En la mansión de los Hazuki

En un día tranquilo dentro de la mansión de la familia Hazuki se encontraba Saya, la maid se encontraba terminando unas tareas de limpieza en la sala de estar cuando vio el teléfono de la señorita Ren encima de una mesa.

"Hmm Ren-Sama olvido su celular antes de salir a verse con sus amigas" se dijo a sí misma "jeje es bueno ver que ahora sale mucho más y que tiene buenas amigas, estaba algo preocupada" continuo con una leve sonrisa en su rostro.

Saya le hecho un último vistazo al celular, cuando se dio cuenta de algo.

El celular estaba encendido y desbloqueado.

Saya sabía que no debía meterse en la privacidad de la señorita Hazuki… pero la curiosidad fue mayor

"Es solo para ver que no esté metida en nada malo… me preocupo mucho por ella" se dijo a si misma justificándose mientras tomaba el celular.

Lo primero que vio fue que estaba abierto en la Galería.

Lo segundo es que eran fotos suyas y de ella junto a Ren.

"Aww" Murmuro viendo las fotos en las que aparecía ella junto a una Ren más joven, conforme se desplazaba hacia abajo las fotos eran con una Ren más mayor "son muchas" dijo viendo la gran cantidad de fotos suyas y con Ren en la galería.

Todo parecía en orden… hasta que siguió desplazándose hacia abajo.

Las fotos empezaron a volverse más raras, ya no eran fotos de Ren junto a Saya… eran fotos donde solo aparecía Saya y ella no estaba mirando a la cámara, siempre estaba de espaldas u agachada.

"pero q-" Saya sintió que se le iba el aire al ver que al desplazarse aún más abajo habían fotos… fotos de ella en el baño.

Fotos en la que estaba en toalla y de espaldas a la cámara, fotos de ella duchándose y fotos de ella poniéndose su ropa interior.

"¡Saya-Chan! Disculpa olvide mi celular" Hablo la propietaria del teléfono que al parecer había vuelto por el dispositivo haciendo que saya volviera en sí misma "creo que lo deje por aq-" Siguio hablando Ren que al ver que su casi segunda madre tenía el celular en sus manos se puso pálida.

"Ren-Sama…" fue lo único que dijo saya que miraba a una Ren de mirada mortificada.

"Yo… yo puedo explicarlo" Dijo la de pelo negro.

"¿Enserio?"

"No en realidad no puedo"