Dr. Stone no me pertenece es propiedad de Inagaki y Boichi, yo sólo tomo prestado a los personajes para fines de esta historia.

~Pasado, presente y Futuro.~

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—No puedes estar hablando enserio, Senku-chan. —Gen lo mira fijamente, tratando de encontrar una certera negativa a su cuestión.

Fue quizá la euforia del momento lo que cegó a Asagiri al principio, sin embargo, después de cavilar fríamente el alcance del asunto, ha caído en cuenta en un pequeño pero no menos importante detalle.

—¿Hablar enserio sobre qué? —El Científico cuestiona sin dignificar una mirada hacia el mentalista mientras ajusta y calibra una de las botellas en la máquina de Gasolina.

Retomar el viejo proyecto en el que estaba trabajando hace poco más de 3700 años le ha dado a Senku un extraño y acogedor sentimiento de satisfacción.

Aunque también un doloroso sentimiento de nostalgia por el pasado remoto que ha dejado atrás.

Por supuesto que sabe a lo que Gen se refiere, puede verlo en la mirada de ligera aflicción y contrariedad de Asagiri. Una expresión que ha visto en varias ocasiones desde que el equipo Científico anunció su siguiente y más impresionante proyecto.

La impresión sin embargo siempre es rezagada a un segundo plano cuando la noción especulativa de un supuesto desastre golpea la realidad.

—Sobre el atentado al tiempo. —Gen no puede llamar de otra manera a dicha acción.

Lo que ocasiona una media sonrisa de burla en Senku al catalogar dicha expresión como una absurda influencia de Hollywood. Pero no puede culpar a Gen por tan insensata y ofensiva premisa después de todo.

Simplemente es la reacción estándar de todos los que han escuchado sobre la noticia de la máquina del tiempo en la que están trabajando.

—Ah, eso —su tono es desinteresado, rayando incluso en lo aburrido—. Es una realidad al Diez mil millones por ciento.

Gen no puede dar crédito a lo que escucha ni de la manera en la que Senku parece genuinamente despreocupado por lo que ese plan pueda causar.

—¿Qué pasará con Chrome, con Suika… con los habitantes de la Aldea? —Asagiri ni siquiera está seguro de por qué Chrome y Suika están trabajando en esa máquina que es claramente una amenaza a su propia existencia—. ¿Y Kohaku? —hay un pequeño énfasis en la mención de la guerrera.

Los rumores son veloces y se extienden como la pólvora, e incluso a pesar de sus viajes alrededor del mundo para mantener la paz y las relaciones diplomáticas, Gen ha escuchado un par de cosas que involucran directamente a Senku.

Aunque ahora dichos rumores no parecen más que infundados. ¿Sería el caso?

No, no puede ser. Quizá Senku es un tipo práctico y calculador cuando la situación lo amerita, pero no es un monstruo cruel al que no le importaría deshacerse de sus amigos.

¿Cierto?

—Mentalista…

—Senku-chan si cambias el pasado entonces ellos dejarían de existir —Gen trata de modular su voz pero falla miserablemente en el intento, apenas puede poner ese pensamiento en palabras—. Salvar a la humanidad en el pasado es condenar a nuestros amigos en el presente.

A ellos, que se han convertido en su familia.

Incluso a él. Gen también dimensiona la manera en lo que esto afectará su propio futuro y en ese caso, un presente sin Senku. Ni siquiera Ryusui, Tsukasa o Ukyo.

Eso no se trata simplemente de la Aldea Ishigami y los descendientes del mundo de piedra, también se trata del vínculo que cada uno ha formado a lo largo de toda esa aventura. Si el pasado es cambiado entonces sus vidas también lo harán, la de todos.

Ellos quizá nunca se conocerán ni serán amigos.

Senku lo mira con una expresión indescifrable por una fracción de segundo antes de soltar esa peculiar risa tan característica en él.

Las cejas de Gen se fruncen de inmediato por tal reacción en Senku ante esa situación. ¿Qué le sucede? ¿Acaso no le importa?

—El atentado al tiempo como tú lo llamas, Mentalista, será para salvar a la humanidad. —Una media sonrisa de suficiencia se forma en la comisura de los labios de Senku.

—Si impiden el rayo petrificador, entonces…

—Podremos cambiar ese pasado y ese futuro —asegura con tal convicción—. Pero no nuestro presente.

¿Qué? Eso no puede ser correcto ni siquiera lógico. Piensa Gen. Cambiar el pasado por supuesto afectará al presente.

—¿A qué te refieres?

Senku mira a Gen con una expresión jactanciosa antes de volver a hablar, esta vez, dejando a un lado su labor para cruzar los brazos y transmitir una postura que denota extrema confianza.

—El tiempo es en sí una cuarta dimensión en la que podemos movernos en diferentes direcciones, sin embargo no podemos afectar el presente que ya se ha establecido —de ser el caso, él jamás hubiera aceptado la idea del viaje en el tiempo—. Al alterar el pasado crearemos una línea temporal distinta a la nuestra.

¿Una línea temporal diferente? Gen parpadeó en incredulidad ¿Sería eso posible? Y de ser el caso ¿Funcionaría? No tenía idea alguna, pero por la confianza exudada en Senku, quizá era una opción plausible. De ser el caso, entonces definitivamente tal acontecimiento no estaba a discusión.

Sin embargo…

—¿Esto es seguro? Nuestro presente… ¿No sé afectará? —la duda aún permanece en el tono de Gen.

Sabe que puede confiar en las palabras de Senku, pero el temor permanece arraigado sin importar qué.

—Ni un milímetro.

Y basta el tono sincero y la mirada de que nada saldrá mal de Senku para tranquilizar a Asagiri.

Gen confía en él.

-.-.-.-.-.-

—Sabía que estarías aquí. —una ligera sonrisa deforma los labios de Kohaku al encontrar a Senku aún en el laboratorio.

No es extraño sin embargo, ella sabe que este lugar es prácticamente su primer hogar, no así el departamento que se ubica sólo a un par de cuadras del complejo científico.

—¿Estabas buscándome, Leona? —Senku dignifica el llamado de la Guerrera con una cínica y burlona sonrisa.

De igual manera, a él tampoco le molesta o extraña las visitas nocturnas de Kohaku al laboratorio. No son realmente frecuentes pero son un hecho en momentos inusitados, y realmente, no es como que Senku prohibiera el acceso al impresionante laboratorio porque de hecho cualquiera puede ir.

Y a decir verdad, las visitas se han incrementado desde el anuncio de la construcción de la máquina del tiempo.

—¡Ja! Sólo vine a traerte algo de cenar… Chrome me ha dicho que te has saltado los alimentos. —ella le envía una breve pero mala mirada de aprehensión al científico.

Y es verdad, Senku nota ahora la enorme bandeja que Kohaku lleva en manos. Casi por costumbre le indica que la deje en una de las mesas predispuestas, y así lo hace, ella aparta a un lado parte de la indumentaria y pila de papeles que se encuentran predispuestos sobre ésta para dejar la bandeja.

—El banquete del segundo día de boda de Taiju y Yuzuriha es diferente al de ayer, te lo perdiste Senku.

Sí, quizá él ya se había dado cuenta de eso, de hecho el pastel que Taiju le llevó era diferente al del día anterior. Bueno, Francois se estaba luciendo en ese aspecto.

—Me tomé la mañana libre el día de ayer por la boda del Grandulón, pero esta máquina del tiempo no se construirá sola. —la ceja de Senku se crispa imperceptiblemente al recordar la abrumadora y animada ceremonia de sus amigos.

Los tímpanos de Ishigami apenas se están recuperando de los estruendosos gritos y llanto de Taiju durante todo el evento. Internamente, Senku no puede estar más feliz por el grandulón y Yuzuriha, pero considera que asistir una vez al evento es suficiente.

—Oh, es verdad —Kohaku desvía su mirada a la impresionante máquina que ocupa la mayor parte del laboratorio cuando se acerca a Senku, a pesar de que la ha visto infinidad de veces, su simple existencia es realmente indescriptible—. Todavía no puedo creer que algo como esto pueda existir… es decir… podrás regresar al pasado e impedir la petrificación.

A lo largo de estos años Kohaku ha sido testigo de la restauración de la humanidad y ha visto aún más cosas que jamás creyó posibles o siquiera llegó a imaginar. Ciencia y tecnología avanzando a una velocidad increíble.

Pero esto, regresar o avanzar en el tiempo… fue incluso algo que ningún otro humano imaginó llegar a concretar alguna vez, al menos no con el limitado conocimiento de esa época. O eso fue lo que Senku y Xeno habían comentado en su discurso cuando informaron sobre su siguiente proyecto.

—Podrás salvar a la humanidad.

"Salvar a tu padre". Termina ella en su mente.

Porque ese es sin lugar a dudas el motivo principal de Senku para esta proeza científica. Darle a Byakuya e incluso a él mismo una segunda oportunidad.

—Aunque todavía no la hemos hecho funcionar, y quizá tardemos algunas décadas en lograrlo. —resopla con un atisbo de frustración.

El camino es largo y empinado a pesar de todo lo que han desentrañado con la ayuda del Whyman y la ingeniería inversa en las Medusas obsoletas de la zona cero. Sin embargo han avanzado lo suficiente para al menos alcanzar el progreso de una civilización moderna. Y eso es sin lugar a dudas alentador.

—Pensé que con la ayuda de las Medusas ya habían descubierto una manera de hacerla funcionar. —Kohaku pudo identificar algo en la voz de Senku, aunque no fue ni por asomo pesimismo.

—Las alteraciones en el campo de Higgs que producen nos han dado algunas claves. Necesitamos alcanzar una velocidad incluso mayor al de la Luz para poder viajar en el tiempo, reduciendo la masa a cero podríamos eliminar su resistencia y acelerar la velocidad para abrir al menos una grieta en el espacio-tiempo y así…

—Me perdí desde lo del campo de Hig… algo. —honestamente, Senku intentó explicarle eso infinidad de veces, pero cada vez parecía un concepto que jamás llegaría a entender del todo.

Pero contrario a lo que ella esperaría, él simplemente esboza una tenue sonrisa. Ni siquiera parece molesto por la interrupción.

—El campo de Higgs es el medio que rodea al espacio incluso en el vacío y la que dota de masa a la materia. Una alteración en este campo modificaría significativamente las propiedades de éstas. —continúa su explicación, observando de igual manera la máquina.

Al menos era la teoría, aún faltaban un par de años o incluso décadas de prueba y error.

Kohaku asiente lentamente, aún sin entender del todo de lo que él habla. En su estado de confusión inicial debido a la lluvia de términos extraños y complicados, ni siquiera es consciente del momento en el que Senku se acerca lo suficiente a ella, pero no le importa.

Porque no ha visto al científico en el lapso de tiempo de una semana e incluso podría decir que más, y en realidad fue una suerte que Senku decidiera quedarse más de un par de minutos en la boda de Taiju.

Ella de alguna manera extraña pasar tiempo con él aunque no está dispuesta a admitirlo abiertamente. Quizá para nadie es un secreto la relación que ambos han formado en los últimos años.

Nadie podría categorizarlos como una pareja convencional, para propios y extraños, Kohaku y Senku son reacios a las demostraciones de afecto público y en general al romance en sí. Sin embargo, las miradas, palabras y momentos compartidos hablan por sí mismos.

—Deberías ir a dormir. —Kohaku sugiere con genuina preocupación.

Después de todo, a pesar de la férrea determinación e interés de Senku por el progreso, él aún sigue siendo un humano con una resistencia de pulga como de antaño.

—¿Preocupada, Leona? —y él no puede más que molestarla con ese tono socarrón que a Kohaku vuelve loca de vez en cuando.

Pero contrario a lo que él esperaría, la respuesta de la chica no se hace esperar.

—Si.

Senku la mira de soslayo y es incapaz de arremeter con otro comentario fugaz que seguramente crisparía los nervios de Kohaku cuando se encuentra con esos ojos aguamarina que le devuelven el gesto con genuina preocupación y otro sentimiento que ya conoce a la perfección.

Maldición, él no puede resistir esa mirada en ella.

—Ve a descansar Senku —ella insiste al respecto—. O juro que te llevaré a rastras a tu departamento si no lo haces.

—Toda una Leona…

—Hablo enserio, aún puedo patearte el trasero ¿Recuerdas?

Él jamás lo ha olvidado, de hecho, sabe cuán absurdamente fuerte es esa Leona y que hay ocasiones en las que no puede tentar su suerte.

—Qué sutil.

—Senku… —Su tono al pronunciar su nombre no es más que una advertencia implícita—. Sé cuán importante es esto para ti, pero nos preocupas.

"Me preocupas". Es lo que su mirada transmite.

—De acuerdo Leona, tú ganas, pero aceptaré sólo si incluyes una invitación a un tazón de ramen.

Honestamente, un tazón de ramen parece algo razonable. Las noches de Ramen han quedado en el pasado desde que la construcción de la máquina del tiempo comenzó, incluso las noches en la que ambos simplemente hablan de lo que fuese.

—Vayamos a casa, Senku. —la voz de Kohaku es apenas un susurro audible, pero lo suficiente para que él pueda escucharla.

La sonrisa de Ishigami entonces se extiende aún más cuando Kohaku toma su mano sin vacilación, entrelazando sus dedos con los suyos. Las muestras de afecto públicas no son algo que les interese demostrar, no así en los efímeros momentos que tienen la fortuna de compartir.

Y él no puede oponer la menor resistencia al seguirla hasta la salida. Sí, él también la ha extrañado.

Ellos no necesitan un título para su extraña relación, sin embargo, ahora que la civilización está restaurada casi en totalidad, Senku se plantea la posibilidad de cambiar eso.

Quizá no ahora pero sí en un futuro cercano.

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Fin.

N/A:

u.u y pues nada, algo rápido para sacar esa espinita de mi corazoncito de pollo tras el final del Manga.

Ufffff juro que ahora tengo más dudas que respuestas con lo de la máquina del tiempo! XD ahhhhh pero weno :v

Aclaración: algunas cosas me las saqué del c*** para fines prácticos de este Shot, así que disculpen u.u

Ah sí, y de igual manera los errores que esto pueda tener XD fue algo rápido…

A pesar de que la OTP no fue Canon, para mí siempre lo serán en mi corazoncito de pollo y a pesar de todo seguiré amando a la Shipp con la intensidad de mil Soles! Por mi parte al menos seguiré sacando material de ella sin importar qué 7u7

En fin, la Yoari regresa a su rincón a hacerse bolita…