—¿Han visto a Senku?
Ruri pregunto en la mesa donde se encontraban sus suegros, Byakuya rápidamente se levantó de su asiento para cederle el lugar a su nuera.
—¡Ruri-chan! No puedes andar por allí así, le hará daño al bebé .-como siempre Byakuya exagero, observando a todos lados en el lugar por si obtenía alguna respuesta para la bella joven madre-. No. Estuvo aquí hace unos minutos, charlando con Xeno y Lillian, pero se fue luego de que…
—De que tú hermana le pidiera que le ayudará en la cocina .-Stanley terminó la frase de su amigo, esto mientras era fulminado por la mirada de Lillian quien cargaba a una dormida Suika.
Ruri se tensó al escuchar que su esposo se encontraba con su hermana y sobre todo por como Stanley la observaba con mala cara. Ella sabía que si la relación con el padrino de Senku no mejoraba, estaría en problemas, sobre todo porque sentía la mirada de lástima por parte de Byakuya y Xeno, quienes a sus vez comenzaron a soltar comentarios al alzar, sobre todo felicitaciones por el reciente anuncio de su embarazo de dos meses.
La mayor de las hermanas Yamaha acarició su vientre con un poco de lastima ¿Todo esto para cumplir los caprichos de su padre? Parte de ella se sentía realmente culpable, por traer aquel niño o niña a este mundo en una familia sin amor, pero realmente deseaba que lo suyo con Senku funcionará, por el bien de todos.
—Byakuya, ve a buscar a Senku. Ruri debe estar cansada y en su condición, no puede pasar mucho frío .-Lillian hablo acomodando a su propia hija en su hombro, la pequeña se había quedado dormida después de estar toda la noche celebrando el anuncio de su futura sobrina, porque Suika estaba segura que sería una niña-. Y llévate a Stanley contigo, ya está sacando un apestoso cigarro y no quiero que fume cerca de Ruri.
—¡Si mi vida! .-Byakuya sonrió mientras se acercaba a besar la mejilla de su esposa y madre de sus hijos.
Todo frente a la embarazada, que deseo interiormente que su matrimonio fuera un poco igual a de sus suegros, esto bajo la atenta mirada del militar.
Byakuya junto a Stanley se alejaron con dirección a la cocina del lugar pasando entre las mesas de los invitados hasta poder perderse en la multitud. Una vez dentro de la cocina, solo dieron un vistazo por sobre ella, viendo como camareros corrían de un lado a otro, el olor a una deliciosa comida para quienes todavía quedaran con apetito durante el resto de la noche. Sí, todo parecía en orden allí dentro, pero ni un pelo de Senku o Kohaku se veía allí.
El mayor suspiró y caminó hacía a la salida que daba al patio de aquel elegante lugar, siempre siendo seguido por su amigo quien no dudó en ofrecerle un cigarro al ya cansado viejo. Una vez encendido, Byakuya exhaló el humo acumulado mientras observaba un punto fijo en el paisaje nocturno.
—¿Es mi culpa?
—No .-Stanley respondió recargando la espalda en la pared-. Senku es lo suficientemente maduro para decidir lo que quiere, pero me molesta que no hayas insistido más en tu negativa.
—Me opuse todo lo que pude Stan, pero… Ibara jugó con todos nosotros, sobre todo con las hermanas Yamaha…
—El debería estar en la cárcel, tú sabes que es el responsable de la muer-… .-el reclamo quedó a medio camino, ya no tenía caso seguir insistiendo.
El único que podría salvarse de ese matrimonio era Senku, y por su cuenta.
Siendo sincero con él mismo, Senku esperaba una cachetada o gritos por parte de Kohaku.
Alguna especie de reclamo hacía la reciente noticia de que sería padre, y nada menos que junto a la hermana de esta, pero no. Ella simplemente lo llevó a la cocina para reclamar que algunos platos se estaban sirviendo a destiempo y luego se le ocurrió escabullirse de él, pero creyendo que sería algún tiempo de estrategia decidió seguirla hasta la terraza del edificio donde se llevaba a cabo la celebración de su cumpleaños, al tiempo que Ruri decidía anunciar su embarazo frente a todos los invitados.
—Deberías entrar ya, hace frío aquí Senku. Y si te enfermas, significa que Ruri también puede contagiarse .-Kohaku presiono la baranda de seguridad, de alguna manera eso se sentía tan falso.
—No voy a enfermarme, Leona .-Senku se acercó a un lado de la rubia, quien al tiempo en que su brazo rozó sin querer el de esta, se alejo de golpe-. ¿Qué te sucede?
—Nada, Senku.
Mentira.
Él conocía demasiado bien a Kohaku como para darse cuenta de cuando esta mentía, sobre todo por lo nerviosa que se ponía y de alguna manera, la distancia que estaba tomando entre ambos. Algo que no permitiría, no ahora.
Ruri había arruinado todos sus planes de un pronto divorcio con esta noticia y era algo que Kohaku sabía, él mismo le había prometido que apenas se cumplieran los dos años de matrimonio estipulados, se divorciaría de la hermana mayor de esta y que todo volvería a ser como antes.
—Senku, en serio creo que debe-…
—No es mío .-esta vez, se acercó de manera que pudo alcanzar a tomar su mano, esperando que eso fuera suficiente para que creyera en él-. Leona. No es mío.
Y por fin llegó la cachetada tan esperada. Al parecer, insinuar que Ruri era infiel le molestaba más que el mismo hecho de arruinar su plan.
—¡No te atrevas a volver a decir eso, bastardo! .-se alejó lo suficiente del científico ¿Es que acaso no entendía lo grave de la situación?-. ¡No vuelvas insinuar que-…
—¿Qué? ¿Qué Ruri es infiel? .-gruñó mientras se tocaba la mejilla, tratando de aliviar el dolor de alguna manera-. ¡Por favor!
—¡¿Por favor qué?! Ni creas que no se de las veces que has llegado borracho a tu casa .-un ligero temblor recorría su cuerpo, debía acabar con esto ya-. Hace dos meses, yo misma te encontré en la cama con ella.
—¡Tu misma escuchaste de su boca que no paso nada! ¡¿Acaso lo olvidaste Leona?! ¡Tu hermana jamás me dejaría tocarla!
—¡Ya basta! .-si alguien los escuchaba, estarían en serios problemas-. Se acabó Senku, todo esto se acabó.
—¿Qué?
No, ella no podía. Ella no lo dejaría ahora. Tenía que creerle de una u otra manera.
—Las mentiras .-un largo suspiro salió del fondo de sus pulmones, estaba harta-. Es todo. Nuestra relación debe limitarse a que… Somos cuñados. Eres el esposo de mi hermana, y el padre mi sobri-…
Antes de que ella terminara de hablar, sintió como los labios de Senku se posaban sobre los suyos propios. Kohaku verdaderamente quería reclamar, pero no podía y si era sincera del todo no quería alejar a ese bastardo.
¿Qué demonios estaba haciendo? ¿Cómo habían llegado a esto? Si tan solo su padre siguiera vivo nada de esto estaría pasando, nadie en esa familia sería infeliz.
—Tu y yo sabemos, que ella y Chrome se siguen viendo .-Senku susurró contra los labios de su cuñada. Y realmente esperaba que ella respondiera, pero la presencia de una tercera persona se sintió en el lugar.
—Senku.
El mencionado se alejó rápidamente de Kohaku, esperando que el anterior espectáculo no hubiera sido visto por el hijo de puta frente a él.
Ibara se encontraba de pie con una sonrisa maliciosa en la entrada de la terraza, al parecer aquellos mocosos seguían igual que siempre, pero lamentablemente para él llegó demasiado tarde como para exponerlos frente al mundo, y que por fin la compañía de Yamaha y la tecnología del joven prodigio cayeran de una vez por todas en sus manos.
—Ibara.
—Lamento interrumpirlos, seguramente estaban hablando sobre el futuro bebé .-la sonrisa asquerosa se agrando un poco más al ver la mala cara de Kohaku. Oh, pobre chiquilla-. ¿No es fantástico señorita Kohaku? Se convertirá tía mucho antes de lo que se tenía pensado. Su hermana y su joven cuñado no perdieron el tiempo .-una risa que se sentía un tanto depravada salió de los labios del hombre-. Me preguntó que será, heredero o heredera, será una bendición.
Kohaku ni se molestó en contestar cuando se alejó de la baranda para poder empujar al asqueroso hombre y poder salir del lugar. Ibara era el culpable de toda esta situación.
—Oh, creo que se sintió mal .-la mirada se posó sobre el Ishigami y casi quiso escupirle. El maldito niño le recordaba tanto a Byakuya cuando metió sus narices en su negocio con el llamado "Cabeza" de la antigua empresa para la que trabajaban juntos-. Será mejor que te vayas mocoso, tu linda esposa necesita descansar.
Senku sabía que eran palabras de advertencia, pero aún así no podía hacer nada más que caminar hasta el bastardo y seguirlo a la recepción nuevamente.
Algún día, haría que Ibara pagará por todo el daño causado.
Los meses pasaron, Ruri ya tenía cerca de siete meses cuando Kohaku por fin decidió asistir al día de campo organizado por la matriarca de la familia Ishigami.
Meses en los cuales Kohaku había limitado el contacto con Senku en todo momento.
—¡Kohaku! .-Lillian se acercó a darle un abrazo con fuerzas a la recién llegada, sin importarle la mirada que Ruri tenía al observar el comportamiento de su suegra con su hermana-. Mi niña, me alegra tanto que haya decidido venir. Ven, Byakuya y Suika están por aquí.
—Gracias, Lillian-san .-su mirada se cruzó con la de su hermana y algo dolió en su interior-. Ruri-nee, me alegra verte. ¿Cómo estás?
—Bien Kohaku. Hoshi ya patea ¿Quieres sentirla?
Hoshi. Estrella ¿Acaso Senku lo había elegido?
—Claro, pero iré a saludar a Byakuya-san y Suika primero. Ya vengo, no te vayas a ningún lado con mi sobrina
—Ella no puede ir a ningún lado en su condición, Kohaku .-Lillian habló trayéndola de vuelta a la realidad.
Se había sentido como una amenaza, y claramente eso era, puesto que Lillian era la única que deseaba que las cosas se cumpliesen como el acuerdo de pocas palabras había acabado. Kohaku lo sabía, Lillian no era mala, solamente quería que su hijo escapara de ese matrimonio, pero dadas las circunstancias, deseaba que se haga cargo del error.
Nuevamente en la realidad, Kohaku saludo eufóricamente a Suika y Byakuya, y aunque había prometido conversar con su hermana se entretuvo jugando con la pequeña niña y aquel gato obeso que le pertenecía a su cuñado. El animal de un suave pelaje ya tenía edad para considerarse un gato amargado, pero aún así demostraba favoritismo por ella, cosa que vio cuando Ruri quiso acariciarlo y este simplemente le gruño.
¿Sentía pena por su hermana? Claro que sí. Ella amaba a Ruri, era todo lo que le quedaba de familia, era quien la cuido cuando niña. Ruri lo era todo para ella y haría cualquier cosa por verla feliz, incluso si eso significó renunciar a su amor.
Luego de unas horas se les unieron Senku y los padrinos de este, y aún cuando Lillian trato de que Stanley disimulara el "odio" hacia Ruri le fue imposible, algo de lo que se dio cuenta todo el mundo, pues el hombre soltaba veneno cada vez que hablaba, recordando los tiempos en que Senku, Kohaku, Ruri y Chrome eran niños.
—Es cierto. ¿Dónde está Google?
—Por última vez Stan, no le digas así a mi alumno .-Xeno frunció el ceño, el reclamo en realidad era porque noto la cara de miedo de Ruri cuando el nombre la pregunta salió.
—Chrome se iba a quedar hasta tarde en el laboratorio. Así que no iba a venir hoy .-Senku hablo ignorando a Ruri por completo, él sabía que esa niña no era suya y lo demostraría una vez esta naciera.
Pero, como siempre las cosas no resultaban para él.
—Sen-Senku… .-Ruri toco su vientre, este dolía como un infierno y luego estaba la mancha de sangre en el mantel.
Todos en lugar inmediatamente asistieron a la embarazada y al cabo del poco tiempo esta se encontraba internada en hospital más importante de la ciudad.
Esto terminaba hoy.
—¡¿Dónde está Ruri?!
Un exaltado Chrome se apareció en la sala de espera, había recibido un mensaje de Senku informando de la situación y sin dudarlo había manejado como loco hasta el lugar.
Senku suspiró y le ordenó que se vistiera para entrar a la sala de parto, aún cuando escuchó que Ibara también venía en camino, decidió que lo mejor era que el padre de la criatura estuviera allí.
—¿Qué estás haciendo? ¡El padre debe ser el qui-…
—El padre es quien estará allí, Kohaku .-Senku frunció el ceño y dio por terminada la conversación, alejándose nuevamente a su asiento.
Xeno se ofreció a llevar Lillian y la pequeña Suika quien luchaba contra el sueño a casa, justo al momento en que Ibara hacia su entrada al lugar.
El anciano observó directamente hacia Senku y sonrió con malicia. Era suyo.
—Buenas noches a todos. Es una hermosa noche para recibir a la estrella de la familia ¿No?
Byakuya sujeto el brazo de Stanley antes que este se lanzará contra el hombre que estaba arruinando la vida de su ahijado, pero ¿podía culparle? Byakuya como padre de Senku, solo quería despedazar al hombre que los puso a todos en esa situación.
—Así es .-Senku sonrió observando a Ibara de manera desafiante, si todo salía bien, podría liberarlos a Ruri y a él de ese contrato.
Y él por fin podría volver a estar con su Leona, quien ya se estaba escabullendo del lugar. Por supuesto que ignoró la presencia del anciano y salió tras de ella.
No. No podía estar pasando ¿Qué harían ahora? Perderían el derecho de poder a las acciones de la compañía de su padre y Senku perdería la suya propia, y todo porque culpa del arrebato de este último ¿Es que acaso no entendía lo grabe de la situación?
—¡Leona! .-definitivamente no estaba en condiciones para correr tras ella de manera literal, pero pudo alcanzarla en el estacionamiento al menos-. ¡Maldita sea, espera!
—¡¿Te das cuenta de que nos acaba de condenar?! ¡Ibara sabe que el que está allí adentro es Chrome!
—Y que cuando vea a la niña sabrá que es su hija, pero déjame expli-…
—¡Senku! ¡Mi padre trabajó toda su vida por esa compañía! ¡Tú y tu padre han hecho lo mismo! ¡Ibara acaba de ganar!
—¡No ha ganado! .-tomo a Kohaku de los hombros solo para sacudirla un tanto y que pudiera entenderle-. Escúchame, tengo pruebas. Esta vez lo atrape.
—¿De qué diablos estás hablando?
Senku tragó un poco de saliva antes de responder y vio hacia todos lados esperando encontrar algún lugar en donde sentarse, su auto no estaba tan lejos del lugar…
—¡Responde!
—Mierda, Leona prométeme que no lo matarás .-antes de que Kohaku respondiera, hablo tan rápido como pudo-. Chrome y yo encontramos pruebas que inculpan a Ibara por la muerte de tu padre.
Silencio.
Kohaku no hablo un buen rato y Senku pudo sentir como ella temblaba, así que decidió hacer lo único que podía en ese momento. Abrazarla, con todas las fuerzas que encontró, dejando que aquella Leona llorara en su pecho.
Después de aquella fatídica fiesta de cumpleaños, Ruri le confesó que el padre de la bebé pronta a nacer era Chrome, algo que ya sabía de todos modos. Pero no podía dejarlo así, no podía dejar que aquella criatura naciera en un lugar sin amor y sobre todo que juzgaran a la hermana de la verdadera persona que amaba de infiel, así que en cuanto pudo se dispuso a trabajar para encontrar algo que delatara a Ibara en alguno de los negocios no muy legales que realizaba el maldito.
Y aunque fue tedioso, cuando Chrome, su amigo de infancia vino a él para hablar que no había renunciado a Ruri, no pudo estar más que feliz de contarle la verdad. De cómo Ibara había entrado a la vida de Kokuyo cuando este se encontraba al borde de la quiebra y le hizo modificar el testamento a sabiendas que el hombre no daba más con las deudas y el suicidio pasó por su cabeza varias veces.
Le había sido demasiado fácil al desgraciado manipular a Kokuyo a su conveniencia, pero no contó con que esté conociera a Byakuya Ishigami, antiguo compañero de trabajo que había arruinado sus negocios más de una vez. Byakuya le había comentado a Kokuyo de lo peligroso que era Ibara para su negocio, dándole la idea de que el poder de la empresa pasará a él mismo o Senku una vez este se casará con Kohaku, que era lo que ambos jóvenes tenían planeado en un principio.
Senku había descubierto que en realidad la cláusula de que solamente la hermana mayor tenía el derecho a propiedad siempre y cuando se casara era una mentira de Ibara, les había tomado el pelo a todos, y también había encontrado junto a Chrome el video del día en que supuestamente Kokuyo Yamaha se había quitado la vida.
—Esta bien .-Senku acarició la espalda de Kohaku mientras ella se lamentaba el no haber estado con su padre ese día-. El viejo y Stanley ya están al tanto, en cualquier minuto arrestan a ese maldito.
—¿Por qué? .-la rubia sorbió su nariz y trato de calmarse un poco-. ¿Por qué no me lo dijiste?
—Porque habrías ido directamente a darle una paliza a ese vejete .-suspiró antes de volver a abrazarla con fuerzas-. Te conozco, Leona.
Antes de cualquier cosa, unos aplausos se escucharon en el lugar.
—Oh por favor. No se detengan por mi .-Ibara rio de manera burlesca antes de volver a aplaudir-. Solo vine a informarte que tu hija a nacido Senku. Aunque, lamento decirte que parecer ser más hija de ese amigo tuyo .-dio un suspiro dramático antes de volver a reír-. Te tengo mocoso.
Y aunque Kohaku se iba a lanzar a golpear al hombre, Stan apareció justamente detrás de este para darle una patada por la espalda, dejando a Ibara en el suelo.
—¡¿Qué demonios?!
—Había soñado tantos meses con esto. Byakuya igual, pero el anciano viene con los policías .-Stanley apoyo el pie en la espalda de Ibara con una sonrisa-. This is for making brats unhappy .-la verdad, quería hacer más pero podría jugarle en contra.
Kohaku iba a correr a darle su merecido de igual manera a Ibara, pero Senku la detuvo cuando vio a Byakuya llegar junto a los policías.
—Señor Ibara. Queda bajo arresto por el homicidio de Kokuyo Yamaha. Tiene derecho a guardar silencio, de lo contrario, cualquier declaración será tomada en su contra.
Aun con los gritos de hombre y los reclamos de hacia su supuesta inocencia, fue llevado hasta una patrulla.
—¡Mierda! ¡Te dije que me esperaras Stanley! .-Byakuya suspiro mientras se cruzaba de brazos-. También quería romperle algo.
—Please .-Stanley rodó los ojos antes de señalar a Senku junto a Kohaku-. Ustedes dos. Ya vayan arriba. Su sobrina los espera.
Kohaku no lo pensó dos veces y volvió a correr escaleras arriba hasta llegar a la habitación donde se suponía estaba su hermana. Por fin podría volver a abrazarla sin culpa por estar enamorada de Senku, quien en vez de seguirla fue directamente al departamento de policías junto a Byakuya para dar su declaración.
Al fin, las cosas irían bien.
—¡Hoshi! .-Kohaku abrazo a su sobrina de tres meses mientras depositaba un beso en la frente de esta-. ¡Mi hermosa niña! ¡Me alegra tanto que hayas sacado la belleza de Ruri-nee y no la de Chrome!
—¡Te escuche Gorila! ¡Devuélveme a mi hija ahora!
El golpe por parte de Kohaku a Chrome fue lo bastante fuerte como para que este no volviera a exigir cosas que no debía. Después de todo Hoshi adoraba esta con su tía.
—Si sabes que odia ese apodo .-Senku suspiró mientras entraba a la casa de la pareja y rebuscaba en su maletín-. ¿Y Ruri?
—¡¿Qué quieres con ella?! ¡¿Eh?! .-Chrome se acercó hasta su amigo tratando de verse amenazante ¿Acaso venía a reclamar que aún era su esposa?
—Idiota. Sea lo que sea que estés pensando no es .-sinceramente, que las cosas volvieran a ser como antes le relajaba-. Traje los papeles del divorcio solo necesito que firme y seremos libres.
A Chrome se le iluminaron los ojos y corrió a buscar a Ruri al dormitorio, aún cuando esta se encontraba descansando.
—¿Solo hay que firmar? .-Ruri había terminado de leer los papeles, no había nada fuera de lugar y Senku volvía a ceder los derechos tanto a Ruri como a Kohaku.
—Sep .-el futuro exesposo se encontraba observando como su novia se divertía haciéndole caras a la infante, algo dentro de él le decía que ya sería su turno… Quizá ahora podría ser su turno.
Ruri sonrió y simplemente firmo, automáticamente la carga sobre sus hombros desapareció y pudo notar como Senku también se relajaba, viendo a Kohaku con una mínima sonrisa.
—Está hecho .-Chrome sonrió mientras tomaba a Hoshi que ya quería la atención de sus padres-. Senku, muchas gracias.
—Si, sí. En fin .-se levantó de su asiento tomando los papeles para volverlos a guardar-. Bueno, vamos. Todos. Mis padres, Suika y los otros viejos nos esperan.
—¿Eh? .-tanto Chrome como Ruri no entendían el apuro o incluso a donde iban.
—Si, ya presentando esto, nos toca a la Leona y a mi casarnos. Así que deprisa.
—¡Yo nunca te dije que sí! .-Kohaku reclamo mientras era jalada por el Ishigami a la salida.
—Y yo no te pregunté, pero es obvio que no volveré a esperar dos años. Deprisa leona.
Definitivamente, las cosas habían terminado bien para todos.
¿Hola?
No me maten. Hace calor y vino la inspiración. Juro que en algún momento actualizaré, pero por mientras espero hayan disfrutado esto, que, aunque en un principio tenía más drama, decidí no hacer sufrir tanto.
¡Muchas gracias por si me siguen leyendo! Les quiero mucho;;
¡XOXO!
