Disclaimer: Personajes son propiedad de J.K.Rowling, Imágenes utilizadas en la elaboración de la portada fueron sacadas de Google. Historia (Sin fines de lucro) de mi autoría.
Dumblemort (Albus Dumbledore X Tom Riddle/Voldemort)
Yaoi/BL
Si quieres lee, sino pues no.
Tom Riddle mira el cuerpo sin vida de Albus Dumbledore, reposando en su tumba cerca del castillo Hogwarts.
En esa oscura noche inicia hablar en voz alta, dirigiendose al cuerpo sin vida del antiguo director. ¿Por qué contener sus pensamientos en su cabeza si no hay nadie que pueda escucharlo?
— Esto pudo ser diferente ¿Sabes Dumbledore? Tu y yo... Esto pudo terminar de otra manera. Si me hubieras aceptado yo estaria en este momento, talvez, en tu cama junto a ti. ¡Pero Tú...! Eligiste mal. —
Guardo la varita de sauco dentro de la manga de su tunica.
— Pudimos estar juntos, tener familia... A ti te hubiera gustado tener descendencia. Yo odio tratar con menores pero estoy seguro que con tu habilidad para persuadir terminariamos con uno o dos, tal vez díez. —
Se sento en el borde de la lapida.
— Sabes, yo hubiese sido un gran profesor de defensa. Quizas los niños me temerieran o me admiraran tal cual como te admiraban a ti en transfiguración. — Una sonrisa boba amenazo con aparecer en su cara. — Tal vez hubiese estudiado medimagia y montado mi pripio consultorio. San Mungo no debe ser el unico centro medico del mundo mágico. — Siguió divagando mientras pasaba el tiempo.
— Quizás me meteria en cosas beneficas ¿Te encantaria gobernar el mundo muggle y el magico por igual?... Yo sé que si Dumbledore, porque tu fuiste igual a mi. Por eso sé que hubiesemos gobernado los dos. —
Pasaron las horas y Tom se quedo ahí, hablando con el cascaron vacio en el que se convirtio el cuerpo del anciano.
El amanecer llego y con este la ida del señor tenebroso de aquella tumba.
•~•~•~•
La batalla final contra el mocoso de Potter resulto en derrota.
Cuando el rayo rojo cubrio su campo de vision en segundos todo se torno negro y frio.
Paso horas en aquella oscuridad hasta que vio como algo se acercaba.
Una sombra luminosa aparecio delante de él. Al principio no pudo reconocerlo, ¿Como podría? Todo estaba oscuro y esa luz pudo haber sido cualquier cosa pero tuvo que ser él ¿Verdad?
La luz lo rodeo un poco y pudo verlo más claramente; un pelirrojo de ojos azules y tunicas estrafalarias le sonreia como si fuera lo más hermoso del mundo, la sonrisa y todo su ser eran como un valsamo, como si fuera lo que él habia necesitado sin saberlo.
— Hola Tom, te estuve esperando. —
Sus ojos hacian contraste. Los verde oscuro del antiguo señor oscuro y los azul claro del señor de la luz.
Aun con todo lo que habia pasado esas palabras fuero dichas con... ¿Que era? Era algo que nunca nadie le habia dedicado pero si vio mucho de esta...
Busco la palabra y antes de que se diera por vencido la encontro, Dumbledore le hablo con calidez, parecida a la manera en la que Lucius se dirigia a su esposa e hijo o como Snape aveces llegaba a hablar de Potter cuando lograba hacer que dijera más de lo usual.
— ¡Largo! — Le grito, no queria verlo.
Le gustaba su soledad y sentimiento de derrota.
Habia perdido, entonces queria estar solo.
Se lo merecia.
¿Por qué estar con él si...?
— No puedo, Tom. Ni tu ni yo... Al menos no sin el otro. — Le respondio con una sonrisa.
— ¿Qué...? —
— Me ofrecieron reencarnar. Pero solo lo aceptare si tu lo haces conmigo, te prometo saldar todas las deudas que tengo contigo pero, claro eso solo pasara, si me acompañas. —
Estaba ofreciendole ¿Una segunda oportunidad?
— Pudimos ser mucho Tom y me arrepiento de eso. Prometo que en la nueva vida sere todo lo que pudimos ser. Sere todo lo que quieras de mi si me acompañas. —
— ¡Ya es tarde para ser! —
— No lo es Tom, yo acepto que me equivoque pero... Una nueva vida para ser todo lo que pudimos ser, por favor acepta. —
Y sello su destino con un beso en los labios, apenas fue un roce que duro bastante poco pero fue suficiente para considerarse una confirmación.
Fueron envueltos en un halo de luz para ser transportados a su nueva vida.
Volverian a nacer sin ningún recuerdo del pasado y quizas, si los dioses quieren, puedan ser todo eso que pudieron ser.
Fin.
