capitulo II

La pequeña habitación se encontraba en un ambiente muy tenso, las dos jóvenes gemelas se miraron una hacia la otra en busca de consuelo, kagome fue muy importante para ellas. Ahora que ya no estaba se sentía solas

Moroha y sesshomaru solo podían mirarse sin una pizca de empatía, se odiaban. Hoy leían el testamento de kagome y luego verían lo del funeral

Cuando llegó el sacerdote este tomo ha ciento entre todos los presentes. Había sacado unos pergaminos junto con algunas otras cosas innecesarias comenzó que leer lo que decía uno de ellos hasta el final, pero en uno de ellos sesshomaru interrumpió

—Eso tiene que ser una broma—

el grito de seshomaru provocó un escalofrío por toda la espalda del sacerdote y un pequeño brinco por parte de las gemelas pero moroha aún mantenía la calma, no se dejaría intimidar

—Señor seshomaru eso es lo que dicta la ley

—Entonces dice que gran parte de mi reino ya no me pertenece

—Su madre la reina irasue había echo fraude en el testamento de su padre y según la información recapitulada… la mitad del Reinado le pertenecía a su difunto hermano

La mirada llena de furia termino en la presencia de Moroha

—has sido tu ¿Verdad?— señaló

Moroha se puso de pie con una sonrisa de oreja a oreja, sin una pizca de miedo. Tan segura estaba que se acerco a el a pasos decididos

—Usted que cree. Como hija del general inuyasha taisho me corresponde heredar lo que a mi padre se le fue arrebatado

Durante su estancia a lado de su madre quiso saber más de la historia del reino. Encontrándose con cosas súper secretas, cosas malas y buenas, jugarretas sucias y uno que otro secretito

—Lamento infórmale señor sesshomaru, que la señorita moroha tiene razón, sin embargo como también es hija de la señorita kagome recibirá una pequeña parte del reino

—¿Qué quiere decir padre?

—Al ser heredera de una parte más grande que la de usted. Y es hija de la difunta, por derecho ella decide donde enterrar a su madre

Moroha sonrió aún más, estaba tan feliz. Por fin sus padres descansarán lado a lado, sabía que su madre no quería dejarla sola, pero ya era hora de que sus padres fuera felices


Podía oír los pájaros cantar parecían alegres a pesar de que la nieve cubría el lugar. El frío había cesado, había sido repentino, pero todos sus Dolores habían desaparecido de un segundo a otro. Todo era extraño podía escuchar a su hija llamándola pero la verdad es que no era capaz de saber por dónde provenía, hace unos momentos estaban juntas y luego ahora estaba aquí, sola

Comenzó a caminar por el bosque, se sentía mucho mejor, había un enorme alivió dentro de si. Sus pies la estaban haciendo avanzar, no sabía por qué, pero había algo que la estaba atrayendo enormemente en aquella dirección.

La nieve comenzó a desaparecer poco a poco a medida que caminaba y la luz se mostraba entre los espacios que dejaba el bosque, finalmente, un inmenso árbol cargado de flores se mostró ante ella, era el árbol sagrado pero se veía distinto en ese lugar, aunque fuese invierno, se mostraba la más hermosa primavera que hubiese visto en la vida, pero nada de eso le llamó la atención, sus ojos no se centraron en lo hermoso del lugar, simplemente se centraron ciegamente en la espalda de un hombre.

Un hombre alto de vestimenta roja, cabellos largos y plateados, parecía como si no supiese que ya no estaba solo, ella dio un paso, el hombre se dio cuenta de su presencia, dejó de contemplar la copa del árbol y se volteó de lado dejando ver su rostro. Ahí estaban los hermosos ojos dorados que tanto había esperado ver, sus ojos, los ojos de su amado. El no dijo nada, simplemente sonrió y estiró por completo su brazo y mano izquierda, la estaba invitando a ir junto a él, ella no lo dudó y inmediatamente con un gran alivio en su alma se le acercó y tomo su mano, él la atrajo hacia si con cuidado y con su mano derecha acarició dulcemente la mejilla de ella, no dijeron nada, simplemente apoyaron su frente sobre la del otro y cerraron los ojos, finalmente en calma, finalmente todo era paz

Un soplo se hizo presente, los dos amantes desaparecieron junto a la primavera, habían volado hacia la eternidad……

Fin...