Viajes y Espadas.

- Aome ¿Estás bien?- preguntó Sango una vez fuera del establecimiento

-Sí, no pasa nada- sonrió la sacerdotisa de ojos azules.

-Lamento mucho ser tan intensa- dijo Hana en un puchero

-No importa- respondió su amiga sonriendo.

-Bueno, me tengo que ir- dijo la rubia bajando la mirada- Se supone que iba a salir con Ren al centro.

-¡SESSHOMARU!- se escuchó un rugido a lo lejos, Aome, Sango y Miroku intercambiaron miradas y observaron al youkai que parecía relajado. Treinta segundos después, Inuyasha se lanzaba contra su medio hermano para atestarle un puño.

-Hibrido- dijo Sesshomaru con calma deteniendo el golpe y aplastándole la mano.

-¡Suéltame, perro sarnoso! ¡Te voy a partir la…!- gruñía Inuyasha mirando sólo a su hermano.

-¡Inuyasha, cálmate!- dijo Kikyo quien llegaba detrás junto a Jaken.

-¡NO ME VOY A CALMAR! ¡ESTE PEDAZO DE ESCORIA LE HIZO ALGO A AOME!- gritó Inuyasha golpeando el fuerte estomago de Sesshomaru.

-¿De qué estás hablando?- dijo Sesshomaru tomando el brazo de Inuyasha y doblándoselo.

-Inuyasha- llamó Aome con los brazos cruzados- Yo estoy bien.

-¡Calla Aome!- dijo en un quejido el hanyou liberándose del agarre- ¡No te entrometas!

-Abajo- murmuro la miko- Te dije que estoy bien.

-¿Quién es él, Aome?- pregunto Hana acercándose a Inuyasha

-Soy Inuyasha- dijo el mismo levantándose y mirando con enojo a Sesshomaru y luego a Jaken- ¡Dijiste que tu amo bonito la había herido!

-Bueno, vera…- empezó a sudar Jaken

-¡SAPO MENTIROSO!- le golpeo Inuyasha- ¡Hacerme venir…!

-Yo te mande a llamar- aclaró Sesshomaru

- – llamó Aome cuando el hanyou se dispuso a golpear su hermano de nuevo.

-Espera, Aome, ¿Inuyasha el de hace tres años? ¡¿El que te dejo por Kikyo?!- dijo Hana y entonces se tapó la boca al darse cuenta de la imprudencia.

-¿Soy popular Aome?- sonrió casi en burla Inuyasha

-Hibrido- le callo Sesshomaru tomándolo por el cuello- Tenemos que hablar.

Sesshomaru ignoro a los humanos y empezó a correr con Inuyasha halado del cuello.

-¡Sesshomaru!- grito Aome corriendo al auto- ¡Espera!

-¡Vamos!- dijo Sango seguida por Miroku, Jaken y Kikyo, dejando una confundida Hana fuera del bar.

Sesshomaru había corrido hasta el templo y luego había enterrado la cara de su medio hermano en el suelo.

-Habla, hanyou- ordenó- ¿Quién es la bruja del tiempo?

-¡Que voy a saber!- escupió Inuyasha poniéndose en pie y sacando su espada, Sesshomaru lo tomo rápidamente de sus ropas y lo tiro contra un árbol.

-Lo sabes- dijo letal el mayor- ¿Qué sabes sobre mi maldición, hanyou?

-Ah, esa estúpida maldición- dijo riéndose Inuyasha, Sesshomaru le pateo, Inuyasha le lanzó un puño- ¿Para qué lo quieres saber, Sesshomaru? ¿Qué te hace pensar que le ayudare a una escoria como tú?

-Por favor, no intentes hacerme reír- murmuro Sesshomaru atravesando el cuerpo del menor- Dime lo que sabes o mueres.

Inuyasha gruño empujándolo con una fuerza que Sesshomaru no recordaba en su hermano.

-¡Estúpido perro! ¡Viento cortan…!

-¡ABAJO!- intervino Aome quien acababa de parquear el auto, prácticamente se tiró del mismo y corrió hacia los hermanos- ¡No le hagas más daño, Sesshomaru!

-Hum- respondió Sesshomaru viendo la sangre de su hermano correr en su mano.

-¡Inuyasha!- grito Kikyo corriendo hacia el hanyou herido

-¡No lo puedo creer! ¡Son unos niños inmaduros!- regañó Aome cruzándose de brazos

-hum- solo dijo Sesshomaru empezando a ignorar a Aome

-¿Pero qué paso?- preguntó Sango al ver a Inuyasha quien cada vez sangraba menos.

-Una pelea de hermanos- murmuro Miroku negando para sí mismo.

-¡Tu rana mascota dijo que heriste a Aome!- gruño Inuyasha y observo a su amiga quien parecía estar bien.

-Yo nunca heriría a esa humana insufrible- dijo Sesshomaru cruzándose de brazos

-¡¿Qué soy qué?!- dijo Aome tomando una de las flechas de Kikyo y clavándosela en un brazo a Sesshomaru, el youkai hizo un gesto de dolor mientras el brazo comenzaba a purificarse- discúlpate.

-Hum

Aome saco la flecha para clavársela en el hombro- ¡He dicho…!

-Lo siento- murmuro muy bajo el youkai, Aome lo acepto y retiro la flecha.

-Inuyasha- volteo Aome a ver al hanyou quien estaba de pie junto a Kikyo- ¿Nos podrías decir si sabes algo sobre la maldición de Sesshomaru?

-Hum- gruñó el hanyou volteando la cara- ¡No!

-¿Por qué?- pregunto Aome acercándose más a él.

-¡Mira lo que ese idiota me hizo!- dijo mostrando un costado de su cuerpo- ¡Me llama y me agrede!

-¡Tú lo agrediste primero!- refutó Aome

-Bien- puso los ojos en blanco Inuyasha- ¿En serio quieres saberlo?

-Sí- sonrió Aome, Inuyasha suspiro rindiéndose.

-Yo aún no había nacido, mi madre me contó una vez que Sesshomaru con sus escasos años en ese entonces, fue capaz de cautivar a una humana…-dijo Inuyasha poniendo cara de asco- Por supuesto el no sentía nada, es un idiota incapaz de amar…

-Cállate- dijo un letal Sesshomaru escuchando a dos metros de Aome.

-El desprecia a los humanos- siguió Inuyasha- La chica que era una bruja, le lanzó una maldición. El anciano Myoga me contó que mi padre intento remediarlo, por eso creo colmillo sagrado.

-¿Qué maldición?- preguntaron Sango, Miroku, Sesshomaru y Aome al tiempo.

-No podría amar a nadie más, ni ser correspondido- dijo Inuyasha sonriendo

-¡¿Qué?!- dijeron Jaken y Aome al tiempo.

-Eso ya lo sabemos, hibrido- gruñó Sesshomaru.

-¡No sé más!- le gruñó Inuyasha- ¡Me dijeron que colmillo sagrado te protegería y ya, por tu falta de sentimientos, culo frío!

-¡¿Cómo que no sabes más?!- rugió Sesshomaru- ¡TIENES QUE SABERLO!

-¡NO ME GRITES, PERRO SIN CORAZÓN!- rugió Inuyasha, Kikyo le halo para que no se pusiera a pelear- Te diré lo que sé, colmillo sagrado aleja la maldad de ti, al no conocer el amor eres propenso a la maldad. ¿Qué te parece?

-hmm- gruño Sesshomaru y espero a que siguiera.

-La labor de colmillo sagrado es mostrarte el camino, según el anciano Myogra, papá esperaba que con el tiempo fueras menos…despreciable.

-Inuyasha, si sigues llamándome de algún modo poco amable te mataré- murmuro Sesshomaru.

-Cálmense- pidió Aome- ¿Hay alguna forma de arreglar todo?

-El idiota de mi hermano tiene que demostrar ser digno y leal, la espada despertara y le mostrará a la persona indicada para revertir la maldición- bufó por ultimo Inuyasha y camino hacia el pozo

-¡Inuyasha, espera!- llamó Aome, el hanyou se dio vuelta- ¿Cómo va a demostrar eso? ¿Cómo va a saber quién es la persona? ¿Cómo va a revertir la maldición?

-¡¿Cómo esperas que lo sepa, Aome!?- gritó Inuyasha- ¡El corazón de culo frío le pertenece a la bruja hasta que rompa el hechizo! ¡Hasta que deje de ser tan idiota!

-¡No le llames así!- le regañó Aome- ¿Seguro no sabes más?

Inuyasha suspiró con desespero y tomo por los hombros a la miko.

-No, el perro sarnoso debe ser menos despiadado, ser digno de amor y lealtad ¿entiendes?- dijo Inuyasha apretando los hombros de Aome- Dicen que su espada despertara y actuara como su corazón o qué sé yo, si el inútil de mi medio hermano sabe y acepta lo que siente, la espada desatara nuevos poderes y tomara a su elegida, la única capaz de derrotar a la bruja, Myoga dijo que sería desinteresada y al destruir a la bruja Sesshomaru recuperaría su frío corazón.

-¿Y sería libre?- preguntó curiosa Aome, Inuyasha le miró con burla.

-Por favor, Aome, el estúpido de mi medio hermano es libre y sin corazón, ¿en serio te preocupa? ¡Es un hijo de…!- Inuyasha no dijo más porque Sesshomaru lo había tomado del cuello y lo había lanzado hasta el otro extremo de la casa.

-Estúpido- murmuro Sesshomaru y luego se dirigió a Aome- Miko, debes entrenar.

-Sí- asintió Aome- Pero, Sesshomaru, creí que debíamos ir a buscar a Totosai…

-Lo haremos luego del entrenamiento- aseguró Sesshomaru

-¡Sesshomaru, te pateare tu frío trasero!- rugió Inuyasha llegando junto a él.

-No, Inuyasha- dijo Kikyo caminando hacía su pareja- Vamos a buscar los fragmentos y a Naraku.

-¡Pero Kikyo!- exclamo Inuyasha cuando la miko lo halo hacia el pozo.

-Nada- murmuro la chica y se volvió hacia los demás- Espero que nos veamos pronto.

Todos asintieron y le vieron marcharse.

-¿De qué se trata ese entrenamiento, Aome?- preguntó Sango y Aome le explico lo que Sesshomaru y ella hicieron los tres días que entrenaron.

-¡Podríamos ayudar!- exclamó emocionada Sango- Miroku te ayudara con tus poderes…

-¡Sí!- dijo Aome emocionada también y alistaron las cosas para marchase con Sesshomaru, Jaken, el monje Miroku, Sango y Shippo.

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Sesshomaru iba primero como siempre, seguido por Jaken y Aome, llevaba tres días sin saber de Rin, le había parecido que era mejor no llevarla. Aome había pensado esta vez en un lugar más lejano, estaban entre las montañas, la miko había mejorado mucho, la exterminadora y el monje eran buenos maestros para ella.

Le parecía extraño el Kitsune, siendo un youkai se llevaba bastante bien con los humanos. No tenía los prejuicios con los que él se había criado.

La luna llena bañaba el claro en el que se encontraban, era hermoso. Sus compañeros se habían dormido y el camino hasta un riachuelo cercano, pensaba en la maldición, ¿así que él no podía amar? ¿Su corazón no era suyo? Bueno, sí, siempre había sido terrible con el amor. Debía ser el hechizo. Su espada por alguna razón vibraba cada vez más cuando luchaba contra la miko. Nunca había pensado en matar a la miko, era hermosa, inteligente, amable, se estaba encariñando con ella. Si su madre se enterara le mataría.

Su madre no le había brindado suficiente cariño nunca, era muy raro de parte de ella, su padre por otro lado le había atendido hasta que Izayoi había llegado y luego había muerto. Por una humana.

Que débil.

La debilidad de su padre había sido una humana, la de su hermano también.

¿Y la de él? Rin. Lo sabía, había perdido. Era tan débil como su padre.

-¿Sesshomaru?- murmuro una voz somnolienta cerca suyo, minutos después la miko llego a su lado- ¿No deberías estar durmiendo?

-No tengo ganas, miko- respondió sin mirarla

-¿Extrañas a Rin?- murmuro Aome, Sesshomaru no le respondió- Ella está bien, mamá no dejaría que nada le pasara…

-Lo sé- respondió el youkai, estaba seguro que Rin estaba bien.

-¿No estarás pensando en lo de la bruja? ¿no?- murmuro la miko, Sesshomaru la miro indiferente- Estoy segura que todo va a salir bien, Sesshomaru. Esa bruja no te puede dañar…

-Eso no lo sabes, miko- murmuro Sesshomaru mirando el agua correr

-Yo sé que sí- sonrió Aome con dulzura, Sesshomaru fingió no verlo- Ya verás.

-Has mejorado mucho en combate- dijo el youkai cambiando de tema

-Gracias- dijo Aome con un leve sonrojo- Tú te has vuelto más amable, Sesshomaru. ¿Sabes que puedes hablarme si algo está mal?

-No necesito ayuda humana, miko- susurro el youkai y luego la miro con un leve interés- La espada se siente diferente cuando peleamos.

-¿Diferente? ¿Diferente cómo?- preguntó Aome bajando la vista hasta la espada de Sesshomaru como buscando una imperfección.

-Vibra- dijo Sesshomaru mirando al agua de nuevo.

-Mañana debemos ir a ver a Totosai- dijo Aome tomando aire, Sesshomaru negó.

-Aun te falta…

-¡NO!- dijo Aome cruzándose de brazos- ¡Debemos averiguar porque vibra!

-hum- solo dijo Sesshomaru y observo de reojo a la chica quien se tensó un momento después- Miko…

-Los fragmentos…están cerca- susurro antes que del riachuelo saliera un youkai con forma de lagarto.

-¡SESSHOMARU!- siseo el youkai lanzándose contra el interpelado- ¡Muere!

-¡¿Pero qué?!- soltó Sesshomaru tomando su espada y defendiéndose del ataque del youkai lagarto- ¡Tú estabas muerto!

El youkai se rio saltando sobre Sesshomaru y atacándole con sus garras con rapidez.

-Naraku me ha dado poder suficiente para matarte- siseo el youkai evadiendo los rápidos movimientos de Sesshomaru con su espada- Eres tan débil, perdiendo contra una bruja, amando a una humana…

-¡Cállate!- rugió Sesshomaru clavando sus uñas en el pecho del youkai- ¡No tienes derecho a hablar de Rin!

El youkai soltó otra carcajada.

-No me puedes matar, Sesshomaru, tú veneno es inútil- dijo mientras clavaba sus uñas en el youkai perro- Débil, inútil. Eras un gran youkai, pero conseguiste un corazón.

Sesshomaru encontró en el pecho del youkai su corazón y lo estrujo hasta volverlo trizas mientras sentía que el lagarto hacía lo mismo.

-Muere- dijo forzadamente Sesshomaru al sentir como su corazón de hielo era apretado lenta y dolorosamente- ¡MUERE!

¿Por qué no se muere? pensó Sesshomaru llegando a su límite por el veneno que corría en su sangre.

-¡Hey!- grito una voz conocida muy cerca, Sesshomaru observo a la miko quien apuntaba con una flecha- ¡¿Quién te crees pedazo de renacuajo?!

-¡Niña atrevida!- rugió el youkai lagarto empujando a Sesshomaru y dirigiendo sus venenosas garras hacia la miko.

Tonta pensó Sesshomaru por un segundo antes de decidir que la ayudaría.

Sesshomaru intento moverse, sintió un leve mareo al que no le coloco atención, la miko había lanzado la flecha a la garganta del youkai el cual lanzo un quejido y empezó a purificarse.

-Escúchame bien, nadie mata a mis entrenadores personales ¿entiendes?- dijo Aome acercándose al youkai con otra flecha en el arco- Nadie usa los fragmentos de la perla para algo tan maligno como asesinar, muchos menos en mi cara a Lord Sesshomaru.

Sesshomaru quiso toser, ¿ella le dijo "lord"? ¿Sin sarcasmo?

Aome apunto al pecho del youkai y dejo ir la flecha. Frente a ella el youkai se purifico dejando caer en sus manos varios fragmentos de la perla.

Sesshomaru la observo con asombro, no lo había visto venir y para desgracia suya, quedo inconsciente.

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Aome dio un suspiro, en esos tres días habían encontrado varios fragmentos en los alrededores, youkais menores los habían obtenido y habían armado alboroto en el bosque, por suerte los habían encontrado entre los entrenamientos.

Ni siquiera supo cómo había derrotado al youkai tan rápido, sólo pensó en Sesshomaru, el veneno pudo matarlo. youkai tonto y amargado pensó Aome mientras lo observaba tendido en el suelo.

Fue por algunas cremas y remedios que había llevado y también algunas toallas para limpiarlo, se sonrojó mientras se deshacía del kimono, su herida estaba cerrándose lentamente, pero la sangre no paraba. Manos a la obra pensó mientras lo limpiaba, detenía la hemorragia e intentaba curar lo que más podía los arañazos y raspaduras.

Aome debía admitir que la piel del youkai era suave y tersa, pasó una toallita por el torso y se mordió el labio.

-Miko, deja de tener orgasmos mientras me miras- murmuro Sesshomaru abriendo los ojos y haciendo que Aome gritara- Tonta.

-¡Sesshomaru! ¡¿Piensas matarme de un susto?!- dijo ella mirándolo con reprobación.

-Si pudiera…- suspiró Sesshomaru y miro a su alrededor- ¿Qué paso? ¿Cuánto tiempo llevo…?

-Lo purifique, tenía demasiados fragmentos, Sesshomaru- murmuro Aome- Debiste esperar a que se los sacara.

-No soy tu entrenador personal, miko- dijo Sesshomaru recordando las palabras de la chica.

-Debí dejarte morir- se alzó de hombros Aome colocándose en pie- ¿Cómo te sientes?

-Bien- murmuro el youkai mirando al lago.

-Solo estuviste inconsciente un par de minutos, me alegra- sonrió Aome y luego guardo silencio.

Sesshomaru la observo por un rato y luego cerró los ojos. Aome lo observo dormirse.

Dormido se ve lindo, así me lo aguantaría…aunque siendo sincera, es mucho más soportable que Inuyasha pensó Aome mientras lo observaba, un pequeño ruido llamo su atención y la puso en alerta, de entre los arboles salieron cuatro cachorros de lobo corriendo hasta ella y para su sorpresa se volvieron humanos, bueno, no, eran youkais con apariencia humanoide, no podían ser humanos, tendrían aproximadamente diez años o eso aparentaban.

-¡Señorita Aome!- dijo uno de ellos, Aome hizo una mueca.

-¿Hola?- murmuro la miko- ¿Los conozco?

Los cuatro lobitos rieron al tiempo mientras negaban.

-Nuestro padre sí- dijo uno de los niños de cabello rojizo y ojos verdes- Encontró esto hace unos días…nos pidió que se lo entregásemos.

Aome observo al niño que sacaba varios fragmentos de la perla. ¿Por qué no los sentí?

-¿Quién es su padre? ¿Por qué no vino él mismo?- la miko se agacho para quedar a su altura y tomo los fragmentos con el ceño ligeramente fruncido.

-No podemos decirle, señorita Aome- sonrió una niña de cabello negro y ojos azules- Papá nos lo prohibió, dice que aún es muy pronto.

-bueno- murmuro Aome observándolos- ¿Puedo saber sus nombres al menos?

Los cuatro se miraron pensativos y luego asintieron.

-¡Mi nombre es Ame, soy el mayor!- dijo el niño de ojos verdes y cabello rojizo.

-Y yo soy Yuki- sonrió la niña de ojos azules y cabello negro.

-Yo Haruka y él es Yu, el más pequeño- dijo sonriendo una niña de ojos azules y cabello rojizo mientras abrazaba a su hermano quien tenía el cabello negro y los ojos verdes.

-Un placer- sonrió Aome antes de oír un ligero aullido. Los cuatro niños volvieron a mirarse.

-Nos tenemos que ir- dijo Ame mirando hacia el bosque- Hasta otra vez, señorita.

-¡Adiós!- dijeron los demás y sin esperar respuesta salieron corriendo.

Aome miro por largo rato el lugar por el que habían desaparecido, no tenía idea. Creí que no habría youkais en esta época… ¿Dónde se supone que se meten? pensó y luego de un largo suspiro creo un campo de protección y se acostó a dormir.

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La mañana había llegado lo suficientemente rápido, Sesshomaru se sentía cómodo y no quería levantarse aunque el sol estuviera azotando su cara y algo le abrigara demasiado…¿pero que era?, sentía un ligero abrazo y una de esas cobijas… entre abrió los ojos y la vio, la miko estaba abrazada a el de piernas y brazos y tenía una manta sobre ambos. ¿Pero qué paso anoche? se preguntó Sesshomaru Tengo que hacer algo antes que nos vean pero era tarde, olió a los humanos, a Shippo y a Jaken antes de verlos.

Los cuatro parecían en shock, se quedaron varios minutos observando y luego el kitsune corrió hacia ellos.

-¡Aome!- dijo antes de ser lanzado hacía atrás por una fuerza invisible.

-¡Humana atrevida! ¡Durmiendo con el amo bonito!- se escandalizo Jaken La va a despertar pensó Sesshomaru

Y ahora que lo pensaba, el cabello de la miko olía muy bien… Tonterías se pateó mentalmente y cerró los ojos un momento.

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Aome soñaba que dormía en las nubes, se sentía segura y cómoda, además había un delicioso olor en el aire.

-¡Humana atrevida! ¡Durmiendo con el amo bonito!- escuchó gritar a Jaken. Aome abrió lentamente los ojos y lo observo sorprendida, sí, en efecto, ella estaba durmiendo casi sobre Sesshomaru.

Así que dormía sobre algo suave, seguro y cómodo… se dijo a si misma entre burla y reproche, el youkai tenía los ojos cerrados y parecía tranquilo, querría dejarlo así para siempre…

-Parece que la señorita Aome creo un campo de protección- se escuchó decir a Miroku. Mierda…nos vieron pensó Aome Bueno, no estamos haciendo nada malo

Inconscientemente Aome se acomodó más entre los brazos de Seshomaru quien la había abrazado involuntariamente. Él es quien huele bien pensó Aome y luego se quiso purificar a sí misma. Lo observó, se veía perfecto, quiso acariciar de nuevo la perfecta piel… aunque fuera lo último que hiciera.

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Sesshomaru volvió a abrir los ojos luego de sentir a la miko despertarse, la sorprendió observándole con una mirada que él no le conocía. Se sorprendió notándola hermosa, radiante, ella le sonrió.

-¡Buenos días, Sesshomaru!- dijo en un susurro lleno de emoción y luego la observo sonrojarse y ponerse nerviosa- Lamento mucho…

Niña pensó Sesshomaru reprimiendo una sonrisa y la miró a los ojos.

-No importa, está bien- admitió- Se me ha hecho costumbre.

Aome se sonrojó más si era posible, Sesshomaru pudo oler su vergüenza cuando escondió su rostro en su pecho. El no dijo nada, luego ella se sentó tranquilamente y le sonrió.

-Vamos, Sesshomaru- murmuro y él pudo sentir como retiraba el campo de protección y se sonrojaba un poco para decir- Yo también me acostumbré.

Está vez Sesshomaru dejo que su sonrisa apareciera por dos segundos antes que los amigos de la miko empezaran a preguntar sobre toda la situación.

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Esa misma mañana Sesshomaru, Aome, Sango, Miroku, Shippo y Jaken partieron en dirección a la época antigua, a Souta ya le habían quitado el yeso y se despedía de su hermana mientras Rin casi hacía berrinches para que Sesshomaru la llevara con él.

-¡Por favor amo bonito!- decía Rin una y otra vez- ¡Lléveme con usted! ¡Rin promete comportarse! ¡No va a ser un estorbo!

-Rin, la señora Higurashi ha dicho que puedes quedarte y considero que es lo mejor para ti- dijo Sesshomaru mirándola con frialdad mientras su corazón se apretaba de tristeza- La época antigua es muy peligrosa justo ahora, la miko coloco varias protecciones en la casa, este lugar es seguro para ti.

-¡Pero señor Sesshomaru!- sollozo la niña- ¡Es injusto! ¡Shippo puede ir y yo no! ¡Y…y…!- hizo una pausa en la que se apretó a la pierna del youkai- ¡Y no puedo vivir sin usted! ¡Amo bonito! ¡Usted es mi familia!

-¡Niña atrevida!- soltó Jaken- ¡Osar a llamarse familia del gran Lord…!

Aome quien sostenía a Shippo le lanzo una ligera descarga de energía al sapo para que callara y observo a la pequeña niña.

-Rin, no llores- le susurro arrodillándose a su lado- Shippo se quedará en la aldea con la anciana Kaede. Cuando todo esto acabe estoy segura que Sesshomaru vendrá por ti.

-¿Usted cree, Señorita Aome?- dijo Rin secándose las lágrimas con sus manos y abrazándose a Aome.

-Sí- dijeron al tiempo Sesshomaru y Aome, este segundo siguió hablando- No te abandonaré, vendré aunque sea lo último que haga.

Rin sonrió con tristeza y camino junto a Souta.

-Está bien, amo Sesshomaru- murmuro Rin- Lo esperaré hasta el final de mis días, y a usted también, señorita Aome.

Luego de despedirse, los tres youkais, la miko, el monje y la exterminadora cruzaron el pozo para llegar a la época antigua.

Aome, Sango, Miroku y Shippo fueron a la aldea a visitar a la anciana Kaede quien se encontraba meditando en la entrada de su casa.

-Anciana Kaede- llamó Aome al verla, la anciana abrió los ojos con sorpresa.

-¡Aome!- dijo levantándose y caminando hacia ella- ¡Es increíble que este aquí! ¡Hace tanto no venías!

-Sí, señora- sonrió Aome suavemente- ¿cómo ha estado todo?

-Bien, Inuyasha y Kikyo me contaron lo que ocurrió en tu época, cuanto lamento lo de los fragmentos, el tonto de Inuyasha no lo comprende, pero te extraño mucho- dijo la anciana casi en un suspiro.

-Ya los hemos encontrado todos- dijo con una risa divertida la miko- No fue muy difícil ya que no habían casi youkais por allí…

-Me alegro mucho, Aome- sonrió la anciana- Kikyo aun los está buscando, tal vez se los encuentren…

-Seguramente- asintió Aome.

-Sango, Shippo, Miroku porque no entran con Aome y toman algo- dijo la anciana sentándose a conversar con los cuatro durante un rato.

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Sesshomaru suspiró pesadamente mientras su espada vibraba con más intensidad de ser posible, desde que habían llegado a la época antigua parecía que algo había despertado en ella y no paraba de vibrar. Los humanos y el kitsune habían ido a la aldea, se estaban demorando y no era que él tuviera prisa.

-¿Está todo bien, amo bonito?- preguntó Jaken quien había encontrado a Ah-Un cerca de la aldea, al parecer la anciana Kaede se había encargado de él.

-Hum- respondió el youkai y observo hacia la aldea donde empezaba a divisarse tres figuras humanas.

-Es una lástima que Shippo no viniera- dijo con tristeza Aome- Me hubiera gustado pero está mejor aquí y seguro será muy útil para la anciana Kaede.

-Sí, señorita Aome- asintió Miroku a un lado de la miko- Con Naraku en busca de los fragmentos, el problema de la espada de Sesshomaru y esa bruja, Shippo correría peligro.

-Y es sólo un niño- suspiró Sango.

Es un youkai pensó Sesshomaru mientras los veía acercarse A esa edad yo me cuidaba sólo y mi padre ya me había empezado a entrenar

-¡Sesshomaru!- llamó Aome con la emoción que la caracterizaba, el youkai hizo una mueca pensando en sus delicados oídos- Lamento mucho que hayas esperado, nos hemos demorado un poco, pero te trajimos comida…

-¡El amo bonito no necesita nada de ti! ¡Humana atrevida! ¡Hacer esperar a un youkai tan poderoso como mi Lord!- le gritó Jaken al verla acercarse.

-Gracias, miko- murmuro Sesshomaru ignorando a su súbdito- Vámonos entonces.

-Sí- sonrió Aome, Sesshomaru la observo y dejo escapar un suspiró.

-Iremos volando, Ah-Un te llevará- murmuro el Lord dándose vuelta e internándose en el bosque.

Sesshomaru los dejo solos y camino respirando, podía sentir a los confundidos humanos, no importaba, él estaba confundido, la espada se calmaba con la miko cerca y él de alguna forma se sentía distinto también.

Extrañar a Rin era algo normal para él, era su hija y sabía que estaba bien, no guardaba muchos sentimientos por su madre u otra persona, no podía haberse encariñado tan pronto con la miko ¿o sí? Igual, él había sido el de la idea de dejar al Kitsune, sabía que la miko se preocupaba por él, había pensado que sería mejor para ella.

Es una simple humana, sólo es el cariño al que le tienes a una mascota quiso convencerse el Lord del Oeste, después de todo, él no podía amar.

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No llevaban mucho volando, Jaken iba con ella en Ah-Un a regañadientes y junto a ellos Kirara sobrevolaba con Sango y Miroku. Sesshomaru iba al frente fingiendo no colocarles atención, fingiendo que no sentía nada pero Aome podía ver que sí sentía, estaba triste.

-Señorita Aome- llamó Sango acercándose a ella- ¿Está bien?

-Sí- sonrió Aome pero Sango no se dejó engañar y la miró acusadoramente- Estaba pensando en Sesshomaru, algo le ocurre.

-¡Tonterías!- exclamó rápidamente Jaken- ¡El amo bonito es muy fuerte! ¡no le pasa nada! ¡Si le pasara algo yo lo sabría! ¡Él no es fácil de dañar!

-¿En serio, Jaken?- preguntó Aome neutral y luego preocupada- A mí me parece que tiene algo, no está normal…

-Señor Jaken, para usted, humana- dijo petulante el youkai- El amo bonito debe estar harto de cargar con ustedes, eso es todo, apestan a humanos.

-¡¿Cómo que apestamos?!- dijo Aome con el ceño fruncido- Y contrarío a lo que usted dice, a mí me parece que Sesshomaru…

-¡El AMO Sesshomaru- le gritó Jaken apuntando con el bastón de dos cabezas- ¡El amo Sesshomaru para usted, inútil y despreciable humana!

-¡Jaken!- arrastro las palabras Sesshomaru desde su puesto mientras sentía la energía purificadora de Aome incrementarse.

-¡Sí, amo bonito!- dijo en tono empalagoso el youkai.

- Baja a ver si Totosai se encuentra aquí o ya se escapó- dijo con frialdad Sesshomaru

-Pe-pero amo bonito, estamos desde una gran altura- dijo Jaken mirando hacia abajo con miedo.

-Hum- soltó Sesshomaru y volteo a ver a su subordinado quien temblaba sentado frente a la miko- ¿Estás juzgando mi orden, Jaken?

-No, amo bonito, por supuesto que no- se apresuró a negar Jaken.

-Entonces baja, eres un youkai ¿no?- murmuro Sesshomaru con una mirada letal, el youkai sapo asintió y se lanzó al vacío. Aome se cubrió la boca con las manos mientras lo observaba caer, Sesshomaru lanzó un suspiro lento- Vamos, está aquí.

-¡Si sabías que estaba aquí porque le dijiste que saltara!- dijo Aome mientras Ah-Un bajaba con suavidad.

-Hum- fue la única respuesta del youkai antes de bajar por completo a la montaña.

-No le preste atención, señorita Aome- dijo Sango llegando a su lado- Jaken fue grosero con usted.

Miroku asintió dándole la razón y ayudando a bajar a las dos mujeres. Los tres entraron a la enorme cueva en la que trabajaba Totosai, ya frente a él estaba Sesshomaru extendiéndole su espada.

-¡Señorita Aome!- dijo el anciano herrero alegrándose al verla- ¡Qué maravilla!

-Hola- sonrió Aome acercándose con sus amigos, Totosai empezó a estudiar la espada.

-Está en mejores condiciones de las que recordaba, Sesshomaru- dijo el herrero rascándose la cabeza.

-Vibra- dijo Sesshomaru quien ya le había explicado la situación a Totosai- Esa bruja al parecer…

-No- le cortó Totosai negando con la cabeza- La espada cambió, desde que empezaste a cuidar de esa niña… ¿Rin se llamaba? La espada debió tener una vibración tan baja que no la recuerdas. Con el tiempo y tu cercanía a los humanos sus poderes despertaron y conocieron a su dueña, la mujer que nació para quitarte el hechizo y posiblemente sea tu pareja, aunque eso sólo tu bestia lo sabe, la que fue sellada por el conjuro de la bruja.

-Hum- murmuro un Sesshomaru pensativo- Yo no soy cercano con los humanos.

-Sesshomaru…- empezó a decir el anciano pero el youkai no lo escuchó, su vista se había dirigido a los tres humanos que le acompañaban, en especial a la miko, de alguna forma tenían una tregua y un intento de amistad, eso podía ser cercanía para él.

-Tal vez si soy cercano con unos pocos humanos capacitados- dijo el youkai mirando con seriedad a Totosai- Aunque no he conocido a ninguna youkai digna de llevar el título de mi pareja.

-Bueno, nunca dije que debía ser youkai, Sesshomaru- dijo el anciano Totosai y en menos de un segundo Sesshomaru ya lo miraba amenazante mientras lo sostenía del cuello.

-Imposible- gruñó Sesshomaru.

-Sesshomaru, cálmate- pidió Totosai temblando- Es la única alternativa a los cambios de tu espada y los nuevos poderes que en ella se encuentran.

Sesshomaru lo soltó esperando a que dijera algo más.

-¿Nuevos poderes?- preguntaron Aome, Sango y Miroku sorprendidos, Totosai asintió.

-Una vez Sesshomaru demuestra ser leal y digno de amor, usando su espada para ayudar a los demás, como lo ha hecho con Rin, sacrificando su vida por otros, o al menos deseándolo sinceramente como supongo ya ocurrió, la espada despierta por completo y permite que Sesshomaru recupere los sentimientos que la bruja sello e incluso su bestia interna, quien le guiaría en busca de su pareja.

-¡Oh!- exclamaron con asombro todos menos Sesshomaru.

-Entonces, ¿el sello de la bruja…?- murmuro Sesshomaru

-Sesshomaru, cuando aceptes esos nuevos sentimientos que tienes y no sabes porque los tienes- tomó aire Totosai pensando en que moriría en manos del hijo de Inu no Taisho- La espada te servirá para atacar también, sólo sí tus ideales son nobles, pero primero debes dársela a su dueña, la mujer quien posee los poderes para liberarte de tu hechizo, ella sabrá el contra hechizo y se te dará la mitad de tu libertad. Luego, la misma chica debe destruir a la bruja lo más pronto posible.

-Hum- murmuro Sesshomaru pensando en que jamás le daría su espada a nadie- ¿Estás diciéndome que debo buscar a una mujer, humana o youkai, capaz de liberarme del hechizo? ¿Y que mi espada le pertenece?

-No- dijo el herrero viéndose alzado por el youkai de nuevo y sintiendo sus peligrosas garras en su cuello- Esa mujer, ya la conoces, si la espada vibra es porque has estado con ella por suficiente tiempo. Tu espada le pertenece hasta que te libere del hechizo…

-Hum- Sesshomaru lo sopeso rasgando un poco la piel de Totosai.

-¡Sesshomaru!- grito en reproche Aome acercándose rápidamente, la espada en medio de Sesshomaru y Totosai vibro con fuerza como si quisiera confirmar alguna duda de su existencia- ¡Bájalo en este mismo instante!

-No te metas, humana- gruño Sesshomaru mirándola altaneramente y luego a Totosai- No conozco ninguna mujer youkai digna, así que pides una humana

-Yo no te pido…- murmuro casi estrangulado Totosai, Aome se acercó lo suficiente, la espada vibro con la suficiente fuerza para que se escuchara un zumbido considerablemente alto.

-¡¿Cómo explicas eso?!- gritó Sesshomaru, Totosai respiró un poco y miró con sorpresa a Aome quien observaba enojada a Sesshomaru.

-¡Lo vas a matar! ¡Suéltalo ahora mismo!- dijo con dureza Aome, Sesshomaru alzo una mano para acallarla pero antes de llegar su espada ya había saltado en frente de la miko creando un campo de protección contra él.

-¡Aome!- gritaron Miroku y Sango medio segundo antes acercándose a ella.

-¡¿Qué?!- exclamó Jaken comprendiendo lo que parecía obvio para él.

Totosai fue soltado con tanta fuerza que cayó al suelo y Sesshomaru observo con sorpresa la espada que su padre le había dado. Debí imaginarlo, si fue el débil de mi padre… pensó Sesshomaru sin ocultar su cara de sorpresa cuando la espada dejo de vibrar cayendo en las manos de la miko. Colmillo Sagrado la protegió en su época, vibraba cerca de ella, una humana, como la otra mujer de mi padre, una humana a la que salve, aunque ella me haya salvado también…un momento… ¡MI PAREJA NO PUEDE SER UNA HUMANA! ¡YO SOY LORD SESSHOMARU! pensaba Sesshomaru mientras sentía como varias piezas encajaban y reconocía que tenía sentimientos encontrados, bueno, tenía sentimientos de momento… no, yo no tengo eso llamado sentimientos pensó Aun así, he de reconocer que llegue a pensar que era digna para ser madre de Rin… y es bella… ¡deja de pensar en eso! Sesshomaru negó con la cabeza para sí mismo y se centró en la miko, sus amigos la miraban con preocupación, ella tenía la mirada perdida.

-Miko- llamó pero no hubo respuesta, acerco lentamente una mano a ella sabiendo que su espada le podría rechazar Bien, mi propia espada cree que no soy digno de ella, debería ser al revés pensó y una ligera sonrisa cruzo su rostro cuando toco el hombro de la chica para moverla- Miko ¿estás soñando con Midoriko de nuevo?

-Está ausente- dijo Sango preocupada y observo al Lord del Oeste- ¿Cómo que sueña con Midoriko?

-Hum- murmuro Sesshomaru mirándola con desinterés- Así supo que debía destruir la perla…ya te lo contará. ¿Está…?

-En otro plano- reconoció Miroku- La espada la transporto a otro lugar de algún modo, sus poderes de miko son lo que la mantienen aquí, estoy intentando sacarla pero es imposible…

-No podrás a menos que Inu no Taisho y Aome lo quieran- dijo Totosai ya en pie, tres rostros le observaron- Sesshomaru, tu padre sabía que tu pareja sería poderosa y tendría el valor de dejarlo todo por ti, si no la decepcionabas, claro. Así que busco una sacerdotisa que sello una parte de su alma en la espada, esperando encontrarla y defenderla incluso de ti si era necesario. Al encontrarse Aome con tu espada, al sostenerla luego de que ustedes se llevaran más o menos bien, Aome cruzo al intermedio entre este mundo y el otro donde espera esa parte del alma de tu padre, cuando esa parte de tu padre cumpla su función se ira del todo, aun así tu espada le será leal a tu pareja también.

-Hum- gruñó Sesshomaru- Una humana no puede ser mi pareja, ni la dueña de mi espada. Mi padre está loco.

-Sesshomaru, no diga eso- dijo Sango con voz temblorosa- Aome no es una mala persona, ella te ayudara…Ahora podría estar…

-Mi padre no lastima humanos, exterminadora, si le preocupa- murmuro Sesshomaru conociendo el miedo de la chica- Aunque difícilmente ella es humana ahora, ella es un espíritu.

-Es verdad, Sango, Aome no está más que en un plano astral- dijo el monje Miroku cerrando los ojos.

-Se-Sessho…-murmuro Aome estirando inconsciente una mano hacía el youkai- Amo bonito.