Bueno espero que les guste, y antes debo decir que esta historia nació hace años cuando empecé a escuchar los audio libros de Percy Jackson por alguna razón, pero cabe aclarar esto NO es una adaptación, solo sentía la obligación de aclarar esto.

Bueno sin nada mas que decir empecemos con esto.


Capítulo 1.

Un Pony me salva de ser secuestrada.

Era un Día fatal y al mismo tiempo muy esperado por mi, fatal porque estaba nublado y muy esperado porque hoy es el ultimo día de escuela e iba a poder ver a mi madre, y si se lo preguntan, si estudio en un internado.

Esperen un momento, pero que distraída soy, no me he presentado, me llamo Erika Nowak, polaca de nacimiento, pero radicada en Estados Unidos, pero mi madre y yo siempre vamos a Polonia de vacaciones y eso es lo que me hace aguantarme las ganas de lanzarme de cabeza por la ventana, ya que aquí en este país nunca me he sentido realmente a gusto.

- Señorita Nowak - Me llamo el profesor y me saco de mi ensoñación para verlo - Por favor preste atención a la clase.

Varios se rieron de mí y no pude evitar mi vergüenza.

- Si señor No volverá a pasar - Dije sonrojada ante las risas burlonas de los demás chicos.

El profesor no dijo nada mas y solo continuo con la clase.

El señor Enrique Guzman, según tengo entendido que era de origen cubano, enseñaba en el internado donde yo actualmente estudio y la verdad es un buen tipo, me cae muy bien y es un buen profesor de historia, mi asignatura favorita.

Puedo ver a mi lado a Peter Kirkland, era un poco griton pero me caía bien y era el único en todo el internado que no me trataba de rara.

Finalmente sonó la campana y me levante de mi silla para poder guardar mis cosas e irme, ya que mi camino era un poco largo, pero no me importaba todo con tal de estar con mi mamá.

- ¿Que harás estas vacaciones Erika? - Pregunto curioso Peter, cosa que me sorprendió, él casi nunca se metia en los asuntos de los demás.

- Pues mi madre y yo iremos de viaje a Polonia - Dije sonriendo y luego me puse a pensar en algo - La verdad nunca me a querido decir porque no quiere regresar, ya que allá esta toda su familia.

- Debe de tener sus razones - Dijo Peter sonriendo, yo igual le sonrei.

- ¿Tu que harás Peter? - Pregunté curiosa.

- Pues regresar a Londres con mis hermanos supongo - Dijo encogiéndose de hombros - Oh quedarme con mis padres adoptivos.

Entre nosotros no era secreto que Peter había sido adoptado por una pareja un tanto "extraña", pero ¿Quien soy yo para juzgar?

Continuamos caminando hasta que llegamos a los dormitorios donde prepare mi maleta y una mochila con todo lo que iba a necesitar para el viaje que haríamos mi madre y yo, sin duda nada iba a arruinar esta ocasión... Hable muy pronto.

Un rato después.

Peter ya se había bajado donde vivían sus padres adoptivos y yo ya había llegado al edificio de departamentos donde vivía con mi mamá, pero claro, no espere ver a su estúpido novio patán sentado en el sofá como el haragán que era.

- ¿Donde esta mamá? - Pregunté no muy educada que digamos.

- Que niña tan malcriada tiene Ana - Dijo ignorando por completo mi pregunta cosa que me hizo enojar - Si fueras mi hija ya te hubiera reventado esa boca de una bofetada.

- Por suerte para mi no soy tu hija - Dije cruzada de brazos e irritada.

No toleraba a este tipo, es todo lo que está mal en un hombre, era un ebrio, apostador, un haragán y por lo que es peor, un completo idiota maltratador y racista. No veo la hora de que mamá y yo nos larguemos de aquí ya.

En ese momento y antes de que él idiota de Alex (Cómo se llamaba el novio de mamá) pudiera hacerme algo llegó mi madre.

Ana Nowak, una mujer hermosa y a pesar de ser mayor era muy hermosa, su cabello negro y corto lacio, junto a sus ojos azules le daban un toque hermoso, su piel era clara y siempre usaba ropa acorde a la temporada, aunque desde que vivíamos con Alex siempre usaba ropa que la cubriera ya que el muy maldito la golpeaba, no necesito que me lo diga, yo se que es así.

- ¡Mamá! - Exclame contento de verla y fui a abrazarla, ella sonriendo igual me abrazó.

- ¿Cómo estás princesa? - Me pregunto sonriendo feliz - ¿Acabas de llegar? ¿Tienes hambre?

- Si mamá acabo de llegar y si tengo hambre.

Ella me sonrió y yo le volví la sonrisa, juntas nos fuimos a la cocina para dejar al idiota de Alex ver su estúpido programa de deportes.

Juntas empezamos a cocinar un pie de manzana que era mi favorito y a parte también la cena para todos nosotros, y cuando digo todos también incluyo muy a mi pesar a Alex.

- Cuentame ¿Cómo te fue en estos últimos días en el internado? - Pregunto curiosa mi madre.

- Ah pues, no me metí en muchos problemas Cómo en otras veces - Dije sonriendo orgullosa de mi logró.

- Me alegro por eso.

Mamá me dio un beso en la frente, yo sonreí.

- Y ya tengo todas mis cosas listas para nuestro viaje a Polonia - Dije sonriendo aún más emocionada, pude ver que mamá quito su sonrisa y puso un gesto triste - ¿Que pasa?

- Ay Erika, temo que ahora no podremos ir a nuestro viaje de vacaciones - Dijo triste.

- ¡¿Qué?! ¡¿Porqué?

- No me pagaron en el trabajo y me quede sin ahorros, temo que no podremos ir.

Eso no tenia sentido, el jefe de mamá siempre le pagaba bien y como se debía y ella nunca mal gastaba su dinero, a menos que... Esto ya era el colmo.

- ¡No lo justifiques! - Grite indignada levantándome de mi lugar.

- Erika...

- ¡No! ¡Ese patán sólo te explota mamá! ¡¿Porque no lo dejas?!

- Erika ya lo hablamos... - La volví a interrumpir.

- ¡Un día de estos te va a matar madre! ¡Además No eres feliz con él, sino todo lo contrario!

- Erika por favor calmate.

- ¡¿Calmarme?! ¡No me quiero calmar! ¡Ese idiota no le basta con mal gastar su dinero ¿Sino también el tuyo?!

- Pero nuestro viaje si sucederá.

- ¿Qué? ¿Cómo?

- Pues no será a Polonia, pero si será lejos de esta casa.

Y me hablo de su plan sólo para nosotras y era ir a un rancho campestre lleno de caballos, además no lo negaré me gustó el nuevo plan, de vez en cuando necesitaba aire fresco y estar lejos de la ciudad.

- Eso suena bien y por lo que me cuentas suena barato - Dije sonriendo.

- Bueno la verdad es que Manuel me ayudó mucho - Dijo sonriendo un poco sonrojada.

Yo sonreí Manuel Espinoza era el jefe de mi mamá y siempre nos ayudaba en todo lo que podía. Ademas creo que mi madre dijo que tenía un hijo de mi edad... Pero nunca lo conocí o se dejó ver ese chico, según mi madre siempre iba a un campamento de verano o eso decían ella y Manuel.

- Yo creo que el señor Manuel es una buena persona y un buen amigo - Dije sonriendo.

- Tienes razón.

- ¡¿Ya esta la cena?! - Justo tenía que arruinar el momento.

- ¡Si cariño! - Contestó a madre - Hablamos mañana para ponernos de acuerdo.

- Esta bien.

Me fui a acomodar la mesa y a llamar a Alex, cosa que no me agradaba, me molestaba ver su gordo trasero sentado en el sofá mientras mi madre se partía la espalda trabajando.

Una vez ya los tres sentados mi mamá le planteó la idea a Alex y aunque en un inicio este se negó, Mamá logró convencerlo cosa que me alegro.

Cuando terminamos de cenar vino la hora del postre y como a Alex no le gustaba el Pie de manzana este se fue y solo quedamos mi madre y yo sentadas y poniéndonos de acuerdo.

Cuando ya teníamos todos nuestros planes preparados me retire a mi cuarto con mis cosas, la pequeña habitación que era mi dormitorio cuando estaba de visita No estaba tan mal, tenia lo necesario y era cómoda por lo que me puse a acomodar mis cosas y a ir a bañarme para poder dormir mejor, solo espero poder dormir bien esta noche.

A la mañana siguiente.

Ya estábamos mi madre y yo con nuestras cosas en el auto, y luego de que mamá se despidiera de Alex y yo la mandara al diablo las dos emprendimos el viaje.

- ¿Estas emocionada? - Me pregunto mi madre.

- Si, espero que sea bonito y que tengan ponys - Dijo sonriendo feliz, si amo los ponys.

- Oh estoy segura de que si habrá ponys - Mi madre río divertida - Sabes, me recuerdas a tu padre.

Yo la mire preocupada, siempre que pensaba o mencionaba a mi padre se notaba triste y melancólica, yo no lo conocí ella decía que desapareció misteriosamente, aunque yo creo que en realidad el murió ya sea por un accidente o enfermedad, quien sabe esa era mi hipótesis.

- ¿Cómo era él?

- Pues era muy amable, tierno, terco, tímido con los extraños, muy leal y un busca problemas de primera - Dijo sonriendo sin despegar su vista del camino - Sabes, te pareces mucho a él físicamente, aunque tienes mi cabello, el de él era rubio.

- ¿En serio? - Pregunté sorprendida.

- Si, aunque tienes mucho de él en tu personalidad también - Dijo riendo.

Yo sonreí un poco, me gustaba cuando mamá me contaba de papá, eso me ayudaba a imaginarme como era.

Estuvimos en silencio durante el resto del viaje, no quería abrumar a mamá mientras manejaba con mis preguntas por lo que esperare a que lleguemos a nuestro destino.

Cuando finalmente llegamos baje casi corriendo y feliz por lo que miraba, era un lugar muy lindo y tan solo verlo me encantó y más cuando vi caballos.

- Se nota que estas emocionada - Dijo mis madre sonriendo.

- Lo estoy.

- Ve a explorar si quieres, yo iré a registrarnos y a dejar las cosas en nuestra cabaña.

- Está bien y si quieres ayudar sólo grita.

Mi madre río un poco y solo asintió, yo me fui a recorrer el lugar para familiarizarme con él, todo era entretenido y me divertía viendo los caballos, pero fue que algo llamó mi atención, a unos metros detrás del auto de mamá había una camioneta negra y no tenia placas, cosa rara para mi.

Mire a todos lados para asegurarme de que estaba sola y me acerqué un poco para verla mejor.

- Que extraño - Susurre más para mi misma que para alguien más - Creo que es solo del personal del rancho.

Y sin más me dispuse a irme y restarle importancia, pero fue cuando sentí como una mano me tomaba del brazo y otra mano cubría mi boca para que no gritará.

- ¡Erika! - Escuche que grito mi madre, de seguro saliendo a buscarme al ver que me tardaba, pero su voz... sonaba... angustiada y asustada.

Yo intente removerme y patalear para soltarme de esos hombres o hombre, pero fue que algo realmente extraño paso, desde lejos llegó corriendo un Pony y pateó al sujeto en su entrepierna provocando que me soltara, yo no perdí el tiempo y corrió con el Pony a mi lado para llegar donde mi madre que nos estaba sola, mi profesor de historia y Peter estaban con ella.

- ¡Erika! - Mi madre me abrazó y se notaba asustada - Ay hija, no me di cuenta que nos seguían.

- ¿Qué? - La mire curiosa - ¿Que Está pasando? ¿Y porque el señor Enrique y Peter están aquí?

- No hay tiempo - Dijo el señor Enrique - Tenemos que llevarte a un lugar seguro, a ti y a tu madre.

- Erika, rápido - Mi madre me miró a los ojos - Ve por tus cosas y sube al auto con Sealand y Cuba.

Yo la mire curiosa, ¿Sealand y Cuba? ¿De que hablaba? Pero no me distraje más y fui a hacer lo que me dijo, tome todo lo que pude en mi mochila y subí al auto, curiosamente el Pony también estaba arriba del auto en la cajuela, le acaricie su hocico.

- Gracias por salvarme - Le susurre.

Y sin más el señor Enrique arrancó el auto a gran velocidad.


Nombre completo: Erika Nowak

Edad: 12 años.

Padre/Madre nación: Polonia.

Padre/Madre humano: Ana Nowak.