Aclaración: Los personajes no me pertenecen, son propiedad de J.K. Rowling. La historia es de mi propiedad, pero se utilizaron algunos fragmentos del libro Harry Potter y el cáliz de fuego.
Capítulo 2: El mundial de QuidditchEn la mansión de los Riddle…
—¿Dónde está Nagini? —dijo la voz iría.
—No... no lo sé, señor —respondió temblorosa la primera voz—. Creo que ha ido a explorar la casa...
—Tendrás que ordeñarla antes de que nos retiremos a dormir, Colagusano —dijo la segunda voz—. Necesito tomar algo de alimento por la noche. El viaje me ha fatigado mucho.
—Señor, ¿puedo preguntar cuánto tiempo permaneceremos aquí?
—Una semana —contestó la fría voz—. O tal vez más. Este lugar es cómodo dentro de lo que cabe, y todavía no podemos llevar a cabo el plan. Sería una locura hacer algo antes de que acaben los Mundiales de quidditch.
—¿Los... los Mundiales de quidditch, señor? —preguntó Colagusano. —. Perdóneme, pero... no comprendo. ¿Por qué tenemos que esperar a que acaben los Mundiales?
—Porque en este mismo momento están llegando al país magos provenientes del mundo entero, idiota, y todos los mangoneadores del Ministerio de Magia estarán al acecho de cualquier signo de actividad anormal, comprobando y volviendo a comprobar la identidad de todo el mundo. Estarán obsesionados con la seguridad, para evitar que los muggles se den cuenta de algo. Por eso tenemos que esperar.
—¿Debo entender que Su Señoría está decidido? —preguntó Colagusano en voz baja.
—Desde luego que estoy decidido, Colagusano. —Ahora había un tono de amenaza en la iría voz. Siguió una ligera pausa, y luego habló Colagusano.
Las palabras se le amontonaron por la prisa, como si quisiera acabar de decir la frase antes de que los nervios se lo impidieran:
—Se podría hacer sin Harry y la chica, señor…
—No.
POV Hermione
Y así llegamos a mi cuarto año, ha sido muy dificultoso llegar hasta aquí, pero lo hicimos. Unas semanas antes de entrar al curso, recibí la invitación de los Weasley para ir a la final del mundial de Quidditch, el deporte no es mi fuerte ni le tengo mucho gusto, pero acepté de igual manera ya que era una forma de estar más cerca de mis amigos y la familia Weasley.
Llegue un día antes que Harry a la madriguera, estar aquí siempre se siente cálido. Me toco compartir habitación con Ginny, fue divertido quedarme hablando con ella hasta tarde en la noche, hubiéramos seguido pero la señora Weasley nos regañó diciendo que nuestro parloteo se escuchaba por toda la casa, nos tuvimos que dormir.
Al día siguiente fueron a buscar a Harry por medio de polvos flu, le menciona a Ron que quizá por ese medio no era muy buena idea ir, debido a que algunos muggles no estaban acostumbrados a tener la chimenea 100% disponible o que alguien apareciera en ella, aunque creo que estaba medio dormido en el desayuno así que no creo que me haya escuchado. Mientras el señor Weasley, los gemelos y Ron iban en busca de Harry, quede conociendo a los hermanos mayores de la familia, a Bill y a Charlie, hablar con ellos era definitivamente mejor que hablar con Percy, es increíble lo insufrible que es con su trabajo nuevo en el ministerio, me pregunto si algún día seré como él, esperaba que no. Luego me fui al jardín con Ginny, viendo a Crookshank ir detrás de los gnomos.
Un fuerte sonido se escuchó dentro de la casa, signo de que Harry había llegado. Rápidamente subimos a la habitación en la que se quedará para ponernos al día sobre nuestros veranos. Luego todas las conversaciones tenían el mismo tema, el Quidditch. No entendía mucho sobre eso, algo de Bulgaria y su estrella más joven que tenía prácticamente enamorado a Ron, un tal Viktor Krum.
Llego el día en que partimos al mundial, nos tuvimos que levantar realmente muy temprano, envidio a los hermanos mayores de Ron que pueden aparecerse, ellos podían dormir más tiempo. Al parecer íbamos a usar un traslador, había leído sobre esos objetos, suelen parecer objetos comunes del día a día, pero nunca había utilizado uno. Aunque no me quedaron muchas ganas de utilizarlos después que tuvimos que subir una gran colina cuando apenas alcanzamos a desayunar. Nos encontramos con Amos Diggory y su hijo Cedric, creo que lo vi en algún partido en contra de Gryffindor, en fin, ambos fueron muy amables y vi a Ginny sonrojarse cuando tuvo que saludar al Hufflepuff, era increíble lo rápido que se sonrojaba al saludar a cualquier chico, definitivamente es muy tímida.
Por fin tocamos la bota para irnos al mundial, fue una sensación extraña, pero rápida. Cuando por fin llegamos, Harry y yo tuvimos que encargarnos de armar la carpa en las que todos nos íbamos a quedar a acampar, nos costó bastante descifrar como hacerlo, pero al final pudimos. Al dejar nuestras cosas, decidimos ir a caminar por el lugar.
—Es Krum —explicó Ron en voz baja.
—¿Quién? —pregunte.
—¡Krum! —repitió Ron—. ¡Viktor Krum, el buscador del equipo de Bulgaria!
—Parece que tiene malas pulgas —comente.
—¿Malas pulgas? —Ron levantó los ojos al cielo—. ¿Qué más da eso? Es increíble. Y es muy joven, además. Sólo tiene dieciocho años o algo así. Es genial. Esperen a esta noche y lo verán.
Sí, se veía joven, pero de bastante mal humor, además de que había mucha gente a su alrededor siguiéndolo, eso debe ser abrumador. Por un instante muy fugaz vi una cabellera rubia que me puso los pelos de punta, me hicieron recordar a aquella francesa que no puedo sacar de mi mente, es increíble lo que ese encuentro le hizo a mi persona. Desde esa vez que la vi me obsesioné con aprender francés, con una pequeña esperanza de poder encontrarla otra vez y esta vez poder hablarle.
—Herms —me llamó Harry tocándome el hombro— ¿Estas bien?, pareces perdida.
—Estoy bien, pero ya deberíamos volver al campamento. —dije reincorporándome a la conversación de mis amigos.
Volvimos justo para encender el fuego y cocinar el almuerzo. El resto de la tarde paso rápidamente, fuimos a comprar en algunos puestos que había hasta que al fin la espera acabó. Ya en nuestros asientos me quede leyendo los folletos que me había comprado acerca del evento. El día claramente se tenía que manchar con encontrarnos con la familia Malfoy, esa familia completa era odiosa, siempre exhibiéndose como la sangre pura que eran y menospreciando a cualquier mago o bruja que fuera en contra de sus creencias, por suerte el encuentro fue rápido.
Antes de que comenzará el partido hubo un espectáculo, el señor Weasley menciono que iban a salir bailando las veelas, antes que pudiera preguntar que eran, salieron las criaturas, estas parecían mujeres, pero tenían algo distinto, su piel brillaba, era muy resplandeciente y parecía que partes de su cuerpo estaba cubierto con plumas, su danza era hipnotizante, tanto así que la mayoría de las personas, mayormente hombres, se levantaban de sus asientos hipnotizados. Al mirar a las veelas sentía algo familiar, pero al mismo tiempo tenía la sensación de que no debía ver, como si algo me lo impidiera, fue algo muy extraño, definitivamente tenía que investigar sobre estas criaturas.
La danza ya me abrumaba, me sentía mareada, tanto que tuve que levantarme y salir del recinto por un momento. Ya afuera me sentí vigilada, como si hubiera alguien o algo entremedio del bosque vigilándome, no me sentía segura.
—¡Hey!, te perdiste el resto de la danza —dijo Fred, al parecer fue a él quien mandaron a buscarme— vamos adentro, no quiero perderme nada del partido —dijo mientras tomaba mi brazo para guiarme nuevamente adentro.
Entramos justo cuando estaban entrando los equipos al campo de juego. Fue un partido intenso, sobre todo por la presencia de las veelas que distraían de gran manera al árbitro y algunos jugadores de Irlanda, estoy segura de que los chicos y Ginny disfrutaron bastante del partido, pero mi mente no dejaba de pensar en esa sensación que tuve al salir del recinto.
Al final el resultado termina 160-170, ganado Irlanda, pese a la gran atrapada de la snitch por parte del amor platónico de Ron, el joven Krum que en este momento se veía bastante molesto por perder el juego. La fiesta de los irlandeses siguió hasta muy tarde, Ginny y yo estábamos muy cansadas, así que nos fuimos a acostar, nuestra carpa estaba al lado de la de los muchachos.
—Hermione, rápido, ¡corre! —escuché a Ginny gritar en medio de la noche, no entendía nada, había muchos gritos afuera, rápidamente me puse mi chaqueta sobre mi pijama.
Salimos lo más rápido que pudimos, afuera estaban todos los Weasley junto a Harry, lo que vimos era una batalla campal. Hechizos por todos lados, gente encapuchada y enmascarada atacaba a la gente, había personas del ministerio tratando de atraparlos.
—Tenemos que ayudar —ordeno el señor Weasley a sus hijos mayores, Charlie, Bill y Percy fueron de inmediato a ayudar—Ustedes vayan a esconderse, no se expongan—ordeno mirando fijamente a los gemelos —cuiden a sus hermanos—partió hacia donde estaba la batalla.
—Vámonos de aquí—Dijo George mientras empezábamos a correr para perdernos en el bosque. Íbamos muy rápido, todos juntos, casi tomados de la mano. Sentí un pequeño cuerpo chocar contra mí, ocasionando que me separara del grupo.
—Lo siento, ¿estas bien? — era una pequeña rubia muy asustada, su cara se me hacía familiar, no tenía más de 9 años. Ella no dejaba de llorar —Okey, calma pequeña, ¿sabes dónde están tus papas? —trataba de seguir hablando, pero ella no dejaba de llorar—¿Cómo te llamas pequeña?
—Je veux rentrer chez moi (Quiero ir a mi casa)—dijo entre sollozos. Era una pequeña francesa.
—Comment t'appelles-tu, petite fille ? (¿Cuál es tu nombre, pequeña?)— Ella me miro extrañada, supongo que no esperaba que le hablara en su idioma.
—Je suis Gabrielle Delacour (Soy Gabrielle Delacour).
—D'accord Gabrielle. J'ai besoin de savoir si tu vois tes parents... (Okey Gabrielle. Necesito saber si logras ver a tus padres…)—No alcance a terminar la frase, cuando una chica rubia nos interrumpió.
—Gabrielle—grito a todo pulmón la chica cuando abrazo a la pequeña. La reconocí de inmediato, la mujer más hermosa que había visto en mi vida, todo se detuvo por un segundo, en ese momento me sentía más viva que nunca. Claramente a nuestro alrededor nada había parado, como pude trate de identificar cualquier amenaza a nuestro alrededor, hasta el momento estábamos aisladas de la batalla, pero no lograba ver a mis amigos por ningún lado. —Je ne peux pas croire que je t'ai perdu. Merci beaucoup de l'avoir trouvé... (No puedo creer que te haya perdido. Muchas gracias por encontrarla...)— Y nuestras miradas se encontraron, cuando al parecer quería agradecerme, ella se quedó mirándome, como si pudiera reconocerme, quizá solo era idea mía, pero cuando miré sus ojos, sentí una explosión de emociones en mi interior ¿qué tiene de especial esta chica? —Tenemos que irnos, permiso— Dijo de forma cortante, rompiendo la burbuja en la que yo nos había encerrado, tiene una perfecta pronunciación, aunque con su acento francés detrás.
—Bien sûr, soyez prudent, essayez de ne pas le perdre cette fois. (Claro, vayan con cuidado, trata de no perderla esta vez.)— Trate de que no sonara pesado, pero me molestaba pensar en separarme de esa chica, además de sentir temor de dejarlas en este lugar. Aun así, valió la pena ver la cara de ella completamente sorprendida por mi pronunciación, sí, creo que me recuerda. De igual forme se alejó rápidamente junto a su hermana, perdiéndose entre los árboles.
Empecé a buscar a Harry y a Ron, corría tratando de ubicarlos, hasta que los escuché llamándome. Trate de identificar de dónde venía el sonido e ir hacía el.
—¡Hermione!, al fin te encontramos—Dijo Harry cuando llegue hacia ellos.
—Sí, ¿dónde estabas? Nos encontramos con Malfoy, al parecer están tratando de atacar muggles, pensamos que te habían atrapado—Ronald hablo mientras Harry me abrazaba, no sé cuánto tiempo me fui, pero parece que bastante, se veían preocupados. —Además Harry perdió su varita, tenemos que ir a buscarla.
Seguimos corriendo apresuradamente, todo era un caos. Llegamos en medio del campo, aquí parecía más desolado, seguíamos buscando la varita, cuando vimos como el cielo se ponía verde, esto no podía ser verdad.
—Harry, es la marca tenebrosa—dije en forma de susurro, para que nos alejáramos de ahí, pero era muy tarde.
—Desmaius—Con suerte los tres nos alcanzamos a tirar al piso antes que nos llegara ese hechizo. De ahí todo era un caos. El señor Crouch nos empezó a acusar de haber conjurado esa marca, por suerte el señor Weasley trataba de hacer que entrara en razón, era imposible que alguno de nosotros hubiera hecho eso. Descubrimos quien supuestamente fue, la elfa domestica del mismo señor, pero eso era imposible; el señor Diggory no paraba de echarle la culpa, incluso se encontró la varita con la que ella supuestamente conjuro la marca.
—Es mi varita—Dijo Harry, esto no podía verse peor ¿por qué siempre terminábamos metidos en estas cosas? El señor Diggory seguía acusando a la elfina, pero eso ocasiono la furia del señor Crouch. Eso termino en que se despidiera a la pequeña Winky, no podía creer lo mal que trataban a una criatura que solo intentaba serle fiel a su amo, una criatura que no tiene culpa de nada es tan injusto.
Volvimos al campamento, estaba indignada por la forma en que trataron a Winky, al mismo tiempo veía a mi alrededor por si podía identificar a esa rubia que se apoderaba de mis pensamientos, pero no había rastro de ella. Al llegar a nuestras tiendas estaban los demás Weasley esperándonos, estaban todos bien por suerte.
Fue ahí donde el señor Weasley le explico a Ron y a Harry lo que significaba esa marca, yo la había visto en libros, tenía la noción de lo que simbolizaba. Al parecer, quienes atacaron eran mortifagos, seguidores de Voldemort. Luego de una larga explicación el señor Weasley nos mandó a dormir, era muy tarde.
No pude dormir esa noche, había muchas cosas en mi cabeza, los mortifagos perseguían a los mugles, a los no-magos, asumo que también cometían actos atroces a los hijos mágicos de estos, a los sangre sucia; temía por mí, por mis padres, también por Harry. Además, había otra cosa que no dejaba mi mente, esa rubia. Era increíble que me la haya vuelto a encontrar, y ella debía ser una hechicera, una bruja. Al ser francesa supongo que es obvio que no la haya visto en Hogwarts, seguro iba alguna a otra escuela. Ella se veía igual de linda que hace unos años, no sé qué me pasa con ella, pero me encantaría averiguarlo, nunca había sentido esto, me sentía invencible a su lado, no podía despegar mis ojos de ella, espero volverla a ver.
Al día siguiente volvimos a la madriguera. El señor Weasley y Percy fueron al ministerio, era todo un alboroto. Ron, Harry y yo decidimos retirarnos del comedor e ir a la pieza de ellos, al parecer Harry nos tenía que decir algo.
—Hay algo que no les he dicho —comenzó hablando Harry—cuando desperté el sábado por la mañana, la cicatriz me volvió a doler. — Esto no podía ser cierto. — yo había estado soñando con él… con él y Peter… ya saben, Colagusano. Ahora no puedo recordar todo el sueño, pero sí me acuerdo de que hablaban de matar… a alguien. Es extraño, ¿no? Me duele la cicatriz, y tres días después los mortífagos se ponen en marcha y el símbolo de Voldemort aparece en el cielo.
—¡No… pronuncies… ese… nombre! —dijo Ron entre sus dientes apretados.
—¿Y recuerdan lo que dijo la profesora Trelawney al final de este curso? —siguió Harry, sin hacer caso a Ron.
—Harry, ¡no irás a prestar atención a lo que dijo aquel viejo fraude! —le replique, esa profesora definitivamente no era mi favorita.
—Tú no estabas allí —contestó Harry—. No la oíste. Aquella vez fue diferente. Ya te lo conté, entró en trance. En un trance de verdad. Y dijo que el Señor Tenebroso se alzaría de nuevo… más grande y más terrible que nunca… y que lo lograría porque su vasallo iba a regresar con él. Y aquella misma noche escapó Colagusano
Claro que después de esa gran y preocupante revelación y mencionar que le había dicho a Sirius por medio de Hedwig, los chicos fueron a jugar quidditch, era mejor así, estoy segura de que debían distraerse de algún modo. Por mi parte decidí ir a la habitación de Ginny donde estaban mis cosas, me quedé investigando sobre los mortifagos y las veelas.
El tema del mundial resonaba por todos lados, no puedo creer que hayan sido tan injustos con Winky. Al día siguiente el tema era aún más fuerte, ya era 1 de septiembre así que íbamos de vuelta a Hogwarts, este año pintaba ser peor que el anterior por alguna razón.
