Draken.

—No seas exagerado, sólo que ahora tengo que ocuparme de mi familia. Ya saben, mi esposa suele ser una loca demandante de atención. — Draken y el resto pudieron notar el dolor de esas palabras, su amigo al final no se casó con el omega que amaba. Habían pasado 10 años desde que se confirmó el embarazo de Takemichi y este al final terminó casado con Chifuyu Matsuno. — Mi hijo está a punto de nacer, por esa razón me es complicado regresar a Tokio.

—No te noto feliz, vas a tener un hijo y lo dices de una forma tan seca. — Baji fue honesto al darse cuenta que aun con el dinero, la fama y una hermosa esposa él no era dichoso por la llegada de su hijo.

— Lo estoy, pero si tan sólo mi hijo fuera de él… maldita sea han pasado 10 años y aún no supero el hecho de que la persona que más amo este casado con otro.

—Compartimos el mismo dolor. — Baji le dio un sorbo a su cerveza. — Somos un par de estúpidos que terminaron por juntar a las personas que más hemos amado, al final los dos se sintieron utilizados y eso los ayudó a superarnos.

— Ya deberían superarlo, su hijo tiene 9 años y están por tener a su tercer hijo. Es claro que ellos sí supieron seguir adelante y ustedes no, aun con esposas, hijos y un futuro prometedor se siguen lamentando por sus errores. — Draken miró con seriedad a los dos alfas. — La vida es así, puede parecer una mierda, pero todo son consecuencias de sus decisiones. Dejen esos recuerdos que sólo les hacen daño, no lograran ya nada.

—Ojalá pudiera viajar al pasado y evitar cometer ese maldito error. Por esa maldita estupidez perdí a la única persona que me amaba sinceramente, me hubiese gustado que su hijo fuese mío para quedarme con él por siempre.

—La moraleja es que si amas a alguien no te corras fuera, así tendrás tu futuro asegurado.— Kazurota expresó con tranquilidad mientras comía alitas.

—Eres un imbécil.

—No tanto como Mikey. — Aquella reunión fue tan nostálgica y divertida para Sano, aunque en el fondo de su corazón nunca pudo olvidarse de Takemichi y de esa frase que seguía resonando en su cabeza cada que recordaba aquel día: " Lo hice por ti, en verdad lo hice por ti. Por qué te amaba, por qué pensé que tú también me amabas... "

"Si pudiera viajaría en el tiempo…Lo haría por ti"