Capituló 2. Pequeños problemas
Había un oscuro cúmulo de pasillos conectados con múltiples cuartos, estos pasillos apenas estaban iluminados con un par de antorchas en toda su longitud. Entre los mismos corrían a toda velocidad 2 Figuras, una de ellas le da una fuerte patada en la puerta abriéndola de golpe al hacerlo se ven unos brillantes Iris esmeraldas.
- no está aquí -
En otro de los pasillos, en medio de las puertas estaba una figura cuya silueta no era visible por la oscuridad apenas dejando ver unos oscuros ojos morados, esta figura cierra los ojos, cuando los abre sus ojos estaban completamente blancos.
La silueta toca uno de sus cascos.
- no está.-
La segunda figura sigue corriendo por el pasillo hasta que en medio de la oscuridad ubica unos ojos completamente rojos, lo que fuera que la asechara desde las sombras le empieza a gruñir pero el pony oculto en las sombras no mostraba miedo en sus ojos.
Esta lleva sus cascos hasta la cabeza retirando lo que a primera vista era un casco, ella lo deja caer con algo de fuerza, es entonces que lo que la asechaba en la oscuridad le gruñe, se empieza a escuchar el sonido de viscosa baba entre los dientes. El pony de ojos esmeralda llega a escena, llevando uno de sus cascos a su cuello y retirando una especie de listón, esto hace que sus ojos de esmeralda brillante cambien al mismo tono siniestro que el de su depredador.
La criatura da un fuerte gruñido y empieza a correr hacia su presa, esta última no se mueve ni un solo centímetro se queda de pie en el mismo lugar cambiando únicamente su guardia de tenerla baja la pasa a tener alta.
La criatura ya estaba por morderle la cara hasta que de repente esta silueta da un giro reversible sobre sí mismo, dando una patada.
El cuerpo de la criatura es envuelto en llamas, exceptuando la cabeza la cual estaba a un par de metros del cadáver, por si solo este parecía un pony muerto, su piel estaba gris y seca, a lo largo de su cuerpo poseía varias heridas que serían mortales para cualquiera.
- Buen intento - dice el atacante con una voz femenina.
Al estar cerca del fuego se veía su apariencia, una joven pegaso de pelaje cían de crin azul oscura, ella usaba una especie de uniforme militar color azul grisáceo sin embargo su uniforme no poseía ningún escudo o emblema.
De repente se escucha una explosión no muy lejos de donde estaba la joven pegaso.
Esta corre al lugar de la explosión encontrando un gran agujero en una pared y extrañamente había luz al final del túnel, ella sale y ve a un número de soldados apuntando con sus armas hacia arriba, a simple vista no se veía nada, salvo por unos brillantes ojos rojos.
Los cuales duraron poco pues apenas cerrarse desde arriba calló una bocanada de fuego que obligó a todos a retroceder.
Todos o al menos la mayoría de los soldados retrocedieron, la yegua pegaso pudo notar que otro miembro de la fuerza a aérea se fue en una dirección específica alejándose del grupo y evitando las llamas, mientras a su vez 2 aparentes ponys de tierra le siguen.
- "deben haberse vuelto locos..., de ellos no me sorprende tienen la edad de Eclipse, pero ella fácilmente duplica mi edad."-
— — —
Habían pasado varias horas desde que amaneció en ponyville, era un día tranquilo, aunque bastante caluroso dado a la tormenta imprevista de la noche anterior, la cual a pesar de sus fuertes vientos había sido bastante inofensiva, pues fuera de hojas y algunas ramas rotas en los árboles, no había mayores daños colaterales.
En el castillo de la armonía Spike se encontraba en el cuarto de Twilight preparando una cuna, mientras las gemelas sacaban el contenido de unas cajas que gradualmente dejaba un repartidor, la mayor parte de las cajas contenían leche en polvo, biberones y pañales.
-valla, cuando Flash dijo que el repartidor sería nuestro nuevo amigo, lo decía enserio..- dijo Spike un poco burlón asegurándose de que la cuna estuviera bien armada.
-¿por qué papá dijo eso?- pregunto la potra de ojos Azules.
-veras Lumet, es un servicio de "emergencia" los repartidores traen los pañales o artículos que necesita el bebé para que sus padres no salgan con el bebé tan seguido.-explicó Spike.
-¿todas estas cosas por un solo bebé..? wow debe ser mucho trabajo.- dijo Luthien usando su magia para acomodar una lata de leche en polvo.
-el único imprevisto es el timbre.- comentó Spike.
-¿por qué? ¿mamá odia los timbres tanto como las quesadillas o las catarinas?- pregunta Lumet con curiosidad.
Spike deja salir una leve carcajada.
-no niñas, es más complicado que eso, ya lo entenderán.- dijo Spike con una sonrisa.
El dragón voltea a ver el reloj de la habitación, este se levanta de un salto al ver que eran las 12:30 AM.
-¡rayos ya es tarde! - dijo el dragón sobre saltado.
-¿que no debíamos ir al hospital hace media hora?- pregunto Luthien extrañada.
-así es, vamos niñas dejen todo como lo tienen, cuando volvamos acabaremos, si su mamá pregunta terminamos.- dijo el Dragón abriendo la puerta de la habitación.
Ambas potrillas salen corriendo del cuarto y posteriormente por la puerta principal del castillo seguidas por Spike.
Ellos pasan de largo a una yegua unicornio y una potra pegaso, mientras ellos volaban.
-¡perdón señoritas!- grita Spike volteando ligeramente su cuerpo antes de volver a seguirle el paso a las potras.
Ambas yeguas los observan unos segundos hasta que desvían su camino nuevamente al pueblo y no al castillo de la armonía.
-eso fue demasiado fácil.- dijo la potra.
-al menos resuelve la duda de que tiempo es.- responde la unicornio con algo de indiferencia.
-y.. ¿ahora qué?- pregunto la potra.
-no puedo quitarte el sello si es lo que quieres preguntarme.- respondió la yegua con inexpresividad.
-eso no es Justo.-
-regla número 3 los universos no siempre son Justos, regla número 2, si quieres sobrevivir hay que adaptarse.-
-"odio cuando tiene razón.."-
En eso la potra recuerda a Spike y a las 2 pequeñas alicornios.
-"No importa lo que haga o a donde vaya.. el destino siempre se encarga de hacer que vea su cara una vez más.. ¿por qué?.. por qué me obliga a verlo."- pensó la potra con melancolía y visible pesar.
-creo que tengo una idea, es arriesgada y puede que no te guste Ayano-san pero es la única alternativa.-
En el hospital de ponyville.
Flash estaba en la sala principal caminando impaciente de un lado a otro mientras volteaba a ver un reloj en la pared.
-"espero que no se quedaran dormidos.."- pensó el pegaso amarillo.
Un par de minutos después llegan Spike, las 2 potrillas y el resto de las mane 6.
Todas entraron tan de golpe en la sala que provocaron un pequeño temblor el cual hizo exaltar a Flash.
Todos querían ver al nuevo bebé, sin embargo entre todas llegaron al acuerdo de dejar pasar primero a las gemelas puesto que se trataba su de su hermanito, cuando ellas vieran al bebé entonces las demás entrarían.
Flash pide un permiso especial en la recepción, puesto que inicialmente no dejan entrar al hospital a menores de 14 años, sin embargo pudieron llegar a un acuerdo para que las potrillas pudieran eran entrar, con la condición de que tendrían que evitar al guardia del pasillo cuando entrarán o salieran del cuarto.
Una vez arreglo, todos se dirigen al cuarto de Twilight, para su suerte cuando iban a pasar el guardia dobló en un pasillo, lo que les permitió entrar a los 4 sin muchos problemas.
Ellos se incorporan viendo a Twilight, quien parecía no percatarse de su presencia pues estaba perdida viendo la ventana, en sus cascos sostenía un bulto de sábanas azul cielo donde estaría el bebé.
Twilight voltea en dirección a la puerta viendo a las potrillas con una leve sonrisa, asiéndoles una leve seña con uno de sus cascos de que se acercarán.
Las 2 potrillas caminan hasta su madre a pasos algo lentos, a medio camino ellas retroceden un par de pasos pero son recibidas por Spike, quien les sonríe cálidamente motivándolas a seguir.
Ellas avanzan a pasos normales hasta llegar a la cama, cuando ambas llegan es Luthien quien usa sus alas para subir con cuidado, una vez en su lugar con ayuda de su magia le ayuda a su hermana a subir ella también.
Cuando ambas estaban frente a frente con su madre no pueden distinguir más que el bulto de sábanas que está sostenía, sin embargo Twilight descubre al bebé que sostenía, revelando a un bebé alicornio de una piel amarilla toscana, con crin azul azabache y mechones morados con tonalidad azul.
-niñas, saluden a su hermanito.- le dice Twilight a sus hijas con una mirada pacífica y una cálida sonrisa.
-h..hola.- dicen las 2 potrillas viendo al bebé con asombro, ellas se miran entre sí y luego desvían su atención al bebé.
-e.. es.- dice Lumet con brillo en los ojos
-nuestro hermanito..- completo Luthien la frase, teniendo la misma expresión que su hermana.
El potrillo bosteza abriendo ligeramente sus ojos revelando su color violeta, este ve a su madre pero desvía su mirada al lado izquierdo.
Las potrillas y el bebé se observan mutuamente.
-parece que le agradan.- dijo Spike con una sonrisa.
-¿crees que podamos ser buenas hermanas Spike?- pregunto Luthien con brillo en sus ojos al joven dragón.
-estoy seguro de que serán las mejores hermanas que cualquiera desearía.- responde Spike.
-pero.. no creo que seamos tan buenas como tú.- dijo Lumet.
-bueno.. de eso no podemos estar seguros..- responde Spike rascándose la cabeza.
Un leve silencio se forma en el cuarto, dado a que nadie se atrevía a hablar luego de las palabras de Spike, con excepción de Twilight quien se veía más bien pensativa.
En eso, Spike siente que algo lo toma de la mejilla, el joven dragón alza la mirada encontrándose con Twilight quien lo miraba con una calida sonrisa.
-Spike.. tú eres más que.-
Las palabras dichas ante el peligro hace más de 8 años fueron interrumpidas por un tenue grito.
-¡Siii es un niño!- gritó Pinkie Pie interrumpiendo el momento.
-¡Shhh!- dijeron Twilight y Flash al mismo tiempo.
-lo siento amigo, se me escapó..-le dijo un poni terrestre color ámbar de crin castaña a Flash, mismo que solo lo miraba con una expresión facial bastante seria.
Mientras tanto, en la aldea oculta en el bosque everfree.
Dentro de una de las casas.
Había una potrilla pegaso de crin azul, ella estaba frente a la chimenea encendida sosteniendo entre sus cascos 3 varillas metálicas las cuales tenían un par de peses atravesados por las mismas.
Por la puerta entra Rainbow Dash.
-Eliza, ya llegue.- dice la pegaso antes de dejar los costales en el suelo.
-oh, ya casi está el almuerzo, hoy me levanté un poco tarde, pero recuperé el ritmo.- dijo la potrilla desde su lugar.
-no te preocupes por eso, traje provisiones extras.- dijo la pegaso cian dirigiéndose a una cuna de madera en la cual coloca al bebé que sostenía en brazos.
-"¿debería decirle.. o mejor esperar?"- pensó la potrilla viendo de re ojo a la pegaso cian.
-¿sabes a donde se fue Fen?- pregunto Rainbow Dash sacando del costal varías manzanas y algunos frutos secos.
-creo que dijo algo así como llevar a Red con su padre.- respondió la potrilla dejando los peses en un plato.
-con razón la casa a estado limpia.. yo debo ir a resolver unos asuntos ahora, volveré en 2 horas.- dijo Rainbow antes de salir por la puerta.
-sí..- dijo la potrilla suspirando.
Ella va hasta la cuna de madera viendo al pequeño dormir tranquilamente.
-"¿porque ella nunca me escucha?.."- pensó la potra de nombre Eliza con una mirada triste.
-si tan solo..-
— — —
-¿niñas creen que podamos desayunar sin más quejas por favor?- dijo Spike un tanto irritado sentado en el comedor con Twilight y su familia.
-pero no lo entiendo.. ¿por qué tenemos que asistir a esa tonta escuela de magia?- pregunto Luthien con indignación.
-no teníamos muchas opciones, la princesa Celestia me debe muchos favores.. pero no podía negarme a esto.- explicó Twilight.
-pero eso no es Justo, ¿por qué debemos ir si no queremos?- decía Luthien.
-bueno hermana.. en realidad no se ve tan mal, no es solo magia también tienen programas de ciencia y astrofísica.- dijo Lumet viendo un folleto bastante interesada.
-no es Justo..- dice Luthien entre dientes.
-Querida..- dijo Flash a Twilight, ella voltea a verlo y se da cuenta que era la mirada de "apóyame."
Al ver que no tenía opción Twilight suspira.
-Luthi.. te propongo algo.- dijo Twilight.
Esto capta la atención de ambas potras y del propio Spike, ellos solo se quedan callados escuchando la conversación.
Luthien levanta una ceja.
-¿lo prometes?- pregunto la potrilla confundida.
-te doy mi palabra hija.- responde Twilight.
Luthien mira a su hermana y a Spike, ambos solo se encogen de hombros mostrándose igual de confundidos que ella.
-bueno..-
-bien, ahora dense prisa o se nos ara tarde.- dijo Twilight levantándose de la mesa y retirándose.
-¿papá.. que acaba de pasar?- pregunta Lumet a Flash.
-no tengo idea.. y creo que estamos mejor sin saber.- respondió el pegaso tragando saliva.
-por primera vez concuerdo contigo amigo..- dijo Spike.
En el imperio de cristal.
Los rayos del sol resplandecían sobre los cristales de la última ciudad cuyo amanecer aún no estaba del todo presente.
Las tinieblas se dispersan y en su lugar el sol cubre con su calor la bella ciudad de cristal, animando el canto de las aves y el despertar de sus sueños a los ponis que en ella habitaban a la par de las pequeñas y finas flores.
Entre los ponis levantados por el resplandor inicial se encontraba una joven princesa de casi 9 años de edad.
Los rayos del sol entran por su ventana y ella abre sus ojos celestes estirándose en la cama y contemplando desde la misma el espectáculo visual que era el amanecer en su ciudad.
-buenos días imperio de cristal.- decía la joven Flurry Hearth levantándose de la cama con gran energía.
Ella remueve un trozo de papel de un calendario viendo que este estaba en un círculo rojo.
-es verdad, mi tía favorita vendrá hoy.- dijo con gran energía viendo hasta su tocador sin embargo se sorprende al ver que sobre este sólo habían unas pequeñas cajas con accesorios para el cabello y el cuidado de la piel.
-"pensé que estaba allí.."- pensó extrañada revisando delante y detrás del tocador sin encontrar lo que buscaba.
Ella se dirige al armario moviendo varios peluches y abrigos para el invierno con su magia, sin embargo seguía sin encontrarlo.
-"no pude haber perdido 2 cajas de ese tamaño, debo encontrarlas antes de que mi entrometida hermana venga a fastidiar mi mañana como siempre..- pensó ella rodando los ojos.
Ella analiza su entorno y se dirige a la puerta de su cuarto revisando de izquierda a derecha en los pasillos, ella usa su magia para revisar la perilla de la puerta pero no encuentra nada sobre saliente.
-"okey.. te salvaste esta vez.. pero te estoy vigilando engendro del tártaro.."- pensó ella
Antes de volver a entrar a su habitación ella se dirige al tocador para para arreglar su crin y posteriormente al baño para lavarse la cara.
-¡hora de desayunar!- se escucha una voz femenina por el pasillo, era Cadance.
-¡desayuno!- se escucha una voz y varios trotes pasar por el pasillo.
-¡el desayuno va terminarse!- gritó Flurry Hearth soltando de lleno el cepillo del cabello.
Ella sale corriendo del baño dirigiéndose a la puerta, cuando ella gira el picaporte nota que la puerta estaba cerrada, como si tuviera llave por fuera, Flurry usa su magia para remover el seguro por dentro pero la puerta estaba atorada.
- ¿¡pero que demonios?!- decía ella desesperadamente mientras intenta girar el picaporte de la puerta, mismo que no respondía aun con todos los tirones ni siquiera parecía que fuera a ceder, algo la estaba bloqueando desde fuera.
- ¡esta delicioso, gracias alteza!- se escuchan una serie de voces.
-olvide que estos días están de visita los duques..- Flurry estrella sus cascos contra la puerta haciendo todo el ruido posible para tratar de captar la atención de alguien y poder abrirla, esto sigue así por unos segundos pero no había respuesta alguna.
-¡Skyla me las vas a pagar cuando salga! -
Sin pensarlo mucho la joven princesa empieza a patear la puerta con sus cascos traseros, al ver que no cedía se queda quieta unos segundos pensando en una alternativa, recordando que su cuarto era uno de tantos cuya ventana daba a las calles, podía salir perfectamente por la ventana, y dado a que quedaba a la calle el camino a la puerta estaría desbloqueado.
Flurry extiende sus alas abriendo su ventana con su magia para luego salir por esta, tenía la ventaja de que aún no era lo suficientemente alta como para no caber en ella, por lo que pudo salir con facilidad, ella tuvo que darle una vuelta al castillo lo cual fue bastante difícil dado a que habían muchos ponis en las calles y no quería que la vieran con su aspecto no tan formal.
Al final logró llegar a la puerta principal entrando al castillo de cristal sin mayores problemas.
Ella camina con prisa por los pasillos hasta llegar al comedor, cuando se asoma por la cocina ve que en la sartenes ya no había nada, pero asomarse por el comedor ve que aún había comida.
-¡llegue.. ya vine!- gritó Flurry tomando su lugar en la mesa.
-cariño ¿por qué tardaste tanto?- pregunto Cadance extrañada.
-eh yo.. me quede dormida madre..- respondió Flurry tomando un su magia un poco de huevo revuelto, ella quería tomar con su magia unos pequeños panes que aún estaban en el centro de la mesa.
Sin embargo antes de que ella pudiera hacer algo una capa de magia cubre a ambos panes, dirigiéndose al plato de una potrilla azul maya de crin azul con mechones rosas y amarillos.
- qué delicia- dijo la potrilla con una sonrisa satisfactoria mientras terminaba su desayuno.
-¡SKYLA!- grita Flurry con cólera.
-¿Flurry? Qué bueno que llegas.. te- ella no pudo terminar pues en ese instante Flurry salta hasta ella.
La potrilla logra levantarse a tiempo esquivando a su hermana, haciendo que esta última casi se estrelle contra la pared.
- ¡t.. tu mocosa ven acá! No huyas cobarde!- Grita Flurry reincorporándose y corriendo tras de ella.
- ¡MAMI! - grito Skyla.
- creo que ahora entiendo por qué mis padres cambiaron de opinión venir cuando supieron que ellas vendrían..- murmuró uno de los potros de cristal presentes en la mesa.
- Flurry déjala.- pide Cadance desde su lugar.
-¡mami ayúdame! Mi hermana se volvió loca.- dijo la pequeña Skyla escondiéndose detrás de Cadance.
- ¡no quieras hacerte la inocente conmigo! Me
Encierras en el cuarto y ahora te atreves a comerte los últimos panes de ajo! Te mataré! -
Flurry estiró el casco corriendo él círculos alrededor de su madre, esta última uso su magia para detener a su hija mayor, pero esta consigue romper el hechizo.
La pequeña Skyla se metió debajo de la mesa, su hermana iba a seguirla cuando en eso alguien le da un jalón de orejas.
Flurry ladea levemente la mirada solo para encontrarse con el des aprobatorio rostro de Shining Armor, el unicornio niega con la cabeza tomando a Flurry del brazo, llevándola fuera del comedor.
-mami.. ¿q.. que le pasa a mi hermana?- pregunto Skyla temerosa abrazando a Cadance.
-desearía saberlo cariño..- Cadance hace una pausa mostrándose muy seria.
-mami.. ¿te pasa algo?- pregunto Skyla preocupada por el silencio de su madre.
-si.. no te preocupes mi cielo.- responde Cadance mientras ella y su hija menor vuelven a la mesa.
-"yo no quería esto.. pero tal parece que no nos queda de otra..-"
