Mi amor sólo sabe a desgracias ácidas sin tanto dulce, como me gustaría.
Mi amor es tragedia, es angustia sin final feliz.
Los ojos están cada día más muertos, más profundos que pozos sin fondo ni agua tal vez.
Porque Mikey-Manjiro sólo sabe llorar llanto seco. Lágrimas por lágrimas secas, secas por el robo; porque la vida es una ladrona.
Una sinvergüenza sonriente que le da migas de felicidad efímera mientras cada día aprieta más su corazón como un globo sin estallar.
Porque la vida sádica y descarada se lleva todo lo que ama y amó.
Pero tal vez también es culpa de Manjiro porque haber dejado de oponer resistencia al hurto de su felicidad y de sus amores.
Porque Mikey es débil, débil, débil. Y la fuerza muscular no es suficiente ni lo es todo en esta vida.
Y—
Manjiro hace tiempo dejó de pedir por un héroe que no llegará. Pues él siempre ha tenido que ser el héroe que salva el día de todos pero es horriblemente pésimo si no puede salvarse a sí mismo.
Así que, ¿Cómo un héroe podría anhelar un héroe?
Y entonces la respuesta a la pregunta es Takemicchi.
Que es el héroe de nada, que llora lágrimas húmedas y llenas de sentimientos palpables y que es cobarde y un debilucho.
Pero la verdad es que Takemicchi es fuerte en realidad.
Y—
El héroe que Manjiro Sano necesitaba desde hace mucho tiempo.
Y—
— Por favor, sálvame.
(Sé mi héroe).
