Navegando Juntos Parte 3

Habían pasado varias noches desde la llegada a la mansión Príncipe, donde Fujimiya y el Tío se habían inmiscuido en por un lado conocer la mansión, siendo el lugar preferido para el Tío la gran bañera del cuarto principal, prácticamente parecía una piscina d con hidromasaje, agua caliente y diferentes aguas perfumadas que salían de los varios grifos que esta tenía, por lo cual se pasaba bastante tiempo ahí tanto que leía libros mágicos y copia la magia que podía (esto era fácil para los espíritus que hasta ahora solo hechizos de curación no podían), por otro lado Fujimiya, prefería estar en l terraza en medio del jardín o en la sala al frente de la cocina donde había un piano y sillones cómodos donde podía estudiar, con la práctica fue algo complicado, ella pensaba salir al bosque de al lado pero los abuelos le avisaron del rastro, el cual no permite a un menor de edad hacer magia, claro que mientras este en el terreno de la mansión, al esta ser mágica, no hay problema, por lo cual decidió practicar en el amplio Jardín en una zona sin muchas rosas, flores y diferentes plantas decorativas, lo que si es que a diferencia del Tío que prácticamente hechizo que leía y veía el ejemplo en el libro, era capaz de hacerlo, esto se demostró como al día siguiente lavo los platos de la cocina y en la cena cocino una chuleta ahumada solo teniendo los ingredientes, esto le hizo pensar en un inicio que seria fácil también para ella pero no, en si a las justas y en su tercera noche podría hacer aparecer una pequeña luz con "lumos" que no duraba ni un respiro.

Los abuelos vieron esto y conversaron con el Tío, era raro que una maga aun nacida de muggle no pueda hacer un hechizo sencillo más aun cuando no sienten que tenga alguna carencia, por lo cual el Tío les comento que por como había sido sus padres con ella nunca había recibido una educación mágica ni nada. Al saber esto los abuelos le dijeron que es difícil para un mago o bruja normal aprender magia solo con un libro, había excepciones, y más si recién ha sido introducida al mundo mágico, por lo cual era mejor que él le enseñe o buscar a alguien, una institutriz, las cuales hay porque no todas las brujas y magos estudian en escuelas. El Tío obviamente prefirió la idea de alguna institutriz, él no podía enseñarle magia a Fujimiya, por las dudas había intentado algún hechizo de los libros con la varita y sin el poder de los espíritus, pero no pasó nada, tanto así que no sentía que su varita fuera más que un simple palo, así que su cuerpo ahora no era el de un mago, eso si por alguna razón tenía ciertas afinidades, como la facilidad de entender las pocas pociones que leyó (pensando practicar alguna), una mejor lectura de mentes, quería probar también el proteger su mente con "oclumancia" leyó en unos de los libros de magia oscura justamente porque sintió que sería fácil aprender, así como que tenía ideas creativas para la modificación de hechizos o la creación de otros, esto le desconcertó un poco por lo que hablo una noche con Fujimiya en el jardín, determinando los dos que capaz era un remitente del anterior dueño, por otro lado al parecer Fujimiya lo único que había cambiado era cierta necesidad de hablar con el Tío y sentir su compañía, hasta una vez le dijo que leyera algún cuento de los muchos que había, y le abrazara antes de dormir, esto capaz era otro remitente de los deseos de la dueña anterior, alguien que deseaba unos padres y amor, en vez del dolor y abandono.

Todo lo anterior hizo que al séptimo día Fujimiya le dijera al Tío que contrate una institutriz o maestro privado para que le enseñe lo básico, ya que si seguía así iba a terminar en primer año, lo cual no sería mucho problema si solo fuera eso pero traería más preguntas a responder que cansaban por tanto mentir. El Tío aceptó esto y por las dudas les pregunto a sus abuelos si sabían con quién comunicarse, ellos le comentaron el lugar donde estaba una guia con el nombre y dirección de diferentes magos, entre ellos maestros e institutrices privados que sabrían guardar bien cualquier secreto, después de todo "nadie sabía que Severus era el nuevo señor Príncipe y que tenía prometida", le dijeron que hubiera sido solo necesario enviar una carta con una lechuza pero ya había muerto hace un tiempo, y por la economía hasta vendieron a los elfos domésticos, (en su mente el Tío acordó buscar información de estos), por lo cual tendría que ir el mismo.

En la noche de ese mismo día el hablo con los espíritus sobre la necesidad de que Fujimiya sea mejor maga, es verdad que sería educada pero unas semanas serian insuficiente, ante esto los espíritus le respondieron que ella como maga no estaba por debajo de ninguno ya que los espíritus al darle su don mágico ella no tenía problemas en llegar a la cima que un mago puede llegar en este mundo pero obviamente igual debe aprender, practicar, desafiarse a sí misma, caer y levantarse, pero si él realizaba algo por ellos podrían darle más dones cual le llevaran a un instante a la magnificencia. El Tío preguntó por las dudas que tendría que hacer, por lo cual le dijeron que el ministerio de magia inglés había destruido continuamente el hábitat de los centauros por considerarlos inferiores, esto les molestaba ya que los magos no son diferentes de cualquier otro ser, asi que si podía eliminar este ministerio estarían muy felices. Esto atemorizó al Tío (estos espíritus si que odian a los magos), él dijo algunas excusas para negarse hacer eso ahora, así que les dijo si podía hacer algo menos por una pequeña ayuda, ante esto le respondieron que había otra pestilencia en un acantilado en el mar que daba a una cueva en específico, los espíritus del aire, la tierra y el agua de esa zona estaban muy molestos por tal contaminación, así que si lo destruye como con lo anterior, le darían a Fujimiya el don del aprendizaje acelerado. Esto si acepto ya que si era como antes esto significaba cero muertes humana, pero se preguntó si podría seguir negándose a espíritus tan violentos, asi que en el octavo día partió volando solo a las 8:00 am, mientras Fujimiya seguía estudiando, hacía en primer lugar cumplir la misión de los espíritus y segundo buscar a la institutriz y profesor.

El viaje le duró 20 minutos de vuelo, era un lugar algo retirado, mientras flotaba vio la entrada a la cueva, cual estaba recién bajando por la marea alta pero podía pasar con facilidad, mientras se adentraba en la oscuridad recito una magia de este mundo "lumos máxima", (siempre se puede practicar), tanto era la luz que iluminaba prácticamente todo el camino hasta cuando llegó a una bóveda natural, mientras seguía flotando observó cómo había unos pocos metros de arena y luego se extendía un lago tan negro como la tinta y en el centro había una pequeña isla con algo que casi no distinguía. El Tío contempló ir volando pero sentía algo extraño en el ambiente y pero en el agua, justo unos leves susurros le decían que debía exterminar al enemigo que se escondía en lo profundo, pensó y pensó, y decidió tocar rápidamente el agua del lago y elevarse otra vez, con esta acción vio como unas manchas blancas se acercaban de lo profundo del lago hasta que comenzaron a salir algunos para esconderse otra vez, pero esto era suficiente para que el Tío se diera cuenta que eran cadáveres, (una trampa mortal), él se acordó del esqueleto con el que lucho en el otro mundo el cual fue una pesadilla destruirlo, pero ahorita no se veía limitado por el campo anti magia de ese lugar, así que como antes decidió destruir todo de un simple golpe, así que atacó seriamente con su "immolation fénix", el cual destruyó lo que estaba en la isla sintiendo el ambiente menos pesado, mantuvo unos minutos el fuego pero varios de los muertos seguían escondidos mas al fondo (esto pensó porque todavía sentía una presión maligna), por lo que decidió utilizar otra táctica, (si un no muerto es resucitado por magia, no habría alguna forma de cortarla), pensó el tío mientras convocaba su espada oscura la cual sirve para cortar maldiciones y señales metafísicas, respiro hondo y se concentró en sentir alguna magia que nutre a los muertos, luego de unos segundos dio un sablazo a la izquierda de donde estaba, aparentemente nada había ahí pero con esto los espíritus le hablaron con claridad diciéndole que ya no hay nada que perturba este lugar, por lo que decidió salir, e ir rápidamente a la dirección de una bruja, mientras tanto Fujimiya sintió que el libro que leía era menor complicado de entender de lo que pensaba por lo que comenzó a practicar algunos hechizos como "Wingardium Leviosa" que le salió bastante bien, la pluma levito unos segundos.

Pov: Roberta era una bruja de 33 años, que se dedicaba a enseñar a magos y brujas de familias ricos que recién estaban dando sus primeros pasos en la magia antes de Hogwarts o en algunos casos, por padres que preferían una enseñanza en casa, esto lo había hecho su madre y la madre de su madre, por lo que ella había seguido con la tradición, (pero con cada vez menos magos puros probablemente si tiene una hija o hijo no podrán seguir enseñando), pensó. Mientras terminaba de arreglarse para una caminata matutina por el pequeño pueblo del Valle de Godric, alguien toco la puerta, no era tan temprano o tarde pero generalmente no le visitaban, aun así decidió ver quien era. Ella se sorprendió con el joven que vio, tenía una cara poco agraciada pero estaba pulcramente vestido, con un colgante que contenía un escudo conocido pero pocas veces visto actualmente (por sugerencia de los abuelos, el Tío llevo algo fácilmente reconocible, así como decir algunas palabras).

Roberta: Buenos días Joven señor Príncipe, no sabia que había un heredero de la casa y menos que ya es señor.

El Tío: Si, recientemente me enteré de mis herencias y las reclame, mi madre Eileen nunca me dijo, hasta que me llegó la carta de la herencia que mi abuelo Augusto y abuela Dorothy me enviaron.

Roberta: …Eileen, claro ahora que te veo bien reconozco el parecer, fue un escándalo lo de tu madre, pero me imagino que al ultimo la sangre es mas espesa que el agua.

El Tío: Así es, por lo que ahora soy el señor de la casa.

Roberta: …no se bien que desee hablar conmigo pero pase y tome asiento.

El Tío: Muchas gracias.

El Tío se sento en un bonito mueble de cuero negro, mientras roberta le dio una taza de té, con unos panecillos que dejo en una mesita.

El Tío: Muchas gracias, señora Philomena.

Roberta: Disculpe, ella es mi madre, la cual murió hace unos años.

El Tío: Ya veo, por eso no salía el mismo nombre a pesar de la dirección…, ¿usted también es institutriz?

Roberta: Bueno, he seguido la carrera de mi madre y puedo decir orgullosa que soy tan o más buena que ella si quieres saber, señor Príncipe.

El Tío: Excelente, quiero que enseñes a alguien por lo cual me gustaría contratarla por un corto tiempo, estoy dispuesto a pagar muy bien, esto solo sería de 4 horas, dijo mientras sacaba de su cinturón una bolsa llena de galeones y lo ponía en la mesa, fácilmente podrían ser varios cientos.

Roberta: Tanto dinero por tan poco tiempo…, ¿por qué?

El Tío: Si me asegura que va aceptar y su confidencialidad entonces le puedo responder, si no bueno acá se termina la conversación, dijo mientras su mirada perdía todo brillo amistoso y su tono se volvió serio (al parecer las prácticas de intimidación con Fujimiya funcionaban)

Roberta sintió un escalofrío recorrer su espalda, tuvo la impresión que este Joven no dudaría en hacerle algo si se negaba, dudo un momento en si podría atacar antes pero sentía que no era que ella podría vencer asi que lo mejor era escuchar.

El Tío le explico a quién ella educaría y cual sería la posible meta a alcanzar, todo este asunto le pareció muy raro, mas que otro por la jovencita prometida, una menor, sin conocimiento mágico, sin el consentimiento de los padres, todo sonaba a secuestro, pero ver el anillo de compromisos le hacía dudar, "no hay manera que un anillo mágico de compromiso pueda ser falseado" pensaba, aun así dudaba, al fin y al cabo con Amortentia se habían hecho cosas peores, por lo cual ella se mostró negativa a aceptar pero cambió rápidamente al ver las actas de Gringotts. Eran innegablemente originales, así que no podía negar que eso era así , hasta el Tío le dejó leerlas y al terminar ella derramo una lagrima, en su imaginación este Joven Príncipe había rescatado a una chica de unos padres abusivos, dándole amor y un hogar, viéndose en la necesidad de protegerla arriesgo todo a pesar de que lo vean mal, realmente un amor apasionado…

Todo terminó en una aceptación donde ella desde mañana estaría enseñando a la Joven toda materia que puede en el poco tiempo que tiene, y a cambio un sueldo de 300 galeones las 4 horas, todos los días de la semana.

El Tío salió feliz con su gran despliegue de habilidades comunicativas, por lo que decidió ir a la otra dirección, esperaba encontrarlo ya que eran las 10:20am, camino un rato hacia un lugar donde no haya nadie, se hizo invisible y despegó a toda velocidad.

Pov: Michael era un mago de 60 años que enseñaba en una pequeña escuela privada mágica, era bueno en magia defensiva, pociones, transfiguración y runas. Algunas veces lo invitaron a Hogwarts pero prefiere la tranquilidad de pocos alumnos y la paga es mejor. Actualmente se encontraba de vacaciones así que se tomaba su tiempo para arreglar su jardín, recientemente estaba aprendiendo sobre las plantas mágicas mas afondo y que mejor hacerlo que tener un jardín para eso, claro siempre empezando con lo menos peligroso, aparte como vivía retirado de cualquier asentamiento mágico o no mágico, era más fácil experimentar con todo. Justo mientras tarareaba una canción de una banda muggle que le interesó, sintió como sus encantamientos le avisaban que alguien llegaba, (buen o mal visitante pensó), puso su varita en el bolsillo derecho de su traje de jardinería y fue a ver al visitante el cual se encontraba parado esperando al parecer. Mientras caminaba con una sonrisa veía que era un joven con un traje algo costoso, pero fue al tenerlo a pocos metros que vio el colgante y su escudo, esto lo hizo dudar un instante pero ya estaba presente así que solo tenia que continuar.

Michael: Buenos días Señor Príncipe, no sabía que había habido una sucesión.

El Tío: Buenos días señor …

Michael: Michael, señor príncipe.

El Tío: Michael, ha sido algo muy reciente y repentino, por esto no ha habido comunicación sobre esto, aparte que prefiero mantenerlo en silencio por el momento.

Michael: Así que es eso, ¿no sabía que el señor Augusto tuviera otro familiar?

El Tío: …me imagino que es algo normal, soy hijo de Eileen P.

Michael: Ha, claro. Ya veo porque no se sabía nada, ..., si ha venido hasta acá es por algún asunto a conversar, ¿porque no pasamos para estar más cómodos? dijo mientras señalaba a su casa.

El Tío: Claro, no hay problema.

El Tío sintió un deja vu en el recibimiento que recibió, prácticamente un té parecido en sabor y unas galletas de avena en lugar de panecillos.

El Tío: En primer lugar deseo contratarle para que enseñe, pero antes de hablar más específicamente, le diré que todo lo que le diré es un secreto que deseo mantener por ahora y que será bien recompensado por esto, eso sí, si quiere seguir con este asunto tendrá que aceptar, no aceptaré un no.

Michael vio cómo al terminar la mirada del joven se volvió fría y vacía, sintiendo una presión que le hizo sudar frio, ",esto es una amenaza completamente seria, ¿pero qué será tan importante? pensó". El se quedó un minuto en silencio mientras reflexionaba los pro y contra de aceptar, "siempre es bueno llevarse bien con las casas antiguas, aparte el trabajo que requiere es sobre enseñar, no creo que sea algo peligroso eso, sino más bien el secreto debe estar relacionado con quien voy a enseñar"..."cada vez estoy más viejo y con pocas emociones, aunque sea saber algunos secretos me dará vivacidad.

Michael: …, de cuanto seria la paga si me puede decir.

El Tío: Claro, le pagaré 300 galeones las cuatro horas, todos los días de la semana.

Michael: Excelente, que le gustaría que enseñe, desde cuando y hasta cuando, y a cuantas personas.

El Tío: Quiero que enseñe las materias que mejor le parezca con la idea de ingresar a Hogwarts al cuarto año, seria desde mañana y me gustaría que este en la mansión Príncipe desde las 9am, he contratado a una institutriz también, y podrían ver con ella el cómo serían las horas.

Michael: Si, seria mejor así.

El Tío: Su enseñanza sería de unas semanas, justo para antes que inicien las clases, y no es a quienes va enseñar, es solo una persona, mi prometida.

Aunque parecía algo extraño hasta ahora la petición y el pago por esto, todo estaba en un limite que Michael entendía, hasta que el Tío mencionó sobre a quién se enseñaría, después de todo tener una prometida tan rápido era algo que aunque si se veía en uniones de sangre pura, este no era el asunto de alguien que recién se había enterado de su herencia, y no solo eso, el pedido para que la dicha prometida tenga el conocimiento suficiente para ingresar al cuarto año de Hogwarts es algo muy raro, "acaso es una bruja de esas que solo le enseñan a complacer a su esposo pero el joven señor desea que tenga estudios, ¿pero por qué cuarto año?, ¿porque no esperar más tiempo y solo toma exámenes o mínimo intenta ingresar el último año?, ¿o capaz la edad es algo que tiene que ver?, se inquirió en silencio"

Michael: …No le puedo asegurar mucho que en tan poco tiempo su prometida aprenda lo suficiente para estar en 4to año.

El Tío: …¿porque sería esto?

Michael: Bueno aparte que no faltan muchas semanas para el nuevo año escolar, una bruja adulta tiene un núcleo desarrollado a tal punto que es difícil hacerlo aprender cuando nunca lo ha hecho, por lo cual lleva bastante más tiempo comparado a uno joven.

El Tío: O no te preocupes mucho, mi prometida es fácil de aprender aparte todavía está en pleno desarrollo, tiene la edad ideal para cuarto año.

Este comentario le hizo entrar en pánico a Michael, prometerse con una menor es algo que aunque todavía se hace en las casas antiguas cada vez está peor visto, y sumado a esto todo da a entender que la prometida vivía en la casa príncipe.

Michael: …una pregunta, su prometida vive con usted, señor.

El Tío: Claro, hubo unos problemas con los padres pero al final todo salió bien, enseñando el dedo con el anillo de compromiso.

Michael: Ya veo, bueno, creo que es un buen pago, hare lo necesario para que su prometida ingrese al año requerido, dijo mientras en su interior pensaba (tengo que ver a la adolescente, debo saber si esta bien…)

Michael: …Una última pregunta ¿Quién será la mujer que me acompañe en la educación?

El Tío: Es Roberta, según me dijeron es muy buena.

Michael: Qué bueno, exacto es una gran institutriz, sus dones mágicos son excelentes, con ella todo será más fácil. (ella es una muy buena persona, si algo pasa será de mucha ayuda…)

El Tío se despidió luego de terminar su té y galletas, siendo ya las 10:15am, camino un momento hasta perderse de la vista y luego partió volando hacia la mansión príncipe (Michael lo siguió con la vista hasta que se perdió en el bosque preguntando porque no se aparecía) (eso es algo que el tío todavía no sabe que se puede hacer)

Pov: Fujimiya se encontraba en el jardín practicando algo de magia, estaba practicando un poco con levitación, iluminación y como abrir cerraduras con un candado que había encontrado, hasta ahora los dos primeros hechizos ya los tenia resueltos, con el ultimo no encontraba todavía el punto. Justo cuando iba recitar el hechizo "alohomora" luego de una breve concentración, sintió que algo perturbaba el ambiente, como si le llamaran a que vaya a la sala. Ella caminó hasta ahí viendo que eran las 10:05am en el reloj de la sala, cuando escucho las voces de los abuelos de Snape que se dirigen a ella.

Dorothy P: Hola, Miss Jessia. He recibido unos minutos sobre el deseo de visita de Lucios Malfoy, el señor de la Casa Malfoy (dijo mientras indicaba a la mesa donde se veía un sobre de carta)

Fujimiya: Hola Dorothy, ¿cómo se han informado si puedo preguntar?

Augusto P: Los cuadros tenemos maneras de comunicarnos entre otros siempre que se tenga permiso y un lugar, es algo complicado, pero hay libros que cuentan esto, lo importante es si deseas recibir la visita.

Fujimiya: …Yo sentí que me llamaban, si fue por esto debe ser algo importante, y si es así, ¿qué me recomiendan ustedes?, no soy alguien que sepa mucho de esto.

Augusto P: Sinceramente lo mejor sería que tengas una respuesta positiva, el señor Malfoy es uno de los hombres más ricos e influyentes del mundo, y en Inglaterra su poder es de mucha importancia, así que llevarse bien con él y su familia es importante, al menos no antagonizar.

Fujimiya: …Lo que me incomoda es, porque ahora, nadie debería saber de Severus y yo.

Dorothy P: Los malfoys tienen sus formas, capaz leer la carta te ayude de algo.

Fujimiya fue a la gran mesa recogiendo el sobre, se sentó en uno de lo mullidos muebles y comenzó a leer, en síntesis la carta estaba dirigida a Severus P. y en menor medida su prometida, pidiendo que por su amistad podrían verse lo más pronto posible, por no decir inmediatamente, para los respectivos saludos y felicitaciones, yendo con su esposa Narcissa M. Fujimiya reflexiono, esto no era algo casual, lo más probable es que el tal Lucios les hubiera visto o enterado de alguna manera, la cuestión era cuando, el Tío podría borrar las memorias recientes sin problemas para la persona pero según el, borrar memorias más viejas tienen cambio en la personalidad y otros aspectos mentales, lo cual sería peligroso a menos que sea en extremo necesario, (… pero si pienso con malicia, ¿acaso no sería bueno tener información sobre quién fue Severus?, después de todo según la carta son grandes amigos desde hace años, no hay ningún problema con memorias recientes…, pensó con una sonrisa).

Fujimiya: Creo que lo mejor es aceptar, asi que sería bueno indicarle que puede venir cuando desee. ¿Pero cómo le aviso o lo harían ustedes?

Augusto P. Generalmente sería por Lechuza, así como te enviaron la carta pero como no hay, iré a avisarle, dijo al momento que desaparece del cuadro.

Fujimiya: ¿Lechuza?

Dorothy: Si, lo mejor sería que compren alguna, siempre es bueno para el correo y algún elfo doméstico, es verdad que por ahora los dos limpian y gracias a la magia del tío todo esta impecable pero, un elfo da estatus.

Fujimiya: Será así, dijo mientras pensaba en conversar esto con el tío.

La respuesta fue inmediata, el abuelo llegó diciendo que en unos minutos llegarían los Malfoys así que lo mejor sería que esté presente, la ropa que tiene esta bien (siendo su ligero vestido morado y sus zapatos grises), lo bueno es que a Fujimiya le gustaba vestir lindo y lo segundo es que solo tenían lo que había comprado, para dormir había utilizado la ropa de la abuela aunque le quedaba grande en altura pero en lo demás estaba bien, al parecer realmente estaba desnutrida, (este cuerpo sería mejor de lo que pensaba, y a su verdadera edad ni pensarlo, una pena que no lo pueda llevar para tentar a Takafumi, tampoco es que mi verdadero físico se quede tan atrás pero en la guerra todo se vale). Pasaron nos pocos minutos y a la 10:25am llegaron los Malfoys, como Fujimiya había estado atenta viendo desde una ventana, vio cómo dos personas a lo lejos aparecen en la entrada del jardín (algo que estudiar, ella no sabía que se los magos acá se podía teletransportar desde sabe dónde). Ella siguió observando cómo sin la necesidad de abrir la entrada del jardín, este se abrió solo y apareció el camino de piedra hasta la entrada de la casa (interiormente se preguntó si debería haber traído algunas galletas o algo, pero prácticamente estaba todo en el jardín, allí había estado mordisqueando, y aunque sabia que había magia para hacer aparecer algo ella no tenía ni idea de como hacerlo), se sentó tranquila y espero hasta que dieron unos leves toques a la puerta, ella respiró hondo y fue a saludar.

Pov: Narcisa, se había vestido elegantemente esperando por petición de su amado esposo, según lo que le contó hace unos días, el joven Severus se había convertido en el señor Príncipe, algo que le sorprendió bastante ya que al igual que su esposo pensaba que los viejos Príncipes habían desterrado a su madre y toda sangre que venga de ella, pero por lo visto no era así, esto aunque sorprendente hubiera sido de gran gozo pero según lo explicado, Lucius había descubierto en el banco, sin antes tener que pagar y renegar bastante, que Severus estaba comprometido. Personalmente Narcisa era una gran amiga de Severus, de las muy pocos que tiene, y jamás sabía que estaba con alguien, aparte de estar detrás de esa sangre sucia, así que como le dijo a Lucios, era imposible que ella supiera algo. Así que después de discutirlo, pensarlo y reflexionarlo, habían tomado la decisión de ir a ver a Severus y la susodicha prometida secreta, (vaya hacer que esté siendo engañado por una perversa mujer, después de todo según su esposo pudo verlos y era una señorita linda, siendo como es Severus es difícil que se fije así nomas en alguien pero con todo lo que paso con la pelirroja…, pensó), vieron una fecha y avisaron con un tiempo justo, todo para ver la reacción de los dos, principalmente de la señorita.

Ella vio a la persona que le abrió la puerta y lo primero que le vino a la mente fue, cara de niña y cuerpo sexy, Narcisa nunca negaría que ella misma siempre fue una mujer encantadora, como una muñeca de porcelana, pero esta señorita que le habría la puerta aunque unos 10 centímetros más baja que ella, tenía un cuerpo que hechizaba a varios brujos jóvenes y volátiles, más con un vestido que así como lindo también llamaba la atención, no era algo que uno lleve en casa, (acaso se vistió así para recibirnos, pero no era necesario tanta elegancia). Todo esto no llevo más de un suspiro, por lo cual su esposo les presento, la respuesta de la señorita de nombre Jessia, fue un saludo normal, nada que hablara de elegancia ni de pobreza.

Luego de esto les hizo pasar a la sala, la cual se encontraba vacia, en el sentido que no tenia nada preparado para visitas, esto le hizo dudar (poca educación, no tienen elfos, no sabe como hacer aparecer las cosas con magia, después de todo ellos llegaron rápido, …varias dudas), por lo cual después de dar unos breves saludos con su esposo a los antiguos señor y señora Príncipe, decidió indagar en eso:

Narcisa: Se ve que todo está tan hermoso, nunca pude visitar la mansión Príncipe, ¿tu si querido?

Lucios: Si querida, lo visite pocas veces cuando tenía 14 años, mi padre me trajo por unos negocios con el señor Augusto P.

Augusto P: Exacto, me encanta ver que te has convertido en alguien digno del apellido Malfoy.

Lucios: Siempre apunte a eso y ahora cada vez más alto, justo estoy viendo unos asuntos con el ministerio, creo que a Severus le gustaría, ¿todavía va a tardar señorita Príncipe?

Fujimiya: No creo que tarde más de unos minutos, ¿así que mientras esperamos puedo traerles algún té?

Narcisa: ¿Traernos?, creo que sería mucho alboroto, me gustaría saber más de ti, solo hazlo aparecer ya saber, o a tu elfo doméstico, (termino con una sonrisa)

Fujimiya: …No tenemos elfos, Señora Narcisa, mejor voy y vuelvo, (dijo con incomodidad)

Lucios: Espera, entiendo que como recién se están acomodando en esta mansión todavía no hayan hecho ciertas compras pero, porque simplemente no haces aparecer el Té, (expresó un Lucios que hasta el momento había escondido su disgusto, después de todo desde un comienzo la forma sencilla de ser de esta joven le había encendido sus alarmas)

Fujimiya comenzó a sentirse cada vez más ansiosa, todo el tiempo había estado valiente con otros magos simplemente porque estaba el Tío y le conocía lo suficiente como para saber que uno, jamás dejaría que le hagan algo y dos es lo suficientemente poderoso como para destruir montañas como cortar pan, asi que su valentía se sentía justificada, pero ahora sola con unos cuadros que comenzaron a reclamar algo a Malfoy, cual no entendía por su temor, se sentía bastante impotente, aun así estaba preparada para abalanzarse si era necesario, pero como es la suerte del Tío cuando sintió un pequeño temblor seguido de un ruido que proclama el aterrizaje veloz del susodicho.

Obviamente no era idea del Tío aterrizar con fuerza en medio del jardín, pero cuando se encontraba cerca, los espíritus le dijeron que personas extrañas estaban en la mansión, activando su modo ataque el cual se vio mejor cuando de una patada abrió la puerta de la entrada y con paso decidido llegó a la sala, todo esto fue tan rápido que conmocionó a los Malfoys dándoles solo tiempo a levantar cuando.

Lucios: ¡¿Qué pasa S—?!

Fujimiya: ¡Aprisiónalos!

El Tío: ¡Detener!

El Tío iba con toda intención de borrar las memorias pero con la sugerencia de Fujimiya decidió encadenarlos y amordazarlos mágicamente en un instante. Esto dejo mudos de impresión a los abuelos, mientras que Fujimiya se acercó a su oído y le susurro que era mejor llevarlos al Jardín, después de todo como dice ella (hay cosas que saber y borrar), esto acompañada de la expresión aterrorizada de los Malfoys mientras eran despojados de cualquier cosa que pareciera una varita, hasta el bastón.