NOTA: LA CANCIÓN QUE UTILICÉ ES LA DE ELVIS PRESLEY "CAN´T HELP FALLING IN LOVE"
Disfruten la lectura :)
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El estómago de Morinaga gruñó audiblemente.
- ¿No habías almorzado recientemente… Morinaga? - le preguntó sarcásticamente Souichi.
Últimamente el trabajo de Morinaga le había orillado a saltarse las comidas, con el fin de mantener sus índices productivos en alto.
Souichi estaba en Hamamatsu solo por una noche, ya que al día siguiente tendría que viajar hasta Shizuoka por unas conferencias de fitopatología y directamente se regresaría a Nagoya; esto había sido repentino, pues uno de los expositores tuvo un altercado y no podría su conferencia, fue entonces que le solicitaron el favor al rubio, quien aceptó por cortesía. Llamó a Morinaga solicitando hospedaje, pues no era muy de su gusto llegar a casa ajena de la nada.
Morinaga, como cualquier día, omitió su hora de comida; sabía que su senpai estaría enojado si se enteraba, así que, cuando llegó a recogerlo a la central de trenes cuando el cielo estaba oscureciendo, mintió. Caminaron con dirección al metro, hasta que un olor agradable golpeó las fosas nasales de Morinaga.
- Okey, le mentí. - agachó la cabeza a manera de disculpa.
- Idiota, al parecer esto es una cafetería, entremos. - ordenó Souichi, pues no iba a dejar que su idiota ex kohai se desmayara a medio camino.
El local por dentro tenía una iluminación cálida, las paredes era de piedra en mosaico, los adornos variaban entre plantas de un verde brillante, un par de sillones individuales y mesas con sillas de madera, era algo pequeño. En el mostrador estaba una chica de tez morena, quien al verlos entrar se acomodó su cabello rizado en una coleta, les sonrió con una brillante sonrisa.
- Bienvenidos a "Nyumba Coffee Shop", mi nombre es Nayah y seré su mesera, bueno, más bien soy la única mesera. - la chica era bastante alta y delgada, de ojos oscuros, realmente bonita. Tomó un par de menús y los llevó a una mesa. - Pueden hacerme una seña cuando estén listos para ordenar. - hizo una reverencia y regresó al mostrador.
Ambos científicos revisaron los menús, donde había desde café americano hasta frappés. Lo típico de una cafetería. Les tomó poco tiempo en decidir, Morinaga le hizo una seña a la chica, quien en seguida se acercó.
- Quisiera un café latte de vainilla y una crepa de salmón, por favor. - ordenó Morinaga.
- ¡Buena elección!, mi esposo en bueno con las crepas. - comentó Nayah. - ¿Y para usted, caballero? -
- Un té chai sin azúcar, por favor. - pidió.
- ¿No va a comer, senpai? - preguntó algo preocupado.
- A diferencia tuya, yo si cuido mis horas de comida. Solo eso, por favor. - explicó irritado.
Nayah asintió, retirándose.
- Notó que la chica es extranjera, senpai. Es muy agradable. - Morinaga trató de iniciar una conversación.
- Me pareció algo extraño que fuese muy parlanchina, pero no es molesto. - comentó Souichi. - Debe ser nuevo este café, nunca lo había visto. - Miró alrededor, encontrando una pequeña estantería llena de libros, además de juegos de mesa.
- Es una pena que esté vacío, parece buena gente. -
Conversaron un poco del trabajo que tenía que hacer Souichi al día siguiente, hasta que llegaron sus bebidas.
- Café latte para el caballero de ojos moraditos y un té chai para el caballero de cabellos como el sol. Perdón por ser descarada, pero tenía que decirlo, adoro socializar. - les sonrió contenta.
Morinaga rio, vaya que adoraba a la mesera, Souichi ignoró el comentario, pues no le importaba mucho socializar. El ex kohai miró el dibujo que había en su café.
- ¡Mire, senpai! Un osito. - en la espuma estaba un tierno osos como decoración.
- Una lástima que tenga que morir cuando tomes el primer sorbo. - a veces Souichi era diabólico, aquello pareció no perturbar a Morinaga y le dio un trago a su café.
Souichi tomó su taza, respiró sus ricos vapores y le dio un sorbo a su té. Ambos se sorprendieron por el buen sabor.
- Wow…- dejaron salir ambos.
Un chico algo corpulento se aproximó a ellos, de tez morena como la chica, exageradamente alto, llevaba con él una charola.
- Bienvenidos, mi nombre es Cris, barista y chef del local. - bajó la charola cerca de la mesa, dejó el platillo de crepas y dos platitos más.
- Ah… solo pedimos las crepas. - comentó Morinaga.
- A mi esposa le agradaron, la casa invita. Además, sería de gran ayuda que probaran estos dos, son recetas nuevas. - Chris les hizo una seña de despedida y regresó a la cocina.
Aquellos platos extras tenían, en uno, cinco bolitas de algún tipo de pan, y el otro un pedazo de pastel. Souichi y Morinaga intercambiaron miradas, pero decidieron no pensar mucho en eso.
Morinaga tomó su plato de crepas, pinchó con el tenedor un pedazo de la crepa y lo probó.
- ¡Senpai!, pruebe esto. - le tendió el tenedor con un poco de la crepa.
Asombrado por la reacción de Morinaga, tomó el tenedor. El sabor de la crepa era de otro mundo.
- Wow, perdón por esto, pero tu sazón es inferior a esto, Morinaga. - Morinaga asintió, no era mentira que este sencillo platillo fuese superior a lo que el cocinaba.
Interesado por los sabores, tomó una de las bolitas de pan, que eran algo duras y pegajosas al tacto, y le dio un mordisco. Dejó salir un suspiro de satisfacción, era simplemente bueno.
- Tienen algo parecido al queso por dentro. - comentó Souichi.
Morinaga tomó también una, notando que esas bolitas eran de hojaldre, la mordió. Un sabor salado y rico, muy diferente a sus crepas.
- Es queso crema, senpai. -
Souichi asintió, tomó un sorbo de su té, que sabía aún mejor después de haber comido esas bolitas. Estuvieron unos minutos comiendo en silencia, degustando los platillos de manera lenta, como queriendo que no se acabaran; Nayah se acercó discretamente a la mesa, sonriendo de gusto por las expresiones de sus comensales.
- Perdón por la molestia, ¿les importa si pongo algo de música? - preguntó.
- Adelante, y felicite de nuestra parte a su esposo por la comida y el café, es muy buena. - respondió Souichi, puesto que Morinaga tenía la boca llena de crepa.
- Muchas gracias, le hará feliz saberlo. -
Nayah caminó detrás del mostrador, desbloqueó su celular y comenzó a buscar una de sus canciones favoritas. Chris salió de la cocina, le dio un beso en la mejilla a su esposa, mientras veía que buscaba aquella canción.
- Los chicos dicen que cocinas de maravilla. - le dijo.
- Es bueno saberlo, ¿por qué esa canción? -
- Esos chicos son pareja, lo sé. Necesito ponerlos en ambiente. - expresó feliz. - Entraron algo irritados y distantes, es mi deber como mesera en brindarles una buena experiencia. -
- Si tú lo dices. - encendió una bocina bluetooth que tenían, ajustó el volumen y dejó a Nayah continuar con su experimento.
La chica encontró lo que buscaba, reprodujo al Rey del Rock and Roll, Elvis Presley. Una suave melodía de guitarra y piano comenzó a sonar.
Wise men say
Only fools rush in
- Adoro a esta chica. - expresó Morinaga, también adoraba al Rey.
But I can't help falling in love with you
Souichi continuó comiendo, pero oía con atención a la letra de la canción.
Shall I stay?
Would it be a sin
Miró a Morinaga balancearse al ritmo de la canción; el ex kohai estaba metido en la melodía, tomó un trago de su café y mordió un poco de una bolita de queso.
If I can't help falling in love with you?
Morinaga dejó el plato vacío a un lado, y tomó el par de cucharas que había a un lado de la rebanada de pastel.
- Aún tenemos que terminar esto, ¿no? - preguntó. Souichi se limitó a tomar una de las cucharas.
Like a river flows
Surely to the sea
Tomaron un poco del plato, el gusto no fue tan dulce como ambos esperaban, más bien un rico sabor a licor de café.
- Es tiramisú. - notó Morinaga, alzó la mirada, tratando de ver si la mesera o el chef estaban cerca por algo que quería hacer.
Darling, so it goes
Some things are meant to be
Una risita salió de su boca, Souichi miró hacia donde Morinaga tenía la mirada. Los casados estaban en su mundo, bailando abrazados al ritmo de la canción; le recordó a la época donde su madre y padre bailaban de la misma forma cuando estaban en casa.
Entonces sintió que algo apretaba su mano, miró hacia abajo, notando que era su ex kohai.
Take my hand
Miró algo asustado a Morinaga.
Take my whole life too
Aquellos ojos "moraditos" lo miraban llenos de amor, los dedos de Morinaga se entrelazaron con los suyos; las mejillas de Souichi se sonrojaron un poco. Morinaga hizo "playback" en el siguiente verso.
For I can't help falling in love with you
Souichi desvió la mirada apenado, pero sin duda halagado. Regresaron la mirada a la feliz pareja; sin soltar el agarre, continuaron comiendo del tiramisú.
Like a river flows
Surely to the sea
Darling, so it goes
Some things are meant to be
La pareja se miró a los ojos, y se dieron un corto beso mientras seguían bailando.
Take my hand
Morinaga decidió hacer algo arriegado.
Take my whole life too
Con algo de valor, y con precaución e que no los fuesen a ver, llevó la mano de Souichi hasta sus labios, y le dio un pequeño beso. Souichi se sonrojó bastante, pero no lo regañó por esa acción, desvió su cara, esta vez para evitar que Morinaga viera una sonrisa que se le había escapado.
For I can't help falling in love with you
- Tenías razón, amor. Esos dos están enamorados. - comentó Chris cuando terminaron de bailar, de espaldas de los comensales.
- Te lo dije. - sonrió por la bonita escena que logró ver de manera discreta.
For I can't help falling in love with you.
Terminó la melodía.
