CAPITULO 2: MIEDO DE PERDERTE

"… ¿Pero es acaso menos grave
que la esperanza se acabe
de noche o a pleno sol,
con o sin una visión?
Hasta nuestro último empeño
es sólo un sueño dentro de un sueño."

-Edgar Allan Poe

Sergio 1 asintió con un suspiro triste.

-todo comenzó con el plan para robar el oro … apareció el transportador de Tokio un día…

-espera, quien es Tokio -interrumpió Sergio 5

- ¿no conoces a Tokio? - agrego numero 2

En un susurro Sergio 2 aclaro para todos, ya que numero 1 estaba tratando de ordenar sus pensamientos.

-Silene Oliveira…

Algunos de ellos la relacionaron con alguien de su propio universo, pero otros aun siguieron sin entender.

A pesar de estar desconcertado Sergio 1, fue estimulado para contar algunos detalles de su universo. Comenzó acomodando conceptos básicos de su línea de tiempo, el a diferencia de algunos tenía 42 años actualmente y estaba en una relación con Raquel hace un año y medio, aunque la haya conocido hace tres años. Cada detalle de su vida antes de ella coincidía de alguna manera con los demás Sergios y en un suspiro pensó si habría algún universo donde no la conociera, sin embargo, se alegró de que los cinco Sergios presentes la tengan en su vida.

-Raquel se mudó conmigo no inmediatamente, demoro en decidirse, pero yo la estaba esperando. A un año del atraco más grande de España, Raquel se mostró hacia mí en Palawan… a pesar del tiempo que paso mi corazón palpito mas fuerte que nunca, y supe que no iba a dejarla a ir tan rápidamente. Pero ella no confió en mi de inmediato, se reservaba para si misma detalles de su vida en España. Yo por otra parte sabia algunas cosas… ya saben en todo ese tiempo había dos cosas que no dejaba de pensar: uno era Andrés, buscaba formas de solucionar su propuesta para el robo del oro … el que estoy efectuando, pero mi otro pensamiento era ella. Raquel era la ilusión, la esperanza, el amor… y ella mas bien su pensamiento me daba ganas de vivir. No me importaba esperarla, yo podía hacerlo el tiempo que dure la vida…

Había algo en su ser, algo había cambiado y yo lo entendía. Empezar a confiar en mi le resultaba difícil luego de lo que pasamos, pero yo lo sentía. En el medio de nosotros estaba esa historia de amor, nuevo para mi y conocido para ella. Yo nunca me había enamorado y ella ya había pasado por enamoramientos. Yo quería agarrarle la mano, pero ella se escapaba de mi rose. Yo quería besarla, pero ella no me daba ninguna señal. Aunque fuimos "como amigos" durante esa semana y media que estuvo en Palawan antes de volver a España, cuando se nos empezaban a acabar los días sentí que lo hacia de igual manera mi felicidad. Solo quería pasar mas tiempo con ella, pasear por la playa, conocer restaurantes, ver películas, estar solos en el silencio de las noches sin que pase nada. Nada me bastaba quería proponerle que se quede conmigo, que no me deje. Entonces dos noches antes que se vaya la lleve a navegar en un pequeño barco que había comprado ese mismo día a un vendedor que merodeaba por la zona. Un barco mediano, Raquel me decía que era una locura y que no me convenia ya que el barco podía tener algún problema, pero no me importo. Lo compré e inmediatamente me subí a navegarlo. Y conmigo ella.

Navegamos y nos frenamos en el medio de la noche y de ese mar. Habíamos llevado unas bebidas y fiambre para comer por si teníamos hambre. Raquel tenia un vestido suelto blanco y en medio de la noche llegue a pensar que ella se desvanecería y me dejaría solo… pensé rápidamente que haría, pero no pude concluir nada. Solo me asegure que no se desvanezca. Entonces cuando ella se dio cuenta que la miraba me invito a unirme a ella.

"esto es hermoso Sergio…no creo que pueda olvidarme nunca de todo esto" yo no podía decirle nada, solo la miraba y Raquel supo que estaba pensando por eso dijo: "si tal vez nos hubiésemos conocido de otra manera" …entonces tal vez ella confiaría en mí, tal vez hubiésemos tenido más tiempo juntos, tal vez ella estaría conmigo para siempre. No pude soportarlo más, estaba todo el deseo de su espera, y de ese tiempo con ella torturándome para besarla así que tome su rostro con mis manos y la sujete para que no se escape de mi y la bese. No pensé en nada mientras movía mis labios sobre los de ella. Había un suave sabor en ellos y lo reconocí de mi parte, era la nostalgia. La nostalgia de haberla extrañado, la nostalgia de haberla besado hace un año y estar por perderla de nuevo. Estaba hipnotizado y si en ese momento ella me pedía volver a España yo hubiera aceptado, hubiera aceptado, aunque sabía que era imposible, encontraríamos una solución … ella me correspondió el beso, pero luego se separó de mi dejándome perseguir su boca, pero sin llegar a ella. "no podemos Sergio, esto solo hace más difícil despedirnos-dijo"

No me importo… seguí buscando su boca, y llegué a ella, pero de una manera totalmente distinta a la anterior. Esta vez la bese con fuerza, con hambre. Envolví mis brazos en ella y luego sentí que ella se ablandada y enredaba sus dedos en mi cabello. Hicimos el amor en ese barco a la luz de la luna. Recordando … pasee mis manos por su cuerpo, la mire con el resplandor de la noche, sentí sus manos presionar en mi espalda y de alguna manera me había olvidado de todo. No existía nada mas que nosotros dos entrelazados mientras nos besábamos.

Hicimos el amor al otro día… y cuando llego el momento de prepararse me pidió que nos despidiéramos. Yo sin embargo no pude, me aparecí en el hotel y pedí verla, pero ella no quiso, yo tenía que intentarlo, tenía que pedirle que se quede conmigo. Pero ella no me dejo. Se fue sin dejarme despedirme… de alguna manera era un viejo territorio nuestro. Había sido menos doloroso la primera vez, pero esta vez era desgarrador.

Empecé a tratar de comunicarme con ella, había estado solo mucho tiempo y podía tolerarlo… nunca había tenido alguien con quien quiera estar. Raquel era mi excepción, lo había sido desde siempre porque de todos modos ¿Por qué quería acercarme a la inspectora a cargo del atraco? - nadie respondió- siempre me gusto…-se respondió el mismo- y tenía que intentar conocerla para acabar con esa pequeña ilusión de que me correspondiera, Raquel tenia que ignorarme como lo hizo en un principio, pero yo seguía ahí, como un idiota complicando todo. Cuando al fin nos besamos perdí el control y me condené a mí mismo… ella había sido mi excepción desde el comienzo. Quería estar con ella, quería saber. Entonces le mandaba mensajes a través de Marsella, recibía sus respuestas. Y nos comunicamos por un tiempo, a los meses dejo de responderme.

Estar solo nunca fue un inconveniente. Pero ahora lo era, mi mente vagaba por oscuros rincones. Me preguntaba si me lo merecía después de todo, si me merecía un amor imposible. Desee nunca haberme enamorado porque había estado bien sin el amor, pero inmediatamente me arrepentí, no vendería mis recuerdos con ella al diablo nunca. Esos recuerdos eran lo que me habían mostrado la vida. Un día cuando decidí olvidarla se apareció a fuera de nuestra pequeña cabaña en medio de la playa.

Tenia el pelo recogido en dos pequeñas trenzas y el resto caía por su espalda, su vestido largo se flameaba con el viento y arropaba sus piernas. Pensé que era un sueño y me acerque lentamente, le toque la mejilla y luego le acaricie el pelo. Ella solo me miraba. Sentí su piel tibia en mis manos y probe sus labios suavemente con miedo que se desaparezca… ella no lo hizo.

"eres real…-susurre sobre su boca"

"lo soy Sergio"

Entonces empezó a correr por la playa, parecía una niña pequeña divirtiéndose sin motivos, yo la seguí. Su risa bailaba a través del viento como una pequeña melodía. Supe que estaba vivo de nuevo. Cuando la alcance estaba parada en medio del mar, el agua le llegaba a la rodilla, me pare a su lado y nos miramos. Es tan hermosa… ella quiso volver a la orilla, pero yo necesitaba más de ese momento, en realidad necesitaba todo de ese momento así que la atrape entre mis brazos y nos empuje al agua. La sal de mar entro en mi boca y en la de ella. Lo supe cuando la bese… y en medio de muchos besos me dijo que se quedaría conmigo.

Fui muy feliz, desde ese momento supe que todos los días iba a tener miedo de perderla. De que algo pase, en mi vida… yo creo que en nuestra vida- señalo a los demás sergios- siempre esta ese miedo. Es por eso que cuando apareció el transportador de Tokio de verdad sentí lo que era la infelicidad, lo sentí de verdad porque nunca antes me había sentido con tantas ganas de vivir, con tantas ganas de experimentar cosas, de hacer cosas nuevas y todo era por ella.

Yo estaba asombrado del mundo de todo lo que era incapaz de ver, pero con ella lo era, podía ver aquellos detalles insignificantes que a mis ojos no detectaban, me sentía capaz de todo, pero no lo era.

Tokio necesitaba contactarme, y como se lo había prometido no solo a ella sino a toda la banda, yo iba a estar a su rescate, a pesar de haber dejado al Profesor, esa personalidad mía que controlaba a Sergio… a un Sergio que estaba tímido escondido, Raquel había sacado a mi yo interno, a mi yo que descubría el descontrol y que le gustaba… Nunca había pensado que amar me haría tan vulnerable a todo, el miedo de perder todo lo que había logrado, de mi familia, de perderla a ella, no me hacia ninguna gracia, prefería elegir mentalmente que ella no había existido para nada en mi vida, aunque lo haya hecho.

Le plantee la situación, lo mejor para ella era separarse de mí y esperarme un tiempo e irse a Mindanao entonces ella estaría segura y también lo haría Paula y Marivi. Pero ella no acepto, lo note en su tono de hablar. Ella estaba furiosa con el sistema, tal como yo. Ella necesitaba que la noten no como la mujer que se enamoró de un bandido sino como una mujer que tomo el camino correcto sin hacer caso a su corazón, y yo le comprendí tanto con su primera explicación que no me di cuenta que ella era mi talón de Aquiles.

Claro que ella lo era, lo era porque le había esperado un año que me correspondiera. La había esperado, la había soñado, y la había sentido en mi corazón. Ese amor era mío como de ella, era nuestro y yo iba a cuidarlo. Era tan nuevo para mí que no podía soltarlo, me aferre a él sin pensar que alguna vez algún miembro de la banda podría necesitarme, me aferre a ese sentimiento sintiéndolo, amándolo, amándola. Dándole todo lo que le correspondía.

Se ofreció por si sola a acompañarme a robar el oro, y no me negué una parte mía la quería conmigo, quería que no me deje, ya que enfrentar este nuevo robo solo no me parecía atractivo por más que haya pasado noches pensando en Andrés y como podría imaginarlo, hasta ese entonces no pensé que algo podría salir mal. Solo pensé que con ella a mi lado yo sería invencible, si ella me apoyase y estaría conmigo todo iría bien. ¡Pero claro que me había planteado todas las opciones! podríamos estar en problemas y se lo comente después de hacer el amor, ella lo entendió. Una parte mía no quería que lo entendiese. Sergio… yo quería que se guarde bajo mil candados bajo tierra y así poder estar tranquilo de mente para lo que yo ya sabía… la guerra. Pero ella insistió que conocía la policía mejor que yo… entonces nos gritamos cosas, cosas hirientes y sin sentido…

Fue conmigo, estuvo conmigo, hicimos el amor miles de veces en ese monasterio sin importarnos nada más que nosotros. Yo sabía que aún se comunicaba con su madre y con paula, varias veces yo las llamaba también porque se habían convertido en mi familia. Yo daba una clase y ella estaba a mi lado incondicional. El tiempo siguió corriendo y llego el día de nuestro segundo atraco. Nos pusimos frente con frente y nos miramos a los ojos y me dio fuerzas. El profesor se mostraba firme ante ella y dominante. Pero el Sergio interno estaba aún ahí escondido controlando al profesor con miedo de perderla, porque cada parte mía sea quien sea, se esfuerza por protegerla. Nos gritamos cosas, le dije que le había ganado la partida, pero ese fue el profesor, fue la personalidad mía que cree poder dominarla, pero no es así. Ella me domina y pensar que ahora mismo podría estar muerta solo me desarma… yo solo quiero saber que está bien, quiero asegurarme porque…

-que te hace pensar que está muerta- interrumpió el Sergio 2.

-estábamos atrapados en el bosque… y ella no pudo subir el árbol, entonces escapo hacia la granja más cercana y fue atrapada. Escuche dos disparos…- Sergio 1 no pudo seguir ya que rompió en un llanto.

Hubo un silencio incomodo pareció como si cada Sergio imaginara su mundo sin su Raquel. Hubo consideración hacia el Sergio1 del Sergio 2 que le froto la espalda. Pero ningún Sergio se animó a decir una palabra al poco tiempo Sergio 1 continuo.

-mande a Martín a que actúe en consecuencia, creo que nada le haría justicia más que matar a Alicia sierra. Pero ahora no sé qué sería posible, no sé qué lograría con eso…yo no soy un asesino…

-sin embargo, ella lo es- agrego Sergio 2- Raquel siempre me comento que Alicia sierra es una mujer fría sin escrúpulos.

- ¿comunicaron algún anuncio oficial de que Raquel está muerta? - pregunto Sergio 3

Sergio 1 solo negó con la cabeza mientras los demás sergios se miraban entre sí.

-entonces lo más seguro es que no esté muerta, ¿cómo fue que la atraparon? - siguió Sergio 3

Sergio 1 pensó por un momento y volvió al momento que Tokio le proponía que Raquel aún seguía viva.

-la atraparon cuando estaba escondida en la granja, le preguntaron por mí y yo le decía que yo me entregaría, le decía que gane tiempo… pero ella respondió que no sabe dónde está el profesor…. Ella murió por no entregarme…

Sergio 1 no pudo continuar porque Sergio 5 empezó a reírse sin poder frenarse. Todos los sergios lo miraron y este solo se limitó a tratar de frenarse, pero le costó un momento.

-lo siento… es que lo que acaba de contar número uno es justo lo que haría Alicia sierra… en mi universo ella es la mejor amiga de Raquel, y nunca me diría si está o no está viva, preferiría verme morir antes de decirme. Lo sé porque lo he pasado hace una semana, Alicia me ha ocultado de Raquel, pero logre saber de ella por mis medios… te puedo confirmar número 1 que Raquel sigue viva… ¿hicieron algún anuncio de su muerte? - Sergio 1 negó- entonces sigue viva, seguramente la están interrogando o torturando.

Lo último no tranquilizo nada a Sergio 1, Sergio 5 noto como Sergio 1 apretaba sus manos sobre sus rodillas.

-ella está viva, solo necesitas ver la forma de tranquilizarte, necesitas estar calmo para seguir- lo consoló Sergio 2.

Sergio 1 lo mira agradeciéndole y pareció finalmente comprender que el amor de su vida aún seguía viviendo en su universo.

-aun no entiendo cómo fue que decidiste robar el oro ya que era una idea de Martín- pregunto Sergio 6- esa idea tiene bastantes fallas y sabemos que es imposible.

-no lo es -continuo Sergio 1- en mi universo Andrés murió durante el robo a la fábrica de moneda y timbre… este atraco es como un homenaje hacia el…

-en mi universo Raquel diría que lo hago por mí no por Andrés- interrumpió Sergio 2.

-claramente aún no se te ha pasado por la mente el robo… ¿no ha aparecido Tokio diciéndote que rio ha sido capturado? - numero 2 negó y pareció ser infeliz por un momento-una parte mía pensó en ignorarlo, pero mi parte del profesor no podía negarlo, lo necesitaba para vengar a Andrés.

-de todos modos, numero1, puedes estar tranquilo que Raquel sigue viva, si no han comunicado nada de su muerte, seguro se trata de una especie de interrogación… solo debes asegurarte que tú sabes que ella sigue viva y que vas apoyarla y sacarla de ese sitio-comento Sergio 3.

Sergio uno soltó un suspiro que se sintió en cada Sergio. Era el alivio. Cada uno sabía que Raquel era parte de su vida y que significaba todo aun cuando en algunos de ellos no llegaba a serlo. No podían perderla, no cuando ella los había sacado de su caparazón. Ellos la querían con ellos. Su Raquel en cada universo.

-odiaría estar en tu situación numero 1- comento Sergio 4, que había permanecido cayado la mayoría del tiempo- yo solo discutí con ella y ya me siento morir.

-bueno puedes comentarnos- agrego Sergio 1.- me siento más tranquilo ahora que todos mis yo me han asegurado que solo fue una estrategia de parte de Alicia sierra y tampoco he desapareció hacia mi universo … así que- Sergio 1 movió las manos motivándolo a que continue.

- ¿No les importa si continuo yo? -consulto Sergio 4, al ver que ninguno le decía nada continuo- todo comenzó cuando me propuso ser amigos con derechos…

Nos leemos el próximo viernes, puedes seguirme en Twitter como juliadelg.