Antes de leer, tomen en cuenta:

"Diálogos."

'Pensamientos.'


Una semana después del concurso de la Isla Pacifidlog...

"¡Noooooooooooo!"

La chica de cabello castaño despierta abruptamente a mitad de la noche.

"Ah... de nuevo… esa... pesadilla..."

Dijo con voz entrecortada mientras pasaba la mano por su frente, notando el sudor en su rostro.

'Ya va una semana que tengo este sueño... Una y otra vez...'

Estabilizando su respiración, recordaba cada momento de ese sueño.

'¿Por qué…? ¿Tendrá un significado…?'

Ella no entendía porque tenía ese sueño ahora.

'Ash... Ash... Siendo atacado por esa criatura...'

No quería repetir esa escena nuevamente, donde el entrenador de cabello negro siendo borrado por ese imponente Pokémon.

'No le he contado a nadie sobre esa pesadilla...'

Desde la primera vez, antes de llegar a Ciudad Lavaridge, ella tuvo ese sueño, y lo olvidó desde ese día, hasta...

'En ese momento... Creía que te había perdido... Ash...'

Moviendo su atención al chico que dormía a su lado con una expresión de tranquilidad.

'Cuando aparecieron...'

Recordó el momento en que se enfrentaron Groudon y Kyogre.

'... Y más cuando apareció el tercero.'

Cuando apareció la gran criatura que detuvo a esos dos Pokémones legendarios, May inmediatamente lo reconoció de su sueño.

'Es solo un sueño... Es imposible que ocurra... El equipo Magma y el equipo Aqua se disolvieron...'

Pensó mientras acariciaba cariñosamente la mejilla del chico, causando que hiciera una mueca, que le pareció lindo para ella.

'Al recordar ese momento... Donde desapareciste sin dejar... rastro...'

Sus ojos azules empezaban a humedecerse.

"No te preocupes... yo estoy... contigo..."

Pero, en ese momento, el chico dormido la abrazó y dijo esas palabras.

'Ash...'

El corazón de la chica dio un salto al escuchar esas palabras.

'Es verdad… Siempre fuiste así desde que nos conocimos...'

Tranquilizándose al escuchar los latidos que provenían del pecho del chico, ella lentamente cerró los ojos y se durmió...


Mientras tanto en una cueva desconocida...

Una figura encapuchada con un pequeño Pokémon de color morado pálido a su lado estaban mirando las pinturas rupestres de las paredes iluminadas por varias antorchas.

"Las pinturas de esta pared..."

Hablando consigo, observó la pintura donde se veía la figura de un gran Pokémon parecido a un lagarto lanzando fuego de su boca, otro parecido a una ballena lanzando un tipo de rayo de su boca, y otro de un dragón con meteoritos saliendo de su boca.

"Debe representar la Regresión Primigenia, sin embargo, también representa la siguiente etapa de los Pokémones... También conocido como mega evolución..."

Dedujo mientras pasaba la mano por las paredes.

"Mis ancestros depositaron en mí, los medios para proteger el mundo de la amenaza que anuncia la profecía..."

Sintiendo el peso de esa profecía, la figura apretaba suavemente sus manos.

"Una amenaza que nos acecha desde más allá de la superficie de la tierra... Desde las profundidades de un universo lejano..."

Dijo recordando la profecía pasada de generación en generación en su clan.

"Para eso, tendré que conseguir el fragmento de meteorito que esconde el verdadero poder de Rayquaza..."

Continuó mientras caminaba por las paredes de la cueva hasta llegar a la pintura de una gran piedra y el Pokémon dragón.

"Necesitaré a ese chico también... Ya que también tiene una piedra activadora..."

Recordó el momento que notó el brillo que emitió la piedra que tenía el entrenador de cabello negro al mismo tiempo que su piedra activadora.

"Me sorprendí cuando me enteré que es el actual Campeón de las Islas Naranja..."

Cuando estaba buscando su ubicación, se topó con esa información.

"Espero que sea más hábil que ese Brendan... A mí me gustan los hombres fuertes... ¿Verdad Aster?"

"¡Wish!"

El pequeño Pokémon dio un chillido mientras daba un lindo salto.

"Ash..."

Dijo esas palabras antes de salir de la cueva...


Al día siguiente, en el mediodía…

Nuestros héroes se dirigen hacia la Ciudad Slateport donde se celebrará el Gran Festival de Hoenn en tres semanas.

"Ciudad Slateport... Muchas cosas sucedieron ahí... Buenas y malas..."

Dijo el chico de cabello negro con el Pikachu en su hombro, recordando los sucesos ocurridos en esa Ciudad, el debut de May como coordinadora, su cita como Ashley y el reencuentro con sus amigos.

"Sí..."

Contestó la chica con un tono apagado, desde hace una semana ha estado así.

'Se nuevo... Se me viene esa pesadilla a la mente...'

Dio un suspiro, en su rostro se notan unas pequeñas ojeras.

'Creí que no volvería a tener ese sueño de nuevo... Pero ahora, se siente como si fuera real...'

Sus manos empezaban a temblar, cosa que Ash notó.

"¿Te encuentras bien May?"

Preguntó con un tono de preocupación.

"Estoy bien... No te preocupes..."

Dijo con una sonrisa forzada, disimulando lo más posible.

'Sé que no estás bien... Has estado días así... Aunque disimules, no me engañas...'

Mirándola, Ash pensó con preocupación.

'No, de nuevo...'

A la mente se le venían las imágenes del chico siendo borrado por el rayo proveniente de la gran criatura verde.

'No... No... No... ¡Noooooooooooo!'

Deteniendo su paso, ella sostuvo su cabeza mientras su rostro se desesperaba.

"¿May?"

Notando que la chica se detuvo, Ash se le acercó.

"¿May te sientes b-"

"No... ¡Noooooooooooo!"

Interrumpiéndolo, May gritó mientras se abrazaba y se arrodillaba con una expresión de miedo reflejada en su rostro.

"May."

"..."

"¡May!"

"..."

"¡May!"

"..."

El chico la llamaba, pero, no respondía.

'No desaparezcas Ash... ¡No…! ¡Ash!'

Esa escena se repetía una y otra vez en su mente. Lágrimas salían de sus ojos.

"¡May...! Está bien... Estoy aquí contigo..."

"Pika..."

Abrazando a la chica, Ash le susurró esas palabras para tranquilizarla. Pikachu también se preocupó por ella.

"¿Ash?"

Viendo el rostro preocupado del chico, las lágrimas seguían cayendo.

"No desaparezcas... ¡No desaparezcas!"

Ash se sorprendió por el tono de desesperación en que lo dijo.

"May... ¿Qué está ocurriendo?"

"Por favor... No desaparezcas..."

Sin escucharlo, ella repetía esas palabras, y entonces...

"Usa bostezo Aster..."

Se escuchó una voz femenina y luego, la chica lentamente se durmió.

"No te preocupes... Está dormida..."

Llamando su atención, Ash dirigió su mirada hacia la voz para encontrarse con una figura encapuchada acompañada por un pequeño Pokémon.

"Un Whismur..."

Reconociendo al Pokémon que la acompañaba, él dedujo porque May quedó dormida.

"Tú eres..."

"Chico... Ash, nos volvemos a ver de nuevo…"

Viendo a esa persona encapuchada, recordó cuando la conoció en Ciudad Petalburgo.

"Necesito tu ayuda..."

"¿Ayuda?"

"Sí, tienes una de las claves para evitar la amenaza..."

"¿?"

'¿Amenaza…? ¿De qué está hablando…? Olvídate de eso Ash, primero tengo que saber qué es lo que pasa a May... Si hubiera actuado en vez de observar...'

Sintiéndose impotente, Ash apretó los dientes mientras veía a la chica dormida en sus brazos.

'Parece no importarle lo que estoy diciendo... Tendré que hacerlo...'

"Hazlo Aster..."

"¡Whis!"

Entonces, Ash y Pikachu escucharon un sonido de ronquido por parte del Whismur.

"¿Qué... estás... haciendo...?"

"Pi... ka..."

Sintiendo sus párpados pesados, Ash preguntó antes de quedar completamente dormido.

"Te lo contaré cuando lleguemos..."

"Whis..."

"Bien, ya tenemos todas las claves... hora de irnos... Al Pilar Celeste, donde se originó el clan Meteoro..."

"¡Whismur!"

Y entonces, liberó a un Pokémon dragón de su Pokébola.

"¡Vámonos Salamence!"

Dijo llevando al Pikachu del chico en sus brazos, y montarse encima del Pokémon.

Y con rugido, Salamence sostuvo a ambos jóvenes con sus garras sin causarles daño y emprendió vuelo hacia el Pilar Celeste...


Continuará...