Nota de autor: Bien, les quería avisar que el "Flechazo" de Max y Oscar no se hará en un solo capitulo, esto podría tomar un poquito mas, sean pacientes, porfavor.


Son las 6 de la mañana, el sol aparece poco a poco, los pájaros empiezan a cantar, los árboles ahora están hablando con las demás personas que están paseando en esos momentos.

Y mientras tanto, Oscar está apenas levantándose de la cama, con su mítico pijama de color cielo.

Instantes después, Oscar se dirigió al baño, a darse una ducha, y a lavarse los dientes, luego de haberse duchado y cepillarse los dientes, fue a ponerse la ropa. Él, se puso su típica camisa de color azul oscuro, su pantalón de azul cielo, y sus zapatos color rojo guinda.

—Debería cambiar mi forma de vestir… —Pensó Oscar.

—Oscar, me acabo de dar cuenta de que siempre usas la misma ropa… —Dijo el pijama de Oscar lejos de él.

—No te preocupes pijama, luego me pongo mejor ropa, te lo aseguro —Dice Oscar bastante confiado de eso.

Poco después, Oscar al fin salió de su casita.

Al principio supuso que no había nadie afuera, normalmente la gente a estas horas esta o dormida, o apenas se preparaban para poder despertarse.

Hasta que Oscar vio a su amigo murciélago, con el pelaje negro, gorra de color salmón, y pantalón azul oscuro.

—¿Eh? ¿Qué haces aquí Max? ¿A estas horas? —Preguntó Oscar a Max.

—Pues, no sé, ¿Tú también, que haces aquí en estas horas? —De igual forma, preguntó Max a Oscar.

—Estaba viendo que podía hacer en estas horas, puesto a que es demasiado aburrido estar toda la noche en mi cama —Respondió Oscar

—Ah, pues bien, habría que esperar a que los demás lleguen para hacer algo —Dice Max tranquilamente

—¿Por qué esperar? ¡Podemos hacer algo juntos! Casi que no hacemos mucho juntos, ya que me doy cuenta —Dice Oscar algo emocionado.

—Vaya, me parece bien, ¿Y qué podemos hacer? —Pregunta Max con una sonrisa

—No sé… ¿Qué tal si vamos a algún lugar del campamento? —Sugiere Oscar

—Claro, quizás podemos ir al estadio de básquetbol, y pues, jugar básquet —Dice Max dichosamente

—¿Jugar contra ti? No creo poder ganarte Max, ¡eres muy bueno en deportes! —Dice Oscar, en parte haciéndole un cumplido a Max

—Pues gracias, pero vamos, al menos intentemos hacer que aprendas un poco —Dice Max con una sonrisa

—¡Está bien! —Acepta Oscar felizmente

Pasaron unos minutos, y Max junto a Oscar fueron al estadio de basquetbol que había en el campamento en el que estaban.

—Bien, veremos que se puede hacer en un partido de basquetbol con solo 2 personas —Expreso Max

—¡Está bien! —Responde Oscar

Max iría en donde está la cesta de balones de básquet, él agarraría un balón de este.

—¿Van a jugar solo ustedes dos? No sé si eso sea posible —Dice el balón que Max tenía en sus manos.

—Será un partido algo peculiar, pero solo será mientras los demás están dormidos o no estén afuera —Responde Max

—Si, solo será mientras los demás no estén —Concuerda Oscar

Poco después, Oscar se pondría en la parte izquierda de la cancha, mientras tanto Max se ponía del lado derecho de esta.

Los 2 chicos empezaron el mini partido de basquetbol, en el partido, Oscar se acercaba bastante hacia Max para quitarle el balón, y al únicamente haber 2 personas en el equipo era bastante fácil que el otro le robara la persona al otro, pero al final, Max se las ingenio y pudo vencer a Oscar.

—¡Ahh! Esto es injusto, tú eres demasiado bueno… —Dice Oscar desanimado

—No lo hiciste tan mal, al menos has mejorado más que antes —Dice Max intentando hacer que Oscar no se sintiera tan mal

—Ósea, si eres malo, pero antes eras horrible, has mejorado amigo —Dice Max con una sonrisa

—¡Eso no ayuda! —Exclama Oscar

—Jeje, bien, lo siento, tenia que decirlo en algún momento —Responde Max

Al final, los dos se la pasaron el resto de la hora a basquetbol, hasta que ya fueron las 7 de la mañana, saliendo el sol completamente, y las alarmas de los demás habitantes empezaron a sonar, y las brujas empezaron a despertar, incluyendo a Susie, quien al ver a Max y Oscar fuera, antes de que los demás lo hicieran, hizo que ella se confundiera.

Susie bajo hacia el lugar donde ellos estaban.

—Oigan, ¿Qué rayos hacen aquí? ¡No me digan que estuvieron aquí todo el día! —Dijo Susie irritada mientras estaba en su escoba sentada —¿¡Que no saben que hay un toque de queda?! —Dijo Susie indignada

—¿Para qué queremos un toque de queda? No es como si estuviera alguien peligroso en el campamento —Dice Oscar en desacuerdo con la regla que Susie al parecer había impuesto

—Es, para que niños tontos como ustedes no duerman y se anden enfermando —Dice Susie en un tono burlón hacia los 2

—Ni si quiera hemos estado aquí toda la noche, a penas y estuvimos a las seis y media aquí… —Dice Max con disgusto de lo que dice Susie

—Aja, claro, para nada estaban madrugando para hacer quien sabe que cosas —Dice Susie con aversión.

—¿Eh? ¡Para nada!, estábamos jugando Basquetbol —Dice Oscar con coraje

—¿Cómo van a jugar basquetbol con solo dos personas? —Dice Susie con extrañeza

—Pues, básicamente le enseñaría a Oscar a saber mas de este deporte, y esperar a que los demás se despertaran para hacer algo —Respondió Max

—Pues ya que, como sea mocosos, es hora de desayunar para todos, vámonos.

Sin previo aviso, Susie teletransporto a Max y Oscar hacia la cafetería.

—¡Ey! —Exclamo Oscar bastante indignado

—Intenta ignorarla al menos un poco… No queremos que use su magia de forma mala hacia nosotros, ¿Verdad? —Dice Max

—Bien… —Responde Oscar

Unos momentos después, llega Erizo, junto a Lucy y Oliver.

—Oh, hola Oscar, hola Max No sabía que habían llegado tan temprano —Saludo Erizo, luego de que ella haya llegado

—Ehh, hola Oscar… ¡Ah! Y hola Max —Dice Lucy algo nerviosa

—Bueno, ¿Qué hacían tan temprano por acá?

—Susie nos teletransporto aquí, esa inmunda… —Dice Oscar con rencor

—Y… ¿Por qué los teletransporto aquí? —Preguntó Lucy

—Una larga historia —Respondió Oscar

—Ni tanto… —Dice Max.