DISCLAIMER
Los personajes no me pertenecen, este fic se hace sin fines de lucro, coman frutas y verduras, usen condón.
La chica se retorcía a horcajadas sobre él, sus pechos se mecían al ritmo de sus saltos, movía las caderas hacia adelante y atrás friccionándose mientras era penetrada por la hinchada virilidad.
Él le sujetaba por los costados para profundizar las embestidas con tanta fuerza que era seguro que quedarían marcas en la tersa piel, alternaba también con apretujar de vez en cuando alguno de los pechos mientras analizaba el gesto de éxtasis que adornaba el rostro de la joven esperando el momento cumbre.
Ukyo se inclinó buscándole la boca, la sensación pegajosa de las pieles juntándose le incomodó por lo que el varón se incorporó para acomodarse tras ella y continuar penetrándola.
El orgasmo invadió a la mujer con salvajismo dejándola jadeante y agitada. El erguido miembro envuelto en un preservativo salió del centro de la fémina, instintivamente Ranma lo rodeó con su mano acariciándolo.
-Deja que te ayude- habló la castaña coquetamente.
-Así está bien, gracias- repuso él dándose la vuelta sin siquiera mirarla.
Levantándose de la cama se quitó el condón al que hizo un nudo y cuidó bien de llevarlo consigo al baño; se dio una corta ducha, regresó a la habitación y se vistió rápidamente dispuesto a irse pronto.
-¿Cuándo regresas?- habló la chica desde la cama sólo observándolo.
-Te aviso- contestó él abandonando la habitación.
-Sí, claro – dijo la mujer sarcástica al fantasma de Ranma en el cuarto.
Saliendo del edificio caminó hasta la estación del metro más próxima, lo bueno de estar en Tokio era que todo quedaba cerca, pasando por un bote tiró el condón que llevaba envuelto en papel desechable; había adquirido la costumbre desde aquella vez que casi le cree que estaba embarazada sólo por no haber llevado consigo el preservativo que Ukyo juró estaba roto.
De repente sintió que el corazón se le había detenido, apareció como una fugaz visión flotando entre la gente, ella, la causante de su desgracia; ella, la mujer que le había pisoteado el corazón sin piedad; ella, la dueña de su alma hasta el fin de su existencia; ella, Akane. Por unos instantes sintió que el tiempo no había pasado.
Sin siquiera pensarlo corrió entre la multitud sin perderle el rastro a la oscura y brillante cabellera que bailaba al compás del andar de su dueña, un halo brillante de luz parecía iluminarla para que no la perdiera, al fin se desvío por una calle poco concurrida teniendo entonces que dejar más distancia para que no descubriera que la seguía, se detuvo ante un edificio de departamentos, Ranma alcanzó a ver que tocaba el timbre del pent-house, casi de inmediato le dieron acceso e ingresó. Con cautela se acercó, leyó el apellido Tanaka en la puerta ¿Qué significaba eso?
Rondó la acera frente al edificio por espacio de quince minutos vigilando nerviosamente la entrada, intentaba poner en orden la información que tenía. Sabía que Akane era médico, había seguido su carrera desde siempre, estaba más que seguro que ella seguía usando su apellido de soltera pero… ¿Quién era Tanaka?
Sus cavilaciones fueron interrumpidas por una alerta en su celular: "TRANSMISION EN VIVO: La médico del equipo olímpico, Akane Tendo, empezará la rueda de prensa sobre el estado de salud de la promesa del deporte Kenichi Ichikawa desde las oficinas de la Federación del Deporte".
Algo estaba mal, o las noticias mentían sobre el lugar de la rueda de prensa o la que había visto entrar al edificio no era Akane… pero era idéntica… un momento… era idéntica ¡A Akane cuando tenía dieciséis años! Se veía un poco más madura por el maquillaje y la ropa pero estaba seguro, la chica que había entrado no tenía los veintisiete años que debería tener actualmente.
Esperó una hora más hasta que la vio salir brincando los escalones de la entrada, la dejó que caminara tan solo un poco antes de interponerse en su camino.
-Hola, Akane- saludó dejando impactada a la chica- ¿O debería decir Shampoo?-
La mujer frente a él agachó la cabeza ocultando sus ojos, de repente sus hombros comenzaron a temblar y de su boca salió un sonido cascado, algo rasposo y viejo.
-Te creía más listo, futuro yerno- dijo cuando terminó de reír- aunque te daré créditos por haber descubierto mi secreto-
-¿Abuela… Cologne?- habló incrédulo- pero…-
-Debo admitir que está chiquilla simplona tiene su encanto, los hombres la adoran y pagan buenas sumas de dinero por pasar un rato con su cuerpo-
-¿¡Cómo te atreves!?- exclamó iracundo lanzando un golpe que la mujer esquivó con facilidad.
-Siempre tan emocional, querido yerno. Mal, mal ¿Sabes? Debes pensar mejor las cosas, por esa misma impulsividad fue que dejaste plantada a la chica Tendo en el altar- comenzó a reír burlonamente.
-¡Tú!- acusó incrédulo- ¡la de las fotos eras tú!-
Aquel bello día de abril los pájaros cantaban felices en el jardín del Dojo, pareciera que compartían la algarabía del hogar. En el interior todos corrían de un lado para otro dando los últimos toques a lo que sea que pudiera salir mal, Nabiki dictaba instrucciones al servicio que estaría en la fiesta, Kasumi y Nodoka arreglaban los trajes de los patriarcas para que lucieran impecables, todos estaban demasiado ocupados como para notar las señales de la tormenta que se avecinaba.
Akane estaba sola en su habitación admirando el hermoso vestido de novia que ostentaba, se veía realmente bella ataviada con el traje ceremonial tradicional que realzaba sus juveniles facciones de veintiún años. Tres toques en la puerta la sacaron de su burbuja de felicidad, acudió a abrir para toparse con un galante Ranma vestido de smoking, sonrió complacida hasta que le miró al rostro, tenía los ojos hinchados e inyectados de sangre, el normalmente apuesto gesto había cambiado por uno de furia.
-¿Desde cuándo?- habló con voz trémula, ante el rictus de incomprensión de la novia gritó- ¿¡Desde cuándo me ven la cara de estúpido!?-
-No… no sé de qué hablas- contestó con un hilo de voz.
-¡Basta de mentiras, Akane!- bramó- Explícame esto-
Ranma lanzó al piso diversas fotos, la mujer se agachó para recogerlas, al verlas un gesto de horror apareció en su cara.
-No… no… no…- exclamó con la cara descompuesta de dolor y asco.
-¿Cómo puedes seguirlo negando?- habló lloroso- adiós, Akane-
Dio la media vuelta, corrió por el pasillo en dirección de las escaleras, las bajó a toda velocidad y salió de la casa para nunca más volver.
-¡Ranma!- el grito desgarrador fue escuchado en todos los rincones de la casa.
Los miembros de las familias Tendo y Saotome corrieron al piso superior para encontrar a una devastada Akane sentada inconsolable, en sus manos aún estaban aquellas malditas fotografías que le habían arrebatado su felicidad.
Ante las interrogantes de todos, lo único que hizo fue extender las imágenes a su hermana.
-No soy yo, lo juro- exclamó llorando sin consuelo.
Nabiki observó con cuidado los retratos explícitos en los que se veía a Akane teniendo relaciones sexuales con Mousse de todas las maneras posibles. Un silencio mortal llenó la habitación.
-¡Arruinaste mi vida!- vociferó.
-No, no, ahí estás equivocado- le interrumpió- Tú fuiste quien tomó la decisión, yo sólo te compartí un interesante material-
-¡Pero era mentira!- alzó la voz.
-Sí y no- habló con fingida inocencia- de cierta manera, sí era Akane la que estuvo con Mousse, bueno, eso pensó él… y tú-
-Maldita bruja enferma- exclamó iracundo- ¿Hasta dónde llega tu rencor?-
-¡A donde sea necesario!- contestó con furia- Por tu culpa mi nieta fue repudiada por las amazonas y obligada a ofrecer su vida para mantener el honor de la tribu-
-¿Shampoo… está muerta?-
-¡Todo porque tú, niñito caprichoso, no quisiste darle el hijo que necesitaba!-
-Yo no le dije que les mintiera- objetó bajando un poco la voz.
-¡La obligaste a hacerlo!-
-¡No!- repuso firme- fueron sus fantasías, su egoísmo lo que la llevó a eso-
-Fue tu culpa- sentenció- y por eso tienes que pagar-
Una silueta se deslizó cautelosamente por el patio hasta llegar al segundo piso del Dojo, con cuidado abrió la ventana e ingresó furtiva a la habitación, en medio de la penumbra lo buscó pero grande fue su sorpresa al encontrarse con dos cuerpos en el mismo futón.
La rabia la invadió, el sentimiento de venganza bullía en su interior, rápida cual ráfaga alistó su mano dispuesta a darle el golpe final a aquella que había arruinado su futuro perfecto pero a escasos centímetros de su objetivo fue detenida.
-¿Qué crees que haces, Shampoo?- habló con calma.
-Airen traicionarme, yo vengarme- dijo con lágrimas silenciosas.
-Yo no te traicioné, jamás te he correspondido. Ahora te pido por favor que te vayas y no regreses más-
La congoja se adueñó del corazón de Shampoo, sin embargo su mente reaccionó más rápido.
-Un hijo- susurró.
-¿Qué?-
-Un hijo, solo darme un hijo y yo irme a China sin objeción- habló suplicante.
-Yo… no. Lo siento, Shampoo, no puedo- exclamó con firmeza.
En el tono de su voz la extranjera no escuchó duda, no había cabida para otra interpretación, sabía que hablaba con determinación.
-Te vas a arrepentir, Ranma- sentenció antes de salir por donde había entrado.
El hombre abrazó con posesión a Akane que no se había despertado durante la escena, o eso creyó.
Algunos meses después un grupo de mujeres se presentó en el Dojo, buscaban a Ranma.
-Soy yo ¿En qué puedo ayudarlas?- contestó una vez que estuvieron reunidos en el salón.
-Somos las representantes de la tribu Amazona de China, venimos a autenticar el linaje del hijo de nuestra guerrera Shampoo- dijo la más anciana- tendrás que pasar una serie de pruebas para poder catalogar al infante que engendraron y así saber si es digno o no de pertenecer a la tribu o si debe ser exterminado-
-Esperen ¿Cuál hijo?- interrumpió extrañado.
-El que concebiste con Shampoo- respondió con obviedad.
El terror se dibujó en la cara del joven, inmediatamente miró a Akane quien le veía con ira contenida; se quedó sentado sin saber qué hacer esperando la inevitable tormenta que su novia desataría ante tales acusaciones. Sin embargo, la joven respiró sonoramente y por debajo de la mesa apretó su mano dándole ánimos. "Creo en ti" susurró sólo escuchándola el varón.
-Yo no "concebí" ningún hijo con Shampoo- declaró envalentonado alzando el rostro.
Las mujeres se vieron con recelo entre ellas, la más anciana volvió a tomar la palabra.
-Ella declaró ante nuestro consejo que el padre de su hijo es Ranma Saotome, o sea tú-
-No es verdad- insistió.
Las guerreras volvieron a mirarse extrañadas.
-Pero ella lo juró- reiteró la venerable.
-Mintió- exclamó una de las mujeres que iba en la comitiva- Shampoo mintió-
Todos giraron a ver a aquella señora, en ese momento Ranma se percató que era ciega.
-Pero, Parfum…- dijo la que había hablado primero.
-Por eso insistí en venir a ver al supuesto padre- continúo- desde el momento en que declaró sabía que no era sincera. El joven que tenemos enfrente jamás ha intimado con Shampoo, su aroma no está en ella, la chica que está a su lado está plagada de su esencia, ella es su pareja-
El dedo de la anciana señaló certeramente a dónde estaba Akane, el rubor se presentó en el rostro de ambos chicos a tal grado que no atinaron a objetar nada, sin embargo, sus manos no se habían soltado en ningún momento.
Las damas se reunieron en un círculo del que sólo se escapaban algunas palabras en chino, luego de un rato de discusión volvieron a acomodarse en sus lugares.
-Ofrecemos nuestras disculpas por los inconvenientes, por favor acéptenlas- todas se inclinaron al ser pronunciadas aquellas palabras.
-¿Qué pasará con Shampoo y su hijo?- habló Akane.
-La tribu amazona tiene reglas muy claras en este aspecto que a los extranjeros no les competen- respondió otra mujer mirando con recelo a la chica.
-Gracias por su amabilidad- completó Parfum antes de que el consejo de las amazonas se retirara.
Tiempo después se enteraron por vía de Mousse que Shampoo había sido arrestada en la aldea por alta traición.
-Mi nieta te amaba y tú fuiste egoísta- dijo con rencor.
-Yo nunca le prometí nada- expresó serio.
-¡¿Qué te costaba darle el hijo que te pidió?!-
-Mi felicidad-
La mujer se rió.
-De todas maneras la perdiste, es lo mínimo que merecías- le retó.
-¡Fueron sus decisiones! Yo no la obligué a nada- se defendió.
-Igual que decidiste no creerle a la chica Tendo luego de ver mis fotos- siseó- ¿Qué se siente que aquello que más amas en el mundo te rompa el corazón?-
-¡No es lo mismo! ¡Usted me tendió una trampa, anciana! Yo jamás le di esperanzas a Shampoo-
-Aun así, tenías que pagar- exclamó entrecerrando los ojos para luego decir con aire orgulloso- aunque debo agradecerte ya que por este pequeño truco que me obligaste a usar la he pasado muy bien estos años ¿Sabes con cuántos hombres me he acostado fingiendo ser Akane? ¡Cientos! Muchos han disfrutado de su cuerpo una y otra vez-
Mientras hablaba pasaba sus manos provocativamente por su ser. Ranma comenzó a reír.
-Veo que al fin has perdido la razón, muchacho-
-Para nada, anciana, me has quitado un enorme peso de encima- una gran sonrisa adornó el rostro del joven justo antes de darse la vuelta.
-¿A dónde crees que vas?- cuestionó con indignación.
-No es tu asunto- repuso confiado- puedes hacer lo que quieras con la imagen que tienes ahora. Disfruta lo que te queda de vida, anciana-
Ciega de furia se lanzó contra Ranma quien la esquivó con facilidad, intentó golpearlo infructuosamente mientras él solo evitaba el contacto. De un momento a otro comenzó a llover.
-Intenté perdonarte, vieja momia, pero todo está en tu contra. No acostumbro golpear mujeres pero parece que el destino quiere que te dé una paliza- exclamó con aguda voz un transformado Ranma.
Se enfrascaron en una lucha tremenda, a su paso derribaron varios muros, ambas recibieron golpes pero la más lastimada era Cologne.
-Parece que al fin hubo algo que no consideraste, abuela… a los dieciséis, siempre le gané a Akane-
A continuación se lanzó a atacar a la falsa Akane, la mujer apenas alcanzó a esquivarlo dando un salto hacia atrás, de inmediato se fue contra Ranma-chan quien se movió sin dificultad provocando se estampara contra unas bolsas de basura, se levantó sucia y olorosa.
-Mocoso idiota- habló quitándose una cáscara de manzana de entre el cabello.
La fémina se posicionó para atacarlo usando el truco de las castañas calientes pero la pelirroja contraatacó con habilidad sujetándole por una muñeca y propinando una serie de fuertes patadas en medio del abdomen sin soltarle la mano, al fin la liberó dejándole caer el bello rostro contra el duro pavimento.
Cologne intentó incorporarse más no tenía fuerza.
-Déjalo ya, bruja- dijo Ranma-chan limpiándose un poco de sangre de la boca- tienes las costillas, pómulo y nariz rotos; esguince en rodilla y ambas muñecas; tal vez hemorragia interna. Aún con el cuerpo joven de Akane te llevará un tiempo recuperarte-
-Mátame de una vez, maldito- exclamó con dificultad.
-No soy como tú, vieja. Llamaré a una ambulancia para que venga a recogerte- acto seguido dio la media vuelta y se fue escuchando los improperios con los que Cologne le insultaba.
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Les dije que no tardaría tanto en actualizar ¡Cumplí!
El siguiente capítulo tal vez tome un par de semanas más, porque aunque ya está hay ciertos detalles que hay que rehacer.
Muchas gracias por llegar hasta aquí, espero les siga gustando la historia y haya cumplido con el propósito de dejarlos intrigados.
Agradecimientos para:
· Mi linda Beta, Kris de Andrómeda, sin sus sabios consejos está historia no tendría pies ni cabeza.
· Dakucheri: me haces sonrojar con tan lindas palabras, me alegra que te gusten tanto mis historias.
· Erlyn ortiz (invitado): que bueno que te gustó! Espero pronto abras tu cuenta en fanfiction para que te lleguen las alertas de actualización.
· Ranma420: prometo solemnemente ponerme a trabajar en encuentros, ya verás.
· M.R. (invitado): ay, favor que me hacen! Que bueno que te gustó.
· Lelek An3li: uyy, fanart cachondo… necesitaré más "recompensas" para inspirarme ¿Eh? (Guiño, guiño)
· Vane (invitado): gracias
· Luz Aurea Pliego Romero: efectivamente serán varios capítulos como ya te diste cuenta, espero continúes leyendo.
· Bayby Face: Yes, they will suffer a little but they will be fine, you'll see
· DULCECITO311: como predijiste, no iba a ser tan fácil, pero ¿Esperabas que Cologne se comportará así?
· Vero.Guti: es que son tan arrebatados como fogosos, no me los imagino todo ternura ja ja
· Niomei: hasta donde sé, la mayoría de varones le hablan a su amiguito de abajo y hasta nombre le ponen jaja
· ViteSenpai: pues nos damos nuestras escapadas de la realidad para escribir un rato ¿Qué sería de nosotros todos aburridos?
· BereNeST: se aman mucho pero los obstáculos no serán tan difíciles de superar ¿No crees?
· SARITANIMELOVE: ya le había ganado la calentura, tenía que reivindicarse o pensaría muy mal de él.
Y gracias también a todos ustedes, lectores, que con cada fav y/o follow me animan a continuar.
Hasta pronto.
