¡Ey! ¿Qué tal banda? Espero que todo este yendo bien en sus vidas aun con esta pesada pandemia que nos tiene vueltos locos.

Huésped: Realmente me has dado un ataque de risa, sin ofender obviamente. Esta historia es un desmadre al fin y al cabo, todo va a la marcha.

RinMakoto: Lamento hacer esperar, realmente en la mayoría de los H se centra en como la trama se mueve de forma directa a la caída de los personajes femeninos, ahí radica el problema de hacerles cambiar su razonamiento y del porqué sucede lo que sucede. Cualquiera estaría cansado de ver como la terquedad es recurrente.

JR277: Realmente se vienen muchas cosas interesantes, ojalá pudiese plasmar todas mis ideas en papel sin que me afectase el trabajo y el tiempo.

Ben56: ¿Cómo estamos Amigo? Espero que estés bien. Estoy tratando de manejar todo como creo que debería de ir, es complicado cuando quieres combinar muchas cosas. La escena con maia sinceramente no sabía si me quedaría bien, sin ser mi fuerte el lemon tuvo su tiempo de estructuración en base a un H normal.

fuyuki365: Hago lo mejor que puedo. Es una liga de la justicia muy extraña jaja.

Kevin Zisuela: Me encanta darle ese enfoque donde cada quien tenga su propio ángulo. Si, puedo decir que lo de mezclar otros universos fue influenciado por el querer patearles el trasero a los protagonistas que en su mayoría son los antagonistas. Los que si son muy interesantes.

(No soy dueño del elenco completo de kuroinu: kedakaki seijo Wahakudaku Ni Somaru, Ni de los pedidos, sólo el oc)

Les doy un gran gracias a aquellos que se toman la molestia de leer esta historia.

-Se recomienda discreción-

"Conversación normal"

'Pensamientos'

Apertura: MI PRIMERA HISTORIA – REVIVER

Capítulo 14: El actor disfrazado aparece, entrada lamentable.

'Dios existe, pero a veces duerme: sus pesadillas son nuestra existencia.´

Después de lo que pareció un angustioso tormento de tiempo contado en segundos no creíbles, la sensación de pavor hizo que su boca empezará a moverse.

"Yo ... yo...". La formulación de palabras en su cabeza estaba hecha un lío en forma de tornado. No encontraba la corrección propia que tanto necesitaba para sentirse tranquila.

Demasiadas cosas sucedieron en un pequeño intervalo de tiempo, se enteró de cosas y fue estrellada contra una realidad fuera de su confort.

Combinar su presente con este presente era ser insulso ante la enorme anomalía que ha hecho un cambio muy significativo.

Aunque la diosa laurendeau sea un pequeño vistazo y referente a la gran elfa caída celestine...

Este... hombre...

Este... sujeto...

Este... poder inentendible...

Sentía mucho miedo...

"¿Necesitas que aplaste tu cuello otra vez para que empieces a hablar?". Yamato truena los dedos de la mano derecha al volverla un puño.

Una sensación inigualable explota dentro de ella al recordar la paliza y el trato recibido momentos antes.

Sus brazos eran inservibles... no podía siquiera sentirlos, ignorar el altísimo ardor se volvía una tarea complicada

Cualquier criatura del norte de eostia conocida jamás le había provocado esta sensación. Muy por lo general era sacar una sonrisa confiada y arrogante, un tanto de aburrimiento, con el cual lidiar una confrontación como parte de su entrenamiento y vida.

Ahora...

Oficialmente tras esto estaba aterrada.

"¡Juro que no sabía que me había llevado a olga discordia y a mi madre!". Un cortocircuito era lo equivalente al procesar lo que había terminado de decir. Sus pupilas estaban muy dilatadas por lo alto que estaban abierto sus ojos.

"¡¿Cómo no vas a saber?!". Un sobresalto provocado por su otra madre quien le daba una mirada mucho más enfurecida es lo que empuja más el habla. "! Tu eres quien hizo esto!".

"! ¡L-lo juro! ¡Lo juro!". Mueve su cuerpo de un lado a otro del desespero. El frío del miedo escalaba en su cuerpo y su corazón se hallaba en carrera. "¡Detecté un picó de magia cuando estaba por los alrededores explorando! ¡Pensaba que eran los restos cristalizados del trastornado del mago Kim! ¡Su hechicería de cristal es muy rara de ver!".

"¿Por qué pensabas que era ese dichoso cristal?". Kuro exige de brazos cruzados.

"¡Absorbo su esencia y lo uso para potenciar mis habilidades temporalmente!". El estrés de la situación le hizo revelar un uso de su poder mágico, un error que ya era muy tarde para remediar.

"¿Tu prim también los utiliza?". Laurendeau quería confirmar algo.

En su siguiente respuesta sus rasgos faciales cambian a unos desinflados. Lo que iba decir no iba a gustar para nada. "M-mamá ... eehhh... l-los utiliza c-como... p-potenciador s-sex-xual...".

En términos y tiempos diferentes ella estaría explicando esos detalles sin mayores problemas. Era parte de su educación durante su crecimiento.

Los experimentos de su madre eran muy extraños y excesivos muchas veces. Todo en nombre del camino elegante de la satisfacción.

"¿Dónde se encuentran?". Yamato vuelve a hacer hincapié en la bendita pregunta del inicio. Le importaba tres pepinos si esa desquiciada convertía cristal en una especie de afrodisíaco potente, tenía mejores cosas en mente.

Ella por su parte sintió su estómago hundirse.

"No lo se...". El ánimo general se encendió.

"¡¿Cómo que no lo sabes?!". El resto del grupo imitó su estado.

Ella se altera también.

"¡Ella no me dejó acabar mi hechizo!". Inclina su mirada a la mujer pelirroja quien sólo le clava una mirada vacía. "¡Las tomé pero no se a que ubicación de eostia de esta dimensión se encuentran!". Con cada palabra la invasora no paraba de moverse a los lados de los nervios. "! No sabía que las habían atrapado en cristal! ¡Solo quería el cristal!".

Destacando a la rubia humana y la rubia híbrida que sintieron esas palabras como un pinchazo muy doloroso directo al corazón. La joven cautiva sólo podía derramar la información solicitada, lágrimas amenazaban con escapar de sus cuencas.

Mostrar debilidad al enemigo...

Verle la cara a su madre era sentencia de muerte...

Sus esperanzas se vieron afectadas por la ansiedad de no saber dónde estaba su único familiar.

Una Alicia iracunda marcha sin que nadie se lo espere en dirección al pequeño cuerpo quien se encoge de miedo al instante. Recordaba esa cara de las numerosas veces que fue corregida cuando era pequeña, la magnitud presa de esos ojos aceleraron mucho más su corazón.

Ya estando cerca veía paralizada de miedo como su madre se paraba justo enfrente de ella. Esta vez la razón estaba lejos de ser el como servir al imperio.

La mano levantada lista para dejarse caer con mucha fuerza al rostro de la joven intrusa se vio bloqueada por otra mano un poco más suave al tacto.

Ojos purpura furiosos chocan con unos ojos azules firmes en su determinación de que evite lo que esté intentado hacer. El temblor que se generaba entre sus dos extremidades chocando evidenciaba la motivación de la guerrera de querer completar su acción.

"Esta diciendo la verdad". Laurendeau decide terminar con el aire de tensión que Alicia emanaba con tanta necesidad de querer sacarle la respuesta a los golpes.

"¿Cómo se está tan segura, laurendeau-sama?". Kuro pregunta mientras se encuentra de brazos cruzados. "Mentir es un hábito que se vuelve tan fácil".

"Tengo la capacidad de lanzar un pequeño hechizo que me permite detectar si alguien está mintiendo o no". Ensanchando sus ojos se muestra incrédula ante esta afirmación. Los ojos de la mujer rubia se vuelven un cúmulo de luces vivos que se oscurece al instante. "Sus ganas de no morir son más altas que su uso de la falsedad. Yamato-sama le dejó un buen número a su confianza".

El superheroe reluce un pequeño tic nervioso al ser llamado así.

¿Le estaba tomando el pelo? Se metió en el papel de sirviente demasiado rápido

"¿Estas segura de lo que estás diciendo?". Yamato quería confiar en su juicio al sacar esta habilidad. No era que no confiase pero estamos en una rama de universos H donde todo sale mal incluso teniendo poderes excepcionales.

'Coff coff chicas mágicas coff coff'

"Si, estoy muy segura". Ella asiente en su dirección. "El miedo le está haciendo hablar, Alicia está siendo muy aterradora para ella". La nombrada retira su brazo bruscamente y vuelve a mirar con furia a la invasora quien soltaba dos lágrimas reales que mostraban su emoción contenida.

De verdad quería golpearla.

"Maldita escoria inútil". Mucha rabia seguía burbujeando.

Esas palabras hundieron más el poco animo que le quedaba. Literalmente ha sido despreciada por su madre aunque está no fuese la original.

"¡¿Que se supone que tenemos que hacer ahora si no tenemos idea de donde se encuentran?!". Alicia encara a la diosa caída, evitaba pensar lo que podrían hacerle a prim si le ponían las manos encima.

Al contrario que alicia, laurendeau se sentía muy desilusionada de que no recibieran lo que estaban pidiendo.

Yamato iba a hablar cuando es interrumpido por un brillo rosado que aparece de forma sorpresa debajo de los pies de la joven invasora. Esta luz se parte en dos y se maneja a una velocidad tal que dibuja un circulo lleno a su alrededor.

Formas extrañas se dibujan a la vista de todos.

Esta forma geométrica se llena de un rosado muy profundo que emana un aura muy pesada.

En cara del bando del superhéroe se viene a la mente la misma situación que hace momentos, en cara de la joven pues eran otro cuento.

Las lágrimas caían abiertamente de sus ojos.

"¡No! ¡No!". Repetía varias veces, la desesperación yacía más profunda. "¡Por favor!".

Un par de tentáculos rosados emergen del sólido dibujo tomando por los brazos, piernas y cuello de una manera muy bruta.

La silla llega a quebrarse pero sorpresivamente seguía en pie.

"¡Perdó... n-nombre! N-no era mi i-intención perd-der!". Gritaba a todo pulmón disculpas haciendo esfuerzo en su cuello por lo apretado que estaba.

La audiencia presente se hallaba sin moverse de su sitio.

Tal vez uno que otro hueso hizo explosión.

El sumo dolor y sufrimiento que se estaba presenciando por extraño que parezca nadie lo estaba disfrutando. Esto añade a chloe quien seguía con la cabeza nublada en juicio.

Los gritos empeoraron.

"¡N-no quie-ero morir!".

Descargas eléctricas prosiguieron al apretón de los tentáculos que se aligero intencionalmente para hacerle creer que se había acabado.

Quemaduras empezaban a verse claras y el olor a carne quemada asaltaba sus fosas nasales.

Estaban presenciando la ejecución de la joven en una silla eléctrica improvisada.

En un shock grupal del que nadie esperaba algo así de sádico, yamato resistía las ganas de actuar.

Sin tener información útil entre manos, ella era inútil. Pero sufrir este castigo era demasiado, ya el mismo color le decía quien era la responsible de este inhumano acto.

Nunca tomó a prim como alguien que entrara en un estado enloquecido tan extremo. Los años que pasaron en la línea de tiempo original seguro quemaron una que otra neurona por culpa de estar sirviendo al imperio y dándole amor a su Alicia.

Que novedad.

En otras circunstancias se habría quedado parado ahí viendo este desenlace final para la hija de estas dos, los demás estarían entre verlo hasta el final o darle una muerte piadosa ahora mismo.

No debía ser su problema.

Ahora piensa el porque no eligió al murciélago.

Un par de pasos hacia al frente y yamato libera de sus ojos un rayo de calor que parte varios de los tentáculos y la dejan suelta. Usando su súper velocidad se apresura en sacarla de su muerte empujándola lejos de un manotazo, haciendo que de vueltas por el suelo hasta chocar con la pared.

No era la mejor de las salvadas pero estuvo mejor que ser electrocutado.

Varios tentáculos se regeneran en consecutiva e intentan una arremetida contra su persona. De varios manotazos los aleja y los corta usando su visión de calor. En instantes una nueva oleada de tentáculos se lanza en su contra logrando rodearlo y atraparlo por completo.

Esto asusta al grupo espectador que veían un nuevo inicio de problemas.

Más que estar tenso, estaba asqueado. Realmente no quería saber dónde han estado y dónde han sido usado estos apéndices.

Sin usar mucho de su fuerza los quiebra en pedazos, una pequeña onda expansiva termina de tumbar las ventanas y de hacer volar lo no vivo que había alrededor.

Los presentes se cubren la cara por algún proyectil perdido y dan varios pasos atrás.

No parecían querer detenerse por lo que yamato pega el salto y atraviesa el círculo a una buena velocidad que no sólo lo desaparece sino que destruye el suelo dejando tras de sí una estela de polvo muy fuerte.

El ruido destructor no pasó desapercibido por nadie de los civiles que desde afuera llevaban escuchando mucho escándalo. De un vistazo pintoresco en el aire de dos colores vivos con capa a estallidos bárbaros que terminaron con uno aun mayor.

Uno que otro tragaba saliva, observar la polvareda reavivan las cicatrices que la invasión ha dejado.

Yamato se endereza pasado la potente acción, observa a su alrededor que no haya otra aparente estupidez mágica que lleve esas cosas.

Izquierda, derecha, centro y diagonal.

Contando siete segundos sin suceder nada, cierra los ojos y tranquiliza su postura. Tampoco oía nada mínimamente extraño.

Ya esperaba una contramedida o algo así, cosa que nunca llegó.

Lo que si trajo este imprevisto fue muchos corazones acelerados y caras de preocupación.

La destrucción improvisada lo había traído a la entrada principal donde muchos de los caballeros y sirvientes mantenían un grado de miedo dibujado en sus rostros. La presencia que percibían como extraña cambia a asombro cuando se dan cuenta de que el tipo parado vistiendo un traje colorido era el muchacho que los había protegido de los horribles enemigos.

¿Qué estaba pasando?

Yamato sospecha que la posible culpable estuviese cerca. Ella habría observado como le daba una paliza a su hija en algún momento y actuó en consecuencia.

No podía darse el lujo de perder el tiempo si es que todavía seguía aquí.

¡Debía encontrarla ahora!

"E-eh ¿S-Señor?". Una de las sirvientes jóvenes vestida de forma sencilla es la única voz que obtiene valor para preguntar por el. Ni lejos ni cerca, en un punto intermedio donde las grietas provocadas no la tocaron.

Es normal quedarse paralizado de miedo cuando quedas literalmente entre dos paredes salidas del piso. El resto casualmente estaba bien ileso.

El super hombre parpadea varias veces y cala su mirada en ella. Su voz lo había hecho salir de sus pensamientos.

Para no asustarla le regala una diminuta sonrisa, patrocinada por el sujeto original, que intenta calmar el mal ánimo.

"Disculpen el desorden". Yamato prende su cuerpo en vuelo y regresa por donde vino. La joven lo ve irse hasta lo último terminar cayendo en seco desmayada, asustando a los demás.

¿Fue la mejor idea? No, pero se mostró algo avergonzado.

Yamato regresa con el resto del equipo sin que exista otro ataque. Solo estaban conmocionados por lo que acababa de ocurrir.

Observa a la joven intrusa herida, viva pero inconsciente. Parte de la mitad de su cuerpo estaba quemado, algo de sangre se pronunciaba de entre las terribles manchas que el hechizo extraño le dejó .

No se trató de una ilusión o de una distracción conveniente, verdaderamente intentaron acabar con su vida.

Esto reavivó la furia que anteriormente estaba manejando posterior al secuestro de prim y olga. No era porque fuese un enemigo sino porque ha sido descartada de una manera muy bestia por alguien que se suponía era inocente.

Quien diría que debajo de esa cara habría alguien muy diferente.

"Los problemas jamás dejan de tocar a la puerta". Presiona los puños. "Esto es señal de que debemos movilizarnos". Posa su mirada en los espectadores principales. "Alicia, kuro, maia necesito que salgan y apacigüen el estado ansioso que tienen los civiles afuera, el caos que provoqué aquí no se puede tomar a la ligera. Mantengan los ojos bien abiertos ante cualquier sospechoso". Los tres nombrados asienten inconscientemente, la seriedad que un sujeto levitando en el aire y que hizo un agujero en el suelo del tercer piso emana es fuerte. "Lauren". La otra nombrada reacciona al corto llamado acercándose un poco. "¿Tienes algo que pueda sanarla?".

"Claro que si, amo". Otro tic nervioso se hace notar en la cara de yamato, un pequeño rastro de gracia casi se escapa de la mujer por esa reacción. "Es de bajo nivel pero creo funcionará muy bien".

"Bien, intenta salvarle la vida. La necesitamos por más información". Ahora su mirada obtiene peso y cae en la forma física de la elfa híbrida quien salta un poco del susto. Su cuerpo actúa en reflejo.

En sus ojos se mostraba el conflicto tormentoso de que hacer ahora, cual paso seguir o que decisión tomar. Los constantes latidos de su corazón le daban mucha credibilidad a esas razones.

Olga le dio tantos años de libertad que ahora se sentía perdida.

El suspira, un papel intimidante la han vuelto un torbellino de emociones.

'Es lo que más se merece ahora'

"Navi". La esfera de luz se aproxima rodeando su cuerpo. "Necesito que…". Antes de que pueda dar sus órdenes la tierra empieza a temblar.

Un movimiento errático singular que tomar por sorpresa a todo el mundo tanto dentro como fuera del edificio. La gente se toma entre ellos o se sujetan de paredes cercanas con tal de resistir este fenómeno inesperado. Lo que quedaba de ventanas y cristales terminaron de romperse, varios tuvieron que hacer un esfuerzo extra para que esos fragmentos no golpearan a nadie.

Piedras saltaban de poco a más por la intensidad de la fuerza natural.

Pronto una ola de viento muy fuerte azota la ciudad de Geofu con algo de fuerza. La presión obliga de nuevo a protegerse de salir volando o de que algo los llegue a golpear.

Nadie entendía que estaba pasando, yamato se desplaza al cielo en un horizontal despegue que el viento no detiene al ejercer un poco de fuerza en su cuerpo. Navi decide no quedarse atrás y se posiciona detrás del superhombre en un punto central para que no sea arrastrada al otro lado de la ciudad.

La curiosidad es poderosa.

Lo que llega a sus ojos es una cantidad de luz blanca muy fuerte provenir en dirección lejana al este de la ciudad. La naturaleza misma con su oscura nubosidad no fueron obstáculos para que tan brillante efecto haga su aparición.

Durante este evento de proporciones extrañas parecidas a la caída de un meteorito o una explosión de gran calibre, yamato utiliza su visión mejorada para ver desde donde está de donde venía esto.

Amplificando su vista con muchísima facilidad debido al amplio arsenal de habilidades del kryptoniano, puede encontrar el origen del problema. Sus ojos calan en la ciudad de Rad que se encontraba en una situación no muy buena y sumamente irregular.

Una mujer de cabello corto, color negro, vistiendo un escaso kimono sudado se encontraba acostada en el suelo boca arriba respirando con dificultad mientras se encontraba dentro de una cúpula destellante y transparente de magia. El templo del brillo que regalaba una imagen elegante y visible de su entorno religioso, ahora se encontraba sin techo ni pisos debido a una poderosa explosión de viento proveniente de la misma mujer agonizante.

Literalmente estaba partido por la mitad

Muchos cuerpos se encontraban rodeando el páramo cercano al lugar, el número de muertos no superaba al de los vivos quienes sufrieron graves heridas.

Los muros de la ciudad en sí se hallaba milagrosamente en pie, salvándose edificaciones con respiraciones dentro.

Para un evento de este calibre que no haya tantas partes cercenadas de cuerpos rondando por más lugares de la misma ciudad todavía era un logro.

El símbolo que se encontraba en su ropa interior estaba dibujándose por su piel como un hilo de serpientes forzando un camino. Por el marcaje de tal exhibición el dolor debía ser insoportable, esto se comprueba en los espasmos salvajes y los arcos que su espalda realizaba.

Sus ojos se abrieron y los gritos no se hicieron esperar.

"¡¿Qué esta pasando?!". Yamato termina de enfocarse, esto no pintaba bien.

"¡Una de las princesas esta sufriendo un ataque!". No entendía a qué se debía este efecto mágico que se desprendía inusualmente de ese sitio. En lo poco que ha visto su personaje verla sufrir de esta manera pata nada ligada a la lujuria es sorprendente.

No había tiempo de dar esta noticia al resto, el mismo se encargaría.

Sin perder más tiempo mueve su cuerpo al camino de la súper velocidad alcanzando un estado casi borroso.

Las nubes nunca tuvieron oportunidad.

En menos de dos segundos ya se hallaba flotando encima de la desaparecida entrada principal. El epicentro del desastre empezó a disminuir su salvaje ventolera, un vórtice de luz sólida hacia el cielo se formaba con cada que el tiempo pasaba.

Verla removerse del dolor sin un conocimiento claro que le estaba afectando tanto era molesto.

"Podrías… avisar… cuando… hagas eso...". La voz cansada e irritada de navi se escucha descendiendo en su hombro derecho. "¡Casi me incinero!"

La hada recupera su compostura al ignorar una diminuta sonrisa del superhombre y observa el evento desarrollándose en tierra con un ojo analítico. El descontrol mágico era terrible.

No era buena señal que esta tempestad mágica se redujera con solo hacer presencia. No era normal.

Yamato desciende e intenta acercarse, no tenía un plan ni idea de que hacer pero quedarse de brazos cruzados tampoco era una solución. Navi se sentía muy abrumada por la intensidad de la ola mágica concentrada que no paraba de emanar.

La mala sensación se cumple cuando dos vórtices de energía se forman a ambos lados del cuerpo de la mujer llamada kaguya. El contorno de dos puños del tamaño de un cuerpo humano promedio se dibujan en el aire comenzando a llenarse de un color blanco muy sólido.

Tenían la insana apariencia de dos manos muy malhechas que dejaban a cualquiera inquieto por el crujido que hacían los dedos al moverse.

El superhéroe no tuvo tiempo de decir nada o de moverse al ver sus piernas atrapadas por un grupo de sanguijuelas e insectos con formas parecidas a un escarabajo que rompieron el suelo debajo de sus pies (Los mismos aparecidos en la ova). Ahí es donde los puños cobran vida y tomando esta distracción a una rapidez que no pasa desapercibida al ojo de yamato, recibe el poderoso choque que manda a su cuerpo volar como una pelota de béisbol bateada con mucha fuerza.

Los colores azul y rojo que vestían su cuerpo se perdieron cuanto más se alejaba.

Todo sucedía en cuestión de segundos, los sentidos del hombre se apagaron e inconsciente volaba rumbo por donde había venido. Navi estaba estática, su invocador desapareció en poco más de un segundo dejándola sola.

Los insectos que en apariencia solo en su cabeza tenían aspecto humano se lanzaron en su dirección con la finalidad de agarrarla. La reacción, aunque tarde llega al momento de esquivar una pata de las varias que se encontraban. Su primera opción fue huir, elevarse tanto que no puedan alcanzarla y luego volar en dirección de yamato. Esto se tranca con tantas de esas cosas disparando un líquido pegajoso verde de sus pequeñas colas puntiagudas cortando su paso.

Ella entendió que si eso le llegaba a tocar seria su fin, sin sus alas estaría completamente indefensa. Agrega también ese par de manos brillantes que cruzaron sus dedos actuando como una barrera entre kaguya y ellos quienes lanzaban el viscoso liquido provocando extraños daños.

Navi creía que los insectos le pertenecían a esta entidad por como volaron a su invocador, tras esta acometida en contra esa línea pensante cambió.

La mujer arqueaba excesivamente su espalda, hilos de sangre caían de su boca y ojos.

Era imposible que le pudiesen robar la inocencia a un hada que no tiene un cuerpo físico por lo que la muerte estaba plasmada como una definitiva.

Los insectos de ojos alocados sin punto fijo vieron como la esfera de blanco pasa a rojo en un cambio muy veloz. Si tuviera que contar habría al menos veinte bichos feos, diez en paso hacia ella y los otros pegando al suelo aquel ser brillante de solo dos manos.

Sin yamato ahí para guiar o proteger su integridad no le quedaba de otra.

¿Alguien ha visto un hada sin cuerpo completo perder los estribos? Pues...

Uno de los bichos se desliza lejos tras una tacleada bien dada por el lado derecho de su horrible rostro. La piel áspera del ser no detuvo su voluntad.

Otro de ellos termina igual que su compañero al lado opuesto. El tercero a su izquierda salta e intenta alcanzarla tratando de envolverla con sus patas, navi se eleva rápido y hunde su cuerpo brillante en su cabeza.

Un ligero giro por el suelo y abanica su cuerpo como una espada recta que retrocede a otro bicho.

Sus golpes carecían de ser mortales pero generaba esa incertidumbre de cómo esto era posible.

Navi se movía de lado a lado en elevaciones pequeñas como si fuese un boxeador dando saltos cortos. En rasgos generales el que lograse realizar esta hazaña la llenaba de mucho orgullo.

Haber visto como luchaba su compañero vestido de verde elegido por el gran árbol le daba a sus movimientos más vida.

Su peso en ataque era parecido al golpe de un ladrillo bien lanzado.

Sus inexistentes puños estaban muy calientes.

Los siguientes dos que intentaron tocarla se vieron repelidos por un fuerte golpe llevado a las mandíbulas. Ambos cuerpos giraron una vez antes de caer.

"¡Creyeron mal! ¡No soy una debilucha!".

Todo seguiría su curso actual de no ser por el par de manos que desaparecen el daño que estaban recibiendo en una brillante presión mágica que liberan mandando lejos a los que tenia encima.

Navi tiene que desplazarse de izquierda a derecha muy rápido para no ser arrollada por lo que fueron balas de carne.

Los dedos crujen de una forma muy asquerosa al dejar de estar entrelazados, la mano derecha arroja su palma contra el suelo provocando una fuerte ráfaga de viento específicamente dentro del mismo suelo.

Un geiser de insectos emerge de entre la destrucción, muchos destrozados o de plano hechos polvo y jugo. La cantidad de muerte provocada de un solo golpe no era algo para tomarse a la ligera.

Parte de insectos moribundos cae en la palma de la otra mano solo para ser aplastados sin piedad. Un charco de sangre y vísceras es lo que brota de entre los dedos, manchando lo que en su largo tiempo fue un piso pulcro.

El ritmo vuelve a cambiar en siete nuevas partes de lo que quedaba del suelo intacto de donde salieron insectos más grandes que no se vieron afectados por el ataque. Estos se lanzan al cuerpo inerte de la miko agonizante y cubren por completo su persona. Las manos intentan regresar al plano defensivo pero por alguna extraña razón estos insectos lograron bloquear su apresurado avance.

No importa cuanta fuerza ejerciera no lograba nada.

La aura agresiva junto a un pequeño mini temblor es el desenlace que este choque de batalla provocaban.

Navi seguía liberando su obstinada fuerza en contra de los bichos que no detenían su idea de querer atraparla, el espíritu del hada era poderoso pero no invencible. Lo que hacía era una proeza en toda regla de la palabra, las demás hadas estarían sorprendidas por este nivel de carácter.

De nuevo una presión mágica detiene toda acción de pelea que estaba ocurriendo, la intensidad con la que aparece es mucho más profunda que la vivida minutos antes. Los cuerpos vivos se hallaban temblando, no de miedo sino del grado amenazante con el que estaba afectando.

El vórtice mágico que cubría el cuerpo de la mujer de cabello corto aumenta su velocidad a un punto donde se fusiona en sí mismo y explota en una expansiva ola desmembrado a los que estaban cerca.

Los que no se hallaban tan próximos salen volando a los alrededores cercanos a las escaleras, navi entre ellos rebota varias veces entre charcos de sangre inocente y tierra como si fuera una pelota.

Recobra el sentido y agita a los lados su cuerpo para sacarse el aturdimiento, los insectos grandes estaban en la misma línea de desarrollo con uno que otro problema de patas rotas o de plano sin ella.

Era bueno que fuese un poco más resistente que el hada promedio o tendría un ala quebrada.

Esclarece su visión de entre tanta destrucción ejercida por el poder mágico de la mujer, los restos de vida inocente apagada por el inicio descontrolado de una entidad desconocida la dejaba muy molesta.

¿Quién se creía? ¿Ganondorf?

En el aire se cernía la malicia de aquello que los hizo volar, una risa escalofriante se abre paso entre la incertidumbre de aquellos que aún pueden pensar.

Estas eran señales que le estaban empujando al hada a tomar la idea de la huida y encontrar al chico desaparecido. Había logrado mucho en cuestión de retrasar al enemigo luchando fuera de lo que estaba acostumbrada, ahora le tocaba a su invocador tomar la batuta y terminar esto.

Los insectos gruñen en una sinfonía que llama su atención, en posición defensiva y muy cautelosos, ella entra en el paquete de los que observan a la figura femenina antes agonizante de pie en total esplendor desde lo que queda del templo.

Su cuerpo estaba lleno de líneas y símbolos extraños que brillan en un continuo vaivén, sus ojos brillaban en un amarillo muy intenso llenos de múltiples emociones que no podía describir por lo rápido que cambiaban. Su cabello despeinado baila al ritmo del viento antes forzado.

Sus ropas antes presentables, ahora yacían hecha tirones dejando a la vista un seno, la mitad del otro y parte de su intimidad. Era como si no le importara el como se viera, para este individuo eran mínimas.

Parpadea varias veces, su mano derecha se posiciona al nivel de sus ojos y la aprieta varias veces. Hace lo mismo con la otra mano, estira los músculos levantando por encima de su cabeza los brazos.

Con estos bien estirados un cúmulo de energía se manifiesta sin aviso en las palmas de sus manos. Los insectos obtienen una actitud muy errática en respuesta al poder mágico que estaba cargando, sin pensarlo más la oleada maltrecha se lanza de asalto.

No llega a ser cubierto en su totalidad cuando los mismos insectos vuelan en pedazos por la carga mágica que sale en defensa de su portador mediante una onda explosiva.

Los pedazos de cuerpos no humanos se desparraman por el terreno natural cubriendo de líquido verdoso piedras inocentes.

La cabeza de un insecto cae en la palma de su mano y lo parte en pedazos al ejercer fuerza con una sonrisa cínica.

Navi vio este nivel de crueldad con mucho cuidado, del lugar de donde estaba nunca se movió por el impacto visual que fue todo esto.

A este punto sabía que este enemigo estaba fuera de sus posibilidades. Diablos, ya temía en siquiera poder acertarle un solo golpe. ¡Debía encontrar a yamato!

Ejerciendo su fuerza de voluntad debilitada deja que los insectos tomen el papel de distracciones para ejecutar su escape y se empieza a desplazar por donde lanzaron al superhombre. Hasta ese momento no fue víctima de ninguna entrada directa hacia ella, el daño recibido se trató del resto atacando y ella contratacando.

Tal vez si no agarraba el mismo papel hostil que el resto no trataría de darle con un ataque mágico.

El núcleo de navi se aceleraba con tal de escapar de ese lugar del que no podía hacer nada, las sanguijuelas restantes seguían tratando de alcanzar un pedazo de su piel tatuada siendo quemadas y evaporadas en menos de unos cuantos microsegundos.

En eso su pequeño cuerpo deja de responderle, paralizado en el aire su respiración se congela. Sus alas dejan de moverse al ritmo de la huida, sus temores crecen al sentir como en ves de avanzar, retrocede.

Varias cabezas de insectos aterrizan cerca de ella en un pequeño circo sangriento, la naturaleza vil de este regalo visual no la deja más tranquila.

"¿Qué es…". Una voz distorsionada que llega desde atrás la llena de escalofríos. "lo que…". Su cuerpo hace un giro dándole cara a la mujer ocupando una mirada sombreada proyectada totalmente con una mano apuntándole. "eres tu…?".

'¡¿Por qué preguntas como si fuera la rara aquí?!'

Si tuviera boca estaría apretando los dientes al máximo para soportar este percance.

Como si fuera poco se da cuenta que su cuerpo comenzaba a soltar pequeñas partículas que eran absorbidas por kaguya.

El cansancio quería apoderarse de ella.

¡Le estaba robando la energía vital!

En la desesperación que su mente alterada radicaba en esta situación destructiva, una nueva gran explosión sacude los cimientos cercanos. Kaguya voltea en extremo por la cantidad excesiva de intenciones asesinas que desprendía aquel que se atrevía a entrar en su presencia.

Dos pares de ojos observan a un insecto parecido a los escarabajos con aspecto humano del principio solo que más enorme y grotesco. Poseía espinas filosas en su espalda, sus dientes eran de pesadilla y su rostro podría hacerle la competencia al de un payaso proveniente de los peores lugares del planeta.

Levanta en alto su cuerpo usando sus cuatros patas puntiagudas y estira su trasero por debajo para usarlo como un cañón que es accionada al segundo de verlo. El líquido pegajoso verde de antes es disparado a una alta velocidad que no es visto por ninguno de los dos espectadores hasta que es muy tarde, el cuerpo de kaguya es más afectado que el de navi al ser el blanco principal del ataque.

El cuerpo del hada choca con las escaleras y el cuerpo de la miko atraviesa toda la estructura con mucha brutalidad dejando tras de sí un gran agujero. La madera que había sobrevivido ante todo culminaba su vida partida en miles de pedazos.

Navi cae por los escalones contando de arriba hacia abajo en pequeños golpes que le hacen daño.

Sus fuerzas se hallaban al mínimo, escatima en un severo nivel de daño indirecto que la tiene sin capacidad de volar.

Esa cosa de un solo golpe consiguió hacer la misma escena que lo acontecido con yamato, ambos desaparecieron de la vista.

Un grito desgarrador llega a sus oídos, el insecto chilla en una escala grave, mientras mira el cielo. Pequeñas grietas se crean en el suelo por donde insectos parecidos a los del inicio rompen y se juntan con el más grande.

Un pequeño ejército de bichos se forma en segundos dejando un implacable hedor a muerte que se extiende por cada que el insecto grande sigue chillando.

Si antes sus posibilidades de vida eran pocas, ahora disminuían a casi cero. Era evidente que sería devorada por este grupo antinatural de asesinos.

Estaba sola, no había señal de otra vida humana cercana a su visión. La destrucción sangrienta era lo que más llenaba sus ojos.

Deteniendo su vista al cielo, el insecto principal hace sonar su cuello en donde se encontraba y con una simple mirada el resto de los pequeños se lanzaba al ruedo. Una sonrisa salvaje demostraba cuanto pedía el objetivo, quizás después de ella el resto de los humanos sobrevivientes serian los siguientes.

Maldecía en sus adentros, no era propio de ella pero la situación lo ameritaba.

La desesperación carcome y sus fuerzas se reducen a sólo una cosa…

"¡Yamato!". A viva voz el nombre de su invocador es dicho con las últimas fuerzas moldeadas por su voluntad. Si el escucharía o no su implícita suplica no lo sabía.

Lo que no sabía era que el súper oído lograba lo imposible.

Estando tan cerca no cerraría los ojos, ha tenido un tiempo largo de aventuras y la experiencia le ha dado la fuerza para afrontar los problemas de frente.

La presencias de un par de dientes filosos desaparecen en línea contando diez. Una pequeña brisa llega a su cuerpo de donde se suponía estaban estos insectos pequeños.

Las desapariciones repentinas hizo detener el avance de los bichos que miraron a todos lados buscando a los perdidos sin éxito. Una sombra en el cielo los empujó a mirar.

"¿Buscaban algo?". Navi escuchando la voz del superhombre supo que ya nada podía estar perdido. Yamato, el hombre que portaba la capa de un alienígena regresaba al sitio de donde nunca tuvo que irse.

Entre sus manos cargaba una masa pegada a la fuerza de los pequeños insectos que estaban por tocar al hada. Las caras de horror y sorpresa quedaron implícitas en los cuerpos que yacían muertos.

El insecto mayor le ruge en rabia como quejándose por esta presencia ridícula.

Sin entender muy bien que es lo que quería decir, lo ve como una exigencia de que le devolviera a sus ¿hijos?. Usando un pequeño esfuerzo arroja la bola deformada y sangrienta a la cara del insecto grande quien aumenta la presión en sus músculos para quitarse del medio.

Yamato toma este momento para bajar y corroborar el estado del hada. La toma entre sus manos revisando hasta lo más mínimo en su pequeño cuerpo, terminando con sus alas que tenían uno que otro golpe.

Un ruido bajo sus pies le avisa que debe regresar al aire, con esto evita que un puñado de sanguijuelas los agarren

"¿Estas bien?". El superhombre estaba aliviado de que siguiera con vida, dejarla sola con el enemigo en la cara lo tuvo muy ansioso.

"He tenido… días peores…". Los recuerdos de las pasadas aventuras llegan a su mente, la nostalgia se pega un poco en su núcleo. El cansancio en su voz intuía que opuso mucha resistencia hasta terminar en este estado.

"¿Luchaste contra ellos?". Tenia curiosidad.

"Solo con los pequeños… querían comerme… les di dolor a cambio…". Un cambio rápido de colores entre rojo y blanco evidencia su participación anterior.

De solo imaginar lo que habría hecho lo dejaba con una sonrisa, cortesía en su mayoría del verdadero hombre de acero.

"Hiciste un buen trabajo, navi". Un orgullo muy fuerte brota de su pequeño núcleo, no es como si fuera a admitir que sus palabras le dieron mucho ánimo. "Me has dejado sin palabras". No es para menos que la hada considerada una molestia por muchos haya regalado golpes con el tamaño de su cuerpo.

¿Tendría que ser algo parecido a un cabezazo volador?

Muchas preguntas y nada de tiempo al reaccionar nuevamente moviéndose a un lado para dejar pasar un líquido verde lanzado a una alta velocidad. Ambos observan a la criatura con la cola apuntando en su dirección. Una sonrisa enloquecida adornaba perfectamente su rostro, un gruñido bravo es su respuesta a quien fue.

Yamato reconoció al insecto como un semejante al que kaguya parió forzada por el mago que ella conocía, sólo que más grande y feo. ¿O era el mismo?

Un poco más y agarraba la forma del verdugo que aparecía en el castillo de salazar o tomaba la forma del payaso asesino que atormentaba niños en aquella famosa película.

"¿Sabes… de quien… es esa cosa…?". Navi reposa en el pecho del superhéroe, tanto contacto físico le permitió descansar un poco. Cosquillas nacen de su núcleo por el abrazo protector.

Los ojos de yamato escanean la zona en búsqueda de la persona en concreto que cría y manipula insectos. Unos cuantos segundos dura su persecución visual donde sólo encuentra cadáveres y mucha gente herida.

"Se de quien es, lo raro es que no está presente". El insecto vuelve al ataque con su artillería viscosa propulsada dejando a yamato esquivando sin problemas, evitando soltar a su compañera.

Un color rojo se enciende en los ojos del superhéroe con mucha intensidad el cual usa a su voluntad soltado en un ataque de luz. La tierra se raya con la fuerza del impacto entrando y destruyendo a lo que se ponía en el medio, los insectos pequeños en su mayoría fueron cortados en pedazos. El insecto grande se aleja de la masacre de un salto, toda la sangre de los que estaban vivos se esparce sin que se pueda hacer nada. Cabezas, patas, órganos, todo hecho un caos bien cocinado.

Con el último de ellos convertido en brocheta, los escombros de lo que quedaba del templo se caen a un lado diferente presionado por un par de manos transparentes ya conocidas. La figura femenina de kaguya no podía estar en peor estado. La mitad de su cuerpo estaba sin tatuajes y lleno de muchos cortes sangrantes.

Un ojo amarillo los veía lleno de mucha rabia, mientras que el otro ojo marrón estaba apagado como si la conciencia en el no estuviese activa.

El goteo constante de sangre dejaba su condición actual muy clara, varias heridas estaban abiertas.

Sus ropas de la cintura para arriba ya no estaban, sus senos desnudos saludaban en un rebote completo. Lo único que evitaba un contacto directo con la brisa húmeda y fresca del ambiente era el papel escrito pegado en sus labios inferiores.

No era como si le importara que la vieran sin nada.

"Es raro verla llena de dibujos muy random en su piel". Fue lo primero que se le vino a la mente al verla así, parte de la influencia del superhombre que no se dejaba llevar por los senos desnudos.

A yamato le recuerda a cierta marca de maldición

"Su poder mágico… no es el mismo del… inicio…". Navi analiza a kaguya utilizando la poca energía que ha obtenido por descansar un poco. "Ese insecto le hizo algo… ese líquido verde debe ser… el problema…".

El joven superhéroe asiente por la información concedida, si las marcas en su cuerpo desaparecieron eso debe ser la señal. El insecto vuelca toda su atención en la miko de pie, sus dientes suenan en un crujido violento y divertido.

Su objetivo estaba aún vivo.

"Es mi turno de detener todo esto". Las claras intenciones asesinas de los dos personajes dilataban la siguiente parte del enfrentamiento, quería creer que el insecto creado específicamente para matar un dios sería capaz de tal cosa. Como estaban las cosas no estaba seguro.

Las dos manos se materializan en frente de kaguya, el insecto se coloca en una posición medio retorcida inclinando mucho su cabeza hacia atrás mientras sus patas se estiran a los lados.

Lo que sigue es un salto rápido a la derecha con el que desplaza muy puntual en cierto rango no tan cercano al de kaguya. Este en un errático movimiento de su cola prende en potencia su líquido verde, una masa de sanguijuelas ya rondaba en círculos esperando la señal para darle caza.

Esta vez kaguya se defiende colocando las manos grandes transparentes frente a ella como escudo rellenado a la máxima potencia que podía usar en esa circunstancia. Las palmas se resquebrajan al contacto causando una sorpresa en su rostro muy grande e impactando su persona una vez más.

Al momento de volver a saltar en un arranque de velocidad, yamato se adelanta por un segundo de diferencia e intercepta el paso propinado un fuerte puñetazo que lo deja rebotando varias veces. Si se viera en cámara lenta tendríamos la imagen literalmente de como la piel del insecto se hunde escandalosamente dejando los dientes bien apretados pero no rotos.

"Mareo… mareo…".Navi habla aún pegada a su cuerpo. Yamato se disculpa y la transporta a uno de los edificios destruidos cercanos que aún poseían una pared. "Si seguimos vivos… te golpeare…". La deja en el piso que aún queda sin daño.

El solo ríe a eso. "Tendrás que formarte".

Yamato despega y aterriza de nuevo al campo de batalla.

Con el insecto recuperando la compostura, o lo que fuera que tuviera, toma nota de como los músculos de su cara se baten en un remolino que le regresa a la normalidad. Un chillido es su acción rápida con el que dirige a las sanguijuelas rodear al superhombre en un rollo circular. La fuerza de la corriente aumentaba con cada que se acercaba a su persona, el insecto mayor creía tener las cartas a su favor.

Usando una habilidad característica, inhala aire a sus pulmones haciendo que los músculos del torso se expandan hasta que las sanguijuelas estén lo más cerca posible. Los ojos del gran insecto se inquietan ante la extraña acción de soplido helado que congela por completo a la ola de sanguijuelas que disponía bajo su pata.

La escena se describe como un circulo de hielo con estacas filosas que rodea la figura poderosa de yamato, quien de un simple puñetazo los quiebra en pedazos.

El superhéroe sonríe, el insecto gruñe.

Ruge más hondo en intentar generar temor, cosa que no logra. Haciendo presión en sus dientes, fuerza sus patas a moverse en extrema velocidad y en un parpadeo, ya no está. No demora en encontrar al presente insecto que se encuentra alejado y encima de un edificio afectado. Vuelve a desaparecer en otro parpadeo y se ubica en otro edificio.

Una sonrisa maligna es lo que muestra su cara, yamato siente que se está burlando diciendo que es mucho más rápido que el. Ahora es cuando los colores se intensifican y cambian todo en su cuerpo. No podía permitir está clase de insulto, su orgullo no se lo permitía.

Los trajes de superhéroe se intercambian rápido, el azul pasa a ser rojo y amarillo. Su cuerpo entra en un estado vibrante y rayos eléctricos se despliegan en un rollo continuo. A los ojos del insecto queda el espacio donde estaba vacío, lo cual deja su búsqueda en movimientos erráticos.

Dos toques en su costado y el hombre de rojo saluda sin inconveniente. Lleno de furia arremete con su pata diestra a ese sitio, tocando nada más que tierra y aire. Otros toques al otro lado de su costado lo vuelven a saludar. Repite su mismo ataque con el que falla. Las burlas enfadaban al insecto.

"Si crees que me has superado en velocidad, estas muy equivocado". Yamato desaparece y deja al insecto muy atento a cualquier aparición. Marca todos los lados posibles por los que haría acto de presencia, estaba implícita sus ganas de empalar al tipo burlón. Aún con la suficiente atención no pudo evitar una lluvia de golpes que salía de todos lados. Era como si algo invisible e intocable lo estuviese asaltando sin poder hacer nada para esquivarlo.

Dos remolinos especialmente hechos por un par de brazos a una súper velocidad lo empujan a volar por los aires.

Aterriza de manera no muy buena a tierra y lanza sus ráfagas pegajosas.

"¿Todavía quieres jugar?". El joven se desplaza de un lado a otro haciendo muecas burlonas.

Un grito femenino corta la concentración en los dos, los ojos caen en kaguya sosteniendo un aura poderoso de ira que levanta el polvo y declara sus intenciones como asesinas. Sus tatuajes no se vieron afectados, sin embargo sus heridas habían empeorado en la mitad de su cuerpo.

Yamato viendo que la situación se volvía pesada, regresa al traje del súper hombre en una nueva lluvia de colores.

La energía translúcida se manifiesta como un auténtico cañón donde se dispara a una enorme potencia toda una carga mágica que intenta hacer daño al dúo desigual. Ambos se alejan del daño desintegrador que había hecho mella en la tierra y se recomponen a una distancia notable.

Kaguya vuelve al ataque en un nuevo intento e ignora por completo sus heridas. Yamato sabía que mientras siguiera usando la fuerza del hombre de acero, un golpe de magia lo comenzaría a debilitar. Pero eso no lo detendrá.

Dos nuevas explosiones en la tierra levantan la vida de nuevas sanguijuelas que se desesperan en abalanzarse sobre los humanos llenos de poder. Yamato reacciona usando el aliento helado y kaguya se precipita, en medio de un sangrado mayor, una nueva carga mágica. Un congelamiento explosivo convirtió esta mezcla en una molestia para el insecto mayor.

Dos manos transparentes son invocadas nuevamente a una extrema velocidad a través de dos torbellinos, estas se abalanzan sobre el insecto quien termina encerrado entre sus dedos antes de intentar escapar. Su cuerpo es apretado de una manera muy salvaje, presionado contra la tierra en un empeño de estallar su cabeza.

Cambiando su objetivo, arremete contra el superhombre intentando conectar un derechazo que es esquivado sin problemas. A esto le prosigue una serie de puños y patadas que son también evitados en un margen extendido por la rabia.

La corriente mágica en su cuerpo aumenta y redirigida a su brazo izquierdo para ganar velocidad.

CRACK

El puño conectado en el rostro de yamato no sólo resultó en un ataque fallido, sino en el quiebre de varios huesos de la mano zurda. Kaguya queda anonada por el daño, más aún que solo le movió el rostro al superhéroe un poco.

Usó la mano que no tenía tatuajes.

"No se quien se supone que eres, pero ese puñetazo no fue malo". Agarra su muñeca e inspecciona su herida. "¿Quieres que te enseñe como es uno verdadero? Porque esto sanará en tres semanas".

Acto seguido y utilizando un poco de su fuerza le impacta un golpe a la altura de la boca del estómago, con su mano izquierda. El cuerpo de la mujer vuelve a ser violentado en un empuje no tan masivo que la hace dar vueltas por el suelo.

Las restricciones del insecto se deshacen en un ruido de cristal.

"Este cuerpo… es muy débil…". Con una rodilla en el suelo, kaguya es un desastre sangriento. "Fe… y… creencia… muy baja…". Un volumen de sangre escupe de su boca, la fuerza permanecía pero el servidor actual no funcionaba a su máxima capacidad. "Duele…".

En esas condiciones lamentables su fuerza fue aplastada y forzada por el desagradable toque de unos malditos insectos.

A sus ojos alcanza a ver como el otro sujeto de azul y rojo se abalanza contra el insecto propinado los primeros ganchos a la mandíbula que levantan su cuerpo. Este responde elevando sus patas y chocando por los hombros al joven quien aguanta su peso y le hace retroceder mediante un empujón.

Ignorando la pelea que ambos tenían decide concentrarse en saber cual era el problema. Un resplandor nada llamativo rodea su cuerpo buscando el posible conflicto que está teniendo ese cuerpo.

La respuesta no termina de llegar cuando el superhéroe embiste su persona con el cuerpo completo. Sangre y tierra sacuden los restos vegetales que a duras penas sobreviven.

A yamato lo habían arrojado como un saco de papas por el insecto que lo tomó del tobillo y lo hizo volar.

Viendo que la durabilidad del superhombre es mucho mayor, kaguya es quien estuvo peor.

El insecto prepara una nueva carga pegajosa, su rabo entra en un estado de espasmos veloces que apresura para lanzar. Yamato se adelanta en posicionarse en frente de kaguya y desliza sus ojos en un lanzamiento caluroso con el que combate el ataque.

La visión de calor y este líquido verde se terminan evaporando para consternación del insecto quien se hallaba con la rabia en aumento.

Una nueva confrontación se apodera del segundo que las patas y los puños se encuentran, la suciedad se eleva con cada que los dos pelean. En un transversal de velocidad, yamato vuela todas sus patas en un plano borroso de su brazo diestro. Agarra su cabeza aún conectada a su cuerpo y la estrella contra el suelo, unas tres veces. La última se encargaría de enterrar su cuerpo en una gran pila de tierra llena de su propia sangre.

Esto produjo un efecto muy negativo en el insecto quien desata una oleada poderosa de magia al cielo. Yamato se prepara al verle alzarse cubierto por una capa de luz purpura oscura que regenera lo que perdió.

Las espinas de su espalda crecen en exceso y su filo mejora, los gruñidos se manifiestan con la boca llena de baba sangrienta.

Los sentidos de superhéroe se vuelven locos cuando estas astillas son lanzadas al aire dispersas, terminan rodeando todo en un gran círculo.

El objetivo era más que cantado.

Regresando a sus sentidos, kaguya se ve afectada por la abrumadora presencia de ataque que no le queda más que levantar un muro mágico con lo último de sus energías. Yamato sabe que si no obtiene la mayor atención del insecto para que lance todo lo posible sobre él, navi podría estar en severo peligro.

Usando su fuerza y velocidad, se acerca para propinarle un nuevo gancho a la mandíbula y un directo a la sien zurda. Acabando las vueltas que se dio por el ataque, el insecto ruge en composición de su rasgos sanados y se dispone a arrojar en ráfaga cortante sus proyectiles.

Humanos y hada no creyeron en que las cosas podrían ponerse peor.

Lo siguiente fue un nivel de destrucción muy pesado que no deja claro nada debido al humo levantado. Piedras diminutas caen a tierra como último afectado del desorden.

Nada se detuvo hasta que la última aguja en el cielo desapareciera.

El insecto estaba sediento de cumplir con su responsabilidad por la que fue traído a ese mundo, eliminar a otro dios. Quería que la sangre corriera, aquel líquido espeso del que tanto ha probado para darle sentido a su vida.

El camino estaba desprovisto de visión posible pasados los segundos de la explosiones, el humo alentó mucho su motivación y eso lo lleno de emoción.

La figura de kaguya es la primera en ser visible tras desaparecer un poco el humo, de rodillas y pintada de mucha sangre, alzaba el brazo frente a ella en una temblorosa voluntad que apenas daba indicación que seguía viva. Los rasguños y moretones que antes se veían claros, ahora eran una piel llena de huecos pequeños.

La presencia del superhombre no se hallaba por ningún lado, lo más cercano a una señal de que estuvo ahí era su capa roja que se encontraba arruinada y hecha casi nada que pueda ser salvable.

Esto daba por hecho que ese contrincante raro de gran fuerza, fue eliminado por completo.

Es el ego quien levanta esa sonrisa cínica e irritante de ese rostro tenebroso, sentando una base triunfante sobre sus hombros gruesos.

En un enorme radio de cuadras la ciudad de rad perdió mucho en daños materiales de lo que podría haberse imaginado, quizás uno que otro superviviente pero nunca se sabrá a ciencia cierta.

El insecto toma un respiro y camina en dirección a su objetivo, se divertía por la dantesca imagen que, la ahora mujer decadente, mostraba ante la misma naturaleza destruida.

¿Lastima? ¿Paciencia?

¿Qué era eso para un insecto creado para el asesinato de deidades?

El brazo de kaguya cae debido al dolor excesivo que no podía soportar más, sus fuerzas se encontraban agotadas, saboteadas y sin permitir reflejar una buena imagen.

Un resultado humillante muy exacto.

El dolor humano quebrantaba su psique, respirar y estirar un musculo dolían mucho. Su anfitrión no era para menos en este misma consecuencia, afectada por la abrasiva demostración.

¿Qué tan mal debe estar su mente al saber que esta cerca de morir y que su adoración no pudo hacer nada?

El rostro del insecto aparece ante sus ojos agachados, burlón e inhumano al estilo predilecto de los malvados. Su lengua pegajosa raspa y limpia un buen trato de sangre caída por su mejilla izquierda. El asqueo no necesariamente provenía de su ser, las emociones reprimidas se filtraron sin posibilidad de remediarlo.

Seguiría manejando su propósito de no ser por una imponente explosión que se ejecuta atravesando su espalda y escapando entre su estómago y el corazón, dejando un grave destrozo sangriento. La cara de sumo sobresalto queda abierta de par en par, al bajar su cabeza nota una figura vestida de azul que no debería estar ahí.

"Maldito monstruo". Yamato se dirige a él con una mirada muy seria, juntando a su vez que en sus manos están la mitad del corazón y parte de su estómago aún palpitando. El desastre sanguinario que pintaba el piso se completaba con los pedazos de huesos esparcidos del esqueleto.

Principal pulverizado: La columna vertebral.

Usando su fuerza abismal vuela en pedazos lo que tenia entre manos, un parpadeo para los ojos incrédulos del insecto afectado. Sin perder la adrenalina del momento, levanta al insecto con sus dos manos libres en áreas sin dañar de su cuerpo y se elevan con una impresionante velocidad hasta lo más alto del cielo. Restos de sangre se desintegran mientras más ascendía.

Llega a la atmósfera terrestre donde las cosas se ponen difíciles para el insecto donde ya es imposible respirar. Lo suelta al espacio en un pequeño despliegue de sus dedos y con toda la fuerza a la que puede recurrir yamato, planta un feroz gancho a la mandíbula. El sonido de la carne siendo arrancada es silenciado por el vacío que trata esa nada, los ojos temblorosos del insecto podían intentar dar fe de ello.

Visceral vistazo a la apariencia masacrada del adversario no humano termina con una poderosa carga calorífica de sus ojos a alto grado de potencia que parte el cuerpo en cuatro partes.

Los ahora pedazos de su cuerpo fueron cayendo a la tierra convirtiendo su faceta en una llamarada de fuego que se extingue en poco tiempo.

La última cosa que quedaba del insecto, ahora exterminado, era la cabeza que había quedado con un semblante neutral con la lengua afuera. Yamato la agarra por encima de su calvicie, presencia de primera mano el tacto áspero del que es un insecto nacido del trasero de una mujer.

Áspera y rasposa, una combinación desagradable.

Ahora que lo pensaba, esta era la primera vez que tenía una cabeza en sus manos. ¿Debería gritar o algo?

Le da una mirada en blanco y tonta por este resultado, el poder del kryptoniano quizás evitaba que hiciera el ridículo después de participar en un asesinato muy sádico.

Decide pensar en eso para otro momento, ahora necesitaba atender a la chica en graves problemas. Pega la cabeza a su costado como si se tratara de un balón de fútbol y empieza el descenso a una velocidad con la que no se chamusque.

Aterriza frente a kaguya quien aún se encuentra en la misma posición sin que haya ocurrido otra cosa. No es que no quiera, no puede debido al alto número de heridas en su cuerpo. La entidad en sí misma estaba tratando de sanarla desde el principio del primer cruce, pero algo hizo esa bestia asquerosa que dejaba sin efecto sus intentos, dejando paso a un pequeño mínimo que permitía seguir con vida a su anfitriona… apenas…

Un resplandor comienza a formarse en el centro del pecho femenino, comienza a expandirse por todo el cuerpo cubriéndolo al completo en menos de un segundo. La capa de luz se vuelve sólida, manifestando unas líneas delgadas que se van separando de la mujer a una pequeña distancia de sus cabezas. Una esfera de color plateado se va formando de un diminuto tamaño, alcanzando la altura de la pared de una casa promedio.

Dentro no se podía alcanzar a ver nada, solo ondas brillantes y mucho humo.

Yamato se para firme esperando una agresión, lo que recibe a cambio es su cuerpo siendo cubierto por el aura multicolor actuando en un remolino intenso. Esto deja confundido al joven que no se esperaba esto.

Y la esfera se desvanece en un cúmulo de partículas que caen sobre kaguya en quien observamos como todas sus heridas sanan a mucha velocidad. Un último suspiro donde una ola de humo escapa de su boca y cae de cuerpo completo al suelo.

La inconsciencia es un regalo exacto para alguien forzado a un andar peligroso del que no tenía control. Yamato espera un par de segundos por si algo más ocurre y tenga que actuar.

Como si leyeran su mente ocurre lo impensado, un brillo poderoso aparece debajo de kaguya formando una figura parecida a un copo de nieve, trazado en tierra que explota de forma nuclear.

Con los ojos protegidos, yamato sigue usando el aura de colores que se vuelve más intenso con cada segundo que este fenómeno prosiga. Lo extraño ocurría de que no sentía como que estuviese siendo atacado, este enorme brillo de luz parecía darle algo de tranquilidad aún cuando estaba evitando salir volando por el efecto del viento.

Transcurrido un tiempo muy pequeño, el evento brillante se detiene. Los colores de su cuerpo se apagan, el vistazo general parece no haber cambiado de entre la destrucción.

Examina su cuerpo y no encuentra nada inusual, el cuerpo seguía igual de fuerte por la sangre kryptoniana. La vulnerabilidad por magia no se puso a prueba.

Sin entender que esta pasando, rápidamente usa su visión y hace un recorrido rápido en un movimiento semicircular por toda la ciudad. En un primer vistazo todo sigue igual de destrozado, en cuanto a edificaciones se trata.

Por otro lado, lo que sigue es algo que deja sorprendido a yamato.

¿La gente muerta había revivido? ¿Cómo es posible?

Adultos y niños perecidos durante el inesperado retumbar de la fuerza de esa entidad imprudente, estaban de regreso. La incredulidad, el miedo y la sorpresa se transmitía de persona en persona, algunos gritos, otros llantos, pero la reacción general era de escándalo.

¿Hacer un espectáculo mágico explosivo y luego reparar todo como si no pasara nada?

¡Arregla los edificios también! ¡Vago!

"¡Yamato!". Su nombre siendo casi gritado por una voz conocida lo deja ciertamente tranquilo. Navi echa en vuelo hasta él, chocando con su pecho en el proceso.

"¡Navi! ¡¿Estas bien?!". La toma entre sus manos y levanta su pequeño cuerpo.

"¡¿Que si me encuentro bien?!". La hada se levanta y mueve su cuerpo de un lado a otro. "¡Estoy renovada!". Hizo sonidos con su boca que demostraban entusiasmo. "¡Con esta energía le habría pateado el trasero a ese estúpido insecto!". Era como ver a un niño pequeño después de haber ingerido más azúcar de lo normal, estaba muy eléctrica.

Navi se percata del resto cercenado del insecto y le da muchas vueltas. Esto llama la atención por lo singular del asunto.

Atención que lo pasma cuando la cabeza se derrite hacia dentro, los ojos se hunden y la cavidad interna del cráneo queda visible. No falta decir que navi se aleja por lo asqueroso que fue.

Una última lastima para aquel insecto.

Su único pensamiento, que no descanse en paz.

Quitando todo eso de lado, corre en ayuda de la miko desnuda y examina su cuerpo sin tocarlo. Su visión mejorada no detecta nada en lo absoluto, ninguna herida abierta ni adentro ni afuera, su corazón latía bien y sus pulmones trabajan con normalidad.

La pregunta aquí no era ¿Qué clase de magia de alto nivel habrá usado? Sino ¿Qué sacrificó para realizar todo esto?

Que el sepa, nada es gratis en esta vida, mucho menos en estos mundos donde la muerte ronda cada esquina.

Lo dejaría ser por ahora, muchas preguntas, poco tiempo.

"Se acercan". El aviso del hada pone en énfasis a los civiles que se acercaba por un lado. "Por aquí también". Volteando la vista al otro lado, las guerreras que guardaban protección para kaguya y vestían atuendos escasos parecidos al de su gobernante, caminaban también hacia ellos. Podía contar tal vez más de quince.

¿La ropa no se vio afectada?

De otra manera, quizás actuaría de manera más elocuente como haría el verdadero portador de ese uniforme. Sin embargo, ha tenido ya sus incidentes pasados en el tiempo que lleva ahí y realmente no quería sentirse paranoico de otro ataque.

La línea entre todos y yamato era aceptable, no estaban muy cerca. La búsqueda de respuestas es lo que llama a todos, en especial los civiles quienes fueron tomados por sorpresa, asesinados en su pequeña parte y traídos de vuelta como si nada.

No los podías culpar.

"¿Quién…?". Tal vez su presencia daba el crédito perfecto a la intimidación por la falta de daño o sangre propia. La que tenía en sus manos no contaba como suya pero si daba algo de pavor.

Vamos, un sujeto vestido de azul con una `S` grande en el pecho es muy extraño veas por donde lo veas.

"Todos con calma, el peligro ya ha pasado". Yamato dirige sus palabras a ambos lados. "No soy un enemigo, la amenaza ya ha sido neutralizada". Tratar de imitar al boyscout azul era exceder los límites de la amabilidad.

"¿Q-que es lo que ha pasado?". Uno de las chicas que tenían la tarea de proteger a kaguya dentro del templo es quien toma la palabra. "¿Q-quién eres tú?".

Los números justicieros se apoderan de sus sentidos al escuchar esa pregunta, posicionando sus manos en la cintura e inflando mucho su pecho, expresa sus palabras.

"Yo soy súper yamato, el hombre de acero". La increíble confianza con la que decía esta presentación era máxima. "Esta mujer de aquí fue atacada por un ser extraño del que ya me encargué ". Navi es quien, en una habilidosa muestra de vuelo rápido, arrebata una capa desamparada cercana de una fémina y se la trae a yamato para que cubra a kaguya.

Decir que estar mudo por estas acciones es quedarse corto, más viniendo que esa esfera de luz con alas que jamás en sus vidas habían visto.

"Todos están a salvo ahora, agrúpense en grupos y revisen el área para empezar a dar orden. La limpieza de los destrozos viene después". El cuerpo de kaguya es tomado entre sus manos sin problemas y la lleva a una de las chicas del templo. "No he avistado otra amenaza cerca de aquí, de momento la ciudad está limpia". Ningún habitante le quitaba el ojo de encima, las chicas se hallaban sin palabras por tal obra. Alimentado casi por el otro aspecto de su personalidad que sería el fijarse más detalladamente en el cuerpo del muchacho que el supe traje permitía ver.

Algunos civiles tuvieron la dicha de tener conocimiento sobre el fenómeno violento acontecido al estar asomados en ventanas, esa terquedad por dejarse dominar por la curiosidad los había llevado al extremo de casi ser asesinados por el último ataque explosivo del difunto insecto.

Digamos que el muchacho de azul tenia mucha credibilidad si los sonrojos en sus mejillas eran algo.

"Debo volver a geofu, ustedes encárguense del resto". Una de las chicas quería preguntar algo más pero yamato corta el intento cuando su cuerpo empieza a levitar un par de pies. "Sé que tienen preguntas, pero por ahora, mantengan la mente fuerte. Las cosas allá afuera son un caos, las demás ciudades fueron atacadas y estoy intentando solucionar todo esto".

Uno de los capitanes principales de la fuerza protectora de la ciudad tendría un dolor de cabeza por ese dato, desconocer es una cosa pero morir y regresar en un parpadeo lo tenía muy confundido.

"¡¿Escucharon o no?!". El mover errático de navi sobresalta a todos. "¡Muevan esas piernas ahora! ¡El tiempo es corto!".

Una gota de sudor baja de la sien de yamato por la cantidad de energía con la que ordenaba a todos. Nadie cedió en llevar la contraria, tomaron la palabra y corrieron como pollos.

Pequeña y mandona, una bola de luz muy particular.

Mientras aquí percibían todo con la cabeza llena de confusión, en geofu el estrés de la muerte jala de los hilos como marionetas.

En cierto sentido, dejar este lugar y a kaguya tirados sin cerciorarse que no estén seguros daban mucho problema. Por otro lado, las complicaciones existentes con el resto de princesas, elfa y ex diosa tenían más prioridad. No podía estar en dos sitios a la vez.

Le preocupaba que el mago idiota de los insectos no estuviese presente o cerca de ahí. Las maquinaciones de un desquiciado como ese estarían en constante flujo, viendo que su creación fue convertida en polvo por alguien desconocido.

El escape es lo más sensato teniendo su posición.

La dicha de confiarse era una soga al cuello, lo mismo se decía a sí mismo.

Lo que todavía no tenía respuesta era ¿Si esta cosa venía de la otra línea de tiempo o ya era algo que existía aquí?

Yamato marcha en un vuelo plano y normal dejando al resto del público con la boca abierta. Alguno se rascaba los ojos, otros se desmayaron de la impresión.

Nadie entendía que sucedió exactamente, les dejaron tras su resurrección un regalo derrumbado de edificios y casas junto al templo de kaguya. También los rastros de sangre y el olor nauseabundo.

Durante el correteo muchos vieron a la inconsciente miko y se dieron cuenta de que estaban conociendo otra reacción de la gobernante que no fuera una máscara plana y sin emociones.

Daba gracia la cantidad de sinsentido que desconociendo todo el panorama nadie se dio cuenta, incluyendo al propio superhéroe, de una marca parecida a la que el tiene en su mano, aparecido en el centro del pecho de la mujer inconsciente. El tatuado podía ser igual, pero el símbolo del medio era el de una cadena.


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Geofu se hallaba en un gran nerviosismo debido al repentino evento que casi los arrastra fuera de sus dos pies. Los ojos no se despegaban de los agujeros abiertos en las paredes, pensando que en cualquier momento entraría un mal dañino a sus vidas.

Un ojo observador externo sabría de inmediato que no se encontraba nada horroroso cerca ni lejos, ciertamente el campo seguía lleno de charcos de sangre, cortesía de la madre naturaleza con su lluvia.

Miles de cuerpos enemigos se amontonaban en un lado debido a la fuerza del viento, partes internas y externas daban el adorno perfecto que generaba un mensaje hostil sin haberlo creado voluntariamente.

¿Cómo le dices tu a una ciudad entera, sobreviviente, de que nada hostil hacia ellos está pasando?

De vuelta en el edificio principal de la ciudad, nuestras protagonistas se mantuvieron serenas por un par de segundos antes de correr fuera del edificio. Maia, sorpresivamente, es la primera en abandonar el cuarto. Seguidos de Alicia y kuro, quien recibe el aviso de laurendeau que se encargaría de la joven.

Excusa atenta que elabora su mente al segundo que detecta una corriente mágica muy agresiva provenir del norte apenas todo se detiene.

Chloe es quien se queda arrodillada e inmóvil en el suelo. Lo que sea que haya acontecido afuera le era indiferente, por ella que se caiga el cielo y destruya el mundo.

Fuera del castillo, el desorden era enorme. La gente no sabía para dónde esconderse, escombros y cuerpos desmembrados bloqueaban caminos principales. Este evento de aire lleno la cabeza de muchos con posibles ideas de una nueva invasión.

Sus gobernantes apenas rindieron contra los que se atravesaron en el medio y aquel muchacho desapareció.

No podías culpar a nadie sobre estar armado, los niños más osados entraban en este paquete.

Pasos pequeños eran los que daban con cada que intentaban avanzar, los ciudadanos asustados pedían su ayuda o exigían sus habilidades para protegerlos, lo cual dificultaba el paso.

Les tomó unos cuantos minutos llegar a la entrada principal, llena de huecos que hasta hace nada estaban tapados por madera y pedazos de piedra improvisados. Los guerreros sobrevivientes les hicieron espacio entre la multitud con órdenes leves que no implicaban desesperarse.

Tomaron las escaleras que daban a la zona de vigilancia y lo que llegaron a ver del exterior era lo que podrían imaginar. Todo el área recaía en un mancha grande de sangre y sus pintores sin vida se encontraban amontonados en un lado.

Por la dirección del desorden intuían que el evento mágico provenía del rumbo donde estaban las otras ciudades faltantes.

Yamato habría adelantado una visita no esperada.


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Un intervalo de tiempo pasa y el superhéroe regresa ha geofu sin su capa roja puesta. Navi se sujetaba de su espalda, invirtiendo su tiempo para divertirse con el paisaje mientras no usa sus alas y planea a una velocidad considerable, pero sin perder tiempo.

El clima estaba en una leve brisa llena de pocas gotas de agua, el despertar del irresponsable dios de kaguya forzó a la naturaleza cambiar.

"Mira todo lo que se puede ver desde aquí". La voz del hada llama a la curiosidad del súper hombre.

"¿No puedes hacer lo mismo?". Una pregunta normal sin un ápice de burla.

"Hasta cierto punto, el aire resulta muy resistente a cierta altura. En cambio, tu eres una mole que atraviesa el cielo como si nada". Un pequeño jugueteo en su tono de voz.

Sobrevolando los muros, podía darse cuenta del estado actual de la ciudad posterior al repentino despliegue de viento que generó mucho desastre. Ventanas rotas y una que otra puerta doblada, aparte de estos detalles, todo seguía igual posterior al daño de la invasión.

Haciendo uso de sus súper sentidos se dedica a la búsqueda del resto del equipo improvisado. Al segundo sus ojos captan las figuras femeninas de las princesas junto al caballero superior en el centro de la ciudad, maia le daba indicaciones a un grupo de jovenes, Alicia ordenaba al resto de guerreros y kuro ayudaba a cargar algunas cosas.

Cambia su visión al castillo encontrando la presencia de la ex diosa con los ojos cerrados, extendiendo por todo el cuerpo de la infante herida un aura azulado que ya tenía la mayor parte de sus heridas curadas. El cansancio en su cara era evidente.

A quien no encontró fue a la elfo híbrida, mano derecha y caballero de olga discordia. Revisó los espacios cercanos del edificio y no obtuvo presencia alguna de ella. Ni una respiración que se asemeje a la que recuerda.

¿Decidió irse a pesar de su advertencia?

Esa idiota...

Decide volar directo a la ubicación de laurendeau para dar detalles de lo acontecido hace apenas nada. Desciende por el agujero que el mismo hizo y aterriza soltando un leve suspiro. Corre por la dirección que recuerda, volviendo a intentar de nuevo encontrar el paradero de chloe usando sus ojos.

Llega a la habitación del inicio con una búsqueda más que fallida.

"¡Amo!". Laurendeau se levanta apresurada al volver a ver al superhéroe ahora cubierto de manchas de tierra, un olor desagradable y sin su capa. "¿¡Que ha pasado!? ¿¡Estas bien!?". Toma entre sus manos su rostro y comienza a examinarlo detenidamente.

Un tic nervioso en su ojo salta con cada que le nombra amo. Navi es quien ríe al verle tan avergonzado.

"Estoy bien, estoy bien.". La bondad del kryptoniano original superaba con creces la mezquina actitud que quería usar para zafarse, el cariño de esas manos no lo entendía. No estaba acostumbrado a que alguien se preocupara así. "El dios de kaguya es quien desató todo este problema".

Ella frunce el ceño con esa mención y suelta su rostro en el proceso.

"¿Hablaste con el?".

"No, me mando a volar a los segundos de ponerme enfrente". Da una mirada fastidiada, laurendeau suelta un insulto por lo bajo.

"Pero eso fue por culpa de los insectos que aparecieron de la nada". Navi habla posicionándose en el hombro de yamato.

"¿Insectos?". Una pequeña confusión se enciende en la ex diosa.

"¿Recuerdas el final de kaguya en la línea de tiempo original?". La rubia asiente pensando porque quería recordarle una escena asquerosa. "Un insecto parecido al que salió de su trasero apareció de improvisto frente a nosotros. Estaba cien por cien dedicado a acabar con ese dios controlando el cuerpo de kaguya. Era bastante fuerte".

"¿Tan fuerte era?".

"Resistió buenos golpes que fácilmente le cortarían la cabeza a alguien y tenía ataques mágicos que hicieron mucha destrucción". La mujer quedaba sorprendida. "Lo más destacable era el líquido pegajoso que disparaba desde su trasero, el ataque no era gran cosa pero su efecto en la deidad lo volvió débil.

"¿Te afectó también a ti?". Ella se preocupaba más.

"No, gracias a los rápidos reflejos nunca me llegó a pegar". Por el aspecto que tenía, laurendeau pensaba que estaba herido.

"¡También habían escarabajos y sanguijuelas!". Laurendeau se sobresalta ante esas palabras, la hada quería remarcar eso. "Yo me puse a pelear contra ellos después que el invocador desapareciera". Un orgullo increíble hace asombrar a la elfa, yamato se ríe un poco.

"Es un hada con trucos bajo la manga". Seguía maravillada ante la acción descrita, pequeña y poderosa acompañante.

Otra idea llega a su cabeza.

"¿Encontraste al culpable?". Yamato niega en un movimiento tranquilo de cabeza a los lados.

"Intente buscarlo al acabar con el insecto, no estaba por ningún lado". Se le hizo extraño que siendo ese monstruo una de sus creaciones capaces de alcanzar un estado muy alto de poder, no estuviese cerca contemplando como un típico villano de estas historias.

Laurendeau le molestaba que ese sujeto no esté ya muerto.

"¿Hubo muchas muertes durante este incidente?". Quería saber.

"Al principio si, la sangre de mucha gente había sido derramada. Sin embargo, este dios realizó un acto que en mi opinión es extraño". Esa esfera en el aire aún llama su atención. "Básicamente revivió a todas las personas que perdieron la vida por su propia culpa". La sorpresa en los ojos de la ex diosa no tenían donde parar. "Kaguya también fue sanada en su totalidad, examine su cuerpo y nada de lo que le sucedió quedaba".

Miles de pensamientos e ideas cruzaron la mente de la mujer, unas dando plan a cosaa que no ti3nen sentido.

¿Ese idiota orgulloso ayudando porque si?

¿Tan mal estaban sus capacidades que decidió ser extremista?

Algo no cuadraba y quería saber sus intenciones.

"Otra cosa". Esto era algo que debía saber. "Estuve revisando rápidamente pueblos y lugares cercanos, quería ver el nivel de daño que produjo el acto mágico. Me llevé la grata sorpresa de que la ola de impacto fue en una sola dirección". Esto confunde a la ex deidad. "Este retumbar solo nos afectó en gran medida a nosotros, la ciudad de ken fue poco afectada y varios pueblos quedaron casi ilesos. De resto en dirección a las otras ciudades no hubo nada, quizás magos que detecten magia se habrán dado cuenta pero de resto, no les pasó nada".

Esto hundió más en confusión a la mujer.

"Es muy extraño… ¿Mi llegada tendrá algo que ver con eso?".

Tampoco daba claridad al joven superhéroe

"Es lo más probable, ¿Tal vez quería llamar tu atención?".

Lleva una mano al mentón.

"¿No fue demasiado caos solo para hacer eso?".

Levanta una ceja.

"De lo que recuerdo de muchos sitios, a los dioses les encantan entradas dramáticas". Ciertos videojuegos y animes llegan a su mente. "¿No le deberás dinero o algo así?".

"No se porque piensas de mi como alguien que tiene deudas mortales aparte de perder esta realidad millones de veces". Le da una mirada plana.

"¿No es así?".

"¡Por supuesto que no! Ya tengo suficientes cadenas como para agregar deudas tontas a mi lista".

El se ríe un poco, ella se enoja un poco.

"Esta bien…". Un pequeño poof sale de su propia boca, amargar su ánimo más del que estaba teniendo no haría nada diferente. "Solo espero que la psique de kaguya no se haya afectado mucho".

Yamato retrocede en creer que eso sea posible, kaguya era una construcción falsa que resguarda una simple dama tras un castillo de naipes muy delgados.

"Descansa por ahora, amo". Le empezaba a molestar esa palabra. "Has hecho demasiado, más de lo que una vez pude creer. Destruiste mis expectativas y llenaste el fondo con una realidad nueva". Lleva una mano a su pecho y una mano al pecho del muchacho, el agradecimiento que sentía por él eran muy grandes. Si comparaba su mano con la de ella, eran más grandes

"Estamos avanzando que es lo importante". Las imágenes de dos chicas faltantes llegan a su mente. "¿Qué haremos con olga y prim? Intenté localizarlas usando todo lo que podía hacer pero no las encontré. Es como si se las hubiera tragado la tierra".

Los ojos de la mujer se abren muy fuerte para cambiarlos por un ceño fruncido.

"Ella dijo que estarían en alguna parte de eostia, si el hechizo no se completó eso quiere decir que están cubiertas de una capa mágica que cierra por completo la capacidad de dar un rastro".

"¿Qué tan segura estás sobre lo que acabas de decir?".

"Muy segura, vi lo que les sucedió". Un poco de enojo se muestra en su cara. "Al ser esta niña la que las alejo de nosotros, ella es quien puede ayudarnos a encontrarlas".

Si estaban así, entonces tenían la llave justo en sus propias manos.

El iba a decir algo más pero se muerde la lengua. Su visita a la ciudad de luu-luu no era relevante ahora, mejor guardar esa poca vergüenza en un baúl. ¿Quién diría que ese golpe lo llevaría a ken?

"¿Cómo está ella?". Recordando que no están solos, la figura tirada en el suelo de la habitación es inspeccionada por navi. "Su estado no es bonito".

"Estable por ahora, hice lo que estaba a mi alcance pero algunas quemaduras quedarán como cicatrices". Se entristeció en saber de que ya su fuerza no era lo que solía ser. "No se cuando despertara, lo más probable que le tome horas".

Asienten en comprensión, eso fue un duro choque emocional.

"¿Y Chloe?".

"Ella se fue… la mirada en sus ojos no cabía otra cosa que no fuera irse". Ella hubiese querido hacer algo para persuadirla que se detuviera, pero ese vacío en su mirada evitó que hablara.

"Que tercos son los elfos oscuros". Yamato hace un ruido con la boca mostrando su disgusto. "No importa de que universo sean, siempre son problemáticos".

"No es que ello sea su culpa, amo". Laurendeau entiende el desdén del muchacho, relacionarse o tener contacto con otras razas siempre ha resultado difícil. El pasado siempre tendrá una espina atrapada en las generaciones.

"Invocador, no ganarás nada con molestarte". La vista de navi flotando frente a sus ojos detuvo su acción. "Esto es parte de la aventura, a veces nada sale como uno quiere".

La presión en su puño se deshace, un profundo suspiro es usado para tranquilizar sus nervios. Ese aspecto injusticia quería salir.

"No pensaré más en esto de momento, tenemos otras prioridades". Entre sus brazos carga el cuerpo inconsciente de la joven. "Ella es nuestra pequeña fuente de información que debemos proteger, si la dejamos sola es muy probable que vuelvan al trabajo de querer matarla otra vez".

La deja en los brazos de la alta elfa.

"Hay mucha organización que hacer, cosas por decir y preparación para lo que viene". El la mira fijamente a los ojos mostrando toda su confianza en ella. La influencia de boyscout se notaba mucho.

"Aún debemos alcanzar los otros castillos, necesito que todas estén bien". Ella frunce el ceño. "No quiero vivir de nuevo en ese maldito infierno". Esa sensación de impotencia se llenaba con odio.

Navi se posiciona encima de su cabeza, apoyaba de sobra esas palabras.

"Vamos". Daba una simple orden.

El grupo se concentra y se retira de la habitación donde se encontraban. Al bajar por los solitarios pasillos de la edificación y salir al exterior caminando, ciudadanos y guerreros cercanos se sorprendieron al verlos.

Un hombre joven vistiendo un traje de dos colores, una hermosa alta elfa cargando a una joven herida de cabello rosa y una pequeña bola de luz con alas que descansaba encima de la misma dama. Una imagen que nadie esperaría recibir.

Los nervios y la incomodidad le ganaron a laurendeau al tener tanta gente curiosa viéndolos avanzar. No es que la atención estuviese fuera de su costumbre, pero han pasado tantos años existiendo en la soledad absoluta que volver a tener esta dicha era muy embarazoso.

Tal vez salir no fue una buena idea teniendo en cuenta que esta vistiendo una única ropa y sin calzado. Fríos perversos rascaron sus tobillos y subieron hasta los muslos en un pequeño vaivén que sería fatal de no ser por el calor inconsciente que lleva en sus brazos.

Las emociones del momento hicieron olvidar su estado actual.

Por otro lado, la caminata recta del superhombre se debía más que todo al kryptoniano quien saludaba gente todos los días. Para alguien que vivió una vida solitaria en su mayor parte, esto resultaba muy excesivo.

La que si estaba tranquila era navi quien sólo descansaba ignorando el parloteo de alrededor.

Pronto llegaron al centro de la ciudad donde tomaron por sorpresa al trío de guerreros que sacudían órdenes a la gente. Alicia es quien se acerca primero.

"¡Yamato!". Era extraño escuchar su nombre venir de la guerrera. Maia observaba detenidamente al muchacho y la falta de su capa roja. Kuro pensaba que el chico solo era problemas en un tono de humor.

"¿Qué rayos fue lo que pasó?".

"Bueno, es un poco difícil de explicar realmente...".

Las explicaciones llegaron y las dudas tardaron en eliminarse.

¿Es fácil asimilar que otro nombrado dios fue doblegado?

Más de uno tenía los ojos bien abiertos, el superhombre no se corto en ningún segundo al contar la experiencia al público. La preocupación por la sacerdotisa estaba dibujado en sus caras.

Convertido su persona en el centro de atención de casi toda la ciudad, los residentes sentían una seguridad muy diferente a la que tenían antes del ataque. No entendían ni sabían quién era este muchacho con poderes que iban más allá de toda lógica conocida en este mundo, la desconfianza existe pero no podían negar que el les dio una nueva oportunidad para vivir.

Hablar frente a tanta gente resultaba extraño, expresar sus acciones con una voz sencilla y seria ganaba al espectador. Incluido a los niños, quien lo diría.

Punto a favor al tener este pedido.


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En diferentes sitios alejados de las ciudades principales, ocurre la calamidad que la ex diosa ya no puede controlar. Grietas se crean en mitad del entorno dejando vislumbrar una pequeña cantidad de viento sin razón, cosa que espanta a los animales cercanos y hacen bailar objetos inanimados para el gusto tonto de alguien inexistente.

De la primera abertura sale una figura adolescente con ojos rosados y cabello azul amarrado en dos colas que pasa su cintura. Su mente está plagada en la única idea de huir de lo que le persigue, las ropas rasgadas que la hacen pasar como una estudiante de algún instituto se encontraba bastante rasgada pero no era motivo suficiente para detenerse. Sin pararse a pensar porque su visión cambió de estar en el centro de una ciudad al paramo natural, seguiría agotando las fuerzas de sus piernas.


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La segunda abertura nos trae en un empuje forzado a una mujer adulta joven muy confundida, ojos morados y cabello negro que mal cae de rodillas en un suelo seco. Esa área de sus piernas es donde recibe cortes ligeros que evitan dudas sobre esto siendo un sueño. Sus ropas la definen como una monja dedicada, una vida dibujada como la líder humana de su mundo.

No tenia idea de donde estaba.


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En la última alerta, la presencia de otra mujer joven quien aterriza de espaldas al suelo producto de un choque de poderes contra un enemigo demoníaco. Pelo color morado y unos ojos verdes que se sienten derrotados tras perder su espada y creer que su familia está muerta.

Sin nada a que llamar hogar, en esta tierra extraña...

¿Qué depara su vida?

Observa el cielo con poca gracia, esperaba una luna y le dieron un espacio completamente bloqueado por las nubes. Irónico.

CONTINUARA...


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Notas del autor:

Muy buenas chicos, espero que les haya gustado este cap. Hubiese querido que fuera más largo pero creo que hasta ahí es como puedo cerrarlo adecuadamente.

Dudas, consultas y análisis en los comentarios. Muchas gracias.