En la casa de los Inami

Shuka y Anju habían acordado tener una cita en su día libre en algun lugar tranquilo así que la más joven había optado por usar un vestido por encima de las rodillas de color rojo y una chaqueta de cuello alto por si el clima se tornaba frio.

Ahora mismo se encontraba sentada en un sofá en la sala de estar algo BASTANTE nerviosa esperando a su novia que había ido a comprar algo, ¿la razón de estar nerviosa? Su suegro la estaba mirando fijamente con ojos que según ella querían 'destriparla viva'.

"Así que Saito-San…" Hablo el señor Inami en un tono frio "¿a qué hora piensas traer de vuelta a Anju?" pregunto.

"A las 8 en punto Inami-San" respondió la pequeña Shuka nerviosa.

"Anju no me dijo a donde irían" continuo hablando el Señor Inami "Porque no me lo dices tú Saito-San"

"Umm bueno la verdad es que no tenemos claro aún a donde ir, solo daremos una vuelta por Saitama y veremos qué pasa" Respondio un poco más calmada la seiyuu.

Shuka pensó que ya estaban rompiendo poco a poco el ambiente incomodo pero al ver la mirada de muerte (aun peor que la de antes) que le dedicaba su suegro empezó a rezarle a cualquier dios que manipulara el tiempo para que Anju apareciera lo más rápido posible a salvarla.

Tristemente sus rezos no fueron escuchados.

"Sabes Saito, Ayer Anju hizo la cena en pijama y pude darme cuenta de una cosa" hablo en un tono enojado el padre de la actriz.

"¿Qué cosa?" pregunto totalmente muerta de miedo la pobre Shuka.

"Anju… ¡Mi Bebe! tenía un chupón en su cuello" dijo el señor inami apretando sus manos mirando con fuego en sus ojos a la más pequeña que en este punto estaba totalmente pálida "así que te daré la oportunidad Saito de que me digas ¡Qué demonios le estás haciendo a mi bebe!"

"¡Espere, Puedo explicarlo!" grito la más joven intentando salvar su joven vida.

"¡No quiero oír tus explicaciones Saito!" grito de igual forma el Señor inami que estaba de pie y dispuesto a acabar con la vida talentosa y prometedora chica que tenía al frente.

"¡No enserio espere!" grito desesperada una vez más Shuka mientras se quitaba la chaqueta.

En cuanto la chaqueta abandono el cuerpo de la pequeña seiyuu se pudo ver como tenía múltiples marcas de mordidas o chupones en su clavícula, cuello e incluso en sus brazos.

"¡Yo soy la victima aquí!"