Cuando nos perdimos y el mundo no se detuvo
Capítulo 5.
Hermione apoyó los codos sobre el escritorio de madera pulida alejando el almuerzo a medio comer lejos de ella, ya sin apetito. Dejó escapar un suspiro exhausto y miró a Harry curvando sus labios en una sonrisa triste. Los ojos verdes de Harry al otro lado de la mesa le devolvían la mirada, también, y ahí encontró dolor por la situación, y sobre todo comprensión por parte del auror.
-Y- Hermione finalizó encogiéndose de hombros entrelazando sus dedos debajo de su barbilla- eso fue todo.- murmuró en voz baja. No había sido intención de cargar a Harry con sus complejos problemas maritales; se había dicho a sí misma que mantendría entre Fred y ella todo lo relacionado con su relación sin meter a terceros entre ellos. No había sido culpa de Harry por supuesto, poder saber que algo había pasado después de marcharse a casa; él sólo había estado haciendo plática sobre la velada anterior y cuestionando su retirada temprana, cuando en otros tiempos, ella, tenía que arrastrar por la red flú a un Fred ya medio chispado y alegre por el Whiskey de fuego
La sola mención de Fred y la noche anterior había bastado para abrir las compuertas de los sentimientos que Hermione estaba luchando por enterrar bajo grandes e insanas cantidades de trabajo para ver si así lograba acallar su mente de lo que no quería recordar.
-¿Qué es lo que harás a continuación?- Harry preguntó por lo bajo.
Se encogió en su asiento porque en realidad, esa, era la pregunta del millón. Dejar a Fred atrás la noche anterior fue la cosa más dura que hubiera hecho en mucho tiempo. Se sentía como la campanada final de ellos, dejarlo atrás con sus pensamientos de romper cualquier lazo que siguiera uniéndolos, pero no podía volverse y ver la frialdad en sus ojos sin desmoronarse en ese momento. Se había sentido atrapada entre dos Hermione's en ese momento: una de ellas quería gritarle y enojarse por dejarla atrás, sola en la tormenta de que solo uno de ellos recordara, pero la otra solo quería hundir sus rodillas en el suelo frente a él y suplicarle que la dejara entrar a su corazón nuevamente, que abriera un resquicio para ella y que pudiera demostrarle cuan buenos eran el uno para el otro, que podían ser felices como lo habían sido anteriormente.
Al cerrar los ojos intentando dormir, los ojos azules de Fred mirándola al rostro, diciendo que no debían estar juntos, y que de manera tácita –pero no menos explícita- que no estaba enamorado de ella al remarcarle que no era el hombre que con el que se había casado fue suficiente para ausentar el sueño toda esa noche, solamente con la compañía de la soledad de una cama que había visto el calor de un amor profundo y las lágrimas frescas escurriendo por sus mejillas.
Si irse a dormir fue duro, el despertar lo fue todavía más. Se había levantado excepcionalmente temprano para evitar las aglomeraciones en las chimeneas en el ministerio, pero también porque era una cobarde. No se atrevió a revisar si Fred se había ido o estaba preparándose para hacerlo. Fue instinto de supervivencia de corazón que no sabía si podía continuar resistiendo embate tras embate.
Regresó al presente, y clavó sus ojos en Harry decidiendo ser totalmente honesta con él.
-No lo sé, Harry. Esa es la realidad- le respondió con la voz rasposa por el nudo que quería formarse en su garganta- En algunos momentos cuando lo veo mirándome con tanta incomodidad me cuestiono a mi misma si soy yo la que está mal al retenerlo en una vida que no quiere, cuando ha sido tan tajante al expresar su opinión de nuestro matrimonio.
» O si sin embargo, debo de seguir escuchando a la parte ilusa y esperanzada, que me impulsa a seguir aferrándome a la idea de que cada nuevo día puede ser el que finalmente traiga de vuelta sus recuerdos.
Un sollozo rompió su garganta sin que pudiera detenerlo. Pasó sus nudillos debajo de sus ojos para evitar que las lágrimas descendieran por sus mejillas.
-Yo lo esperaría toda una vida, Harry, si fuera necesario. Pero la cosa es que, él no quiere que lo haga. Dime, Harry, ¿Cómo uno podría vivir con esta incertidumbre, si cada camino posible se siente erróneo?
Harry extendió su mano a través del escritorio para que ella la tomara. Se aferró al contacto de sus manos cerrando los ojos y concentrándose en su calidez, negándose a derramar más lágrimas.
Harry dejó que retomara el control de si misma por unos minutos en los cuales se quedaron en silencio, pero Hermione abrió sus ojos cuando lo escuchó tomar una bocanada de aire profunda. Harry la miraba serio, como pocas veces. Se preparó sentándose mejor en su asiento, sabiendo que tal vez lo que le diría era algo importante, y que tal vez no iba a gustarle.
-Mione- comenzó en voz baja- daría mi fama, mi fortuna y mucho más, para poder darte una respuesta mágica a lo que estás pasando. Me gustaría poder mover la varita y devolverte lo que Fred perdió porque se que hace mucho él es tu felicidad. Y lo amo, como a un hermano. Lo sé y lo sabes, es el hermano de Ginny y Ron, también, sin embargo, detesto en lo que se está convirtiendo el Fred sin recuerdos, y más en lo que te está convirtiendo a ti.
» Desde los meses después de la batalla, has amado a Fred más ferozmente que nadie. Estuviste con él en su infierno y regresaron.. Sí él no es capaz de ver a la mujer que tiene enfrente de él –sacudió la cabeza con incredulidad- es su pérdida. Con o sin recuerdos, eres lo mejor que le pasó a su vida. Sólo, Mione- pausó por un segundo- no te rompas intentando reconstruirlo a él.
El corazón de Hermione se estrujó dentro de su pecho. No había pensado en mucho tiempo en esos meses oscuros después de la batalla, aunque quizás debió, porque el Fred que pasó meses sin poder moverse de su cama gracias al muro que explotó casi enterrándolo vivo, se parecía mucho al Fred sin recuerdos. Sin la capacidad de reír, pensando que su vida estaba acabada... Hermione también había estado allí. Sintiéndose marcada y sucia por Bellatrix, pero lo había superado, y había arrastrado a Fred con ella, basándose en todos los trucos muggles que conocía y pasando horas creando nuevos artículos para la tienda con tal de que la risa de Fred no muriera en su rostro para siempre.
No estaba enamorada de él antes de la batalla de Hogwarts, pero la vida posterior había puesto los cimientos, tanto que dolía considerar la alternativa de no tenerlo en su vida más.
-No quiero perderlo, Harry.
-Lo sé, Mione, lo sé.
-No sé cómo podría continuar mi vida sin él.
-Lo harías.
-Tienes mucha fe en mí.
-Y en él. No te agobies pensando más, todavía puede recuperar sus recuerdos y recapacitar.
Harry rodeó el escritorio y tiró de sus brazos obligándola a ponerse de pie para encerrarla en un abrazo aplastante. El olor de la colonia de Harry filtrándose en sus fosas nasales la hizo sentir mejor, segura. Era algo que tenían ellos dos. Un vínculo profundo e irrompible. Eran la familia del otro, para siempre.
Hermione sabía que tenían a los Weasley también, pero no era lo mismo. Con todo el asunto de Fred, se había dado cuenta. Por supuesto, ella sabía que siempre podía contar con George para un consejo sobre Fred, y las promesas de aventura de Charlie bajo el cielo estrellado de Rumania como escape si todo se volvía demasiado para ella. Pero bajo todo el soporte y apoyo, ellos no la entendían, no como Harry. Porque Fred había olvidado los últimos siete años de su vida, pero no olvidó el amor por su familia, no olvidó su infancia, solamente tuvo que tratar con ellos una vez para que las cosas volvieran a su lugar. Hermione abiertamente no podía sufrir a Fred con ellos porque ciertamente su optimismo enfermizo se volvía demasiado para ella.
Pero no con Harry. Harry era su ancla en esa situación, alguien que sabía podía acudir y contarle todos sus problemas sin temor a ser juzgada y siempre le podía brindar consuelo, así él lo supiera o no. Era su hermano en todo lo importante menos en sangre.
-Gracias, Harry- Suspiró contra su pecho.
Lo sintió depositar un beso en la cima de su cabeza y apretar con fuerza sus hombros antes de dar un paso atrás y separarse de ella.
-En cualquier momento, Mione- Le sonrió y Hermione correspondió con una sonrisa acuosa. Harry miró por encima de su cabeza e hizo una mueca- Lo siento, Mione, tengo que irme. ¿Estarás bien?
La castaña cabeceó afirmativamente.
-No quisiera dejarte, pero tengo una reunión con Blackhall- el auror torció el gesto de manera despectiva. Hermione dejó escapar unas risitas por lo bajo, sabiendo lo mucho que su mejor amigo despreciaba al hombre- ¿Quieres que venga para acompañarte a casa a la hora de salida?-
-No, no es necesario. Soy una niña grande- declinó la oferta.
-Bien. Si te arrepientes, siempre estoy a un patronus de distancia, ¿de acuerdo?
-Sí, Harry. Vete ya o se te hará tarde- demandó empujándolo para que comenzara a caminar hacia la puerta. Ambos, con mejor humor, se pararon contra la puerta pero antes que el auror pudiera tomar el plomo de la puerta, esta se abrió sobresaltándolos.
-Hermione queri…- la asistente de Hermione apareció justo en frente de ellos- Oh, Sr. Potter, no sabía que estaba aquí.- suspiró llevando una mano a su pecho, sorprendida- Lo siento, no quería interrumpirlos.
-Tranquila, Nancy. Ya estaba por irme- Harry dijo tranquilizando a la pobre mujer- Sólo vine de vista a ver a nuestra Hermione. Que no trabaje demasiado y que se vaya a su hora, ¿de acuerdo?- le pidió a la mujer giñándole un ojo. Hermione y Nancy lo observaron alejarse de ellas con grandes zancadas.
-Ese hombre, tan atento y apuesto- Hermione escuchó suspirar a su asistente y sonrió, porque Nancy era una señora bien entrada en sus cincuentas, que ya había estado en su puesto cuando ella llegó al departamento. Eficiente, lógica, pero parecía haber desarrollado un amor por su mejor amigo… como casi todas las mujeres del ministerio.
-¿Qué venías a decirme?- inquirió entrando nuevamente a su oficina y tomando asiento. La pregunta trajo a la tierra a Nancy nuevamente que se volvió hacia ella
-¡Oh! Sí- revoloteó entre los papeles que tenía en su mano- Llegó este memorándum de la oficina del Ministro. Reunión en una hora con todo el equipo, sala 3.
Hermione gimió. Todo su plan estructurado de mantenerse dentro de su oficina tirado a la basura.
-¿Para qué se supone que nos está citando?
-Los abogados regresaron hace algunos días de sus negociaciones con MACUSA. El Ministro quiere reunirlos a todos para reportar hallazgos y crear en conjunto nuevas estrategias para el intercambio comercial que quiere realizar.
Asintió comprendiendo. Era algo que habían estado fraguando semanas antes de que Hermione se ausentara debido a los recuerdos de Fred. No había estado segura si habían pausado las negociaciones hasta que ella regresara o si habían seguido su curso, pero se alegraba de que hubieran continuado con las propuestas. Era un plan comercial ambicioso por parte del Ministerio Inglés y la gente de MACUSA era un hueso duro de roer, pero Hermione sabía que podían lograrlo. Tenían un buen equipo de trabajo con los cuales podían lograr que MACUSA cediera a sus requerimientos y a su vez, poder cumplir con los suyos.
-Me tomé la libertad de prepararte un resumen de lo que se ha estado viendo en los últimos días – le tendió el manojo de pergaminos que tenía en sus manos- Adicional, hay algunas cartas que envió el encargado de relaciones internacionales en EUA que pude resolver, pero que pueden darte contexto.
-Nancy, eres un sol- Hermione dijo sonriéndole a su asistente.
-Patrañas, niña. Sólo hago mi trabajo. - se sonrojó
-Aun así, Nancy. Eres lo máximo.-
-Sí no hay nada más que decir, Señores, doy por terminada esta sesión.- El Ministro barrió con su mirada oscura a todos los presentes sentados en la larga mesa en búsqueda de alguien que tuviera algo que decir. Satisfecho de no encontrar inquietudes o preguntas, se levantó en toda su altura ajustándose la túnica. Dio un par de instrucciones más y comenzó a reunir sus cosas.
Uno a uno todos los miembros del equipo comenzaron a salir. Había sido una reunión ilustrativa para Hermione. Los miembros de la secretaría de economía y jurídico* del equipo habían presentado sus hallazgos en las reuniones sostenidas con el MACUSA y se habían propuesto estrategias nuevas de negociación y asignación de presupuestos para el proyecto.
Hermione había sido una mera espectadora, aunque su puesto y su área estuviera directamente involucrada. A pesar de leer las notas de Nancy, no se había sentido preparada para debatir los puntos endebles que consideraba en los nuevos tratados, y tendría que sostener reuniones propias con su equipo para lograr cubrirlas desde el área administrativa que le correspondía antes de pasar con el líder del área económica para debatir el presupuesto y las proyecciones de gastos y ganancias.
-Me preguntaba cuando te vería por aquí nuevamente.-
Hermione saltó. Una voz varonil se escuchó a su lado. Ella giró su cabeza y observó que precisamente era el líder del área de economía estaba a su lado. Se encontraba recargado de espaldas en la mesa y tenía sus brazos cruzados sobre el pecho. Los ojos azul oscuro clavados en ella.
No supo porqué, pero sintió de pronto sus mejillas calientes al notar la mirada intensa del hombre.
»Las reuniones definitivamente son más interesantes contigo quebrándonos la cabeza a los demás. Estuviste callada hoy.- comentó de manera casual
Los labios de Hermione se crisparon involuntariamente ante el comentario mordaz. Eran parte del mismo equipo, pero áreas definitivamente decididas a chocar hasta llegar a un acuerdo en común.
-Hola, Theodore.
El último miembro de la familia Nott era parte del equipo que Kingsley había formado para la reforma de los tratados comerciales que estaba tratando de impulsar con Estados Unidos. Él estaba a cargo de la parte de las consideraciones económicas y financieras de las estrategias comerciales que Hermione y su equipo generaban. Parte de su trabajo era proyectar la factibilidad de cada una de las propuestas y los rendimientos que tendrían al Reino Unido o las pérdidas.
Habían trabajado con el muchas veces juntos en el pasado, no se podía decir que eran amigos, pero eran amables el uno con el otro en las reuniones de trabajo y disfrutaban de retarse a si mismos con una buena discusión intelectual de vez en vez cuando las sesiones lo permitían.
-¿Lista para trabajar? Tengo grandes expectativas después de la reunión de hoy.
Asintió con la cabeza repetidamente.
-Por supuesto, tengo muchas ideas sobre el borrador del tratado final. Sería más fácil si economía liberara el presupuesto más amplio.
Theodore la miró como si le hubiera crecido una segunda cabeza.
-¿Qué dices? ¡Todo sería más fácil si administración no protestara cada vez a legal cambiando las normativas y aumentando los costos de exportación!- se quejó y Hermione sintió que de ella brotaba su primera risa natural en mucho tiempo, no es que Theo lo notara.
-Libérame el presupuesto y podemos hablar de cambios en el papeleo.- Zanjó el tema.
Ambos caminaron en silencio juntos hasta sus respectivos despachos. Theodore no era un miembro regular en el ministerio, Shackelbotl le había proporcionado la libertad de trabajar en su propio despacho y traer resultados a las juntas o cuando fuera llamado, costumbres sangre pura, Hermione pensaba maliciosamente, pero tenían un cubículo de uso común en el cual se sentaba a trabajar cuando acudía al ministerio.
Se separaron en el pasillo principal, y Hermione regresó a su trabajo regular redactando pergamino tras pergamino. Se sentía ligera y productiva. Al menos un poco como su yo normal. Todavía había un abismo de tristeza de ella, pero sí podía retomar el control de su trabajo, podía retomar el control de su vida personal. Tenía que creer que podía.
Bueno buenooooo, aquí estamos de nuevo.
Cuando comencé a escribir me prometí que no dejaría pasar tanto tiempo entre capítulos, pero no consideré en el cálculo enfermarme de covid :(
Tenemos aquí el recuento de daños, Hermione también está en una encrucijada con Fred que no se lo está haciendo más fácil, incluso ella puede comenzar a quebrantarse peeeero dont worry. Ya casi es navidad con ellos y puede que Santa escuche los deseos.
También tenemos a mi personaje invitado a este Fic, Theo Nott. Puede que ahorita haya sido una introducción sin mucha complejidad, pero aquí hay dos elementos importantes de la historia que más adelante tomarán mucha importancia.
Sin más, espero que les guste, añadan a favoritos, follow y si se sienten bonitas, dejar un rr para saber que no estoy sola en el mundo fremione en español.
Xoxo.
Mel.
