Nunca te Dejaría
Aquel mediodía Shizuku fue a buscar a Eris por la escuela. No la había visto desde hace horas aquel día ya que Eris la estuvo evitando. ¿Qué era lo que estaba pasando? Shizuku quería llegar al meollo del asunto con rapidez. La estuvo buscando por todo el campus hasta que dio con ella en las afueras. Por fin la encuentra en un banco… junto con otra chica a la que no conocía. ¿Ellas se están agarrando de la mano…? ¿Y haciéndose mimos…? ¿Pero por qué? ¿Cómo era posible que Eris estuviera con otra chica sin decirle nada a ella? Era como aquella otra vez en la que Eris no le dijo sobre lo de dejar su casa para ir a cuidar a su familia.
– ¿Eris...? – Shizuku se mantenía a una distancia prudente. Temblaba con ambos puños sobre el pecho. – ¿Quién es esa chica…?
– Ah, ¿no te lo había dicho? – Eris abrazó a la otra chica morena de trenzas gemelas. – Ella es mi novia.
– ¡Pero YO SOY tu novia! ¡Estuvimos saliendo a citas por casi un mes! ¿¡Ya hora de pronto tienes tus ojos puestos sobre esta otra chica!?
– Sí, bastante… Es mi mayor fan. ¿Acaso eso no es tierno?
Eris se vuelve hacia la otra chica y pega de costado su cabeza contra ella.
Esta situación no tenía sentido alguno. Eris estaba desde la cabeza hasta los talones con Shizuku desde que se conocieron. Incluso rechazaba con amabilidad a sus fans… ¿¡pero y ahora estaba con una de ellas…!?
– ¡Ah, estoy tan contenta de estar con vos! – Exclamó la otra chica. – Ey Eris-Sama, ¿vamos a un lugar en el que podamos estar de verdad a solas?
– ¡Ah, qué feliz que estoy! – Mencionó Eris agarrando la mano de la otra chica. – Fue bueno verte, Kirishima-San, pero ahora tenemos que irnos.
Shizuku tragó grueso notando que el corazón se le partía en dos. Eris ni siquiera la llamó por su nombre de pila. ¿Qué locura era todo lo que estaba pasando?
– ¡Eris…! – Shizuku trata de agarrarle la mano a Eris perola rubia es rápida evitando el agarre. – Eris… no te vayas… – Las piernas de Shizuku parecían de gelatina y cayó al piso de rodillas. Apretó con fuerza su pecho y gimió por su corazón roto…
En la Realidad…
Eris es despertada por un ligero gimoteo y lloriqueo mientras percibe a su hermosa novia hablando dormida.
– No… Eris… por favor no me dejes…
Eris deja escapar un suave gemido propio. Su amada está sufriendo una pesadilla bastante horripilante por lo que parece. Eris entonces decide despertarla para evitar que siga sufriéndola.
– ¿Shizuku…? – La zarandea con suavidad. – ¡Shizuku…!
La Yamato Nadeshiko pelinegra despierta sobresaltándose ligeramente mirando a todos lados mientras respira pesadamente. Entonces ve a hermosa rubia con bastante preocupación.
– Eris…
Alcanza a pronunciar la Yamato Nadeshiko mientras su novia se sienta en la cama a su lado.
– Shizuku… ¿tuviste una pesadilla…?
Le pregunta con su voz suave de siempre la rubia. Shizuku no quisiera admitirlo pero ya que se trata de su amada asiente y se cachetea ligeramente. Eris se limitó a abrazar a su novia. Shizuku gira un poco la cabeza y medio la oculta en el gran pecho de Eris. Ambas están usando sus yukatas para dormir. Eris acaricia el precioso cabello negro de su novia. Shizuku se dejó de tapujos y se lo contó todo. Pero mientras más le contaba más le brotaban las lágrimas. Presenciar aquello le partía el corazón a Eris. Eris apretó el abrazo mientras dejaba que Shizuku se desahogara. Eris nota que aquella pesadilla la dejó con mucho miedo. ¿Pero qué hizo que pensara que ella podría llegar a engañarla? Aunque como muchos dirían fue todo sólo un sueño.
– Shizuku… – Eris con una mano agarraba una de su novia y con la otra le trataba de secar las lágrimas.
– Eris… discúlpame… Sé que nunca me engañarías… pero esta pesadilla que tuve…
– Tienes razón. Yo nunca haría algo tan terrible. Sos la persona de la que me enamoré desde el primer día en que te vi. Te confesé mi amor sólo a VOS. Hasta pienso algunas veces por qué no tuve estos sentimientos para con alguien más. Es imposible que te engañe así.
– Eris…
Shizuku largaba gemidos e hipaba.
– Así que ya ves… – Eris le besó la frente a Shizuku tras secarle la última lágrima. – Nunca te dejaría… Jamás..
– ¡Eris…!
Shizuku no puede evitar abalanzarse sobre Eris para finalmente besarla en los labios- Eris le devolvió el favor mientras le acariciaba la espalda. No había más palabras para decirse en ese momento. Sólo notan dicha. Sólo eterna dicha por un simple beso. Shizuku abraza a Eris y termina dominando la pelea de lenguas que lleva a cabo con su novia. Eris la acepta con todo su corazón. Se besan repetidas veces hasta que se separan un poco para respirar mejor. Aunque sigue algo oscuro ellas se alcanzan a ver bastante bien. Eris larga una risita mientras acaricia el cachete de Shizuku.
– ¿Qué quieres hacer ahora mismo, Shizuku? ¿Quieres que volvamos a dormir?
Shizuku niega mientras se quita la parte superior de la yukata dejando así sus tetas al aire.
– Es sólo si quieres hacerlo ahora mismo… Es decir, necesito de más mimos tuyos que los que ya me diste…
Eris larga más risitas desnudándose a sí misma.
– Muy bien, te voy a complacer con tantos mimos como gustes.
En ese instante se vuelven a besar y unos gemidos muy sensuales se alcanzan a escuchar tras las paredes de la habitación de Shizuku.
FIN
Posdata: El Yuri no tiene fronteras idiomáticas de ninguna clase ja ja.
