Disclaimer: ya se la saben gente, propiedad intelectual y derechos de autor en mano, celular y cartera también por favor :3 (One y Murata son dioses generosos que nos permiten disfrutar de esta gran historia) (La portada tampoco es mía, pertenece al artista ふねお en pixiv).

Hola gente bonita. Este es mi primer fic en el fandom de OnePunchMan y, como se debe, es sobre el Saitatsu (joder me encanta este ship). Planeo que solo sea capítulos, pues originalmente quería que fuera un oneshot pero creo hay elementos pertinentes para continuar con la escritura, eso sí, no puedo prometer que actualice relativamente pronto, pues la uni me tiene secuestrado

En cualquier caso, disfruten de esta pequeña idea loca que se me vino a la mente (Publicado en Ao3, Fanfiction y Wattpad)

—X—

1. RobotHumanodelInfierno3000, campeón del Saitatsu

Genos tecleó con furia cada letra, escribiendo con una habilidad y rapidez que avergonzarían al pcerdo más virgen del universo. El fuego en sus ojos parecía quemar la pantalla de la computadora. ¿Pero qué tenía tan irritado al Demon Cyborg? La respuesta se encontraba en múltiples foros, blogs e hilos en las redes sociales del infame Internet.

Con al menos 20 ventanas abiertas en el navegador y bajo el seudónimo de RobotHumanodelInfierno3000 (muy original y seguro en opinión de Genos), el cyborg se encontraba defendiendo el honor de su Sensei de la peor calaña del universo: los internautas.

"Ese calvo no merece ni una pizca de la atención de la gran Tornado"

"En serio, ella puede tener a alguien mucho mejor. ¡Debería estar con alguien como King!"

"!Debe estarla chantajeándola!"

Con cada comentario que leía, la ira en el joven cyborg se encendía como la explosión de un volcán. No iba a permitir que estos ociosos se burlaran y denigraran a su gran Sensei.

Pero ¿cómo comenzó todo?

Tan sólo un mes atrás, su Sensei y la mocosa malcriada, Senritsu no Tatsumaki, comenzaron a salir. En realidad, sus citas y reuniones habían comenzado al menos cuatro meses antes, pero recién lo hicieron oficial. Genos estaba feliz por su Maestro, pese a que Tatsumaki no era alguien que le cayera bien.

El cyborg solía meditar mucho respecto a la felicidad de su Sensei. Solía creer que la única forma en que vería la realización personal de Saitama Sensei sería que encontrara un digno oponente para pelear.

Pues bien, Saitama encontró a su oponente que llenó el vacío en su vida, pero no precisamente en el campo de batalla, más o menos. Tras el confrontamiento entre la Mocosa y Saitama, los dos se hicieron cercanos, o al menos conocidos. Genos nunca había visto que su Sensei mostrara interés por otra persona, pero increíblemente eso sucedió con Tatsumaki. El cyborg no iba a interferir en la vida personal de su Maestro o en sus decisiones, así que se mantuvo al margen. Pero lo que en verdad le sorprendió fue que, apenas un mes después de la pelea, la Mocosa comenzó a visitar el apartamento de Saitama Sensei.

Pese a la molestia de Genos, Tatsumaki continuó apareciendo y sus visitas solo se hicieron más frecuentes. En ocasiones solo se sentaría en el sillón viendo la televisión, fingiendo que ni maestro ni discípulo se encontraban ahí; en otras, los insultaría para después marcharse con la cabeza en alto. Harto de la situación, un día Genos confrontó a su Sensei.

—Maestro, disculpe mi intromisión —le dijo el cyborg al pelón en aquella ocasión—. Pero ¿por qué permite que Tornado siga entrando aquí? Es una mocosa que solo nos ignora o insulta. No tiene ningún respeto por usted. Va a terminar destruyendo el apartamento, igual que el anterior.

Su Sensei lo miró por un momento antes de regresar los ojos al manga que tenía entre manos.

—Creo que es un poco solitaria y necesita un amigo —respondió Saitama encogiéndose de hombros—. Además, solo se sienta y pasa el rato aquí. No es como si fuera una molestia, ¿sabes?

Así, la gran bondad y amabilidad de su Maestro le enseñaron una nueva lección al cyborg, la cual no dudó en anotar en su Cuaderno Sagrado de las Enseñanzas del Sensei, Volumen III: Moralidad y Ética de un Héroe. (Estaba convencido de que aquella obra extensa obra de 10 tomos, aún en escritura, fácilmente podría volverse un best seller)

Tras eso, Genos se dedicó a observar y analizar el comportamiento de Tatsumaki. Sin duda algo había cambiado. Antes lo habría enterrado 100 metros bajo tierra, para después retar al Sensei a una batalla. En comparación, la chica casi parecía amable, así que pronto comenzó a quedarse para la cena. Pese a que no lo dijo, Genos pudo percibir que su comida era del agrado del Tornado del Terror, lo que hacía que los rígidos labios del cyborg de curvasen en una sonrisa satisfecha.

No obstante, el ambiente pronto volvió a cambiar. Saitama y Tatsumaki comenzaron a interactuar más entre sí, ya fuera con insultos o comentarios sarcásticos.

En una ocasión cuando King visitó el apartamento con su consola, el calvo y la enana se sumergieron en una intensa pelea en uno de los juegos del héroe con cicatriz. Alejados de la pareja, Genos y King discutían el extraño pero intrigante intercambio de insultos, maldiciones y enojos que tenían frente a ellos.

—Yo sé de lo que te hablo amigo —le afirmó King—. ¡Esto es como ver un anime shojo en vivo!

—Temo decirte que estás equivocado —gruñó Genos—. Claramente el Sensei no tiene interés alguno en la Mocosa. Y menos Tornado; lo único que hace es faltarle al respeto y ser una molestia. Además, estoy seguro de que ninguno de los dos tiene interés en tener una relación romántica con nadie.

—Te falta cultura pequeño Cyborg. —King lo miró con una sonrisa—. ¡Tatsumaki es el claro ejemplo de una tsundere 3D! Y Saitama-Bro parece el típico prota amable que, por su indiferencia, ignorancia o inocencia atrae a la tsundere. Míralos bien. ¡Es obvio que están coqueteando!

No es como si Genos tuviese experiencia en el amor o en una relación romántica, así que las palabras de King le hicieron reflexionar. Decidido, Demon Cyborg se dedicó a ver y leer toda clase de obras referentes al amor, desde anime y manga hasta telenovelas y novelas románticas; sin mencionar todos los simuladores de citas que King amablemente le prestó (Genos no preguntó por qué "el héroe más fuerte de la Tierra" poseía tal material).

Y, por mucho que Genos odiase admitirlo, King tenía razón. Sin embargo, el que Tatsumaki y Saitama pareciesen una pareja enamorada no significaba nada; después de todo, las apariencias engañan, ¿verdad?

Una vez más, Genos se equivocó. Pero esa es una historia para otro día.

"El Señor Calvo con Capa es el único digno de salir con la Señorita Tornado. Es más, ¡ella debería sentirse honrada de haber sido elegida por él!"

"¡LOS DOS FORMAN LA PAREJA PERFECTA!"

"¡La unión de los 2 héroes más fuertes en la Asociación de Héroes era inevitable!"

Noche tras noche, después terminar sus quehaceres en la casa del Sensei o cumplir su labor como héroe clase S, Genos se dedicaba a defender a su Maestro de todos esos tontos que pretendían terminar su relación con la Mocosa detrás de una pantalla. Incluso había comenzado a defender a Tatsumaki de algunos cuantos haters que la criticaban por tener un novio como el Sensei. Después de todo, Tornado no era tan mala cuando la conocías mejor y, si Saitama la había elegido para ser su compañera de vida, era digna del respeto de Genos… aunque seguía siendo una mocosa.

Si bien en sus veinte pestañas luchaba contra enemigos formidables, nadie era más feroz que la villana conocida como Brisa_Justiciera. Hilo tras hilo, Genos lanzaba sus mejores ataques, siendo contrarrestados por la malvada villana que quería romper la relación de su Maestro con la Mocosa. En realidad, Brisa_Justiciera era de las pocas que no atacaba directamente a su Sensei, sino a Tatsumaki. Pero atacar a la novia de un dios debía ser castigado con el peor de los diluvios: doxeo y funa por twitter.

Lamentablemente, Brisa_Justiciera era astuta y siempre cambiaba de cuentas, además de usar direcciones IP falsas al conectarse a los molestos VPN, por lo que Genos no podía rastrearla. Incluso con todo su conocimiento en cibernética, el cyborg no podía dar con la ubicación de esa villana para darle una merecida lección, por lo que debía conformarse con los hilos en twitter.

"La Señorita Tornado ama al señor Calvo con Capa. ¡No intentes romper su unión!"

"!Solo eres una amargada sin vida social!"

"!Tienes envidia de la perfecta relación entre Tornado y Calvo con Capa!"

—¡Oye Genos, vamos a salir!

La voz de su Sensei lo trajo de vuelta a la realidad. En un parpadeo, el cyborg llegó a la sala de estar, en donde su Maestro y la Mocosa se preparaban para salir y demostrarle al mundo entero su afecto.

—¡Saitama Sensei! ¡Señorita Tornado! ¡Les deseo suerte en su cita!

—Solo vamos a la tienda, estúpida hojalata —aclaró Tatsumaki.

Meses atrás, Genos se habría erizado ante el insulto, ahora sabía que era la forma en que Tornado era amable con otros que no fueran su Sensei.

—Sí hombre, hay una buena oferta de 3 productos por menos de 20 yenes a mitad de precio —explicó Saitama emocionado.

—Entonces les deseo suerte en su cacería de ofertas. —El Cyborg hizo una reverencia que casi llega al suelo.

—¡Hmph! —bufó la Mocosa antes de arrastrar a Saitama de la manga.

—Te veo al rato, Genos. Cuida a Rover, ¿sí? Y que el enano no toque el refrigerador.

Cual militar en campo de entrenamiento, el cyborg se apresuró a seguir a su Sensei, para que éste no tuviera que esforzarse en algo tan mundano como cerrar la puerta. Desde ahí, Genos observó la interacción entre los 2 héroes más poderosos que conocía.

-¡Apúrate Calvo! No quiero que algún maldito paparazzi nos vea.

-Tienes razón Tats. ¡Esa oferta no va a durar toda la noche! ¡Andando!

Flotando al lado de Saitama, Tatsumaki fue sorprendida por un beso en la mejilla. Desde su posición, Genos apreció cómo el rostro de la heroína número 2 en la Clase S se encendía en carmesí hasta las orejas. En juego con su cabello verde, parecía una adorable fresa.

Tornado gruñó y golpeó a Saitama en el hombro, para después tomarlo de la mano. Ya no cabía duda, eran el uno para el otro.

Juntos y perfectos eran las palabras exactas para describir a los dos héroes. Y, si todo iba de acuerdo con el "Plan para la Felicidad Eterna del Sensei", la palabra "casados" englobaría todo lo que eran esos dos.

Pero para que aquello se hiciese realidad, Genos debía seguir combatiendo a todos los detractores de la pareja. Era un deber sagrado. Su propia misión divina. Era el guerrero elegido por Dios, el dios de la caza de ofertas y el poder absoluto. El campeón del Saitatsu (qué orgulloso se sentía por haber bautizado así a la pareja, tras aprender incontable sabiduría en el oscuro mundo del shipeo).

Con su voluntad renovada, Demon Cyborg regresó a su Cuartel General de Operaciones ProSaitatsu, dispuesto a entregar su vida para mantener a flote la relación de su Sensei en el Internet.

Una notificación en una de las tantas pestañas le trajo una sonrisa al rostro. En su intensa y sagrada lucha por el bien del Saitatsu, Genos no estaba solo. Ahí afuera, en las profundidades de la web, existía gente que también estaba en favor de la pareja. Aliados poderosos en los que Genos confiaba para demostrar que Saitama y Tatsumaki eran la pareja perfecta. Uno de ellos era el usuario DokiDRoyal7, quien había escrito una magnifica obra en donde retrataba la relación del Sensei y la Mocosa.

A Genos le sorprendía la habilidad y certeza con la que DokiDRoyal7 logró caracterizar a Saitama y Tatsumaki, pero sin duda era una obra que debía un premio noble y el reconocimiento mundial. Y, por lo que decía su notificación, la historia acababa de ser actualizada.

Con un asentimiento, Genos decidió cerrar las demás pestañas y concentrarse en la lectura de Amor improbable, la Esper más fuerte conoce al hombre más poderoso.

—En verdad necesitas un pasatiempo, pedazo de chatarra.

El cyborg levantó la mirada para encontrar al exejecutivo de la Asosiación de Monstruos, Black Sperm. Seguía sin entender por qué su Sensei lo había adoptado cual mascota, al igual que hizo con el monstruoso perro Overgrown Rover. Sin embargo, el tener a dos monstruos tan poderosos bajo su techo solo reafirmaba la divinidad del Sensei.

—Defender el honor del Maestro es el pasatiempo más noble que pueda existir —se defendió Genos—. ¡Deberías hacer lo mismo enano! El Sensei te perdonó la vida y te permite vivir en su morada, es lo menos que puedes hacer.

El rostro de Black Sperm se frunció en una mueca de asco.

—¡Blah! Suficiente tengo con tener que ver al Jefe y a la enana tan acaramelados a diario.

—Entonces no interfieras en mi lucha sagrada.

El monstruo lo miró con cara de póker antes de darle la espalda.

—Como digas, pedazo de chatarra. Iré a ver qué hay de comer.

—¡El Sensei indicó que te quedaras lejos del refrigerador! —regañó el cyborg.

—Jódete robot. Tengo hambre y Rover se comió mi pedazo de postre.

Antes de que el monstruo pudiera siquiera tocar el refrigerador, la mano de Genos lo detuvo, con un fuego incinerador irradiando de sus ojos.

—¿Pretendes desobedecer una orden del Sensei?

Black Sperm tragó duro. Ya tenía suficiente mierda con tener que sobrevivir diariamente a las amenazas de muerte de Tatsumaki, como para tener que lidiar con la sirvienta del Jefe.

—Mira pedazo de chatarra. Hagamos un trato. Yo tomo un pequeño refrigerio para matar el hambre y tú no le dices nada al Jefe. A cambio, no diré nada de tu… pasatiempo.

—No me avergüenza que el Sensei y Tornado sepan de mi noble misión —resopló Genos.

—¿Pero les has dicho de esa basura que lees cada semana?

Demon Cyborg apretó la mandíbula y los puños con rabia. El maldito enano sabía donde atacar. A su Sensei seguro no le importaría en absoluto, pero Tatsumaki era otra historia. Genos estaba convencido de que, en cuanto el Tornado del Terror se enterase de la identidad de quien quiera que fuera el gran DokiDRoyal7, jamás se detendría hasta encontrarlo y mandarlo a la Luna. Y Genos no podía permitirse perder a un aliado tan poderoso en la cruel guerra que libraba.

—Bien, bien, escucha atento pedazo de chatarra —continuó el monstruo, decidido a obtener lo que quería—. Ayúdame a ayudarte, ¿sí? Si me dejas comer algo cuando el Jefe y la enana no estén, te ayudaré con toda tu basura en Internet, ¿qué dices?

—¡Trato hecho!

Un aliado en la guerra siempre era bienvenido. Como bien diría el Sensei, "a caballo regalado no se le mira el diente".

Con un apretón de manos, héroe y monstruo firmaron un pacto sagrado de caballeros.

De regreso en su Cuartel General, Genos vio a Rover echado a los pies de su cama. El perro meneó la cola al verlo.

—¿Tu lo entiendes verdad Rover? El Sensei y la Mocosa deben estar juntos, sin importar qué.

El perro de seis ojos se limitó dar un ladrido.

—Lo sabía, incluso tú crees que son la pareja perfecta.

Seguro de su misión, Genos retomó su computadora para comenzar la lectura del capítulo 117 de la obra magna en la historia de la humanidad.

Nada como una buena lectura para recargar fuerzas en contra de los enemigos del Saitatsu.

—X—

Espero que la lectura fuera de su agrado y mi pobre intento de escribir humor haya sido fructífero y, al menos, les haya sacado una que otra sonrisa.

Como mencioné al inicio, planeo escribir dos o tres capítulos más, dependiendo de cuántas ideas se me vengan a la cabeza. Como spolier (ATENCIÓN) quiero que el siguiente capítulo sea sobre la malvada Brisa_Justiciera que, seguramente, muchos ya se huelen quién podrá ser.

Lamentablemente, no estoy seguro de cuándo podré actualizar, pues recién la siguiente semana regreso a presenciales en la universidad y estoy (perdón por la expresión) hasta la madre de tareas y proyectos. Además, tengo otro fic en progreso de reescritura en el que voy bien atrasado y debo meterle talacha (por cierto, recomiendo no leer la versión de ese fic que está en mi perfil, lo empecé hace casi 4 años y mis habilidades de escritura dejan muuuuucho que desear, por eso está en reescritura xd).

En cualquier caso, no se preocupen, no pienso abandonar este fic, aunque creo que este capítulo es autoconclusivo y bien podría servir como un one shot. Además, sé qué quiero hacer y a dónde cada capítulo, solo ténganme paciencia.

Y pues bueno, sin más por agregar me despido por hoy.

Nos leemos en otra ocasión.