Pelo largo


Advertencias: one-shot AU Moderno, NaruSasu, humor, relación tóxica (un poquito), universitarios. Este fic fue escrito durante un video en vivo en mi página de Facebook el 11 de enero de 2022 a partir de los pedidos que hacían lxs espectadores en el momento, por eso puede dar algunos giros inesperados y terminar abruptamente (cuando terminó el tiempo del vivo). Agradezco mucho a todas las personas que participaron, ¡esta historia es suya! Yo me divertí mucho siguiendo sus ideas. Para quienes no estuvieron presentes, sepan que aún pueden ver el video en mi página de Facebook. También pueden participar de las próximas sesiones de escritura, por ahora las estoy haciendo los martes a las 19hs (horario argentino).


Al tener un pasar acomodado, a sus 19 años Sasuke solo enfrentaba dos problemas importantes:

1) Debía aprobar con buenas notas las materias de su universidad (no por nada sus padres pagaban una cuota tan cara);

2) …y llamar la atención del idiota del que se había enamorado.

Se trataba de un amigo de su escuela, que en realidad había logrado entrar a la misma universidad casi de casualidad, con una beca de deportes. No era especialmente listo, era bastante torpe y tenía unas marquitas graciosas en la cara, pero el corazón de Sasuke había sido perdidamente flechado por él hacía al menos tres años.

Durante ese tiempo, había probado todo tipo de métodos para llamar su atención. Lo había invitado a hacer actividades a solas a cada rato, que Naruto siempre tomaba como invitaciones amistosas, incluso cuando le propuso ir a cenar a un restaurante lujoso en el centro de la ciudad.

En efecto, Naruto era famoso por su despiste atómico: era casi imposible que entendiera una indirecta (o una directa, para el caso). Lo único bueno que había conseguido hasta ahora había sido confirmar, por lo menos, que dentro de la sexualidad del rubio había espacio para el interés por los hombres.

Lamentablemente, no lo había descubierto de la mejor manera: en penúltimo año de la secundaria, de un día para otro, Naruto se había puesto de novio con un chico algo menor que ellos con el que hablaba en el patio en los recreos. El joven, de nombre Haku, tenía un largo cabello bellísimo y un rostro angelical que hizo que por un tiempo Naruto fuera la envidia de media escuela.

Sasuke se tenía que morder la lengua para no echar pestes continuadas sobre su rival pero por mucho esfuerzo que hiciera algún comentario de víbora se le había escapado porque se rumoreaba por allí que uno de los principales motivos de Haku para cortar la relación fue lo incómodo que lo ponía Sasuke. Aunque quizás no fuera por lo que decía, sino porque Naruto lo llevaba con ellos a la mitad de sus salidas por lo menos… ¡es que era su mejor amigo! ¡No podía dejarlo atrás solo por estar en pareja! ¡Los amigos van primero! Y otras cosas por el estilo solía decir Naruto si le preguntaban, para defenderse, pero fuera como fuera se había comido unas cuantas burlas por haber sido abandonado por un estudiante dos años menor.

Una vez superado el percance "Haku", Sasuke creyó que al fin tendría una oportunidad para declararse. Le propuso dar un paseo por la costanera al atardecer para crear un ambiente romántico. Y justo cuando estaban en el mejor momento, en un silencio dulce entre conversaciones amables, Naruto soltó:

—Sabes, me da un poco de vergüenza admitir esto, pero…

Sasuke lo observó expectante: ¿¡acaso Naruto iba a confesársele antes que él!? ¿Finalmente se cumpliría su sueño? Sin embargo, la realidad tenía ideas mucho más complejas para sorprenderlo.

—…aunque no hace mucho que me separé, creo que ya me gusta alguien más.

El pecho del otro latía a toda velocidad, sus mejillas se ruborizaron y sus ojos se expandieron. Hizo todo lo que estuvo en sus manos para mantener su tradicional semblante serio.

—¿Y quién es esa otra persona, si se puede saber?

Y alcanzaron unas pocas palabras para desarmar todo lo bueno que hubieran construido aquella tarde:

—En realidad aún no sé el nombre, lo vi hoy en mi primera clase en la universidad… ¡pero es taaaan hermoso!

Sasuke se habría tirado por el borde de la costanera si no hubiera sido porque lo separaban solo dos metros de la arena y no habría muerto. Mala suerte.

Su nuevo enemigo mortal resultó ser Neji Hyuuga, un estudiante que destacaba por su inteligencia, su cuerpo esbelto, su semblante serio y, cómo no, por su largo y bellísimo cabello. ¿¡Qué onda con los pelilargos!? Sasuke empezaba a tomarles bronca a todos ellos.

En conversación con una amiga en común, Sakura, la verdad salió a la luz.

—¿Que acaso no sabías que Naru tiene una gran debilidad por el pelo largo? Esa fue la razón por la que me lo dejé crecer en primer lugar.

—¿Qué? ¿Me estás diciendo que tú también estás interesada en Naruto de esa manera?

—¿Cómo que "también"? ¿Quién es la otra persona?

—¡YO, SAKURA, YO! ¿¡Por qué nadie se da cuenta!? ¡Fui vergonzosamente obvio durante años! ¡¿Qué mierda hice mal?!

Después de aquella conversación reveladora, Sasuke decidió que había un único camino posible: evidentemente él también debería dejarse el cabello largo. No obstante, para cuando alcanzó una extensión razonable, Naruto llevaba ya dos meses saliendo muy tranquilo con Neji. ¿¡Cómo diablos lo hacía!? ¿Acaso la gente se le arrojaba encima de forma automática o qué? Esta situación le daba una rabia insoportable. No es que él mismo no tuviera sus pretendientes, pero en su caso tenía la mala suerte de que fueran todas mujeres y él era más gay que… que lo que fuera que representara lo máximo de lo gay que se pudiera ser. Así que esos casos no contaban.

De todos modos, si bien era cierto que con su nuevo estilo había cazado a Naruto observándolo con una mirada brillosa y extraña en más de una ocasión, no veía cerca que su amigo fuera a retornar a la soltería. Así que tenía que hacer algo más. Necesitaba un plan B.

Dicho plan B se concretó ante sus ojos como por arte de magia. En ese entonces, Naruto y él decidieron tomar una materia común juntos que era dictada por un tipo siniestro llamado Orochimaru y que desde el día uno tenía evidente debilidad por Sasuke. No solo le hacía más preguntas que a los demás sino que también le dedicaba largas miraditas y al poco tiempo de iniciado el curso empezó a inventar excusas para retenerlo en el aula después de horario. Sasuke, si bien no tenía interés en salir con alguien mayor y en particular este señor Orochimaru le daba un poquito de asco, no podía negar que también se sentía algo halagado por ser al fin el evidente objeto de deseo de otro hombre. Por lo tanto, le siguió un poco el juego, quedándose a escuchar sus explicaciones extra y siendo especialmente aplicado en su materia.

Los efectos de esto fueron inmediatos y muy exitosos a su parecer. Naruto lo esperaba afuera del aula hasta que saliera, con los ojos echando chispas. Aborrecía con toda el alma a ese profesor y a la asignatura entera. Se quejaba de los materiales, de los exámenes, de las actividades… hasta que al fin, cuando Sasuke recibió una descarada invitación a recibir "clases particulares", las protestas pasaron a otro nivel.

—¡Ese viejo baboso y pervertido lo último que quiere es darte clases, Sasuke! ¡Date cuenta! ¡No caigas en su trampa!

Por supuesto, Sasuke nunca había pensado en aceptar y de hecho estaba hacía unos días en contacto con el centro de estudiantes en donde había hecho una denuncia por acoso. Sin embargo, ver a Naruto tan celoso le había encantado y concluyó que necesitaba ir por ahí de alguna manera.

Una vez superado ese semestre, la materia aprobada y Orochimaru fuera de su vista, Sasuke diseñó una nueva estrategia. En aquel tiempo había logrado hacer algunos amigos nuevos, llamados Juugo, Suigetsu y Karin. La impresión que Sasuke tenía era que Suigetsu era por lo menos bisexual y que lo caracterizaba cierta tendencia a la promiscuidad que le facilitaría cruzar al menos de vez en cuando los límites típicos de la amistad.

Con eso en mente, le propuso a Naruto una salida colectiva: invitarían a su amiga de la escuela, Sakura, a su novio Neji, a Kiba que era un tipo que Naruto había conocido por ahí y con el que solía jugar al fútbol, y a los nuevos amigos de Sasuke. Escogieron un sábado en la noche después de rendir los últimos parciales del semestre y se dedicaron a tomar cuanto alcohol cayó en sus manos en un bar de mala muerte cercano a la universidad.

Al principio era todo risas y diversión, hasta que Sasuke, ya bastante ebrio, se encaminó hacia Suigetsu y se sentó muy pegado a él. Este comprendió de inmediato la indirecta y sin demasiado disimulo levantó el brazo en un supuesto bostezo y lo pasó por los hombros de su compañero.

Como impulsado por un resorte, Naruto imitó sus movimientos pero con Neji. Este sin embargo por muy borracho que estuviera no era muy dado a la expresión de afecto en público, por lo que le lanzó una mirada enfadada que Naruto ni percibió.

La cercanía entre el rubio y su novio enfureció a Sasuke, que reaccionó acariciando la rodilla de Suigetsu debajo de la mesa de manera tal que todos allí se percataron de lo que hacía.

Naruto entonces quiso besar a Neji en el cuello y este, que era sin dudas el más listo de todo el grupo, reconoció que mientras lo hacía los ojos de su novio no estaban dulcemente cerrados ni tampoco apuntados a él, sino que estaban fijos al otro lado de la mesa… en Sasuke.

De inmediato adivinó qué estaba pasando. En aquel grupo nadie lo sabía, pero Neji venía soportando los "Sasuke esto, Sasuke aquello" de Naruto casi desde el inicio de su relación. Por un lado Naruto era alegre y le hacía sentir bien y querido (y además el sexo era buenísimo), pero por el otro sospechaba que su aventura tenía desde el inicio fecha de caducidad.

Como fuera, Neji no se iba a rendir sin pelear. Naruto le gustaba bastante y además había sido la persona que lo había ayudado por fin a curar las heridas que le había dejado el amor no correspondido por su prima Hinata. Así que no iba a actuar de pobrecito ni tampoco se haría el ingenuo.

Se puso de pie de inmediato y agarró a Sasuke por el cuello de su camisa.

—¿Qué te pasa, idiota? —preguntó Suigetsu, al que le importaba un rábano que el motivo por el cual Sasuke le estaba dejando echarle mano no fuera su profundo amor por él.

—Este tipo y yo tenemos cuentas que arreglar —dijo Neji, en ese tono profundo y tenso en el que decía todo.

—Vamos afuera, entonces —respondió Sasuke, que quizás no estaba seguro de lo que estaba pasando pero no iba a perderse la posibilidad de agarrarse a las piñas con un hombre al que llevaba odiando dos semestres.

Una vez en la calle, ambos se pusieron en posición de lucha, sin precisar que ninguna explicación fuera dada. Se armó rápidamente un corro de chismosos a su alrededor, del cual surgían gritos de aliento como "tírale de las greñas", lo cual no podía saberse a cuál de los dos iba dirigido.

Sakura, Karin, Suigetsu y Juugo reconocieron enseguida de qué iba aquello y apenas les prestaron atención. Kiba en cambio no entendía nada pero amaba las peleas así que allí estaba en el corro alentando por momentos a Neji y por momentos a Sasuke porque después de todo no conocía mucho a ninguno de los dos.

Naruto era el único que sufría aquella situación.

—¿¡Qué están haciendo!? ¿Por qué van a pelear? ¡Neji, suéltalo! ¡Sasuke, no le des cabezazos! ¡Amor, no lo agarres del pelo!

—¿¡A quién se lo dices!? —preguntaron ambos al unísono.

Y fue recién con ese comentario que a Naruto le cayó la ficha. Esos hombres estaban luchando… ¡por él! ¡Como en las películas! Estaba tentado de emocionarse, pero por suerte Sakura, que estaba allí cerca para aplicarles primeros auxilios cuando terminaran de golpearse, le dio un codazo para hacerlo entrar en razón.

—Debes decidirte, Naruto… ¿te gusta Neji o te gusta Sasuke? Eres el único que puede ahorrarnos a todos terminar esta noche en el hospital.

Con esfuerzo, Naruto se introdujo entre ambos e intentó separarlos. Influido por la adrenalina del momento y sintiendo ambos cuerpos chocando contra él, sus sentimientos al fin empezaron a ordenarse y consiguió ver claro.

¿Cómo pudo no saberlo hasta ahora? ¿Qué tan ciego podía ser?

Bueno. Parece que bastante.

Se giró hacia uno de ellos y le plantó un beso en la boca. Eso fue lo que definió realmente la pelea. Neji dejó de lanzar arañazos y, con los brazos caídos a los lados, contempló la escena. Dudó unos segundos sobre qué hacer, hasta que vio que cerca de ellos Kiba aún sostenía un vaso de litro con la cerveza entera dentro. Lo tomó de un zarpazo y…

—¡Ahhh! —exclamaron Naruto y Sasuke al sentir el líquido viscoso y frío sobre ellos.

Neji les había vaciado encima el vaso y los miraba con rencor.

—Son los dos unos estúpidos, pero, bueno, siendo así, mejor si me libro de ustedes pronto.

Tras lo cual, salió de la escena, echando chispas. Aunque había sido el claro perdedor de la situación, su porte elegante y el modo exacto y rápido en que había reaccionado —sumado sin duda a su excepcional belleza— hicieron que más de uno de los tantos chismosos del círculo decidiera seguirlo para pedirle el número de teléfono. Tal vez su noche no finalizara tan mal después de todo.

Mientras tanto, Sasuke, a pesar de estar al borde del coma etílico, se sentía en las nubes. ¡Después de prácticamente cuatro malditos años, al fin podía sentir esos labios tan anhelados! Bueno, sentir era un decir porque no estaba por completo en sus cinco sentidos en ese momento, pero se hacía a la idea.

En un punto se pusieron tan apasionados y babosos que los curiosos se alejaron con asco. Solo Karin pensó que sería buena idea sacarles algunas fotos con su celular para ver si luego podía chantajear a Sasuke de alguna manera. No le iba a molestar que lo vieran besándose con el rubio, pero sí le iba a ofender bastante el estado de perdición total en el que se encontraba, con la camisa medio abierta, el pelo largo suelto y desarreglado, algunos mechones arrancados y caídos en cualquier rincón, y unas evidentes cara y pose de borracho perdido.

Aunque accidentada, la salida fue un éxito para Sasuke. Quizás los celos —y agarrarse de las greñas con el novio del chico que te gusta— no fueran la estrategia más innovadora ni recomendable, pero lo habían traído adonde quería y no iba a quejarse.

A sus 20 años, Sasuke logró tener el mejor promedio de su cohorte en la universidad y, al mismo tiempo, inició una historia romántica que marcaría el resto de su vida.

Pero eso queda para el próximo fanfic.

* * * FIN * * *