Los personajes no me pertenecen, solo los uso para mi esparcimiento y diversión, son propiedad intelectual de su creadora. Por el contrario la historia si es mia.


CAPITULO 2

DETESTO TU FANATISMO

Victorioso y sin un solo rasguño un piloto alemán regresaba a una de las principales pistas de aterrizaje tomadas por el ejército alemán, el aeródromo de Pitomnik. Tras descender de su Me109 el joven de cabellos negros como la noche recibió una carta de su asistente de vuelo antes de ir a revisar su nave.

- ¿Porque no la dejaste con mis cosas? – Cuestiona el piloto quitándose su gorro de vuelo.

- Órdenes superiores Her Capitán Von Black. – Respondió el joven asistente.

El no respondió pero tras tomar el sobre, lo abre dándole una rápida mirada a la nota y en verdad se molesto.

- Prepararlo con un par de tanques extras para viajar a Berlín Klaus… malditas fiestas nazis… – Dijo por lo bajo. – Regresare en una hora. Y no olvides reponer las municiones. – Finalizo para dirigirse a su barraca.

En el camino muchos lo saludaron, pues era uno de los mejores Ases que tenían en el frente occidental. Era el único piloto de esa base en ser galardonado con la Cruz de caballero de la Cruz de Hierro. Entregada por el mismísimo Herman Goering junto con su ascenso a Capitán, por su actuación sobresaliente en Francia e Inglaterra. Pese a recibir las otras Cruses de Hierro desde que comenzó la guerra, él a diferencia de sus compañeros solo la llevaba por protocolo. Lo que muchos creían era que al igual que su hermano, fiel al partido, pero su lucha distaba mucho de la visión de este. Llego hasta su habitación privada y tras darse una ducha rápida se cambio mientras tomaba un café recién hecho por otro de sus asistentes de tierra. El ser uno de los mejores tenía sus beneficios, desde agua caliente hasta mejores víveres, no solo por ser el hermano menor de un Her SS-Oberführer más temidos de las SS, tanto por enemigos y aliados, si no porque se había ganado el respeto de sus compañeros en el campo de batalla. En su trayecto bélico había sido alcanzado un par de veces por artillería, haciendo que solo tuviera un aterrizaje aparatoso en la frontera francesa, pero sin ningún rasguño. Solo en una ocasión casi es derribado por un piloto británico el cual no pudo terminar su cometido por haber agotado sus municiones en las costas de Dunkerque, mismo piloto que tuvo el placer de conocer tras aterrizar tras las líneas enemigas sin combustible.

Una vez aseado y cambiado tomo su diario personal donde miro una fotografía suya con una niña a la que sonrió y la guardo en este. Con un pequeño bolso de mano fue nuevamente hacia la pista donde los mecánicos tenían su Me 109 preparado y listo para su viaje. A pesar del cansancio que tenia por su poco descanso, decidió partir pasado el mediodía. De esta manera llegaría al anochecer a la capital de su país. Luego de reabastecerse en Kiev y posteriormente en Konin una de las ciudades de la Polonia Ocupada se dirigió finalmente a Berlín. Al aterrizar en la pista un elegante caballero con un uniforme negro lo aguardaba expectante. Tras descender y pedir a los mecánicos de la pista que le dieran mantenimiento a su nave se dirigió al encuentro de este.

- Tanto tiempo hermano. – Comienza el alvino caballero.

- ¡Her Oberführer! – Saluda militarmente. Mientras que el mencionado lo hace en el saludo del partido Nazi.

- Se supone que deberías saludar de otra manera. – Dice bajando su mano.

- Aun no es obligatorio hermano. – Responde mientras le da un abrazo.

- ¡Tanto tiempo! – Responde mirando a su hermano con orgullo y viendo las marcas de su nave que ya eran demasiadas para el fuselaje. – Y por lo que me entere eres el terror de esos cerdos.

- Son combatientes tan valientes como lo fueron los franceses y los ingleses.

- Deja de humanizarlos son salvajes. – Responde con molestia.

- ¿Y me preguntas porque no te escribo? – Responde Zafiro con fastidio.

- Mañana habrá una fiesta en honor al Führer y al partido.

- Preferiría estar con mis hombres. Los rusos están realizando una contraofensiva.

- Créeme se que te conviene, además no podrán contra nuestras fuerzas. – Contesta con tranquilidad.

- Dirás que "te" conviene hermano.

- Eres un héroe del partido y quería presentarte en persona.

- No sirvo para esto y lo sabes.

- Creo que tenemos un trato hermano. Tú haces lo que te digo y yo mantengo alejada a la Gestapo.

- Hablas con la Gestapo y le digo de nuestra bisabuela polaca.

- La Babá era tan alemana como nosotros. – Responde molesto.

- Mejor cuéntame de tu flamante esposa. – Dice para cambiar de tema.

- ¿De Esmeralda?

- Según me dijeron es asquerosamente rica.

- Créeme que no es por la posición, es una mujer increíble y muy bella… aunque sí. ¡Es espantosamente rica! – Finaliza riendo haciendo que su hermano se contagie de la risa.

Fueron hasta el casino donde ambos tomaron una copa de Jägermeister para ponerse al día mientras aguardaban la cena y fumaban un cigarrillo. Al menos de las cosas que Zafiro quería saber, pues no estaba de acuerdo con la política del partido y mucho menos de las cosas que de seguro hacia su hermano. Más allá de ser su hermano, él tenía que seguirle el juego del buen soldado, pues alguien lo esperaba en su casa en las afueras de su ciudad natal, Núremberg.

- Puedes quedarte en casa hermano. – Ofrece Diamante. – Sera más cómodo que estar en una barraca.

- Saldré en la mañana a nuestra casa. Quiero ver como esta.

- No le falta nada a esa pequeña. – Contesta con algo de desprecio.

- Es tu sobrina hermano. – Responde tratando de hacerlo entender.

- Es por lo único que esta suelta y no, no lo es.

- Y así seguirá hermano. – Responde de una manera poco amigable. – Pero es la hija de la única mujer que ame, así que...

- Lo que tú digas. Pero recuerda que a las 1700 tienes que estar listo.

- Y a la mañana siguiente regresare con mis hombres.

- No entiendo tu fascinación de estar en combate.

- Peleo por Alemania, no por la Bastica.

- Yo también hago lo mismo. Desde otro campo de batalla. – Termina su trago y tras saludarlo como todo partidario Nazi. – Nos vemos mañana.

- Ahí estaré. – Responde el saludo como un soldado normal.

Tras tomar un par de tragos más en la tranquilidad del lugar y fumar un cigarrillo fue a su cuarto asignado donde tras darse una ducha se acostó mirando el techo. Como era habitual llegaron a su mente recuerdos de varios combates aéreos como espectros que siempre estaban presentes. Pero cuando estaba por conciliar el sueño a su mente regreso lo que parecía un fragmento de estos, un instante que paso desapercibido en el fragor de la batalla, casi detenido como una fotografía, pero a todo color. Mientras pasaba a toda velocidad por encima de su enemigo el tiempo se detuvo dejando claramente lo que había detrás de la carlinga del aquel Yak 9. Una mirada de asombro, mesclada con odio, pero de un verde que nunca había visto antes detrás de una delicada piel blanca pese a su máscara de oxigeno. Abrió los ojos en la oscuridad como si esa mirada enemiga estuviera frente a él, aunque como un fantasma esta se evaporo en la oscuridad de la habitación.

- ¡No puedo creer que derribe una mujer! – Se dijo sorprendido.

El sabía que las mujeres rusas iban al frente, pero no en cazas de combate. Había escuchado de las Brujas de la Noche, incluso de algunas mujeres en infantería, pero no en una división de caza. Despejo su mente de pensamientos y decidió dormir

- Es una pena que no la volveré a ver… tenía algo de destreza… y era muy… – Alcanzo a pensar antes de quedarse dormido.

Antes de que el sol salga Zafiro estaba despierto y con su traje de vuelo puesto. Pero en vez de tomar su Me 109 pidió un Bü 131 Jungmann para que ella no viera las marcas de sus victorias. Tras un vuelo rápido atravesó Berlín hasta su natal Núremberg. Como conocía su casa de campo realizo un par de pasadas por su propiedad para espantar a las vacas que pastoreaban tranquilas, para luego aterrizar suavemente a la vista de una pequeña que lo miraba con mucho amor. Descendió de su biplano de un salto mientras el motor se estaba deteniendo, trabo las ruedas con un taco que siempre llevaba ese avión y se acerco a una pequeña niña de cabellos negros corría a su encuentro. Tras unos eternos segundos para él la pequeña estaba en sus brazos y la abrazo como si su vida dependiera de ello.

- Te extrañe papa.

- ¡Y yo a ti pequeña! – Se aleja de su cuerpo y la mira de arriba abajo agregando. – ¡Cuanto has crecido mi pequeña Brunilda!

- ¿Te vas a quedar esta vez? – Pregunta esperanzada.

- Solo me escape un rato pero pronto terminara todo y regresare a tu lado.

- ¿Lo prometes?

- ¿Alguna vez te he fallado?

- ¡No papá! ¡Nunca lo haces y por eso te amo mucho!

A Zafiro le dolía mentirle a su hija. Aquella pequeña bendición de su amor adolecente con Petzite y según él la única mujer que amaría. Era una gitana que trabajaba con sus tres hermanas en sus tierras, la cual tuvo que huir tras el avance del Partido. Pese a los esfuerzos de Zafiro no pudo protegerla y nunca más supo de ella cuando la Gestapo se la llevo con sus tres hermanas. A los ojos de todos ella era la pequeña hermana de los hermanos Von Black, pues fue la mentira que se dijo para protegerla ya que nació unos días antes de la muerte de la matriarca de la casa Von Black y que pese a todo, amo con todo su corazón en esos pocos días que la conoció. Fue por ello que había hecho prometer a su hijo mayor que la protegería a pesar de no ser aria, promesa que Zafiro desconocía por ser su última voluntad. Era cuidada por los sirvientes de confianza de la familia, los cuales respetaban a Zafiro por encima de su hermano, pues era igual de justo que su padre y bondadoso como su madre.

- ¿Quieres dar una vuelta? – Le pregunta a la pequeña.

La pequeña no pudo decir nada, era su sueño desde que lo había visto volar antes de despegar hacia Francia. Así que con las antiparras de su padre se subió en su regazo y realizo un vuelo que la pequeña nunca olvidaría y despertaría la misma pasión que él. Luego de almorzar con ella se despidió dejándole un peluche de un pastor alemán con uniforme, aunque le había sacado el brazalete del partido, para que la cuidara. Tras una dolorosa despedida, Zafiro despego con rumbo a Berlín a cumplir su rol para proteger a su hija.

El Lobo y La Bruja

Al otro lado del Volga dos mujeres estaban compartiendo un trago de algo parecido a una sopa mientras la nieve caía sobre sus cabezas.

- ¿Así que ya te derribaron? – Comenta la más alta que estaba con un poncho blanco y un rifle de francotiradora.

- Me tope con uno de sus Ases, y el muy bastardo me derribo después de destruir dos naves sin inmutarse.

- Entonces tuviste suerte. – Responde ofreciéndole la sopa a otro soldado a su lado el cual le dio un cigarrillo como compensación.

- Algo así. Fui la única que la puede contar, estoy a la espera de un nuevo avión y unidad. – Responde llevándose sus manos a la cabeza.

- Al menos les dan cosas nuevas. Este fusil se lo saque a un francotirador alemán que mato Vasili cuando nos entreno en el frente después que el mío se trabo.

- Pero es un buen fusil. – Responde Lita mirando el Máuser.

- Es muy bueno y lo mejor que ya mate a mas de 20 con él. – Dice mostrando la culata donde marcaba la cantidad de sus víctimas.

- Es algo perverso ¿No te parece? – Contesta mirando las marcas hechas claramente con un cuchillo.

- Tú los pintas en el fuselaje de tu avión. – Responde algo molesta.

- Tы правая креветка! – Responde sacando una petaca de vodka para compartir a modo de postre o bien para sacarse el mal gusto de la boca.

Y mientras tomaban el trago solamente guardaron el pan que lo acompañaba, pues la sopa estaba en verdad horrible. Luego de terminar su cigarrillo la mujer de cabellos cortos rubios se fue para hacer lo que más amaba, matar alemanes. Por el contrario Lita se quedo mirando el cielo mientras este se abrió un instante dejando ver su celeste en todo su esplendor. Se quedo pensando en cómo sería surcar los cielos con libertad, sin tener la necesidad de matar o la posibilidad de morir.

Continuara…


Sé que va lento y son cortos, pero hago lo que puedo, no el bloqueo, es falta de tiempo… quiero hacer mas, pero el tiempo es tirano!

Agradecimientos:

Litakino1987: Hola mi Lady! Y yo escribo en el trabajo! En realidad es algo arriesgado y que en realidad estaba destinado a otra historia! Y no creo que salga bien, aunque tengo el final… aunque va a haber mucha sangre de aquí en adelante! Como ya habrás visto será el joven Zafiro quien sea su contraparte esta vez… era un personaje que aun no había usado! Y esperemos que pueda avanzar un poco mas hoy! Y si te preguntas como le hago para tantas historias… yo tampoco lo sé, si lo te das cuenta me dices porque ya no sé cómo hacer con todas las demás! XD!

Aracox: Me alegra que le gustara el comienzo mi Lady! Y si ya tengo que ponerme al día con los demás… además de leer muchas cosas pendientes! Así que espero que disfrute este capítulo!

Tarma Jones: Me alegra que te parezca que da para mucho, era una idea para otra historia que cambio y quería sacármelo de la cabeza para poder seguir adelante! Como has visto será un poco de cada lado y quizás algo mas, pero la segunda guerra da para mucho. Jaja no será Clark Still, pero un no partidario será su némesis, aunque alguien aparecerá en otra historia, eso es un hecho! JAJAJA Entonces Nos leemos!

Kamisumi Shirohoshi: contemporáneamente a Bastardos sin Gloria había comenzado algo con Serena en el teatro de operaciones del Pacifico, donde un pelinegro seria su pesadilla americana a bordo del Enterprise, pero quedo en el tintero y no sé porque! De hecho te entiendo, yo tengo a una castaña en la cabeza últimamente también! Y si te gusta el nombre úsalo con tranquilidad, una forma de pago por el préstamo del príncipe Terius en sus pequeñas participaciones! Y en cuanto a mi me interesa mucho este tipo de conflictos, así que espero que te guste como lo llevo! Muchas gracias y Nos leemos!

Pato: Espero que te guste este nuevo capítulo! Prometo avanzar con la dragona!

Lector Anónimo: Espero que te guste y espero que te animes a dejar un comentario, como veras siempre los respondo!


GLOSARIO:

(Sé que es mucho a veces!) ¡Perdón!

Tы правая креветка: ¡Tienes razón camarada! en Ruso.

Nota con respecto al saludo entre soldados alemanes: Tras el complot del 20 de julio en 1944, las fuerzas militares del Tercer Reich ordenaron reemplazar el saludo ordinario militar por la versión de saludo a Hitler. La orden tuvo su fecha efectiva el 24 de julio de 1944, 4 días después del atentado a la vida de Hitler en Rastenburg. Previo a esta situación, el saludo a Hitler era opcional en las fuerzas militares alemanas, y a partir de esta fecha se estableció como saludo oficial

Brunilda: significa "doncella oscura de la batalla".

Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro (Ritterkreuz des Eisernen Kreuzes) 1 de septiembre de 1939 - 8 de mayo de 1945. Por valentía continua ante el enemigo o la excelencia en el mando de las tropas después de haber recibido todas las clases anteriores de la Cruz de Hierro. Solo fueron otorgadas 7.318

SS-Oberführer: brigadier de las SS, coronel mayor con mando de general. No tiene equivalente en el Ejército regular.

Núremberg: (en alemán: Nürnberg; pronunciación: Acerca de este sonido [ˈnʏʁnbɛʁkʰ] ) es una ciudad en la región de Franconia Media, en el estado de Baviera, Alemania, a orillas del río Pegnitz, con 535 890 habitantes en el año 2019. La ciudad es conocida desde el año 1050 y se puede llegar a ella por vía fluvial, terrestre o aérea, ya que además de carreteras nacionales cuenta con un puerto y un aeropuerto internacional. Su casco histórico le confiere un atractivo especial, al estar rodeado por una muralla medieval de más de 5 km construida en 1325. Esta muralla, fue la tercera que se construyó debido al crecimiento de su población al paso de los años a fin de garantizar la seguridad de la ciudad. En Núremberg, desde 1424 hasta 1796 se custodiaron las reliquias, los símbolos y joyas del Sacro Imperio Romano Germánico por lo cual fue dotada de mayores medidas de seguridad. En el casco histórico quedan muy pocos restos de la primera y la segunda muralla. También es muy conocida, entre otras cosas, por su impresionante mercado navideño, que durante las cuatro semanas en que se realiza es visitado por más de dos millones de personas de distintas partes del mundo. El nombre de Núremberg también se asocia a los juicios desarrollados contra los líderes nacionalsocialistas capturados al final de la Segunda Guerra Mundial.

El Bücker Bü 131 Jungmann («hombre joven» en alemán) fue un entrenador básico de los años 1930 fabricado en Alemania por Bücker Flugzeugbau. Fue usado por la Luftwaffe durante la Segunda Guerra Mundial. (para los que vieron Indiana Jones y La Ultima Cruzada es el biplano que estaba en el dirigible que robaron con el padre de Indy.)


Nuevamente gracias a todos y

Simplemente les digo, Nos leemos!