Este fic nació como idea del #coffeshopAU de la #DigiOTPweek2017
Inspirado en el aria de la ópera Rusalka "Měsíčku no nebi hlubokém" (Song to the moon) de Anton Dvorak
Luego de enterarme (tarde) de la #mimatoweek2021 decidí ajustarlo al Día 6: Cuento de Hadas.
Ahora formará también parte del #mimatocalendar2022
Si eres fan del MIMATO, simplemente, ¡goza!
Como siempre digimon y sus personajes no me pertenecen.
EL CANTO DE LA SIRENA
I
Llamado
Sentado en la mesa de siempre, alejado del bullicio generado por la clientela, en solitario, terminaba los pendientes que el negocio le demandaba.
Yamato Ishida se definía a sí mismo como un ser simple, con necesidades para nada extraordinarias, exigente por supuesto, pero siempre y cuando sus condiciones fueran cubiertas con precisión, completamente accesible.
De la misma forma es que funcionan las empresas, siguiendo un patrón constante y consistente. Así se ve reflejado el crecimiento en los ingresos día con día.
Aquella determinación fue la que le valió un lugar entre los socios del local en el que se encontraba. La planeación era su fuerte, las cifras y las estadísticas sus leales herramientas, en conjunto con las habilidades de relaciones, venta, diseño y publicidad que sus colegas y amigos poseían formaron el equipo ideal.
Tenía la ubicación perfecta, en términos mercadológicos, sobre el corredor peatonal en el centro de Odaiba, siempre lleno de vida, propicio para un nuevo concepto de Cafetería.
El ambiente bohemio, sin embargo, atraía a una cantidad considerable de músicos ambulantes, por lo que Yamato estipuló en las cláusulas del reglamento, interno por supuesto, impedir a los "artistas" presentarse frente al local.
— Oh, vamos, es parte del folclor urbano, Ishida — protestó su amigo y socio Taichi, encargado de las relaciones y la publicidad, ante dicha regla.
— Nuestro objetivo es brindar un espacio alejado del bullicio mundano y el estrés cotidiano, te-ner-que escuchar algunos "númeritos" que se alejan de esa premisa queda excluido de forma terminante, — concluyó estricto pero apacible el joven de ojos azules — además — agregó en voz baja — la mayoría presentan graves problemas de ensamble, Yagami.
El castaño soltó una risita, aceptando así las condiciones, irrevocables, de su socio. No era un secreto que el ojiazul experimentó un buen tiempo en el ramo artístico de la música hasta que finalmente los negocios absorbieron su tiempo por completo.
— A este paso no me extrañaría ver promociones que incluyan un masaje en la compra de una bebida. — dijo con ironía Taichi y buscó con complicidad a la única fémina entre los socios — ¡Debimos abrir un SPA!
— Esa opción tuvo que ser descartada, Tai — respondió la pelirroja divertida — casi duplicaba el presupuesto, además entre nuestros atributos nadie cuenta con el talento necesario, en cambio Daisuke tiene un don para las creaciones culinarias y sus bebidas calientes o frías ¡son deliciosas!
— ¡Sin mencionar el gran trabajo de diseño que hizo Sora! — dijo el aludido con un ligero rubor, haciendo brillar los ojos canela de la chica con su reconocimiento.
— ¡Basta, ya! — cortó Taichi, de pronto serio y con el ceño ligeramente fruncido, aquello hizo sonreír a la joven diseñadora quien se mordió el labio inferior intentando ocultar su emoción.
Luego con un asentimiento general fue aprobada la regla estipulada por Yamato. Nada como el seguimiento preciso de una serie de reglas para hacer funcionar de manera efectiva una empresa.
Cayó la noche y tocó el turno al rubio para encargarse de cerrar el local, luego de un último vistazo para asegurarse de que todo se encontrara en su lugar llegó a sus oídos un murmullo distante, suave, dulcísimo.
Detuvo su tarea un momento, intentando ubicar de donde venía el sonido. En un arrebato ansioso corrió a la entrada y asomó a la calle buscando, agitado en más de un sentido, la fuente de aquel bello murmullo.
Nada.
La calle estaba casi desierta, apenas un par de personas transitaban por ahí.
Sacudió la cabeza, quizás el cansancio le jugaba una mala pasada, sin embargo, lo que identificó como una melodía se clavó en su cerebro sin permitirle concentrarse en nada más. Podría jurar que iba dirigida a él.
Esa noche y algunas próximas el recuerdo, la incertidumbre, la melodía vívida "llamándolo" aún, no le permitieron conciliar el sueño.
— No suena mal, en realidad me agrada la idea — comentaba Daizuke reunido con sus socios antes de abrir la Cafetería.
— Además no se aleja del concepto que estamos manejando — apuntaba Sora recargada sobre la barra de recepción.
— Excelente, entonces no será difícil convencer a Ishida — exclamaba con entusiasmo Taichi.
— Convencerme de qué… — articuló un desaliñado Yamato con un toque de carraspera en la voz.
— ¿Yamato... te encuentras bien? — preguntó una preocupada Sora.
El rubio apenas se hallaba en pie
— No es nada, solo una noche de insomnio — dijo el aludido restándole importancia, claramente cansado.
— ¿Seguro?, deberías tomarte un descanso — recomendó Daizuke
—Sí, Ishida, ¡no te ves nada bien! — apuntó Taichi con picardía
Yamato lo miró con fastidio lo cual acentuaba aún más su mal semblante.
— Solo bromeo ¿qué te parece si hoy, después de cerrar, salimos todos a tomar un trago? Demasiado estrés no puede ser bueno, creo que luego de este inicio exitoso nos merecemos un respiro, ¿qué dices? — ofreció Taichi.
— No puedes hablar en serio, aún tenemos varios asuntos que atender, realizar inventario, revisar la requisición de la siguiente semana, cotejar números…
— ¡Oh, vamos hombre! — exclamó un relajado Taichi — No estoy pidiendo vacaciones pagadas para todos, solo una salida casual entre socios… ¡Tómalo cómo una junta extraordinaria!
— ¡Estoy de acuerdo! — sorprendió Sora a los chicos desde la barra, lanzándole a Taichi una mirada significativa — Una noche de juerga no le hizo daño a nadie, ¡recuerda que la recreación de los empleados es sumamente importante para obtener un máximo rendimiento laboral! — dijo levantando el dedo índice como dando una cátedra mientras sonreía al rubio.
— ¡Exacto! — concluyó Taichi
El Ishida pasó su mirada de uno al otro y finalmente asintió derrotado, tal vez sus socios tenían razón, necesitaba relajarse.
Oficialmente mi primer Mimato (obvio con Taiora) honrando a la OTP ¡Al fin!
Me tardé un poquis en publicar este fic... Nomás 5 años... XD
Tenía pensado que fuera un OneShot pero no quiero hacerles pesada la lectura, no tengo una cifra exacta aunque con seguridad aviso que no pasará de 5 capítulos
¡Gracias por leer!
