Corazón de Héroe
Por Marce-chan
Capítulo 2
Momo lanzó las muñecas Matrioska hacia la posición de Aizawa que golpeó una de ellas para repelerlas activando la granada cegadora que estaba en su interior, Shôto cerró los ojos justo antes de que surgiera el resplandor y de inmediato sintió que comenzaban a bajarlo.
-Tengo una idea, Todoroki-san-dijo Momo mientras lo bajaba-Tengo un plan. Una operación especial para vencer a Aizawa-sensei.
El profesor se sonrió al escucharla.
-¿Una operación especial?-repitió Shôto desatándose las manos.
-Si-respondió Momo que seguía sonrojada-Pensaba en eso desde el principio.
-Bien, dilo de una vez-respondió Shôto.
Aizawa los atacó, pero Shôto saltó justo a tiempo para esquivarlo y empujando a Momo fuera del alcance del profesor.
-¡Yaoyorozu!
Intentó usar su fuego, pero el profesor ya había borrado su don.
-¡Todoroki-san!-gritó Momo-¡Debemos escondernos juntos!
Echó a correr y Shôto no dudó en ir tras ella.
-Los ojos del profesor no están bien-le dijo Momo mientras corrían.
-¿Por las heridas de la USJ?-intuyó Shôto-¿Aprovecharemos eso?
-No-respondió Momo-Por ahora debemos salir de su campo de visión. Es cuestión de tiempo, podemos ganar.
-Tiempo…-murmuró Shôto-¿Salir de su campo de visión? ¿Podemos hacerlo? No tenemos nuestros dones.
-¡Haz lo que digo!-exclamó Momo-Revisa si puedes usar tu hielo.
-¡Los alcanzaré!-les gritó Aizawa lanzándoles un ataque.
-Está mal pensar que no podemos usar nuestros dones-dijo Momo mientras el ataque del profesor se acercaba a ellos-Definitivamente habrá un momento, el intervalo entre que parpadea y vuelve a vernos.
Shôto vio el hielo emergiendo de su mano derecha.
-¡Aquí está!
-Puedes hacerlo en ese momento ¿Verdad?-preguntó Momo-El muro del festival deportivo ¡Tu mejor movimiento!
Y Shôto creó el gigantesco muro de hielo repeliendo por completo a Aizawa.
-Lo bloqueé con el muro apenas volvió mi don-exclamó Shôto-Podemos usarlos.
Encendió sus llamas del lado izquierdo para quitarse el hielo de encima.
-Dime el resto del plan mientras…-comenzó girándose hacia ella.
Se interrumpió en seco al ver que ella se había abierto el traje y de su pecho brotaba una larga cuerda parecida a las ataduras del profesor, se giró de inmediato, incómodo y sonrojado, si bien era cierto que el traje de Momo mostraba bastante piel siempre había sido cuidadoso de no mirarla de más, sentía que le faltaba el respeto si lo hacía.
-¿El arma de Aizawa-sensei…?-balbuceó torpemente.
-Si-respondió Momo sin inmutarse ni darse cuenta de lo incómodo que estaba-No conozco el material o como está hecha, así que no será igual, pero hice mi versión en otro material. Como es un área residencial debemos reducir los daños. Y el profesor se mueve muy rápido con esas ataduras así que es difícil de atrapar. Este es mi plan ¿Qué dices, Todoroki-san? Creo que tiene mayor posibilidad de éxito que tratar de escapar.
Suspiró profundamente y se giró hacia él.
-Se decidirá en un instante-le dijo con la decisión marcada en la cara-¿Está bien?
-Si-respondió Shôto sosteniéndole la mirada un segundo y desviando sus ojos de los de ella-No me quejaré.
El plan de Momo funcionó al pie de la letra, atrapando al profesor y aprobando el examen.
-Impresionante-admitió Aizawa al ser atrapado.
-Fue tal como lo planeaste-dijo Shôto acercándose mientras Momo ataba al profesor-Pero ¿No fue demasiado bueno?
-No me lo explico-respondió ella desalentada-Cuando iba a disparar la catapulta cometí un error… El profesor lo notó, pero saltó, pese a que pudo detenerme en ese momento parecía que se dejó atrapar en mi plan.
-Sólo me cuidaba de Todoroki-replicó Aizawa-Podía verte, pero la tela cubría a Todoroki. Creía que me congelaría, así que me retiré pensando que sería lo mejor y caí en sus manos.
Shôto suspiró.
-Como dijiste-le dijo a Momo-Fue cuestión de tiempo. Gracias.
Momo le dio la espalda y se cubrió la boca con la mano, le costaba contener el llanto, la sobrepasaba la emoción.
-¿Qué pasa?-preguntó Shôto al notarlo-¿Te sientes mal?
Ella se separó para evitar que le viera la cara.
-No es nada.
-Si estás enferma, hay un punto de…-dijo Shôto.
-¡Dije que no es nada!-lo interrumpió ella.
Una vez se anunció que habían aprobado Momo se apresuró en salir del lugar, Shôto intercambió una breve mirada con Aizawa y fue tras Momo.
-¡Yaoyorozu!
Ella aceleró el paso, le caían las lágrimas por las mejillas.
-¡Déjame llevarte a la enfermería!-insistió Shôto corriendo para alcanzarla.
-¡No estoy enferma!-chilló ella haciendo todo lo posible para que no le viera la cara.
-Pero estás llorando-replicó Shôto preocupado.
Momo se detuvo de golpe y se agachó cubriéndose la cara con las manos, Shôto se agachó a su lado.
-No estoy enferma-repitió ella.
-Entonces ¿Por qué lloras?-murmuró Shôto-¿Fue por mi culpa? Perdóname, fui un desconsiderado… Yo quería aligerarte la carga del examen, sabía que estabas preocupada por esto y pensé que encargándome yo solo te facilitaría las cosas…
Momo levantó su mano para que no dijera nada más.
-No es tu culpa-respondió-Es que… Yo… Después del festival deportivo…
-Perdiste la confianza en ti misma-murmuró Shôto.
Momo lo miró sorprendida.
-Yo también quedé muy confundido después del festival-admitió Shôto-Y de cierta manera entiendo como te sientes. De verdad fui muy desconsiderado, sólo pensé en mí mismo.
-No digas eso por favor-sollozó Momo-Lo hiciste porque estabas preocupado por mí, Todoroki-san…
Shôto sacó un pequeño pañuelo del bolsillo de su traje y se lo estiró.
-Perdón, aún no logró interpretar correctamente a las personas-le dijo-Nunca había tenido amigos ni lazos, mi familia es complicada y mi vida ha estado dedicada sólo al entrenamiento, así que estoy aprendiendo...
-Todoroki-san-murmuró Momo muy conmovida recibiéndole el pañuelo y limpiándose las lágrimas-Yo tampoco había tenido amigos antes, también estoy aprendiendo a relacionarme, también tuve una infancia fuera de lo común, pero entiendo tus asuntos familiares y no pretendo compararlos con los míos, tampoco quiero que pienses que recrimino tu forma de ser, al contrario.
-Bueno, supongo que para nadie es un secreto que tengo problemas con mi padre-murmuró Shôto sentándose en el suelo junto a ella-Y sabes que visito a mi madre en el hospital todos los días, pero no es porque ella esté físicamente enferma, ella está ahí por culpa mi padre.
Y sin pararse a pensarlo le contó a Momo todo sobre su conflicto familiar, el matrimonio de dones por el que sus padres se habían casado y cómo tener hijos había sido para su padre como una forma de crear a un héroe perfecto que buscaba compensar su propio complejo de inferioridad ante All Might, le habló de sus hermanos y como su padre había cortado su relación con ellos, como su madre había llegado casi al punto de la locura por culpa de los maltratos de su padre, como él había sido considerado el "producto perfecto" al nacer con los dos dones de sus padres y como había sido separado del resto de las personas y entrenado sin descanso, como eso había afectado la relación con su madre y como ella le había provocado la quemadura en la cara en un momento de pánico, le contó como había llegado a odiarse a sí mismo, a su poder, a su lado izquierdo, hasta que en su batalla con Izuku logró entender que el don del fuego no era de su padre, era suyo y siempre lo había sido.
-Ya veo…-murmuró Momo que lo había escuchado atentamente-Entonces por eso cambiaste tanto después del festival deportivo.
-Nunca quise ser como mi padre-murmuró Shôto-Y sin darme cuenta estaba actuando tal como él. Obsesionado por ganar, enfocado en el poder y nada más.
-¿En serio?-preguntó Momo ladeando la cabeza-Yo nunca te vi así.
-¿Ah no?-preguntó Shôto extrañado.
-La barrera que ponías entre tú y los demás siempre fue evidente-respondió Momo-Pero aún así eras una persona amable, aunque en los entrenamientos y competencias si te obsesionas un poco por ganar.
Shôto asintió sonriendo con pesadumbre.
-En el festival deportivo estaba obsesionado con ganar porque quería restregarle la victoria en la cara a mi padre-respondió-Pero ya ves como resultó todo, Midoriya fue el primero al que le conté lo que pasaba en mi familia y él me aconsejó, eso me confundió mucho, pero me di cuenta que no iba a llegar a ningún lado de esa manera, así que volví a ver a mi madre, el primer paso para perdonarme era que ella me perdonara.
-Y te perdono-dijo Momo, no era una pregunta, era una afirmación.
-¿Cómo lo sabes?-murmuró Shôto mirándola.
-Porque estoy segura que es amable como tú-le dijo ella-Tú das por hecho que te pareces a tu padre, pero no es así, yo estoy segura que te pareces más a tu madre.
Shôto no pudo evitar sonrojarse, era la primera vez que alguien le decía eso y lo consideraba un halago enorme. Se quedaron en un silencio incómodo un momento.
-Recuperar la relación con tu madre es lo que te ha cambiado-intuyó Momo-Estás sanando.
-Es una buena manera de verlo-dijo Shôto-Pero aún me cuesta entender a la gente, siento que paso por alto muchas cosas… Siento que no he podido apoyarte como tú lo has hecho. Siento que me apoyó mucho en ti y no puedo retribuirte…
-¿Apoyarte en mí?-preguntó Momo desconcertada-¿Cómo?
-Siempre estoy pidiéndote consejos de una cosa u otra-explicó Shôto-Sin ti no hubiera ganado la batalla de caballería ni hubiera pasado este examen.
-No quiero que pienses que tus mensajes me molestan, Todoroki-san-dijo ella de inmediato-Me gusta hablar contigo y serte de ayuda. No olvides que también fue mi batalla y también fue mi examen.
-No quiero decir eso-replicó Shôto-Es que siento que a veces dependo demasiado de ti.
-No sé si eso sea malo o no-respondió Momo encogiéndose de hombros-Pero yo siempre estaré cuando me necesites.
-Lo sé-respondió Shôto desviando la mirada-A lo que me refiero es a que quiero ser alguien con quien tú también puedas contar, no quiero volver a pasar por alto tus sentimientos, Yaoyorozu, así que puedes decirme lo que sientes cada vez que quieras, seré más considerado, intentaré entender…
-Ay Todoroki-san-respondió Momo dedicándole una radiante sonrisa-Tú no te das cuenta de lo que increíble que eres ¿Por qué crees que te lo repito tantas veces?
Shôto la miró desconcertado.
-Siempre que me lo dices no lo entiendo-murmuró-No entiendo de que manera es que puedo ser increíble, no creo que ser poderoso o hábil sea suficiente.
-Al principio si pensaba que eras increíble por lo poderoso que eres-respondió Momo-Pero luego me di cuenta que no se trata sólo de eso, eres increíble de tantas maneras… Eres poderoso pero humilde, a pesar de que no tuviste una vida fácil eres una persona amable, el hecho de que seas como eres es lo que te hace increíble, Todoroki-san y que no te des cuenta de eso es aún más increíble.
Shôto se sonrojó al límite, era su primera vez en una conversación de ese tipo con una chica y justo la chica era ella, desvió la mirada para contener el impulso de taparse la cara o salir corriendo.
-Eres muy sincera, Yaoyorozu…-titubeó.
-Puedes depender de mi siempre que quieras-sonrió ella-Gracias Todoroki-san, lo que acabas de hacer significa mucho para mí.
Shôto le devolvió la sonrisa.
-Gracias a ti, Yaoyorozu.
Ella se incorporó y le estiró el pañuelo de vuelta.
-Quédatelo-respondió Shôto negándose a recibirlo-Y deja de compararte, no vuelvas a perder la confianza en ti misma.
-Y si vuelve a pasar ya sé a quién acudir-sonrió ella.
-Estoy a un mensaje de distancia-respondió Shôto asintiendo con la cabeza.
Se miraron sonriendo y de pronto se dieron cuenta de la situación en la que estaban, sentados en el suelo, muy cerca el uno del otro, con el corazón en las manos, Shôto seguía un poco sonrojado y al percatarse de eso Momo se sonrojó aún más, desviaron las miradas, avergonzados.
-¿Irás a ver los demás exámenes?-preguntó Momo nerviosa.
-Creo que iré a hacer una llamada-titubeó Shôto.
Se incorporaron.
-¿Llamarás a tu madre?-preguntó ella.
-Si-respondió Shôto asintiendo-Quiero contarle que pasé el examen.
-Seguro no le sorprenderá-sonrió Momo-Sabe que esperar de ti.
-Eso supongo-balbuceó Shôto avergonzado.
-Espero poder conocerla algún día-sonrió Momo.
Shôto no pudo evitar ruborizarse de golpe, pero le dio la espalda rápidamente.
-Bueno…-titubeó Momo jugueteando nerviosamente con sus dedos, pues si se había dado cuenta que lo que acababa de decir había provocado la reacción de Shôto.
-Eh…-titubeó Shôto sin volverse-Nos vemos después…
Echó a caminar más rápidamente de lo que acostumbraba, el corazón le latía a toda velocidad y se le había agitado la respiración, no entendía lo que pasaba, ni como una simple conversación le podía provocar esa clase de sensaciones y a ese nivel; mientras caminaba hacia el edificio de la escuela a buscar su celular comprendió una de las mil cosas que le daban vueltas en la cabeza: no se trataba de la conversación, se trataba de la persona con la que había tenido esa conversación.
