Capítulo VIII:

El plazo había vencido, "Defalt" iba a mover sus próximas fichas en aquel "juego". Aquellos "Fixers" que había contratado para llevar a cabo el asalto permanecían entre las sombras, expectantes, listos para atacar, aguardando órdenes para moverse hacia aquel emblemático edificio de investigaciones, perteneciente a la "CEDA". Jeffrey se hallaba con sus muchachos, todos listos y pertrechados hasta los dientes. Iba a ser una tarea muy sencilla, por la que se meterían y robarían todo el material biológico que encontraran en su camino, allanando al mismo y si todo aquel que tuviera la osadía de interponerse, lo iba a pagar muy caro.

Una llamada a su celular distrajo al "Fixer", quien notó de que se trataba de un mensaje escrito por su primo y al verlo, éste arrugó el ceño.

"No pienso formar parte de un plan tan sádico. Allí dentro hay una cantidad de virus potencialmente peligrosos.

¿Acaso no te das cuenta de que esto puede desatar una nueva plaga? ¿Quieres eso?. Pues yo no.

Lo siento, primo. Pero mi respuesta es no".

Decía aquel texto, por lo cual Jeffrey lo cerró y guardó en el bolsillo de su abrigo. No dijo nada, maldijo a su primo, sabía bien de las consecuencias que sus acciones tendrían a cabo pero no obedeció. Si él debía pagar el precio, al igual que su familia, entonces que lo sucediera así. Pero no fue hasta unos minutos después en los que un nuevo llamado arribó hasta su celular, por lo que procedió con atenderlo.

- "Lo sé, no me lo digas: Ya tomaré medidas con el imbécil de tu primo. Ahora, concéntrate en el plan. Dentro de pocos segundos voy a desactivar la corriente del edificio, así como también la seguridad. Una vez que se infiltren, procedan a dirigirse hacia los laboratorios y tomen todo el material biológico que halla allí".- Era "Defalt" no sonaba, para nada, contento, pero no podía dejar de lado la operación. El golpe debía efectuarse inmediatamente, por lo que Jeffrey asintió con la cabeza y se subió su capucha para evitar ser reconocido por el "Ctos".

Acto seguido, realizando un movimiento de cabeza hacia su gente, éstos fueron sacando el seguro a sus armas de fuego y prepararon las granadas: Había llegado la hora.


Dicen que el crimen nunca paga y eso era algo que aquel DJ iba a efectuar. Recordar aquellos momentos en los que la tragedia había golpeado a su puerta, en especial por la muerte de su hermano en el "Apagón del Noreste de EEUU" en el año 2003, causado por Raymond "T-Bone" Kenney, le hacía hervir la sangre, aún más con aquel "Justiciero de Chicago" metiendo las narices en donde no debía. Podía ser hipócrita o no con mencionar el tema de entrenar a un grupo de chicos provenientes de Japón para que siguieran sus pasos, en especial tras haber sobrevivido a la "Pandemia Zombie". Pero inmiscuirse en asuntos privados y sumamente tétricos como las investigaciones de lo ocurrido allí, era meterse en la jaula del león y ser atacados, en cualquier momento, por aquel animal.

Tomó un nuevo sorbo a su bebida energizante y esbozó una sonrisa en su rostro. Regresó a la computadora y comenzó con el "trabajo". Tenía allí, frente a su terminal, el sistema de seguridad del edificio mencionado anteriormente, por lo que procedió con infiltrarse y de ahí, con el paso del tiempo, fue desactivando, uno por uno, aquel lugar, dejándolo completamente a oscuras.

- Jejejeje, hay veces en los que el malo tiene que ganar la partida, amigo Pearce. Y ésta será la mía, una marcha triunfal está por sonar y ni tú ni nadie me va a detener.- Sostuvo con un tono arrogante en su voz, mientras que procedía a dar el último "golpe".


- ¿Cuánto tiempo nos queda por esperar?.- Preguntó uno de los "Fixers" a Jeffrey, quien alzó su mano derecha, pidiendo unos segundos más hasta que, repentinamente, las luces del edificio y la cuadra que lo rodeaba quedaron completamente a oscuras. Distintos sonidos como los gritos de las personas que vivían en los domicilios de allí, así como también de los coches que se detenían bruscamente, evitando no colisionar con otros que habían por allí debido a que los semáforos no estaban funcionando.

Y fue allí en donde el grupo comandado por Jeffrey se lanzó contra aquel sitio. Un guardia de seguridad, quien había salido para averiguar qué estaba ocurriendo, fue noqueado por los atacantes, mientras que iban metiéndose adentro.

- "Default", estamos dentro.- Informó Jeffrey a su empleador.

- Muy bien, será mejor que se muevan rápido. La corriente va a volver a funcionar y se les acabará el tiempo. Busquen el almacén de material biológico.- Le respondió aquel muchacho y tras asentir con la cabeza, el grupo de "Fixers" fue abriéndose camino por aquel sitio.

Un grupo de científicos que se encontraban en las escaleras fueron detenidos y amarrados contra los pasamos. Sus ataques eran rápidos y concisos, no querían llamar la atención de la Policía, por lo que Jeffrey los dirigía con un fuerte sentido del liderazgo. Pronto, una vez que alcanzaron el último piso, el grupo armado de "Fixers" pateó la puerta de los laboratorios y tomó por sorpresa a los miembros del personal que se hallaban allí.

- ¡No se muevan, contra la pared, contra la pared, maldita sea!.- Bramó el Líder de éstos individuos, mientras que agarraban a uno de los científicos y lo tiraban contra aquella zona, tirándole los lentes que terminaron en el piso, colocándole su Pistola Browing en la nuca.-

- ¡¿Qué es lo que quieren?!.- Preguntó el prisionero, mientras que veía a sus compañeros ser golpeados ferozmente por aquellas personas.- ¡Este sitio es de investigaciones!.- Exclamó con asombro y miedo en su voz, por lo que Jeffrey se le acercó hasta quedar cara a cara con el científico.

- Mira, te seré franco: O nos abres la puerta del "Almacén de material biológico" o tu próxima investigación va a ser sobre tu propio cerebro. Esas son las dos opciones.- Le amenazó el "Fixer" con su arma preparada para disparar.

El pobre científico no podía moverse del terror que le invadía a sus piernas, Jeffrey estaba por perder los estribos y ya se le podía verse sacándole el gatillo a su arma y apuntarle. Tragó saliva, solo le quedaban unos segundos para decidir, empezaría a contar hasta cero y de ahí dispararía. ¿Qué más podía hacer?. Sus compañeros yacían tirados contra el piso, ensangrentados y con heridas en la cabeza por los golpes recibidos, incluso se podían ver libros, banquetas y material de investigación tirado por doquier.

- Bueno, se me está agotando la paciencia.- Advirtió Jeffrey pero cuando el científico se puso de pie, éste corrió y desbloqueó la puerta blindada.-

- Por favor, piensen en lo que van a hacer. Allí tienen una gran cantidad de virus y bacterias, pueden desatar algo mucho peor que la última vez.- Rogó el joven pero el "Fixer" le golpeó con la culata de su arma, dejándolo tirado contra el piso.

- Rogan, Taylor, LeShawne, llévense esos envases.- Ordenó a sus compañeros, quienes respondieron y empezaron con su labor.

Uno no podía tolerar algo así, sin embargo, con un grupo de personas armadas hasta los dientes, cualquier indicio de resistencia era en vano. Ellos no portaban nada para defenderse, ni siquiera tomar a uno de ellos por detrás y golpearlo hasta que soltara alguna de esas, solo causaba más temor e indignación. Y en un abrir y cerrar de ojos, los hombres de Jeffrey fueron saqueando el almacén, llevándose consigo lo que había allí, todo ante la vista impotente de los científicos. Fue entonces que, uno de ellos, se puso de pie y detuvo a LeShawne, el cual iba a sacar su arma para asustarlo.

- Hazte a un lado o te reviento.- Le advirtió el "Fixer" pero no hubo respuesta.

- ¡No, amigo!.- Gritó su colega y de ahí notó cómo ambos rivales forcejaban por evitar el robo de aquel material biológico. En un momento dado, una de las probetas rodó hasta golpear el piso, se oyó el quiebre del cristal protector y de ahí, justo en aquel mismo instante, las luces del edificio volvieron a encenderse, llevando a que los hombres de "Defalt" tuvieran que salir de allí, sin embargo, el sonido de otra probeta estrellándose contra la superficie llamó la atención de los demás. LeShawne estaba estupefacto y más cuando estaba cerca de los cristales y el líquido desparramado por el interior.

- ¡¿Qué hiciste, idiota?! ¡¿Qué hiciste?!.- Bramó Taylor, pero las alarmas comenzaron a encenderse y cubrir todo el lugar con un profundo color rojo.


- ¿Qué está pasando? ¡Jeffrey, chicos, informen!.- Les llamó "Defalt" desde su escondite pero no hubo comunicación.- ¡Hola, ¿alguien me responde?!.- Volvió a hacer contacto radial con ellos pero nada.


El sonido entremezclado de las alarmas era incesante, nada parecía sacar a los presentes de su profundo "sueño" hasta que las puertas de los laboratorios comenzaron a cerrarse lentamente. Varios de los "Fixers" comenzaron a escapar de allí pero los científicos no hicieron nada, solo se quedaron allí, como si estuvieran aguardando a algo desconocido, fuera de este Mundo. Uno debería tener paciencia cuando ocurren esas cosas, incidentes de ese tipo y que ponen en peligro a los demás, pero también existen aquellos que no pueden demostrar lo que hacen, que están dispuestos a todo, incluso llevarse al Mundo por delante, como si éste les debiera un favor.

- ¡¿Qué mierda está pasando?!.- Exigió saber LeShawne, mientras que agarraba a uno de los investigadores por el cuello de su bata de laboratorio.- ¡Responde, ahora!.

- Riesgo de Contaminación Biológica Nivel I, posiblemente aumente a un Nivel III. Cuando se produce un incidente de esta categoría, las puertas se cierran y nadie puede entrar ni salir. Tus compañeros...no...no van a...- Iba a decirle la oración completa pero, lo único que recibió, como respuesta, fueron unos movimientos muy violentos que el joven estaba sufriendo. Cayó contra el piso, sufría de una serie de espasmos, mientras que sus compañeros intentaban ayudarlo pero fue en vano, al no poder hacer nada para detener lo que estaba pasándole.

- ¡Gordon, tranquilo, amigo, mírame, mírame, soy yo, Frank! ¡Por favor, aguanta, la ayuda va a venir en camino!.- Rogó otro de ellos, uno de cabellos negros y lentes, sin embargo, el que estaba pasando por ese mal momento se agarró con fuerza de sus manos, casi hundiendo las uñas en la carne y mirándolo con unos ojos bien grandes.

- No...no...dejen que...esto...se...repita...- Rogó y de ahí murió en los brazos de Frank, quien no pudo hacer nada, solo observar a su amigo fallecido, mientras que Jeffrey hacía todo un esfuerzo por escapar de allí.

- ¡Oye, nerd de mierda, ¿cómo se desbloquea esto?!.- Preguntó el "Fixer" pero no hubo respuesta. Todos ellos estaban callados, "petrificados" y quietos en sus posiciones, a la espera de que algo fuera a ocurrir.- ¡¿Me oyes?! ¿Qué te pasa?.- Exigió saber pero, cuando se acercó, notó que los ojos de Frank, drásticamente, habían cambiado a unos totalmente descoloridos, mientras que la tonalidad de su piel se iba volviendo mucho más gris, pálida y con ello, lo primero que hizo fue lanzarse contra el joven, al cual derribó contra el piso.- ¡NO, SUÉLTAME! ¡¿QUÉ HACES?! ¡PARA, PARA! ¡AYUDA, "DEFALT", NECESITAMOS AYUDA, ENVÍEN REFUERZOS A...! ¡AGHHHHHHHH!.- Todo lo que pudo decir, en el último instante, fueron unas palabras tan desesperantes hasta que su cuello fue cercenado por los dientes de aquel sujeto, mientras que la sangre caía contra el piso y empapaba al mismo.

Era como un "Efecto Dominó", Jeffrey estaba muerto y con ello fueron levantándose los científicos que habían caído víctimas de aquel extraño mal. Uno por uno fueron dirigiéndose hacia sus presas, los demás "Fixers" que quedaban con vida, los cuales intentaron defenderse pero, desconociendo su punto débil, aquellos "muertos vivientes" empezaron con su "festín" de sangre y órganos.

En aquel momento, todo rastro de conciencia se perdió, las paredes quedaron "pintadas" con aquel líquido carmesí y mezclado con el gris. Las puertas y las ventanas contendrían, hasta cierto tiempo, a los que yacían allí, reanimados, estrellándose con movimientos torpes contra los cristales. ¿Cuánto tiempo podría pasar? ¿Qué clase de peligros podrían desatarse en las calles de aquella Ciudad?.


- ¡Vamos, corre, corre, de prisa!.- Pedía un "Fixer" a su amigo, quien estaba volviéndose pálido y tosía sangre a más no poder.- ¡Resiste, Logan, resiste, que te llevaré a un hospital!.- Pedía éste, recostándolo en el asiento del copiloto y de ahí conducía hacia aquel sitio para que lo trataran inmediatamente.


Otros que habían podido escapar a tiempo, se hallaban de vuelta en sus casas, intentando hallar la forma de desbloquear los cierres automáticos de las puertas y así liberar a los que yacían prisioneros en ese momento en los laboratorios. "Defalt" no contestaba, ¿en dónde se habría metido aquel hacker?.


Sin que ellos lo supieran, habían abierto la "Caja de Pandora". Si esta misma había sido liberada para que cayera, sobre los Hombres al haber sido expulsados del "Olimpo" por Zeus después de la "Edad de Oro", dejándolos en un ambiente salvaje y hostil, una de las desgracias que yacían en su interior era la peste, las enfermedades que tanto sufrimiento habían causado a lo largo y ancho del Mundo. Se había iniciado una cuenta regresiva, no faltaría mucho para que todo eso explotara por los aires, que diseminara su contenido como la metralla ardiente y luego viniera aquella estela de muerte y destrucción.

Una nueva desgracia estaba por caer sobre Chicago y el Mundo entero.


[Y con este capítulo doy por iniciada la "Parte Central" de esta historia. Algo mucho más siniestro y peligroso está por desatarse. ¿Qué sucederá?. Eso lo veremos en el capítulo que viene.

Lamento mucho si es un poco corto pero los capítulos que vienen serán más largos. Por ahí, por el momento, creo que serán de un total de 20 capítulos. Ojo, puede cambiar.

Mando saludos y agradecimientos para:

* daniele583: Por desgracia, Takashi y sus amigos se han metido en un campo sumamente complicado y esto puede llevar a consecuencias. Muchas gracias por el review, amigo y nos estamos viendo.

* Linterna Verde Franco.

Cuídense, amigos y buen comienzo de semana para todos ustedes.].