➖Papá—ni siquiera lo culpaba en absoluto.—¿Donde está Sherlock?.
➖Está arriba practicando con el violín—sabia que su hija solo tomaba el violín y se quedaba dos horas así para solo guardarlo y ver la partitura una y otra vez.
Subió y al entrar a la habitación la miro solo sosteniendo el violín, sus cabellos sueltos y enmarañados señal de que no se había peinado en absoluto, con su pijama puesto y mirando solo la partitura.
➖Sherly—cerro la puerta para acercarse a pasos lentos.
➖Estaba aprendiendo a tocar el violín—no se dio la vuelta en absoluto.—Mama me enseñaba ya que no quise aprender a tocar el piano. Ella me reto a que tocará su sinfonía favorita y a estas horas ella me corregía cuando me equivocaba. Puede que llegue a tocarla pero no me siento con ánimos aún.
No dijo nada solo se sentó en la orilla de la cama para quitarse el abrigo y los zapatos, también soltó sus cabellos y solo se recostó.
➖Myc—ella dejo el violín en su estuche para darse la vuelta y mirarla acostada y acercándose pudo darse cuenta.—Te quiero mucho.
Se acercó a ella para recostarse en su pecho y ella noto la mirada deprimida de su hermanita para abrazarla y cuando le dijo que la quería solo sintió como unas gotas resbalaron por sus mejillas.
➖Está bien llorar—cerro sus ojos.—Ya puedes hacerlo Myc.
Ella solo ahogó un sollozo pero de aferró a su hermanita y lloro por bastante tiempo abrazándola.
Fin del flash Back.
Solo sabe que acabo durmiendo se y estuvo unos días con ellos, a veces su padre tenía esa mirada pero su hermanita solo lo abrazaba y salían los tres a dar un paseo pero aquellos que lo conocían sabían del dolor de la familia al verlo, usaban ropas negras casi todo el tiempo y admitían que extrañaban ver un poco hiperactiva a la niña pero el tiempo había hecho que ellas solo se tuvieran la una a la otra, pero posiblemente el evento que más la marco fue cuando ella iba a terminar la universidad, ya le habían ofrecido empleo en varios lugares pero para su mala suerte ocurrió ese incidente.
Flash back.
Apenas estaba planeado a dónde iría cuando el rector la mando a llamar, ella obviamente se había cortado el cabello y había comenzado a usar maquillaje para no verse tan sospechoso, peina sus cabellos hacía atrás y al entrar a la oficina este la miro un poco serio pero al mismo tiempo acabo por hacerla sentar.
➖Mande a llamarlo Holmes—usando ese tono despectivo para aquellos que no eran de familias nobles—ya que un caballero ha venido preguntar por usted.
➖Disculpe, ¿cuál caballero?—odiaba a ese tipo de personas pero sabía fingir hasta el grado que eso le desagradaba.
Se escuchó la puerta abrirse.
➖Perdone la interrupción—con ese tipo tono de voz suyo que lo caracterizaba.
➖Marqués Midford—cambiando su tono y se dirigió a el.—Perdone pero no….
➖Esta bien—mirando al joven frente a el.—Quisiera hablar con el a solas.
No había volteado a verlo pero su voz se le hacía conocida y esperaba que la sensación instalada en su pecho no fuese cierta.
El se fue dejándolos a ellos.
➖Has crecido mucho Mycroft—sonaba algo melancólico.
➖Lo conozco—se había levantado y lo miraba fijamente.
➖Me sorprende que no recuerdes el rostro de tu padre—con una mirada llena de dolor.
➖Padre—no mostró sus emociones y no lo haría ahora.—Mi padre se llama Antoine Holmes. Debe de haberse confundido señor.
➖Igual que tú madre—se cruzo de brazos y apareció una sonrisa.—Orgullosa. Me sorprendí verte aquí y saber que mi hija haya entrado a esta escuela haciéndose pasar por un hombre.
➖Graves palabras las que usa Marqués—no iba a quedarse y viendo la hora.—Me gustaría quedarme a seguir escuchando sus deliciosos pero debo irme.
➖Discúlpeme, debí haber sido más amable—cambiando a una sería.—No le quitaré más su tiempo.
Salió de ahí y se dirigió de inmediato lejos del lugar.
Acabo llegando fuera del edificio y se sostuvo de uno de las paredes ya que por dentro tenía ganas de haberle gritado pero no podía, hace tiempo se juro que ese hombre nunca más recibiría ninguna palabra o emoción suya pero no sabía porque razón vendría a verla y lo peor es que estaba en juego su identidad.
No podía permitir que se arruinara todo por lo que ya había logrado con muchos esfuerzos y trabajo, así que debía escribirle a su padre pero en el momento en que camino de vuelta a los dormitorios fue rodeada y noqueada de inmediato.
Unos horas después.
Abrió los ojos sorprendida y no reconocía donde estaba, en realidad cuando se fijó estaba atada a una silla.
No intentaría forcejear porque sería una perdida de tiempo.
Acabo mirando el lugar y parecía un viejo salón, los ventanales estaban rotos y podía ver qué en algún .omento este lugar estuvo lleno de vida, ahora estaba desolado y abandonado, suponía que era una mansión vieja, pero no podía decir más ya que le punzo la cabeza y el dolor se hizo presente.
Se escuchó el rechinado de la puerta abrirse y entrando al enfocar era ese maldito hombre pero porque no le sorprendía.
➖Ahora sí podemos hablar a gusto, mi querida hija—dejándola entre abierta y quitándose el guante sucio.—Este lugar me trae recuerdos. Aquí mismo le enseñe a tu madre a bailar….Viejos tiempos dónde vivíamos en esta bella mansión antes de que ocurriera ese incidente desastroso.
Si tan solo tu madre no se hubieses dejado llevar por los sentimientos pasado posiblemente no hubiésemos perdido este bello lugar que era de nosotros.
➖Me gustaría escuchar tu vieja historia pero no lo haré—sonaba más fría de lo habitual.—¿Porque estoy aquí?.
➖Es de mala educación no escuchar a los mayores y en particular si se trata de tu propio padre—se acercó a ella y agarró su rostro apretando un poco sus mejillas con fuerza.—Te faltó mano dura. Tu madre fue demasiado amable. Ni hablar de ese sujeto. Pero descuida, yo estoy aquí para arreglarlo.
➖¿Arreglar que?—no quiso decirlo pero lo hizo.
➖Cómo tu padre deberé enseñarte los buenos modales y el correcto comportamiento que deberías haber tenido desde un principio—soltándola para tirar la silla.
Cayó hacía atrás y el dolor fue bastante pero como la silla no se rompió lo maldijo.
➖Jamás te has puesto en un situación en peligro como tú madre—quitándose el otro guante.—Te enseñaré el dolor que tu madre una vez vivió para ser quién era antes de convertirse en esa pobre inútil.
Si quiso gritar no lo hizo pero lo que vino fue lo que hizo odiarlo más y jamás perdonarlo.
Al día siguiente.
Sentía el dolor de sus costillas y el frío al pasar en ese estado deplorable. Sus cabellos estaban más que desacomodado y de seguro tenía ya un ligero moretón en su mejilla.
Seguía acostada en el piso como la dejo al ser arrastrado a la que una vez fue la bodega de la mansión Phantomhive.
Al ser arrastrada logró ver los pasillos y recordó el camino pero debía pensar en como librarse primero, trato de recordar las veces que su hermana menor le decía que era importante experimentar pero nunca le tomo importancia hasta ahora, las cuerdas estaban muy ajustadas y solo se le ocurría arrastrarse sin hacer ruido más que el de una gotera que ya la tenía harta.
Debía llegar a un lugar donde había algo con el cual podía cortar las cuerdas pero debía antes ser cautelosa ya que no sabía a qué hora volvería de nuevo para enseñarle otra lección que debía haber aprendió hace tiempo atrás pero obviamente lo que le causó un estremecimiento enorme fue esa mirada, la mirada de un monstruo.
Hasta ahora había conocido gente desagradable, repugnante, inocente, tonta, demasiado confiados y arrogantes como ambiciosos pero jamás había visto una mirada así en su vida, y ahora entendía cada vez que su madre le había dicho que había algunas personas que podían hacer lo peor y que se ocultaban tres una máscara, pero ahora sabía que debía haberse referido a su padre, no le encontraba otra explicación.
En estos momento el recuerdo de su hermanita se le venía a la mente y pensaba por unos segundos que ella no debía toparse jamás con este sujeto en su vida y rogaba porque nunca se atreviera a tocarla porque ella no lo iba a permitir.
Dos semanas después.
Estaba muy agotada y descansaba en el frío suelo donde ya era un desastre, sentía el dolor ya levemente y la sangre seca que mostraba las múltiples heridas que le habían hecho, como las ropas rasgadas siendo solo cubierta por una pobre camisa más sucia y unos pantalones rotos, y sus cabellos despeinados pero sucios y mojados al estar tanto tiempo y de momentos perdía la conciencia con un solo recuerdo de una voz. Intentaba mantenerse despierta sin mucho éxito, estaba muy cansada y agotada después de ser sometida a las múltiples torturas que su padre la había sometido durante todos esos días, siempre con su sonrisa y habitual compostura desquiciada hasta que regresaba a su postura habitual llena de indiferencia para solo dar una simple respuesta que ya la tenía harta y se mordía los labios con tal de no darle ganas de seguir escuchando la gritar.
Si alguna vez el rencor y el odio que había tenido la hicieron darse cuenta que era absurdo mantener esos sentimientos más, ese hombre no merecía no un solo sentimiento suyo ni siquiera merecía que ella le guardar tristeza o rencor porque no lo valía, y agradecía que su madre no se casara con ese hombre, que su padre fuese Antoine Holmes y que haya sido criada por el.
No por este monstruo que al parecer ya le había dado algunos datos de importancia vital, si era correcto su deducción al parecer el se un simple marqués de título no era la gran cosa pero puede que muchos no lo supiesen y hasta ahora había estado bien pero puede que no tanto por qué al parecer había pasado algo para que se haya ido hace dos días con tanta prisa.
Ya tenía dos días sin beber agua o comer algo.
Le vino un recuerdo de su madre y su hermanita siendo regañada al negarse a tocar el piano, eso lo había visto ella hace tiempo y luego como resignandose solo la había abrazado para ella sonreír inconsciente mente.
Extrañaba a su madre más que nunca.
Quería correr a sus brazos.
Escuchar su voz.
Volver a ser esa familia feliz que habían sido.
Los viejos recuerdos la inundaban.
Pero había tenido que dejar de hacerlo al escuchar la puerta abrirse y como no quería ver no alzo la vista.
Ni siquiera se dio cuenta cuando fue desatada y cargada afuera, no hasta que sintió el frío golpearla del aire.
➖Ya todo está bien Myc—corriendo con ella en brazos.
➖P-Pa…pa…. Papá—apenas pudo decir esa palabras cuando enfoco bien su vista.
➖Descuida—sonriéndole pero mirando el camino.—Ya todo estará mejor.
Le hubiese gustado sonreír pero no pudo hacerlo, estaba muy sorprendida porque se suponía que el estaba con su hermana, y el viaje debía ser muy largo pero en vez de serlo el había ido por ella y eso la hacía sentir una enorme felicidad pero poco duro al ser interceptados por cierto hombre que odiaba con toda su alma quien no se veía nada feliz.
Ella fue dejada suavemente en el pasto, recargada en un árbol mientras el se preparaba para pelear con el hombre que empezó a maldecirlo y había logrado escucharlo una parte de su pelea pero cuando trato de ponerse de pie sucedió lo que más temía, su padre había sido herido pero el había logrado disparos al hombre frente a el en el pecho y este solo parecía sorprendió.
➖Eras bueno Sebastián pero….dejaste de serlo cuando te gano la ambición—bajándola y siendo consiente de su herida.—Ciel te llegó amar pero tú la dejaste. Dejaste a tus hijas….
Aunque pudo decir más pero el hombre había muerto en ese momento y el solo logró recuperarse para acercarse a su pequeña.
Cómo pudieron llegaron dónde los esperaban y tenían atados a los hombres quienes era cómplices.
➖Debo ir con su majestad—mirando a uno de los hombres.
➖Por supuesto Holmes—con una sonrisilla.
➖Mycroft—tocando su mejilla.—Mi niña…debo decirte algo.
Fin del flash Back.
Ese maldito recuerdo aún la acompañaba.
Las palabras que le dijo fue el pasado de su familia.
La expiación que hacían y como el servía a la Reina, pero sobre todo le dijo quién era su padre en realidad pero antes de poder decirle algo más solo le dio un anillo el cual tenía guardado aún, abrió su cajón y miro la cajita para abrirla.
El anillo que usaba la familia Phantomhive cuando asumían su puesto como el perro de la Reina, era lo único que había logrado obtener de su padre quien solo lamento no cumplir con la promesa que le hizo a Sherlock.
Una que no sabía, pero al final cuando llegaron al castillo, al bajar, se llevaron el cuerpo de su padre y ella fue escoltada a ver a su majestad que en todo momento solo se mostró como la monarca qué era pero cuando se quedó sola cambio a una totalmente, aún mantenía ese recuerdo de su primera vez ante ella y sus palabras aún resonaban en su mente pero después de mirar el anillo y saber la historia de su familia ella decidió asumir el rol que le había correspondido a su padre y con su ayuda logró graduarse antes para comenzar a ser enviada a varios lugares para obtener experiencia pero cada vez que regresaba y mantenía una charla con su majestad ella se había vuelto su confidente de alguna manera.
