Fic

Historias de Albert y Candy

Cómo seducir a un Highlander

por

Mayra Exitosa

Reto imagen portada de Loren Mont y título preasignado

- Niña por favor no salgas así, su madre me va a regañar, debe usar el corsé, ¡niña! - Ya nanita, no voy a ir a ver a ese hombre, viene a ver a una de mis hermanas, no a mí. Además, esa cosa es una tortura, no me deja comer.

Candy salía en su hermoso vestido casual y se salía por el balcón ignorando que el visitante bajaba de su caballo para verla cómo tenía tanta agilidad para salir corriendo luego de bajar del árbol a otro y corretear a los gansos del jardín sonriendo radiante y feliz, robando la mirada del rubio que le daba indicaciones a su sobrino,

- Adelántate Alistar, entra y discúlpame, diles que vengo retrasado, si te gusta la dama, me haces una seña cuando llegue y pido su mano. - Gracias tío, tarda todo el tiempo que quieras, así no querrán que seas quien se despose con las hermosas hijas de Lord Michelin. Los dos soltaban carcajadas, mientras el rubio se iba tras los jardines para seguir a la habilidosa joven que había robado su atención, saltando del balcón al árbol y de este al otro para bajar de un bello salto.

- Buenas tardes, señorita. El rostro de la joven fue de asombro, un hombre aparecía tras ella luego de estar sentada directamente en el pasto cosa que era algo indebido para una dama, además se hallaba bajo la sombra de un árbol en las praderas tras la mansión Michelin. - ¿Quién es usted? ¿porque se dirige a mí, sí no he sido presentada? - ¡Oh perdone usted! me presento, soy su admirador Albert y quién es la hábil mujer que ha saltado por un balcón atravesado por dos árboles y una caída de un salto tan finamente. - ¿Me ha visto usted? - Siento mucho gozar de haberla observado cautivado ante su belleza, tome en cuenta que eso me ha convertido en su admirador desde ese instante. - No se lo diga a nadie, por favor. - Por supuesto, solo un favor a cambio. - ¡un favor! ¡a cambio! - Solo por mi discreción pido su generosa amistad. - ¡oh! ya me había usted asustado. Más si desea mi amistad debería usted ser formalmente presentado por alguien más. - Diremos que nos ha presentado una gentil dama por el parque en uno de sus paseos matutinos. - Como sabe que suelo tener paseos. - Alguien que sale de su balcón con tal habilidad debe ser por amor a... - ¡A nadie! yo no he amado a nadie, señor.

Eso le hizo guardar una sonrisa pues la joven se cubría avergonzada la boca, mientras él se enteraba que no había interés amoroso de alguien con la hermosa joven. - Disculpe, me refería amor a la naturaleza. - Lo siento, me he escapado de una treta de mi madre por casar a como dé lugar a mis hermanas y a mí, por lo que he dejado mis modales guardados en mi taburete. Mi nombre es Candy Michelin, soy la menor de esta familia y ese es mi hogar, podrá decir que nos ha presentado alguna amistad que más le convenga, ahora sí me lo permite, debo dejarle ir a mi buen admirador para continuar viendo figuras entre las nubes. - ¿tan pronto la he aburrido? - No, en lo más mínimo, me ha dado usted una oportunidad de debatir a una de mis hermanas, que no puedo conocer a ningún caballero por solo venir a tomar un poco de aire fresco.
Una sonrisa se reflejó en ambos al continuar con la conversación, no le había dado su nombre completo, sin embargo lo consideraba un caballero para presumir con sus hermanas y el definitivamente no le importaría ser desposado con una joven tan genuina como hermosa.
Escucharla atento surgió una conversación tras otra hasta que un par de caballeros los vieron de lejos tomando en cuenta que se encontraban a solas, este abrazo a la joven quien al girar se dio cuenta porque lo hacía, de inmediato se tomó de su brazo para guardar las apariencias y al quedar más delante los dos giraron a ver si ya se habían ido soltando las risas por como fingieron ser pareja frente a esos individuos que solo eran mirones. Lo que no esperaban pasaba en esos instantes pues al girar rumbo a su hogar sus hermanas, su madre y padre veían como ambos estaban abrazados y sonriendo como viejos amigos o como un matrimonio solamente podía hacerlo, por lo que aun continuaban tomados del brazo, sonriendo a todo pulmón con suficiente asombro los observaban por caminar completamente a solas en los jardines, sin la supervisión de alguien de compañía para la pareja.
En esos instantes Candy deseaba que la tierra se la tragara, no estaba cerca su nanita para que dijera que estaba cuidando de ella, mientras William sabía que estaba seriamente comprometido a la joven al tenerla del brazo sin el permiso de los padres por lo que guardo la compostura y camino de frente comentando,
- Señores, señoritas Michelin, me encontré con la señorita que me presento mi tía Elroy hace unos días en un paseo al parque y me he tomado la confianza de saludarla directamente, espero no haya ningún inconveniente, puesto que mi interés con la señorita Candy Michelin es enteramente formal.
La boca de su sobrino fue de mucha gracia al soltar las quijadas plenamente porque ambos habían hablado de que no conocían a las señoritas Michelin, por lo que él aseguraba que no deseaba conocerlas y resultaba que estaba formalizando la relación con una de ellas. Candy por su parte se sentía en parte aliviada porque al menos la había respaldado de inmediato frente a su familia, más la forma era bastante inusual y con una mentira que ella había autorizado hacía escasos minutos antes de ese suceso, peor aún, no conocía a la tía Elroy que mencionaba el señor Albert y ni sus apellidos pasaban por su mente, al solo haberse presentado como Albert. ahora comprendía lo que sus hermanas aseguraban que debía ser recatada y con mayor juicio, faltaba que ese hombre no fuera más que un vividor bueno para nada y ella ya estuviera en tremendos líos por aceptar la amistad de un don nadie.

Continuará…


Muy amables al leer y comentar cada historia, tanto nuevas como las completas. Continuamos con el reto a subir las últimas historias del mes de febrero basadas en las imágenes realizadas por Loren Mont tpara las historias románticas y apasionadas que surgen de Los Highlanders.

Gracias por el respeto a mis escritos al no tomarlos ni usarlos en parte completa o parcial en otras historias.

Respetando el origen de los personajes a sus creadores al no escribir con fines de lucro.

Sinceramente,

un abrazo a la distancia

Mayra Exitosa