Tokyo Revengers le pertenece a Ken Wakui

Semi-AU


Kakucho empezaba a creer que cada persona llegaba al mundo marcado desde antes de abrir los ojos por primera con un castigo. Posiblemente a causa de lo que haya hecho su vida pasada.

Y quizás su castigo fue estar solo en la otra vida. Esa vida que le toco.

Porque si no, ¿por qué cada persona que amaba se marchaba de su vida?

Sus padres.

Izana.

Y aunque siguio rodeado de personas luego de la muerte de Izana, gente de Tenjiku, sabía que no era ni por asomo lo mismo.

Nunca lo sería.

Cuando sus padres murieron, ellos se llevaron una mitad suya con ellos.

Kakucho era apenas niño que ni pasaba de los ocho años cuando quedó solo y creyó firmemente que el dolor nunca se iría de su pecho.

Pero entonces ocurrió, aquel chico de cabello albino apareció en su mundo y logró, sin él pensarlo y seguro sin proponerlo, que no pensará más en aquella ausencia de un lado de su corazón y que el sol brillara de nuevo en su infancia.

Tanto así, que Kakucho volvió a tener sueños.

Sueños tontos e inocentes que fueron efímeros.

Porque su felicidad duro poco.

Porque en su utopía no se dio cuenta (al menos no a tiempo) e Izana murió entre su propia soledad.

Y dejando aquel zarcillo enterrado en aquel montículo de tierra, Kakucho no solo volvió a recordar la ausencia de aquella mitad, sino que esta vez ambos lados estaban ahora vacíos.

Izana se había terminado por llevar todo de él.

Y nunca más se volverían a llenar.

Era ahora un cascarón vacío vagando por el mundo.

Ya no tenía nada que perder ni nada que lo hiciera sentir.

Porque desde que dejó aquel arete en el montículo de tierra, Kakucho aceptó, luego de ser tan ingenuo, que llegó a ese mundo simplemente para estar solo junto a su amiga soledad.

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Wakui! Ya no me hagas sufrir mas a mi Kaku-chan y regresarme su sonrisita Y-Y