GUARDIA

Que como que un simple niño la iba a cuidar eso no lo permitiría- pensó la joven princesa en su cuarto mientras desordenaba todo, en la puerta podía ver a su hermano que sonreía no podía creer que su hermana estuviera así de molesta ya que cuando su padre se lo dijo no respingo ni una pisca de estar en desacuerdo había mostrado

Azula porque….- no termino de hablar ya que ella había lanzado unos zapatos hacia el mientras le gritaba que se fuera el joven príncipe se fue a toda prisa

Al día siguiente la princesa y sus amigas habían salido a dar una vuelta y atrás de ellos se encontraba el joven Mikael que vestía una armadura que para su tamaño se veía algo extraño, oye tu- dijo la princesa con petulancia deteniéndose y retando con los ojos al joven guardia que se sorprendió un poco ya que no había visto el bello color de ojos que esta tenia un extraño color oro, claro que el no se quedaba atrás ya que sus ojos eran de un extraño color plata

Que pasa- dijo el escondiendo la mirada en el suelo – porque mi padre cree que tu eres capaz de… no perdón porque mi padre te dio el honor de estar a nuestro lado- decía ella poniendo sus manos en la cintura el ya se esperaba eso… el no había tenido mucho contacto con ella pero en los únicos momentos que se la había topado ella había mostrado una gran petulancia

Princesa Azula su padre me a asignado si tiene un problema hable con el- dijo tratando de evitar un problema, Azula sin decir nada dio la vuelta y emprendió camino perdónala- dijo una joven Mai que iba muy elegante para una niña- oye azula vamos a la playa- dijo Ty lee mientras daba unas volteretas, Azula solo la ignoro mientras tomaba una piedra que planeaba lanzar a un perro que se encontraba a unos metros de ella cuando levanto la mano para arrojarla sintió como otra la detenía…

Como te atreves- grito la princesa enfurecida….

Al anochecer el joven Mikael caminaba atrás de la princesa había sido un largo día yendo detrás de la princesa todo el día, hace apenas unos minutos habían dejado a sus amigas que lo habían salvado de morir calcinado ella se dirigió al campo de entrenamiento con una sonrisa maliciosa mirando de reojo a su hermano que estaba hay

Ey Zuko quieres entrenar conmigo- dijo ella asustando un poco a su hermano que hasta ese momento se encontraba arrojando pequeñas llamas de sus manos cada ves que daba un puñetazo- A. Azula que tal como… ya estaba por terminar de echo- dijo con un poco de miedo ya que su hermana siempre lo molía cuando entrenaban ella inflo un poco los cachetes con molestia ya que en verdad quería entrenar y sentía que si entrenaba sola no tendría resultados, Mikael la miro un poco y con un poco de inseguridad hablo

Princesa si quiere yo puedo entrenar con usted- dijo llamando la atención de los dos, Zuko se sorprendió acaso el no sabia como terminaban los guardias al entrenar con su hermana que aun siendo mas pequeña que el era mucho mas fuerte, Azula sonrió eso no era parte de su plan ni siquiera lo había pensado pero se imagino que si le ganaba podría quitárselo de encima y vengarse un poco de lo que sucedió en la mañana

Perfecto- dijo yendo al centro del dojo, ella llevaba un pantalón de seda negro unos zapatos de puntas ajustados con cinta que se sujetaba a su tobillo una camisa negra de mangas largas ella apretó un poco la cinta que tenia en su cabello y se puso en postura, el lentamente se arrepentía al ver su postura, el podía ver claramente que la joven princesa estaba mas que instruida en las artes marciales del control de fuego el a paso lento fue al centro y se quito el casco que le molestaba tanto, antes de que pudiera reaccionar ella lanzo una enorme bola de fuego que paso rosando su cabeza ya que el rodo por el suelo esquivándola

Por poco- dijo sonriendo el joven- bueno vamos- dijo sin esperar respuesta se lanzo hacia adelante esquivando varias bolas de fuego cuando acorto distancias el lanzo un puñetazo al estomago de ella que bloqueo fácilmente la princesa- eso es todo- dijo socarronamente la princesa que dio un pequeño brinco Asia atrás mientras lanzaba una patada al rostro de el que tuvo que esquivar rápidamente ya que la pierna estaba rodeada por fuego con las manos en el suelo Mikael barrio la pierna de la Princesa que no pudo esquivarlo y termino cayendo de espaldas duramente, pero así de rápido como callo se levanto con un chorro de fuego que la empujo rápidamente se lanzo Asia el y se pusieron a intercambiar golpes a una velocidad sorprendente para unos niños,

Sorprendente- pensó el joven príncipe que miraba asombrado ya no había fuego era un mero combate de dos maestros de artes marciales Mikael salió lanzado hacia atrás por una patada que se dirigió a su estomago el se sobo un poco el lugar donde la patada se había estrellado que hubiera pasado si no tuviera la armadura- eso es todo, que débil- dijo ella con un bostezo… su rostro se crispo ya que el joven se empezó a reír- eres toda una princesa…-ella sonrió al pensar que se refería en lo fuerte y bella que era- socarrona e imprudente- termino el, ella bufo y con un rostro completamente rojo de furia se lanzo hacia el con unas dagas de fuego en sus manos ella ataco su pecho con las dos manos esperando acertar pero el solo tuvo que dar un paso hacia atrás y ella paso de largo inmediatamente el tomo una mano de ella y la lanzo al suelo… la cabeza de ella golpeo fuertemente el suelo

Mierda- susurro Mikael al ver a la joven princesa en el suelo inconsciente- no te preocupes ven vamos a llevarla a su cuarto- volteo de inmediato y miro a Zuko que estaba a su lado con una sonrisa burlona – sabes eres el primero que le gana- dijo mientras Mikael la levantaba en brazos- no creo que sea bueno- termino el joven príncipe- ni yo- bufo Mikael

Ella lentamente abrió los ojos mirando un techo que reconoció fácilmente – mierda- pensó golpeando su cama con las palmas – lo siento- se levanto inmediatamente ella al escuchar esas palabras, en pose de combate miro a la persona que se encontraba a un lado de la puerta de su habitación era el su guardia

Que haces aquí- dijo molesta bajando las manos y caminando hacia el- solo quería ver que estuviera bien princesa y pedirle perdón por lo que acaba de pasar- dijo el poniendo una rodilla en el suelo mientras inclinaba un poco la cabeza, ella lo miro y sonrio – esta bien pero no pidas perdón, fue un combate justo y me gusto, nunca nadie me había vencido sabes… estoy un poco sorprendida mañana tendremos otro combate y esta vez te vencerá… ahora vete que quiero dormir…

Meses y meses pasaron miles de combates habían tenido y ella nunca estaba satisfecha había ganado muchos combates pero había perdido muchos mas…- que te pasa hoy- dijo ella mientras lanzaba un puñetazo a su rostro ella sonreía de una manera que nunca sonreía esos combates la habían liberado de su mundo cruel, esos combates entre los dos la hacían olvidar todo y ella no sabia porque, su combate parecía una linda y feroz danza- lo siento princesa es que ayer después de dejarla en su habitación tuve que entrenar con su tio- el vio un pequeño destello de molestia en sus ojos que se convirtió en una enorme bola de fuego que lanzo hacia el- no se porque te molestas de entrenar con el tio Iroh es cierto que antes fue un gran general pero ahora es solo un viejo gordo que solo toma te- dijo con total desprecio el joven sonrió y solo pudo reír ya que ese coraje que tenia ella era solo porque Iroh pasaba mas tiempo con su hermano ella era muy posesiva en sus cosas y no le gustaba que otros tuvieran su atención

Dos horas después el joven se encontraba parado alado de una cansada princesa ella se encontraba acostaba sobre su espalda mostrando un rostro totalmente rojo y respirando pesadamente- te dije que no usaras tanto fuego control princesa- dijo el entregándole una toalla que ella tomo levantándose y secando el sudor de su frente entonces una duda entro en su mente- oye eres un maestro fuego verdad…- el con un gesto de su cabeza asintió- entonces porque nunca te e visto hacer fuego control- termino mirando como la frente de su guardia se levanto- no lo necesito- dijo el simplemente- así que no soy lo suficiente para que lo uses- dijo ella muy molesta, el inmediatamente cambio sus palabras- no perdón… lo que pasa es que no soy capaz de usarlo correctamente- termino el, ella lo miro y no conforme con su respuesta camino hacia la puerta- vamos quiero molestar a Zuko un rato- dijo ella sonriendo maliciosamente- no creo que pueda princesa, según tengo entendido se encuentra en una reunión muy importante, algo sobre una reunión de generales- termino ella se detuvo un rato pero siguió

PRINCESA princesa princesa- gritaba un guardia que se dirigía Asia ella. Lo miro y espero a su llegada- señora su padre la llama- termino agitadamente el guardia que la había estado buscando por todo el castillo- y no sabe para que me necesita mi padre- dijo ella con una voz clara y fuerte entonces el guardia comenzó a explicarle como su hermano había insultado a un general y este lo había desafiado a un Agni kai, los ojos de Mikael se abrieron con gran sorpresa y pensó 'que has hecho Zuko' el miro a la joven que lo acompañana – tonto- dijo en un susurro ella casi incomprensible- ven rápido vamos dijo ella caminando rápidamente Asia la sala de duelo

Al abrir la puerta del lugar Azula se sorprendió vio a su hermano en el centro y a su padre enfrente de el listo para acabar con el o eso parecía, Zuko inmediatamente se arrodillo y pidió perdón a su padre que tomo esas disculpas como una debilidad y una humillación mas grande Asia el, el señor de fuego lanzo su puño donde salió una pequeña bola en dirección a Zuko que no supo que paso la bola fue detenida por una pequeña mano que se encontraba al rojo vivo completamente quemada, Azula miro a su lado y no lo vio entonces miro enfrente el se encontraba enfrente de su padre que arrojaba fuego por las manos de una manera que demostraba que estaba mas que furioso

Maldito que crees que haces, como alguien como tu se atreve a interrumpir un Agni kai- gritaba con gran corraje el señor de fuego, el joven Mikael callo arrodillado y puso su frente en el suelo- lo siento pero… yo soy el guardia de sus hijos y a pesar de mi vida, mi misión es protegerlos- todo el mundo miraba al pobre muchacho que sabían que aunque Asia su trabajo iba a morir… Azula miraba a todos lados buscando una salida de ese lugar esperando que todo fuera un juego eso no podía estar pasando… el unico amigo que había tenido el único que no le hablaba por miedo… el estaba apunto de ser asesinado por su padre y sin pensarlo se lanzo y se puso enfrente de su padre… que la miro con gran sorpresa- Azula que haces- dijo su padre con una voz fuerte -padre perdona mi Guardia yo lo castigare como es debido… padre p- antes de que terminara su padre levanto la mano, el miro a los dos jóvenes detrás de ella y camino Asia una gran silla que se encontraba al final del salón- hijo largo de aquí… después veremos tu castigo..- Azula inmediatamente se dio la vuelta y trato de llevarse a su guardia de hay pero una voz la detuvo- 50 azotes será su castigo- ella se detuvo y miro a su hermano que era sacado del salón por dos guardias- ahora, Azula- ella escucho el suave y tenebroso tono que uso su padre, con miedo y sin saber que hacer empezó a temblar un temblor que nadie podía ver, ese temblor acabo cuando sintió que una mano se posaba en su hombro -tranquila- dijo su guardia en forma de susurro el le dio la espalda y se empezó a desprender de su armadura al final de quito una camisa negra dejando ver el blanco color de su espalda, el joven dejo caer su largo cabello plata Asia atrás y con un simple moviendo de su cabeza su cabello se poso al lado se su cuello ella miraba tratando de guardar cada centímetro de la espalda de su guardia en su memoria porque sabia que esa blanca piel nunca mas volvería a verse así -empecemos a y Azula no te contengas- su papa le dijo con fuerza, ella miro a su tio que solo pudo esconder la mirada en el suelo, ella miro al frente y en sus ojos se vio una frialdad sorpréndete, pero su mente era otra cosa en su mano se empezó a formar un látigo azul

Los guardias de afuera esperaron escuchar un grito pero no… ni un solo grito se pudo escuchar afuera del salón, nada solo los pasos de los generales que salían con una sonrisa burlona y otros asqueados Iroh fue el ultimo en salir después de recibir las ordenes de su hermano sobre el futuro del joven Principe, en el centro de la sala se podía ver al joven Mikael parado mirando fijamente al señor del fuego los guardias miraron con asco la espalda del joven que estaba totalmente ensangrentada y parecía que la piel roja estaba apunto de caerse a su lado a la princesa Azula que miraba el suelo – muy bien guardia, debes darle las gracias a mi hija que si no fuera por ella hubieras muerto a mis manos- dijo el con burla esperando que muriera por las heridas- lleva a mi hija a su habitación y ve a los barracones hoy vas hacer guardia- termino con una sonrisa asquerosa- si señor- dijo el sin mostrar una pizca de debilidad

El se puso una capa y salieron del salón sin decir nada, cuando llegaron al cuarto de ella el solo pudo mirarla y posar la mano en su hombro- gracias- dijo el débilmente, sus ojos poco a poco se nublaban el sabia que no podría aguantar mucho así, tenia que ir a la enfermería pero el señor del fuego no lo dejaría si lo hacia posiblemente lo mataría- porque lo hiciste eres tonto no ves lo que paso si- le empezó a gritar el se sorprendió ella nunca había perdido los papeles así- eres demasiado impulsivo porque- termino quebrándosele la voz el estaba por decirle que no se preocupara que no era nada que estaría bien pero no pudo el dolor había echo mella sus rodillas se doblaron y termino cayendo inconsciente al suelo ella no reacciono no esperaba

Ey ey reacciona oye G…- trato ella de mencionar su nombre pero hay se dio cuenta que no lo sabia nunca lo había sabido nunca lo había preguntado, el moriría sin decirle su nombre… no ella no lo permitiría inmediatamente lo levanto y lo metió a su cuarto, miro su espalda y se paralizo- que hago-

El abrió lentamente los ojos y miro la ventada, estaba bocabajo en una cama muy suave- donde estoy- decía y lentamente se empujo. al final quedo sentado al borde de la cama y miro en el suelo sus ojos se abrieron como plato la princesa se encontraba el pie de la cama ella que tenia montones de gasas llenas de sangre y frascos con una pomada de un color verdoso muy feo entonces se acordó y toco su pecho estaba envuelto en una gruesa venda que cubría toda su espalda y pecho, su mano derecha tenia un pequeño vendaje el sin darse cuenta sonrió- que raro no me duele- dijo el estirando el hombro algo de lo que se arrepintió rápidamente ya que en toda su espalda rugió un gran ardor… con lentitud el se levanto y sin querer patio un frasco completamente vacío- que paso- dijo ella que se levanto tan rápido como un rayo ella al levantarse quedo a centímetros de el pudo jurar que sintió su respiración- que haces siéntate rápido- dijo ella dando un pequeño brinco hacia atrás

El sin darse cuenta obedeció y se sentó- lo siento… lamento haberte preocupado- dijo un poco apenado el muchacho ella sin querer se ruborizo un poco- no seas tonto no me preocupe solo que como eres mi guardia no te podía dejar morir enfrente de mi cuarto… que dirían de mi- dijo ella sin pensar mirando a otro lado, el sonrio sin saber porque y siguió- no importa el motivo mi princesa solo importa que me salvaste y que sin ti ahora yo estaría muerto- dijo el inclinándose un poco. Ella lo miro y sonrio -asi es ahora me debes la vida, tu vida es mia no lo olvides G…- ella lo pensó y lo pensó y no sabia como hacerle la pregunta ella se dio un pequeño golpe en la frente con la palma y lo dijo sin pensar- como te llamas- termino toscamente ella, el la miro y ladeo un poco la cabeza

Mikael mi princesa- a ella lo miro y sonrio- desde ahora quiero que te dirijas asia mi con mi nombre va- dijo con una sonrisa que sorprendió a Mikael- claro que si Azula- dijo con una gran sonrisa. El dorado y el plateado se encontraron, sus ojos no pudieron dejar de mirarse hasta que alguien entro….