"Este fic participa en el minirreto de abril para La Copa de la Casa 20/21 del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black".

Beteado por Nea Poulain

Reto: Cambio de época

Personaje: Albus Dumbledore

Época: Época Tudor: 1485-1603 (Época isabelina: 1558-1603)

Palabras: 494


El amante del poeta

—¿Debes irte ya?

Albus asintió amarrándose los pantalones.

—Odio tener que dejarte, Will, pero Ariana está sola en la casa.

—¿No iba a cuidarla Abenforth? ¡Ah!, es cierto; hoy es primero de septiembre.

Albus volvió a asentir. William se paró de la cama y se acercó a abrocharle el jubón.

—¿Vendrás a la función?

—Sabes que no me pierdo ninguna.

—Bien, porque son para ti.

Una noche, cansado de tener que cuidar a Ariana y frustrado por haber perdido su sueño de viajar en compañía de Elphias, se escapó de casa. Vagando por Londres, al pasar por un teatro escuchó una línea de la obra que se presentaba en ese momento.

Lleno de curiosidad por las palabras que emitía el hombre, sintiendo que apelaban a sus pensamientos e ideales más profundos, se acercó más, colándose entre la gente para tratar de ver y escuchar mejor. Al terminar la obra sintió inflamado deseo de conocer al autor. Nunca se esperó que fuera tan joven —apenas veintidós años— ni tan apuesto; pero lo que no falló en sus predicciones fue en lo brillante que era. Desde entonces, se escapaba cada que podía para presenciar los ensayos y, sobre todo, para hablar con él.

Aunque muggle, tenía una sensibilidad para adivinar la magia en todo y Albus se sorprendió cuando en sus manuscritos encontró alusiones al mundo mágico sin saber de su existencia.

Poco a poco la amistad se convirtió en algo más. Intercambiaban cartas y poemas, aunque se veían con frecuencia. Albus se sentía culpable de ocultarle algo tan profundo como su condición de mago. Pero todo había salido a la luz cuando William lo visitó y conoció a Ariana, justo ese día ella tuvo uno de sus ataques. No tuvo más opción que revelarle la verdad a su amante.

William lo adivinaba, así que no vino como sorpresa. Fascinado por esa información le pidió más y entonces empezó a incorporar en sus historias aquellas ideas que Albus le proporcionaba al hablarle de su mundo.

—¿Me dejarías uno de tus libros? —pidió, luego de besarlo en despedida.

Albus sacó un libro de su mochila y lo dejó sobre la mesa cubierta de pergaminos.

—Trata de ser más discreto. El Ministerio ya sospecha de mí. Lo del Filtro de Muertos en vida, la Amortentia y la transformación humana fueron demasiado evidentes. Sabes que no puedo meterme en problemas.

William giró los ojos y sonrió de lado, el brillo travieso de sus ojos hizo que el corazón de Albus diera un vuelco, por lo insoportablemente atractivo que le resultaba.

—Promételo.

—Sí, sí, lo prometo —aseguró William—, pero déjame decirte que alguien podría haber creado algo así sin saber que existen en realidad. Los mitos han existido desde siempre.

—Por culpa de personas indiscretas como yo.

—Gracias a personas maravillosas como tú, que comparten su magia con los simples mortales.

Albus sonrío y abrazó con fuerza a su amante.

—Te amo, Will.

—Y yo a ti, hasta la muerte.


Notas:

-Por si no había quedado claro William es William Shakespeare.

-Me tomé ciertas libertades cronológicas, además del las reto, sobre la edad del escritor y en cuanto a la publicación de sus obras, porque quiero y por que sí.