Corazón de Héroe
Por Marce-chan
Capítulo 3
El semestre terminó y llegaron las vacaciones de verano, como se había anunciado antes de los exámenes finales, pronto llegaría el campamento de entrenamiento, por lo que los compañeros del 1-A se reunieron para ir de compras.
-¿Quieres venir, Todoroki-kun?-le preguntó Izuku amablemente.
-Voy a ver a mi madre-respondió él.
Momo lo miró de reojo, pero no comentó nada, desde el examen práctico se habían unido más, se escribían casi a diario y seguían yendo juntos a la estación del tren después de clases, pero Momo no pudo evitar decepcionarse cuando él dijo que no iría, le hubiera gustado verlo fuera del contexto escolar, pero sabía que su razón era más que válida, para Shôto su madre era su mayor prioridad.
En el centro comercial se dio el incidente de Izuku con Shigaraki Tomura y el lugar fue cerrado y acordonado por la policía, Shôto salía del hospital yendo hacia la estación del tren cuando vio el anuncio del incidente, para cuando se dio cuenta de lo que hacía, ya iba corriendo hacia el centro comercial que no estaba lejos de la zona donde estaba, cuando llegó estaban evacuando a la gente, vio entre ellos a algunos de sus compañeros que ya se habían separado y se iban a sus casas.
-¡Iida!-lo llamó al verlo con Ochaco un poco rezagados.
Tenya y Ochaco se giraron hacia él.
-Todoroki-kun-exclamaron a coro al verlo.
-¿Qué sucedió?-preguntó Shôto llegando hasta ellos.
Ochaco le contó a grandes rasgos lo que acababa de pasar entre Izuku y Shigaraki.
-¿Y Midoriya?-preguntó Shôto al reparar en su ausencia.
-Se lo ha llevado la policía para interrogarlo-respondió Tenya.
Ochaco seguía intentando mirar al interior de la camioneta de la policía donde habían metido a Izuku. Shôto, por su parte comenzó a mirar alrededor, entre la gente.
-Uraraka-kun-la llamó Tenya-Lo mejor será irnos, seguro que Midoriya-kun nos llamará cuando salga, te acompañaré a la estación.
-Tienes razón, Iida-kun-murmuró Ochaco resignada.
-Todoroki-kun-lo llamó Tenya haciéndole dar un respingo-¿Vienes con nosotros?
-Me quedaré aquí un rato más-dijo él.
-¿Buscabas a alguien?-preguntó Tenya.
-No-respondió Shôto de inmediato.
-Entonces nos vemos en el campamento-se despidió Tenya.
-Ten cuidado-le dijo Uraraka.
Ya habían comenzado a alejarse cuando Tenya regresó sobre sus pasos hacia donde se había quedado Shôto.
-Yaoyorozu-kun sigue en la zona-le dijo rápidamente-Dijo que le faltaban cosas por comprar.
-¿Y por qué me lo dices?-replicó Shôto incómodo.
-Sólo por si acaso-sonrió Tenya y se marchó sin esperar respuesta.
Shôto suspiró, si Momo seguía por ahí tenía que buscarla, no se quedaría tranquilo sabiendo que ella seguía en una zona donde había estado un villano tan peligroso como Shigaraki Tomura; comenzó a caminar hacia la zona de restaurantes y la vio, sentada en una de las bancas exteriores del bulevar, revisando las bolsas que llevaba.
-¡Yaoyorozu!-la llamó.
Ella alzó la vista hacia él, sobresaltada.
-¡Todoroki-san! ¿Qué haces aquí? Creí que estarías con tu madre…
-Estuve-respondió él-Pero cuando salía del hospital miré la noticia sobre el incidente, así que vine a ver…
-No pasó nada grave-respondió ella-Se han llevado a Midoriya-san para interrogarlo, pero nadie salió herido.
-¿Y porqué sigues aquí?-le preguntó Shôto.
-Es que…-titubeó ella algo apenada-¿Recuerdas lo que hablamos por mensaje hace algunos días?
Shôto bajó la mirada recordando, ellos hablaban mucho y de muchas cosas por mensajes de texto, pero hace algunos días habían hablado del campamento, tanto para uno como para otro sería su primer campamento de verano, Shôto porque había sido educado en casa y a Momo porque su familia nunca le había dado permiso para asistir a uno, ella estaba particularmente nerviosa por eso.
-¿Sobre el campamento?-preguntó Shôto al recordar.
-Si-respondió ella mostrándole un papel que llevaba en la mano-Investigué a fondo las actividades de un campamento convencional y elaboré una lista para comprar todo lo necesario.
Shôto recibió el papel y lo leyó, fue entonces cuando se dio cuenta que él no tenía nada listo para el campamento.
-Son muchas cosas…-murmuró para sí.
-Con el incidente aún me faltan cosas por comprar-replicó Momo-Y no hay más tiempo.
-Yo ni siquiera había pensado en eso-pensó Shôto sin poder ocultar su preocupación.
-¿No has comprado nada?-preguntó Momo.
Shôto negó con la cabeza, asustado. Momo contuvo la risa al ver su expresión.
-Hay una zona comercial similar a esta a unas dos estaciones hacia el norte-le dijo-¿Quieres que te ayude a comprar lo que te haga falta?
-¿Lo harías?-preguntó Shôto.
-Claro que si-sonrió ella-Te dije que podías depender de mi cuando quisieras ¿Recuerdas?
Él sonrió ligeramente, tomó las bolsas que Momo había dejado en la banca.
-Vamos.
Como ya caía el atardecer para el momento en que se encontraron ya era bien entrada la noche cuando terminaron de comprar todo lo necesario, especialmente para Shôto que no tenía nada preparado.
-Ya pasó la hora de cenar-dijo Shôto mirando el reloj mientras cargaba un montón de paquetes y miró a Momo que también llevaba paquetes porque eran demasiados para que él cargara con todos-¿No quieres comer algo?
-¿Soba?-sonrió Momo que sabía que era la comida favorita de Shôto.
-No necesariamente-replicó él-Puede ser cualquier cosa que quieras, yo invito.
-No es necesario-dijo Momo avergonzada.
-Claro que lo es-replicó Shôto-Sin tu ayuda no estaría preparado para ir al campamento.
Momo sonrió abiertamente, aunque no era propio de él, Shôto le devolvió la sonrisa, se había vuelto casi un reflejo para él sonreír cuando ella le sonreía y sólo con ella experimentaba eso.
-No por eso te debes sentir obligado a…-dijo Momo.
-No me siento obligado a nada-la interrumpió Shôto impaciente-Quiero hacerlo.
Comenzó a caminar hacia la zona de restaurantes y Momo lo siguió.
-Expresas mejor lo que quieres-sonrió ella-Sigues cambiando, Todoroki-san.
-Eso dicen-respondió él distraídamente-Varias personas, incluida mi familia, me dicen que he cambiado desde el festival deportivo.
-Te veías tan triste y confundido entonces…-murmuró Momo recordando-Hubiera querido hacer algo para ayudarte.
-Lo hiciste-replicó Shôto-Me ayudaste en la batalla de caballería.
-No me refería a ese tipo de ayuda-murmuró Momo con impaciencia.
Aún le costaba un poco sobrellevar que Shôto no entendía muy bien los matices y se tomaba las cosas muy literalmente.
-Ese tipo de ayuda-respondió Shôto sorprendiéndola por completo-Me la das cada vez que hablas conmigo, he aprendido mucho de ti, vicepresidenta.
Momo dio un respingo y se sonrojó, Shôto la miró extrañado, ella se apresuró a entrar al restaurante de Soba más cercano que encontró para disimular.
-¿Este lugar esta bien?-le preguntó girándose para ocultar su rostro sonrojado de la vista.
-¿En serio quieres comer Soba?-preguntó Shôto.
-No importa la comida-respondió Momo-Lo que importa es la compañía.
Esta vez fue Shôto quien se sonrojó, entraron juntos al restaurante.
• • •
El día del campamento había llegado y el entrenamiento no dio espera, tras ser dejados en el bosque y tener que llegar al lugar del campamento por cuenta propia luchando contra muchos golems, la clase 1-A tuvo un respiro en la cena, a partir del día siguiente no tendrían un momento de descanso. Los chicos y las chicas dormían en secciones separadas del complejo y aunque había sido un día largo y agotador a Shôto le ganaba la curiosidad, era su primer campamento y quería aprovechar la experiencia al máximo, se levantó cuando todos se habían dormido y salió del complejo, el cielo despejado y lleno de estrellas se alzaba ante él, no era común poder verlas en la ciudad por la contaminación lumínica, entonces recordó una de las actividades de la lista de Momo.
-{¿Estás despierta?}-le escribió al celular.
La respuesta no demoró en llegar.
-{Si ¿Sucedió algo?}-preguntaba ella.
-{Creo que podemos completar una actividad de tu lista hoy}-escribió Shôto-{Si no estás muy cansada.}
-{¿Dónde estás?}
-{En la entrada del bosque.}
-{Voy para allá.}
Shôto se sentó en la hierba y observó el cielo, no pasó mucho hasta que escuchó pasos acercándose, Momo se acercaba muy sigilosamente, no era buena para eso de romper las normas, lo tenía demasiado inculcado por su familia.
-Todoroki-san-saludó.
-¿Trajiste la lista?-le preguntó él.
-Si-respondió ella estirándosela.
-Podemos tachar esto-dijo él mostrándole.
Momo se inclinó para leer: "Mirar las estrellas".
-Pero la lista era sólo una guía-murmuró-No es que tengamos que cumplir todas las actividades al pie de la letra.
-¿Ah no?-preguntó Shôto que como siempre se había tomado muy seriamente el asunto-¿No quieres hacerlo?
-¡Si quiero!-soltó Momo alzando la voz y se apresuró a taparse la boca y sonrojarse.
-Bueno-dijo Shôto y le señaló el cielo-Creo que tenemos las condiciones ideales esta noche ¿No crees?
Momo no pudo evitar sonreír abiertamente y creó un lapicero con su don para tacharlo. Se sentó junto a Shôto, aunque sabía que para él no era así, para ella el gesto que estaba teniendo era muy romántico y estaba muy conmovida, se recostó en la hierba, él se recostó a su lado, se quedaron ahí hasta muy tarde, buscando constelaciones y estrellas fugaces, cuando el cansancio comenzó a ganarles decidieron regresar a sus habitaciones.
-Todoroki-san-sonrió Momo cuando cada quien tenía que tomar un pasillo diferente-Gracias por esta noche, fue muy lindo.
-¿Lindo?-repitió él-Es tu lista.
Momo contuvo una risa, aunque había veces que le impacientaba la seriedad de Shôto, había otras, como esta, en que eso le resultaba sencillamente adorable.
-Aún tenemos trabajo-le dijo mostrándole la lista-Queda mucho en la lista.
-No creo que podamos hacerlo durante el día-dijo Shôto pensativo-No creo que nos dejen descansar ¿Te molesta que sea de noche?
-Para nada-dijo ella negando con la cabeza-Pero tenemos que ser cuidadosos de que eso no afecte nuestro rendimiento en el entrenamiento diurno.
-Entonces tenemos que intentar no trasnochar mucho-dijo Shôto.
-Bien-sonrió Momo-Quizás mañana podamos cumplir otra actividad.
Shôto le sonrió en respuesta y le mostró el celular. Momo asintió.
-Buenas noches, Todoroki-san.
-Buenas noches, Yaoyorozu.
• • •
Una mañana de un exigente entrenamiento había terminado y la clase 1-A junto a la 1-B estaban preparando el almuerzo.
-¡Todoroki-kun!-lo llamó Ochaco-¡Necesitamos fuego aquí!
-No deberían depender de otros-replicó Momo-Deben aprender a hacer fuego por sí mismos.
-No importa-respondió Shôto encendiendo la hornilla contigua con su don.
-No deberías malacostumbrarlos, Todoroki-san-lo reprendió Momo por lo bajo.
-Tú tampoco sabes hacer fuego convencionalmente ¿Verdad?-le dijo Shôto señalando el encendedor que Momo acababa de crear con su don.
-Bueno…-titubeó ella incómoda.
-Aprender a hacer fuego es una de las actividades de la lista ¿No?-preguntó Shôto.
-Es verdad-sonrió Momo entendiendo su punto.
-¿Hoy?-le preguntó Shôto.
Momo asintió con la cabeza y se incorporó, no había pasado por alto que Ochaco, Kyôka y Tsuyu estaban pendientes de ellos, más allá del tipo de relación que Shôto y Momo pudieran o no tener, lo que las chicas no entendían era lo que significaba para ellos estar por primera vez en un campamento.
La jornada del día pasó sin contratiempos, el entrenamiento retaba el don de cada uno llevándolos al límite, pero en la mente de Momo el entrenamiento de Shôto era mucho más pesado que el de ella, así que cuando acabó la jornada y todos terminaron de cenar no hizo ningún intento de hablarle para salir en la noche a aprender a hacer fogatas como se había mencionado, Shôto asumió que ella estaba demasiado cansada cuando fue una de las primeras en irse a la cama, así que también optó por dejarla descansar. Sin embargo, cuando todos dormían decidió levantarse y se dirigió hacia la caseta donde se almacenaba la leña, se sorprendió mucho cuando se dio cuenta que Momo ya se encontraba ahí.
-¿Qué haces?-le preguntó extrañado.
Ella, que estaba agachada afuera de la caseta dio un respingo al escucharlo y se giró hacia él.
-Todoroki-san, creí que dormías.
-Yo creí que estabas cansada-dijo él-Porque te fuiste a dormir sin escribirme.
-Creí que querrías descansar-respondió ella-Tu entrenamiento es muy duro.
-También el tuyo-replicó él.
-Para nada-replicó ella restándole importancia.
-No te menosprecies, Yaoyorozu-la reprendió Shôto.
-En serio creí que necesitabas dormir-dijo ella evadiéndolo-Así que decidí intentar adelantar un poco para poder enseñarte luego.
Le mostró una hoguera improvisada que había estado montando. Shôto se acercó.
-Es más difícil de lo que parece-dijo Momo avergonzada mostrándole muchas ramas rotas alrededor.
-Yaoyorozu-exclamó Shôto al percatarse-Tus manos.
Las manos de Momo estaban llenas de ampollas y sangraban.
-Como dije-sonrió ella más avergonzada que antes-Es más difícil de lo que creía.
Shôto se agachó junto a ella y sostuvo una de sus manos entre las suyas creando un poco de hielo con la mano derecha.
-¿Mejor?-le preguntó.
Momo se sonrojó con el gesto, pero efectivamente, el dolor de sus manos se alivió un poco.
-Si, gracias.
Shôto le tomó las manos, primero una y luego la otra aliviando el dolor y reduciendo la inflamación con su hielo, pasaron un largo rato haciendo fogatas sin dones hasta que se les dio bastante bien, se sentaron alrededor de una pequeña fogata.
-Esperemos que se extinga sola y limpiamos para ir a dormir-dijo Momo.
Shôto asintió.
-¿Tienes frío?-preguntó al ver que ella temblaba ligeramente.
-Un poco-respondió ella rodeándose con sus propios brazos-No es nada, debe ser por la luna.
Ambos alzaron la mirada, había luna llena.
-Lo siento-se disculpó Shôto-Mi temperatura se regula automáticamente debido a mi don, así que no me di cuenta del frío que hace ¿Quieres mi chaqueta?
-Mejor aún-sonrió ella incorporándose y colocándose de su lado izquierdo.
Shôto entendió lo que pretendía y elevó ligeramente su temperatura para que le llegara a ella, pero al mismo tiempo se quitó la chaqueta y se la puso sobre los hombros. Momo no pudo evitar sonreír, pues la chaqueta tenía dos temperaturas diferentes, fría del lado derecho y cálida del lado izquierdo, pero más que eso lo que la hizo sonreír fue como su corazón se aceleró con ese simple gesto. Se inclinó ligeramente sobre él, de modo que sus hombros y sus brazos hicieron contacto.
-Que cálido…-susurró.
Shôto no dijo nada, su corazón estaba igual de acelerado que el de ella.
