Día tras día, luchaba constantemente con mis impulso. ¿a quien pediría la ayuda?

¿Soy la razón de esto? Era por que fui muy débil para pararlo. NO esto no era así no podría serlo, mi manada ellos no me dejarían.

Enserio ¿ crees que derramaron una sola lagrima por ti?

Esto ... no se que sucedía dentro de mi, algo había cambiado, no tanto pero se notaba la ausencia de aquello. Tenia miedo de ser controlado otra vez, mi padre en este momento estaría rodeado de licor pero ya no estaba, por el momento no valdría la pena salir de mi cuarto.

Mis lagrimas y el vacío que sentía hasta mas no poder ¿porque? Esa era mi pregunta, no siento culpabilidad de los errores que hice... ¡¿PORQUÉ LO HICISTE?!, mi error fue ser débil y los demás me echaron, el sentimiento del dolor comenzó día tras día me consumía.

Mi madre ella... ella ya no estaba. Ella seria la única en guiarme para volver hacer feliz volver estar bien, la realidad estaba tan lejos de mi que en este espacio estrecho y frio no se podía sentir.

Mi ausencia por lo cálido comenzó a desmoronarse, pedía a gritos que me arrojaran por un barranco o talvez matar a quienes me fallaron, recojo un vidrio del espejo caído, un corte no tan limpio ni tampoco sucio o chueco estaba en mis muñecas.

El dolor y ...¿placer? Era lo que parecía el sentimiento aun sin muchas fuerzas me arroje a la cama y cerré fuertemente mis ojos .

- Stiles, quisiera pedirte que te alejes por un tiempo de la manada. Necesitamos un tiempo ¿si?

- Stiles, hijo, eres el error más grande que cometimos tu madre y yo, eres... un acecino.

- Stilinsky o ¿debería llamarte asesinó?

- No me enamoraría de un acecino como tú.

- Stiles tu no eres el pilar de la manada, nunca lo fuiste.

- ¡ Eso es lo que eres, un acecino, mataste a Allison y a Aiden, te crees importante, no lo eres... nunca lo fuiste. Lárgate de una buena vez!

Las voces nunca cesaron, no paraban, mi sangre se escurría en la mantas, este seria mi final... el final donde debía pertenecer.

Abrí mis ojos, al instante al sentir una manos en mis muñecas, su ojos... eran azules intensos... esto no era posible - Shsss tranquilo, no te haré daño Mieczyslaw- quise moverme. No podía el resultado dio lo mismo y me deje caer rendido al final solo soy un asesino.