Decir que Steve Rogers me gustaba era poco, antes de conocerlo yo solía creer que las una relación era algo que las mujeres exigían para poder llevarlas a la cama, pero el día que vi a ese jodido rubio con cuerpo de Adonis, todo cambio por completo. No había día en el que no me imaginara un sinfín de escenarios donde yo le declaraba mis sentimientos, y el los correspondía. ¿Cuál es el problema para declarármele? Mi pasado, mi lista de conquistas pasadas me perseguí, me había ganado el título de "Playboy", "Don Juan". Sabía que Rogers era chapado a la antigua, de hecho, juraría que el preferiría permanecer virgen hasta conocer a la mujer de su vida

Había comenzado una amistad con él, me conformaba con tenerlo cerca aunque fuera como amigos. Lo que hacía especial nuestra amistad es que éramos completamente opuestos, pero al mismo tiempo, éramos compatibles. Pero cada vez que el valor que acumulaba para decirle lo que sentía crecía a tope, todas las muchachas rumoreaban (Y aseguraban) que Steve y Sharon (La muchacha más popular, y hermosa ante los ojos de muchos) habían comenzado a salir. Me negaba a creerlo, pero todas mis esperanzas se fueron cuando los vi irse en su coche después de clases... Había olvidado por completo que habíamos quedado en estudiar en mi casa para el examen final

Entre hasta mi habitación en completo silencio, Jarvis me había preguntado cómo me fue en el día, pero yo solo susurre un "Bien", antes de subir las escaleras. Me senté en mi cama, mirando hacia la mesita de mi lámpara, donde posaba una fotografía que me tome con Steve la noche que fuimos a la feria. En mi mente no dejaba de pensar que los 2 haríamos una maravillosa pareja, pero tenía que aceptar la realidad, el estaba enamorado de la rubia. Di vueltas sobre el colchón una y otra vez, hasta que tome mi teléfono, al diablo con todo

Hola, Steve, tengo algo que decirte. ¡Me gustas! Probablemente sientas algo, pero es algo que tenía que decirte, no me atrevo a decirlo de frente, espero no me odies

Espere pacientemente a que lo leyera, las 2 palomitas se habían puesto de color azul. Los segundos se convirtieron eternos cuando vi que comenzaba a escribir

¡Estás loco! ¡Qué asco! Enfermo bloqueado por marrano

Sentí que el tiempo se detuvo, pellizque mi brazo varias veces mientras rogaba al cielo que lo que acababa de leer era un jodido sueño. Desgraciadamente no lo era, Steve realmente me había mandado ese mensaje

*POV's Steve*

El no poder decirle a Tony lo mucho que me gustaba me volvía loco, pero sé que eso jamás seria correspondido, a él solo le gustaban las chicas del colegio. ¿Cómo podría competir contra eso? Era una suerte que mi prima Sharon y yo fuéramos tan cercanos, lo suficiente para hablar con ella sobre mis problemas

-Sharon, no te rías, esto es serio-

-Lo siento, Steve- dijo mientras limpiaba una pequeña lagrima de sus ojos –Es que realmente no puedo creer que Tony se te declarara y tu ni siquiera sospecharas-

-Es que siempre creí que a Tony solo le interesaban las mujeres-

-Escucha, Steve, he conocido a Tony desde hace 2 años. Y si, tiene una LARGA lista de mujeres conquistadas, pero era lógico que estuviera enamorado de ti. Desde que llegaste, jamás volvió a tener algo con otra chica; y, por Dios, se sonroja cada vez que te le acercas demasiado. ¿Sabes qué? Yo resolveré esto-. Vi como ella tomaba mi teléfono y comenzaba a teclear por algunos segundos, hasta que me lo dio

Leí el mensaje que había mandado... -¡¿Por qué mierdas le mandaste esto, Sharon?! ¡Ahora Tony definitivamente creerá que no me gusta, y peor aún, que lo odio!- le grite completamente enojado

-Tranquilo, se lo que hago-. Nuevamente me quito el teléfono y volvió a escribirle un mensaje, este fue un poco más largo. Al leerlo, no sabía si golpearla o simplemente cavar un pozo en el jardín y enterrarme vivo

Jejeje, es broma... ¿Tu casa, la mía, hotel o carro? Agradece que estoy trabajando, pero de esta noche no pasa que se lindo culito sea mío. Compra vaselina y condones. Por cierto, también me gustas

-Ahora quiero que te pongas los pantalones, vayas allá y le digas lo que sientes. Y llévate condones, no quiero ser tía tan pronto-

-¡Sharon!-. Tome mis cosas y salí de mi casa, subiendo a mi coche; maneje hasta la casa de Tony, no sé si era buena o mala suerte, pero el ya estaba esperándome en la puerta. Apenas me estacione, el se acerco a mi coche y entro al copiloto

-Steve... Lo que dijiste...-

-En realidad no fui yo quien lo escribió, fue Sharon-. Al instante pude ver en su rostro como se decepcionaba ante esa aclaración –Pero... Lo que ella escribió, es cierto... Tony, tú me gustas, me has gustado prácticamente desde que te conozco; no te lo dije porque siempre creí que solo querías ser mi amigo-

-Steve...-

-Y si, se de tu lista de conquistas, pero eso a mí no me interesa en lo más mínimo-

-Steve...-

-Y solo por eso quisiera preguntarte si tu...-

-¡Steve!-. Me calle por completo, solo vi como sonreía un poco, antes de tomar mi rostro con sus manos. Lo admito, de vez en cuando lo invitaba a dormir en mi casa y apenas se quedaba dormido, yo tomaba su mano. Y el que el mismo tomara mi rostro, hacia que mi corazón latiera a mil por hora –Cállate y bésame-

Si he muerto, literalmente estoy en el cielo. Besar sus labios por primera vez era como estar en las nubes. No tenía planeado que el mensaje que Sharon había escrito se hiciera realidad, pero sus manos se movieron por si solas, entraron debajo de su camisa acariciando su espalda. Sentí como se estremecía, pero eso no nos detuvo, al contrario, las cosas se pusieron cada vez más y más intensas

Oh si, ese sexy y hermoso culito seria mío, y me encargare de que todos lo sepan