Fic

Historias de Albert y Candy

El Toque del Highlander

Por Mayra Exitosa

Reto imagen Loren Mont

El Señor Brighton y su esposa regresan a la ciudad de Chicago, después de más de seis años en Europa, el Conde de Cambur y su hermosa familia, ha decidido volver a la ciudad, por los planes que anuncio su administrador, piensan quedarse por mucho tiempo, esperemos verlos de nuevo en los eventos importantes que habrá para la recaudación de fondos en las mejoras de nuestra preciosa Chicago.

Elroy leía los periódicos que le traía el mayordomo encargado de la mansión en la ciudad, sabía que ese hombre no le agradaba en lo más mínimo, por suerte sus sobrinos se hallaban trabajando, Anthony Andrew estaba en su viaje de bodas, Archivald y Alistar viajaban en Europa, William Albert se hacía cargo de todo y la joven que se hallaba bajo su cuidado, había crecido como las rosas de Lakewood, con una educación propia de una dama, más sin un apellido formal al solo haberla incluido como parte del clan Andrew, al menos si ella faltara, su sobrino vería por ella, más eso no le daba una buena dote para que pueda tener un buen matrimonio y casarla como era debido, al final su madre había hecho bien en dejarla a su cargo. Elroy incómoda por lo que había leído, doblaba los periódicos cerrando los ojos recordando el pasado que ya no regresa y soltaba un suspiro.

- Preparen mi equipaje estaré de viaje por un tiempo, por favor John, tengo que enviar un telegrama a mi sobrino, requiero realizar algunos trámites en Escocia.

Muy lejos de ahí, la luna de miel del menor de los Andrew por fin concluía. Anthony el menor de los Andrew debía tomar su lugar en los negocios, ahora que por fin había sentado cabeza, lo mejor era hacerse cargo de su familia olvidando a la mujer que había amado sin poder decírselo, ya que ella era la hija de una sirvienta y no contaba con el nivel para ser su esposa, más la había visto crecer junto a él como una hermana, amado como tal, Candy era esa joven que en su corazón se había establecido y aunque era imposible, se sospechaba que su padre podía haberla engendrado en esa sirvienta, por lo que supo que su amor por ella era imposible. Además, que eran muy jóvenes cuando habían sentido eso, por lo que desde hacía más de tres años que había dejado de verla.

Por suerte su tía Elroy se había hecho cargo de su educación y cuidado, sin manchar el honor de la familia. Ahora el joven rubio obligándose a olvidar ese amor que sentía por ella, se había casado con la hija de la baronesa de Parchita, ahora ese título lo tendrían sus hijos cuando por fin Gilda su mujer le diera la noticia de que su viaje había servido para que ella quedará en cinta.

Albert siendo el mayor de la familia, continuaba soltero, mientras su hermano menor ya había encontrado pareja, gracias a las insistencias de su tía Elroy, que también lo había estado haciendo con él, más luego de su compromiso fallido no podía dar el corazón a una dama, el rompimiento que su prometida había realizado al fugarse con otro había sido el escándalo para su amada tía Elroy, quién se lamentaba las cosas y sabía que ella había insistido tanto en ese trato matrimonial aludiendo que fue el mejor trato que podían tener, más las cosas se salieron al ser la dama la que se fugaba con un médico y a la fecha no se sabía nada de ellos. Los padres habían quedado devastados y se arremolinaron en sus negocios lejanos para dejar pasar la vergüenza que les había surgido con esa situación tan incomoda.

Por otro lado, Alistar y Archivald los hermanos Cornwell también considerados parte del clan Andrew por ser primos hermanos, poseían grandes negocios que se iban incrementando desde su arribo a américa, siendo los cuatro hombres de origen escoces, muchos de sus antepasados huyendo de los malos tratos por ser descendientes de los highlanders, se refugiaron en este país, haciendo de su clan, un sobreviviente a pesar de todos los males que reino unido había realizado en el pasado.

Candy se hallaba en Lakewood, había pasado los últimos años como una dama de compañía para la tía Elroy, recibiendo educación como una más de los Andrew, su madre la había dejado en sus brazos, encargada por una enfermedad que la llevo a la muerte por lo que la dama era como una benefactora para la joven que en vez de estar desamparada había quedado bajo su protección, sin embargo, Lady Elroy sabía más de ella que lo que se le decía, lo único era que no portaba apellido y que su madre no se había casado por lo que ser hija sin padres era algo no muy bien visto en la sociedad, así ella agradecía que fuera aceptada bajo los cuidados de una dama importante. Durante su juventud había tenido una estrecha amistad con Albert y Anthony, con quienes aprendió muchas actividades que ellos le mostraron, posterior Anthony había intentado mantener una relación con ella pretendiendo formalmente hasta que se le informaba que era hija de una sirvienta y no contaba con el nivel para ser una dama Andrew. Por lo que, aunque no deseaban que lo supiera, su habilidad para escuchar esa información dicha por la señora Elroy a Anthony, fue entonces que existía la posibilidad de ser hija del hermano de la señora Elroy. Solo que no deseaban que se supiera esa información.

Muy lejos de ahí, Frederick Brighton, Conde de Cambur, un hombre muy importante, colmado de riquezas llamaba a todos los médicos pues su hija y su mujer venían muy graves y llegaban a la ciudad de Chicago para ser atendidas, después de su largo viaje por Europa, se les ponía en cuarentena, ambas portaban lo que se llamaba la peste negra por lo que eran separadas para evitar los contagios, internadas en un asilo especializado de monjas, donde no se le daban muchas esperanzas.

- Fue demasiado tarde señor Brighton, la enfermedad es muy avanzada y no llegaron a tiempo. Molesto por todo lo que había gastado en curas milagrosas, alegaba que no escatimaran en gastos y que hicieran hasta lo imposible por salvarlas.

En la mansión Brighton bebía whisky y recordaba todos sus pecados del pasado, cuando se había robado a Bianca la había poseído en contra de su voluntad, en venganza por elegir a Arthur y no a él, la había encerrado y la tenía sometida en esa misma mansión, hasta que su padre había intervenido dejando en libertad a la mujer que más había amado, sabía que podía haberla embarazado, con eso jamás la querría Arthur, pero ese había muerto días antes del escape de Bianca dejándolo solo, sabía que debía buscar a ese hijo, fruto de la pasión enardecida que tuvo con su amada, por lo que la buscaría para pagar por los errores graves que había cometido y redimirse ante ella para salvar a su esposa e hija, ahora la vida le cobraba caro la venganza por haber quitado a Arthur a la mujer que ambos deseaban. La entrada de día hombres interrumpía sus meditaciones, luego de las investigaciones que había solicitado confirmaba,

- Señores quiero saber que fue del hijo de Bianca Betancourt, debe tener quince años y en cuanto sepan dónde está, traigan conmigo al muchacho, es mi hijo. - Pero señor, ya se lo dijimos ella murió. - Si, pero mis investigaciones aseguran que tuvo a mi hijo y lo quiero conmigo. En ese tiempo tuve que irme por orden de mi padre, ahora soy el Conde de Cambur y ese joven es mi heredero también.

Continuara...


Muchas gracias por leer y comentar cada historia, tanto nuevas como las completas. Continuamos con el reto a subir historias de febrero basadas en las imágenes realizadas por Loren Mont. Ya con la cuenta regresiva del día de hoy

Gracias por el respeto a mis escritos al no tomarlos ni usarlos en parte completa o parcial en otras historias.

Respetando el origen de los personajes a sus creadores al no escribir con fines de lucro.

Sinceramente,

un abrazo a la distancia

Mayra Exitosa