Hola a todos, hace tiempo que no escribo sobre ellos pero el "Yo te elegería siempre" me provocó algo, y he creado algo pequeño con esa frase, pero ambientada en unos capitulos atrás en el 9x10 Dedicado a NatBBfan, que es tan fanática de esta pareja como yo ¡Espero que os guste!
-Es el tío de MaKayla. Su tío de sangre.
Kim se abrazó a Adam aterrorizada.
…..
Habían pasado dos días desde que estalló la gran noticia, habían puesto todo en manos de una abogada, pero ambos sabían que este tipo de cosas no eran justas, y que podían torcerse en un segundo.
¿Podía fiarse del sistema? El sistema fallaba, ellos lo veían a diario.
Los pensamientos de Kim se interrumpieron cuando un coche se paró a su lado mientras se iba a casa andando.
Era Voight.
…
Kim notó que frenaba y no necesitó que le dijese nada más. Se subió sin pensarlo. El coche de Hank era una especie de confesionario improvisado para el equipo. Hank condujo sin decir nada hasta las afueras y aparcó en un retiro de descanso.
-¿Cómo estás?
-Bien, intentando mantener la calma. –contestó Kim , por inercia, como siempre poniéndose una capa de protección. Intentando no preocupar a nadie.
-Genial, ahora dime la verdad, y dime cómo estás realmente.
Hank podía leerla como un libro. Siempre había podido. Y ella a él, aunque eso era algo que a él le costaba admitir en voz alta.
-Aterrada. Adam intenta calmarme, lo sé, sé que tiene buenas intenciones, y que tiene razón, pero le conozco, sé que él también está aterrado, adora a la niña, así que tiene tanto miedo como yo de perderla.
-Es comprensible, pero estoy de acuerdo con él, esta guerra puede ser larga, necesitas mantener la calma y mantenerte tan fuerte como puedas. Él también.
-Lo sé.
Estuvieron un rato en silencio. El silencio nunca había sido incomodo entre ellos, una manera de decirse muchas cosas sin hablar.
-¿Y si me la quitan?- habló Kim rompiendo el silencio
-No digas eso
-No. En serio, ¿Y si me la quitan? Fue todo muy rocambolesco, sabes que tuve mucha suerte consiguiendo adoptarla, no es habitual que suceda tan rápido y menos tras un aborto.
-Da igual como sucediesen las cosas, ahora eres su madre, tú eres su familia, eso cuenta. No dejo de pensar que deseo ganar este juicio, que deseo que ella se quede conmigo, pero, ¿Y si me estoy empeñando en algo irreal? ¿Y sí ese hombre es mejor padre que yo? ¿Y si es mejor para ella?
-Kim, eso es imposible, no sé cómo será ese hombre, pero incluso aunque resultase ser buena persona, eso no te convierte a ti en mala madre. Le salvaste la vida, en más de un sentido, le has dado un hogar, amor. Una familia, demonios, me llama abuelo Hank.
Ambos rieron ante esto último, sobre todo por los intentos de éste de que le diga "tío" y no abuelo.
-En serio Kim. Has sido su salvavidas. Tienes que tener fe. Y confiar en el sistema, y en Inteligencia, y en mí, no te vamos a dejar sola. No vais a estar solos en esto. Y sí te sirve de algo, yo siempre te elegiría a ti.
-Lo sé, gracias.
Se miraron unos instantes, ella abrumada por sus últimas palabras, él parecía avergonzado. A Kim de pronto se le ocurrió algo
-Le has investigado ¿Verdad?
-Sí, no yo, claro, no podía directamente, no puede haber registros, ni Trudy, pero ambos sabemos cómo hacerlo y a quien pedírselo, está hecho.
Kim esperó
-Está limpio
Kim suspiró, eso no ayudaba
-Demasiado limpio
- ¿Qué quieres decir? –preguntó ella, Kim le conocía demasiado bien, conocía cada gesto, sabía que Hank dudaba.
-Nadie puede ser tan perfecto. – contestó él
Ambos se miraron durante unos instantes tras esta frase. Demasiados años en este oficio para saber que todo el mundo tiene secretos bajo la alfombra.
-En cualquier caso, da igual, por ahora. Solo quiero que sepas que no estás sola. Y que voy a estar aquí. No sé qué decidirán los juzgados Kim, pero te aseguro que no dejaré una piedra de levantar. Pelearemos hasta el final.
Kim sonrió, y se acercó a abrazarlo sin pensar. Iba a apartarse, a poner de excusa el momento y la incomodidad de los asientos para cortar tan pronto, pero él le devolvió el abrazo y ella no pudo evitar perderse en el momento unos instantes.
Hank se aferró a ella. No podía hacerlo a menudo, sabía que no debía, pero…con ella cerca, era difícil no dejarse llevar
¡Espero que os guste!
